domingo, agosto 24

Otegi, Rajoy, la paz tan cerca...., o tan lejos.



El 20 de Octubre de 2011 ETA anunciaba el cese definitivo de su actividad armada en un comunicado en el que también hizo "un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de “diálogo directo" destinado a solucionar "las consecuencias del conflicto”.

Han pasado tres largos años y el largo y curvo camino hacia la paz sigue aún sin terminar de recorrerse, a pesar de que como consecuencia del trabajo realizado que culminó con aquella declaración, la tensión y la violencia ha dado paso a la  política. La vieja Herri Batasuna se ha reinventado, primero con Sortu y posteriormente Bildu, ha crecido en ese ambiente de paz y se ha consolidado incluso como alternativa de poder antes inimaginable. Que hayan accedido a la alcaldía de Donostia, o a la Presidencia de la diputación de Guipúzcoa demuestra hasta qué punto tenían razón quienes desde la orilla opuesta les indicábamos que la mejor manera de poder canalizar sus alternativas era sin violencia, sin ETA, por las vías políticas y democráticas.

Que quienes impulsaron ese proyecto valiente, rompedor, de Bateragune, aquellos que tuvieron el coraje de enfrentarse a ETA y ganarla en su terreno, tenían razón en su análisis. Lo lamentable es que precisamente ell@s, los que han propiciado el giro en la Izquierda Abertzale separándola definitivamente del lastre que les suponía ETA, estén aún en la cárcel. Desde estas líneas vuelvo a exigir como socialista, como vejo militante de la izquierda española que Otegi, Miren Zabaleta, Díez Usabiaga, Arkaitz Rodrigo y Sonia Jacinto deben salir de manera inmediata a la calle, reconociéndoles incluso su esfuerzo para abrir este proceso de paz, tal y como recientemente lo ha hecho incluso la AN.



Resulta absolutamente indignante, aberrante observar su situación al mismo tiempo que vemos en la prensa fotografías paseando por las calles de Madrid, de torturadores como Galindo, declarado culpable del asesinato de Lasa y Zabala, o el famoso miembro de la tenebrosa Brigada Político Social “Billy el niño” que torturó con saña a decenas de demócratas anti franquistas, entre los que me incluyo.

Pero incluso en los últimos días esa situación de parálisis por la que atravesaba el proceso de paz abierto ha sufrido reveses importantes. El último comunicado de ETA no respondió a las expectativas que teníamos algunos, pero leído con detenimiento contenía elementos positivos, novedosos, ralentizaba la marcha pero ya sabemos que ese suele ser su estilo porque la velocidad le suele dar vértigo.

La respuesta del gobierno del PP ha sido tan fulminante como desafortunada. El tinte político y provocador de la sentencia de las “Herriko Taberna” es absolutamente insólito, tanto en la vertiente jurídica como política. Da a entender que la parte de la justicia que controla el PP aún no ha entendido el nuevo tiempo que vivimos, o lo que sería más grave aún, que tuviera intencionalidad de evitar avances hacia la paz definitiva.

Afortunadamente la Izquierda Abertzale ha respondido con sensatez y cordura. A dejado sin argumentos a un PP, que se encuentran incómodo en un escenario de paz. Quizás deseaban una respuesta más contundente que habría traído como consecuencia la posible ilegalización de Bildu y la vuelta a épocas que ya consideramos superadas, intentando tapar así sus vergüenzas en materia de agresiones constantes al deteriorado Estado del Bienestar.



¿Qué hacer ahora?

Ante la peligrosa parálisis por la que atraviesa el proceso de paz en estos instantes, resultan necesarias, imprescindibles medidas imaginativas, audaces, generosas entre gentes de ambas orillas. Momento de impulsar y fortalecer de nuevo vías de comunicación transversal que presionen al PP y le obliguen a romper su inmovilismo actual.  Iniciativas que sean capaces de mover el agua de un estanque peligrosamente quieto. La última encuesta publicada indica que de nuevo el 26 % (llegó a ser el 8 %) de l@s jóvenes vasc@s utilizarían la violencia para defender causas que consideran justas. Como se pone por aquí: “Kontuz”, peligro, cuidado con ese dato revelador.

Ante esto: ¿Por qué no elaborar y firmar un documento por parte de miembros del Partido Socialista y de la Izquierda Abertzale que exija un nuevo impulso al paralizado proceso de paz? Un documento que lance envites hacia ETA exigiendo su desarme inmediato y al PP para que tome medidas igualmente inmediatas sobre presos, finalización del acoso a los movimientos próximos a la propia IA, e incluso la salida a la calle de los que impulsaron Bateragune ahora que se cumple ese negro quinto aniversario. ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no apoyar como socialistas los actos que se van a celebrar al cumplirse los 5 años del encarcelamiento de Otegi y a favor de su excarcelación? ¿Por qué no implicarnos como PSOE en este tema de manera clara y contundente?

Es una medida arriesgada, especialmente por la incomprensión que puede generar en una parte del país, también por el riesgo de que el PP la utilice como arma electoralista, pero en momentos cruciales y éste lo es, se exigen medidas también audaces. Ojalá los nuevos vientos que soplan por la cúpula del PSOE les haga estar, en este tema al menos, a la altura de las circunstancias históricas.

Posiblemente sea de nuevo clamar en el desierto, practicar una utopía estéril, o lo que resulta peor, enfrentarse sin armadura a los molinos de viento que nos rodean, pero algo hay que hacer ya, aquí y ahora.


En ese empeño me encontráis y me encontraréis….


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