viernes, febrero 22

¿Resistirá Pedro Sánchez?



Escribir una reflexión justo en el instante en el que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez presenta su libro “Manuel de resistencia”, tiene un elemento positivo; que te da el título.

Aunque es preferible añadirle el interrogante dado que dentro de apenas dos meses se van a celebrar unas, o mejor dicho otras, elecciones decisivas para este país.

A partir de este instante si ya era difícil hacer análisis sosegados, reflexivos, o de largo alcance, debido a que nos movemos en una política líquida, dentro de una sociedad de las mismas características, a partir de ahora va a resultar como la famosa película, misión imposible.

Va a ser una campaña electoral a cara de perro, donde lo emocional se va a imponer a lo ideológico y lo probable es que culmine con un voto desde las entrañas y no desde el cerebro.

Una campaña inundada por la postverdad, por los juego de prestidigitación, con continuos golpes de efecto, intentando noquear al contrincante sea como sea y con las medidas que haga falta, dejando colgadas en la puerta las chaquetas de principios como ética y honestidad. Aquí toda va a valer con tal de ganar un solo voto.

Utilizando esos conceptos boxísticos resulta fundamental resistir sin besar la lona, porque como en la viaja canción de cuando éramos jóvenes resistir es vencer y ahí Sánchez es un verdadero maestro.

Pero la cuestión es si con resistir será suficiente, si ganar lo va a ser, porque ya se ha demostrado en Andalucía que conseguir más escaños no basta, si tus contrincantes suman mayoría absoluta.

Los equipos de campaña saben que esa es la clave, tener los aliados adecuados, que estén cerca y que también ellos consigan el resultado suficiente, para sumados a los tuyos poder acceder al poder. Por un lado PP, Cs y Vox, por el otro PSOE y todas las variantes de Podemos, o sea la derecha frente a la izquierda.

El problema en las últimas ocasiones es que una vez desaparecido, parece que definitivamente, el bipartidismo, también puede ser necesario la suma de los “otros”. ¿Y quiénes son los “otros”? Pues los independentistas, PNV, Bildu desde Euskadi, ERC, PDeCAT desde Catalunya.

Cambia el panorama político sustancialmente, porque ya los acuerdos no van a ser entre afines ideológicos más o menos radicalizados, sino con unos nuevos invitados. Ya no se va a tener que discutir y acordar sobre incrementar o recortar los derechos sociales, o sobre una política económica más o menos liberal, sino sobre conceptos que sacuden nuestras normas democráticas como derecho a decidir, o independencia.

Nos van a poner a todos, derechas e izquierdas, frente a la contradicción de no haber sabido resolver cuando debíamos y podíamos las viejas tensiones centro-periferia. 

Probablemente PSOE y PP se arrepientan de no haberlo hecho cuando dispusieron de mayorías absolutas y se enfrentaron a este reto con mirada corta y no con altura de miras. Quizás también el PP de Rajoy se arrepienta, o quizás lo haya hecho ya antes, de haber presentado aquel recurso contra el Estatut ante el Tribunal Constitucional, que fue el que provocó este tsunami.

¿No habría sido mejor, en un momento en el que una mayoría de catalanes se encontraban encantados con ese nuevo marco de convivencia, haberlo dejado estar?

Pero no se hizo y ahora nos encontramos con que de nuevo es muy probable que quien desee gobernar, lo tenga que hacer contando con ellos. Eso o un pacto anti natura derecha-izquierda, del que hoy todos reniegan. Aunque ya se sabe que en una época líquida “donde dije digo, dije Diego”.

Pero lo que nos deberíamos interrogar es que si eso puede ser posible sin cruzar la línea roja de nuestra máxima norma. Parece muy difícil, aunque en política no existe nada imposible y tratándose de Pedro Sánchez menos aún.

Algunos teóricos constitucionalistas ya nos vienen señalando ciertos caminos. La clave es en el manido “derecho a decidir”. Ese para algunos derecho inalienable, se puede ejercer sin que el resultado sea decisivo, al menos en una primera fase, sino meramente indicativo de por dónde va la sociedad.

La propia Constitución nos da esa posibilidad a través de su artículo 92.1que señala: “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”.

La clave son dos palabras, “consultivo” y todos”. ¿Se aceptaría por parte de los independentistas que fuera así? ¿Lo sería por la otra parte que el “todos” se interpretara con amplitud de miras como todos los catalanes?

Probablemente no, pero por qué no intentarlo. ¿Por qué no aplicar la imaginación, la audacia y la generosidad a este difícil asunto?

Si además le sumamos un nuevo pacto fiscal que acerque a Catalunya a la situación de Euskadi y Navarra, podíamos atraer a los sectores más sensatos y pragmáticos del independentismo catalán, que probablemente se fortalezcan en estas elecciones.

¿Todo esto bastaría? No lo sabemos, pero hay que intentarlo y eso probablemente sólo estén en condiciones de hacerlas las izquierdas. Especialmente legitimadas después de saberse en el juicio al Proces que la derecha, al menos el Gobierno de Rajoy, también estuvo contactando, acordando, aunque fuera a través de intermediarios, con el Gobierno de Puigdemont.

Algo habrá que hacer, no podemos estar eternamente con el “Día de la marmota”, porque este país necesita y se merece estabilidad y sosiego. Llevamos demasiado tiempo a la greña y ya va siendo hora de que España y Catalunya se reconcilien y quizás este sea el momento.

¿Resistirá Pedro Sánchez? ¿Resistirá el país (ponga aquí cada cual lo que desee)? Con esa nueva vía apuesto a que sí.

Veremos…………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y Concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 21 Febrero 2019











viernes, febrero 15

Diálogo: ¿viva la vida o viva la muerte?



Publicado en Diario 16, Periodista Digital, Gara, Plaza Nueva y Diario de Noticias de Navarra los 15, 16, 22 Febrero 2019

El 12 de Octubre de 1936 ocurrió un incidente que marcó de negro nuestra historia.

Fue en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca en un acto que pretendía ensalzar al reciente régimen franquista y acabó con un enfrentamiento entre lo irracional representado por el Millán Astray y la  cultura y la razón de Don Miguel de Unamuno.

En pleno discurso del viejo profesor lleno de hermosura y sensatez se levantó Millán Astray desbordante de ira para gritar, ¡muerte a la inteligencia! y ¡viva la muerte!, a lo que Unamuno respondió con una reflexión de viva a la vida, culminada con una frase que hoy resuena y resonará en el futuro inmediato en el panorama político:

Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir”.

Porque esa es la clave en los tiempos que nos vienen, convencer desde el diálogo y los argumentos, desde posiciones de vida y no de muerte, incluso aunque se tenga la fuerza bruta de los votos.

En los últimos tiempos tres son los grandes problemas que amenazan nuestro país (ponga aquí cada cual lo que quiera), el paro-precariedad laboral, los políticos y partidos y recientemente Catalunya. Son problemas estratégicos que necesitan el largo plazo para resolverlos y especialmente generosidad, altura de miras.

A partir de ahora ya tenemos una fecha para decidir, el 28 de Abril. Nadie sabe ni sabrá nunca si Pedro Sánchez ha acertado, si esa era la fecha, o si era el 26 de Mayo, o incluso Octubre, tampoco a quién beneficiaría una u otra, pero existen elementos comunes en todas ellas que influirán en los resultados electorales.
Todo el vodevil ocurrido con los presupuestos, el intento de acuerdo con los independentistas catalanes, la reacción extrema de las derechas con manifestación en Colón incluida, las palabras gruesas lanzadas contra el Presidente, sumado al efecto Andalucía a quién ha fortalecido. ¿Por dónde va la sociedad española en estos instantes? ¿Qué electorado está más movilizado el de derechas o el de izquierdas? ¿Este país en estos instantes está escorado hacia un lado o el otro?

Estas incógnitas se dilucidarán ese 28 de Abril pero huele a que la suma de PP, Cs y VOX va camino de la mayoría absoluta, salvo que exista una reacción, visto desde hoy improbable, de las izquierdas debilitadas por su flanco de Podemos, que no da para compensar la probable subida del PSOE.

Pero como la sociedad española es tan maquiavélica puede ser que los ninguno de los dos bloques sumen mayoría absoluta y necesiten ambos para gobernar de nuevo los votos de nacionalistas vascos y catalanes. Con un PNV fortalecido, una ERC al alza, e incluso  una pequeña subida de Bildu cada vez más afianzada en su lado más político y pragmático, tampoco sería tan descabellado.

Así nuevamente volveríamos a la casilla de salida como un “día de la marmota” a la española, vasca, o catalana.

Porque aquí lo que se está dilucidando realmente es si somos capaces, quién puede hacerlo y de qué manera, de resolver las viejas tensiones centro-periferia en un Estado de las Autonomías que hace aguas.
Hasta  ahora sólo la izquierda ha sido capaz de intentarlo, primero con Zapatero, ahora con Sánchez, pero las presiones a veces intolerables de unos y el empecinamiento irresponsables de otros no lo ha hecho posible.

Algunos añoramos el espíritu de entendimiento y generosidad de la Transición, incluso del primer gobierno Aznar (en estos tiempos de política líquida se olvidan esos momentos de nuestra historia) pero eso sólo nos puede llevar a la melancolía.

Tampoco favorece que los líderes actuales tengan, todos, vocación de breves y actúen a la corta y no con la altura de miras de los estadistas de largo alcance.

Por eso este momento histórico se parece más al de Millán Astray-Unamuno, que al de Fraga-Carrillo y así de nuevo los ¡vivas a la muerte! resuenan y resonarán durante toda la campaña.

Las preguntas que están en el aire pueden ser, ¿son los políticos que como sociedad líquida nos merecemos? ¿Es el tipo de política que demanda esa sociedad que consume sin pudor los GH, o MHYV de turno y hace caer los programas televisivos de debate? ¿El 29 de Abril estaremos en el mismo punto que el 15 de Febrero?

Malos tiempos para la lírica nos vienen, nos siguen viniendo, pero como declaración de principios desde esta reflexión grito alto y fuerte, ¡Viva la vida! ¡Viva el diálogo! ¡Viva el entendimiento y el acuerdo! ¡Viva la política sólida y de altura!

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Febrero 2019




viernes, febrero 8

Nos llega la “tormenta (política) perfecta”



Publicado en Diario 16, Periodista Digital, El Confidencial digital, Plaza Nueva, Navarra Información, Gara y Díario de Noticias de Navarra los 10 al 13 Febrero 2019

(Este artículo estaba escrito a la mañana antes de la rueda de prensa del Gobierno, pero he decidido dejarlo tal y como estaba escrito antes de la ruptura de la negociación por si se recupera antes del choque).

A finales de Octubre 1991 una enorme borrasca extra tropical salió del Océano Atlántico, a la misma vez que un ciclón tropical, que llegó a ser huracán, comenzó a ser absorbido por ella al final de su vida, destruyendo su organización y siendo integrado provocando lo que se denominó “Tormenta perfecta”.

Aquí ahora la derecha extrema se suma a la extrema derecha siendo absorbida por ella, en una campaña constante de acoso y derribo a Pedro Sánchez y su gobierno en un intento de provocar ese tipo de tormenta que le destruya. Con el riesgo de conseguirlo a costa de destruir todo a su paso.

Como Aznar en 2004 consideran que se les ha sacado de su lugar natural de manera ilegítima, porque ellos han nacido exclusivamente para ejercer el poder, a ser posible absoluto.

No han asimilado que nuestro sistema político está basado en que ese poder de decidir quién es el Presidente del Gobierno lo tiene el Parlamento. No llega a él quien lidera la lista más votada, sino aquel que es capaz de concitar los apoyos suficientes para conseguir la mayoría absoluta en ese Parlamento.

Eso ocurrió el 1 de Junio de 2018 y por eso cayó Mariano Rajoy y Pedro Sánchez asumió la presidencia.

A esa derecha extrema no le importa incurrir en contradicciones, como las que les han llevado a infringir su propia demanda en Andalucía. Allí ahora gobiernan abandonando su tesis sin el menor pudor, no siendo la lista más votada.

A partir de aquel instante una vez recuperados del shock producido, se han dedicado a conjurarse para dar la vuelta a la situación. Primero repitiendo cual mantra la necesidad de elecciones anticipadas, ahora con el apetitoso juguete de la situación en Catalunya.

No es la primera vez que utilizan un problema de estado para debilitar a un gobierno socialista. A Zapatero le acosaron hasta la extenuación utilizando de manera inmoral sus intentos de solucionar el “problema vasco”. Incluso como ahora convocaron una gran manifestación contra su proyecto de acabar con la situación de violencia.
Lo hicieron, lo hacen, interpretando que en la sociedad española se está produciendo un deslizamiento hacia posiciones de derechas. Al menos es su análisis después de las recientes elecciones andaluzas, que les ha permitido con la suma de esa triada siniestra PP-Cs-VOX conseguir la mayoría absoluta y arrebatar el poder al PSOE.

Actúan vilmente ocultando que ellos, tanto en el intento de acabar con la violencia de ETA como con el problema en Catalunya, hicieron justamente lo mismo. ¿Quién no recuerda el papel que quisieron cumpliera el obispo Uriarte en el primero, o más recientemente el lehendakari Urkullu en el segundo? ¿Cómo es posible que olviden malintencionadamente que Aznar denominó al mundo de ETA, “Movimiento vasco de liberación”?

¿Tampoco recuerdan, como lo ha hecho en diversas ocasiones Arnaldo Otegi, sus contactos a través de gentes de la relevancia de Martín Fluxá, Arriola, o Zarzalejos? Por cierto siendo el primero de ellos en aquel momento Secretario de Estado de Seguridad.

Porque los problemas de estado y lo de ETA entonces y Catalunya ahora lo son, necesitan por parte de los dirigentes políticos altura de miras. Ser capaces de trascender a lo puramente táctico o electoralista para llegar a lo estratégico.

La insostenible situación en Catalunya no es un problema sólo de Pedro Sánchez o el Gobierno, o incluso del PSOE, sino que afecta a todo el país (ponga aquí cada cual lo que desee), al PP también y por lo tanto tiene la obligación, la responsabilidad de ayudar a resolverlo.
Claro eso es con una visión de estadistas al más puro estilo de la admirada, para ellos especialmente, Transición. ¿Podemos imaginar por un instante a Casado en el papel de Manuel Fraga, o Rivera en el de Adolfo Suarez?

Aunque con todo el respeto debemos ser justos y reconocer que tampoco estarían a la altura Pedro Sánchez en el papel de Felipe González, Pablo Iglesias en el de Santiago Carrillo, e incluso Carles Puigdemont en el de Jordi Pujol.

Probablemente con los políticos actuales aquella Transición no se podría haber hecho, o al menos de la manera pacífica y ordenada con la que se hizo. Tuvo defectos, eso es indudable, algunos aún los estamos sufriendo, entre otros no haber dejado resueltas las tensiones centro-periferia causante de la grave crisis actual, pero contó con altas dosis de imaginación, audacia, y generosidad, condiciones de las que ahora se carece.

Como ha dicho acertadamente Iñaki Gabilondo estamos teniendo mala suerte, porque en este momento crucial de nuestra historia los políticos que nos dirigen no están a la altura de las circunstancias.

Porque aunque las encuestas del CIS nos indiquen que el problema más importante de la ciudadanía es el paro, o la situación económica que hace que incluso con trabajo se pueda estar en situación de pobreza, no es menos cierto que el segundo y tercero tiene que ver con los partidos y sus políticos.

Por eso o resolvemos la situación en Catalunya de forma rápida, acertada y de la  mejor manera para ambas partes del conflicto, o esa extremidad ahora a punto de gangrenarse acabará por envenenar todo el cuerpo.

Desde luego eso no se consigue con aplicación perpetua del artículo 155, estados de excepción, o con el ejército patrullando sus calles y plazas. Tampoco con exigencias imposibles, al menos en el corto plazo. Se soluciona con diálogo, negociación y acuerdo.

El loable intento de Pedro Sánchez, su valentía a pesar de cometer errores de bulto propios de la inmadurez, debe ser respondida desde la otra parte con la misma moneda.
La inmoral campaña de la derecha extrema y la extrema derecha contra esa vía abierta, merece que el mundo independentista reaccione dando oxígeno a quien intenta realizarla y ese aporte energético pasa inexcusablemente por la aprobación de los presupuestos, que salve al menos a corto plazo la situación.

La tormenta perfecta que intentan provocar Casado y sus adláteres (aunque quizás lo correcto fuera decir Abascal y su adláteres), tiene como finalidad dinamitar puentes, destrozar cualquier posibilidad de diálogo, arrasar con todo y ante eso sólo se puede responder con política y política.

Que por plantear la figura de un “relator”, “mediador”, “facilitador”, o como se quiera denominar ese “hombre bueno” que acerque posiciones, se le pretendía enviar a la hoguera es de juzgado de guardia. De una irresponsabilidad suicida, porque lo que realmente pretenden es llevar a este país al precipicio.


La ruptura del diálogo del pasado viernes es una mala noticia, pero confiemos que no sea irresoluble, aún hay tiempo.

Si no somos capaces de impedirlo desde la unidad de acción, desde la conjunción de fuerzas no demasiado diferentes (no lo son PSOE, Podemos, ERC, Bildu, incluso PNV), caeremos en manos de esos irresponsables y quienes los manejan y entonces será igual España, Catalunya, o Euskadi, porque ya todos estaremos calvos.

Veremos…………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 9 Febrero 2019



sábado, febrero 2

¿Pepu? Así no, Pedro, así NO




Publicado en Diario 16, El Periodista Digital, El Confidencial Digital, Navarra Información, Gara y Plaza Nueva los 3 y 4 Febrero 2019

La gran reforma pendiente de nuestra democracia es la referida a los partidos políticos, unos instrumentos creado en el siglo XIX que aún no han llegado a adaptarse a las necesidades de este siglo XXI.

Necesitan una profunda transformación, especialmente debido al gran poder que han ido acumulando en sus largos años de historia. Pero lo necesitan aún más los de la izquierda si quieren servir para lo que según los clásicos debieran serlo, para transformar una sociedad cada vez más injusta.

Pero para que eso sea posible existen tres vías, que las élites que los dirigen estén dispuestas a realizarla, o sea suicidarse en aras de un bien común, que sea impuesta desde una instancia superior, como por ejemplo una nueva Constitución que les obligara a realizarla, o lo que parecería más necesario, a través de una demanda casi revolucionaria de sus bases que impulsara la misma.

Pero mientras que esto sucede harían bien sus dirigentes en hacer una profunda autocrítica, para evitar que su mala praxis, detectada y criticada por la ciudadanía no acabe por destruirlos de manera definitiva.

Que CIS tras CIS ésta considere que uno de los tres problemas fundamentales que le preocupan son los políticos y sus partidos, debería agilizar ese proceso de autocrítica corrigiendo, al menos en una primera fase, sus vicios más evidentes.

Por ejemplo evitando las actitudes dictatoriales (el líder omnipotente que todo lo puede y decide) y las contradicciones de exigir ciertas condiciones cuando se está al otro lado de poder y olvidarse de ellas al conseguirlo.

Eso le ha ocurrido al SG del PSOE y Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, al tomar la decisión al mejor estilo del César de Roma, por mera dirección de su dedo soberano, quién debe ser su cabeza de lista para el Ayuntamiento de Madrid.

Con ese gesto, que defrauda a muchos de quienes le apoyamos en su día, olvida lo que le ocurrió a él en las primarias que le enfrentaron al aparato del partido, en aquel momento la Gestora, que de la misma manera había apostado por Susana Díaz.

Por cierto aún recuerdo la presión que ejercimos, especialmente él, para que esas primarias se desarrollaran de manera limpia e imparcial, que la candidata del “aparato” no gozara de mayores privilegios que quien llegaba desde la base. Observo que se le ha olvidado con excesiva rapidez y esas contradicciones suelen debilitar la legitimidad de quien las comete.

Ahora ya existen, al menos, dos candidatos, quién señala él Pepu Hernández y quién después de patearse la base del partido surge precisamente de ella, Manolo de la Rocha. No dudo de las cualidades humanas y deportivas de Pepu, incluso de su definición ideológica poco conocida, pero confío más en la trayectoria de Manolo con una duradera militancia en el PSOE, forjado en mil batallas, miembro de Izquierda Socialista y de UGT.

Tampoco debemos confiar en lo que se denominan “mirlos blancos”, entre otras cosas porque la experiencia nos indica que suelen fallar y resulta peligroso que en tiempos de zozobra en el seno de la izquierda, no se opte por gentes curtidas y con una profunda raigambre ideológica.

La pregunta que se debería haber hecho sería: ¿para la posible oposición que nos llega quién va a aguantar mejor “Pepu” o Manolo?

Manolo de la Rocha además apoyó a Pedro Sánchez en aquella dura batalla, incluso antes de que éste decidiera darla, animándole como participante de la famosa reunión que dio lugar a lo que se denominó “Espíritu del Ateneo”.

Allí gentes como él, Odón Elorza, Margarita Robles, Josep Borrell, Cristina Narbona, Manu Escudero, Andrés Perelló, Pérez Tapias y otras y otros le animaron a dar el paso. Manolo fue uno de sus impulsores.

Pedro Sánchez con este movimiento no sólo olvida aquel episodio fundamental en la historia reciente del PSOE, también contradice erróneamente su posición en las primarias que ganó, poniendo en riesgo su propio activo y como consecuencia el del partido.

¿Qué pasa si nuevamente el candidato oficialista es derrotado por el proveniente de las bases? ¿Qué efecto puede tener desde el punto de vista social esta posibilidad, en vísperas de unas elecciones vitales para el futuro de la izquierda? ¿Por qué arriesgar innecesariamente? ¿Error de cálculo, o prepotencia?

Así no Pedro, así no se deben hacer las cosas en este nuevo PSOE que pretendes construir. Así no porque adoptas los peores vicios que criticaste, que criticamos quienes te apoyamos en el pasado. Ahora verte a ti, tu comportamiento, es ver a Fernández, Presidente de aquella nefasta Gestora y eso Pedro no es bueno ni para ti ni para el PSOE.

Además sitúas a una buena parte de quienes te apoyaron y que sin tu intervención optarían sin dudar por de la Rocha, en otra nueva contradicción; hacerlo dejándote en muy mal lugar, o para evitarlo apoyar a tu candidato. Mal Pedro, muy mal.

Veremos qué sucede pero pase lo que pase creo que va a ser negativo para tu imagen. En el mejor de los casos si gana Pepu Hernández y se lleva un revolcón en las elecciones de Mayo, como pronostican todas las encuestas, irá a tu debe y al contrario también.

Así no Pedro, así no. Te lo digo desde el cariño y respeto que te tengo. Continuaré apoyándote pero así no.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 2 Febrero 2019



domingo, enero 27

Del Carrillo-Curiel al Iglesias-Errejón



Publicado en Diario 16, Navarra Información, El Periodista Digital, El Confidencial Digital, Plaza Nueva, Gara y Diario de Noticias de Navarra el 28 y 31 Enero 2019

Cualquier parecido entre lo ocurrido en la I Transición y ahora es mera coincidencia. Aunque a veces en épocas tan dispares se repiten ciertas historias, especialmente en el seno de una izquierda que se empeña en no corregir su cainismo.

¿Existe similitud entre el enfrentamiento de Enrique Curiel y Santiago Carrillo y el que ahora protagonizan Iñigo Errejón y Pablo Iglesias?

Debo aclarar que el orden de los protagonistas está señalado con intención política clara.

Desde luego la potencia intelectual y política de los primeros resulta infinitamente superior a los segundos, pero en ambas contiendas que parecían personales pero no lo eran, subyace la misma confrontación entre dos modelos de izquierda, el que se empeña en permanecer anclada en lo ya establecido y el que pretende innovarse, reciclarse y adaptarse a un nuevo tiempo.

A finales de los 80 Curiel en el seno del PCE consideraba que su ciclo estaba acabado, que el papel fundamental que tuvo en la lucha anti franquista y en el inicio de la democracia había acabado.

Se adelantó al tiempo de la izquierda y acuñó una propuesta referida a lo que se debía hacer, que ahora incluso copia el PP pero adaptada a la derecha.

Considerar al PSOE como la “Casa común de la izquierda”, teorizarlo a través de los documentos que salieron de la Asamblea de la Fundación Europa celebrada en el Ateneo de Madrid en 1990, fue su aportación al fortalecimiento de esa izquierda que empezaba a dar síntomas de agotamiento, debido especialmente a su lucha cainita.

Fue considerado, él y quienes le apoyamos, como traidor y vendido al poder. Nada más alejado de la realidad, porque lo que hizo, su decisión de abandonar un PCE agotado y caduco sirvió para fortalecer la izquierda y mantenerla en el poder unos años más.

Esa parte de la historia de la izquierda quedó oculta, injustamente olvidada, quizás porque desde el aparato del socialismo español se vio con recelo y temor. Llegaban un grupo pequeño pero potente de militantes forjados en el acero de la lucha, ideológicamente formados, intelectualmente de una altura que en aquellos instantes no existían en su seno.

Siempre fuimos considerados del PCE, por muchos años de militancia que tuviéramos y así Enrique y el resto acabamos siendo ninguneados y marginados, fruto de ese espíritu decadente de los mediocres celosos.

Ahora le toca a Iñigo Errejón ser el visionario, el que se anticipa al tiempo que nos viene y ya se sabe que el que va delante es quien se lleva todos los golpes, especialmente en partidos de culto a un líder que va alejándose de la realidad, impregnados de espíritu estalinista.

Le pasó al PCE, también en cierta medida al PSOE y ahora le toca a Podemos. Solo cabría desear que la izquierda por fin sea capaz de aprender de los errores del pasado y no vuelva a suceder lo de aquel momento de nuestra historia.

Iñigo Errejón es un activo de esa izquierda en peligro, como lo es en el otro lado José Antonio Pérez Tapias, activos que tanto el PSOE como Podemos deberían proteger y cuidar, porque no abundan. Siempre teniendo como visión estratégica la necesaria confluencia de la izquierda.

Quizás la época del concepto acuñado por Enrique para el PSOE, “Casa común de la izquierda”, por su propios errores al no ser capaz de acoger con respeto las diferentes sensibilidades que debieran convivir en su seno, ya no tenga validez.

Pero sí el espíritu de aquella propuesta, en la idea de construir una especie de lugar común en el que la pluralidad existente, tanto en la centralidad como en la periferia, pudiera resultar fortalecedora desde el respeto y el deseo de confluencia.

En el futuro próximo nos acechan grandes peligros, la derecha extrema y la extrema derecha nos han demostrado que son capaces de todo y desde luego de entenderse para acceder al poder y arrasar con las propuestas progresistas.

Curiel a finales de los 80 y Pérez Tapias y Errejón ahora nos marcan el camino a seguir. El acuerdo para los presupuestos de hace unas semanas debe ser el camino a seguir. Comunicación, respeto, diálogo, síntesis, puntos de encuentro entre las diferentes izquierdas, del centro y de la periferia. Ese acuerdo nos ha demostrado que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.

Dejando “pelos en la gatera”, con audacia, imaginación y generosidad. Ese senda nos la marcó Curiel, nos la marca ahora Errejón, quizás sea nuestra última oportunidad de supervivencia.

En los próximos meses nos vienen procesos electorales. No olvidemos en esas campañas quienes son nuestros verdaderos enemigos, con quienes nos confrontamos ideológica y éticamente.

Cuidemos a esa izquierda, incluso desde el cuidado de nuestros oponentes en su seno. Porque cada herida que infringimos desde el PSOE a Podemos y viceversa provoca una sangría para toda la izquierda.

Veremos………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 26 Enero 2019






domingo, enero 20

Memoria histórica: 42 años del Enero negro 1977



Publicado en Diario 16, Navarra Información,, Gara, Plaza Nueva, el Periodista Digital y Deia del 21 al 29 Enero 2019

Memoria histórica no es un término ambiguo y retórico, tiene una carga profunda que nos obliga a recordar los elementos importantes del pasado, especialmente reciente y volverlo a situar de actualidad.

Eso debe ocurrir con el terrible Enero que sufrimos justo hace ahora 42 años y que viví en primera persona. Por eso hoy como cada año lo recuerdo buscando la complicidad de los medios de comunicación para ayudar a conseguirlo y lo hago en primera persona.

En el instante de escribir estas líneas tengo muy vivos en mi memoria aquellos dramáticos días. En aquel tiempo militaba en el PCE y en Comisiones Obreras; en la Universidad de Madrid donde estudiaba y en el sector de Artes Gráficas donde trabajaba.

Aquel Enero se inició el domingo 23 de 1977, cuando un grupo de ultraderecha asesina al joven anti fascista Arturo Ruiz en una manifestación pro amnistía en el cruce de las calles de Silva y Estrella, en la trasera de la Gran Vía (entonces avenida de José Antonio) de Madrid. 

En aquel instante me encontraba cerca con los compañeros de la Universidad y aún me llegan las sensaciones de indignación, miedo y rabia contenida al ser informados de ello. 

Al día siguiente muere la estudiante de sociología María Luz Nájera, por el impacto del bote de humo que recibe en la manifestación en protesta por la muerte de Arturo. Recibe el golpe en la esquina de la Gran Vía con la calle de Libreros, también cerca de donde estábamos. Impactados por ambos hechos toda la izquierda antifranquista se conmociona.

Precisamente aquel terrible 24 de Enero teníamos previsto reunirnos el PCE de Artes Gráficas en el despacho de los abogados laboralistas de Atocha, lugar que alternábamos con el de Españoleto, pero nos llamaron para suspenderla porque había otra más importante, la del Transporte que por entonces estaba en huelga. La sustituimos por una mini reunión en mi casa, que también solíamos utilizar en momentos puntuales.

Había negros nubarrones, y algo se barruntaba pero a pesar de la rabia y la indignación se nos recomendó desde la dirección del PCE tranquilidad, y en tras el debate que tuvimos decidimos acatar esa decisión.

A medianoche sonó el teléfono de mi casa. Un camarada, Eugenio, me informaba de lo de Atocha. Asesinados Enrique, Sauquillo, …seis en total y heridos graves Lola, Alejandro…Pensé que podíamos haber sido nosotros. Luego una vorágine de reuniones, asambleas, contactos, y sobre todo un mensaje claro: hay que mantener la calma, no responder a la provocación.

A pesar de la rabia contenida por nuestros camaradas asesinados apretamos los dientes y tragamos el sapo. Éramos comunistas y por tanto teníamos una mayor responsabilidad, más aún en los complejos momentos que nos tocaba vivir.

Después el impresionante entierro en el que participé activamente en el “servicio de orden”, con la sensación de estar viviendo momentos históricos. Incluso la anécdota nunca aclarada de aquel helicóptero que la sobrevoló, la leyenda negra se encargó de asegurar que era el propio Rey Juan Carlos I quien lo pilotaba. Luego con el tiempo entendí que aquel llamamiento a la calma de mi partido fue clave para conseguir la democracia, y desde entonces defiendo esa misma reacción en circunstancias parecidas.

Antes otro día de Enero, fatídica casualidad, el 21 pero años atrás en 1969, caía asesinado por la policía franquista Enrique Ruano. Conocí a Enrique en la lucha anti fascista, era de mi misma quinta, aunque en aquel tiempo yo militaba en el PCE y estudiaba en la Escuela de Telecomunicaciones.

Allí un día de Enero nos enteramos de su muerte, de su asesinato, recuerdo las conversaciones con José Luis “Avinareta”, Pepe Carpintero, Manolo Briso, Manolo Gamella, aunque los dos últimos eran de la FUDE teníamos una muy buena relación, nos estremecimos al pensarlo. El franquismo agonizaba, lo sabíamos, pero temíamos sus últimos coletazos, y éste fue uno de ellos.

También conocíamos a sus torturadores, a sus supuestos asesinos, el comisario Conesa, el temible Yagüe, y un sádico, “Billy el niño”, o lo que es lo mismo Juan Antonio González Pacheco. No los conocíamos físicamente todavía pero circulaba por los círculos de lucha antifranquista su crueldad.  Posteriormente la conocimos de manera directa.

En aquel tiempo se estaba discutiendo el Estatuto para la Politécnica, y la izquierda lideró esa lucha, yo era representante de Teleco, y después de una reunión clandestina en Caminos, al salir camino del autobús, paró bruscamente un Seat negro a mi lado, supe enseguida lo qué suponía aquello, bajaron dos policías de la Brigada Político Social, uno de ellos era “Billy el niño”.

Creo que nunca se borrará de mi mente aquella cara. Ahora vuelven a mí los recuerdos de aquellos interminables días en la DGS, en la Dirección General de Seguridad de la Puerta del Sol. Aquel tétrico edificio que aún me da escalofríos al pasar delante, por más que ahora sea la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Hoy al recordar aquellos hechos pienso que también en esa ocasión pude ser yo, cuando Billy “actuaba” y uno de sus compañeros le decía “ten cuidado que se te va a ir la mano otra vez y lo vas a matar”, resuenan esas palabras y las recuerdo como si fueran ahora, y su respuesta “no importa, hacemos como con Ruano, lo tiramos por la ventana y decimos que se quería escapar”.

Pienso en Enrique, en todos los Enriques que dejamos por el camino, en aquellos camaradas, los abogados de Atocha, por eso escribo estas líneas, que son, que quieren ser un homenaje a quienes lucharon codo con codo conmigo y hoy ya no están. Mirar la vista atrás no te convierte en estatua de sal, es una obligación para mantener viva el recuerdo.

Estamos en otro tiempo, pero esta mañana de invierno recuerdo aquellos momentos, aquellos días, aquellos interrogatorios crueles, aquellas gentes, a mis camaradas caídos con sensaciones profundas, muy profundas, y alguna lágrima asomando por mis ojos.

Os recuerdo hoy, os recordaré siempre camaradas, compañeros…..vuestro ejemplo me guía y guiará, sé que también vosotros no consentiríais sin alzar vuestra voz que la izquierda no se una para frenar a la derecha extrema.  Os recuerdo, y a través de esta reflexión intento que os recuerden todas aquellas personas que la lean. No perdono a vuestros asesinos ni a sus herederos ideológicos que ahora comienzan a asomar su existencia sin pudor.

Lo hago precisamente hoy cuando negros nubarrones amenazan de nuevo nuestra convivencia. Porque más que nunca debemos mantener viva la llama de esa memoria colectiva.

Nuestra democracia estuvo en peligro entonces y lo vuelve a estar ahora 42 años después, por eso olvidar es tan peligroso.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE
)
Villava-Atarrabia 19 Enero 2019