Reflexiones, desde mi propia libertad
¿Qué puedo decir de lo ocurrido en el Congreso de mi partido? ¿Debo ser políticamente correcto, disciplinado, respetuoso con el resultado, o muy al contrario debo optar por la libertad de pensamiento que se transforma en de expresión al ponerlo negro sobre blanco, honesto, al menos conmigo mismo, sincero, valiente? Conociéndome está claro que optaré por la segunda opción, sin ningún miedo ya que siempre camino ligero de equipaje, sin temor a la represalia mezquina de quienes desde la victoria ignoran que aún quedamos ciudadanos libres. Esa es la clave, una de las claves, la libertad, la esencia de la izquierda junto con la ética. Pocas veces me he sentido más impresionado por la pobreza ideológica, la sensación de sumisión, la falta de coraje, de lucha. ¿Cómo alguien se puede identificar como de izquierdas sin ese bagaje? Pocas veces he visto tal cúmulo de despropósitos, de presiones, manipulaciones, traiciones. ¿Cómo alguien que practica estas sucias tácticas puede considerarse de izq...