viernes, noviembre 21

El domingo vuelvo a CUBA

Fui a Cuba en el año 2002 con una delegación del Parlamento de Navarra, Begoña Errazti de EA, José Miguel Nuin de IU, Andrés Burguete de CDN, Félix Puyo de EH, y Oscar Alonso y yo de PSN. Fue un viaje del que guardo un extraordinario recuerdo, con historias increíbles de esas para recordar toda la vida, porque la relación entre los miembros de la delegación fue tan fenomenal, que quizás una fórmula para solucionar el ya demasiado largo “conflicto vasco” sería enviar a los que mandan en nuestros respectivos partidos a un viaje de esas características Incluso allí coincidimos, y formaron parte del grupo dos concejalas de EH de Pasajes, que se integraron también perfectamente, y con las que compartí relaciones especiales teniendo en cuenta el abismo político que nos separaba. Vivimos juntos momentos agradables, lúdicos, y también serios, de juerga y de debate, y estoy convencido de que si en alguna de esas preciosas noches que pasamos juntos, nos hubiéramos sentado en una mesa a buscar soluciones para el conflicto, las habríamos encontrado. Fue tal la comunicación y la camaradería que había entre nosotros, que nos habría resultado fácil lo que para otros es imposible.

Pero no quería hablar sólo de nuestra relación, también quería hacer una breve referencia a las sensaciones que viví allí. Cuba es un país que te aporta contrastes, no sólo en lo que ves sino sobre todo en lo que sientes, en lo que te hace sentir. Reconozco que no soy imparcial porque volví con una sensación amorosa difícil de definir. Se nota que lo están pasando mal, pero a pesar de ello tienen una alegría innata que para nosotros quisiéramos, y se palpa amabilidad, sentimiento, sensaciones, amor a borbotones, y la música siempre presente incluso por las calles y saliendo de las ventanas. También en la manera de hablarte, de mirarte, incluso en cómo te colocan las toallas encima de la cama en forma de cisne o de corazón. Son tremendamente seductores, y seguramente en otros sitios lo harán así, pero no como lo hacen ellos y ellas. Otra de las cosas que me llamó la atención es el color, el olor de La Habana, y un clima especial que tiene dos peculiaridades; la primera que el ron te hace mucho menos efecto, y la segunda de nuevo tiene que ver con el amor, porque es un clima que incita a amar, a sentir, a vivir los instantes con pasión.

Esas son mis impresiones de mi primer viaje, ahora después de seis años vuelvo de nuevo. Quizás ya no tenga las mismas sensaciones, o quizás las perciba multiplicadas por mil, apuesto por esto último a la vista del incremento en mi capacidad de sentir que se me ha producido en los últimos tiempos. Ahora voy con los poros abiertos, y quizás con los ojos también. Voy también con un planteamiento solidario, de apoyo a su situación después de que dos terrible huracanes hayan arrasado esa preciosa isla. Solidario y revolucionario, porque cumplir 60 años me ha despertado también mis viejas convicciones revolucionarias, transgresoras, heterodoxas. Veremos cómo se concretan allí, aunque llego en plenitud de condiciones sensoriales. Quiero captarlo todo, necesito captarlo y disfrutarlo. También aprovecharé para visitar a viejos amigos, y un pueblo especial como es Nueva Paz al que nos unen algunos proyectos económicos, y sensaciones personales por cómo me trataron cuando fuí.

Lo que sí podéis tener claro quienes visitáis este humilde espacio de reflexión, es que os lo contaré a mi vuelta. Desnudaré mi alma y la expondré aquí como lo hago habitualmente. Espero que ese día aún estéis ahí.

3 comentarios:

  1. Jose Luis, ahora que vuelves a Cuba y tienes tan buenos recuerdos de antes, lo primer que tienes que hacer es ser feliz, que en la vida muy pocas veces se tienen segundas oportunidades. Estaremos esperando tu regreso para que expliques tu andadura por tierras de la madre Cuba. Pasa unos dias fantasticos, que te los mereces, por todos estos dias de lucha que has tenido. Se FELIZ...Montse

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  2. Estoy segura que, tu viaje sera especial, pues ya te lo planteas como una nueva experiencia vital, y eso por si solo ya te aportara sensaciones, momentos y vivencias unicas.
    Buen viaje amigo, y solo esperar tu regreso para disfrutar de tu emociones, vivencias atravez de tus comentarios y musica.
    1000 besosss

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  3. Hola José Luis, por circunstancias he estado varias veces en Cuba, con una diferencia de 10 años entre la primera y la última vez, pero siempre que llego a la Plaza de la Revolución, las cosquillas me corren por el estomágo, sientate al lado en las escalinatas de José Marti y mira a tú alrededor.
    un beso, Eva.

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