Un sueño por el cambio en Navarra
Hace ya mucho tiempo que somos multitud las navarras y navarros que tenemos un sueño recurrente: un día soleado nos levantamos de tan buen ánimo porque nos hemos convocado para una movilización que sentimos el hormigueo de la expectativa de lo nuevo en el cuerpo… Una creciente riada de gentes de toda edad y condición camina por las calles y va confluyendo en una gran plaza hasta formar un colorido mosaico de personas que representa a todas las sensibilidades y sectores castigados por décadas de un régimen en crisis. Nos reconocemos y nos saludamos con amigable complicidad, pues ha ocurrido lo imprevisible: por el solo hecho de estar allí, compartiendo ese espacio-tiempo de confluencia, tenemos la convicción colectiva de que, por fin, estamos plantando, profundamente, la semilla del cambio en terreno fértil. Porque esa movilización no es una de tantas -todas necesarias- solo por lo mío o por lo tuyo, sino por lo de todas y todos. Porque es una movilización conjunta que, rompien...