lunes, abril 14

¿Es éste el momento de la República?



Los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro país, los desatinos de la monarquía en los últimos años hacen que se haya reabierto con más virulencia si cabe el debate de si la monarquía es realmente útil, necesaria ya se sabe que no, en un país moderno como el nuestro. Hoy 14 de Abril, día de la República, de la II República pero también y como consecuencia de ello el momento en el que se concentra la lucha por recuperar este sistema más justo y democrático, conviene reflexionar sobre ello.

Es cuando menos curioso que este debate no fuera tan duro en los momentos del inicio de la transición, esa transición cuyo recuerdo se ha recuperado como consecuencia del fallecimiento de Suárez, m


ás allá de lo ocurrido en el seno del PCE, fui protagonista en primera persona de esos históricos instantes, cuando Santiago Carrillo en un gesto de “pragmatismo” de los que hacen época, impuso a sangre y fuego la aceptación de la monarquía y de la bandera bicolor en su seno.

Aquello fue muy difícil de tragar, especialmente por unas bases que se habían batido el cobre frente al franquismo, en defensa de una serie de elementos ideológicos básicos que parecían inalterables: marxismo-leninismo, república, bandera tricolor, ateísmo. Principios cuya dejación fue el precio a pagar para la legalización, e incluso según algunos teóricos del tema, para que la democracia pudiera llegar y asentarse. También en la otra izquierda, la socialista se pagó un alto precio como el abandono del marxismo en su XXVIII Congreso así como también aceptar una monarquía en la que no creían; más jirones dejados por la izquierda en ese largo y tortuoso camino. De si valieron la pena esos esfuerzos existen diferentes teorías y al menos visto desde la perspectiva actual me temo que no, que eso trajo victorias electorales pero no ideológicas de fondo, no transformaciones profundas e inalterables de la sociedad.



Quizás otro de los debates abiertos: si debimos haber luchado por la ruptura en lugar de la reforma puede traer respuestas contundentes. No se puede dar marcha a tras el tiempo, pero parece que éste le da la razón a quienes defendieron la primera opción.

Pero se hizo lo que se hizo. Los dirigentes impusieron a las bases su pragmatismo, su “sensatez” y tuvimos que cargar con un peso muerto como la monarquía cuyo único papel importante, cuestionado por algunos, fue su actuación, pudiera parece que defensora del orden constitucional, la famosa noche del 23-F de 1981. Cierto es que en aquel momento los poderes fácticos heredados del franquismo (policía, guardia civil y ejército), que al no haberse dado la ruptura necesaria estaban totalmente incontrolados por el poder político, podían haber quebrado nuestra marcha hacia la democracia, pero aunque el rey no se hubiera puesto en medio, esa marcha era ya imparable, aunque reconociendo que nos habría costado más dolor y sufrimiento habríamos llegado igual sin él.

A partir de ahí su función ha sido meramente protocolaria, cada vez con menos poder y menos funciones, más allá de las simbólicas absolutamente prescindible en nuestro sistema democrático.


Pero como no estorbaba, como más allá de anécdotas o bromas estúpidas no originaba ningún quebradero de cabeza y teorizando que su costo no era excesivo, más aún en época de vacas gordas, orondas, nadie la cuestionó de una manera seria. Solo minorías provenientes de IU, especialmente en la época de Julio Anguita defendió su eliminación.

Durante muchos años la sociedad la valoraba entre las instituciones que gozaban de su máximo apoyo y respeto, pero en los últimos tiempos la cosa va siendo diferente. El incidente, del que nos enteramos precisamente la madrugada del 14 de Abril día que se conmemora la II República (¿casualidad o premonición?), supone la quiebra, puede que definitiva, de ese apoyo y respeto.

¿Cómo respetar y apoyar a un monarca que después de decir que no dormía pensando en los jóvenes parados, se iba a cazar elefantes en África de manera millonaria?

Un despropósito. Pero un despropósito tras otro realizado por quien y a menudo se intenta camuflar este hecho, es la máxima institución de nuestro país: el Jefe del Estado. ¿Cuántos de los que detentan este honor en Europa han tenido que dimitir debido a comportamientos inadecuados? En este caso nuestro Jefe del Estado sigue batiendo el record mundial de comportamiento inadecuado, la institución en su conjunto lo está batiendo en los últimos tiempos.

Luego ya no se trata de dilucidar si la monarquía es útil o no lo es, se trata de algo mucho más serio: de exigir que como el resto de los mortales asuma sus responsabilidades ante errores tan graves. Y eso no se soluciona solo con la abdicación sino con la supresión.



Merece una reflexión aparte la reacción de nuestros líderes políticos, especialmente en el seno de la izquierda. Excepto IU y dirigentes del PSOE como Tomás Gómez, Odón Elorza y Patxi López y eso les honra, existen silencios clamorosos. El PSOE si no quiere ir otra vez contracorriente debe liderar, ponerse al frente de la marea crítica sobre una institución que está constantemente traicionado, insultado a quienes dice representar. El libro de Pilar Urbano sobre el papel del monarca el 23-F le da la puntilla.

Es el momento de que esa izquierda reabra el debate sobre monarquía o república, defendiendo con claridad y contundencia que la primera institución, caduca, estéril y últimamente rodeada de comportamientos delincuentes no tiene cabida en nuestro futuro como pueblo.

¿Es la hora de la República? Indudablemente sí, éste es el  momento, éste el lugar donde haya una profunda reforma institucional para que lleguemos a ser una república moderna y democrática.

Habrá dificultades, tendremos que hacer un gran esfuerzo, es probable que con incomprensiones, manipulaciones e incluso agresiones, pero es el momento de ser valientes, de recuperar nuestras banderas demasiado tiempo ocultas, guardadas en desvanes ocultos. Para conseguirlo primero habrá que romper la inercia permisiva y a veces cómplice de nuestros dirigentes, pero está claro que la marea social nos acompaña y más pronto que tarde lo conseguiremos.

Termino con un grito que pido compartáis: ¡Viva la III República!


2 comentarios:

  1. Es que cabe otro tipo de gestión que no sea la república?
    Pero la sociedad española es demócrata? Respeta acaso "el mínimo", es decir, la diferencia cultural e idiomática de la península que compartimos?
    Les duele hasta cuando escuchan a alguien hablando en otra lengua que no es la suya, y que comparte una península que no tampoco es suya ni de España, sino que es un entorno geográfico compartido por distintas culturas. Acaso las sabrían reconocer al hablarlas?
    Acaso saben como suena la lengua vasca? Por mi experiencia, no tienen ni puta idea si hablas en vasco o en finés. Para ellos "cristiano" no es.
    Acaso alguien cree, que si Portugal fuera España, que lo fue durante un breve espacio, "España" les hubiera dejado hablar su lengua?
    No, a los españoles, como he oído yo decírmelo a mi, les gusta que se hable en "cristiano".
    Ese es su concepto, la hipocresía, la secta cristiana. Por lo tanto, sectarios.
    España no está compuesta de unos ciudadanos demócratas, sino imperialistas por herencia cultural, pues si lo estuviera, no habría ninguna duda que tras la muerte del último triunfante golpista, luego ha habido más, ella misma hubiera retornado a un concepto republicano.
    El español no tiene criterio ni para votar, y pasa de la dcha a la izda y viceversa, claro que la izda y dcha española actual, son los mismos perros con distintos collares, y ud. lo sabe.
    Yo no creo que es hora de la III República, sino de la República, sin ningunos palotes, ni añoranzas.
    Y en España más, porque lo último vivido tras el 39, es un concepto dictatorial.
    Su camarada Isidoro "El traidor", ese que se creía más guapo que nadie, acaso cuando tuvo capacidad de gobierno movió medio dedo por ello? O hizo pleitesía a su, la suya, la de Carrillo, y más y más ileales... A su majestad el rey de España.
    Y Rubalcaba? Dónde está el PCE? Quién coño se lo cargó?
    El PCE (r), en la cárcel "demócrata", ese si sé donde acabó, pero el otro? El que se plegó al poder. El otro, el de los que se apoltronaron en el modelo de sumisión a un rey.

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  2. Creo que no existe otro tipo de gestión democrática que no sea la república, es el abc, de la llamada sociedad democrática.
    El pueblo elige, no?
    En España, no.
    En España le das un voto a un representante en el parlamento, y piensa que es libre de hacer lo que quiera durante 4 años, sobre todo cobrar y subirse el sueldo, y ponerse la del Starlux, uno para toda la vida. Es incapaz de entender que es un simple gestor de una comunidad de vecinos, que cuando hay que hacer algo importante en su comunidad, pues..., se reúnen y votan, vamos, un referéndum.
    Sencillo de entender no? Ja!
    España ha de volver a antes del 36, porque mientras no lo haga, tendrá pendiente el cerrar una guerra, producida por un golpe de estado, y auspiciada por los de siempre, los de "queremos todo vuestro dinero honrado".
    Si, España ha de sacar los esqueletos que siguen en las fosas y cunetas, para que sus familiares descansen y perdonen, es justo por ellos. España ha de condenar aquel golpe de estado, y retornar a la democracia de una república, no ha de continuar bajo una monarquía impuesta y servil.
    Mientras no lo haga, no habrá democracia, y eso que ya a mi, como que me la trae floja y pendulona.
    Pertenezco a una sociedad que es muchísimo más democrática, que demostró ayer lo que es un concepto de "querer", al unir Durango con Iruña.
    Los conceptos de estados van a ir cambiando, y dentro de 10, 15... 20 años serán muy distintos, y creo que se aproximaran más al concepto ese "... de los pueblos".
    España será capaz, o querrá ser una y grande? Sacará a "La Invencible"? A los Legionarios del amor de madre? O a su "Benemérita", curioso nombre...
    O acaso el monarca, que es el máximo mando del ejército, manda huevos, ordenará que salgan de sus "cualteles" (cuarteles)?
    Creo, por lo leído en sus publicaciones, que ud es auténtico, que es coherente consigo mismo, y se lo agradezco por ello, por serlo.
    Cree que es hora que se retorne a la democracia, a la república? Y si propone algo? Y si se pone en ello?
    Los catalanes hicieron una cadena. Los vascos lo vieron, les pareció positivo y lo hicieron también, (Claro ejemplo de lo que es ser vasco, porque el vasco va, ve, y si le parece positivo se lo trae para los suyos, no conquista e impone lo suyo en otras culturas. El español no, verdad?).
    Proponga una cadena por la república, sin número. Una cadena llena de banderas tricolor, que una Madrid con las 6 capitales donde acaban sus 6 principales arterias de carreteras nacionales, Barcelona, Valencia, Sevilla, Cáceres, La Coruña e Irún.
    Cree que el español sería capaz de unirlas? Son unos cuantos millones!
    Por cierto, el vasco pagó por apuntarse a la cadena humana, al español igual habría que pagarle por que se apunte, verdad?
    III República? Se refiere a España? Imposible! A ver el mundial, que eso si que les da orgullo de España.
    Muy cañí todo, muy cañí.
    De todas formas abogo por ella, por la III República de España, que ya llegaría tarde, sobre todo para vascos y catalanes.


    Agure bero bat.

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