lunes, junio 18

Un domingo de cambios....a medias.



Se preveía que el pasado domingo era vital para el futuro de Europa. Las elecciones legislativas en Francia y Grecia vaticinaban la posibilidad de cambios más o menos revolucionarios (tiene gracia que ahora los cambios revolucionarias se hagan a través de las urnas). Los mercados, los poderes fácticos, la izquierda europea esperaba ansiosa esos resultados con diferentes criterios y deseos.




Unos que la victoria de la izquierda en Francia fuese por goleada y de Syriza en Grecia igual y otros sin importarles demasiado lo primero, pero profundamente preocupados por la segunda posibilidad. Amenazas veladas y menos veladas de que si ese líder emergente que es el joven Tsipras ganaba Europa se tambaleaba (como si no estuviera suficientemente tambaleada ya), el euro se rompía en mil pedazos y la crisis se agudizaría aún más.



Como si la culpa de esa brutal crisis ahora la tuviera Tsipras, tiene valor la cosa….



Pero las cosas han salido como los mercados deseaban. Francia va a tener un gobierno fuerte, aunque sea con mayoría absoluta de la izquierda, una izquierda que piensan, como ya ocurrió aquí en los últimos años de gobiernos de Zapatero, es fácilmente domesticable y que hará sin rechistar la política que siguen marcando. Y en Grecia la jugada ha sido perfecta, gana su derecha, obligan a los socialistas a pactar con ellos un gobierno fuerte que aplique sus duros ajustes y desactivan a Syriza.



Bueno, esa es la teoría, ya veremos en la práctica porque elementos de análisis hay y muchos en el día de ayer.



La salida por la puerta falsa de la candidata oficial del PSF, Segolene Royal (es patética su foto tras el cristal), un peso pesado del partido que ha perdido frente a un “disidente” más de izquierdas es un aviso a navegantes de lo que pueda pasar en el futuro. El PSF debe meditar y este “incidente” le da para ello, que si se convierte en cómplice, en rehén de los mercados pueden producirse terremotos internos de consecuencias imprevisibles.



Syriza no ha ganado es verdad, pero ha tenido una subida espectacular que la sitúa en condiciones inmejorables para condicionar el futuro de su país. La figura emergente de Tsipras puede ser un referente más Valdo para la izquierda europea, huérfana de líderes, que el propio Holland. Ahora necesitamos gentes así en nuestro país, en Italia y sobre todo en Alemania. Veremos…..



¿Ha cambiado algo el panorama político y social con las elecciones del domingo? Es probable, lo veremos a medio plazo, pero tengo la sensación desde mi observatorio que lso cambios que se van, que se deben producir en el futuro no dependen de contiendas electorales, esos cambios se van a ganar en las calles, en las fábricas, en las minas, en las universidades. Si eso no se produce, si no existen procesos de lucha revolucionaria en toda Europa, seguiremos prisioneros de los mercados, de los mercaderes, de las canallas financieros que nos han llevado al borde del precipicio y acabaremos precipitándonos por él.




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No sé si eso se va a producir, pero la izquierda europea si quiere sobrevivir a estos tiempos convulsos, debe despertar como lo ha conseguido Syriza de la mano de Tsipras, debe liderar las masas cabreadas, enfadadas hasta límites peligrosos. Quizás en los próximos tiempos aparezcan líderes nuevos, revolucionarios, en caso contrario estamos condenados a la extinción, al desastre y quizás a una profunda melancolía.

El hecho de que esta mañan la presión continúe a pesar de haberse salido con la suya en Grecia y casi en Francia indica que o bien, como ya he teorizado en otras ocasiones, nadie tiene ni idea de como afrontar esta situación, o bien que se sienten tan sobrados, tan todo poderosos que llegan a la humillación colectiva. El incremento brutal de la prima de riesgo, del tipo de la deuda unido a indicadores como el incremento de la morosidad y la bajada de la compra de pisos nos situán cada vez más cerca del precipicio


La crisis, la profunda crisis de valores en la que estamos sumidos deben ser superados por esa nueva izquierda que además de luchar, los fomente, los impulse, lleve a delante una profunda revolución cultural que sea capaz de recuperarlos. Pero eso da para otra reflexión…..




1 comentario:

  1. Menos mal que ha ganado Nueva Democracia en Grecia porque si llegan a ganar los radicales de izquierda de Syriza hoy se hubiera producido una catástrofe. Y la prima sin enterarse.

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