El amor es un bello sentimiento que como todos debe situarse en su justa medida, pero cuando se desborda, cuando excede el caudal de sensaciones se puede transformar en traumático, puede invalidarte, desconectarte del resto de actividades, alejarte de los amigos, de tu actividad vital. Sólo ves a la persona amada, y desde la persona amada, sin darte cuenta del error que eso supone para ti, para ella y para el propio amor. Hasta que un día sin saber muy bien por qué un timbre suena en tu puerta despertándote del profundo sopor y entonces, sólo entonces, te das cuenta de que la vida, tu vida, es y debe ser más, mucho más. Que el amor, ese amor, es importante, pero sólo si va acompañado de todo lo demás, si deja espacio para desarrollar el resto de tus funciones vitales, el resto de tus amores. Cuando te das cuenta que otras partes de ti han quedado olvidadas, arrinconadas ante el ímpetu de ese profundo sentimiento, haciendo que te empobrezcas como persona, porque sólo desde la suma de el...