Mal rollo
Después de unas vacaciones idílicas cuesta más entrar en una negra realidad como la que nos está tocando sufrir. No me gusta lo que está pasando en mi partido, de allí y de aquí, ni en mi país, ni en Europa, ni en el mundo. No me gusta a dónde estamos llevando a nuestro planeta, no me gusta la deriva en la que se encuentra sumida la sociedad “desarrollada”, ni lo que estamos haciendo con el segundo y el tercer mundo. No me gusta lo que veo, y menos lo que oigo. En fin que como veréis no me gusta casi nada. Por partes. De mi partido no me gusta allí el triunfalismo del pasado Congreso, y además tengo la sensación de haber sido engañado en los últimos tiempos. No quiero hacer mención al fracasado proceso de paz, porque mirar en exceso hacia atrás te puede convertir en estatua de sal, pero en lo referente a la situación económica no acabo de entender la transformación tan radical producida desde las últimas elecciones de Marzo. He releído lo que decíamos desde el PSOE en aquellas fechas (...