viernes, abril 26

Hablemos de cosas serias


El pasado martes en Onda Vasca, ese gran periodista que es Xabier Lapitz entrevistaba a Roberto Jiménez, actual Secretario General del PSN y digo actual con una cierta ironía, porque tengo la sensación de que le quedan apenas dos telediarios en ese cargo. En un momento dado le hizo la pregunta de cómo era posible que se mantuviera mi expulsión del PSN por decir que “Otegi trabaja en el seno de Batasuna para llevarla por la senda democrática” después de conocerse que se había reunido recientemente con dirigentes de Batasuna, en concreto con Pernando Barrena y Txelui Moreno. La respuesta no fue excesivamente elaborada desde el punto de vista intelectual, no es su fuerte, se limitó a decir entre balbuceos “bueno, bueno…hablemos de cosas serias”.

Efectivamente coincido con Lapitz en que parece incongruente a la altura de la película en la que nos encontramos que aún se mantenga mi expulsión del PSN y más aún que viviendo desde hace seis meses de nuevo en Villava-Atarrabia tenga que seguir afiliado al PSC de Martorelles, un pequeño y bello pueblo del Vallés Oriental de Catalunya que me ha acogido durante los últimos cuatro años. Como tampoco parece muy lógico que habiendo sido expulsado de este PSN a la deriva haya sido aceptado, cuestión que agradezco enormemente, por un PSC que afortunadamente camina por otra senda muy diferente en los últimos tiempos.

Pero no es esa cuestión sobre la que quiero reflexionar. Simplemente quiero lanzar la pregunta de si lo que es realmente importante es que éste nefasto compañero que contesta de manera tan burda y poco ágil considere que lo importante es que justo unas horas después haya sido citado a declarar, de momento solo como testigo, en el oscuro tema de la cuantiosas dietas que él y otros diez de UPN y PSN, algunos imputados, cobraron de la CAN.

Si considera importante la sospecha de que al menos tuvo la poca decencia de cobrarlas con la que está cayendo y la hipótesis de colaboración, o al menos que miró hacia otro lado cuando su obligación como socialista, como gente de izquierdas tenía de haber sido impedir tamaño desaguisado.

Si le resulta importante que el máximo dirigente del socialismo navarro haya callado durante años ante esta lamentable situación.

Si al menos le resulta importante que la sociedad sospeche que su negativa a crear una comisión de investigación en el Parlamento de Navarra, su negativa a apoyar una moción de censura contra la actual Presidenta de Navarra, Yolanda Barcina implicada directamente desde el punto de vista político en este asunto, pueda tener que ver con esta circunstancia.

Si considera importante que el escándalo social provocado merecía una respuesta más contundente del PSN, de quien se espera un liderazgo social frente a la derecha que nos gobierna. Si le resulta importante comprobar el deterioro constante de nuestro partido y digo nuestro porque me considero más socialista navarro que él, debido a su tibieza a la hora de afrontar la situación actual.

¿Cómo se puede estar en contra de una moción de censura, mecanismo democrático básico ante circunstancias como la actual y al mismo tiempo pedir la dimisión de quien se mantiene en su puesto gracias a su abstención? ¿Cómo se puede argumentar que esa abstención es un doble no a Bildu y UPN, cuando lo que realmente supone es un SÍ a su continuidad? ¿Es eso realmente importante?

Vivimos una mala época para la lírica, una época en la que los mediocres, los corruptos, los mamporreros, los incultos, dominan sectores importantes de nuestra sociedad, ante la que no cabe el silencio cómplice, sino la reacción contundente y valiente, hablar alto y claro.


Sí, Roberto Jiménez, hablemos de cosas importantes. Hablemos de que has conseguido llevar al PSN a las cotas mínimas de apoyo electoral situándolo al borde de su extinción. Hablemos de las injusticias, de los abusos, de las prácticas de Torquemada impuestas en tu mandato, hablemos de expulsados, represaliados, censurados, marginados y marginadas, hablemos de decenas de compañeras y compañeros cien mil veces más socialistas que tú que han tenido que  abandonar este noble partido por una u otra razón, hablemos la sensación social de abandono, de colaboración cómplice con la derecha más reaccionaria de Europa, hablemos de traición a nuestros ideales de izquierdas, hablemos, hablemos si quieres en público o en privado, hablemos, debatamos sin amenazas, sin mentiras, sin represiones. Pero no digas que eso no es importante, porque entonces tendré la sospecha de que lo que te resulta realmente importante es agarrarte con fuerza a tu sillón manteniendo tus prebendas.

Mira Roberto Jiménez, te diré una cosa con absoluta sinceridad. Decir que “Otegi trabaja en el seno de Batasuna para llevarla por la senda democrática” no hace daño al PSN, entre otras cosas porque el tiempo ha demostrado que era rigurosamente cierto, tanto que has acabado sentándote en una mesa con ellos, lo que hace realmente daño a mi partido es que sigas dirigiéndolo, que sigas manteniendo de manera cómplice a un gobierno que no se merece regir nuestra Navarra. Esto es lo que hace realmente daño. Por eso desde estas líneas te pido lo mismo que tú pides a Barcina: dimite, vete, desaparece de la escena política y deja al PSN recuperar el lugar que jamás debió abandonar: el de liderar una opción, una alternativa de izquierdas, de todas las izquierdas y de manera transversal.

Solo eso te pido, ni siquiera que me pidas excusas por el daño ocasionado, a mí a la ciudadanía navarra progresista.

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