viernes, julio 29

Al borde del abismo.

En los últimos tiempos produce escalofrías cada vez que uno ve o escucha las noticias de cada día. Crisis, crisis económica y especialmente de valores, corrupción, política y de la otra; ahora también de los medios de comunicación, una corrupción que estaba oculta pero que al menos alguno estábamos convencidos de que existía confirmando que esa manipulación delictiva, junto con la de los poderes económicos, es la que realmente manda en la política actual; desasosiego, inestabilidad, desconfianza, dolor, pánico en algunos momentos, tensión. Como dicen los jóvenes: mal rollo.

Lo ocurrido en Noruega hace una semana es la confirmación de que algo muy de fondo está comenzando a fallar en este nuestro mundo. Viendo las imágenes me venía a mi mente la imagen de alguien situado al borde del abismo. Ese alguien es nuestra sociedad.

Cuando hace dos años visité la cosa Maya de Méjico me impresionó escuchar lo que hace ya muchos siglos vaticinaba una raza que despareció misteriosamente sin que queden claro aún los motivos. Sus técnicas avanzadas en todo tipo de ciencias, pero especialmente en el análisis de los ciclos que sufría nuestro insignificante planeta les llevó, según los estudiosos de sus vaticinios, a pronosticar que en Diciembre de 2012, apenas dentro de un año, se produciría un cambio sustancial en nuestro planeta, algunos analizan que será el final del mundo y otros simplemente el final de ÉSTE mundo.

La verdad es que volviendo al inicio al ver cada día los telediarios o escuchar los informativos de las radios, todo indica que van a tener razón. Nuestra tierra protesta de la manera más radical posible: volcanes en erupción, tornados, huracanes, terremotos, maremotos, inundaciones brutales en un punto y sequías históricas en otro. También los humanos ayudamos: guerras, hambrunas, contaminaciones de animales y plantas que acaban llegando a la cadena alimenticia y éste ser humano se empeña en agudizar esa situación con todo tipo de desmanes y errores.

Produce una cierta sorpresa que quienes tienen la capacidad de decidir, especialmente las cúpulas del poder financiero y empresarial, quienes manejan los hilos del poder real e incluso aquellos que son sus cómplices, especialmente los políticos de las élites de los partidos, no se den cuenta o si se dan miren para otro lado como si esto no fuera con ellos. ¿Quién debe entonces intentar arreglar el desaguisado y poner en marcha medidas que sean capaces de contradecir los vaticinios de los Mayas? ¿Quizás los movimientos que como el 15-M aquí tímidamente comienzan a despertar en diferentes partes de este mundo en crisis?

No parece que la cosa vaya por ahí. Estos movimientos parece que solo están centrados en dar soluciones, la mayoría de las veces utópicas y por tanto de muy difícil puesta en práctica, para los problemas más inmediatos: crisis económica y paro, olvidando elementos más profundos, de más calado que deberían plantear soluciones en la dirección de cambios estratégicos de largo alcance. ¿Cómo evitar la autodestrucción de este planeta si precisamente los países emergentes, los que mejor están afrontando la crisis, son ahora los que más lo están poniendo en peligro? China, Brasil, India, contaminan ahora y van a contaminar en el futuro inmediato más que el resto de la humanidad. ¿Es legítimo impedirles que esto se produzca cuando lo que intentan es situarse al nivel que el primer mundo ha tenido durante décadas?

Ese primer mundo que ahora como ídolo con pies de barro se tambalea ante lo que él mismo ha provocado. Aquí aparece un nuevo elemento a analizar: la opinión pública de ese primer mundo ha llegado a un nivel tan alto de insensibilidad ante la catástrofe que escucha sin pestañear las peores noticias, incluso que el país más potente, EE.UU. podría suspender pagos. Suspender pagos Estados Unidos!!! También resulta curiosa esa insensibilidad ante los causantes de la crisis, la económico-político-financiera y la ecológica, que cámpan libremente sin que ninguna autoridad ponga precio a su cabeza.

¿No se debería crear un Tribunal Internacional que al estilo del que ahora juzga al general serbio Ratko Mladic y a los criminales de guerra de los Balcanes juzgara también a los que nos están llevando al abismo? ¿No son tan criminales de guerra como Mladic los dirigentes de los bancos internacionales, los que han provocado esta situación forrándose con los “bonos basura”, o con los pelotazos inmobiliarios? ¿No lo son igualmente quienes contaminas nuestro ambiente, nuestros mares, nuestro ecosistema pensando solo en su propio enriquecimiento? ¿No debe ser ésta la máxima reivindicación de los movimientos de protesta?: juzgar y condenar en un Tribunal Internacional especial creado al respecto a los criminales que nos están llevando a esta deriva.

Las gentes de izquierda, progresista, quienes creemos en un mundo más justo, igualitario, fraternal deberíamos organizarnos para pasar de la posición defensiva, acobardada actual al ataque total. No valen ya medias tintas, o ellos que son una minoría o nosotros que somos la inmensa mayoría. Aunque suene fuerte es cuestión de supervivencia.

Internet, las redes sociales han demostrado ser un instrumento eficaz que todavía no hemos utilizado en toda su capacidad. Para eso sería necesario unificar las innumerables propuestas y organizaciones que crecen ahora como hongos (ya se sabe eso de que divide y vencerás y la replica de la unidad hace la fuerza), hacerlo a nivel planetario y posiblemente una de sus propuestas podría ser la que acabo de comentar. Llevarla allí donde desarrollemos nuestra actividad social o política, por ejemplo como una de las propuestas estrella en los próximos Congresos del PSC y PSOE. Pero quizás lo más importante sería empezar por el método y este no puede ser otro que evitar la dispersión, que cada cual se monte su chiringuito al margen del resto. Nuestros enemigos se frotan las manos viendo esa dispersión que les permite seguir viviendo tranquilos expoliando y enriqueciéndose ante la falta de una alternativa común. ¿Nadie se ha parado a pensar que precisamente ahora, cuando millones y millones de personas lo están pasando fatal es cuando más, mejor y más fácil se está enriqueciendo una minoría?

Basta ya de palabrería! Es hora de pasar a la acción, una acción coordinada a nivel internacional, contundente, radical, a ser posible en connivencia con los partidos de la izquierda pero si no están habrá que hacerlo sin ellos. Éste es el momento, porque queda poco para ese fatídico Diciembre 2012 que nos advertían los Mayas.



Qué mejor que esta joya para mi visión actual del mundo y de la humanidad. Grande Jim, te recordamos.

jueves, julio 21

Reflexiones desde la sombra: Rimas y razones

Escuchando ayer la información de Francisco Camps y las reacciones del resto de partidos políticos reflexionaba sobre si estos casos no se han dado, se dan y se darán si no tomamos medidas contundentes en todos y cada uno de ellos.

Por cierto permitirme un pequeño paréntesis sobre mi actitud en ese momento: reflexionar. Quizás el movimiento con el que en mayor o menos medida todas y todos nos sentimos identificados: el de los “Indignados” debiera transformarse en algo más eficaz: los “Reflexionados”, o mejor los “Reflexionantes” o “Pensantes” y “Analizantes”. Por lo menos nos permitiría avanzar en tesis más reconfortantes para una sociedad en estado terminal.

Porque quizás esa es la clave: que es la propia sociedad, dentro y fuera de los partidos, la que permite la existencia de tipejos como Camps que se dan y todos y cada uno de los partidos que tienen un cierto nivel de poder. Se les permite desde fuera con los votos (¿cómo es posible que este mismo seños hace apenas dos meses sacara una mayoría absoluta tan abrumadora?) y desde dentro con una militancia sumisa y aborregada. Aborregada porque como decía Alfonso Guerra: “al que se mueve no sale en la foto” y si no que me lo digan a mí en mi terrible experiencia en el PSOE.

Viví hace 20 años un caso parecido en las filas socialistas: el de Gabriel Urralburu, Secretario General del PSN-PSOE y Presidente del Gobierno de Navarra. En aquellos meses me doctoré sobre los males que aquejan a los partidos políticos, aunque anteriormente ya me había aleccionado el PCE sobre ello. Los momentos vividos durante aquel penoso incidente fueron para no olvidar y desde entonces he batallado, con poco éxito parece a la vista de mi expulsión, porque los partidos sean un instrumento eficaz de servicio a la sociedad y no una oficina de empleo, un lugar donde eternizarse con cargos muchas veces duplicados, triplicados…o una secta donde unos pocos mandan y otros muchos obedecen ciegamente y nunca mejor empleada esta palabra. Quizás he aprendido que lamentablemente cuando lo mejor del ser humano debiera encontrarse en su interior, la realidad es justo la contraria: ambición, corrupción de diferentes etilos, manipulación, falta de libertad, mediocridad y quizás lo peor sumisión, borreguismo que permite todo lo anterior.

También y quizás ligado con lo anterior reflexionaba sobre que ese estado terminal en el que se encuentra nuestra sociedad, provocaba que algunas ideas se agolparan desordenadamente en mi cabeza:

Arriba, abajo; delante, detrás; solo, acompañado; risa, llanto; luz, oscuridad; feliz, triste; amor, desamor; vida, muerte. Ausencia, presencia; sentir o pasar; salir, entrar; dormir, despertar; caricias, agresiones; dialogar, callar; negociar, imponer; saber, ignorar. Pensar, sentir, experimentar, reflexionar, dialogar. Libertad, justicia, igualdad, imaginación, audacia, generosidad. Sentir, sentir, sentir y amar.

Loco o cuerdo.

¿Creéis que estoy loco al decir inconexamente estas palabras? ¿Loco porque hablo de la vida, de sentimientos y sensaciones? ¿Loco yo, o locos quienes viven sin pena ni gloria? ¿Quién está loco, el que habita los psiquiátricos sintiendo aunque sufra o los que caminan fuera de ellos sin sentir ni padecer? ¿Quién, quién realmente es el loco?

Lo positivo y lo negativo de la vida dicho por un loco……o no?

Mi reflexión continúa: ¿Os he impresionado? ¿Habéis sentido algo mientras me leíais? ¿Quizás os habéis estremecido o simplemente pasáis de estas cosas?

Quizás las cadenas que atan a lo cotidiano no permitan captar que con estas palabras que significan tanto he intentado emocionar, porque la emoción es vida, el sentimiento es vida, las sensaciones aunque sean extremas, positivas o negativas son vida.

Porque, amigas y amigos míos si actualmente no estáis sintiendo nada, si no os emocionáis en algún momento, o estremecéis, o alguna leve lagrima no ha asomado en vuestros ojos con alguna canción o alguna película, un atardecer o simplemente un hecho casual.

Si solamente os indignáis, si no habéis sabido romper vuestras cadenas emocionales, quizás simplemente sea porque……………ESTÉIS MUERTOS, aunque aún no lo sepáis.

Pensándolo bien esto resultaría una contradicción, porque yo lo que intento es dirigirme a los vivos.

miércoles, julio 20

Mi música; sensaciones y sentimientos.

Hace mucho que no os cuelgo mi música, aunque alguna aparece en cada una de mis reflexiones y artículos reconozco que la tengo un poco olvidada y creo que éste, precisamente éste es el momento de ir recuperándola como una especie de homenaje a la vida, a mi vida, a los momentos buenos y malos que he pasado acompañado de ella.

Cada una de estas canciones tienen su historia anexa. Sensaciones, sentimientos que en un instante han brotado al escucharlas. Creo que son un pequeño resumen de mis gustos y también quizás un buen reflejo de mi manera de ser y de experimentar.

Otro día haré una reflexión más profunda, hoy en éste mi sancta sanctorum la protagonosta es ella. la música.







jueves, julio 14

Rubalcaba debe amnistiar a los represaliados en el PSOE.



Represalia = “Mal que una persona causa a otra en venganza o satisfacción de un agravio”.

En los últimos tiempos diversas compañeras y compañeros del PSOE han sido represaliados por motivos exclusivamente ideológicos. Demasiados para un partido de izquierdas en el que la libertad de expresión debiera ser un valor intocable. Compañeras y compañeros de Tenerife, Oliver Klein del PSC en Cambrils, Koldo Méndez en el PSE-EE o mi caso expulsado por decir que “Otegi estaba trabajando en el seno de Batasuna para llevarla por la senda de la paz” con anterioridad a lanzar el cohete de inicio de las fiestas de Villava-Atarrabia, un pueblo de Navarra donde he sido portavoz del PSN en tres legislaturas. Leído desde la época actual con Bildu legalizada y el propio Otegi confirmando juicio tras juicio esa tesis suena casi a risa si no fuera algo muy serio. Esta expulsión, por éste motivo compromete seriamente los valores fundamentales de la izquierda que el PSOE está obligado a respetar.

¿Venganza como dice su definición, o simplemente agravio? Hay que entender que hemos pasado momentos duros que quizás se han visto afectados por la tremenda situación de presión que ha sufrido el PSOE en los últimos tiempos, agravado por una estructura de los partidos políticos totalmente esclerotizada y alejada de la realidad social más propia del siglo XIX que del XXI en el que nos encontramos. Una etapa oscura, siniestra en la que se han movido como pez en el agua, los burócratas desideologizados cuya única misión ha sido eliminar del partido cualquier voz crítica o que simplemente pensara por sí misma.

Ahora comienza, debe comenzar una nueva época en el PSOE con su nuevo líder, Alfredo Pérez Rubalcaba aclamado como candidato el pasado sábado.

En su intervención se atisbó un nuevo tono que también parece ir en la línea de reactualización de nuestros conceptos ideológicos y también de la estructura interna del partido, abriéndolo a las demandas sociales expresadas especialmente a través del movimiento del 15-M.

Las R de esa reactualización, renovación, revitalización hacen que un nuevo e ilusionante aire parezca entrar en el seno del PSOE, un aire que debe revisar y rectificar (otra vez la R) viejos conceptos, viejos tics que nos estaban llevando a la desaparición.

Pero para que eso no solo se quede en palabras sino que se traslade a los hechos, sería imprescindible que empezara por una decisión tomada en el interior del propio partido. Más aún en un momento en el que necesitamos todas las fuerzas posibles para dar la vuelta a la compleja situación actual. Son necesarios los que están y somos necesarios también los que debemos seguir estando.

Por eso en los movimientos sociales se ha iniciado una campaña para que Rubalcaba inicie su andadura con una medida necesaria: una amnistía para todas y todos aquellos compañeros que han sido represaliados por motivos exclusivamente ideológicos en el seno del PSOE en los últimos tiempos y que aún desean colaborar con él para llevar adelante este nuevo proyecto.

Una decisión de este calado indicaría que sus intenciones van en la buena dirección y que se inicia una nueva andadura para el socialismo de nuestro país.

Por mi parte desde luego estaría dispuesto a que así fuera y me consta que otros muchos compañeros y compañeras opinan lo mismo.

Esta es la dirección de Facebook donde se inicia ésta campaña:

http://www.facebook.com/#!/groups/247792391914583?ap=1


domingo, julio 10

¡Gora San Fermín, viva San Fermín!


San Fermín es una fiesta especial. Desde hace más de cuarenta años la disfruto año tras año con muy pocas excepciones, apenas dos, aunque cada vez me cuesta más seguir el ritmo de una fiesta sin igual, como dice la canción.

Este año de nuevo me he sumergido en ella con la herida reciente de la mayor injusticia que he sufrido en toda mi vida: la expulsión del PSOE después de 22 años de militancia, de esfuerzo y de servicios, algunos ellos aún inconfesables. Cuando ayer a la noche veía a mi compañero Rubalcaba hablar de nuevos tiempos me habría gustado tenerle cara a cara para decirle a él, precisamente a él, que me ha utilizado durante 20 largos años en misiones de paz, ¿qué nuevos tiempos son eso que comienzan con mi expulsión por alabar la labor de Otegi en Batasuna? Precisamente a mí, amigo Alfredo.


Pero no quería hablar de eso, quiero referirme a los días que he disfrutado en mi querida Iruña, rodeado de amigas y amigos, de la gente que me aprecia, que me quiere. Decía muchas veces aturdido por los comentarios que me hacían, que no sabía si me había casado de nuevo sin enterarme, porque cada paso que daba había alguien que me felicitaba, me animaba precisamente por lo que más me estaba doliendo: mi expulsión del PSOE.


Han sido días intensos en lo social, me ha ido encontrando por mi largo periplo por la fiesta con gentes que hacía tiempo que no veía. Es uno de los valores de San Fermín ese reencuentro con quienes no ves durante el año. Gentes variadas de diferentes talantes ideológicos, del mundo de la política, de la prensa, de la música, de las artes y todas y todos coincidían en una cosa: en que estaría mejor fuera que dentro del PSOE, que me distanciara de un PSN a la deriva, dirigido por indocumentados burócratas que solo buscan lo que ahora tienen, un puesto institucional, sin importarles un carajo las ideas, los ideales. Discrepo de sus análisis, prefiero estar dentro, pero reconozco que ha sido una cura de mi herida que prácticamente ha cicatrizado en mi paso por la vieja Iruña. Las cientos (no exagero, no) de personas con las que he hablado estos días me han dado un impulso, el ánimo suficiente para seguir caminando.

Algún pequeño revolcón, como cuando corría los encierros, también me he llevado. Ver desde mi localidad del tendido 8 de sol al máximo dirigente de mi partido (aún lo es) haciendo el ridículo en el burladero 19, con quien le han impuesto como jefa de gabinete desde los que manda sobre él, me ha parecido patético e indignante. Está ahora muy arriba, lo más que se podía imaginar después de haber destrozado al PSN, pero estoy convencido que más dura va a ser su caída. Espero que sea más pronto que tarde a ver si podemos salvar algo de la quema.


En fin que han sido unos días preciosos, en los que ha habido de todo desde almuerzo en el Muthiko Alaiak, mi peña, cenas con buena compañía, amigas y amigos, mi familia, bien, muy bien acompañado, paseo con los correspondientes fritos, salidas nocturnas incluyendo un baño de música heavy en el Atxiki con música de mi hijo, la emoción de la jota ante la imagen de San Fermín con un coro del Muthiko Alaiak espectacular (aunque uno no sea religioso se emociona ante estas cosas), vermuth al medio día por los bares que rodean la plaza del Castillo y el contacto con mi gente, con la gente que quiero y recuerdo desde la distancia.


Iba con el corazón dolorido por una profunda injusticia, pero ahora volveré con las pilas cargadas por tantos y tantos gestos de cariño y solidaridad. No sé si son los mejores Sanfermines de mi vida pero si puedo decir alto y claro que están entre los mejores.

Gracias, eskerrik asko a quienes me habéis saludado, acompañado, apoyado. Gracias, eskerrik asko San Fermín por permitirme, a pesar de mi falta de creencia, disfrutar de tus fiestas, unas fiestas únicas en el mundo.


Después desde un pueblecico de Catalunya gritaré con fuerza: ¡Viva San Fermín, gora San Fermín!

martes, julio 5

¡EXPULSADO!


Entré en este mundo complejo de la política allá por finales de 1968. Un momento difícil en plena recta final de la lucha antifranquista en el que mi militancia en el PCE y CC.OO. me llevó a varias detenciones (aún recuerdo los terribles interrogatorios que me hicieron “Billy el niño” y sus secuaces), represión en lo laboral, en lo educativo y en lo social.

Eran momentos duros pero también reconfortantes por la alta calidad humana y política de las gentes que conocí. Después la transición, los duros debates en el PCE, las crisis, el dolor del abandono de una militancia en la que tanto había puesto y mí llegada a Navarra, el lugar de parte de mis ancestros.

La nueva militancia en el PSOE también en momentos convulsos con el final abrupto de la época de Urralburu. Allí comenzó una nueva misión, mucho más compleja de conexión, contactos, diálogos subterráneos con el mundo de Batasuna y ETA. Veintidós años en los que he contactado con todo tipo de gentes, en el PSOE desde Felipe González, Borrell, Almunia, Lizarbe, Otano, Urralburu…..ah! casi se me olvida: Alfredo Pérez Rubalcaba. Con éste más, mucho más. En Batasuna incluso creando lazos de amistad con Patxi Zabaleta, Pernando Barrena y Txema Jurado, o con Arnaldo Otegi, Santi Kiroga, Joseba Permach, Jone Goirizelaia y otros.

En aquella época mi comunicación con las gentes de Batasuna me hacía necesario. Cuantas anécdotas, cuantos lugares: Almazán, Leiza, Goizueta, Donosti, mi propia casa. Charlas, intercambio de información, tránsito de comunicación. Tantos y tantos momentos con mi amigo y desaparecido Enrique Curiel al mando de las “operaciones”. Toda esa información, recopilada y aún sin ordenar es la que en los próximos meses iré trasladando a un posible libro, que supongo levantará mucha polémica. Un libro que tantas y tantas veces comentamos escribir Enrique y yo. Ahora tendré que hacerlo solo.

De repente el bofetón. Por decir algo que todo el mundo en privado antes y también en público ahora dice: “Otegi está trabajando dentro del mundo de Batasuna para reconducirla por la senda de la paz”, se me expulsa del PSOE. Una información que se ha demostrado veraz y que como consecuencia les ha llevado a su legalización. El camino hacia la paz está por ello cada vez más fácil.

Creo honestamente que he puesto mi grano, o granos de arena para hacerlo posible, con esfuerzo, con prudencia, sigilo e incomprensión la mayor parte de las veces.

Después de nada menos que nueve meses (como un parto) de kafkiana lucha recibo ahora la resolución de la Comisión de Garantías y Ética del PSOE por la que rechazan mis alegaciones y deciden expulsarme definitivamente del PSOE.

Jamás pensé que esto podía ocurrir, mi ingenuidad me llevaba a creer que se me iba a realizar un juicio justo entrando a valorar el fondo de la cuestión. Porque creía que la justicia existía en la organización interna de mi partido, un partido de la izquierda en la que he militado con lealtad y esfuerzo durante los últimos 22 años.

Pero no ha sido así, la valoración que me envían es una mueca cruel que no entra a valorar mis alegaciones, sin aportar ni una sola prueba y tomando una decisión absolutamente arbitraria.

En estos momentos mi cabreo, mi indignación me producen una especie de aturdimiento que tendré que esperar a superar para decidir qué hacer, si llevarlo por la vía de la justicia ordinaria confiando en que ésta sea así más justa, o simplemente dejarlo estar y dedicarme a otra cosa que merezca más la pena.

Que se me expulse exclusivamente por dos cuestiones, por un lado por las mentiras torticeras de un mezquino secuaz que ya ha conseguido lo que se proponía: tener un puesto institucional a pesar de llevar al PSN hasta el abismo y por haber hecho un comentario según el cual "Otegi estaba trabajando por llevar a Batasuna y su mundo por la senda de la paz" me parece absolutamente indignante.

En el transcurso de este complejo camino ha quedado la acusación de haber invitado al cohete a Pernando Barrena y Txema Jurado (¿y qué, si lo hubiera hecho?), que tuvo que ser desmantelada con un escrito del portavoz de Batasuna en Villava afirmando que habían sido ellos los que los habían invitado. ¿Se puede admitir tanto ridículo, llegando al extremo que el portavoz de Batasuna tenga que exculpa al del PSOE? Tremendo!

Pero lo más paradójico sería que una vez legalizada Bildu, ahora se absolviera a Otegi utilizando argumentos como los que dije aquel fatídico 2 de Octubre.

Han tardado 9 meses en responderme, quizás por la vergüenza que les pueda suponer tomar esta absurda y cruel decisión.

Qué mal está el PSOE, en qué deriva se encuentra para que gentes como yo no tengamos cabida en él.


Sé que son profundamente injustos conmigo y que sigo leal a las ideas que debieran defender quienes ahora me expulsan, instigado por los actuales dirigentes del PSN a los que molestaba una voz crítica con su deriva como la mía, pero continuaré luchando por ellas ahora desde fuera hasta que su desatino les lleve a la desaparición y entonces, cuando liberen a mi partido de esa perversa influencia, volveré, por supuesto que volveré.

Estas son unas reflexiones a la corta aunque prometo hacer otras mucho más profundas en las que aportaré información de mi actividad en estos últimos años, actividad en la que he hecho "trabajos" especiales para quienes ahora me utilizan como chivo expiatorio. Dedicaré con más tiempo, una vez liberado de algunas ataduras de lealtad, a escribirlas y ordenarlas.

Me expulsan por haber trabajado, la mayoría de las veces dirigido por ellos, incansablemente por la búsqueda de la paz y el entendimiento entre diferentes, en momentos muchísimo más difíciles que el de ahora.

A pesar de ello seguiré trabajando por conseguirlo. Algún día la historia supongo que impartirá justicia.

Escribo ahora estas líneas con el profundo dolor de una terrible injusticia.