viernes, octubre 29

Libertad de expresión: un derecho esencial. (Art. publicado en DEIA el 29/10/10)

Una frase como: “vivimos malos tiempos para la lírica” puede ser, y de hecho lo es, interpretada de manera muy diferente en una sociedad convulsa como la actual. Hay quien la liga con la mala situación económica por la que atravesamos, con el incremento peligroso del racismo y la xenofobia, o la crisis de valores y sentimientos a la que conduce un mundo cada vez más individualista, materialista y egoísta como el que vivimos

Pero creo que la acepción más adecuada está centrada en la falta de libertad de expresión que sufrimos. No en lo referente a la vulgaridad y simpleza de críticas y comentarios, que se contagian de los programas de televisión o de radio “basura” que nos invaden noche y día, sino más bien en todo aquello que a través del análisis y la reflexión puede poner en cuestión el poder establecido, especialmente en los partidos políticos. Unos partidos políticos cuya “revolución interna pendiente” trae como consecuencia una cada vez mayor separación de una ciudadanía que ya no confía en ellos, y de ahí que en las sucesivas encuestas los señalen como uno de los principales problemas actuales.

Alguien en su interior debería pensar sobre ello y propiciar la transformación de unas maquinarias más propias del siglo XIX en el que surgieron que del actual XXI. Serían eficaces medidas por las que algunos llevamos batallando infructuosamente desde hace demasiados años ya, como la limitación de mandatos, las listas abiertas, la incompatibilidad de cargos políticos u orgánicos, o diferenciar entre la lealtad a los ideales del partido y la sumisión a los líderes, aplicándolas en su praxis diaria si no queremos que nuestra distancia del resto de la sociedad a la que en teoría servimos, se vuelva inalcanzable.

Pero quiero centrarme en uno de estos aspectos: la libertad de expresión al hilo de la compleja situación en la que me encuentro después del lanzamiento del cohete de inicio de fiestas de mi pueblo: Villava-Atarrabia.

Independientemente de la manipulación que se ha hecho de mis palabras la noche anterior a su lanzamiento, dando la sensación de que lo que se dice que dije fue en el transcurso del acto institucional, cuando realmente era una reflexión personal previa al mismo, quisiera profundizar en un derecho de la persona que debería ser inalienable como es la libertad de expresión. Incluso en el interior de los partidos políticos. Porque cabe exigirles que ese derecho y el resto también, se apliquen con igual rango como militantes que como ciudadano. En caso contrario, si los derechos como afiliado a un partido son menores que como ciudadano, algo muy grave está pasando en su interior.

Las normas internas debieran estar centradas en la praxis política, en la obligación de acatar las decisiones internas democráticamente tomadas, pero nunca en lo referente a los análisis, reflexiones, o teorías políticas que debieran poder expresarse interna y externamente sin ninguna limitación. Se puede abrir expediente sancionador si después de decidir un sentido de votación alguien por su cuenta y riesgo rompe esa disciplina de voto, pero no debiera ser motivo de sanción expresar una opinión diferente a la mayoritariamente establecida.

Esta norma tiene incluso un efecto electoral positivo para los partidos mayoritarios, ya que al ser la sociedad extraordinariamente plural cuantos más matices, cuanto más plurales se visualicen desde el exterior, más posibilidades existen de ganar la confianza de ese electorado. Quizás esa sería una de las medidas más eficaces para que las encuestas dejaran de verles como un problema, el tercero en el ranking actual.

Aplicando esta norma a mí caso surge algún interrogante: ¿parece lógico que a un militante socialista, que precisamente se ha distinguido por su trabajo en tender puentes entre ambas orillas de este río de aguas turbulentas, se le expulse de su partido por hacer una reflexión sobre Otegi? Más aún si esa reflexión tiene que ver con la certeza de que en el mundo de Batasuna se están produciendo movimientos, quizás no tan rápidos como deseáramos, en la dirección de romper su cordón umbilical con los violentos y que uno de los que están impulsando esos cambios es precisamente Arnaldo Otegi.

Es probable que para acabar definitivamente con la violencia sea necesario ir tan despacio, para evitar que los que aún no ven esa transformación se queden descolgados con el peligro que eso puede suponer. Pero lo que nadie puede negar, y más leyendo sus declaraciones de los últimos días, es que Otegi está claramente en contra del uso de la violencia (que es sinónimo de condenarla, no podemos ni debemos ser rígidos en los semántico) y a favor de la acción exclusivamente política. Debemos, porque resulta lo más inteligente, reconocérselo, ayudarle en ese empeño de llevar a Batasuna al sistema democrático, fortalecerlo en su batalla interna. ¿Cómo lo vamos a conseguir si a quien aplica esta línea de actuación se le expulsa? No sólo sería un ataque intolerables a la libertad de expresión, sería una profunda torpeza política.

Pero no va a depender de mí que eso ocurra o no. Dije lo que dije donde lo dije. Cité a cinco personas en mi reflexión estrictamente personal: Montse Tura es ahora la número dos del PSC y gran esperanza para las elecciones de Noviembre, Tomás Gómez ganó las primarias del PSM y apunta a nueva figura política en un momento tan falto de ellas, Odón Elorza ha anunciado que seguirá optando a la Alcaldía de Donosti que seguro mantendrá por su gran trabajo, Patxi Zabaleta acaba de ser confirmado como líder de Nafarroa Bai con el 94 % de los votos, y Otegi me regala en el día de mi cumpleaños una entrevista donde deja clara su apuesta por la paz y contra el uso de la violencia. Creo que no anduve muy desacertado al citarlos. Hoy lo volvería a hacer, aunque no en el momento en el que lo hice para evitar manipulaciones como las que se han hecho. Creo que acerté, aunque ahora añadiría a un José Luis Rodríguez Zapatero que vuelve a recuperar su valentía, a un Iñigo Urkullu por su visión de estado desde Euskadi, y Patxi López por su generosidad.

Espero poder seguir reflexionando con libertad y heterodoxia desde el partido en el que milito, y que la verdad y la sensatez se impongan sobre otras cualidades menos respetadas y respetables. La libertad de expresión la atacan sólo quienes no tienen nada que decir, al menos con un mínimo rigor intelectual.

martes, octubre 26

Sesenta y dos

Recupero actualizada esta breve reflexión:

Nací el 17 de Octubre de 1.948, el mismo día por cierto que mí admirado Quique González aunque 25 años antes. En Madrid, y para disgusto de algunos en la calle Ferraz 70 actual sede del PSOE mi partido estos últimos 20 años, creo que coincidiendo con el despacho actual del Secretario de Organización. ¿Os imagináis mi espíritu deambulando a su alrededor en un momento en el que debaten sobre si expulsarme o no?

Nací en plena postguerra y con el franquismo ya consolidado. Participé activamente en la lucha para enterrarlo, con algunas consecuencias dolorosas (incluyendo varias detenciones a manos de la tristemente famosa Brigada Política Social. Aún me quedan “heridas” que produjo en mí el ya tristemente famoso “Billy el niño”) pero también con experiencias inolvidables que me llevan a decir a veces que: contra Franco vivíamos mejor.

He cumplido por esa razón sesenta y dos años, una cifra que merece alguna reflexión además del programa completo de festejos que hemos realizado, que se inició con el lanzamiento del cohete de comienzo de las fiestas de Villava-Atarrabia con algún contratiempo que amargó una parte de la celebración.

Cuando era más joven (digo esto porque aunque parezca mentira aún sigo siéndolo) miraba a las personas de la edad que he cumplido, como si ya hubieran terminado su ciclo por este perro mundo. Ahora me toca a mí, y la verdad es que no me siento tan mal. La carrocería anda con el lógico desgaste de los miles de kilómetros recorridos, pero el motor sigue fino. Eso me anima a seguir la andadura, a visitar nuevos lugares, a conocer nuevas gentes, y sobre todo a seguir transgrediendo, porque esa transgresión tiene que ver con una juventud que no se relaciona necesariamente con la edad.

Me consta que eso molesta a algunos, o quizás a muchos, pero me temo que tendrán que aguantarme algún tiempo más.

Transgresor, también heterodoxo, y como consecuencia, o al revés, libre. Porque camino ahora ligero de equipaje, más ligero aún que antes, y eso te proporciona esa libertad que tantos añoran en una época en la que abundan los lameculos, pelotas, otros especímenes deprimentes, ortodoxos, oficialistas y como consecuencia de todo ello aburridos y vulgares.

Pero al mismo tiempo soy defensor del diálogo, de la comunicación entre diferentes, incluso entre muy diferentes, “constructor” de puentes que algunos canallas se han dedicado a destruir en el pasado, originando en algunos momentos un cierto hartazgo, también por ciertas posiciones inmovilistas que lamentablemente sigo observando hoy.
Amigo de mis amigos, enemigo cordial de mis enemigos, amante de mi familia, en una vida en la que el amor ha tenido un protagonismo fundamental. Y no sólo hacia las personas, también a un atardecer en pleno otoño como el que observo al escribir estas líneas, a la conversación amable con esos amigos, a una parte de la naturaleza, a un libro, o cómo no, a una canción, a la música que a veces me hace estremecer.

Esa es otra de mis pasiones: la música. Pasión, qué palabra, qué sentimiento tan poco utilizado en la negra, o quizás debo decir gris, época que nos toca sufrir. La música y sus músicos y músicas, especialmente las relacionadas con el rock and roll en todas sus modalidades. Buena gente, la mejor que he conocido en un momento en el que no suelen abundar en el plano político donde me suelo mover.

Política. Otra pasión. Con encuentros y desencuentros. Amores y desamores…políticos lógicamente. Traiciones, algunas gentes de baja estopa que la desacreditan y que me inspiran un profundo desprecio, pero en la que sigo inmerso a pesar de todo, y en la que pienso seguir precisamente por esa pasión, aunque estoy seguro de que algunos desearían mi desaparición fulminante y definitiva. Precisamente ahora sufro en mis carnes este deseo de manera excesivamente dolorosa. Pues va a ser que no.

Sesenta y dos años. Miro hacia atrás y veo una historia, unas historias, dignas de plasmar negro sobre blanco. Quién sabe, quizás cuando me aburra y decida escribirlas acaben siendo un “bestseller”. Seguro que algunos apartados aparecerán destacados en la prensa de aquí, y de allí. ¿Alguna primera página? Quizás. Ciertas relaciones han dado para eso y para más.

En fin, el día 17 he comenzado el primer día del resto de mi vida. Espero que ésta, como la anterior, dé para otro libro al menos con las mismas páginas.

Mientras tanto continúo disfrutando a tope, esperando y desando que la sensatez y la verdad se impongan en las hipotéticas medidas que mi partido pretende tomar contra mí. Sigo soñando que le quito el puesto a Bruce Dickinson como cantante de Iron Maiden, y por eso como despedida permitirme un grito juvenil: ¡larga vida al rock and roll! ¡Larga vida a los roqueros, aunque sean ya sesentones!

lunes, octubre 25

El derecho a opinar e informar = libertad de expresión.

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión”. (Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos).

Dentro de unos días se publicará un artículo que he escrito con una referencia a este tema, pero aquí en mi lugar de libre expresión, quiero reflejar con anterioridad algunas ideas sobre esta controvertida libertad de expresión:

El derecho a la libre expresión es uno de los más fundamentales, ya que es esencial a la lucha para el respeto y promoción de todos los derechos humanos. Sin la habilidad de opinar librememte, de denunciar injusticias y clamar cambios el hombre está condenado a la opresión.

Por estas mismas razones, el derecho a la libre expresión es uno de los más amenazados, tanto por gobiernos represores que quieren impedir cambios, como por personas individuales que quieren imponer su ideología o valores personales, callando los otros.

La lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos, ya que es la lucha por la libertad de expresar nuestro propio individualismo. Respetar la libertad de los demás a decir cualquier cosa, por más ofensiva que la consideremos, es respetar nuestra propia libertad de palabra.

Porque si crees en la libertad de expresión entonces crees en la libertad de expresión para puntos de vista que te disgustan. Por ejemplo, Goebbels estaba a favor de la libertad de expresión para los puntos de vista que compartía, igualmente Stalin. Si estás a favor de la libertad de expresión, eso significa que estás a favor de la libertad de expresión precisamente para los puntos de vista que no compartes, de otra forma, no estarías a favor de la libertad de expresión.

martes, octubre 19

De infamias e injusticias

Todo lo que está ocurriendo como consecuencia del cohete que lancé como inicio de las fiestas de Villava-Atarrabia, lugar donde han discurrido los últimos treinta años de mi vida, es un absoluto despropósito.

La manipulación de la información haciendo ver lo que no fue, las consecuencias de esa manipulación me hacen reflexionar sobre lo que está ocurriendo en el interior de unos partidos políticos anclados en el pasado.

Es rigurosamente falso que dedicara el lanzamiento del cohete, allí donde podía hacerlo o sea en el momento de ese hecho, al dirigente de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi. Se lo dediqué tal y como he intentado explicar, con poco éxito parece, a la ciudadanía de Villava-Atarrabia y a una serie de valores que considero imprescindibles. La audacia, imaginación, diálogo, generosidad, paz…., deseado a mis vecinos unas felices fiestas. Vuelvo a remarcarlo por si a base de decirlo muchas veces se impone la verdad.

En la noche previa sí hice unas reflexiones sobre el papel que Otegi estaba teniendo en el cambio de rumbo de Batasuna, que quedó perfectamente reflejado en la entrevista que el pasado domingo le hicieron en un diario tan importante como El País y que hasta dirigentes importantes como Basagoiti del PP son capaces de señalar. El Presidente del Gobierno, mi compañero José Luis Rodríguez Zapatero también lo aludió en positivo, trayéndome a la memoria cuando en el pasado lo señaló como “hombre de paz”.

Que se me abra expediente de expulsión por eso ya me parece inaudito, pero que toda la información sobre este hipotético expediente y sus, parece que definitivas, consecuencias me vengan de un medio de comunicación como Diario de Navarra supera lo admisible.

Entiendo que milito (mientras que no me lo notifiquen oficialmente así es) en un partido democrático y de izquierdas, en el que principios fundamentales como la presunción de inocencia, que todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario, el derecho a una defensa justa, la igualdad de trato ante la ley, etc. están garantizados. En mi caso, no entiendo por qué razón, no está siendo así.

Desconozco al día de hoy los términos de las acusaciones, las pruebas, los indicios de culpabilidad, ni siquiera las decisiones que al parecer han sido tomadas sin escucharme. Es como si a alguien le detuviera la policía y sin pasar por el juez, sin comunicarle las acusaciones y las pruebas, sin abogado, le enviaran a la cárcel y lo fusilaran al amanecer como a García Lorca.

Con la sensación de indefensión de haber sido ya jugado, condenado y ajusticiado socialmente, públicamente al haberse filtrado documentación que debería ser interna y a la que debiera tener acceso antes que dicho medio de comunicación. Las consecuencias las estoy sufriendo yo y mi familia. Hoy mi madre lloraba angustiosamente diciéndome que había gente que le recriminaba en la calle. Eso sí que no lo puedo consentir, y NO LO VOY A CONSENTIR.

Estoy dispuesto a defenderme con uñas y dientes allí donde pueda hacerlo porque me siento mancillado, injuriado, insultado públicamente abortando mi derecho inalienable a mi defensa, como antes han intentado lo mismo con otro derecho tan importante como el de la libertad de expresión. Pero aún sigo confiando en que esto sea un gravísimo error de alguno y que la sensatez y la cordura se impongan desde mi partido: el PSOE, en el que he militado con honestidad, lealtad, trabajando al máximo en momentos y lugares muy duros y en el que debo seguir militando.

viernes, octubre 15

Domingo 17: una fiesta.

Este próximo domingo cumplo 62 años. ¿Muchos, pocos? Digamos que son los que son, los que me corresponden al haber nacido en 1948. Como cada 17 de Octubre (cada año diferente) una parte de mi vida pasa por mi mente, personas, acontecimientos, sensaciones y sentimientos. Una sensación casi siempre contradictoria. Éste 17 no será diferente, nuevamente tendré esos sentimiento a flor de piel y quizás en algún momento llegue a emocionarme, con las personas que este año estén junto a mí, y con las que no estén, especialmente mi hijo que por segundo año no tendré cerca después de 27 veces que sí. Pero espero que la vida vuelva algún día a traérmelo este día tan especial.

Ahora a 48 horas me voy a hacer mi primer regalo: música; mi música. Una breve selección de la que me llega muy dentro. Espero que también os guste a quienes visitáis este refugio, este espacio de libertad. Os deseo que seáis tan felices como espero ser yo este domingo 17 de Octubre de 2010.









jueves, octubre 14

Artículo de Javier Vizcaino: "Úriz frente el aparato"

Sin entrar en el fondo de la cuestión agradezco ete artículo de Javier Vizcaino, columnista del "Grupo Noticia" que aparece hoy en todos sus periódicos.



Úriz frente al aparato
Por Javier Vizcaíno - Jueves, 14 de Octubre de 2010

Cuando Roberto Jiménez, rampante líder del actual PSN, vino al mundo, José Luis Úriz ya había corrido unos cuantos encierros delante de los grises y tenía estrenado el certificado de penales. Va a tener bemoles que aquella criatura que, tras feliz infancia y escaladora juventud, se amorró al puño y a la rosa por los oscuros tiempos de Urralburu, Otano y Roldán, firme el acta de expulsión del veterano militante. De hecho, los tiene ya que el pipiolo y no improbable futuro presidente foral ande poniendo de chupa de dómine al díscolo abuelete (lo escribo con respeto y cariño), y marcando, con perdón, aparato.

En ese feo y ambiguo vocablo está la clave de todo. Hace mucho tiempo que la ideología dejó de tener la menor importancia en un partido político. Eso es, como mucho, para los afiliados de base, que en lugar de cobrar, pagan, los muy tontorrones. En los peldaños de arriba se juega una timba con reglas diferentes. Ahí no hay ideas; sólo aparato, y que se mantenga perfectamente engrasado es vital para la supervivencia de los que han arribado arribistas, la misma palabra lo dice hasta la sala de máquinas del portaviones. Cualquiera con dos o tres principios está de más en un lugar así. Estrategas, tácticos, correveidiles, tránsfugas irredentos, zancadillistas, fontaneros, lamelibranquios, alfombras humanas y otros seres de sangre helada forman el bestiario eternamente dirigente. Y me apuesto la columna de mañana a que nueve de cada diez lectores tienen ahora en su mente un nombre de siete letras y un apellido de cuatro. Sólo Pío Cabanillas y el mismo Maquiavelo le pueden hacer sombra desde el más allá a ese que están ustedes pensando.

Expulsión y liberación

El entusiasta militante, por más quinquenios de cuotas pagadas que lleve, no tiene nada que hacer frente al aparatero profesional recién desembarcado. Y vuelvo al caso del correoso Úriz, nacido nada menos que en el número 70 de la madrileña calle Ferraz, sede de la PSOE Corporation, que va a ver cómo el advenedizo Jiménez le rompe el carné. "Estamos hartos de quijotismos", ha dicho el joven y sobradamente arrogante secretario general en una tosca adaptación del legendario El que se mueve no sale en la foto de Alfonso Guerra.

Dicen de la disciplina inglesa, pero la que duele de verdad es la de partido. No hay grilletes que aprieten como unas siglas. Y eso es lo que se llevará por delante el rebelde de Villava, que en lo sucesivo podrá discrepar hasta de sí mismo sin tener que rendir más cuentas que las que le pida su conciencia.


martes, octubre 12

Entrevista en DEIA el 12 Octubre 2010




"La gente como yo es más necesaria que nunca en el PSOE para ir tendiendo puentes con Batasuna"
José Luis Uriz se va a Catalunya. Dice que su adiós está empañado por lo sucedido en el lanzamiento del 'txupin' de las fiestas de Atarrabia, donde mantiene que no hizo ninguna mención específica a Arnaldo Otegi, aunque en su partido están dispuestos incluso a expulsarlo.

bilbao. José Luis Uriz, concejal del PSN en Atarrabia, dejará la localidad navarra para irse a vivir a Catalunya tras protagonizar una polémica al dedicar a Arnaldo Otegi, entre otros, el lanzamiento del txupín de las fiestas.

Nació en la calle Ferraz en Madrid. ¿Estaba predestinado a militar en el PSOE?

Resulta paradójico que después de 41 años en política, se vaya a decidir mi futuro político en el mismo sitio donde nací. Yo nací en la calle Ferraz, en el número 70, donde está ahora ubicada la sede del PSOE, y quizá se decida mi expulsión en la misma habitación en la que nací.

¿Cuál es la situación actual?

Me parece totalmente desmedido lo que está pasando, y, además, creo que puede haber defectos de fondo y forma. Me estoy enterando de todo por los medios de comunicación. La Ejecutiva Regional ha pedido a la Ejecutiva Federal mi suspensión cautelar de militancia. Lo más doloroso es que en estos momentos no tengo ninguna comunicación oficial de mi partido por la que se me haya abierto expediente. Además, cuando ellos sabían que dejo mi militancia en el PSN puesto que me voy a ir a vivir a Catalunya y me afiliaré al PSC.

¿Se arrepiente de haber dedicado el "txupin" a Arnaldo Otegi?

La palabra no es arrepentir, pero ahora no lo haría, ya que me está generando unos problemas que no me apetecen para nada. Lo que quería que fuera algo agradable, se ha convertido en algo de ámbito nacional. Sin dejar de pensar como pienso, si me pudiera evitar todo lo que está pasando, lo haría. Pero quiero recalcar que yo en el acto institucional del cohete no nombré ni a Otegi ni a nadie. Fue una salutación y reflexión sobre la felicidad, la audacia y la generosidad como camino a la paz.

¿Deja Nafarroa con la sensación de que algo está cambiando?

No voy a perder mi contacto con Navarra y con Euskadi. Yo creo que algo he hecho en el camino de la paz y voy a seguir luchando por ello. Lo importante es que algo se está moviendo dentro de Batasuna y creo que hay que favorecer que se muevan más. La gente como yo es más necesaria que nunca en el PSOE para ir tendiendo puentes. Creo que hay que ir solidificando los puentes y hay que hacerlo desde ambas orillas, desde las dos.

También dedicó el "txupin" a Odón Elorza, ¿son ustedes los "pepito grillo" dentro del socialismo?

Yo creo que sí, pero somos el futuro. Dentro de unos meses esa postura será mayoritaria porque el partido necesitará ir tendiendo puentes.

Sin embargo, los socialistas, léase PSE, PSN o PSOE se niegan a mantener cualquier contacto con la denominada izquierda abertzale. ¿Al final tendrán que hablar?

Siempre he defendido que este conflicto se resolvía por las vías policiales, judiciales, de colaboración internacional, y que, en algún momento, habrá que dialogar. Pero ellos también deberán de dar pasos. Batasuna ha dado pasos y se intuye que los politicos están ganando a los militares. Creo que han hecho una reflexión, no sólo táctica sino estrategica, y saben que la violencia no tiene ningún futuro.

ETA, sin embargo, no ha anunciado su adiós definitivo.

El mensaje que se les ha trasmitido es: hasta aquí hemos llegado. No obstante, un entramado de estas características, con tines cuasi mafiosos, es difícil desmontarlo, pero no tiene ninguna salida. Tienen que acabar cuanto antes por su propio bien, ya que llegará un momento en el que ni siquiera su posible sustento social le ayudará a buscar soluciones. Éste es el momento y no deben desaprovechar esta oportunidad. Creo que de aquí a diciembre debe haber una solución, sino definitiva, sí cuasi-definitiva.

En Nafarroa el PSN apoya a UPN, en la CAV el PP al PSE, ¿no resulta todo muy extraño?

A mí me parece muy inteligente lo que hace Patxi López. Creo que ha hecho un poco de labor puente. Es importante ir ganando al PP. Lo que sería terrible es que pasado mañana el PP pudiera gobernar este país con posiciones enrocadas. Pero también es importante que no se haya roto la comunicación con el PNV hasta el punto de que con su apoyo se podrán sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

En Nafarroa, sin embargo, pocos puentes ha logrado colocar el PSN.

Hemos pasado de una posibilidad de gobierno con Nafarroa Bai e Izquierda Unida a una posición de confrontación.

¿Cómo ve la situación de Nafarroa Bai?

Le tengo mucho cariño a Patxi Zabaleta, y espero que esto no me signifique otro expediente, y ojalá algún día se reconozca su papel. La ida de hacer un conglomerado como Nafarroa Bai era muy interesante, pero está quedando como una pequeña jaula de grillos. Creo que al final de impondrá la sensatez y estoy convencido de que en el futuro habrá entendimiento entre las fuerzas de progreso, sean nacionalistas vascas o no. El futuro en Navarra debería pasar por ese entendimiento.

En mayo hay elecciones municipales y se habla de la posibilidad de un "polo soberanista".

Yo tengo una visión a más largo plazo. El día que termine la violencia en este país se planteará las contradicciones en base a cuestiones ideológicas: izquierda y derecha. Hay izquierda nacionalista y no nacionalista y derecha en ambos sitios. En Catalunya ha funcionado un tripartito entre el PSC, ICV y ERC, y han colaborado bien los tres. En ausencia de violencia, si somos capaces de trasladar la experiencia de Catalunya a Euskadi y Navarra, las componentes de pactos serán diferentes.

O sea, ¿que a nadie le debería extrañar un pacto entre el PSE y la izquierda abertzale?

En Irlanda, Martin Maginnes, que todo el mundo le reconocía como un hombre importante del IRA, está de vicepresidente. Cuando ETA sea un mal recuerdo, una pesadilla que hemos superado, todo es posible. Entonces las componentes de confrontación deberá ser izquierda-derecha, como en Catalunya.

Usted vaticinó también el triunfo de Tomás Gómez en las primarias del PSM.

De las personas que dediqué el txupinazo acerté por lo menos en tres. Acerté en Tomás Gómez, acerté con Montse Tura, con la que tengo una grandísima relación, y será la segunda en las listas del PSC, y acerté cuando dije que Donostia iba a pasar el corte en la carrera por la capitalidad cultural. Por cierto, se enfadó conmigo Yolanda Barcina, pero es que Pamplona ya estaba fuera de la carrera. Y con Otegi, ojalá pueda liderar esta situación de paz dentro de la izquierda abertzale.

Pero volvamos a Tomás Gómez. Se enfrentó al aparato del PSOE y además con Rodríguez Zapatero apoyando a Trinidad Jiménez.

Las primarias son una muestra importante de democratización. Hay que ser muy valiente para convocar unas primarias. En ese sentido reconozco que Zapatero ha sido valiente para convocar las primarias. A mí me hubiera gustado que se celebrarán en más sitios, ya que creo que es una asignatura pendiente de los partidos, que haya una verdadera democracia interna. Yo siempre he abogado por las primarias y porque se ponga límite de tiempo en los cargos, pero parece que en política es peor ir por delante que por detrás, y a mí me ha pasado eso.

Ahora se afiliará al PSC y llega a Catalunya en pleno proceso electoral para renovar el Govern.

Sí, y, además, estoy muy cerca de una persona que respeto y admiro en el poco tiempo que estoy aquí, Montse Tura. Me parece una figura política impresionante de cara al futuro. Por otro lado, yo creo que Montilla ha hecho un gran papel y con Tura formará un tándem impresionante. Creo que el Gobierno catalán ha hecho un gran rabajo en todos los sentidos. Lo que pasa es que a Montilla le ha pillado la crisis y el problema con el Estatut, pero sería totalmente injusto no reconocer la labor que ha realizado el tripartito.

Sin embargo, el PSC no sale bien parado en las encuestas.

Como he dicho antes, el tándem Montilla-Tura como cabeza de lista del PSC me parece impresionante, y creo que tiene capacidad suficiente para dar la vuelta a lo que puedan decir las encuestas.

domingo, octubre 10

Atípicos

En una reciente entrevista, que no voy a juzgar en estas líneas ya que dar mi opinión sobre ella me traería negativas consecuencias y ahora “toca” ganar las próximas elecciones, un alto responsable de mi partido además de dedicarme epítetos poco agradables me definía como “portavoz atípico”. No voy a contestarle, además de por lo comentado porque hoy estoy aquí para cuestiones más importantes, sólo quiero analizar qué se puede entender en política como “atípico”, y descubrir si puede ser interpretado como una referencia positiva o negativa.
Recurro al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua y descubro lo que significa atípico: “que por sus caracteres se aparta de los modelos representativos o de los tipos conocidos”. No suena mal en los tiempos que corren, porque apartarse de los modelos conocidos suena a innovación, palabra muy de moda especialmente en la izquierda europea.
Más aún teniendo en cuenta que ahora para ser algo en política, se exige no alejarse ni un milímetro de los cánones oficiales, y si a eso le sumas la obediencia ciega al poder establecido, o sea al líder, tienes garantizado un puesto de relumbre y el reconocimiento del establishment . ¿Pero eso no va en contra de la innovación, y lo que es más importante, de la libertad? ¿Cómo es posible que en los partidos de izquierda no se entienda eso?
La lealtad debe ser a las ideas, o como máximo al partido en el que militas (fea palabra), en ningún caso debe interpretarse como la sumisión a la dirección que en un momento dado puede estar rigiendo su destino. Hoy sí pero mañana pudiera ser que no. ¿Cómo se entiende la lealtad a quien está de paso? ¿Se puede ser de izquierdas desde la sumisión? ¿No debiera ser propio de la izquierda lo “atípico”? Demasiadas interrogantes, aunque muchas de ellas tienen respuestas obvias ¿O no?
Sólo cabe esperar que un día en los partidos políticos de izquierdas prime más la lealtad que la obediencia, las propuestas novedosas que las acatadas, la reflexión antes que la sumisión, la libertad que la disciplina, lo atípico que lo típico.
Pero eso da para otro artículo, en el que además habrá que reflexionar sobre la necesaria reforma de unos partidos políticos, que siguen adoptando en clave interna modelos más propios del siglo XIX que del XXI.
Me siento profundamente orgulloso de ser “atípico”, es más consideraría una ofensa que me llamaran “típico” ¿A que suena peor, a vulgar? Pero sí aseguro que la mejor gente que he conocido tanto en el mundo de la política como en el de la música, la literatura, en la vida, es o era “atípica”.
Ahora sólo nos queda resistir, y aguardar a tiempos mejores con la bandera levantada.

Con mi pequeño homenaje a otro "atípico".

jueves, octubre 7

¿Tenemos los mismos derechos como afiliados a un partido que como ciudadanos?


Ya anticipo que la respuesta es: indudablemente debe ser que sí. Aunque ya es sabida mi posición sobre la necesaria transformación de los partidos políticos actuales -todavía con estructuras más propias del siglo XIX que del XXI- para adaptarlos a las demandas sociales y recuperar así la confianza en ellos, tremendamente devaluada en los últimos tiempos.

Hago estas reflexiones, de nuevo en mi casa, en mi pequeño espacio de libertad: mi Blog, al hilo de la pesadilla que estoy viviendo.

No voy a entrar más en el fondo de la cuestión que ya quedó clara en mi anterior escrito. Lo hago en la forma, o quizás debe decir en las formas, que se deben cuidar en todo momento, especialmente en lo referente a los derechos inalienables de las personas. Porque el derecho a la presunción de inocencia, a la capacidad de defensa interna o pública, a la información, debe estar por encima de otras cuestiones más banales.

El linchamiento mediático del que he sido objeto en los últimos días no me ha hecho perder la razón y aún me queda capacidad para analizar y separar lo correcto de lo incorrecto.

Porque: ¿es correcto que hoy me desayune con la información en la prensa de medidas que el primero que debiera conocer soy yo? ¿resulta correcto que algún medio de comunicación tenga información sobre documentos internos que debiera haber conocido yo antes?

Nuevamente se me sitúa en la picota informativa con la disyuntiva de defenderme en ese ámbito o situar mi defensa en lo puramente interno. Le he dado muchas vueltas y he decidido que si mis mayores han decidido situar el debate en lo público, si es mi persona la que está machacada y vilipendiada, tengo el derecho y la obligación de defenderme en el mismo ámbito, especialmente reivindicando mi ciudadanía que nadie puede eliminar ni devaluar.

La verdad es que me siento un poco como David ante Goliat, como si me enfrentara a una apisonadora inmisericorde que viene con todas sus toneladas a aplastarme. Pero soy de la vieja pasta de la izquierda y antes de que eso ocurra lucharé hasta que no me quede ni un gramo de fuerza. Tengo la confianza en que mi partido: el PSOE, va a ser justo conmigo, que me va a escuchar y evaluar mis argumentos, y que al final el veredicto será justo y honesto. Por eso estoy convencido de que seguiré ahí muchos años.

Lucharé en lo interno y en lo externo, lugar al que erróneamente me han llevado, en la legalidad interna y externa, incluso peleando a la contra para que los derechos que se me reconocen como ciudadano se trasladen al ámbito de mi militancia política, porque ése es el debate de fondo en este tema.

¿Quién ha dado notoriedad a este tema? ¿Quién ha puesto el foco, no sólo regional también nacional, sobre él? ¿Acaso mis reflexiones una vez que no se trasladaron al momento institucional de lanzamiento del cohete no habrían pasado absolutamente inadvertidas aquí y allí? ¿Es posible que el odio acumulado por mi independencia ideológica, y dialéctica, pueda hacer cometer tan grandes errores? ¿Quién realmente está produciendo este daño al PSN?

Estas y otras preguntas me surgen al leer los argumentos que parece ser (porque aún desconozco realmente) se han esgrimido para argumentar mi expulsión.

No adelanto mi línea de defensa, pero sólo hago una pequeña referencia al ámbito de lo psicológico: ¿quién, que no sea yo mismo, está capacitado para saber, y por tanto afirmar, mis intenciones en un momento dado? ¿Cómo se puede comprobar jurídicamente qué intenciones tuve al realizar un acto? Porque ya adelanto que en ningún momento, antes, durante, o posteriormente al lanzamiento del cohete, tuve intención de hacer daño a nadie, y que si algún acto alguien puede considerar erróneo, lo es sólo y exclusivamente producto de la emotividad que me embargaba en ese instante. Aseguro que ni me acordé (estaba tan inmerso en mis propias emociones) de lo que se estaba produciendo en otros lugares.

Lo que sí queda claro es que espero que “mi caso”, se resuelva como se resuelva, sirva para abrir un debate sobre la pregunta inicial y que aporte algo a que la respuesta sea la que he señalado. Eso es lo que fortalece a los partidos, especialmente de izquierdas como el mío.

Ligero de equipaje, así he caminado estos años de militancia política: FREE, como la canción.

martes, octubre 5

Navarra, Euskadi, y Catalunya unidas a través de un grupo de amigas y amigos.




Más allá de lo político el cohete de Villava-Atarrabia unió a gentes muy diversas, en lo ideológico y en la procedencia. Gentes de Navarra unidas a quienes venían desde Euskadi o Catalunya. Fué un ejemplo de convivencia y buen rollo.

Txupinazo de Villava: De lo agradable a lo lamentable

Cuando me enteré que tiraba el cohete de inicio de las fiestas de Villava-Atarrabia, el pueblo de origen de mi familia en el que he vivido los últimos 30 años, sentí una emoción especial. Iba a ser la guinda perfecta a esos años, a mi actividad personal y política. Una fiesta en la que deseaba estar rodeado de la gente que quiero, y pasarlo bien.

Reconozco que intenté preparar ese momento con mimo, con cariño, de manera especial, incluso escribí un artículo que titulé: “Dedicado a…” en el que transmitía esas sensaciones y citaba a personas que se han cruzado por mi vida en ese lugar. Por cierto ahí estaban algunas de Batasuna, alguna como un antiguo compañero de corporación ahora imputado en el “casa Udalbiltza” y nadie, nadie me dijo ni una sola palabra sobre esas citas. Quizás si hubiera sabido que recordar a alguien relacionado con Batasuna puede ser motivo de expulsión del partido en el que milito me habría ahorrado estos momentos amargos.

Lo que sí me trasladaron, y juro que aún no acabo de entenderlo, es que no podía invitar a nadie de ese entorno aunque pudiera tener la condición de amigo. ¿En qué especie de locura estamos metidos para que esto pueda ocurrir? ¿Uno no puede discrepar profundamente de ciertas posiciones políticas y al mismo tiempo ser amigos? Con la aclaración que sólo invito a quienes tengo la absoluta convicción de que están radicalmente en contra del uso de la violencia como instrumento político. No estaba de acuerdo pero como fue una orden de mis superiores políticos la acaté y anulé esa invitación. Eso y sólo eso se me ordenó, y eso con una inmensa pena cumplí disciplinadamente, y lo puedo demostrar. Aunque dejo aquí abierto el debate sobre estos hechos.

Posteriormente y fruto de la emotividad en la que estaba inmerso hice una reflexión sobre una pregunta que me habían hecho diversos medios de comunicación: ¿en quién pensarás en lo personal y político en el momento de lanzar el cohete? Y (maldito sea el momento en el que se me ocurrió) lancé un escrito citando a mi hijo y mi hermano fallecido en lo personal, y políticos diversos que por su actualidad y relación me venían a la mente. Odón Elorza, Montse Tura, Tomás Gómez, Patxi Zabaleta y el innombrable : Otegi. ¿Por qué lo cité? Porque en los últimos años he dedicado una parte importante de mi esfuerzo en acabar con esta locura de la violencia que ya dura demasiados años. Por cierto, y algún día lo escribiré, jugándome el pellejo y realizando gestiones complejas en esa dirección.

Estoy a favor de que esto acabe a través del diálogo y la negociación, sin vencedores ni vencidos, para que jamás vuelva a ocurrir, y para que las víctimas de ambas orillas puedan restañar sus heridas con tranquilidad. Lo llevo defendiendo muchos años, en momentos muchos más duros que el actual, lo he pensado y lo he dicho, porque también defiendo la libertad de expresión, incluso en el seno de unos partidos que aún tienen pendiente su revolución interna.

¿Decir eso es motivo de expulsión? Decirlo por cierto como reflexión personal previa al acto institucional en el que no cité a Otegi, ni a nadie que no fuera la ciudadanía de Villava-Atarrabia, más una referencia a valores que reivindicaba: felicidad, audacia, imaginación, diálogo, generosidad, como camino hacia la paz. Generosidad que por cierto después no fueron capaces de aplicarme. ¿Por eso me pueden expulsar?

Pero lo lamentable vino después. La manipulación de estos hechos, las verdades a medias que conducen a la mentira, la agresión verbal, los insultos, la humillación pública, creo que no me las merezco, ni por mi actuación ahora ni por mi historia en el pasado. Es injusto, profundamente injusto, e inmoral, profundamente inmoral. Me han puesto ante una sociedad engañada como un muñeco de feria al que se puede lanzar todo tipo de objetos. Y digo alto y claro: ¡BASTA YA! Hasta aquí hemos llegado.

Digo sociedad engañada porque: ¿quién que no estuviera presente en el acto de lanzamiento del cohete piensa que no cité a Otegi en ningún momento? Nadie. Yo tampoco lo pensaría al leer todo que se ha escrito. Pero la verdad, la VERDAD es que así fue: NO CITÉ A OTEGI DURANTE TODO EL ACTO INSTITUCIONAL DE LANZAMIENTO DEL COHETE DE LAS FIESTAS DE VILLAVA. En ese acto en el que estaba como concejal del PSN. Pero digo más, ni siquiera lo tenía pensado hacer, y la prueba es que llevaba escrito lo que iba a decir (que preparé unos minutos antes) y fue lo que dije.

Es probable que escribir esto sea contraproducente para el expediente que dicen me han abierto (digo dicen porque aún no me ha llegado), pero necesito desahogarme, y lo hago en mi espacio de libertad, mi querido blog, consciente que vivimos una época que alguien dijo era una segunda Edad Media en la que ejercer la libertad se paga, afortunadamente no con la muerte como en la primera.

Os juro amigas y amigos que esta es la verdad. Creo que no existe ningún motivo para expulsarme de un partido en el que me he dejado la piel a tiras, en el que por cierto he sido víctima del acoso del entorno de ETA, por defender sus ideas en un pueblo tan duro como Villava.

Me parece injusto, injusto e inmoral lo que están haciendo, y me defenderé hasta el final porque creo que, no solo puedo sino que debo seguir afiliado al Partido Socialista. Porque creo que los que piensan como yo son ahora más necesarios que nunca, y si no estuviéramos en su interior deberían inventarnos. Un compañero me dijo en cierta ocasión que somos una especie en vías de extinción a la que se debería de proteger.

En fin….espero que la verdad, la justicia y la sensatez se impongan y que dentro de unos meses recuerde esto como un mal sueño.
Y para terminar una preciosa canción relajante.