miércoles, septiembre 22

De primarias y otras zarandajas

Reconozco que soy un forofo de las primarias en mi partido, el PSOE -incluso me he presentado en una ocasión- defendiendo, como se debe hacer, interna y externamente esta aplicación típicamente democrática. En los últimos congresos regionales del PSN, y federales del PSOE presenté machaconamente enmiendas en este sentido, acompañadas de otras sobre cómo democratizar un partido de izquierdas como el nuestro: listas abiertas, limitación de mandatos, incompatibilidad de cargos, libertad de expresión interna y externa. Con desigual repercusión por cierto, aunque en la que nos ocupa: las primarias, tuve, tuvimos quienes lo defendíamos años atrás una victoria pírrica.

Quizás lo peor para nuestro empeño fue que en la primera experiencia el candidato alternativo: Borrell, derrotó contra pronostico al del aparato: Almunia. Este hecho creó tal pánico en los burócratas que sólo temen por su puesto de trabajo olvidando las postulados de izquierda, que a partir de entonces conseguir una primarias ha sido como un parto de los de antes: con dolor.

A pesar de todo ello la ilusión volvía ahora al abrirse de nuevo la posibilidad de reencontrarnos con ellas. Se inició con Madrid y se extendió -no tanto como deseábamos pues nos ha faltado Navarra- a otros lugares.

Pero nuevamente con la iglesia hemos topado amigo Sancho. El terror, el pánico de los aparatos a la democracia interna, el miedo a perder unos puestos de trabajo que en muchos casos no se ganarían ahí fuera, en la sociedad, hacen que nuevamente estemos dando una imagen alejada de lo que sería lógica en un partido que defiende postulados, éticos también, de la izquierda.

Es lógico (¿o no?) que haya unas normas que impidan que cualquiera se pueda presentar a esas primarias, pero de ahí a aplicarlas con extrema rigidez más propia de la extinguida Inquisición, hay un abismo. Mucho menos entendible aún es manipular con la fuerza de su poder el deseo de los afiliados.

Lo que está ocurriendo en Valencia y La Rioja debe sonrojar a cualquier persona que se considere de izquierdas y que por lo tanto tenga la ética como bandera para su actuación en cualquier espacio de la vida.

Conozco más de cerca lo de La Rioja. La lógica indica que si un Secretario General con el peso de su poder, inicia la recogida de firmas de apoyo antes de saber si tiene o no contrincante, al menos debe darse la posibilidad a esos firmantes de cambiar de opinión (y lo expresan en un documento) una vez sabido que sí lo hay. No sólo es lógico, además es ético e incluso estético.

Por lo tanto si se intenta eliminar esos avales se pervierte, se prostituye la esencia de las primarias y por lo tanto la democracia interna del partido.

Por no citar que al no haberse entregado el listado de afiliados al candidato alternativo éste no puede comprobar si las firmas pertenecen o no a alguien que aún mantiene su afiliación. Aunque este argumento es ya tangencial.

Por lo tanto aplicando la lógica, la ética y la estética, Santiago Sufrategui debe poder participar en las primarias del Partido Socialista de La Rioja porque ha cumplido con las normas establecidas. Mucho más teniendo en cuento un argumento de peso: es el único candidato que viene de la base del partido, algo que debería ser habitual y lamentablemente no lo es.

Pero por encima de estas disquisiciones de forma surgen reflexiones más profundas que expreso en forma de preguntas: ¿no se fortalece el partido con las primarias y por lo tanto debemos potenciarlas? ¿No sería más lógico aplicar las normas sin rigidez para poder realizarlas? ¿No sale más fortalecido cara a la sociedad de ellas el vencedor? Esta claro que si la respuesta es afirmativa lo ocurrido en La Rioja y en Valencia es además un despropósito, pero aún queda otra: ¿qué temen los que en estos momentos dirigen el partido allí si tan seguros de su triunfo están? ¿Temen efectos sociales negativos, o la pérdida de sus prebendas? ¿Están actuando como gentes de izquierdas, para el bien del partido y su base social?

Creo que la cosa está clara. Espero que alguien desde el PSOE ponga algo de sensatez en esta situación y permita que la democracia pueda ejercerse con libertad en el socialismo de Valencia y La Rioja. Después todos y todas con los vencedores a intentar ganar las elecciones y desbancar al PP de sus respectivos gobiernos, que de eso se trata. ¿O no?


1 comentario:

  1. estimado compañero:

    No puedo más que coincidir con lo que expones en tu artículo. Tengo la suerte de estar desde hace ya dos largos años peleando por mejorar la calidad de los actos democráticos que se dan en el PSR pero, confieso que es muy complicado cuando la partitocracia de boina se ha instalado y utiliza la organización como si de una franquicia se tratara.

    Puedes vistar mi blog y me dejas un comentario en http://buzarra.blogspot.com

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