sábado, enero 17

‘‘The long and winding road’’

‘The long and winding road’ es una espléndida canción compuesta por los Beatles en 1970. Traducido al español significa algo así como ‘‘el largo y tortuoso camino’’. Escuchándola esta mañana en uno de los pocos momentos de tranquilidad y calma que te permite esta vertiginosa vida, no he pudido menos que asociarla a los momentos políticos que en lo referente a la pacificación nos está tocando vivir. ¿O quizás debiera decir, sufrir?

Hace años escribí un artículo con éste mismo título, que para quien le interese está colgado en el apartado de "Artículos", y al releerlo me he dado cuenta de lo poco que hemos avanzado en la búsqueda de la ansiada paz, o peor aún, lo que hemos retrocedido desde entonces.

Los que aún creemos, cada vez menos, que éste conflicto se ha de resolver en su parte final hablando, dialogando, no sólo somos minoritarios en una orilla y prácticamente inexistentes en la otra, sino que además estamos considerados poco menos que una panda de locos en el mejor de los casos, y peligroso traidores en otros. No toca, como dice una persona a la que quiero mucho, no toca alimentar la esperanza, no toca hacer movimientos en esa dirección, no toca hablar, no toca conectar, no toca la paz, estamos sólo en guerra. Pero llegará un momento, estoy convencido de ello, en el que tocará, y para entonces habrá sido necesario tener consolidada una relación de confianza mutua, de comunicación sincera entre gentes de los dos lados de este río de aguas turbulentas. Necesitaremos los cimientos para construir de nuevo los puentes tantas veces destruidos.

Está claro que para eso se necesita que surjan nuevas gentes dentro de la izquierda abertzale que sustituyan a los viejos interlocutores, algunos de ellos en la cárcel, y otros “quemados” por esta locura. Gentes dispuestas desde el análisis político, desde la profunda discrepancia política, a entablar una relación personal, que debe llevar a esa confianza necesaria. Posiblemente pasará mucho tiempo, demasiado para los que ansiamos la paz, horas y horas de charla cordial, aunque sea desde la distancia que nos separa, y algunos cafés, y por qué no alguna comida o cena. En estos complejos procesos las relaciones humanas, como todo en la vida, son absolutamente fundamentales.

Cuando hablo del conflicto con gentes de fuera de este terrible “territorio comanche”, no entienden que alguien que lleva escolta para que no le maten, defienda estas tesis. Pues es así, generalmente en momentos de locura resultamos molestos para las dos partes en conflicto, molestos pero necesarios, y mí no me importa jugarme la vida si aporto algo a la solución, entre otras cosas porque veo mis sufrimientos, nuestro sufrimiento, pero también veo el sufrimiento de los de enfrente. Familias condenadas a recorrer cientos de kilómetros para ver a su ser querido, por muy delincuente que pueda ser, gentes condenados, desde luego con su responsabilidad, a no poder ejercer su actividad política, o a poder votar a aquellos que coinciden con sus planteamiento. Lo veo y comprendo su situación, y quizás en estos momentos que se ha abierto un interesante debate en su interior, tanto en su rama política como militar, sería conveniente que el Estado en un gesto de generosidad, pero también de inteligencia, destensara la cuerda.

Siempre he pensado que habrá que utilizar la generosidad, la inteligencia, e incluso la audacia buscando soluciones nuevas a viejos problemas, para acabar con esta situación que ya dura demasiado.

En fin esas son las reflexiones que me hago en esta fría mañana de Enero, de este nuevo año que pintan bastos. Debiera ser un artículo de prensa, pero “no toca”, por lo que solo lo podréis leer aquellos y aquellas que visitáis mi “sancta sanctorum”. Gracias por hacerlo.

Seguiremos abriendo caminos al diálogo, construyendo puentes entre orillas, hablando aunque no nos escuchen, entendiendo al otro, y supongo que si llegamos, algún día celebrando la paz, la PAZ.

1 comentario:

  1. Gran canción!!! El legado de Lennon y McCartney es tremendo!! Sin duda es una canción con sabor a despedida pero en este caso concuerda muy bien con tu tema. Genial el disco de Let it be!
    Un saludo

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