Afganistán: fracaso y vergüenza de Occidente

Decía Margarita Robles, la ministra con más coraje y valentía del gobierno, que “Afganistán supone un fracaso de Occidente”. Le ha faltado un poco más de sinceridad para añadir que también supone una vergüenza, una humillación, especialmente para un EE.UU. erigido en guardián del mundo, que ha mordido el polvo por el empuje de unos miles de canallas con turbante y barba, equipados con armamento de rebajas, una parte comprado con el negocio del opio que se cultiva allí. Tampoco se podrá decir que la UE ha dado la talla, con su dependencia vergonzante de su amo y señor. Que países tan potentes militarmente como Francia, Alemania y Reino Unido, hayan reconocido sin ningún pudor que si los americanos abandonan el aeropuerto de Kabul ellos deberán hacerlo con anterioridad, supone una vergüenza y una demostración de extrema debilidad. Nada en este mundo será igual después de lo que está ocurriendo en Kabul. Seremos mucho más pobres moralmente. ¿Cómo es posible que un ejército tan pod...