Para terminar este verano una vista por los pinares de Soria. Austeros, poco apreciados por los admiradores de chopos, y hayas, pero bellos, muy bellos. Sólo hay que pasar unos días en un lugar tan paradisíaco como "Los Ronchales", a 4 Km. de Vinuesa, para apreciarlo y darse cuenta de que no hay que irse hasta Cancún para buscar el paraíso, que lo tenemos mucho más cerca. Yo lo he descubierto en ese lugar, un rincón en medio de un bosque de pinos centenarios, con 10 casitas de piedra rodeadas de naturaleza, y con la "civilización" a varios kilómetros. El dueño, un joven castellano emprendedor, una delicia de persona. Sentarse antes de acostarte a la puerta de la casa escuchando, sólo, repito sólo, los ruidos del bosque, y al levantarte poder experimentar la misma sensación es algo que recomiendo. Cerca de allí existe lo que denominan el Museo del bosque. Es curioso porque al entrar hay una zona en la que puedes escuchar esos ruidos que se producen en su seno, y la g...