martes, febrero 23

Pedro Sánchez, Enrique Curiel, Arnaldo Otegi


Artículo publicado en Diario de Noticias de Navarra el 24 Febrero 2016

¿Qué tienen en común Sánchez, Curiel y Otegi? Quizás algo más, pero en principio sólo que las casualidades han hecho que sean noticia en dos días consecutivos, el 1 y 2 de Marzo por motivos muy diferentes.

Las tres, aunque pueda parecer polémico, son o han sido figuras relevantes de la política en nuestro país. El primero, Sánchez el que lleva menos recorrido, porque el 1 va a tener que demostrar que su decisión de “tirarse a la piscina” en el proceso de investidura ha sido porque ya la veía llena, lo que evitaría un incidente grave que pusiera en riesgo su integridad política.

Ese día deberá ir con los deberes hechos y dándole los números, porque de lo contrario su paso habrá sido de muy corto recorrido, además de haber puesto en riesgo el futuro del PSOE y quizás de la izquierda en general. Sólo dos opciones tiene para evitarlo, presentarse con los votos de Ciudadanos y la abstención del PP, o sea con la aquiescencia de la derecha y por tanto rehén de ella los próximos años, lo que supondría una traición a su base social, “vender su primogenitura por un plato de lentejas”, o bien haber hecho un esfuerzo de imaginación, audacia y generosidad y acudir con los votos de Podemos, IU y el apoyo externo de PNV, independientemente de la posición que adopte Cs.

De lo contrario condenaría a este país a unas nuevas elecciones de resultado incierto, aunque todos los sondeos recienten demuestren que la izquierda pierde y que después de esas elecciones tendrá menos fuerza que ahora. Lógico teniendo en cuenta que su electorado verá frustrada su ilusión por un cambio desde esa zona ideológica y castigará, quizás duramente, a los causantes de esa frustración.

El día 1 por lo tanto es su día de la verdad y quizás el que marcará el devenir de la izquierda en este país. Ojalá salga indemne de ella, porque significará que todas y todos lo haremos también.

El día posterior, el 2 es un triste aniversario, la pérdida de uno de los pocos ideólogos que le quedaban a la izquierda: Enrique Curiel. Un político de los de antes, de esos que se echan de menos ahora, íntegro, cabal, sensato, generoso, lúcido, de izquierdas.

Pero por encima de todo excelente persona, amigo entrañable, constructor de puentes por los que comunicarse gentes muy diferentes, la prueba fue los artículos de homenaje firmados por políticos tan diversos como Santiago Carrillo o Nicolás Sartorius, con quienes compartió la dirección de un PCE en momentos convulsos unieron sus firmas a pesar de sus discrepancias, Txiki Benegas, Odón Elorza, compañeros en el PSOE junto a gentes tan diversas como Patxi Zabaleta, Xose Manuel Beiras, José María Mohedano o Fernando López Agudín, incluso el miembro de Sortu, Pernando Barrena con quien compartió mesa, charlas y mantel. Una riqueza plural como la que mantuvo en su larga trayectoria política.

Releyendo sus artículos se observa su preocupación por las tensiones centro-periferia heredadas de la I Transición que vivió en primera persona, y que le llevaron a ser premonitorio sobre el conflicto con Catalunya y en cierto modo con Euskadi que conocía mejor. Seguro que ahora apostaría por alzar su voz en el Comité Federal a favor de conseguir con la generosidad que él tenía un Gobierno del Cambio de Izquierdas con Podemos e IU. 

También la necesidad de soluciones para ambas nacionalidades a través del reconocimiento del derecho a decidir, explorando vías como las del artículo 92 de una Constitución que ayudó a elaborar y de la transformación de nuestro país en un Estado Federal Plurinacional. Su trabajo incansable a favor de la paz también merece que algún día alguien se lo reconozca.
El tercer protagonista aunque un día antes, el 1 de Marzo, o sea coincidiendo con Sánchez es Arnaldo Otegi, que sale después de cumplir su condena completa de 6 años, por impulsar la alternativa Bateragune en el seno de la Izquierda Abertzale.

Resulta paradójico que haya sido así, porque los cinco sujetos activos de Bateragune llevaron adelante, con riesgos, con valentía el diseño de esa alternativa con la que se consiguió acabar con ETA, logrando culminar así lo que el trabajo policial, judicial y de colaboración internacional no había sido capaz de hacer antes. Como pronosticábamos algunos el final de ETA vendría desde dentro, desde su propia reflexión y análisis y así fue con su importante ayuda.

Liderados por Otegi, con el apoyo de  Rafa Díez Usabiaga, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez tuvieron la valentía de confrontarse con sus militares y llevar a la izquierda abertzale al lugar que ocupa ahora, alejada de la violencia y aceptando las reglas de juego democráticos. Se acabaron para Euskadi especialmente pero también para el resto del estado, los días de “plomo y fuego”, de sufrimiento colectivo. Quizás algunos, especialmente en Madrid lo hayan olvidado demasiado rápido.

Ahora vuelve a la libertad y a pesar de que la Audiencia Nacional ha dictaminado su inhabilitación política hasta 2021, todos los juristas solventes apuestan porque al no concretar a qué tipo de convocatoria electoral hace referencia, lo normal es que pueda liderar a la Izquierda Abertzale en las próximas elecciones autonómicas del próximo otoño.

Ahora está por ver si su tirón como líder carismático puede propiciar su recuperación, ante el empuje imparable de Podemos que la relega según las últimas encuestas a la tercera posición. ¿Qué pasaría si pudiera recuperar la segunda y la suma de IA, Podemos y PSE consiguiera la mayoría absoluta con un gobierno de Sánchez en Madrid? Más aún si como se prevé para entonces se haya concretado el desarme total de ETA y tomado medidas para solucionar el problema de los presos.

¿Sería posible un Otegi Lehendakari con apoyo del resto de la izquierda, Podemos y PSE, con una Euskadi en paz? Bueno, suena a política ficción pero en política tal y como van las cosas todo es posible.

Tres figuras, tres políticos de talla, Curiel y Otegi se cruzaron en el pasado, Sánchez y Otegi es muy probable que se crucen ahora, ojalá haya la misma comunicación socialista-abertzale de los anteriores, eso servirá a ambos países para comunicarse mejor, para consolidar definitivamente la paz, los puentes y solucionar las tensiones centro-periferia. Ojalá.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 23 Febrero 2016



viernes, febrero 19

Bernie Sanders, Jeremy Corbyn, la fuerza de la veteranía.


Publicado en Gara el 19 de Febrero 2016

¿Qué tienen en común Jeremy Corbyn y Bernie Sanders? Buenos, parece evidente que al menos tener más de 65 años, en concreto 74 y 67, considerarse izquierdistas dentro de sus formaciones políticas y especialmente haber saltado a los medios de comunicación por el apoyo sorpresa de sus votantes, de momento sólo en clave interna.
Una bocanada de aire fresco en tiempos de jovenzuelos bisoños que llegan a la política creyéndose sabidos. Saber que gentes bregadas en mil batallas ideológicas, intelectuales de peso, políticos profundos alejados de la banalidad y la superficialidad llegan de nuevo a la política en lugar de verles en residencias de ancianos, es una buena noticia para una actividad en horas bajas, desprestigiada por la moda de “usar y tirar”, al menos por aquí.

Corbyn y Sanders devuelven el sabor del vino de gran crianza, del whisky añejo, aquellos que se saborean lentamente, que penetran en los sentidos y dejan poso más allá del último sorbo. Sólo ver sus rostros, escuchar su tono de voz, la convicción que ponen en sus propuestas ya te animan a seguir confiando en la política. La de antes, la seria, la que no sólo se basaba en la presencia mediática, en los productos de marketing, en los mensajes diseñados por los expertos en análisis de encuestas, en los juegos de artificio, o trucos de magia barata.

Ante su irrupción sorpresiva, independientemente del resultado electoral externo del primero, interno el segundo, en países tan serios como Reino Unido y EE.UU. cabe preguntarse: ¿nos quedan políticos así por aquí? Me refiero claro está a quienes conjugan lo novedosos con lo clásico, llegar vírgenes a la actualidad con al mismo tiempo tener una larga trayectoria en el anonimato.

Viendo el panorama de quienes lideran los diferentes partidos, especialmente durante la prueba de fuego que supone intentar configurar un Gobierno del Cambio…de izquierdas, no lo parece. Pedro Sánchez a pesar de sus buenas intenciones va pareciendo que se ha tirado a la piscina sin comprobar si había agua o no, mientras Pablo Iglesias, haciendo buena la idea de Lenin “izquierdismo enfermedad infantil del comunismo”, más bien parece un tacticista de poca monta que sacrifica el bien común de su base social a cambio de conseguir un puñado más de votos al provocar elecciones anticipadas.  Ignora el chaval que el cuento de la lechera acaba con el cántaro destrozado en el suelo y la leche desparramada, porque ya veremos si un electorado de izquierdas frustrado y cabreado acaba dándole los números.

Pero a pesar de estos frustrantes ejemplos no podemos ni debemos ser un país ajeno a estos fenómenos. En la izquierda al menos aparecen dos, uno lamentablemente desaparecido hace ahora 5 años; Enrique Curiel, el otro pudo ser realmente uno de ellos, al menos la afiliación del PSOE lo tuvo en sus manos, o mejor dicho en sus votos: José Antonio Pérez Tapias. Como ellos político veterano, intelectual de muchos quilates y con ideas profundas y consolidadas de izquierda de la de antes. Ha sido una oportunidad perdida, aunque ya se sabe que en la política todo es posible.

Sólo nos queda pues Manuela Carmena aunque no tengo muy claro que vaya a durar excesivamente con los palos que ponen en su rueda amigos y enemigos. En ella, en su caso como Alcaldesa de Madrid se refleja perfectamente la torpeza de esos niñatos que se creen sabidos. Llegan noticias de que la tienen absolutamente harta, abrumada por torpezas y deslices. Qué diferencia del comportamiento de los nuevos de aquella época con Tierno Galván otro “viejo profesor”.
Habrá que observar con atención su devenir, porque los veteranos Corbyn y Sanders son la gran esperanza de la izquierda del futuro, con otro que se quedó lamentablemente por el camino, Oskar Lafontaine también de 72 años.

Hagamos  un ejercicio empático, miremos sus imágenes y observemos lo que nos transmiten. Firmeza ideológica, respeto a los valores que han mamado, honestidad, coherencia, que son buena gente de la que te puedes fiar, de confianza, sólidos, de convicciones firmes, serenos. Que no te van a dejar colgado al primer imprevisto, ni cambiar de rumbo a la primera brisa que sople en dirección opuesta. Son gentes que no se dejan impresionar por las presiones de sus enemigos, ni se rinden a las adversidades. Políticos de una pieza. “Así se forjó el acero”.

Independientemente de lo que ocurra está claro que no existe color entre los jovenzuelos a quienes les falta todavía un hervor y los políticos “de antes”, los estadistas más estrategas que tacticistas, más profundos que superficiales, más de debates de altura que de programas del corazón.

Corbyn y Sanders, hoy me rindo a vuestra altura intelectual.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 18 Febrero 2016


sábado, febrero 13

Truman, emoción, emoción, emoción.


Acabo de ver una de esas pocas películas que te dejan impactado, es una pequeña pero sublime obra de arte, muy bien dirigida por Cesc Gay con una inmensa interpretación  de Javier Cámara y un Ricardo Darín que simplemente se sale.

Ver cine es como ir a la búsqueda del Santo Grial, conoces lugares bellos pero parece que nunca lo alcanzas. El cine es como el resto del arte, depende de las emociones que te despierte y es ahí, precisamente en esas emociones en esos lugares recónditos de tu alma donde puedes descubrir ese tesoro que parece inalcanzable.

Esta tarde yo lo he hecho, he llegado al súmmum del goce viéndola. No sé si es correcto hablar de orgasmos cuando lo haces sobre cine, pero hoy lo he tenido y grandioso viendo Truman.

Las películas hay que valorarlas por el grado de emociones que te despiertan y las emociones significan goce y el goce lleva al orgasmo. Truman te hace sentir todo tipo de sensaciones, te secuestra del mundo, te lleva a viajar por ellas a medida que Tomás y Julián exploran todas las relaciones posibles en la vida, pero sobre todo, por encima de todas ellas la amistad.

Esa manifestación del amor que precisamente por serlo produce pudor, recelo, porque vivimos en un mundo hostil para las emociones. Amistad, de recorrido vital precisamente cuando uno de ellos se está despidiendo de la vida, a su manera, un tipo valiente, heterodoxo, raro como todo lo que se sale de la vulgaridad de lo establecido. Julián es como le dice Tomás, una especie en vías de extinción a la que quizás debiéramos proteger. Alguien al que aprendes a querer, a respetar a lo largo de esos 108 minutos que transcurren a una velocidad inaudita.

Es el papel de su vida de un Ricardo Darin en la cúspide de su capacidad interpretativa, quizás uno de los tres o cuatro mejores acores de la actualidad a nivel mundial. Sus miradas, sus gestos, sus silencios, su inseguridad ante una muerte anunciada, pero al mismo también su determinación, su valentía a la hora de enfrentarse a ella. Incluso su posición atípica que le lleva a programar su propio funeral en una escena esperpéntica pero totalmente creíble.

Enfrente, o mejor dicho al lado, un Javier Cámara que borda el papel de amigo paciente, sutil, amable, solidario, paciente con las excentricidades de su amigo, pero consciente de su deuda con él. Viene a despedirse y lo hace con una gran dignidad, con un cariño y una entrega absolutos.

Emoción sin acción, apenas la hay no hace falta, emoción profunda que ha conseguido un pequeño milagro, hacerme llora con un nudo en la garganta, especialmente en tres escenas, el abrazo cómplice, aunque él no lo sepa, de su hijo, la despedida en la que el amigo le deja su máximo tesoro, Truman (de ahí el típula), un perro bondadoso, dócil, tan mayor como el dueño y cuando en el hotel se produce esa manera de hacer el amor alejada de los cánones establecidos que te hace identificarte con ellos hasta casi vivirlo en directo………

Pero no es una película dramática, no lo es, el humor sutil, inteligente, la ironía están muy presente, incluso la emoción, las lágrimas furtivas se mezcla con sonrisas cómplices.

Me gustaría saber trasladar mejor las sensaciones, las profundas sensaciones que me ha hecho experimentar esta gran película y que aún ahora horas después experimento, pero no sé, lo único que os pido es que la veáis, os dejéis atrapar por ella y no controléis vuestros sentimientos, incluso cuando las lágrimas os asomen como a mí en los ojos. Os aseguro que es bueno y saludable.


Ufff, aún me estoy secando los ojos…

Las tribus


Hoy en día la sociedad se divide en izquierda y derecha, del Madrid o del Barsa, o mejor decirlo con el anti delante, en definitiva en tribus, o perteneces a una o a la contraria, no a otra, no, sino a la contraria a la antagonista. La pertenencia a la tribu marca, te protege, te da apoyos que de otra manera no tendrías. Hoy se lleva no ya lo de los míos, sino lo de los míos, míos.

Pero no pertenecer a ninguna, ser partidario de los puentes, del entendimiento, del dialogo incluso entre muy diferentes, eso amigas y amigos te sitúa en un terreno peligroso, una zona de nadie expuesto a los disparos de ambos contendientes.

Esa sensación tengo últimamente. Nunca me he encontrado a gusto entre el rebaño, en la tribu, siempre me ha gustado ir por libre, de pensamiento, palabra, opinión y acción. No ser disciplinado, o mejor dicho ser indisciplinado, no obedecer consignas de los jefes de la tribu correspondiente que no comparta, pertenecer a esa rara especie en vías de extinción de los librepensadores, libreescritores, libreactuadores (perdonar los palabros que me consta no figuran en el diccionario de la RAE), molestos, mal mirados por la masa, marginados y machacados.

No pertenecer a la tribu de los nacionalistas vascos ni a la de los españoles, ni en Navarra estar a favor o en contra del cuatripartito, te permite repartir estopa a ambos y por lo tanto gozar del su repudio y rechazo. Tampoco soy un recalcitrante defensor del euskera ni un detractor irracional de un idioma que respeto. No creo en la independencia pero respeto a quien sí lo hace y defiendo su derecho a expresarlo y a votarlo. Pero lo peor es que desprecio profundamente a los pertenecientes a las diferentes tribus sean del tipo que sean y lo que es más grave ese desprecio se me nota, se me nota mucho.

No soporto a los sectarios, ni a los mediocres lameculos disciplinados del orden establecido, ni a los sumisos, ni a los que comulgan cada día con ruedas de molino. No puedo tragar a quienes no tienen un pensamiento crítico capaz de darle al contrario pero también al tuyo si consideras lo está haciendo mal.

Me salgo de la norma, no estoy etiquetado, los que debieran ser mío no me aceptan así y los otros aún menos salvo que me consideren en un momento dado un “tonto útil” que de todo hay en la viña del señor.

La última experiencia negativa la he tenido en una nueva televisión surgida al calor del cambio en Navarra, que como todo lo nuevo ahora nacía como algo que rompía los moldes clásicos, que se acomoda a los clichés del régimen anterior. El peligro de lo nuevo es que acabe imitando lo peor de lo antiguo y se convierta en otro régimen pero al revés, porque hasta ahora sólo me había encontrado este comportamiento en el otro extremo, el Diario de Navarra, curioso................

Reconozco que el tiempo que me han aguantado he estado a gusto, aunque había algo que me decía que todo lo nuevo rápidamente copia los peores vicios de lo clásico y así ha sido. Al final desean voces ordenadas, ortodoxos de cada tribu, que diferencien muy bien su pertenencia a las mismas y se comporten y confronten unidireccionalmente. No valen quienes den estopa a un lado y a otro en función de errores, aciertos, o diferencias, no, no se puede ser heterodoxo porque te cuesta la silla en el grupo, en la tertulia. Eso sí, de manera poco educada (sí en las formas pero no en el fondo), o al menos poco argumentada.

Qué decepción, lo nuevo es exactamente igual a lo antiguo pero al revés. Se desean sociatas pero de los de verdad, de los que marcan su pertenencia a esa tribu, o de UPN, o PP, o nacionalistas de uno u otro color, pero clásicos. Una persona confusa que es sociata pero en ciertos temas entiende a los otros, no, eso confunde al personal, no va en el espíritu de la cadena.

Uffff, qué mal, bueno ha sido una experiencia aunque al final negativa, he conocido gente fantástica,  profesional como la copa de un pino, la periodista que moderaba de manera impecable los debates a la que agradezco su paciencia con un rara avis, la secretaria que me conectaba, las maquilladoras, los técnicos…..Sólo una persona se ha salido de este guión y la mala suerte, para mí, ha hecho que sea el que manda. 

Una pena, me da pena, porque creo que daba juego, que la sociedad del cambio necesita también voces así, verbos diferentes a lo establecido en cada caso, pero bueno…la vida sigue, eso sí continúo por mi camino alejado de las tribus, libre, feliz.





jueves, febrero 11

Bernie Sanders, Jeremy Corbyn. La garantía de la veteranía.

Artículo aparecido en Publicoscopia el 16 Febrero 2016

¿Qué tienen en común Jeremy Corbyn y Bernie Sanders? Buenos, parece evidente que al menos tener más de 65 años, en concreto 74 y 67, considerarse izquierdistas dentro de sus formaciones políticas y especialmente haber saltado a los medios de comunicación por el apoyo sorpresa de sus votantes, de momento sólo en clave interna.

Una bocanada de aire fresco en tiempos de jovenzuelos bisoños que llegan a la política creyéndose sabidos. Saber que gentes bregadas en mil batallas ideológicas, intelectuales de peso, políticos profundos alejados de la banalidad y la superficialidad, llegan de nuevo a la política en lugar de verles en residencias de ancianos es una buena noticia para una actividad en horas bajas, desprestigiada por la moda de “usar y tirar”, al menos por aquí. Es reconfortante que en un momento donde se desprecia todas aquellas personas mayores de 45 años aparezcan ellos para destrozar esta insensata teoría.

Corbyn y Sanders devuelven el sabor del vino de gran crianza, del wisky añejo, los que se saborean lentamente, que penetran en los sentidos y dejan poso más allá del último sorbo. Sólo ver sus rostros, escuchar su tono de voz, la convicción que ponen en sus propuestas ya te animan a seguir confiando en la política. La de antes, la seria, la que no sólo se basaba en la presencia mediática, en los productos de marketing, en los mensajes diseñados por los expertos en análisis de encuestas.

Ante su irrupción sorpresiva en países tan serios como Reino Unido y EE.UU. cabe preguntarse: ¿nos quedan políticos así por aquí? Me refiero claro está a quienes conjugan lo novedosos con los clásico, llegar vírgenes a la actualidad con llegar una larga trayectoria en el anonimato.

Claro que sí, no podemos ni debemos ser un país ajeno a estos fenómenos. En la izquierda al menos aparecen dos, uno lamentablemente desaparecido hace ahora 5 años, Enrique Curiel, el otro pudo ser realmente uno de ellos, al menos la filiación del PSOE lo tuvo en sus manos, o en sus votos; José Antonio Pérez Tapias, como ellos político veterano, intelectual de muchos quilates y con ideas profundas y consolidadas. Ha sido una oportunidad perdida, aunque ya se sabe que en la política todo es posible.

Habrá que observar con atención su devenir, porque los veteranos Corbyn y Sanders son la gran esperanza de la izquierda del futuro, con otro que se quedó lamentablemente por el camino, Oskar Lafontaine también de 72 años.

Hagamos  un ejercicio empático, miremos sus imágenes y observemos lo que nos transmiten. Firmeza ideológica, respeto a los valores que han mamado, honestidad, coherencia, que son buena gente de la que te puedes fiar, de confianza, sólidos, de convicciones firmes, serenos. Que no te van a dejar colgado al primer imprevisto, ni cambiar de rumbo a la primera brisa que sople en dirección opuesta. Que no se dejan impresionar por las presiones de sus enemigos, ni se rinden a las adversidades. Gentes de una pieza. “Así se forjó el acero”.

Independientemente de lo que ocurra está claro que no existe color entre los jovenzuelos a quienes les falta todavía un hervor y los políticos “de antes”, los estadistas más estratégicos que tacticistas, más profundos que superficiales, más de debates de altura que de programas del corazón.

Corbyn y Sanders, hoy me rindo a vuestra altura intelectual.



martes, febrero 9

¿Nos toman el pelo con la formación de gobierno?

Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 9 Febrero 2016

La ciudadanía de este país no se merece una clase política tan cutre. ¿O sí? Porque a la corrupción galopante, la desconfianza cada vez mayor en lo que debiera ser una actividad digna, se le suma ahora la perplejidad ante una especie de culebrón latino de sobremesa, aderezado de los peores vicios de las series de televisión norte americanas de antaño. Lamentable.

Intentan, sin éxito por cierto, comparar esta etapa de nuestra historia apellidándola como II Transición, con la ejemplar primera que vivimos hace ahora 39 años. Nada que ver ni en categoría política y personal de los personajes, ni por las cualidades, ahora ausentes, que impregnaron aquella.

¿Podemos imaginar a Suarez, Carrillo, Felipe, Camacho, e incluso Fraga salvando las distancias, haciendo el paripé de éstos en las últimas semanas? No, indudablemente no.
Aquellos personajes estaban dotados de una altura de miras, de una potencia intelectual de la que carecen los de ahora. Sólo veo dos que se les asemejen, Alberto Garzón a pesar de su juventud y el Lehendakari Urkullu. Al menos tienen el aplomo, la seriedad y el bien hacer que heredamos de aquellos.

Observar con una cierta perspectiva evitando que el árbol no te deje ver el bosque los acontecimientos actuales, te abre una vía de sospecha de que alguno no cuadra. No te crees a los personajes, ni lo que dicen y mucho menos lo que hacen. Da la sensación de que la política se está degradando hasta llegar a convertirlos en personajes de programa del corazón, o quizás algo peor, de guiñol.

¿No parece que todos mientan, que todos intenten engañarnos y lo que resultaría aún más grave, tomarnos el pelo? Rajoy jugando al gato y al ratón de manera insensata, cobarde, irresponsable mientras le salen casos de corrupción en su partido en cada esquina. Sánchez sin saber si va o viene, Iglesias de jovenzuelo que cree ha llegado con todo aprendido cuando le queda mucho, muchísimo que aprender y Rivera ocultando su verdadera faz de mamporrero de la derecha más reaccionaria tras esa fachada de buen chico.

¿Es verdad todo lo que nos dicen? Pues no parece, porque si Sánchez está dispuesto de verdad a ser Presidente del Gobierno y no sólo a marear la perdiz, debería ir en la dirección que le den los números, al menos para serlo en segunda votación. Salvo y de ahí mi sospecha, que o bien tenga ya apalabrada la abstención del PP ante el apoyo pactado de Ciudadanos con el beneplácito de poderes fácticos, financieros, económicos, Bruselas, la Monarquía y hasta la Iglesia si me apuran y así poner a Podemos en la disyuntiva de votarle en contra con el posible degaste electoral que eso ocasiona, o quiere hacer esta jugada para recuperar terreno, prestigio de cara a unas elecciones anticipadas, incluso en su propio partido.

Incluso el oráculo de El País anima al PSOE a través de una encuesta a que no se siga por ese camino y se tome el de las elecciones anticipadas anunciándole que subirán a costa de Podemos. Error, porque suceda eso o lo contrario la izquierdas pierde porque sumará menos que ahora.

También la jugada de plantear un “Gobierno del Cambio” parece más bien que ha sido para a continuación ponerle el engañoso apellido de “progreso”. No Sánchez, no, la base social de tu partido, tus afiliados y votantes, al igual que los de Iglesias, no desean un pacto por acción u omisión de la derecha, con Ciudadanos apoyando y el PP absteniéndose. Eso se llama traicionar los ideales socialistas y a esa base social.

Porque lo que os han dicho de verdad vuestros votantes es que montéis, porque dan los números, un Gobierno del Cambio pero de Izquierdas, por la izquierda. ¿Qué diferencias programáticas en lo esencial separan el PSOE de Podemos o IU? Ninguna, porque se coincide en el 99 % y el tema del referéndum tiene fácil apaño. ¿Entonces por qué no se ponen de acuerdo ya? ¿Por qué hacer lo contrario?
Ahí viene la tomadura de pelo, porque la táctica se impone a la estrategia, y lo mediocre y vulgar a lo que se les debía exigir de altura intelectual como hicieron sus antecesores.

Tomadura de pelo, sí, que lleven 50 días dando vueltas cuando parece que poco a poco descubrimos que ya estaba todo cocinado. Si fuera así deben saber que la ciudadanía, o al menos la parte más concienciada de ella, no son tontos aunque la traten de esta manera, por tanto las repercusiones serán al menos un deterioro mayor de nuestra ya debilitada democracia y un nuevo fracaso para la izquierda.

Podrá haber elecciones anticipadas trucadas, se podrán casi repetir unos resultados que se asemejen a los actuales, pero el daño ya será irreparable. Al igual que una traición de pacto PSOE, Cs y PP que permita a Sánchez ser Presidente vendiendo su primogenitura-dignidad por un plato de lentejas.

Sólo la altura de miras, la audacia, imaginación y generosidad de un Gobierno de Izquierdas con PSOE, Podemos, IU mas el apoyo de un sensato PNV y la abstención responsable de ERC y DiL puede evitarlo. Todo lo que no sea esto demostrará que todo ha sido una farsa, una tomadura inmensa de pelo, que el propio Sánchez es una farsa y la decepción invadirá a muchos de nosotros hasta dejarnos y fuera de juego.
Veremos………………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)


Villava-Atarrabia 7 Febrero 2016

martes, febrero 2

Y parecía tonto y no lo era...de momento

Publicado en DEIA el 4 de Febrero 2016

Ya está, ya tenemos candidato oficial a Presidente del Gobierno y comienza de verdad el partido. Pedro Sánchez lo es y con toda probabilidad lo conseguirá, ahora sólo falta saber si apoyándose en la derecha, o sea con Cs y la abstención (hipoteca de futuro) de PP como desean los barones, baronesas, poderes fácticos, la Troika, Bruselas, bancos, ricachones y la monarquía, o por la izquierda como desean su afiliación y su base social. Esa es la clave.

Habrá presiones brutales hacia la primera, la pregunta es si serán capaces las gentes de las izquierdas de producir una presión parecida que la compense. ¿Será posible un tsunami a favor del cambio de verdad, no del cambio del nombre del Presidente sino realmente de izquierdas? ¿O mirarán entre perplejos y acobardados, o sea cómplices, cómo se desvanece lo que la sociedad votó mayoritariamente? 

Porque todo es posible matemáticamente hablando. No le permiten aceptar la abstención de los independentistas y en cambio le animan a aceptar la de quienes han machacado a sus gentes, la de los corruptos. Tremendo.

Ya es candidato, incluso en clave interna con esta nominación ha conseguido que la fecha del Congreso del PSOE aprobada el pasado sábado salte por los aires. Ha sido capaz de engañar a sus propios dirigentes, de engatusarles con un caramelo con esa fecha que ya sabía iba a caer como fruta madura. 

Por eso el título del artículo, que no tiene intenciones peyorativas sino significa simplemente una alusión a esta popular frase que se emplea cuando alguna persona nos sorprende, generalmente para bien, después de acciones o comportamientos inesperados. 

Esa misma frase se está repitiendo en las mentes de muchas gentes de nuestro país referida en esta ocasión a Pedro Sánchez. Desde que hace un mes despertó de su letargo con su inesperada visita a Portugal, como aviso de que estaba por un gobierno parecido aquí, no ha dejado de sorprendernos. 

Después se sucedieron  los movimientos inesperados; acuerdo con ERC y DyL para permitirles grupo propio en el Senado que sonaba a pacto de su abstención en una hipotética investidura, su conversación, de la que por cierto apenas han trascendido los términos, con el nuevo President de Catalunya, Carles Puigdemont, o la foto posterior con Andoni Ortuzar ganándose el voto afirmativo de PNV, auguraban igualmente una distensión con la periferia.

Esa inesperada iniciativa de quienes todos sospechaban era rehén de los barones y baronesas de su partido, obligó a Podemos a un movimiento igual de inesperado, ofrecerse para participar en un hipotético gobierno presidido por él. 
Habían caído también en la trampa diseñada por un chico corriente. Que Podemos eliminara las líneas rojas planteando implicarse en un gobierno de coalición, era el mejor premio que podía recibir su audacia. Habría sido terrible situarse un una posición de que sólo le apoyaran para la investidura quedándose fuera ziriqueando, criticando cada decisión tomada por su gobierno. 

Un gobierno de coalición, un Gobierno del Cambio como les propuse denominarlo en los sendos escritos que les envié a ambos la semana pasada con éxito según parece, supone convertirse en corresponsables de los aciertos y también de los errores, sufrir en propias carnes el desgaste del poder en momentos de crisis, las presiones que seguro va a sufrir por parte de los poderes fácticos y de Bruselas. Es una inmejorable noticia para Pedro Sánchez y a demás con el añadido de la torpeza de la puesta en escena, sus continuos desprecios de nuevos ricos, que le sitúa como víctima de los ataques de  derecha e izquierda y ya se sabe que en este país el victimismo vende.

Sólo le quedaba desbloquear la situación interna y nuevamente vuelve a sorprender con dos movimientos que desactivan a la poderosa maquinaria de sus enemigos. Logra un consenso para la fecha del próximo Congreso del PSOE, atando que la elección de Secretaría General sea por primarias que aún no quedaba claro y plantea que cualquier acuerdo de gobierno deberá ser refrendado por las bases del partido, por las afiliadas y afiliados.

Consciente como es que la inmensa mayoría reniegan de cualquier movimiento que permita al PP, sea Rajoy o no, seguir en la Moncloa y tampoco desea nuevas elecciones en las que los socialistas saldrán más debilitados aún ha sido un movimiento genial que ha dejado a barones y baronesas perplejos.

De acuerdo en que ese referéndum no es vinculante pero alguien en su sano juicio cree que con una abrumadora mayoría a favor de ese Gobierno del Cambio el Comité Federal va a votar algo diferente? No es vinculante pero si va a ser decisivo.

Ahora queda lo más difícil, llegar a acuerdo con Podemos y cerrar definitivamente los votos favorables de IU y PNV, más la abstención, que no parezca pactada, de ERC y DyL. ¿Difícil, pero imposible? No, evidentemente no, posible, asequible.

Si a PSOE, Podemos e IU les une el 99 % del programa social por qué no intentarlo y conseguirlo? ¿Por qué condenar a su base social a cuatro años más de sufrimiento? Cierto es que ese Gobierno del Cambio no podrá hacer milagros, que la crisis no desaparecerá con él, ni las injusticias, ni el paro, pero lo que si resulta seguro es que se paliarán, que al menos tendrán un tratamiento más justo, más humano, más cercano. Que además la praxis política sufrirá la profunda regeneración imprescindible, que exige nuestra sociedad.
Pablo Iglesias y sus boys tienen la obligación moral, ética, de ponérselo fácil, de no poner más palos en las ruedas, bastantes le ponen ya nuestros enemigos. La responsabilidad es de ambos, sí, pero es tiempo de estadistas, de gentes con la altura de mira propia de la izquierda, de audacia como la suya, pero también imaginación y dosis ingentes de generosidad y ahí Podemos debe hacer su catarsis correspondiente. No se puede ofrecer un pacto y al mismo tiempo sacudir estopa a tu futuro socio un días sí y el otro también.

Pedro Sánchez nos ha demostrado a todos que efectivamente “parecía tonto” pero no lo es, que está dispuesto para el cambio y además es consciente de que es su única, su última oportunidad de seguir en política, de hacer historia, de convertirse en un Presidente para ser recordado por las generaciones venideras. Es su momento, es el momento de la izquierda y ni podemos, ni debemos desaprovecharlo, sería una gravísima irresponsabilidad una traición  a nuestra gente.


Ahora el 2 de Febrero ya es el candidato oficial a Presidente del Gobierno y comienza de verdad el partido, incluso en clave interna la fecha del Congreso del PSOE aprobada el pasado sábado salta por los aires.

Por eso ahora la pelota está en el tejado de Pablo Iglesias, los movimientos de Sánchez sitúan el partido en condiciones de ser jugado con inteligencia. Es el momento de demostrar que es un estadista y que entiende que una negociación sensata deja la posibilidad de acceder a las bases socialistas, incluso dejando un buen poso en ellas para el futuro.

Por ese motivo se debe lanzar un llamamiento a las bases socialistas, a las de Podemos, a las de IU, incluso a las del resto de las izquierdas a unir nuestra voz, nuestra exigencia de un Gobierno del Cambio que en cuatro años sea capaz de atenuar el sufrimiento, de aminorar las tensiones centro-periferia, de alcanzar la paz definitiva. Alcemos nuestras voces altas y claras codo con codo, como una sola persona. Aquí y ahora.


Todo esto salvo que todo lo comentado sea una cortina de humo, que ambos, Sánchez e Iglesias, estén teatralizando una ruptura que nos lleve al suicidio para la izquierda, en unas elecciones anticipadas que permitan respirar al PP, en cuyo caso no solo habría que decir que parecía tonto, parecían tontos ambos…sino que realmente lo eran, además de dos traidores a los que habrá que escupir a la cara. Si no es posible un Gobierno del Cambio de izquierdas por posiciones tacticiastas de PSOE y Podemos, ningún votante sensato de izquierdas debería volver a votarles a ambos en esas próximas elecciones, ninguno, ninguna, porque las traiciones se pagan……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 4 Febrero 2016