martes, febrero 9

¿Nos toman el pelo con la formación de gobierno?

Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 9 Febrero 2016

La ciudadanía de este país no se merece una clase política tan cutre. ¿O sí? Porque a la corrupción galopante, la desconfianza cada vez mayor en lo que debiera ser una actividad digna, se le suma ahora la perplejidad ante una especie de culebrón latino de sobremesa, aderezado de los peores vicios de las series de televisión norte americanas de antaño. Lamentable.

Intentan, sin éxito por cierto, comparar esta etapa de nuestra historia apellidándola como II Transición, con la ejemplar primera que vivimos hace ahora 39 años. Nada que ver ni en categoría política y personal de los personajes, ni por las cualidades, ahora ausentes, que impregnaron aquella.

¿Podemos imaginar a Suarez, Carrillo, Felipe, Camacho, e incluso Fraga salvando las distancias, haciendo el paripé de éstos en las últimas semanas? No, indudablemente no.
Aquellos personajes estaban dotados de una altura de miras, de una potencia intelectual de la que carecen los de ahora. Sólo veo dos que se les asemejen, Alberto Garzón a pesar de su juventud y el Lehendakari Urkullu. Al menos tienen el aplomo, la seriedad y el bien hacer que heredamos de aquellos.

Observar con una cierta perspectiva evitando que el árbol no te deje ver el bosque los acontecimientos actuales, te abre una vía de sospecha de que alguno no cuadra. No te crees a los personajes, ni lo que dicen y mucho menos lo que hacen. Da la sensación de que la política se está degradando hasta llegar a convertirlos en personajes de programa del corazón, o quizás algo peor, de guiñol.

¿No parece que todos mientan, que todos intenten engañarnos y lo que resultaría aún más grave, tomarnos el pelo? Rajoy jugando al gato y al ratón de manera insensata, cobarde, irresponsable mientras le salen casos de corrupción en su partido en cada esquina. Sánchez sin saber si va o viene, Iglesias de jovenzuelo que cree ha llegado con todo aprendido cuando le queda mucho, muchísimo que aprender y Rivera ocultando su verdadera faz de mamporrero de la derecha más reaccionaria tras esa fachada de buen chico.

¿Es verdad todo lo que nos dicen? Pues no parece, porque si Sánchez está dispuesto de verdad a ser Presidente del Gobierno y no sólo a marear la perdiz, debería ir en la dirección que le den los números, al menos para serlo en segunda votación. Salvo y de ahí mi sospecha, que o bien tenga ya apalabrada la abstención del PP ante el apoyo pactado de Ciudadanos con el beneplácito de poderes fácticos, financieros, económicos, Bruselas, la Monarquía y hasta la Iglesia si me apuran y así poner a Podemos en la disyuntiva de votarle en contra con el posible degaste electoral que eso ocasiona, o quiere hacer esta jugada para recuperar terreno, prestigio de cara a unas elecciones anticipadas, incluso en su propio partido.

Incluso el oráculo de El País anima al PSOE a través de una encuesta a que no se siga por ese camino y se tome el de las elecciones anticipadas anunciándole que subirán a costa de Podemos. Error, porque suceda eso o lo contrario la izquierdas pierde porque sumará menos que ahora.

También la jugada de plantear un “Gobierno del Cambio” parece más bien que ha sido para a continuación ponerle el engañoso apellido de “progreso”. No Sánchez, no, la base social de tu partido, tus afiliados y votantes, al igual que los de Iglesias, no desean un pacto por acción u omisión de la derecha, con Ciudadanos apoyando y el PP absteniéndose. Eso se llama traicionar los ideales socialistas y a esa base social.

Porque lo que os han dicho de verdad vuestros votantes es que montéis, porque dan los números, un Gobierno del Cambio pero de Izquierdas, por la izquierda. ¿Qué diferencias programáticas en lo esencial separan el PSOE de Podemos o IU? Ninguna, porque se coincide en el 99 % y el tema del referéndum tiene fácil apaño. ¿Entonces por qué no se ponen de acuerdo ya? ¿Por qué hacer lo contrario?
Ahí viene la tomadura de pelo, porque la táctica se impone a la estrategia, y lo mediocre y vulgar a lo que se les debía exigir de altura intelectual como hicieron sus antecesores.

Tomadura de pelo, sí, que lleven 50 días dando vueltas cuando parece que poco a poco descubrimos que ya estaba todo cocinado. Si fuera así deben saber que la ciudadanía, o al menos la parte más concienciada de ella, no son tontos aunque la traten de esta manera, por tanto las repercusiones serán al menos un deterioro mayor de nuestra ya debilitada democracia y un nuevo fracaso para la izquierda.

Podrá haber elecciones anticipadas trucadas, se podrán casi repetir unos resultados que se asemejen a los actuales, pero el daño ya será irreparable. Al igual que una traición de pacto PSOE, Cs y PP que permita a Sánchez ser Presidente vendiendo su primogenitura-dignidad por un plato de lentejas.

Sólo la altura de miras, la audacia, imaginación y generosidad de un Gobierno de Izquierdas con PSOE, Podemos, IU mas el apoyo de un sensato PNV y la abstención responsable de ERC y DiL puede evitarlo. Todo lo que no sea esto demostrará que todo ha sido una farsa, una tomadura inmensa de pelo, que el propio Sánchez es una farsa y la decepción invadirá a muchos de nosotros hasta dejarnos y fuera de juego.
Veremos………………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)


Villava-Atarrabia 7 Febrero 2016

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo , aunque no creo que Pablo Iglesias pueda hacer nada por que se acabe éste teatro , ya que el puso las cartas boca arriba desde el primer momento y lo dejo todo bien claro . Quien debería sacarnos ya de éste atolladero es Pedro Sanchez

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