domingo, enero 13

Generosidad, imaginación, audacia, paz.



He leído con detenimiento y atención cada aportación en el debate  que he abierto esta mañana con mi reflexión en mi muro de FB.

He decir que estoy de acuerdo incluso con aquellas personas con las que estoy en desacuerdo. ¿Cómo puede ser eso? Pues muy sencillo, porque cada argumento discrepante con el mío tiene una parte de razón y solo desde el diálogo, el entendimiento, la síntesis, el acuerdo es posible dirimir conflictos tan complejos como éste.

¿ETA y su mundo han producido mucho dolor, mucho sufrimiento, estéril, irracional? Por supuesto, quién puede discutir eso? Yo al menos no, pero también es igualmente cierto que desde la otra orilla de ese río que en su momento tubo aguas turbulentas y ahora afortunadamente se va remansando se ha infringido dolor. No solo con experiencias tan deleznables como el Gal, también con una política de dispersión, que aunque hay que reconocer ha resultado eficaz, no ha dejado de ser profundamente injusta y en mi opinión ilegal e inmoral. El sufrimiento de cientos de familias que han tenido durante años que recorrer miles de Km para ver a sus presos, por muy asesinos que fueran no es de recibo, al menos para quienes nos consideramos demócratas y de izquierdas.  Aplicar medidas penitenciarias discriminatorias con el resto de presos, tampoco.

¿Los asesinos, los delincuentes deben cumplir sus condenas? Claro que sí, sean de ETA o quien ha asesinado a su pareja, o quien ha robado desde el poder político miles de euros, pero todos en las mismas condiciones. Cercanía a su lugar de origen, tercer grado, medidas especiales en caso de enfermedades terminales, etc.

Eso es lo que estamos debatiendo, yo no pido la amnistía, ni siquiera desde la Izquierda Abertzale se pide eso, solo que estén en igualdad al resto de penados, solo eso.
 

Además algunos, Otegi o Miren Zabaleta entre otros, no deben estar en la cárcel, porque desde la situación actual no han cometido ningún delito y han sido quienes enfrentándose con los de las “herramientas”, con riesgo incluso de sus vidas han dado un giro fundamental a la situación. Algún día se reconocerá su esfuerzo y el de quienes también desde la otra orilla han hecho movimientos “especiales” para construir los puentes por los que ahora transitamos.

La paz ahora está mucho más cerca y luego vendrá algo que a la vista de algunos comentarios será quizás más difícil: la reconciliación.

Yo viví una cuando el PCE, cuando Santiago Carrillo nos convenció de la necesidad de hacerlo y aquella hizo posible el tránsito hacia la democracia. Esta también será posible, seguro, ayer que gentes socialistas caminaran sin sobresaltos entre una marea de batasunos y que incluso algún aplauso sonara ya lo indica. Solo hace falta consolidarlo.

Restañar heridas es difícil, hace falta generosidad, mucha generosidad y grandes dosis de audacia e imaginación. En eso hemos estado, en eso estamos y en eso estaremos. Por favor entenderlo!

1 comentario:

  1. Me ha conmovido mucho su mensaje.

    Siga adelante y bravo por su blog muy interesante

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