domingo, abril 29

El hombre puede ser un lobo para con el hombre

Estos días he recordado la novela “El lobo estepario” de Hermann Hesse. La leí hace 43 años en mi época en la universidad y ha sido una de las que más me impactó en aquel convulso momento junto con “La metamorfosis” de Kafka, “Así habló Zarazustra” de Nietzsche o “Escucha hombrecito” de Reich. Eran lecturas profundas que incitaban a reflexionar sobre las contradicciones del ser humano. En la primera una conclusión: el hombre puede ser un lobo para el propio hombre. He vuelto a recordar esta enseñanza estos días al hilo de mi reflexión anterior sobre la miseria humana. La pregunta que ahora me hago es: ¿por qué me han ocurrido precisamente a mí estos “incidentes? ¿Qué mecanismo activo en esos miserables para generarles una agresividad contra mi persona de tal característica? ¿Por qué les molesta mi presencia hasta tal límite? Creo que la respuesta tiene que ver precisamente con esa condición humana por la que los mediocres, los malvados, los canallas con poder no admiten la discrepancia, que alguien a quien generalmente acaban envidiando sea capaz de cuestionar lo que consideran poder incuestionable en su finca, en su coto, en su cortijo privado. Pero para que eso sea posible es necesario, imprescindible la colaboración del sistema, por una parte de quienes tienen capacidad para parar su desvarío y por otro de la complicidad de la tribu, del grupo, paralizado por el temor a que les ocurra lo mismo, porque en ese castigo (generalmente la expulsión) también existe una carga ejemplarizante para el resto. El mensaje es: si a esta persona con su valía le pasa eso, fíjate a ti si osas enfrentarte.
Me pasó en mi trabajo en ONENA, cuando el Gobierno de Navarra permitió que un oportunista, un insensato que pretendía lucrarse de lo público destrozara una empresa con más de 100 años de historia. Una empresa que cogió con 240 trabajadores y ahora apenas sobrevive con 50. Me pasó también en el PSN con la aquiescencia de nuestros mayores de Ferraz que han presenciado sin mover un músculo que ese partido, fundamental para el equilibrio de Navarra, esté a punto de desaparecer a pesar de mis advertencias. Y me vuelve a ocurrir ahora con un grupo de teatro semipúblico debido a los fondos que permiten su funcionamiento y los locales que se utilizan para su actividad. En este último caso aún me queda la esperanza de que el Ayuntamiento reaccione a tiempo antes de que esa bomba de relojería les estalle en la propia cara. Pero lo realmente importante es que esta reacción en los canallas se provoca cuando existe una confrontación ante su desvarío, su prepotencia, su irresponsabilidad. No pueden entender que nadie pueda discutir lo que consideran poder incuestionable, que alguien les plante cara. Su mente enferma se distorsiona cuando alguien es capaz de decirles: NO y además razonándoselo. Eso provoca una agresividad que no pueden controlar, porque les pone ante el espejo de su propia incompetencia, de su mediocridad. Estos siniestros especímenes los podemos encontrar en cualquier actividad que desarrollemos en esta compleja vida, pero quizás en estos últimos tiempos están proliferando más. Practican diferentes modelos de agresión definidos por los expertos como Mobbing, Bulling, acoso político o teatral. Formas de violencia que intentan sea
Para frenar sus nefastas consecuencias es necesario como ya adelantaba en mi anterior reflexión que no cuenten ni con la complicidad de sus “mayores” (son muy cobardes ante la estructura jerárquica) ni con la de los que consideran sus súbditos, su secta. Esta parte es la más difícil pero la más eficaz, ya que la solidaridad los desactiva, incluso provoca su propia destrucción, porque evita que actúen con la impunidad que necesitan. No entienden valores tan básicos como éste, o la libertad, la honestidad, la generosidad la capacidad de análisis y diálogo, que están en las antípodas de sus características personales. Mi experiencia de estos días ha vuelto a ser negativa, pero a pesar de ello seguiré luchando contra este tipo de comportamiento enfermizo, intentando evitar su extensión, o al menos dificultarla, denunciándolo allí donde exista capacidad para hacerlo. El hombre puede ser un lobo para con el hombre, pero al menos que no lo sea con nuestra complicidad. En eso estamos.

sábado, abril 28

La miseria humana

Sesenta y tres años en este mundo dan para mucho, incluso he llegado a pensar que cuando decida escribir mis memorias deberé hacerlo en varios tomos. Uno de ellos, después de la experiencia de ayer a la noche lo tendré que dedicar a la mala gente que me he encontrado en el camino. Reconozco que mi experiencia ha conseguido lentamente convertirme en un pesimista escéptico (curiosa definición que intenta expresar lo complejo de mis sentimientos) sobre el comportamiento humano en los últimos tiempos. Husmeando en el diccionario de la Real Academia de la lengua he descubierto que miseria, o lo que quizás intente expresar mejor de lo que intento hablar, miserable, significan: persona perversa, abyecta, canalla. O sea ruin, despreciable, mala, que causa daño voluntariamente, vil en exceso. Bueno creo que el diccionario de la RAE refleja fielmente a lo que me quiero referir. O sea que a partir de ahora cuando señale miserable querré decir todo lo que ahí se señala. En estos 63 intensos años he encontrado miserables en todas las facetas de la vida, pero especialmente quiero centrarme en los que recuerdo con más lucidez incluyendo mi última experiencia de una noche que debió ser para recordar de manera agradable y que uno de ellos intentó amargar, aunque no llegara a conseguirlo. Reconozco que por mi experiencia he podido entender que este espécimen puede seguir superviviendo si existe un hábitat adecuado, tóxico que favorezca su fortalecimiento y extensión. Fundamental es la existencia de cómplices y serviles seguidores, lo que algunos definen como lameculos, y que de alguna manera se encuentre apoyados por algún tipo de poder, aunque éste sea mínimo e incluso despreciable que sea capaz de provocar una reacción de cobardía, de acojono en aquellos. Los miserables son capaces de conseguir así que centros de trabajo, partidos políticos o simples grupos de teatro se conviertan en simples sectas donde el gurú ejerce de maestro de ceremonias ante la aquiescencia cómplice de sus seguidores. Conceptos como decisión democrática, respeto a la discrepancia, libertad de expresión o respeto a las minorías quedan pervertidos, anulados en aras de la dictadura, fascista según los cánones clásicos, del líder. Un líder que se asusta ante cualquier atisbo de reacción, de crítica o aportación diferente a sus órdenes. Esa misma experiencia me ha hecho comprender que ese tipo de lamentables personajes sufren de diferentes patologías psicológicas que van desde las más banales, como complejo de inferioridad o de Edipo mal curado, hasta otros más graves como la psicopatía, la paranoia o esquizofrenia. Hago este comentario desde el profundo respeto que este tipo de enfermedades me merece, cuando las sufren personas que no las utilizan vilmente contra los demás.
Lo más lamentable es que en algunos casos los miserables producen mucho daño, especialmente en personas que se encuentran en un momento de debilidad emocional. He presenciado casos durísimos, casi de juzgado de guardia. Su comportamiento se convierte así en un tipo de violencia, de acosos sutil en muchas ocasiones, sibilino, pero de una extrema gravedad. Por eso ese daño, a veces irreparable, a menudo pasa desapercibido para la mayoría del grupo que muchas veces mira hacia otro lado. ¿Cómo podemos erradicarlos, extinguirlo, luchar contra este tipo de perversos? Primero desde la denuncia, en privado o en público, con medidas de prevención, especialmente desde las instituciones públicas cuando se encuentran en su ámbito, pero también plantándoles cara, enfrentándonos ante sus desvaríos, peleando sin miedo contra ellos, frenando sus agresiones, especialmente siendo solidaros con sus víctimas, fomentando esa solidaridad en el grupo para romper las complicidades. Esa solidaridad consigue que los más débiles de este, puedan aparcar el miedo que les provoca el hipotético poder que detectan. Reconozco que esas personas me provocan un profundo desprecio, que en algún momento puede convertirse en pena por su inmensa pobreza moral. Pero también un instinto de agresividad, de confrontación, de lucha que me hace guerrear contra este tipo de comportamientos hasta intentar derrotarlos de manera definitiva. Me los encontré en mi experiencia laboral, aunque de aquella confrontación resultara derrotado con mi expulsión de una fábrica en la que había trabajado durante más de 40 años, después en mi actividad política y nuevamente mi lucha se saldó con la expulsión de mi partido de los últimos 20 años y ahora me los encuentro hasta en una actividad tan sencilla como un grupo de teatro. Todas esas personas están cortadas por el mismo patrón: son miserables, miserables de la vida. Gentes que solo pueden seguir actuando con impunidad si nadie se enfrenta con ellos pero que cuando eso ocurre suelen huir despavoridos debido a su innata cobardía.
Supongo que me los seguiré encontrando en lo que me quede por ese tránsito por la vida, pero lo que sí tengo claro es que cada vez que eso ocurra batallaré contra ellos aunque acaben siendo molinos de viento, a lomos de mi Rocinante en un país en el que Don Quijote ha cabalgado siempre. Que al menos no campen a sus anchas, al menos no en mi nombre. La miseria humana, los miserables solo desaparecerán si todos combatimos juntos contra ellos, si les plantamos cara de manera firme, contundente, si somos solidarios, valientes, generosos.En eso estamos, o no?

miércoles, abril 25

Quo vadis PSN-PSOE?

Artículo publicado el 25 Abril 2012 en Diario de Noticias de Navarra.
Este sábado se ha celebrado el Congreso del PSN-PSOE, de nuevo las dos almas de un partido que sigue buscando su destino se han enfrentado, con victoria de la peor para su futuro, para el futuro de la izquierda en Navarra y para la propia Navarra. De un lado quienes de una manera “pragmática” pero vil lo llevan por la senda del pacto anti natura y deleznable con la derecha más reaccionaria de este país (ponga aquí cada cual lo que desee), de otro quienes siempre han defendido (con algún añadido de última hora) una opción progresista, de unión de las izquierdas a esa derecha que ya lleva demasiado tiempo gobernando Navarra. También ha supuesto la confrontación entre quienes practican un seguidismo a esa derecha totalmente erróneo y aquellos que ven en el PSN una opción puente entre el nacionalismo español y el vasco, un puente no solo necesario sino imprescindible en los tiempos actuales, a los que apuestan por el diálogo y el entendimiento para consolidar la paz y una alternativa real progresista y de izquierda.
Por último ha supuesto la lucha entre los que tienen un sentido de la política patrimonial, sectaria, que se apoyan en el amiguismo y ejercen de Torquema ante cualquier atisbo de diferencia ideológica y aquellos que creen en un PSN abierto, plural, respetuoso con los diferentes como manera de enriquecerlo, democrático y que respete la libertad de expresión y de pensamiento. Durante esos años los primeros han campado a sus anchas amparados por el silencio cómplice de nuestros hermanos mayores, conscientes de que Navarra no supone nada pero que cualquier movimiento excepcional aquí, puede tener repercusiones allí, de ahí lo ocurrido en el lamentable verano de 2.007. También con la maniobra táctica de ir a un modelo de partido pequeño, esquilmado para que los cargos públicos, internos y externos, sus familias y amigos, quienes están ahí solo por un puesto de trabajo sean mayoría suficiente para poder ganar un Congreso, como así ha ocurrido. Había quien, ingenuamente como se ha demostrado, creía que se podía dar la vuelta a esta situación y que el viento fresco, la renovación real, el cambio de escenario político era posible además de necesario. Éramos conscientes de que no iba a ser fácil, porque los poderes fácticos preocupados por un cambio de rumbo que produjera un cambio de gobierno que no deseaban, han puesto toda la carne en el asador potenciando a los lacayos propiciando que aquí nada pueda cambiar, respetando así el poder casi absoluto de una derecha anclada en sus intereses partidarios. Por otro lado la militancia, la poca que queda después de la desbandada de los últimos años en los que se perdió una parte fundamental de activo ideológico, ha estado desconcertada, luchando con la contradicción de su planteamiento natural contra el pacto con la derecha y la necesidad de prebendas de diferentes tipos que les supone ese pacto. Se ha perdido, aunque con un resultado mejor para las tesis sensatas, honestas; se ha perdido, pero ahora que estamos en el día después nada debería continuar de la misma manera. Si se hubiera ganado habría quedado claro que el pacto con UPN saltaría hecho añicos y un nuevo tiempo comenzaría, pero a pesar de la derrota del sábado no puede, no debe suponer que todo siga igual. Por primera vez en la reciente historia esa alma nueva, revolucionaria si se quiere, que ha emergido de nuevo debe seguir como grupo de presión al menos para entorpecer los desmanes actuales, para influir en la nueva praxis política del PSN y más con casi un 40 % de apoyos cosechado. Esa es la clave, no se debe hacer como en situaciones anteriores que después del gran esfuerzo de diseñar una alternativa honesta y creíble se han abandonado las trincheras ante la primera derrota, porque la guerra es larga y ya dura más de 20 años. Eso genera frustración y desencanto en la militancia, por eso esta vez debe ser diferente, hay que seguir manteniendo la bandera erguida, porque ese 40 % en tres días se puede convertir en una mayoría suficiente tal y como están los tiempos. La izquierda en estos momentos está absolutamente desconcertada, en la crisis que estamos sufriendo ni está ni se la espera, pero al menos en Navarra hay posibilidades sumando las diferentes izquierdas, la nacionalista también ahora que ETA comienza a ser un mal sueño, de dar un vuelco, un giro a la situación actual y poder diseñar un gobierno de izquierdas diferente, novedoso e ilusionante para el 2015. El sábado no estuve allí, aunque desde Catalunya militando ahora en el PSC (hace diez días que me han confirmado este hecho) aún me siento del PSN y por eso lo he seguido paso a paso. Ha sido el primer congreso que me pierdo en 22 años, pero mi energía positiva, mi apoyo vivencial e ideológico ha ido directamente dirigido a Manuel Campillo y a todas y todos las compañeras y compañeros que junto con él han librado una batalla desigual, fundamental, estratégica. Por el bien del PSN, de la izquierda, de los navarros y navarras su lucha, su esfuerzo debe continuar. Nunca me han gustado las frases: “ahora todos con el ganador” o “el ganador es el jefe de todos” después de un Congreso como éste en el que la confrontación ideológica e incluso vivencial ha sido tan profunda, tan estratégica. Se debe respetar, como no podía ser menos, la decisión democráticamente expresada, pero esa decisión no anula las diferencias, no elimina de un plumazo las diferentes tesis y por ello la lucha debe continuar, va a continuar.
Algún día se ganará, pero para lograrlo hay que entender que lo de este fin de semana ha sido solo una batalla, que habrá otras y que algún día saldremos victoriosos de esta confrontación de ideas y de maneras de entender la política. Algún día compañeras y compañeros que hoy os sentís derrotados, ganaremos la guerra. Qué mejor para terminar musicalmente esta reflexión que lo último del grupo navarro más histórico: BARRICADA

martes, abril 24

Escándalo de los ERE: la izquierda en el precipicio

Una mañana fría de esta extraña y dura primavera. Extraña por lo meteorológico, dura por la situación política, económica, social. Reconozco que veces da miedo ver los periódicos, que por cierto es lo primero que hago al levantarme, miedo de seguir viendo malas noticias, dramas personales y lo peor: la corrupción y las corruptelas que rodean a la vida pública. Ahora le toca el turno al antiguo consejero de trabajo de la junta de Andalucía con el escándalo de los ERE´s, él y 50 más. La pregunta que lanzó en su alegato final: "¿qué podría hacer yo para evitar esto?” es para que se nos abran las carnes, al menos a las gentes que nos consideramos de izquierda, de una izquierda heredera de valores como la honestidad, la honradez, la coherencia, defensora de la justicia, la igualdad o la solidaridad. ¿Cómo es posible que en el seno de esa izquierda se puedan producir estos desvaríos? Porque este escándalo (no es el único) se ha producido en un gobierno de izquierdas: el del PSOE de Andalucía. Solo se pueden producir estas situaciones que nos ensucian a todas y todos si nuestros dirigentes lo han consentido, o al menos han mirado para otro lado en un momento dado.
Algo muy profundo debe cambiar en nuestra democracia, que se ha convertido lamentablemente en una partitocracia. Algo debe cambiar antes de que el tsunami social que se avecina no nos lleve también a nosotros por delante. No podemos, no debemos seguir así, nuestros líderes, que son los que tienen capacidad para corregirlo, deben “coger el toro por los cuernos” asumiendo su responsabilidad por activa o por pasiva, no permitiendo ni el más pequeño atisbo, no ya de corrupción o corruptela, ni siquiera de trato de favor, o de seguir convirtiendo nuestro PSOE en una oficina de colocación. Siempre he defendido y siempre que lo he intentado a través de enmiendas en los últimos 20 años he palmado, que el sistema de partidos (todavía del siglo XIX cuando ya estamos en el XXI) debe cambiar, especialmente la izquierda y más concretamente el PSOE. Cambio en los mecanismos externos e internos de control. Externos evitando que al alcanzar el poder éste se reparta no entre aquellos más válidos de entre nosotros, sino entre los más sumisos, los que originen menos problemas y laman el culo de manera más adecuada, aquellos que son capaces de no pensar y mucho menos expresarlo, con tal de seguir perviviendo en sus cargos. Aquellos que los líderes consideran de los “suyos, suyos” aunque en cualquier empresa privada no pasarían de botones. Aquellos que van saltando de uno a otro, dando igual el área que sea. ¿Os imagináis a mí de consejero de agricultura?, pues eso. Internamente con mecanismos que eviten la pervivencia eterna en los cargos, la acumulación, la falta de democracia. Límite de mandatos con máximos 2 en cualquier cargo, o sea que no valga estar dos en uno y luego saltar automáticamente a otro y así sucesivamente, que la política sea un viaje de ida y vuelto no solo de ida, incompatibilidad ABSOLUTA de cargos. ¿Cómo alguien que es alcalde y más en estos momentos, puede ser miembro de ejecutivas, de no sé cuantos organismos, etc? Elección de los cargos por sistemas democráticos al máximo, a la francesa en los externos, a través de la participación de todos las y los afiliados y simpatizantes en los internos, respeto, incluso fomento de las minorías, libertad máxima de expresión, etc.
Creo que algo huele a podrido en palacio y que solo evitaremos que esa corrupción acabe en una epidemia de peste que nos lleve a todas y todos si somos capaces de tomar decisiones drásticas, contundentes sobre este tema. Soy escéptico, muy escéptico a este respecto, pero al menos hoy aquí me he desahogado que es de los pocos derechos que aún me quedan.

viernes, abril 20

El PSN en su encrucijada

Este sábado se celebra el Congreso del PSN-PSOE, otra vez las dos almas de un partido que sigue buscando su destino enfrentadas. De un lado quienes de una manera “pragmática” pero vil lo llevan por la senda del pacto anti natura y deleznable con la derecha más reaccionaria de este país (ponga aquí cada cual lo que desee), de otro quienes siempre han defendido (con algún añadido de última hora) una opción progresista, de unión de las izquierdas a esa derecha que ya lleva demasiado tiempo gobernando Navarra. También supone el enfrentamiento de quienes con un seguidismo a esa derecha totalmente erróneo se enfrentan a aquellos que ven en el PSN una opción puente entre el nacionalismo español y el vasco, un puente no solo necesario sino imprescindible en los tiempos actuales. A los que apuestan por el diálogo y el entendimiento para consolidar la paz. Por último supone una confrontación entre los que tienen un sentido de la política patrimonial, sectaria, que se apoyan en el amiguismo y ejercen de Torquema ante cualquier atisbo de diferencia ideológica y aquellos que creen en un PSN abierto, plural, respetuoso con los diferentes como manera de enriquecerlo, democrático y que respete la libertad de expresión y de pensamiento.
Durante esos años los primeros han campado a sus anchas amparados por el silencio cómplice de nuestros hermanos mayores conscientes de que Navarra no supone nada, pero que cualquier movimiento excepcional aquí puede tener repercusiones allí, de ahí lo ocurrido en el lamentable verano de 2.007 y también con la maniobra táctica de ir a un modelo de partido pequeño, esquilmado para que los cargos públicos, internos y externos, sus familias y amigos, quienes están ahí solo por un puesto de trabajo sean mayoría suficiente para poder ganar un Congreso. Eso puede pasar este sábado, aunque hay quien opina que por fin se puede dar la vuelta a esta situación y que el viento fresco, la renovación real, el cambio de escenario político aún es posible además de necesario. Ojala sea así, no va a ser fácil, los poderes fácticos preocupados por un cambio de rumbo que produzca un cambio de gobierno que no desean, están poniendo toda la carne en el asador, potenciando a los lacayos que han propiciado que aquí nada pueda cambiar, respetando el poder casi absoluto de una derecha anclada en sus intereses partidarios. Por otro lado la militancia, la poca que queda después de la desbandada de los últimos años en los que se perdió una parte fundamental de activo ideológico, está desconcertada, luchando con la contradicción de su planteamiento natural contra el pacto con la derecha y la necesidad de prebendas de diferentes tipos que les supone ese pacto. Pero pase lo que pase el día después nada debería ser igual. Si se gana estaría muy claro que el pacto con UPN saltaría hecho añicos y un nuevo tiempo comenzaría, pero si se pierde, por primera vez en la reciente historia esa alma nueva, revolucionaria si se quiere, que ha emergido de nuevo debe seguir como grupo de presión al menos para entorpecer los desmanes actuales, para influir en la nueva praxis política del PSN. Esa es la clave, no se puede, no se debe hacer como en situaciones anteriores que después del gran esfuerzo de diseñar una alternativa honesta y creíble abandonar las trincheras ante la primera derrota. Eso genera frustración y desencanto en la militancia, por eso esta vez debe ser diferente, hay que seguir manteniendo la bandera erguida, porque un 30 o un 40 % en tres días se puede convertir en una mayoría suficiente tal y como están los tiempos. La izquierda en estos momentos está absolutamente desconcertada, en la crisis que estamos sufriendo ni está ni se la espera, pero al menos en Navarra hay posibilidades sumando las diferentes izquierdas, la nacionalista también ahora que ETA comienza a ser un mal sueño, de dar un vuelco, un giro a la situación actual y poder diseñar un gobierno de izquierdas diferente, novedoso e ilusionante.
El sábado no estaré allí, aunque desde Catalunya militando ahora en el PSC (hace diez días que me han confirmado este hecho) aún me siento del PSN, será el primer congreso que me pierdo en 22 años, pero mi energía positiva, mi apoyo vivencial e ideológico irá directamente dirigido a Manuel Campillo y a todas y todos las compañeras y compañeros que junto con él van a librar una batalla fundamental, estratégica. Por el bien del PSN, de la izquierda, de los navarros y navarras les deseo que sumen los máximos apoyos posibles. Éste es el momento, éste el lugar.

martes, abril 17

¿Es la hora de la República?

Artículo publicado en DEIA el 17 Abril 2012.
LOS últimos acontecimientos ocurridos en el seno de la monarquía española, desde el controvertido matrimonio del heredero, pasando por el sonado divorcio de la hija mayor del monarca, hasta los más recientes del enjuiciamiento de un yerno, el accidente con visos de delito del nieto mayor, finalizando, de momento, con el lamentable incidente de la cacería de elefantes en Botsuana, hacen que se haya reabierto con más virulencia si cabe el debate de si la monarquía es realmente útil, necesaria ya se sabe que no, en un país moderno como es el Estado español. Es cuando menos curioso que este debate no fuera tan duro en los momentos del inicio de la transición, más allá de lo ocurrido en el seno del PCE. Fui protagonista en primera persona de aquellos históricos instantes, cuando Santiago Carrillo en un gesto de pragmatismo de los que hacen época, impuso a sangre y fuego la aceptación de la monarquía y de la bandera bicolor en su seno. Aquello fue muy difícil de tragar, especialmente por unas bases que se habían batido el cobre frente al franquismo en defensa de una serie de elementos ideológicos básicos que parecían inalterables: marxismo-leninismo, república, bandera tricolor, ateísmo. Principios cuya dejación fue el precio a pagar para la legalización e incluso, según algunos teóricos del tema, para que la democracia pudiera llegar y asentarse. También en la otra izquierda, la socialista, se pagó un alto precio: el abandono del marxismo en su XXVIII Congreso así como también aceptar una monarquía en la que no creían; más jirones dejados por la izquierda en ese largo y tortuoso camino. De si valieron la pena esos esfuerzos existen diferentes teorías y al menos, visto desde la perspectiva actual, es posible decir que no, que eso trajo victorias electorales pero no ideológicas de fondo, no transformaciones profundas e inalterables de la sociedad. Quizás ese sea otro de los debates: si debimos haber luchado por la ruptura en lugar de por la reforma. Un debate que puede traer respuestas contundentes. No se puede dar marcha a tras el tiempo, pero parece que este le da la razón a quienes defendieron la primera opción. Se hizo lo que se hizo. Los dirigentes impusieron a las bases su pragmatismo, su sensatez y tuvimos que cargar con un peso muerto como la monarquía, cuyo único papel importante, cuestionado por algunos, fue su actuación, parece que defensora del orden constitucional, la famosa noche del 23-F de 1981. Cierto es que en aquel momento los poderes fácticos heredados del franquismo (Policía, Guardia Civil y Ejército), al no haberse dado la ruptura que parece hubiera sido necesaria, estaban totalmente incontrolados por el poder político y podían haber entorpecido nuestra marcha hacia la democracia, pero aunque el rey no se hubiera puesto en medio, esa marcha era ya imparable... incluso reconociendo que nos habría costado más dolor y sufrimiento. Habríamos llegado igual. A partir de ahí la función de la monarquía ha sido meramente protocolaria, cada vez con menos poder y menos funciones, más allá de las simbólicas y absolutamente prescindibles en nuestro sistema democrático. Pero como no estorbaba, como más allá de anécdotas o bromas estúpidas no originaba ningún quebradero de cabeza y teorizando que su costo no era excesivo, más aún en época de vacas gordas, orondas, nadie la cuestionó de una manera seria. Solo minorías provenientes de Izquierda Unida, especialmente en la época de Julio Anguita, defendieron de modo claro su eliminación. Durante muchos años, la sociedad valoraba la monarquía entre las instituciones que gozaban de su máximo apoyo y respeto, pero en los últimos tiempos la cosa va siendo diferente. El incidente, del que nos enteramos precisamente la madrugada del 14 de abril, día que se conmemora la II República (¿casualidad o premonición?), supone la quiebra, puede que definitiva, de ese apoyo y respeto. ¿Cómo respetar y apoyar a un monarca que después de decir que no dormía pensando en los jóvenes parados, se va a cazar elefantes en África? Tiene un doble delito la cosa: que fue a realizar una acción como la caza, cada vez más desprestigiada, con la contradicción de que es el presidente honorario de una asociación como Adena que defiende la protección de la naturaleza (los elefantes forman parte de esa naturaleza) y hacerlo en un momento en el que sus súbditos (qué fea palabra) las están pasando canutas; con nocturnidad, no solo porque la caída se produjo a las cinco de la madrugada (¡tela!) y alevosía, porque encima el gobierno no da la impresión de que tuviera información de ello. O al menos eso parece ante las evasivas de Rajoy al ser preguntado los periodistas. Un despropósito. Pero un despropósito realizado por quien y a menudo se intenta camuflar este hecho, es la máxima institución de nuestro país: el Jefe del Estado. ¿Cuántos de los que detentan este honor en Europa han tenido que dimitir debido a comportamientos inadecuados? En este caso, el Jefe del Estado español ha batido el récord mundial de comportamiento inadecuado. En realidad, la institución, la monarquía en su conjunto, lo está batiendo en los últimos tiempos. Luego ya no se trata de dilucidar si la monarquía es útil o no lo es. Se trata de algo mucho más serio: de exigir que como el resto de los mortales asuma sus responsabilidades ante errores tan graves. Y eso no se soluciona solo con la abdicación sino con la supresión. Merece una reflexión aparte la reacción de nuestros líderes políticos, especialmente en el seno de la izquierda. Excepto Izquierda Unida y dirigentes del PSOE como Tomás Gómez, Odón Elorza y Patxi López, y eso les honra, ha habido silencios clamorosos. El PSOE, si no quiere ir otra vez contracorriente, debe liderar, ponerse al frente de la marea crítica sobre una institución que ha traicionado e insultado a quienes dice representar. Es el momento de que esa izquierda reabra el debate sobre monarquía y república, defendiendo con claridad y contundencia que la primera institución, caduca, estéril y ahora cuasi delincuente, no tiene cabida en nuestro futuro como pueblo. ¿Es la hora de la República? Indudablemente sí, este es el momento, este el lugar en el que debe plantearse una profunda reforma institucional para que lleguemos a ser una república moderna y democrática. Habrá dificultades, tendremos que hacer un gran esfuerzo, es probable que con incomprensiones, manipulaciones e incluso agresiones, pero es el momento de ser valientes, de recuperar nuestras banderas demasiado tiempo ocultas, guardadas en desvanes ocultos. Para conseguirlo, primero habrá que romper la inercia permisiva y a veces cómplice de nuestros dirigentes, pero está claro que la marea social nos acompaña,. Más pronto que tarde, lo conseguiremos.

lunes, abril 16

Observando la realidad

Mi reflexión de hoy tiene tres vertientes sobre las tres noticias relevantes de un periódico que aún continúo siguiendo: El país. La primera es sobre el mini debate surgido ante las declaraciones que han hecho líderes del PSOE como Tomás Gómez y Odón Elorza (adelanto que coincido totalmente con ellas) sobre la desastrosa imagen de nuestro Jefe del Estado, porque el rey es eso según nuestra Constitución. Mi reflexión de hoy tiene tres vertientes sobre las tres noticias relevantes de un periódico que aún continúo siguiendo: El país. La primera es sobre el mini debate surgido ante las declaraciones que han hecho líderes del PSOE como Tomás Gómez y Odón Elorza (adelanto que coincido totalmente con ellas) sobre la desastrosa imagen de nuestro Jefe del Estado, porque el rey es eso según nuestra Constitución.
Gómez y Elorza simplemente han dicho en voz alta lo que opinamos todas las gentes de izquierda, todos nuestros afiliados y lo que es lamentable es que en aras de la sacrosanta “prudencia” solo hayan sido ellos quienes lo han dicho, mientras que nuestros dirigentes máximos callan de manera vergonzante y vergonzosa. Así nos va. Cuánto debemos cambias para adaptarnos a los nuevos tiempos que nos toca sufrir. Es hora ya de que, reconociendo el papel que el Rey tuvo en la transición y especialmente el 23-F, analicemos que es una institución caduca y trasnochada y empecemos a reivindicar, desde el PSOE también, la III República. Antes por cierto que lo haga (no está muy lejos ese día) la propia derecha. La segunda reflexión es sobre la situación económica, tengo la sensación sin haber estado en ningún lugar donde se ha producido un terremoto o un maremoto, que la sociedad, en su profundidad, nos está lanzando avisos, sonidos de que algo muy gordo está a punto de suceder. El run run subterráneo predice que la gran erupción, la más grande jamás vista desde el punto de vista social está a punto de suceder. Ahí también la izquierda debe recuperar sus viejos esquemas ideológicos: no debe ceñirse solo a interpretar la sociedad, debe trabajar para transformarla y para eso debe liderarla.
En estos momentos siento que vamos por detrás, entre acobardados y acomplejados, con una profunda falta de ideas y por tanto de liderazgo. Si no somos capaces de hacerlo ese tsunami también nos llevará por delante y además será incontrolado. Si los partidos de izquierda, si sus sindicatos no lideran esta sociedad convulsa, cabreada, indignada, nos arrasarán junto con las derechas y pasaremos a la historia (si aún quedara alguien para escribirla) como los cómplices del desaguisado. La tercera y última tiene que ver con las diversas noticias que aparecen sobre ETA y la izquierda abertzale. ETA está derrotada y en vías de extinción, solo falta escenificar si rendición incondicional. Ha sido derrotada por el estado de derecho, pero también por quienes dentro de esa izquierda abertzale tuvieron el valor en momentos difíciles, que ahora casi nadie recuerda, de plantarles cara y ser conscientes de los nuevos tiempos que venían. Por eso el debilitamiento de extinción de ETA viene acompañado del momento más fuerte de Batasuna.
Otegi, junto con otras y otros como Miren Zabaleta, Joseba Permach, Pernando Barrena, Rafa Díez o Rufi Etxebarría, lideraron esa batalla y la ganaron. Por eso no es justo ni lícito que ahora observen esa nueva realidad, observen el camino imparable hacia la paz desde la cárcel. Como socialista, como gente de izquierda, como demócrata alzo mi voz para decir y pedir alto y claro: ¡libertad para Otegi! Siendo consciente de la incomprensión que eso supone en estamentos rígidos, esclerotizados pero también de que es lo que toca en los tiempos actuales. Esas son mis tres reflexiones, desde mi observatorio de la realidad, trasladas esas observaciones a las ideas que plasmo en este espacio de libertad de expresión, peleando a la contra. Gómez y Elorza simplemente han dicho en voz alta lo que opinamos todas las gentes de izquierda, todos nuestros afiliados y lo que es lamentable es que en aras de la sacrosanta “prudencia” solo hayan sido ellos quienes lo han dicho, mientras que nuestros dirigentes máximos callan de manera vergonzante y vergonzosa. Así nos va. Cuánto debemos cambias para adaptarnos a los nuevos tiempos que nos toca sufrir. Es hora ya de que, reconociendo el papel que el Rey tuvo en la transición y especialmente el 23-F, analicemos que es una institución caduca y trasnochada y empecemos a reivindicar, desde el PSOE también, la III República. Antes por cierto que lo haga (no está muy lejos ese día) la propia derecha. La segunda reflexión es sobre la situación económica, tengo la sensación sin haber estado en ningún lugar donde se ha producido un terremoto o un maremoto, que la sociedad, en su profundidad, nos está lanzando avisos, sonidos de que algo muy gordo está a punto de suceder. El run run subterráneo predice que la gran erupción, la más grande jamás vista desde el punto de vista social está a punto de suceder. Ahí también la izquierda debe recuperar sus viejos esquemas ideológicos: no debe ceñirse solo a interpretar la sociedad, debe trabajar para transformarla y para eso debe liderarla. En estos momentos siento que vamos por detrás, entre acobardados y acomplejados, con una profunda falta de ideas y por tanto de liderazgo. Si no somos capaces de hacerlo ese tsunami también nos llevará por delante y además será incontrolado. Si los partidos de izquierda, si sus sindicatos no lideran esta sociedad convulsa, cabreada, indignada, nos arrasarán junto con las derechas y pasaremos a la historia (si aún quedara alguien para escribirla) como los cómplices del desaguisado. La tercera y última tiene que ver con las diversas noticias que aparecen sobre ETA y la izquierda abertzale. ETA está derrotada y en vías de extinción, solo falta escenificar si rendición incondicional. Ha sido derrotada por el estado de derecho, pero también por quienes dentro de esa izquierda abertzale tuvieron el valor en momentos difíciles, que ahora casi nadie recuerda, de plantarles cara y ser conscientes de los nuevos tiempos que venían. Por eso el debilitamiento de extinción de ETA viene acompañado del momento más fuerte de Batasuna. Otegi, junto con otras y otros como Miren Zabaleta, Joseba Permach, Pernando Barrena, Rafa Díez o Rufi Etxebarría, lideraron esa batalla y la ganaron. Por eso no es justo ni lícito que ahora observen esa nueva realidad, observen el camino imparable hacia la paz desde la cárcel. Como socialista, como gente de izquierda, como demócrata alzo mi voz para decir y pedir alto y claro: ¡libertad para Otegi! Siendo consciente de la incomprensión que eso supone en estamentos rígidos, esclerotizados pero también de que es lo que toca en los tiempos actuales. Esas son mis tres reflexiones, desde mi observatorio de la realidad, trasladas esas observaciones a las ideas que plasmo en este espacio de libertad de expresión, peleando a la contra.

viernes, abril 13

La filosofía republicana


Recupero aquí para este 14 de Abril un artículo que elaboramos en aquella maravillosa experiencia que fué el "Foro Iruña" sobre la república. Es una pena que los nuevos tiempos también se hayas llevado por delante iniciativas como esta, que permitió durante más de diez años que gentes tan diferentes como Patxi Zabaleta, Miguel Izu, Iosu Ostériz, Fermín Ciaurriz, Ioseba Eceolaza o yo mismo, fueramos capaces de sentarnos alrededor de una mesa para hablar, dialogar y consensuar sobre temas tan complejos.

La filosofía republicana


Por el Foro Iruña: José Luis Campo, Ginés Cervantes, Conchita Corera, Ioseba Eceolaza, Miguel Izu, Guillermo Múgica, Iosu Ostériz y José Luis Úriz.

En la historia, son muchos los momentos en los que se ha debatido en torno al sistema republicano como superación de un modelo, el monárquico, que ha estado relacionado con valores propios de las tiranías.

Por eso consideramos que continúa teniendo pleno sentido plantear este debate que en principio, consideramos, debe superar un debate simple sobre nominalismos. La quema de retratos por un lado, y el secuestro de revistas por otro, no ayudan a normalizar un hecho positivo para esta sociedad, como es el debate sobre una institución. Debate que debería ser transparente, sin cortapisas legales ni de ningún tipo.

Consideramos que es interesante ese debate, porque mejora la democracia al generar una tensión dialéctica entre dos sistemas de raíz muy diferente, y porque creemos que es necesario repensar constantemente la política con una actitud crítica. Ya que la elección entre un sistema y otro es más importante de lo que aparentemente parece.

Apostando por superar los nominalismos, tenemos que profundizar en las aportaciones de ambos sistemas. Porque en el marco europeo, en el contexto de las democracias europeas, mejorables, pero ya consolidadas pretendemos dotar de contenido político a un debate que supera la actitud contraria a una familia o una forma de vida pagada por el sistema público.

Es evidente que hay repúblicas dictatoriales y monarquías democráticas, pero ese no es el asunto en el que debemos entretenernos. La monarquía es injusta por su propia naturaleza, ya que discrimina a las personas en función de su linaje, es una institución que representa valores conservadores, al escenificar unos ritos sociales y familiares clásicos, alejados de lo que buena parte de la sociedad hace. Además esta institución se ha constituido en uno de los símbolos de la petrificación constitucional.

La monarquía es evidentemente una institución anacrónica, machista y parasitaria. Es una institución que basa en lo fastuoso su imagen, y eso en democracia resulta excesivo como forma de demostración de poder, teniendo en cuenta por ejemplo que esos rituales se basan en lo vertical y lo castrense. Es decir, los valores democráticos no vertebran los sistemas monárquicos a pesar de que se produzca una convivencia, a veces dificultosa, entre este sistema y el modelo parlamentario, por lo tanto se produce una vista gorda sobre esa anomalía.

Apostar por la república resulta, precisamente, más coherente con la democracia. La monarquía es una anomalía democrática, en cuanto define que un cargo público es hereditario, cuestión esta que es un lujo que no nos podemos seguir permitiendo en nuestra sociedad.

La aportación republicana tiene una profunda raíz democrática. Bebe de esa radicalidad. En este sentido, la gran aportación republicana al pensamiento humano, y por lo tanto a la forma de organizar nuestras sociedades, tiene que ver con la concepción pública de las instituciones. La idea del laicismo, que va más allá de lo religioso, como forma de garantizar no sólo el interés público sino las formas de consenso, es la base del paradigma republicano. Es decir el republicanismo plantea el interés público, la plaza pública, en base a la cultura cívica, a la empatía entre la ciudadanía. Pretendiendo definir lo que nos une y lo que nos separa para así construir una convivencia de religiones o de identidades, mucho más satisfactoria, que no se deriva de autoridades reales o sagradas, sino que emana de la autoridad del consenso, de la autoridad de lo que comúnmente se puede definir como “bien público”.

Eso es lo que precisamente intentó la II República. Pese a sus evidentes errores, que tienen que ver con algunos de sus comportamientos militares y de orden público, la republica del 31 trató de trasladar una idea pública en el ejercicio de la administración institucional. Por eso mismo le concedió una importancia de estado a la cultura, por eso trató de mejorar la educación y el reparto de la tierra.

El ideal moderno de libertad, autonomía o soberanía popular resultan incompatibles con una aceptación acrítica de la tradición, de lo hereditario o de la monarquía. En pleno siglo XXI no debemos dejar de cuestionar una institución que paradójicamente necesita una cantidad ingente de recursos públicos para mejorar su imagen pública. El protocolo sacraliza, diferencia y es un instrumento que marca y define poder, por eso los chistes sobre lo campechano del actual monarca resultan secundarios.

Los republicanos y republicanas de hoy debemos mirar al futuro. Sin desdeñar las aportaciones anteriores, tenemos que escapar de una visión melancólica de lo que pudimos conseguir durante la transición. Y tenemos que dejar de lado algunas licencias retóricas que nos alejan de la actual sociedad, porque decir que seguimos viviendo en una especie de dictadura porque Franco nominó al rey no es más radical que no decirlo, como si la exageración fuera más progresista.

Sabemos que los grandes cambios sociales no se han producido de un día para otro. Por eso es necesario mantener vivo este debate, porque se cambia no clamando el “hoy, hoy, hoy", sino serenamente mirando a lo lejos, somos conscientes de que existe un gran escepticismo sobre este tema, pero por eso mismo nos hemos animado desde este foro a plantear este viejo debate.


jueves, abril 12

14 de Abril y "Parque de la memoria"


He estado reflexionando sobre de qué manera podía, en este mi sancta sanctórum, homenajear a la II República, esa que el golpe fascista asesinó hace no demasiado tiempo. Quería que fuera algo alejado de la política actual, que resultara algo emocional, desde lo más profundo de mí ya cansado ser. Creo que el recuerdo de un pueblo tan significativo como el que os comento a continuación puede ser la mejor manera de hacerlo.

Sartaguda es un pequeño pueblo de Navarra, se le llama el "pueblo de las viudas” por la feroz represión que sufrió en nuestra guerra civil. Allí se alza el "Parque de la memoria" creado por suscripción popular para que nunca olvidemos aquellas atrocidades. En su inauguración en Mayo de 2008 el cielo lloró a mares y a pesar de ello cientos de personas, artistas como Barricada, o Aurora Beltrán, Labordeta, herederos de aquel legado participamos codo con codo en aquel emotivo acto. Creo que jamás olvidaré aquel día que ya ha quedado grabado a fuego en lo más profundo de mí.


El parque cuenta con tres preciosas esculturas hechas por Joxe Ulibarrena, José Ramón Anda y Nestor Basterretxea, y con un gran muro en el que pueden leerse los nombres de 3.420 ejecutados allí por los fascistas. José Ramón Martínez fue su alcalde, injustamente expulsado del PSOE por los Torquemada que lo han arrasado al negarse a pactar con los herederos de aquellos fascistas, y ha escrito este poema pensando en aquellos acontecimientos.

Creo que es la mejor manera de recordar aquella época, al inicio ilusionante, pero quebrada cruelmente.

Que nunca lo olvidemos, para que nunca más se pueda volver a repetir:


Mujeres de negro (poema)
11/04/2012
Sonidos de guerra sonaron
en las fértiles tierras del Ebro
malos augurios acecharon
sobre las gentes de nuestro pueblo.

Ya están aquí, ya llegaron,
esos cuervos, esos buitres carroñeros
que arrasaron nuestro campo
cuando sus frutos se estaban recolectando.

Ya llegaron como fieras
los seguidores del alzamiento,
(de Franco, de Mola,
del Duque, de Torrijos),
y desgarraron la inocente carne
de la gente de mi pueblo.

Nunca tocaron a muerto
las campanas de la iglesia,
el cura, pistola al cinto,
estaba ocupado en llevar
a sus vecinos camino a la muerte.

Los padres temblaron,
los niños y niñas temblaron,
las calles del pueblo temblaron,
y a sus valientes mujeres
sin poder llorar les dejaron.

Odio, dolor y muerte
llegaron a todos los rincones
Alcalde, concejales, sindicalistas,
practicante, carpinteros, comerciantes,
anarquistas, campesinos, jornaleros,
alguaciles, maestros,
no importaba,
a todos había que llevar por delante.

Pedían libertad,
pedían para sus vecinos,
tierras en igualdad,
esa fue su maldad.

(sigue...)

Tapias de cementerio, cunetas,
montes, tierras sin cultivar,
al abandonar a sus presas
a esos animales
les dio igual cualquier lugar.

Quisieron dar una lección
para que nadie pudiera olvidar,
más no tuvieron en cuenta,
que a los seres queridos,
ni se pueden, ni se deben olvidar.

Ay Sartaguda llena de muerte,
Ay Sartaguda llena de dolor,
¡Oh tu Sartaguda! huérfana y olvidada
víctima de un genocidio vacio de razón.

¡Como me duelen! tus miedos,
tus silencios, tus llantos.
¡Como me duele! que tanto cristiano,
causante o cómplice, del dolor infringido,
al otro mundo se vaya,
sin ni siquiera perdón haber pedido.

¡Como aprecio tu sufrimiento,
tu trabajo, tu talante!
Para ser capaz, con toda la adversidad
de sacar familias y el pueblo adelante.

¡Ay Sartaguda!

Como aprecio de verdad,
el trabajo que “tus viudas”
esas mujeres de negro vestidas,
que con amor y sin odios,
supieron realizar.

Porque con su sabiduría, su buen hacer,
nos supieron transmitir,
que con odios y venganzas,
no se debe jamás vivir.

¡Ay Sartaguda!
Gracias, por hacer que esta tragedia,
no se pierda en el tiempo
y que no solo esté en la historia,
sino que forma ya, parte de nuestra memoria.

José Ramón Martínez
(ex alcalde de Sartaguda, miembro de la Asociación Pueblo de las Viudas)

domingo, abril 8

9 de Abril, la legalización: ¿Victoria o derrota?


El 9 de Abril de hace 35 años el gobierno de Suárez decidía por sorpresa la legalización del PCE. Es uno de esos momentos históricos de nuestra joven democracia.

En esas fechas militaba en ese partido desde hacía 9 años, habían sido momentos duros, detenciones, miedo, clandestinidad, sufrimiento, lucha, clandestinidad, pero de alguna manera eran mejores que los que nos están tocando padecer ahora.

Existían todas esas sensaciones, todas esas experiencias pero también otras que ahora van desapareciendo lenta, implacablemente. Solidaridad, sinceridad, generosidad, audacia, honestidad, complicidad en una lucha justa, valentía ante el poder de los cobardes, amigos, camaradas, de los de verdad, aquellos con los que se forjó el acero de la lucha anti franquista.


Hemos perdido, especialmente la izquierda, demasiados valores en el tránsito por esta compleja democracia, quizás engañados por la falsa creencia de que para conservarla todo vale, quizás engatusados por la idea de que alcanzando el poder nuestras propuestas, nuestros ideales se podían llevar a la práctica, o quizás simplemente porque nuestros lideres los de arriba, en medio, abajo, se conforman con las poltronas que ponen en sus caminos.

Pero creo que el tiempo nos ha demostrado que eso no es así, que alcanzar el poder en una democracia pervertida, trucada, no permite aplicar nuestras ideas, aplicar nuestras recetas para solucionar las injusticias de este mundo, porque es mentira que el poder, como idea fundamental, se alcance a través de las urnas, de los votos.

Hay un poder, el financiero, económico e incluso religioso que está por encima de estos mecanismos democráticos, un poder que controla, dirige, ordena sin que nada ni nadie se les pueda oponer. ¿O sí?

De la respuesta a esa pregunta depende el futuro de una izquierda ahora debilitada, confundida, aplastada en lo ideológicos, e incluso en lo vivencial.

¿Es posible con métodos puramente democráticos llevar adelante nuestras ideas, nuestros proyectos de transformación?

Hace 37 años pensábamos que sí, aquel 9 de Abril al inundar las calles con nuestras banderas rojas con la hoz y el martillo, esos símbolos que ahora las nuevas gentes que nos han ido llegando consideran ya trasnochados al igual que nuestras teorías, Marx, Engels, Lenin, Keynes, Freud y tantos otros, creíamos sinceramente que la legalización la habíamos conseguido con nuestra lucha.

Qué ingenuos fuimos, qué ingenuos hemos sido todos estos años creyéndolo, ingenuos en primer lugar porque ignoramos, o quisimos ignorar lo que nuestros dirigentes pagaron, ingenuos porque ignoramos que el poder, el verdadero poder, sabía ya que para perpetuarse era necesario ese movimiento que entonces pareció su claudicación, ingenuos porque eso nos desactivó hasta nuestros días.

Aquel 9 de Abril comenzamos a cavar nuestra propia tumba, la tumba de la izquierda, o al menos la de la izquierda real, sin descafeinar, sin moldear. Ahora somos, todos, de la izquierda civilizada, domesticada diría yo, esa que ya no le da problemas al poder, al poder real.

Quizás en el futuro tengamos que realizar lo que en el cine consideran una vuelta atrás, al pasado, con el fin de que la película, nuestra película acabe con nuestra victoria. Volver a antes de ese 9 de Abril, a lo que representábamos antes de ese fatídico día, a nuestros ideales primigenios, primitivos si queréis, a lo esencial de nuestras propuestas y aplicarlas también con la praxis de entonces, con la lucha, clandestina si es necesario, de aquel tiempo. Cuando sabíamos quién eran nuestros enemigos y también quienes nuestros amigos, nuestros compañeros y camaradas. Cuando teníamos claro la dirección de nuestros pasos, las medidas a tomar para vencer, para vencer realmente.


Quizás llega el tiempo de desperezarnos de este largo letargo de 35 años, de volver a blandir nuestras armas y prepararnos para una larga lucha. Con sacrificios como en aquel tiempo, con sinsabores, dolor, sufrimiento, recordando nuestro viejo lema: “más vale morir de pié que vivir de rodillas”. Que de nuevo el acero forjado en tantas batallas vuelva a brillar dando luz a la oscuridad actual. De buscar nuevos líderes que no se vendan, ni corrompan, ni se dobleguen, líderes valientes, honestos, solidarios, generosos.

O lo hacemos pronto o las masas, que ya no confían en nosotros, nos pasarán por encima, no lo dudéis.

Éste es el momento, éste el lugar, precisamente en la conmemoración de ese 9 de Abril. ¿Por qué no puede ser este país quien lidere ese nuevo tiempo, esa nueva estrategia?

Solo la lucha, solo la lucha nos puede llevar a la victoria después de 35 años de derrotas. Solo la lucha.

A por todas, compañeras y compañeros, a por todas!!!!!




http://www.youtube.com/watch?v=ZDN9y2vTdUs

jueves, abril 5

¿Loco, cuerdo? ¿Loco yo?


Texto que he escrito para mi debut como actor:

Arriba, abajo; delante, detrás; risa, llanto; luz, oscuridad; felicidad, tristeza; amor, desamor; vida, muerte; solo, acompañado.

¿Se puede estar solo acompañado? ¿Y acompañado solo?

Ausencia, presencia; salir, entrar; dormir, despertar; acariciar, agredir; dialogar, callar; negociar, imponer; saber, ignorar. Cuantas sensaciones, cuantos sentimientos se esconden entre estas palabras, palabras encontradas que escuchamos, que decimos a menudo pero que pocas veces nos paramos a analizar qué significan, ni siquiera si las sentimos o no al decirlas.

Pensar, sentir, experimentar, analizar, soñar, reflexionar. ¿Reflexionar? ¿Qué es reflexionar? ¿Más que pensar? ¿Reflexionamos hoy en día o simplemente caminamos sin sentido por la senda de la vida? ¿Utilizamos las neuronas más allá de para poner nuestra polla dura, o la vagina húmeda?

Libertad, justicia, igualdad, imaginación, audacia, generosidad. Sentir, sentir, sentir y amar. Amar y odiar. Sentimientos contrapuestos……, ¿o quizás no tanto?. ¿Se puede amar y odiar a una misma persona, no solo en diferentes instantes, sino incluso en el mismo? ¿Habéis amado alguna vez? ¿Y odiado? ¿Cómo? ¿De qué forma y manera?

Amor y desamor, amar desde el desamor, amar el amor!


Lo positivo y lo negativo de la vida dicho por un loco…… ¿o no? Mirarme, mirarme fijamente y contestar a esa pregunta.

Loco, cuerdo je je, ¿creéis que estoy loco? ¿Loco porque hablo de la vida, de sentimientos y sensaciones? ¿Loco yo, yo, o locos y locas vosotros y vosotras que vivís sin pena ni gloria? ¿Quién, quién está loco?, el que habita los psiquiátricos sintiendo y sufriendo o los que desde fuera caminan mirándolos sin sentir ni padecer? ¿Quién, quién es el loco?

¿Os he impresionado al hacer estos comentarios dichos de manera que parece deslavazada? ¿Habéis sentido algo mientras me veíais y escuchabais? ¿Quizás os habéis estremecido?, o simplemente estabais pensando en la paella del domingo o lo que vais a cenar a la salida.

Puede ser que las cadenas que os atan a lo cotidiano no hayan permitido captar que he intentado emocionaros, porque la emoción es vida, el sentimiento es vida, las sensaciones aunque sean extremas, positivas o negativas son vida.

Es vida sentirse feliz y lo es también el sufrir hasta llorar por cada poro de nuestro frágil cuerpo. Es vida reír y también llorar, cantar y lamentar, tocar, acariciar, abrazar, follar!


Pero no os preocupéis porque de esas cadenas podéis libraros. La solución está en seguir viniendo a entretenimientos como el que estáis presenciando ahora y que hemos creado pensando en vosotras y vosotros, espectáculos que nacen desde lo más profundo de nuestro ser y que van directos al centro de vuestro corazón a través de vuestra mente.

Seguir viniendo una y otra vez y notaréis que como so del resultado de una medicina milagrosa se tratara todos vuestros males van desapareciendo y un estado de felicidad total os inunda.

Porque, amigas y amigos míos con estas palabras pretendo no solo entreteneros sino también emocionaros, y haceros pensar que si no estáis sintiendo nada, si no habéis temblado en algún momento, o estremecido, o alguna leve lagrima no haya asomado a vuestros ojos resecos ausentes de ellos largo tiempo ya. Si no habéis sabido romper vuestras cadenas emocionales. Si hoy no habéis sentido……quizás simplemente sea porque……………ESTÁIS MUERTOS!…….

aunque aún no lo sepáis!

Jajajajajajajajaja!!!!!!