jueves, abril 29

Tiempos nuevos, tiempos salvajes - ILEGALES

Tiempos nuevos, tiempos difíciles (tomado de azogeak.com)

Cuelgo este artículo que contiene elementos interesantes de análisis, aunque matizables por mi parte:



Tiempos nuevos, tiempos difíciles
He dejado pasar unos días tras la nueva declaración pública de la izquierda independentista. En temas de calado es mejor no precipitarse a la hora de valorarlos. A estas alturas no se puede deslindar la propia declaración de las reacciones cosechadas por la misma. Ya sabemos que lo que se dice en público no tiene porque coincidir con lo que se piensa en privado, pero como desconocemos esto último, nos conformaremos con lo primero.

En primer lugar hay que decir que la declaración refuerza y profundiza a la realizada en Altsasua. La refuerza porque se nutre de la misma filosofía troncal y la profundiza porque va más allá, emplazando a ETA y al Gobierno español a atender la declaración de Bruselas, signada por un grupo de personalidades del ámbito internacional, incluidos cuatros premios Nobel.

Algunos pueden pensar que los movimientos de la izquierda independentista son muy lentos y que están sobreactuados. Puede que tengan parte de razón. A muchos ciudadanos de este país les gustaría que el proceso de reflexión y autocrítica navegara a mayor velocidad de crucero. También existen quienes opinan que lo que para el propio mundo de la izquierda abertzale es un paso trascendental, para gentes ajenas a ese entorno ideológico no tiene demasiada importancia o se da por hecho. Es conveniente matizar estas cuestiones a la hora de analizar, más tarde, las reacciones habidas al documento.

En todo caso, la llamada Declaración de Iruñea, contiene suficiente contenido político novedoso como para llamar la atención a todos los agentes implicados en la situación de Euskal Herria. Quienes temían que tras la redada policial que ha llevado a la cárcel a cinco personas relacionadas con la defensa y apoyo a los presos políticos vascos, iba a llegar una ralentización de los pasos, se han equivocado. Vuelve a cumplirse la máxima de a mayor represión, mayor iniciativa política.

Además, el documento presentado toma el testigo de la Declaración de Bruselas, la valora positivamente e insta a los agentes en ella emplazados (ETA y Gobierno), a que respondan al emplazamiento de forma constructiva. Hay que recordar que el principal emplazamiento hablaba de una tregua permanente y verificable de ETA, que a su vez debería ser tenida en cuenta en la forma debida por el Gobierno español.

Otro punto revelador es que el análisis sobre la ruptura del último proceso de diálogo, llevado a cabo en Loiola y Suiza, concluye con un reproche tanto al Gobierno español como a la propia ETA, ya que se argumenta que "la experiencia demuestra que el esquema ante los desacuerdos que ha pivotado, por parte del Estado, sobre la activación represiva y, por parte de ETA, sobre la reanudación de las acciones armadas, lejos de solucionar los bloqueos en el diálogo, no ha hecho sino producir un bloqueo superior, que ha llevado a las partes a posiciones alejadas de la solución y a un escenario de colapso".

La vieja fórmula de echar toda la culpa al otro ya no es válida y el texto profundiza en la verdadera dimensión de aquella ruptura, sin utilizar los paños calientes. Además, se vuelve a proclamar que el proceso de cambio de ciclo afecta de forma directa a las formas y métodos de lucha, dejando claro que éstos se circunscribirán a la lucha de masas, institucional e ideológica.
En ese sentido, no puedo resistirme a reproducir el último párrafo: "Después de aquel primer pronunciamiento de Altsasu del 14 de noviembre, mediante esta nueva declaración sobre la resolución del conflicto, la Izquierda Abertzale deja sentado, sin reservas, su compromiso con un proceso político pacífico y democrático para lograr ese escenario donde el Pueblo Vasco, libre y sin injerencias ni violencia de ningún tipo, determine su futuro".

Es evidente la claridad del texto leído en Iruñea. No cabe lugar al error o la duda y a partir de ahora queda por contemplar las distintas reacciones, principalmente la de los agentes directamente emplazados.

Reacciones

En cuanto a las reacciones de partidos, agentes y medios, cabe decir que se ha podido percibir, en general, una mayor aceptación, aunque la mayoría de las veces con la coletilla de que es todavía insuficiente y que se requieren más hechos y menos palabras. Hasta ahí, lo esperado. Ahora bien, la positiva reacción de Aralar, EA, Ezker Batua y Alternatiba, contrasta con la profunda reserva del PNV, que sigue sin estar a la altura de las circunstancias. Del PP no se espera nada, por el momento, y el PSOE se mueve entre las dejadas al ancho de Egiguren y el inmovilismo de Rubalcaba, que en todo caso, parece menos agrio en sus manifestaciones que en anteriores episodios.

Donde sí se han apreciado cambios ha sido en el tratamiento de los medios, aunque me limito por falta de datos, a los impresos. Se le ha dad0 relevancia a la información, en algunos casos se ha tratado la misma con amplitud y bastante exquisitez, como en "El Diario Vasco" o "Público" y han sorprendido algunas columnas de análisis, como la de Angeles Escrivá en "El Mundo" el pasado domingo. En general se ha apreciado un reconocimiento de que hay novedades, aunque sigue habiendo resistencias a ponerlo negro sobre blanco. Sin embargo, todo el mundo sabe que medios como "El País" no acostumbran a realizar editoriales de hechos intrascendentes. Si el domingo editorializaba sobre la declaración, es porque entienden en ese medio que la misma aporta nuevas cosas.

Concluyo con el título de este post: Tiempos nuevos, tiempos difíciles, que recuerda aquella canción de los salvajes Ilegales. Nos encontramos en el umbral, a punto de dar el primer paso en esos nuevos tiempos que llegan, que no van a ser un camino de rosas, que traerán también dificultades y que habrá que administrarlos con dosis parecidas de prudencia y valentía, dos virtudes que, bien acompasadas, no sólo no son incompatibles, sino que son la mejor fórmula para el éxito final de este empeño.

lunes, abril 26

Tiempos oscuros (en DEIA el lunes 26 de Abril 2010)

Tiempos oscuros

Desastres naturales y humanos, desastres económicos y sociales, degradaciones institucionales que sitúan el sistema democrático al borde del abismo, crisis ideológica en los partidos con mecanismos heredados del siglo XIX, crisis de diálogo y entendimiento...

Por José Luis Úriz Iglesias, * Portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Villava-Atarrabia - Lunes, 26 de Abril de 2010

NOS está tocando sufrir tiempos oscuros, allí y aquí, como siempre cada lector pondrá un nombre diferente a cada lugar, pero en esta ocasión no habrá contradicciones porque la negatividad alcanza a Euskadi, España, Europa y el mundo en su conjunto; aunque supongo que alguna particularización habrá que introducir. Cada vez que al levantarnos por la mañana escuchamos las diferentes radios, leemos cualquier periódico o vemos la televisión, sea esta en formato informativo o lo que se denominan espacios de entretenimiento, se tiene la sensación de que esto se nos viene abajo, incluso en algunas ocasiones en el sentido literal de la palabra. Los terremotos se suceden uno a otro, a veces parece como si las imágenes que vemos una y otra vez, aunque ocurran en lugares diferentes, Haití, Chile o China, sean las mismas, con los mismos rostros de terror, de desolación... Uno tiene la sensación de que la esperanza estuviera huyendo de nuestros días mientras los volcanes en erupción nos demuestran la fragilidad del género humano y de todos sus avances. Lo que ha ocurrido con el de Islandia, colapsando los aeropuertos de media Europa, así lo demuestra.

Desastres naturales y humanos, pero también desastres económicos, sociales, religiosos, y como final de la cadena desastres éticos, ideológicos. Seguramente, como consecuencia de la degradación que todos estos conceptos están sufriendo en nuestros días. Todo parece haber entrado en una profunda crisis: nuestro planeta, que quizás responda a las agresiones que le hemos infringido, el sistema capitalista, llevándonos a una situación sin precedentes, o la Iglesia católica a la que por fin se le he caído la careta dejando al descubierto su esperpéntica, su inmoral cara. Todos habíamos oído, algunos sufrido, que en su interior se producían casos de pederastia (hasta ahora sólo han trascendido los realizados por curas, pero pronto saldrán también los de las monjas) pero callábamos en un acto de complicidad indigno. ¿No seremos todos responsables por acción u omisión de lo ocurrido o al menos de no haberlo parado a tiempo?

Pero también se da degradación en instituciones que están situando al sistema democrático al borde del abismo. Los casos de corrupción se van extendiendo por todos los partidos políticos dejando al descubierto un sistema caduco, trasnochado, de organización de los mismos, que los hace vulnerables y que debe hacer reflexionar a sus líderes sobre la necesidad de una profunda transformación que haga posible la modernización de instrumentos que aún funcionan con mecanismos heredados del siglo XIX, adaptándolos al XXI. Si no son capaces, la alternativa la dará una sociedad consciente de su desprestigio creciente -que ya no los reconoce como instrumento válido para defender sus derechos, para responder a sus necesidades- posiblemente apoyando la aparición de movimientos antidemocráticos que los sustituyan.

Esta crisis afecta especialmente a los partidos de izquierda huérfanos de líderes potentes, a la deriva en lo ideológico e incapaces de plantear iniciativas creíbles ante la crisis del capitalismo. Coincido en gran parte con el análisis que en un reciente artículo en Le Monde Diplomatique hacía su director Ignacio Ramonet, ampliado por Enrique Curiel en su reciente Necesitamos una nueva izquierda, en los que además de mostrarse preocupados por la inoperancia de la izquierda europea se planteaban la posibilidad de que, ante esa inoperancia sumada a la crisis terminal de los partidos herederos de los antiguos comunistas, surgieran nuevas iniciativas en la línea de la creada por Lafontaine en Alemania.

Es una posibilidad real aquí, más aún viendo cómo en sectores importantes del propio PSOE ya dan por amortizado a Zapatero, por lo que no sería extraño que algunos avanzaran aún más y se plantearan que el amortizado es el propio partido. Una primera prueba de fuego va a ser lo que ocurra como resultado del debate del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Cataluña, y en las elecciones posteriores. Si se produce, como indican todos los indicios, especialmente después de conocerse la votación del pasado 16 en la que quedó clara la mayoría del sector conservador del mismo, un varapalo al Estatut y como consecuencia de ello el PSC pierde en las urnas y por tanto sale del gobierno, se profundizarán los indicios de ruptura que se empiezan a ver en su seno (el documento elaborado por el sector nacionalista liderado por Montse Tura, Maragall, y Castells es muy significativo). Y esta ruptura quizás pudiera traer una primera experiencia piloto de lo ya comentado.

Sólo si desde la dirección del propio PSOE, en especial su secretario general, se dan cuenta de este peligro real reaccionando de manera rápida, audaz y eficaz es posible parar esta hipótesis. ¿Cómo? En buena lógica, cambiando el sentido de la marcha, de su marcha como partido de izquierda potenciando esa línea ideológica (en su seno existen gentes que podrían llevar adelante este proyecto si se les deja) y también de su marcha al frente del gobierno huyendo de medidas antipopulares y conservadoras a las que le están empujando desde los sectores más reaccionarios. Aún se está a tiempo de volver a recuperar las señas de identidad más claras de la izquierda y, como consecuencia, la confianza de su base social, ahora perpleja por lo que está ocurriendo.

La crisis también ha llegado a otros estamentos del Estado de derecho, el penoso espectáculo que está dando nuestra Justicia así lo manifiesta. Su culminación: el enjuiciamiento del juez Garzón. Sentar en el banquillo a un juez que intenta hacer justicia ante los crímenes del franquismo, y que lo sea como consecuencia de las denuncias de los herederos de aquellos criminales es además de esperpéntico totalmente repudiable. Afortunadamente un rayo de luz despunta en medio de la oscuridad y la reacción social ante esta aberración hace recuperar un halo de esperanza.

Aquí, entendiendo el aquí como lo más próximo, luces y sombras; luces por haberse hecho justicia con Egunkaria y sus directivos, injustamente perseguidos durante años, y sombras con la continuación de un conflicto que ya debiera estar resuelto hace ya mucho tiempo. El toma y daca de los comunicados de ETA y las reacciones del gobierno en forma de detenciones debiera hacer reflexionar a los que tienen capacidad de dar pasos firmes para su resolución. Cada vez queda menos para las elecciones de 2011, en las que un elemento clave es la presencia de la izquierda abertzale en ellas. Para conseguirlo, ambas partes deben hacer movimientos urgentes y audaces. Parece que hay algo en esa línea, especialmente en un mundo que por primera vez empieza a intentar caminar sin tutelas, pero van demasiado despacio y los tiempos se echan encima.

Crisis económica, del sistema capitalista, de los partidos en su conjunto pero en especial de la izquierda, de la Iglesia, del sistema judicial, crisis en el propio planeta... y también crisis de valores. Sólo hay que ver los programas que se denominan de entretenimiento, que quizás los intelectuales desprecien pero que son los más vistos por nuestros ciudadanos. El espejo donde se miran y que lamentablemente imitan. Crisis en las relaciones humanas, en la pareja, en la amistad, crisis de diálogo y entendimiento, en la comunicación que prima lo virtual a lo real, crisis ideológica, moral, ética...

¿Será verdad lo que hace siglos predijeron los mayas? ¿Será verdad que estamos en la víspera del final de una era? ¿O es la víspera del final de la humanidad, o al menos de la humanidad tal y como la conocemos? Ante esos interrogantes seamos positivos recordemos el famoso libro de Rhonda Byrne, El secreto, en el que se plantea: "No puedes ayudar al mundo enfocándote en lo negativo. Cuando te enfocas en los acontecimientos negativos, no haces más que ampliarlos, además de atraer lo negativo a tu vida".

Seamos, pues, positivos, pensemos que todo lo expuesto no es nada más que un pequeño paréntesis y que el futuro va a ser mucho mejor. Superaremos la crisis desde la izquierda que se fortalecerá al renacer de sus cenizas, habrá una reforma en profundidad de los partidos en los que primarán el trabajo y la honestidad frente a la sumisión y el borreguismo, la Iglesia volverá a sus orígenes, aprenderemos a cuidar nuestro planeta, recuperaremos los principios éticos básicos, las relaciones humanas se basarán en bases sólidas, resucitaremos el espíritu de Montesquieu, los malos no volverán a ganar, y como consecuencia de todo seguramente seremos más felices. ¿O debo decir simplemente que seremos felices? Desde la ingenuidad, aún creo en ello.

domingo, abril 18

viernes, abril 16

Mi pequeño homenaje a gran Townes Van Zandt. Carne de gallina y alguna lágrima, leve, sutil pero profunda, con un significado especial....

Me permito colgar aquí un escrito que mi amigo Olivier Herrera, poeta y luchador en la vida, ha dirigido al Presidente del Gobierno.

Al estimado Señor José Luis Rodríguez Zapatero,

Presidente del Gobierno de España

A mis estimadas Señorías del PSOE.

Digo, desde el más profundo respeto y con la máxima consideración por mi, nuestro, Presidente y sus Señorías:

NADIE NOS PRIVARÁ DEL DERECHO A LA ESPERANZA

Como ciudadano libre de un Estado Democrático no alcanzo a comprender las razones profundas que hacen que tengamos que seguir sintiendo en la nuca, 35 años después de la muerte del “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, el fétido y gélido aliento de “La Vieja Guardia de Franco” y la risa cínica e intermitente, histriónica de los que siguen con su “Revolución Pendiente” bordando su “camisa azul” y cantando el “Cara al Sol” en los luceros que alumbran las fosas comunes que custodian a los muertos sin nombre que no tenían ni tienen el derecho a descansar eternamente en “Los Grandes Cementerios Bajo la Luna”

Los jueces saben mejor que nadie que en cada Estado soberano las leyes las hace y cambia - si puede- el poder legislativo, a través de su aprobación en el parlamento. Las leyes las interpretan y aplican los jueces, no unos dioses incuestionables e infalibles. Y lo que un juez sentencia otro lo puede revocar mañana en una instancia superior. Las leyes siempre van a la zaga de las transformaciones sociales y los cambios que se dan en toda sociedad viva. La ley ha de servir al mejor entendimiento entre los ciudadanos y no servir a los “verdugos de las manos sucias” de arma arrojadiza contra quien asume la defensa de los que buscan recuperar y enterrar dignamente los huesos de sus muertos.

Los jueces son conocedores de su situación: saben que no son extraterrestres y que están más o menos mediatizados o contaminados por la ideología dominante y el sistema de valores sociales, económicos y políticos al que sirven diligentemente como jueces. Todo ordenamiento jurídico evoluciona siguiendo los cambios que tienen lugar en toda sociedad viva, que en su propia dinámica interna termina convirtiendo la mayoría de las leyes en obsoletas piezas de museo.

Nadie posee la verdad absoluta y si cada cual tiene y defiende su verdad, con el paso del tiempo lo que hoy es cierto puede volverse incierto y obsoleto, siendo un freno y obstáculo infranqueable en manos de ciertos legisladores y jueces insensibles, ciegos y sordos ante los justos anhelos y reclamos de paz y libertad, dignidad, crecimiento y progreso.

Ninguna ley ni juez podrá abortar ni bloquear el camino del crecimiento y avance de una sociedad libre, culta y adulta que busca en la negociación y el pacto democrático dotarse de nuevas normas y leyes constitucionales para un mayor y más digno bienestar de sus ciudadanos, los que con su voto soberano e inapelable delegan democráticamente en el Gobierno y en el Parlamento la potestad de legislar, hacer y cambiar las leyes.

Por todo ello como poeta soñador y osado, creo que me puedo permitir y me permito el atrevimiento de remitirles el escrito de Carlos Jiménez Villarejo que ya se expande y agiganta en la RED, al que añado, la posdata personal y los cinco poemas que he enviado al Presidente y Consejeros del Consejo General del Poder Judicial y, que ahora y aquí, someto al mejor juicio y autoridad de su Gobierno, para que si así lo estima este, determine lo que crea más oportuno sobre el tema que nos ocupa y resuelva en consecuencia el nudo gordiano de la “Ley de Amnistía de 1977.

Creo - y no es una simple cuestión de fe- que somos o seremos muy pronto la mayoría del Pueblo Soberano los que vamos a pedir en derecho y, por decoro y dignidad, el que alguien se prepare para desatar lo que Franco y la “modélica” Transición nos dejaron atado y bien atado. Creo firmemente que procede hacerle un traje nuevo a una Constitución obsoleta que ya es adulta para SER, ser de TODOS y darnos el derecho a VIVIR y vivir en PAZ los unos con los otros en el “sí” del Estado Español. Y creo sinceramente que este es el mejor momento para abordar la cuestión con coraje y lucidez; y nadie tiene más razones ni autoridad legítima para hacerlo que el Gobierno de España que Usted dignamente PRESIDE.

Atentamente queda a su entera disposición

En Alcossebre a 14 de Abril del 2010

Olivier Herrera Marín

Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía

Toda delicadeza y sensibilidad, para una tarde de primavera........

Me habría gustado escribirla a mi.

lunes, abril 12

Lo más importante en la vida es el amor, y conseguir la felicidad, tranquila pero duradera, el equilibrio entre sentimiento y racionalidad.

La Audiencia Nacional española absuelve a los cinco directivos de "Egunkaria" que fueron juzgados

Es una buena noticia para los que aún confiamos en el estado de derecho, y en que no todo vale en la lucha contra el terrorismo. Ojalá sea el inicio de una nueva etapa en la que se construyan puentes y se consolide el diálogo y la negociación. Conozco personalmente a Martxelo Otamendi, sabía que no era de ETA, incluso que no comparte sus métodos, como ocurre con otros perseguidos, Soziedad Alkoholika en la música rock, y siempre han tenido mi apoyo y solidaridad, aunque fuera con la incomprensión de algunos de mis comapañeros y compañeras. Ahora se impone la cordura, en un momento social, político, judicial, religios, lleno de sinrazón. Me alegro por él y desde estas líneas se lo traslado, esperando pronto hacerlo en persona.
Adjunto la crónica que aparece en GARA, os invito a leerla sin recelos, porque quizás ahí estén algunas claves del futuro de este ya largo conflicto.

"DONOSTIA-. Siete años después de la clausura de "Euskaldunon Egunkaria", la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional española ha decretado la absolución de Martxelo Otamendi, Xabier Oleaga, Txema Auzmendi, Iñaki Uria y Joan Mari Torrealdai, que fueron juzgados bajo la acusación de "pertenencia" a ETA pese a que la Fiscalía pidió el archivo del proceso al estimar que no existía vinculación con la organización armada.

Para juzgar a los cinco directivos de "Egunkaria" bastó con las acusaciones de la AVT y DyJ, que reclamaron penas de prisión de entre doce y catorce años para cada uno de ellos.

En diciembre de 2006, la propia Fiscalía pidió el archivo del proceso tras asumir que no estaba acreditado "ni que el periódico sea fuente de financiación de ETA, ni que sea instrumento de blanqueo de capitales ilícitos" procedentes de dicha organización.

"No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita", subraya la Sala, para añadir que "tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista ETA".

La sentencia, de 33 folios, establece que las acusaciones "no han probado que los procesados tengan la más mínima relación con ETA, lo que por sí determina la absolución con todos los pronunciamientos favorables".

El tribunal sostiene que "tampoco se ha acreditado ni directa ni indirectamente que el periódico 'Euskaldunon Egunkaria' haya defendido los postulados de la banda terrorista, haya publicado un solo artículo a favor del terrorismo o de los terroristas ni que su línea editorial tuviese siquiera un sesgo político determinado, esto último, además, no sería delictivo".

El fallo destaca acto seguido que "incluso los miembros de la Guardia Civil que comparecieron como peritos reconocieron que no se había investigado si la línea del periódico era o no de apoyo a ETA, lo que hace incomprensible la imputación".

Los informes policiales carecen de naturaleza pericial

Los magistrados Javier Gómez Bermúdez, Manuela Fernández Prado y Ramón Sáez Valcárcel concluyen que los hechos y datos en los que se sustentaron las acusaciones "no están probados de forma directa" y que los indicios en los que se apoyaron para reclamar elevadas penas de cárcel "son equívocos y admiten diversidad de interpretaciones favorables a los procesados".

Junto a ello, afirma que los informes elaborados por la Guardia Civil, "la base exclusiva de la acusación", fueron propuestos y admitidos como prueba pericial pero "no tienen tal carácter" de naturaleza pericial.

El cierre, sin cobertura constitucional

El fallo llega a poner en entredicho el propio cierre del rotativo en euskara. Los jueces subrayan que "de entre las diversas formas y modos de injerencia en la libertad de
prensa, el cierre supone la mayor restricción, la suspensión o cancelación radical de todos los derechos relacionados con la emisión y recepción de información y opinión, de manera sistemática", ya que afecta "masivamente a derechos e intereses de múltiples personas y de la propia sociedad".

Por ello, entienden que la clausura provisional o cautelar de "Egunkaria" "no tenía habilitación constitucional directa y carecía de una norma legal especial y expresa que la autorizara".

Destacan que un periódico "no admite ser considerado como una empresa cualquiera", y estiman que "los fines de prevención de la supuesta reiteración delictiva" que se esgrimieron para sacrificar la libertad de prensa "o suspenderla singularmente" podían haberse conseguido "usando otras posibilidades alternativas de intervención cautelar que no implicaran la interrupción de la actividad informativa, de la elaboración, impresión y distribución del diario. Sobre todo –recalca– cuando, según la prueba practicada, el análisis de la línea informativa permitía descartar que el periódico fuera instrumento para la comisión de delitos o soporte de actividad criminal alguna".

Torturas: "No hubo eficiencia de las condiciones de la incomunicación"

La sentencia también hace mención a las denuncias de torturas que realizaron los cinco juzgados tras ser detenidos y permanecer cinco días en manos de la Guardia Civil.

El tribunal destaca que en la valoración de las declaraciones de los procesados "tiene especial relevancia que las denuncias de éstos sobre malos tratos y torturas sufridos durante la detención incomunicada –que fueron relatadas con detalle en la vista oral y antes ante el instructor y objeto de denuncia en los tribunales- son compatibles con lo expuesto en los informes médico-forenses emitidos tras ser reconocidos en el centro de detención, si bien el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes sobre el particular salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación".

La AVT y Dignidad y Justicia estudian recurrir

Los presidentes de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, y de la AVT, José Antonio García Casquero, han declarado a Europa Press que están estudiando la posibilidad de recurrir la sentencia.

Han valorado que el fallo supone "un duro golpe a la lucha contra el terrorismo y han insistido "de forma tajante" en que el diario en euskara "formaba parte del entramado mediático de ETA."

Tarde lluviosa de primavera plena de sentimientos............

domingo, abril 11

¿Necesitamos una izquierda nueva? por Enrique Curiel

A medida que nos adentramos en la espiral de la crisis financiera y económica iniciada hace mas de dos años, se multiplican las preguntas y las dudas sobre su naturaleza, la salida de la misma y el papel que esta jugando la izquierda europea. ¿Estamos asistiendo solo a las consecuencias de una recesión convencional y cíclica o nos encontramos ante una crisis sistémica que afecta al modelo de globalización liberal? ¿Podemos salir de la crisis desarrollando exclusivamente políticas anticiclicas o se trata de reformar el capitalismo que ha llegado hasta nosotros? ¿Qué le ocurre a la socialdemocracia Europa? ¿Por qué tantas derrotas políticas? ¿Qué programa y que propuestas defiende en el ámbito de la Unión Europea? ¿Ha llegado el momento de reflexionar sobre el futuro y promover una refundación de la izquierda revisando su acomodación a las tesis neoliberales? ¿Disponemos de instrumentos políticos (partidos y sindicatos) para impulsar reformas y generar amplias mayorías sociales en torno a nuevos objetivos sociales? ¿Quién está pagando el coste de la crisis?

Si las preguntas resultan obvias, las respuestas son más complejas. Una cosa es evidente. Se abre camino un cierto consenso entre sectores de la izquierda europea acerca de varias cuestiones del máximo interés: es urgente avanzar en el debate sobre la propia naturaleza de la crisis, analizar su impacto en el diseño del capitalismo del futuro, proponer reformas progresistas ante el agotamiento evidente de un ciclo fulgurante de la globalización, impulsar reformas estratégicas que una izquierda inteligente y lúcida pueda defender para evitar la crisis del Estado de Bienestar. Y, ante la impotencia de la socialdemocracia, pensar en una nueva formación política reformista, de izquierda, y, coordinada en el ámbito europeo para impulsar las citadas reformas.

Parece ya indiscutible que vivimos la crisis mas grave desde la gran depresión de 1929. No se trata de un simple cambio de ciclo económico, de acuerdo con la teoría económica convencional, sino que, en realidad, nos enfrentamos al fracaso de lo que Eric Hobsbawm califica como “la teología del libre mercado global incontrolado, ilimitado y desregulado”. También desde sectores del pensamiento liberal se ha reconocido el carácter “sistémico” de la crisis. En todo caso, lo que resulta evidente es que la recesión actual, sus orígenes y consecuencias, tienen poco que ver con otras vividas con anterioridad y sobre las que Paul Krugman ha hurgado con precisión. (EL retorno de la economía de la depresión y la crisis actual).

Nadie se atreve a confirmar que estemos atisbando el final del túnel mientras se extiende el temor de que la presente crisis se convierta en una profunda recesión económica de Estados Unidos que haga imposible la aparición de una etapa de crecimiento y estabilidad económica. No parece exagerado afirmar que ha culminado una etapa de la globalización económica concebida de tal forma que hacía imposible su propia sostenibilidad y eficiencia. Tan irreversible es la globalización del mercado, de la producción y de la demanda, como la convicción de que el propio desarrollo de la concepción ultraliberal de la misma ha provocado su colapso. Pocos dudan, entre ellos Jordi Sevilla (“El diablo capitalista”), de que, como en otras ocasiones en la historia, el capitalismo real está abocado a reflexionar sobre sus propias reformas si quiere superar las contradicciones que su lógica ha provocado. La apoteosis del liberalismo y la desregulación tras la caída de muro de Berlín ha contaminado a una socialdemocracia incapaz de responder a las demandas de la actual coyuntura.

La agenda de las reformas está tan repleta como congelada su aplicación. El G-20 muestra su impotencia mientras Alemania nos impone a los países periféricos del euro su propia política de recortes sociales y ajuste financiero. Un informe publicado recientemente, elaborado por economistas keynesianos y marxistas y coordinado por el economista griego Costas Lapavitsas, llama la atención sobre las consecuencias de las simples políticas de austeridad que acabarán con la recesión pero que abrirán años de estancamiento. La llamada “receta de Berlín” (austeridad, mayor liberalización, menor protección al empleo, sindicatos más débiles, desmantelamiento de los convenios colectivos, persistencia de la desregulación financiera) “es la peor opción”. Según el informe se “logrará la estabilización mediante la recesión con un enorme coste para la gente trabajadora…, aunque no hay motivos para pensar que la productividad crecerá de manera espontánea después de la flexibilización”. Las reformas del sistema financiero mundial, las interrogantes sobre el futuro energético, la crisis fiscal, los desequilibrios en el comercio global, el desigual desarrollo de las economías, constituyen problemas globales que demandan soluciones globales con la presencia de una potente izquierda política y social.

El reto no es pequeño. Se trata de intentar salir de la depresión impulsando reformas que nos permitan adivinar el futuro. Pero, ¿quién está en condiciones de inventar el futuro? ¿Qué instituciones globales pueden pensar en términos globales para buscar, consensuar y aplicar soluciones globales aceptables?

Nadie responde a estas preguntas. Desde luego, la socialdemocracia, no. Comparto, aunque no en todos sus extremos, las ideas expuestas por Ignacio Ramonet (Le Monde Diplomatique), al considerar la posibilidad de que la actual socialdemocracia europea esté ante un fin de ciclo. Ramonet se pregunta algo elemental: ¿Por qué la socialdemocracia se muere cuando el ultraliberalismo se halla en plena crisis? “Sin duda”, responde Ramonet, “porque frente a tantas urgencias sociales, no ha sabido generar entusiasmo popular. Navega a tientas, sin brújula y sin teoría; da la impresión de estar averiada, con un aparato dirigente enclenque, sin organización ni ideario, sin doctrina ni orientación…Y sobre todo sin identidad”. Y continúa: “Hace tiempo que la socialdemocracia europea decidió alentar las privatizaciones, estimular la reducción de los presupuestos del Estado a costa de los ciudadanos, tolerar las desigualdadades, promover la prolongación de la edad de jubilación, practicar el desmantelamiento del sector público, a la vez que espoleaba las concentraciones y las fusiones de mega-empresas y que mimaba a los bancos”. Para Ramonet, “la socialdemocracia carece de nueva utopía social…y su imaginación parece hoy agotada”. Los partidos socialistas “no supieron convencer de su capacidad para responder a los desafíos económicos y sociales planteados por el desastre del capitalismo financiero”.

No es casual la oposición radical que está sufriendo Obama con la tímida, pero trascendente, reforma sanitaria aprobada bajo su impulso. El experimento reformista de Obama puede culminar en un gran fracaso si carece de los apoyos, la compresión y la complicidad necesaria por parte de los grandes actores de la política mundial. Y aquí aparece de nuevo la necesidad y la urgencia de que una izquierda nueva responda a las demandas reformadoras.

Es preciso reaccionar. Entre la impotencia de la socialdemocracia y el desastre político acumulado por los residuos de los viejos partidos comunistas europeos, se vistan como se vistan, la izquierda se encuentra bloqueada y amputada. Quizá es la hora de realizar una apuesta nueva, intensamente reformista y coordinada. Las dificultades han convertido a los partidos socialistas en organismos que se baten a la defensiva, y, en el caso español, fuertemente jerarquizado en torno del líder para no perder el poder. Se asumen reivindicaciones del adversario y se prescinde de ideas nuevas y atractivas para tantos ciudadanos que carecen de puntos de referencia. Quizá es el momento de pensar en una izquierda nueva para hacer frente a una crisis larga y vieja.

Úriz destaca la "consolidación" de Izquierda Socialista en el PSN

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/04/11/politica/navarra/uriz-destaca-la-consolidacion-de-izquierda-socialista-en-el-psn

Úriz destaca la "consolidación" de Izquierda Socialista en el PSN
el concejal de villava subraya el "avance" de esta corriente crítica dentro del pSOE

Representantes de todas las comunidades se reunieron ayer en Madrid y acordaron pedir una reunión con Zapatero




pamplona. El representante de la corriente Izquierda Socialista de Navarra José Luis Úriz destacó ayer la "consolidación" de esta fuerza de opinión dentro del PSN, así como el "avance" de la coordinadora a nivel nacional dentro del PSOE.

Así lo expuso Úriz tras asistir a la reunión en Madrid de la coordinadora de la corriente Izquierda Socialista, en la que también participó el representante de la corriente en Navarra Javier Álvarez.

A juicio de Úriz, con esta reunión "se consolida la presencia de Izquierda Socialista de Navarra y la presencia de esta corriente de opinión dentro del PSN". Asimismo, destacó que Izquierda Socialista cuenta con presencia en todas las comunidades autónomas, "algo que significa que el fortalecimiento de Izquierda Socialista va avanzando".

Según explicó el socialista navarro, en el encuentro analizaron la situación política actual y de la propia corriente Izquierda Socialista. Además, los participantes acordaron "solicitar una entrevista con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, para intercambiar opiniones al respecto".

mantener el rumbo Por otro lado, también constataron, según Úriz, la "necesidad de fortalecer esa línea de la izquierda del partido, de modo que el PSOE en ningún momento cambie de rumbo y de acción política desde la izquierda". "El elemento fundamental es que la Izquierda Socialista se active de forma definitiva, ahora que estamos en todas las comunidades autónomas, para evitar cualquier tipo de cambio en ninguna política hacia lo que no sea izquierdas y para favorecer todo lo que sea nítidamente de izquierdas", defendió Úriz.

martes, abril 6

La respuesta está en el viento

Socialdemocracia, fin de ciclo por Ignacio Ramonet

Espléndido artículo aparecido en "Le Monde Diplomatique" que explora lo que está ocurriendo en la izquierda europea, su profunda crisis. Y ante este análisis surge una pregunta que ya en su día expuso Lenin: ¿Qué hacer? En próximas reflexiones apuntaré algunas de mis respuestas, aunque sólo el haber colgado aquí este artículo ya avanza alguna.

Socialdemocracia, fin de un ciclo por Ignacio Ramonet

Las ideas también mueren. El cementerio de los partidos políticos rebosa de tumbas en donde yacen los restos de organizaciones que otrora desataron pasiones, movieron a multitudes y hoy son pasto del olvido. ¿Quién se acuerda en Europa, por ejemplo, del Radicalismo? Una de las fuerzas políticas (de centro-izquierda) más importantes de la segunda mitad del siglo XIX, que los vientos de la historia se llevaron... ¿Qué fue del Anarquismo? ¿O del Comunismo estaliniano? ¿Qué se hicieron aquellos formidables movimientos populares capaces de movilizar a millones de campesinos y obreros? ¿Qué fueron sino devaneos? (1)

Por sus propios abandonos, abjuraciones y renuncias, a la socialdemocracia europea le toca hoy verse arrastrada hacia el sepulcro... Su ciclo de vida parece acabarse. Y lo más incomprensible es que semejante perspectiva se produce en el momento en que el capitalismo ultraliberal atraviesa uno de sus peores momentos.

¿Por qué la socialdemocracia se muere, cuando el ultraliberalismo se halla en plena crisis? Sin duda porque, frente a tantas urgencias sociales, no ha sabido generar entusiasmo popular. Navega a tientas, sin brújula y sin teoría; da la impresión de estar averiada, con un aparato dirigente enclenque, sin organización ni ideario, sin doctrina ni orientación... Y sobre todo sin identidad: era una organización que debía hacer la revolución, y ha renegado de ese empeño; era un partido obrero, y hoy lo es de las clases medias urbanas acomodadas.

Las recientes elecciones han demostrado que la socialdemocracia europea ya no sabe dirigirse a los millones de electores víctimas de las brutalidades del mundo postindustrial engendrado por la globalización. Esas multitudes de obreros desechables, de neo-pobres de los suburbios, de mileuristas, de excluidos, de jubilados en plena edad activa, de jóvenes precarizados, de familias de clase media amenazadas por la miseria. Capas populares damnificadas por el shock neoliberal... Y para las cuales, la socialdemocracia no parece disponer de discurso ni de remedios.
Los resultados de las elecciones europeas de junio de 2009 demostraron su descalabro actual. La mayoría de los partidos de esa familia en el
poder retrocedieron. Y los partidos en la oposición también recularon, particularmente en Francia y en Finlandia.

No supieron convencer de su capacidad para responder a los desafíos económicos y sociales planteados por el desastre del capitalismo financiero. Si faltaba un indicio para demostrar que los socialistas europeos son incapaces de proponer una política diferente de la que domina en el seno de la Unión Europea, esa prueba la dieron Gordon Brown y José Luis Rodríguez Zapatero cuando apoyaron la bochornosa elección a la Presidencia de la Comisión Europea del ultraliberal José Manuel Duraõ Barroso, el cuarto hombre de la Cumbre de las Azores...

En 2002, los socialdemócratas gobernaban en quince países de la Unión Europea. Hoy, a pesar de que la crisis financiera ha demostrado el impasse moral, social y ecológico del ultraliberalismo, ya sólo gobiernan en cinco Estados (España, Grecia, Hungría, Portugal y Reino Unido). No han sabido sacar provecho del descalabro neoliberal. Y los Gobiernos de tres de esos países -España, Grecia y Portugal, atacados por los mercados financieros y afectados por la "crisis de la deuda"- se hundirán en un descrédito e impopularidad aún mayores cuando empiecen a aplicar, con mano de hierro, los programas de austeridad y las políticas antipopulares exigidas por la lógica de la Unión Europea y sus principales cancerberos.

Repudiar sus propios fundamentos se ha vuelto habitual. Hace tiempo que la socialdemocracia europea decidió alentar las privatizaciones, estimular la reducción de los presupuestos del Estado a costa de los ciudadanos, tolerar las desigualdades, promover la prolongación de la edad de jubilación, practicar el desmantelamiento del sector público, a la vez que espoleaba las concentraciones y las fusiones de mega-empresas y que mimaba a los bancos. Lleva años aceptando, sin gran remordimiento, convertirse al social-liberalismo. Ha dejado de considerar como prioritarios algunos de los objetivos que formaban parte de su ADN ideológico. Por ejemplo: el pleno empleo, la defensa de las ventajas sociales adquiridas, el desarrollo de los servicios públicos o la erradicación de la miseria.

A finales del siglo XIX y hasta los años 1930, cada vez que el capitalismo dio un salto transformador, los socialdemócratas, casi siempre apoyados por las izquierdas y los sindicatos, aportaron respuestas originales y progresistas: sufragio universal, enseñanza gratuita para todos, derecho a un empleo, seguridad social, nacionalizaciones, Estado social, Estado de Bienestar... Esa imaginación política parece hoy agotada.

La socialdemocracia europea carece de nueva utopía social. En la mente de muchos de sus electores, hasta en los más modestos, el consumismo triunfa, así como el deseo de enriquecerse, de divertirse, de zambullirse en las abundancias, de ser feliz sin mala conciencia... Frente a ese hedonismo dominante, machacado en permanencia por la publicidad y los medios masivos de manipulación, los dirigentes socialdemócratas ya no se atreven a ir a contracorriente. Llegan incluso a convencerse de que
no son los capitalistas los que se enriquecen con el esfuerzo de los proletarios, sino los pobres quienes se aprovechan de los impuestos pagados por los ricos... Piensan, como lo afirma el filósofo italiano Raffaele Simone, que "el socialismo sólo es posible cuando la desgracia sobrepasa en exceso a la dicha, cuando el sufrimiento rebasa con mucho el placer, y cuando el caos triunfa sobre las estructuras" (2).

Por eso quizá, y en contraste, está renaciendo hoy con tanta pujanza y tanta creatividad, un nuevo socialismo del siglo XXI en algunos países de América del Sur (Bolivia, Ecuador, Venezuela). Mientras en Europa, a la socialdemocracia le llega su fin de ciclo.
Notas:

(1) Jorge Manrique, "Coplas a la muerte de su padre" (1477).

(2) Raffaele Simone, "Les socialistes proposent toujours le sacrifice", en Philosophie Magazine , n° 36, febrero de 2010, París.

lunes, abril 5

sábado, abril 3

El dilema de Na Bai

http://www.deia.com/2010/03/29/opinion/tribuna-abierta/el-dilema-de-nabai

Nafarroa Bai irrumpió con fuerza en la vida política Navarra como alternativa a los partidos tradicionales de esta compleja Comunidad Foral, que hasta ese momento habían sido UPN, y PSN. Otros como Izquierda Unida y CDN se encontraban en su momento más bajo tanto desde el punto de vista electoral como social, y el mundo de la Izquierda Abertzale radical había quedado fuera del juego institucional debido a su dependencia autodestructiva con respecto a ETA.

Apareció en un buen momento, con UPN, representante de la derecha más reaccionaria del estado, con claros síntomas de agotamiento debido por una parte a llevar demasiados años en el poder y por otra, a practicar una táctica demasiado ligado a intereses de una camarilla que había crecido a la sombra de Miguel Sanz, y un PSN a la deriva después de las sucesivas crisis que había padecido, sin un liderazgo claro, con constantes vaivenes, más la injerencia de la dirección del PSOE que no le dejaban tener una política propia y diferenciada al estilo del PSC o del PSE. A esto se le añadía la ya comentada situación del mundo de Batasuna que había originado años atrás la escisión de Aralar, una opción política dirigida de manera magistral por un líder inteligente que detecto perfectamente el momento idóneo para separarse de la opción violenta, e intentar la consecución del proyecto que desde hacía muchos años representaba la izquierda abertzale por vías pacíficas y democráticas.

Quizás Na Bai naciera debido precisamente al diseño de ese proyecto, el de conseguir los fines que se defendían tradicionalmente desde el mundo nacionalista, aderezado con planteamientos progresistas y de izquierda. Lo que se suele denominar como la cuadratura del círculo. Teniendo claro que, al contrario de lo defendido por ciertos analistas políticos, se puede ser nacionalista y al mismo tiempo de izquierdas. Pero la pregunta que surgía era: ¿se puede al mismo tiempo conjugar los intereses nacionalistas de derechas y de izquierdas, partiendo de la base de que en su seno conviven ambos?

Eso se intentó con Nafarroa Bai. Quienes la diseñaron creyeron que esa opción era posible, incluso con la complejidad añadida de sumarle proyectos difícilmente catalogables como Batzarre, una mezcla de gentes de izquierdas que se movían entre el mundo representado por el socialismo clásico y restos del trotskismo más algún tinte ácrata. Intentar hacer posible ese mejunje era tremendamente difícil, ya que a las tensiones clásicas entre dos partidos surgidos de una escisión como eran PNV y EA, se le añadía la clásica entre gentes conservadoras y progresistas, por mucho que tuvieran en común un ideario nacionalista vasco. Por eso desde algunos sectores se les comenzó a definir como UTE parodiando el sentido de esta palabra.

Los excelentes resultados obtenidos en las elecciones autonómicas y municipales de 2007 debidos más a los errores del PSN que a aciertos propios, más el esfuerzo de fusionar intereses tan diferentes, incluso en algún caso antagónicos, realizado por un importante colectivo de independientes con una gran proyección social como Koldo Martínez, o Uxúe Barkos, permitió en un primer momento hacer posible lo que parecía a priori imposible. Lamentablemente no pudo culminarse con la consecución de un gobierno progresista.

Por otro lado desde el primer momento quedó claro que quien llevaba el peso de la dirección táctica y estratégica, ideológica, era Aralar y su líder, pero en seguida comenzaron a surgir tensiones especialmente con EA, quizás por la torpeza de su líder en Navarra que no entendió el papel que debían cumplir como partido en clara degradación, y quién era el líder natural del proyecto.

Tampoco ayudó la sensación de Reino de Taifas que daba la gestión de las diferentes alcaldías que habían conseguido, especialmente en la comarca de Pamplona. La situación de pueblos gobernados por Na Bai como Zizur, Berriozar, Barañáin, o Villava tuvo en muchos momentos tintes kafkaianos, más la sensación social de que no había un proyecto común claro.

Tensiones internas e ideológicas, falta de un proyecto común, cuestiones personalistas, competencias absurdas, han conseguido que un proyecto ilusionante que desde la izquierda nacionalista pretendía ser alternativa a UPN junto con las otras izquierdas representadas por PSN e IU, se quiebre sin que todavía nadie sepa a ciencia cierta cual va a ser su futuro.

Lo más probable será que Aralar como fuerza predominante en su seno intente volar en solitario, aprovechando el tirón provocado por ese proyecto, y la debilidad de una Batasuna condenada a la extinción si mantiene su dependencia a ETA. Los lamentables sucesos ocurridos en las proximidades de Paris con la muerte de gendarme francés, expresan con claridad que han iniciado el principio del fin.

Quizás alguien esté teorizando que en un futuro, cuando la pesadilla del terrorismo haya acabado, pueda ser posible el reencuentro entre esas dos almas de la izquierda abertzale representadas por Aralar y Batasuna. Que eso propicie una alianza con la izquierda representada por el PSOE tanto en Navarra como en la CAV, y como consecuencia la posibilidad de gobiernos progresistas en ambas comunidades. Quizás alguien teorice sobre la necesidad de soltar el lastre que para que se de esa hipótesis suponen partidos como PNV y EA. Quizás alguien esté teorizando sobre la importancia que para un proyecto más audaz y ambicioso supone lo que ocurra en Navarra, y por tanto lo que ocurra en el seno de Na Bai. Quizás alguien teorice sobre que Na Bai ya está amortizado, y es tiempo de nuevas experiencias.

Pero eso es política ficción. Ahora Na Bai se debate en su propio dilema, y en los próximos días sabremos su desenlace. Pase lo que pase siempre quedará el recuerdo de lo que pudo, lo que debió ser, y no fue. Confiemos en que el futuro nos depare una nueva oportunidad y las izquierdas de esta parte del país nos podamos encontrar y colaborar.

Hasta entonces seguiremos intentado comunicarnos, dialogar, sintetizar proyectos, aunque sólo sea a título individual.