martes, noviembre 19

Urquijo, Franco, Lluch. Efemérides como recuperación de la memoria colectiva





Según el diccionario de la RAE efeméride es un “acontecimiento notable que se recuerda en su aniversario”.

Estos días van llegando una tras otra tres efemérides, diferentes pero con significados profundos, todas ellos de muertes. Acabamos de pasar los 20 años de la de Enrique Urquijo, el 20 los 44 de Franco y el 21 los 19 de Ernest Lluch, aunque esta cabe definirla como asesinato.

De Enrique ya hablé en mi anterior reflexión, por eso ahora toca recordar que este miércoles 20 de hace 44 años Franco dejaba de existir. A menudo echando un vistazo a los medios de comunicación diarios se puede dudar de que efectivamente haya sido así.

Uno tiene la extraña sensación de que nuevamente hay que situarse en primera línea de fuego, intentando frenar la posibilidad de que Franco y sus ideas sigan vivas, recordando aquella madrugada gris y tenebrosa.

Me viene a mi memoria como si fuera hoy, la reunión de gentes del PCE unas horas antes, con la sombra de que una época más negra aún podría llegar como algunos preveían. Recuerdo el recorrido en mi SEAT 600 hasta mi lugar de trabajo sin saber muy bien como saldría de allí.

No fuimos capaces de derrotarlo en las calles, en las fábricas y universidades, pero de allí salió una generación curtida que hoy aún sigue en las trincheras. Como en el libro de Ostrovski “Así se forjó el acero”.

Gentes antifascistas, inconformistas, librepensadoras, republicanas, ateas y un pelín utópicas, demás de ingenuas, que en los tiempos actuales observamos con estupor como en algunos lugares vuelven a gobernar sus sucesores. Ese extraño conglomerado de derecha extrema más extrema derecha que significan PP, Cs y especialmente VOX.


Me llega la imagen de aquella madrugada negra, de mi desayuno con mi amigo y compañero de lucha en silencio, apenas algún comentario sobre lo que podría pasar. Ambos militábamos en el PCE, él en la fábrica Estándar donde trabajaba, yo en la Universidad y en Artes Gráficas. Se hablaba de la “noche de los cuchillos largos”, que la extrema derecha camparía a sus anchas este día, detenciones, quizás desapariciones, muertes….

No teníamos miedo, pero fue un desayuno extraño, como de despedida. Luego en el viaje que siempre hacíamos juntos hacia la zona de Atocha en aquel emblemático SEAT 600 que tanta propaganda anti franquista cobijó, hablamos de prepararnos por si nos detenían, antes ambos habíamos “limpiado” la casa y ese día la despedida fue más intensa, más emotiva. Lo vi caminar hacia la entrada de su fábrica volviéndose cada 10 metros y saludándome con la mano con un intento de sonrisa. 

Pensé que quizás era la última vez que podía verle, los dos teníamos un historial en la BPS y éramos candidatos firmes a poder resultar afectados por la represión y un estremecimiento me recorrió el cuerpo.

Hoy miro por mi ventana y recuerdo ese momento, observo el panorama político y me vuelvo a estremecer…..

Por último el miércoles 21 de hace 19 años asesinaron a un compañero de lucha por el diálogo y el entendimiento, como yo constructor de puentes; Ernest Lluch.


Al enterarme sentí como me sacudían un directo al mentón que casi me tiró a la lona. Mantenía con él la misma línea de pensamiento respecto al conflicto vasco y a la actividad de ETA y fueron a por él, como antes a por otro amigo: Juan Mari Jáuregui, porque precisamente atacaban a los constructores de puentes, esos que ellos intentaban dinamitar con sus armas, con su violencia.

Recuerdo igualmente que al final de la manifestación que recorrió las calles de Barcelona como repulsa por su asesinato, la periodista Gemma Nierga, que fue la encargada de leer el manifiesto final, se saltó el guion pronunciando una frase que dejó seco, con cara de póker, al duro José María Aznar allí presente y por entonces Presidente del Gobierno: “Estoy convencida de que Ernest, hasta con la persona que lo mató, habría intentado dialogar; ustedes políticos que pueden, dialoguen, por favor".

Fue como un puñetazo que la sociedad civil a través de Gemma, daba en la mesa de unos políticos enquistados en la confrontación y la guerra. Esa reflexión se pronunciaba después de un infame asesinato y en un momento muy duro de la banda terrorista ETA. 

Viene ahora a mi memoria aquella famosa frase que quizás marcó el devenir de la solución de un conflicto que parecía eterno e irresoluble, observando la tensión centro-periferia actual, que muestra los mismos síntomas.

Se refería Gemma a la necesidad de solucionarlo por la vía del diálogo y el entendimiento entre diferentes, incluso entre muy diferentes y de alguna manera así se hizo, aunque fuera de manera minoritaria, paciente y discreta.

Hoy 19 años después aquella situación ha cambiado radicalmente aquí, aunque aún existan rescoldos sin apagar y gentes ancladas en el inmovilismo en un lado y otro de ese río hoy de aguas remansadas.

Me pregunto ahora que veo esta otra dura confrontación, en éste caso entre el Estado y Catalunya, si Gemma no debiera pronunciarla de nuevo en las calles de esa Barcelona convulsa, o directamente en cada sesión del Parlament, o en cada sede de los partidos de ámbito catalán y estatal.

Dialoguen, dialoguen entre las izquierdas, dialoguen entre los diferentes. Construyan puentes por los que comunicarse. Ernest Lluch si aún viviera seguro que lo estaría intentando. Aquí en situaciones más extremas fuimos capaces de hacerlo. ¿Por qué allí no?

Efemérides, diversas, complejas, pero que merecen ser recordadas, porque el olvido es lo más terrible que nos puede ocurrir.

Esta reflexión pretende impedir ese olvido.

Veremos………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 19 Noviembre 2019




sábado, noviembre 16

20 años sin Enrique Urquijo. Te he echado de menos


Escribir un artículo que no hable de política, de la de aquí o la de allí, produce un cierto vértigo, un punto de pudor. Si no hablamos de los temas actuales, pacto para nuevo gobierno o Catalunya, tenemos que sacar a la luz sentimientos y sensaciones, en un mundo donde ocultarlas se convierte en deporte nacional.

Es probable que nos dediquemos a analizar, reflexionar, exponer temas que se denominan serios, esos dos más Monarquía, Bolivia, Brexit, crisis, porque es mucho más fácil y así no nos exponemos a aparecer públicamente en carne viva.

Como dice una estrofa de “Ojos de gata”, “cómo evitar que me vuelva vulgar al bajarme de cada escenario”. O sea que los que escribimos constantemente sobre actualidad política, corremos el riesgo de volvernos vulgares al bajar del escenario de hacerlo sobre otros temas donde nos desnudamos y eso….., eso produce terror en un mundo de cobardes.

Pero esta mañana gris, tanto como sus canciones, me arriesgo y me lanzo al abismo provocado por las sensaciones tenidas al escuchar de nuevo los discos antiguos de mis queridos Los Secretos

Antes de comenzar recordar aquella comida de hace 16 años con Álvaro y Víctor su manager, repleta de recuerdos de nuestros respectivos hermanos. De quienes se nos fueron demasiado pronto, quizás por vivir muy deprisa en una época donde dejamos atrás a las gentes más audaces, creativas, imaginativas y sensibles.

En esa emotiva conversación le hablé de Javi, mi hermano que se lo llevó aquella cruel pandemia; líder y compositor de un grupo de rock que se pateó los garitos de Madrid allá por finales de los 70 y principios de los 80: RETALES. Sentí que a través de ambos, Javi y Enrique, se construía un vínculo, un fino hilo de comunicación entre nosotros.

Quizás la música actual sea un reflejo de la sociedad líquida que nos toca vivir-sufrir y la razón por la que un grupo como Los Secretos hayan cumplido 40 años sobre los escenarios, cuando los que aparecen hoy en día, al igual que sus canciones, duran apenas un telediario porque como la mayoría de las relaciones actuales son de usar y tirar.

Los Secretos continúan porque son verdad, compromiso, profesionalidad y especialmente sentimientos a borbotones. Por eso emocionan, te llegan hasta lo más profundo y las gentes que asisten a sus conciertos se saben de memoria cada una de sus canciones y son unas cuantas.

Ahora recuerdo que este domingo 17 se cumplen  20 años de la pérdida de su líder Enrique Urquijo. Los aniversarios múltiplos de 5 adquieren una relevancia especial.

Cada año suelo escribir una pequeña reflexión como humilde homenaje, para mantener vivo el recuerdo de quien me acompañó en tantas tardes, tantos viajes, instantes, tantos momentos especiales, buenos y no tanto. Su vida se truncó ese día de hace 20 en una calle de Madrid, se quebró como un juguete roto por la vida como se quebró la de Javi.

Estaba solo, o quizás con una mala compañía, y a muchos se nos heló el alma al enterarnos. A todos aquellos que admirábamos su música y la poesía de sus letras, a veces amargas como la vida misma, impregnadas de soledad y tristeza.

Esa misma tristeza que se extendió entre quienes nos estremecíamos con sus palabras musicadas, en las tardes de cualquier otoño como el que se lo llevó, quizás porque sentíamos lo mismo que él aunque nos faltaba su creatividad, su sensibilidad a flor de piel. El 17 de nuevo volveremos a emocionarnos al recordarlo.

Canciones de amor pero especialmente de desamor, de tristeza, llenas de poesía, de pasión, salidas de lo más profundo del ser humano, de esos terrenos que hoy apenas nos atrevemos a pisar en esta sociedad fría y líquida. Caricias hechas canción, cataratas de emociones que te hacían SENTIR, así con mayúsculas y al mismo tiempo vivir cuando él estaba dejando de hacerlo.

Ese día también entendí que había perdido a un compañero de viaje en esto del vivir de manera especial, a un amigo aunque nunca crucé una palabra con él, porque solo lo conocí a través de su música y de las veces que fui a verle actuar, alguien que entendía lo que había sentido muchas veces, y era capaz de transformarlo en letras, en canciones. De alguna manera volvía a perder a mi hermano.

Canciones que a uno le habría gustado haber compuesto: “Volver a ser un niño”, “Cambio de planes”, “Quiero beber hasta perder el control”, “La calle del olvido” y tantas otras y que ahora suenan en mi tocadiscos. Esas que forman parte ya de la banda sonora de mi vida, de la mía, y de una parte de aquella generación, aunque quizás nunca se hayan parado a pensarlo.

Ahora la mayoría de los jóvenes no le conocen, quizás su música hoy suene demasiado densa, probablemente les atemorice porque activa sensaciones hoy casi desaparecidas. Se pierden un tesoro.

Mi “amigo” mi “compañero de viaje” Enrique Urquijo seguirá vivo mientas sigamos vivos los que aún escuchamos y somas capaces de sentir su música. Nos seguirá acompañando en nuestros bajones, en los momentos de penumbra, de pena o desamor, y nos levantará el ánimo, nos hará un poco más felices al comprender que no somos los únicos.

Sentado frente al ordenador para escribir esta reflexión, que más que nunca sale de lo más profundo de mí, pienso en Javi, en Enrique y me emociono haciéndolo...

El mejor homenaje que le podremos dedicar a Enrique ese 17 de Noviembre será escucharle, saborearle despacio como le gustaba a él. Ojalá las radios de nuestro gris y triste país lo tengan en cuenta y hagan programas especiales que lleven su música a las nuevas generaciones.

Descansa en paz Enrique Urquijo, hermano, compañero del alma. Gracias por haber sido así, por ser capaz de activar nuestro lado más oculto, sensible y vulnerable.

Gracias, eskerrik asko Álvaro, Jesús, Ramón, Juanjo, Santi por seguir ahí manteniendo su bandera, gracias por mantener viva su memoria, no os vayáis nunca por favor

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Noviembre 2019    


miércoles, noviembre 13

No nos falléis Sánchez, Iglesias, Errejón, Rufián, Otegi



Publicado en Nueva Tribuna, Diario 16, El Confidencial Digital, El Periodista Digital, Plaza Nueva, Eldiario.es y Diario de Noticias de Navarra del 11 al 14 Noviembre 2019

La noche del 14 de Marzo 2004 después de ganar de manera imprevista las elecciones generales, José Luis Rodríguez Zapatero pronunció una frase que ya forma parte de la historia de nuestro país. “No os fallaré” sonó contundente y la realidad es que no lo hizo. Ahora conviene recordarla 15 años después.

Después del 10-N la opción que lamentablemente adquiría mayor peso era la favorita de los poderes fácticos, desde los grandes bancos, al IBEX 35, la gran patronal y Bruselas; que PSOE y PP se pongan de acuerdo de alguna manera,  incluso con una “Grosse koalition” al estilo alemán.

Supongo que los estrategas de Moncloa fueron conscientes de que en el caso de que se optara por esa solución, lo normal es que el PP  no quisiera abrasarse dentro del gobierno (así lo anunció esa noche), especialmente con la que se nos viene encima, conflicto catalán, sentencia de los EREs, Brexit y sobre todo la crisis económica.

Preferiría un apoyo externo tibio dándole los votos en la investidura pero sin implicarse en el gobierno, dejando al PSOE cocerse en el caldo de todos esos conflictos y que la legislatura sea corta, menos de un año, y en las siguientes elecciones arrasar con un electorado socialista indignado debido a esa traición.

En ese instante surgió el temor a la reacción de las bases socialistas y probablemente esa fue la razón por la que se evitó intentar ese pacto anti natura. Resultaba clarificador que esa militancia que se agolpó la noche electoral a las puertas de Ferraz 70, ya no gritara “con Rivera no” sino “con Iglesias sí” o “con Podemos sí”, mandando un mensaje nítido a Sánchez y de rebote a Iglesias.

Su reacción resultó extemporánea. “Os veo muy participativos” les gritó visiblemente molesto, pero parece que captó el mensaje y fue consciente del peligro si esta vez no seguía esa senda.

Conclusión: la izquierda al propiciar con su desencuentro esta nueva cita electoral se situaba en la encrucijada de dirigirse hacia el paraíso, si Sánchez escuchaba ese mensaje y busca un gobierno de izquierdas con UP y Más País más el apoyo externo de PNV y ERC, o el abismo de hacer lo que le pedían los poderes fácticos.

Supongo que la noche electoral fue muy larga en Moncloa y Galapagar, conscientes de que o espabilan de manera definitiva o se condenaban y con ellos a diez millones de progresistas, a un tránsito cruel por el desierto de duración imprevisible.

Con el peligro, ahora más evidente que nunca, de que si seguían cometiendo errores la derecha extrema y la extrema derecha podrían gobernar juntas en un futuro inmediato y ya podemos intuir mirando a Andalucía y Madrid lo que puede suponer eso.

Esa larga noche les llegó el mensaje. Necesitábamos la unidad de la izquierda (incluyo aquí a ERC) con el apoyo del PNV. Necesitábamos políticas progresistas frente a la crisis, resolver las tensiones centro-periferia y frenar a la extrema derecha. Necesitábamos esperanza frente a la desolación de otras hipótesis.

A la mañana siguiente ambos despertaron, si es que llegaron a dormir algo, con la firme decisión de que lo que no fue posible antes debía serlo ahora. Así en apenas unas horas el acuerdo vio la luz para sorpresa de propios y extraños.

La foto del abrazo entre ambos líderes se transformó en viral y recordaba a otra que fue referente de la lucha antí franquista, la del famoso cuadro de Genovés.

Con una diferencia sustancial, que en éste el abrazo es coral, colectivo y es lo que falta ahora, que las bases socialistas y podemitas, que se han estado degollando durante meses, ahora sigan el ejemplo de sus líderes y se abracen para caminar juntas por el complejo camino que se abre.

Pedro y Pablo, PSOE y Podemos, la izquierda en su conjunto y añado aquí a Más País, ERC, o BNG, incluso Bildu, tienen un reto histórico, gobernar juntos. Suman 172, que si añadimos a PNV supondrían mayoría absoluta para permitir cumplir los 4 años de legislatura con firmas de Presupuestos incluidas.

Vienen tiempos difíciles, a la amenaza de la extrema derecha se le suma la crisis económica que asoma su faz, más el reto de configurar una estructura del Estado que no genere tensiones entre el centro y la periferia, por eso hay que hacer un esfuerzo de imaginación, audacia y especialmente generosidad para desde lo que nos une intentar resolver lo que nos separa. Tenemos tiempo para que en 2023 a este país no lo conozca ni la madre que le parió, para bien claro.

El título de esta reflexión rememora el compromiso de Zapatero en 2004 y hoy hay que pedírselo a Sánchez e Iglesias, pero también a Errejón, Rufián y Otegi, incluso a Urkullu. No nos falléis, esta vez no, porque sería la tercera , probablemente la última y llegará la noche para todas y todos.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 13 Noviembre 2019



lunes, noviembre 11

¿A dónde nos habéis llevado Sánchez e Iglesias, insensatos?




Pasó el día D en el que habían depositado tantas esperanzas el equipo que asesora al Presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez, sin escuchar lo que les llegaba de la sociedad.

Porque los augurios antes de saber el resultado final no eran buenos. Los datos de voto por correo, un 27 % menos que el 28-A, las previsiones de mal tiempo en la mayoría del país, los de participación real a las 14 h con un 3,5 % menos y 18 h con un casi 4 %, anunciaban una ligera desmovilización de la izquierda y así fue con una bajada del 6 %.

Resultaba clarificador que donde menos ha bajado es donde el voto nacionalista resulta predominante, Euskadi y Catalunya y allí donde la derecha es mayoritaria como Madrid. En total casi 16 millones de votantes.

Y llegó el recuento, como siempre ejemplar porque a las dos horas ya existían resultados casi definitivos. Quedaba así desvelado el gran fracaso al que Pedro Sánchez y su gurú Iván Redondo habían llevado al PSOE, a la izquierda y especialmente al país con su insensatez. Eso sí, con la inestimable ayuda de Pablo Iglesias y su correspondiente asesor VIP Pablo Gentili.

La noche salía redonda, pero justo al revés de lo previsto. El PSOE, UP y la izquierda bajaban, la distancia con la derecha disminuía de 17  a 6 diputados,  permitían recuperarse al PP aunque menos de lo que Pablo Casado preveía, hundían al centro de Cs dejando a Albert Rivera al borde del colapso, debilitaban a otro hipotético colaborador como ERC y dejo para el final los elementos más graves, permitían el ascenso incontrolado de la extrema derecha de VOX y el fortalecimiento de las opciones nacionalistas e independentistas. Además de perder la mayoría absoluta que se tenía en el Senado.

Un fortalecimiento que va a exigir al próximo gobierno repensar seriamente las tensiones centro-periferia, que ya no sólo afectan a Catalunya, con la aparición de la CUP y la subida de JxCat y Euskadi, con una nueva subida de PNV y Bildu, sino que surgen nuevos elementos como BNG, Teruel existe, PRC, que se suman a CC.
Vamos, para cum lauden genios.

Pedro Sánchez y sus palmeros situaban así al país en una situación de ingobernabilidad mucho más grave que tras el 28-A. Con un elemento novedoso, lo que antes daba, o sea la suma con mayoría absoluta de PSOE y Cs, ahora no, incluso en este nuevo panorama resulta aún más complejo buscar una fórmula que garantice la mayoría absoluta, además de complicarse la opción de salir investido en segunda votación con la abstención de PP y Cs, que antes sumaban 123 y ahora 98.

El día después deja así un panorama desolador. Este país no se merece la recua de dirigentes que nos toca sufrir. De los seis de ámbito estatal que se presentaron este domingo, cinco han quedado descalificados de una u otra manera.

Sánchez porque le dijeron que era el más guapo y más listo y sacaría por encima de 130 o 140 diputados y ha bajado, Iglesias porque cada elección que pasa debilita a UP, Casado pretendía un resultado por encima de 100 y se queda a medio camino, Errejón fracasa estrepitosamente en su intentona y el peor parado Rivera demuestra una falta de dignidad de libro al no dimitir la misma noche electoral.

Si los líderes políticos actuales tuvieran un mínimo de dignidad habríamos amanecido sólo con uno de los que iniciaron la carrera; Abascal que lleva a la extrema derecha directa al Olimpo.
Gracias a los errores del resto, eso parece evidente, pero o somos conscientes de que en este país ya existen tres millones seiscientas mil personas que confían y apoyan a un partido extremista, xenófobo, racista, homófobo, o difícilmente podemos frenarles. El grito que lanzaron ayer era significativo: “a por ellos, a por ellos, oé, oé, oé. Oído cocina.

Y surge la pregunta: ¿para eso nos han metido en este nuevo lío? ¿para nuevamente encontrarnos un empate técnico y además que el independentismo (ahora mucho más cabreado) siga siendo imprescindible, excepto para un pacto izquierda-derecha anti natura?

¿Para qué entonces unas elecciones que han servido apenas para fortalecer a PP y VOX y debilitar a Cs, nos preguntamos algunos recibiendo sobre nosotros la furia de los palmeros de turno?

¿Qué opciones quedan ahora?

La que lamentablemente adquiere más peso es la que precisamente sigue siendo la favorita de los poderes fácticos, desde los grandes bancos, al IBEX 35, la gran patronal y Bruselas; que PSOE y PP se pongan de acuerdo de alguna manera,  incluso con una “Grosse koalition” al estilo alemán.

Reconozco que me tiembla la mano al escribir sobre esta opción, pero con un PSOE con 120 diputados y un PP con 88 la presión para que sea así va a resultar brutal.

En el caso de que se opte por esa solución, lo normal es que el PP no quiera abrasarse dentro del gobierno con la que se nos viene encima, conflicto catalán, sentencia de los EREs, Brexit y sobre todo la crisis económica.

Preferirá un apoyo externo tibio dándole los votos en la investidura pero sin implicarse en el gobierno, dejando al PSOE cocerse en el caldo de todos esos conflictos y que la legislatura sea corta, menos de un año, y en las siguientes elecciones arrasar con un electorado socialista indignado debido a esa traición.

Precisamente el temor a esa reacción de las bases socialistas es la que puede evitar ese pacto anti natura. Resulta clarificador que esa militancia que se agolpó la noche electoral a las puertas de Ferraz 70, ya no gritaba “con Rivera no” sino “con Iglesias sí” o “con Podemos sí”, mandando un mensaje clarificador al líder divino que existen serias dudas que haya podido captar, o al menos que haga caso al mismo.

Su reacción extemporánea así lo indica. “Os veo muy participativo” les gritó visiblemente molesto. Claro Sánchez, como debe ser, como les pides en las campañas electorales para obtener votos, que sean participativos, como debe ser la militancia de la izquierda. Claro que viéndole rodeado de palmeros que le adulan constantemente es difícil que entienda esto.

Conclusión: la izquierda al propiciar con su desencuentro esta nueva cita electoral se sitúa en la encrucijada, de dirigirse hacia el paraíso si Sánchez escucha el mensaje y busca un gobierno de izquierdas con UP y Más País más el apoyo externo de PNV y ERC, o el abismo de hacer lo que le piden los poderes fácticos.

Convendría indicarles a esas izquierdas, especialmente PSOE y UP, que o espabilan de manera definitiva o se condenan y con ellos a diez millones de progresistas, a un tránsito cruel por el desierto de duración imprevisible.

Con el peligro, ahora más evidente que nunca, de que si siguen cometiendo errores la derecha extrema y la extrema derecha puedan gobernar juntas y ya podemos intuir mirando a Andalucía y Madrid lo que puede suponer eso.

Necesitamos la unidad de la izquierda (incluyo aquí a ERC) con el apoyo del PNV. Necesitamos políticas progresistas frente a la crisis, resolver las tensiones centro-periferia y frenar a la extrema derecha. Necesitamos esperanza frente a la desolación de hoy.

¿A dónde nos habéis llevado Sánchez e Iglesias? Al borde del abismo. ¿Seréis esta vez capaces de evitar que nos despeñemos?

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 10 Noviembre 2019



martes, noviembre 5

Mi voto depende de una respuesta de Pedro Sánchez



Publicado en Nueva Tribuna, Público, Periodista Digital, El Confidencial Digital, Plaza Nueva, Gara, Diario 16 del 5 al 7 de Noviembre 2019.

Después de los sucesivos fracasos de las izquierdas, incapaces de alcanzar un acuerdo de gobierno de progreso en un momento favorable, con las derechas vencidas y humilladas, más la mayoría de los nacionalistas en posiciones sensatas, tomé una decisión dura y dolorosa; el 10-N las urnas no contarían con mi voto.

Después con el paso del tiempo el cabreo de un primer momento dio paso a la reflexión serena. Recordé aquellos duros momentos donde luchábamos contra el franquismo, entre otras cosas para conseguir poder votar libremente, lo que me hizo cambiar de opinión; iría a votar aunque aún no sabía qué o a quién.

Las gentes de mi generación funcionamos de manera reflexiva, con la razón, condicionados por nuestro concepto ético, pertenecemos por eso a una especie en vías de extinción en un momento de decisiones impulsivas, a menudo irreflexivas y banales.

Por eso aguanté con espíritu masoquista el debate de ayer, dejé una parte de mi derecho al descanso intentando percibir indicios que ayudaran a decidir mi voto, sabiendo que siempre iría dirigido a opciones de izquierdas.

Fue una decepción, escuché más de lo mismo, la misma cantinela cansina y pocas certezas después del constante bla, bla, la de los líderes que ya parecen viejos a pesar de su juventud. Vi a un Pablo Iglesias enquistado en su “sillonitis”, que me lleva a descartarlo como opción electoral.

Qué tropa señor, pensé justo al principio del esperpento, sensación agudizada a medida que pasaban los minutos, las horas. Ignoro si fui un bicho raro o hubo más gentes, especialmente en la izquierda, que tuvieron la misma sensación de hastío y frustración.

Siempre he pensado que la izquierda debería estar trabajando para intentar transformar la sociedad por encima de tacticismos electoralistas y no sólo en interpretarla a través de encuestas como sucede ahora. De ahí una parte de mi decepción que me llevaba a un aluvión de interrogantes.

¿Por qué Pedro Sánchez no defiende ahora los principios por los que muchos le apoyamos durante su campaña en las segundas primarias? ¿Por qué ahora en lugar de buscar soluciones políticas para las tensiones centro-periferia opta por medidas duras y punitivas? ¿Por qué sustituye ahora el diálogo y la negociación por el palo judicial y policial? ¿Dónde queda ese concepto que comparto de “España como nación de naciones”, como Estado Federal Plurinacional?

Complejas preguntas que llevarían para una tesis en la Universidad de Políticas. Pero algo sí parece evidente, que el delirio de su gurú de cabecera le lleva a decir alguna insensatez como la de prohibir los referéndums.

Por dos razones que si lee estas líneas entenderá con facilidad. Porque los referéndums ilegales ya están prohibidos y si no que se lo cuenten Junqueras y compañía y porque existe un mecanismo que los hace legales y mira tú por dónde figura en la sacrosanta Constitución, en su artículo 92.1 que señala: “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados”.

¿Pretende entonces Sánchez prohibir algo que garantiza nuestra Constitución? ¿O simplemente no lo sabía y se tiró a la piscina sin agua?

Pero lo más preocupante y de ahí el título de este artículo, fue la incongruencia de que después de reconocer que PP, Cs y VOX representan la versión más cutre y extrema de dicha ideología, fuera capaz de pedirles su ayuda para poder gobernar. Se supone que en forma de abstención ya que parece y esto me lo creo, que descarta la “Grosse koalition” a la alemana.

Creo que si es así ignora que comenzar dirigiendo un gobierno con la abstención de un PP crecido, más una extrema derecha al alza, le va a llevar a que le dejen cocerse a fuego lento de las diferentes crisis (Catalunya, Brexit, crisis económica) y cuando las encuestas les den para gobernar dejarle caer.

O sea a una legislatura corta en la que tendrá que asumir una parte del ideario derechoso para su gestión, convirtiéndose en un traidor para una parte de su base social entre la que me encuentro.

Y aquí viene mi pregunta a Pedro Sánchez que decidirá mi voto el próximo domingo: ¿De verdad vas a ser capaz de acceder a la presidencia del gobierno con la abstención de la derecha extrema que hoy representa el PP? ¿Sí, o no? Sin soliloquios por favor.

Dudo mucho que lea esta reflexión y mucho menos que me conteste, por lo que tendré que tomar la decisión por la percepción, por las ondas magnéticas que perciba. Pero tiene toda la pinta que va a tener que ser dolorosa.

Querido compañero Pedro, te apoyé a muerte en los momentos difíciles, llevo votando al PSOE desde 1991, pero ahora no me fío nada, por eso recurro a este método para eliminar mis dudas, a esta pregunta que desde posiciones de izquierdas debiera ser fácil de contestar.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 5 Noviembre 2017






domingo, noviembre 3

10-N: ¿paraíso o abismo?



Publicado en Nueva Tribuna, Público, Diario 16, Confidencial Digital, Periodista Digital, Navarra Información, Plaza Nueva, Diario de Noticias de Navarra, Gara Del 31 de Octubre al 4 de Noviembre 2019.

Justo en el instante de comenzar esta reflexión quedan 10 días para el 10-N. Precisamente comienza la campaña la noche en la que se conmemora el día de los difuntos, de los muertos, ante lo que surge un interrogante: ¿serán esos muertos las derechas o las izquierdas, o quizás ambas?

Si hacemos caso al oráculo de Tezanos, antes llamado CIS, la respuesta estaría clara, las primeras y además por goleada, pero me temo que de nuevo este señor vuelve a barrer para casa sin ser consciente de que esa bravuconada les puede salir fatal.

No es la confianza precisamente lo que necesita una izquierda entre cabreada y decepcionada, sino todo lo contrario. Un CIS con la amenaza de que la derecha extrema y la extrema derecha pudieran llegar al poder podría haber sido mucho más eficaz que este.

Es curiosa la mala puntería que está demostrando Pedro Sánchez a la hora de colocar a sus gurús. Entre Iván Redondo y éste le van a mandar a la oposición a poco que sigan metiendo la pata.

Porque el resto de las encuestas y la percepción social, indica que en el mejor de los casos se va a repetir el resultado anterior, al menos en lo referido a la suma entre bloques.

¿Para eso nos han metido en este nuevo lío? ¿Para que nuevamente haya casi un empate técnico y además que el independentismo (ahora mucho más cabreado) siga siendo imprescindible, excepto para un pacto izquierda-derecha anti natura?

Con un agravante al menos para las opciones del PSOE, que esta vez se elimina la opción de sumar con un Cs en decadencia absoluta.

¿Para qué unas elecciones que servirán apenas para fortalecer a PP y VOX y debilitar a Cs?

¿Qué opciones quedan si aciertan, no ya la previsión del CIS, sino las del resto? Una, que precisamente es la favorita de los poderes fácticos, desde los grandes bancos, al IBEX 35, la gran patronal y Bruselas; que PSOE y PP se pongan de acuerdo de alguna manera, o bien con la abstención de los segundos, o incluso con una “Grosse koalition” al estilo alemán.

Reconozco que me tiembla la mano a la hora de escribir sobre esta opción, pero con un PSOE con 120/125 diputados y un PP en torno a 100 la presión para que sea así va a resultar brutal.

En el caso de que se opte por esa solución, lo normal es que el PP no quiera abrasarse dentro del gobierno con la que se nos viene encima, conflicto catalán, sentencia de los EREs, Brexit y sobre todo la crisis económica.

Preferirá un apoyo externo tibio dejando al PSOE cocerse en el caldo de todos esos conflictos y que la legislatura sea corta, menos de un año, y en las siguientes elecciones arrasar con un electorado socialista indignado debido a esa traición.

Conclusión: la izquierda al propiciar con su desencuentro esta nueva cita electoral podría encontrarse con el paraíso, si se cumplen los vaticinios de Tezanos en los que les da mayoría absoluta, eso sí han sido capaces de aprender del pasado reciente, o el abismo de hacerlo el resto de las previsiones y el pálpito social que indica justo lo contrario.

Pase lo que pase a 10 días del momento de la verdad convendría indicarles a las izquierdas, especialmente PSOE y UP, que o espabilan de manera definitiva o se condenan y con ellos a once millones de progresistas, a un tránsito cruel por el desierto de duración imprevisible.

¿Paraíso o abismo? ¿Triunfo o debacle? ¿Futuro o pasado? ¿Risas o llanto? El domingo 10 a la noche el futuro de este país, el futuro de la izquierda quedará más clarificado.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 31 Octubre 2019



domingo, octubre 27

“Botiflers”; la cobardía de algunos



Publicado en Nueva Tribuna, Gara, Periodista Digital, El Confidencial Digital, Plaza Nueva, Navarra Información, Diario 16, del 25 al 26 de Octubre 2019.

Hoy no toca hablar de Franco

Botifler es una palabra catalana que históricamente se refiere a lo que se les llamaba allí a los partidarios de Felipe V, en la Guerra de Sucesión española durante el siglo XVIII.

Posteriormente su significado fue variando hasta que recientemente se asimiló a la palabra castellana “traidor”.

Quizás la primera vez que en el resto del país se escuchó fue cuando en Septiembre de 2017 y después de haber llegado a un acuerdo con el Lehendakari Urkullu que mediaba con el gobierno de Rajoy, se filtró que Puigdemont iba a dejar sin efecto la declaración de independencia, convocando en Catalunya nuevas elecciones.

Ese rumor corrió como la pólvora por la plaza de Sant Jaume de Barcelona repleta de entusiastas independentistas que, paradójicamente (visto desde su posición actual), acababan de leer un twit de Gabriel Rufián, haciendo alusión a las 155 monedas de plata que el traidor Judas Iscariote cobró de los judíos por vender a Jesús de Nazaret.

A partir de ese instante esa masa incontrolada gritó cual denuncia brutal esa palabra referida al President y atravesando las paredes de su despacho acabó llegando a sus delicados oídos, pasando desde ellos hasta su cerebro llegando a sus partes nobles, produciendo un efecto de elevación que las llevó hasta su garganta. 

Utilizando una palabra grosera el President se acojonó al escucharla y a partir de ese instante olvidó de manera cobarde e irresponsable todo lo pactado con el Lehendakari y sin ni siquiera tener tiempo para adecentar su ropa íntima acabó entregado a las demandas de la turba.

Malos tiempos para la lírica cuando un líder toma sus decisiones en función de su propia cobardía, porque para no ser el “botifler” de la masa acabó siéndolo de la ciudadanía que debía representar.

Cuando quienes deben liderar un tránsito democrático acaban entregados a la oclocracia, a los dictados de una minoría radicalizada, la democracia se pervierte. Eso pasó en Catalunya en aquellos instantes.

También cuando quienes deben ser valientes adalides de la libertad y la pluralidad se convierten en cobardes abducidos por el griterío, su ideología se acaba aproximando mucho al fascismo.

En los últimos días se vuelve a repetir la historia. Quim Torra que como incluso él mismo aseguró es un President interino, acaba sucumbiendo al terror de la palabra “botifler”.

Mal dirigente quien se quiebra sólo por una palabra de una parte minoritaria de su ciudadanía, cuando debiera intentar representar a toda, o al menos a la mayoría de ella.

Mal dirigente cuando se acobarda a la hora de valorar los acontecimientos ocurrido en Catalunya la pasada semana y en lugar de ponerse del lado de su propia gente, de los Mossos d`Escuadra que se dejaron la piel por guardar el orden, acaba haciendo con los delincuentes que destrozaron la ciudad.

Mal dirigente él y quienes como ERC acaban abandonando su posición de equilibrio moderado, acobardados después del episodio sufrido el pasado sábado por su portavoz Gabriel Rufián.

Para que no les acuse la minoría violenta y radical de “botiflers” acaban siéndolo de la inmensa mayoría del pueblo de Catalunya.

No es con cobardía como se va a solucionar este conflicto, ni por un lado, ni por el otro. Ni con esa cobardía ni con la de un PSOE atenazado por la presión de la derecha extrema. Así no!

Por estos lares vivimos instantes mucho más duros y aguantamos, resistimos al empuje de la turba violenta. Buscando eso sí complicidades en la otra orilla, pero no nos importaron ni los insultos, ni los gritos, ni las presiones y gracias a esa resistencia ahora estamos como estamos; en paz.

Un mensaje para las gentes sensatas independentistas comenzando por ERC: No os acobardéis ante los gritos de “botiflers”, resistir, aguantar y buscar vías de comunicación con el “otro”.

Ceder a la presión de presentar y aprobar la resolución que se aprobará la semana próxima en el Parlament no ayuda a solucionar el problema, lo agrava. Rectificar, ser valientes, audaces y seguir por la senda que habíais trazado sin importar el griterío. Es así como se escribe la historia con dignidad.

Estoy convencido de que os aterroriza la posibilidad que esta tensión pueda llevar a la derecha al poder el próximo 10-N. Ayudar a evitarlo, no a conseguirlo. Nunca cuanto peor ha sido mejor, nunca.

¿”Botiflers”? ¿Traidores? Ellos que imponen el terror en las calles, ellos que recurren a lo peor de otros lugares para conseguirlo, ellos que anteponen la violencia a la templanza, quienes irresponsablemente  intentan llevaros al despeñadero. No lo consintáis.

Toca ahora valentía, audacia, sensatez, imaginación, lealtad al pueblo (todo) de Catalunya y generosidad. La nuestra y la vuestra.

Hoy toca dirigirme a vosotros, mañana será a los otros.

Veremos.............

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 23 Octubre 2019