sábado, marzo 21

Coronavirus; como los nazis no señores.




Leo con sorpresa primero, preocupación después y con indignación al final dos noticias sobre la sanidad y el coronavirus.

Una de ellas señala que sólo se atenderá con respiradores a personas de más de 65 años.

Un escalofrío me ha recorrido el cuerpo recordando lo que los nazis practicaron hace 80 años. Ellos lo llevaron al extremo y mandaban a esos mayores al crematorio.

La segunda es si cabe más terrible, porque viene de un sector del personal sanitario. En ella se señala un informe del Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) y cuyo contenido han consensuado con la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), según el cual sólo se debe atender a los pacientes con “esperanza de vida superior a dos años”.

¿Quién y con qué percepción divina decide los pacientes que durarán menos de dos años? Está demostrado por los hechos que las generaciones anteriores, especialmente las que sufrieron la guerra y postguerra tienen más aguante que las actuales.

¿Deberemos salvarles a ellos y no atender a los jóvenes, cuya irracionalidad les lleva a caer como chinches en accidentes de tráfico de fin de semana?

¿Quién es más merecedor de selección positiva una persona mayor que se cuida al máximo, o un joven que se pone de alcohol y drogas hasta arriba arriesgando de manera suicida su vida y la de los demás?

¿Quién y con qué criterios se decide eso? ¿Sólo mirando el carné de identidad y viendo la fecha de nacimiento?

Estos señores médicos y las instituciones si valoran positivamente su informe, no son conscientes de que se comienza así y se acaba con las deleznables prácticas selectivas nazis.

Peligroso, muy peligroso abrir ese debate que no es sólo médico, sino fundamentalmente ético.

Para finalizar esta reflexión y sin ningún ánimo de crítica a un gobierno que apoyo, tengo la sensación de que quizás por inexperiencia, o simplemente debido a un exceso de prudencia, al inicio de la crisis no se han tomado las medidas debidas, especialmente en lo que se refiere a la concienciación ciudadana.

Hasta estos últimos días no se ha apreciado en la calle, al menos en Navarra, el miedo, o mejor dicho la prevención que este problema merecía. Ayer y hoy sí se ven mascarillas (por cierto aquella persona que tiene la suerte de haberla conseguido), guantes, o distancia entre personas en colas de comercios, o autobuses.

Probablemente porque escuchar hace una semana a Fernando Simón, o Salvador Illa a diferencia de ahora no transmitían esa sensación de riesgo.

Pero por encima de todo ello, al menos a quien escribe estas líneas, se transmite que no nos han contado todo, que aún no nos lo cuentan.

La pregunta que surge es: ¿se debe decir todo, todo y poner alerta a la población a riesgo de provocar un cierto pánico, o se debe ocultar, al menos lo fundamental para evitarlo? ¿Se hizo siguiendo consejos electoralistas de algún gurú como Iván Redondo, o criterios exclusivamente científicos?

En mi caso soy partidario de conocer al máximo el riesgo de una situación porque al final, como ahora, se acaba sabiendo produciendo una terrible idea de engaño.

¿Si te engañan los que nos dirigen en quién podemos confiar?

Sólo espero que este gobierno de izquierdas no acabe cayendo en la trampa de “profesionales” que priorizan la eficiencia a la ética, el pragmatismo a la solidaridad.

Esas gentes de más de 65 años, como muy bien señaló Pedro Sánchez, somos los que hemos soportado el peso de lo peor de la crisis, ayudando con nuestras pensiones y apoyo a nuestros hijos y nietos y toca devolvernos el esfuerzo realizado ahora que lo necesitamos.

¿Haremos como los nazis que suprimían a los débiles, diferentes, mayores, o daremos una lección de solidaridad inter generación que quede para la historia?

El problema no es excluir a los mayores para ahorrar respiradores y camas de UCI, sino dedicar todos los recursos, TODOS, a que todo aquel que lo necesite tenga sus cuidados médicos. Todos los cuidados médicos.

En estos instantes difíciles es cuando se demuestra la madurez de los dirigentes, especialmente si son de izquierdas.

Veremos………..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal de PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 20 Marzo 2020

lunes, marzo 16

¿Cómo debería ser nuestra sociedad después del coronavirus?




Existe la sensación de que hasta apenas unas horas la población de este país (ponga aquí cada cual lo que desee), no había tomado conciencia de la gravedad de la pandemia de coronavirus que asola el mundo.

Hay teorías que lo achacan al carácter propio de los latinos; italianos, españoles, sudamericanos, muy dados a ignorar el peligro y con costumbres de proximidad personal y vivencia al aire libre que no se dan en otros lugares, que favorecen la expansión de este virus.

Puede ser que esta crisis, además de pillarnos desprevenidos, haya puesto de relieve lo mejor y lo peor del ser humano.

Así hemos apreciado la inmensa labor solidaria de un personal sanitario, cuyo esfuerzo resulta difícil de compensar, más allá de nuestro agradecimiento expresado gráficamente en el sonoro y colectivo aplauso, que el pasado sábado resonó a las 10 de la noche en las calles de nuestros pueblos y ciudades.

Quizás ese esfuerzo, en muchos casos sobrehumano, sea el elemento más positivo que podemos sacar de estas semanas, aunque también han aparecido comportamientos que sacan a la luz lo peor de nosotros mismos.

Comenzando por actitudes irresponsables de quienes, y son muchos, no se tomaron en serio el peligro que autoridades, médicos y científicos estaban trasladando desde los diferentes medios de comunicación.

La salida en manada desde Madrid, epicentro de la epidemia aquí, de miles de ciudadanos que interpretaron las medidas que se comenzaban a tomar como unas vacaciones a las costas, probablemente haya permitido que el virus se haya extendido con una mayor facilidad.

¿Se tenía que haber cerrado Madrid antes? ¿Se tenía más allá en el tiempo que haber cerrado la comunicación con Italia? ¿Y con China?

Probablemente, pero no sirve de nada planteárselo a “balón pasado”, salvo para que tomemos nota de lo errado y poder corregirlo en el futuro.

Tampoco fue demasiado edificante observar el viernes los bares de mi pueblo llenos hasta los topes, o cuadrillas de jóvenes en manada aprovechando las “vacaciones” en colegios e institutos.

Les comenté a un grupo de ellos que no deberían estar por la calle en grupo. La respuesta fue indicativo que su irresponsabilidad: “no nos importa contagiarnos”. Vale, se puede tener comportamientos suicidas propios de la edad, pero el problema chaval es que con tu insensatez me pones en peligro  a mí que pertenezco a un grupo vulnerable. Es mejor no contar su respuesta.

Hoy las cosas han cambiado de forma radical, quizás porque la intervención del Presidente del Gobierno haya metido el miedo al común de los mortales. Miedo al contagio que no a contagiar, pero especialmente miedo a las consecuencias de infringir las normas.

El caso es que esta mañana de domingo aún soleado domina el silencio, la ausencia de esa tortura que significa el ruido. Las manadas ruidosas de niños y jóvenes han desaparecido, al igual que se han vaciado bares, playas, lugares de ocio, calles de coches, incluso en algunos lugares las fábricas.

Como consecuencia además de la casi desaparición del molesto ruido, la disminución de contaminación atmosférica en todo el planeta, la ausencia de gamberros británicos por las calles de Mallorca, más un elemento importante, la sanidad pública, ejemplar durante estas semanas, ha absorbido, como debe ser, la privada.

¿Cuánto de responsabilidad en lo ocurrido en Madrid ha tenido el trasvase erróneo de lo público hacia lo privado?

Al hilo de eso una reflexión; podría ocurrir que el próximo foco de la epidemia aparezca en EE.UU. con una sanidad pública muy debilitada y en algunos segmentos de la sociedad inexistente.

Gentes que aquí al manifestarse los primeros síntomas recurren a la red sanitaria allí no pueden al carecer de prestaciones, lo que puede estar dando lugar a una extensión silenciosa pero brutal. Paradojas de la vida, es probable que las medidas restrictivas tomadas por Trump nos hayan hecho un favor.

Por último también la globalización se va a poner en entredicho después de esta tempestad. Que existan fábricas paralizadas por falta de piezas fundamentales en la cadena de fabricación, al haber primado el abaratamiento de los precios a la distancia de los lugares de proveedores, debe cuestionar ese sistema.

Quizás el futuro pase justo por lo contrario, que la VW tenga sus suministradores esenciales en el polígono de Landaben de Pamplona aunque resulten más costosos y no en China más baratos.

En el aspecto político igualmente luces y sombras, algunas negras, negrísimas.

El comportamiento de Pablo Casado líder del PP dista mucho de ser el que esta situación límite necesita. Lejos de adoptar posiciones generosas de estadista al que lo que le importa es la situación del país y la salud de su ciudadanía, camina por veredas partidistas y electoralistas intentando sacando un rédito espurio a las dificultades del gobierno.

Probablemente Pedro Sánchez y su gobierno hayan cometido errores. ¿Quién en esta situación límite no los cometería? Quizás jamás se debió permitir las manifestaciones del 8-M, o se debió cerrar Madrid a cal y canto al detectarse el incremento exponencial de los casos de coronavirus.

No se hizo, pero ahora no toca echar en cara, toca remar todos con el máximo esfuerzo en la misma dirección, para salir con la mayor rapidez de la tormenta perfecta en la que estamos sumidos.

Mención aparte merece el diferente comportamiento de los dirigentes de Euskadi y Catalunya.

Mientras Íñigo Urkullu desde la crítica responsable a la declaración de Estado de Alarma ha adoptado una posición de colaboración institucional, Quim Torra de una manera oportunista ha intentado aprovechar la grave situación para insistir en sus imposibles demandas.

El tuit, posteriormente eliminado, de la ahora eurodiputada de Junts per Catalunya Clara Ponsatí indicando “De Madrid al cielo” demuestra una vez más la deriva de un sector del independentismo que aún no se ha enterado de que el coronavirus afecta a toda la población, piense lo que piense, independentista o no, catalana, andaluza, o navarra.

Todo lo que está mal es propenso a empeorar y el binomio coronavirus-conflicto catalán no va a ser una excepción. Mientras ciertos políticos, entre los que se encuentran paradójicamente gentes tan diversas como Casado, Abascal, o Puigdemont, se dediquen a ziriquear en lugar de ayudar cada vez lo tendremos más complicado.

Como resumen final habrá por tanto un antes y un después del COVID 19, en lo sanitario, en lo político, en la estructura industrial y económica y lo que debería ser más importante, en el comportamiento social e individual.

¿El mundo sin ruidos, sin contaminación, con políticos estadistas, sin jóvenes o turistas irresponsables, con proximidad de los suministros, sanidad pública más potente, comportamientos más solidarios y colectivos, las madres y padres dedicados al cuidado y educación solidaria de sus hijos, etc. debería ser el futuro?

Probablemente sí, sería lo que de bueno nos deje esta pandemia. Al menos debemos reflexionar sobre ello.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal de PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Marzo 2020

sábado, marzo 7

¿14 asesinatos en 2020 deben avergonzarnos de ser hombres?



Publicado en Nueva Tribuna, Diario 16, Periodista digital, El confidencial digital, Plaza Nueva, Diario de Noticias de Navarra, Gara, La voz de Ávila, Crónica local, DLV Radio, Hora punta del 5 al 7 Marzo 2020
Se acerca un nuevo 8 de Marzo y constato sobresaltado que en lo que va de este año 2020, nada menos que 14 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. Sí, sí, asesinadas, porque el lenguaje es muy importante, en especial el de ciertos medios que “crean opinión”.

Que en el caso que nos ocupa y preocupa se lea con demasiada asiduidad “una mujer muere a manos de su pareja”, causa estupor e indignación. Sobre todo si como dicen los expertos en esta lucha contra la violencia machista, resulta muy importante el trabajo sobre la educación y ahí tiene un papel fundamental el lenguaje en los medios de comunicación.

¿Cómo acabar con esta lacra?

Compleja pregunta con difícil respuesta. Algo parece evidente a la vista de que la inmensa mayoría de los casos de maltrato, resultan ser del hombre contra la mujer y no al revés.

Que la culpa fundamental, o para utilizar un término alejado de la moral cristiana la responsabilidad, es del hombre. Es por lo tanto nuestra, del que escribe este artículo y también del que lo lea siendo hombre.

Reflexionar también sobre que no sólo en este campo destacamos en lo negativo, también en los casos de pederastia o de asesinatos en serie. Existen pocas evidencias de mujeres acusadas de delitos en estos tres campos.

¿Alguien se ha dedicado a investigar que por el ejemplo en el caso de la iglesia, los mayores casos de abusos se estén produciendo entre los religiosos y no entre las religiosas? ¿Será porque el problema fundamental no es la iglesia sino el género? ¿O cómo es posible que apenas existan mujeres acusadas de asesinatos en serie?

Somos pues los hombres los que ejercemos el maltrato, los que estamos implicados en la pederastia, en los crímenes en serie, incluso los grandes genocidios de la humanidad han sido dirigidos y perpetrados por hombres.

Y no vale interpelar a esta responsabilidad con el “no me incluyas que yo no soy maltratador”, porque querámoslo o no esa responsabilidad histórica ha sido y es nuestra.

Tampoco como pretenden algunos, alegar causas de siglos de educación de poder del hombre sobre la mujer, ni siquiera la manida educación judeo-cristiana para justificar lo injustificable. La otra religión monoteísta, el islam, resulta aún más cruel e injusta.

Especialmente en los últimos tiempos donde la capacidad de reflexionar, de analizar y por tanto de rectificar es si cabe mayor que en momentos anteriores.

Resulta cierto que esa losa de siglos de machismo es difícil quitársela de encima, pero es posible, necesario hacerlo y desde luego no justifica ni esos comportamientos de una minoría, ni el silencio cómplice de la mayoría.

A veces me sonrojo ante comentarios, chistes, bromas, comportamientos de mis congéneres ante los que reacciono con dureza, generando y eso es lo más grave, la incomprensión de los mismos.

No me siento reconocido en ellos, ni siquiera considero que estemos hechos de la misma pasta, pero lamentablemente acabo dándome cuenta de que también aquí me encuentro en minoría.

Haber escuchado alguna vez cánticos impresentables (en voces unánimemente masculinas) en ciertos campos de fútbol a favor de maltratadores impresentables, resulta desalentador.

¿Qué hacer? Pues al menos los que aún en un mundo de autistas seguimos reflexionando y empatizando, evitar cualquier atisbo por mínimo que sea de machismo discriminatorio con la mujer y a partir de ahí no consentirlo en los demás. Comenzar el trabajo por nosotros mismos. Mirarnos al espejo y preguntarnos: ¿José eres aún machista?

También evitar comportamientos hipócritas. ¿Cuántos machos que participan en las manifestaciones de condenas contra la violencia sobre la mujer, después en su ámbito privado la ejercen, física, psicológica, o discriminatoriamente?

También resulta desolador para quienes pertenecemos a la generación que luchó contra el franquismo, observar como esa batalla que se desarrolló a finales de los 70 y 80 a favor de la igualdad de derechos y que concienciaba al hombre evitando viera a la mujer como un objeto de posesión, se haya visto quebrada en los últimos años, quizás por una relajación en la educación de origen, en especial en el seno de las propias familias.

Ver a los y las jóvenes de ahora volver a los lamentables principios de antes de nuestra democracia,  ayuda a esta plaga de violencia y al mismo tiempo produce preocupación y un cierto desánimo.

¿Cómo es posible que después del recorrido realizado los y las jóvenes actuales sean más machistas que nuestra generación? ¿Qué está fallando para que eso ocurra? ¿Qué pasaría si en un año se siguieran produciendo 80 asesinatos a manos de ETA, de ellos 20 niños y niñas? Responder a estas preguntas, abrir un debate social y político sobre ellas puede dar lugar a medidas eficaces para evitarlo.

No basta con las campañas, la indignación, o la solidaridad con las víctimas. No basta los 8 de Marzo manifestarse a favor de la igualdad. La solución, como en el caso de la inmigración, está en origen. En las familias que deben procurar inculcar valores de igualdad y respeto, de intransigencia con cualquier síntoma de falta de ellas, más medidas sólidas de educación en el seno de esas mismas familias.

Con ETA se acabó cuando la campaña contra su violencia de los cuerpos y fuerza del estado, la presión judicial y la colaboración internacional, se vieron acompañadas por un trabajo eficaz en la base social que la apoyaba, o sea en el lugar de donde nace el problema.

En esta dura batalla debe ocurrir lo mismo. No son las mujeres, víctimas de esa violencia, quienes deben liderar en exclusiva la lucha contra la misma. No son las mujeres que sufren la discriminación quienes solas batallen contra ella. Somos los causantes, los hombres, quienes debemos hacerlo, empezando por nosotros mismos y por quienes tenemos algún tipo de ascendente, en especial nuestros hijos machos.

Boicotear programas de televisión donde no se corten de raíz comportamientos de ese tipo, o medios de comunicación, revistas, películas, tertulianos, escritores, músicos y músicas que lo fomenten. Empezando por ese bodrio que se llama bachata, o ciertos corridos mexicanos.

Tolerancia cero, o mejor menos cien con todos ellos.

Después un pacto de estado de consenso para acabar con esta lacra, programas educativos serios, protección real a las víctimas y sus hijos, castigos duros a los culpables, dotar de fondos para pisos en alquiler, ayudas, casas de acogida. Un Pacto de Estado con mayúsculas.

Estamos en estado de emergencia, todas las luces rojas permanecen encendidas y sólo una implicación social y política profunda puede conseguir apagarlas.

¿Servirá para paliar esta situación la “Ley de libertad sexual” aprobada el pasado martes por el gobierno? Me temo que si no existen cambios sociales más profundo no.

Esta tarde escribiendo estas reflexiones me siento avergonzado de ser hombre, de pertenecer a esa mitad de la humanidad que margina, maltrata y asesina a la otra mitad, calla o simplemente mira hacia otro lado.

Puede parecer exagerado, pero quizás sólo desde esta posición intransigente podamos acabar con esto.

Uno sólo no puede, pero un solo grano ayuda a compañero y puede lograr llenar el granero.

Como hombre, como macho avergonzado solidario con la mujer, además de pedirlas excusas a todas y cada una de ellas, grito alto y fuerte:

¡Basta ya! ¡No en mi nombre!

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 4 Marzo 2020






miércoles, marzo 4

¿Podría ser Bildu la “Casa común de la izquierda” en Euskadi y Navarra?



Publicado en Público, Diario de noticias de Navarra y Guipuzcoa, los 2, 3 y 6 de Marzo 2020.

El escrito publicado por gentes que provienen  del mundo de la izquierda estatal como Gemma Zabaleta, Dani Arranz y Javier Madrazo, los primeros del PSOE, el segundo de IU, ha abierto un interesante debate, especialmente después de la respuesta dada por Arnaldo Otegi a los pocos días.

Para poder entrar en el mismo conviene al menos leer ambos con un espíritu abierto, de manera crítica y autocrítica.

En los dos se señalan cuestiones de mucho calado, aunque tengan un ligero aroma a debate interesado y partidista, más aún al haberse hecho público justo en periodo electoral.

Pero esa circunstancia que puede resultar a corto plazo negativa, no debe evitar profundizar sobre los retos que exponen, no sólo de una manera tacticista sino con ambición estratégica.

Una parte del análisis recordaba a aquel que un numeroso grupo de cualificados militantes comunistas liderados por Enrique Curiel abrimos en 1990, en plena crisis de un PCE al que los errores de bulto de  Santiago Carrillo, había llevado a su práctica desaparición.

En la formación de aquella experiencia denominada “Fundación Europa”, en los debates habidos en su asamblea fundacional realizada en el Ateneo de Madrid, subyacen muchos de los retos que la izquierda tiene en estos instantes señalados en los escritos comentados.

La pregunta que entonces nos hicimos era; ¿Podía ser el PSOE la “Casa común” de la izquierda? Nuestra respuesta afirmativa después de un corto proceso de debate interno y externo nos llevó a pedir la afiliación en el seno del mismo.

Conviene recordar que ese debate, liderado desde el PSOE por “Txiki” Benegas (casualmente un vasco), no sólo se abrió en nuestro seno, sino que provocó que también se hiciera en el receptor, o sea en el PSOE.

Fueron horas, días, semanas de intercambio de ideas, propuestas, análisis que trajeron como consecuencia una transformación del partido mayoritario de la izquierda, aunque lamentablemente durara demasiado poco.

Ese fue el error, quizás los sujetos activos de esta nueva experiencia deberían estudiarlo con detenimiento para evitar tropezar con la misma piedra.

Lo que en un primer instante fue recibir con los brazos abiertos a ese grupo forjado en las luchas anti franquistas, educados en la praxis del PCE de profundos debates, de análisis y reflexiones de calado, se acabó convirtiendo en una absorción pura y dura, diluyendo su fuerza ideológica dispersados por las diferentes agrupaciones y federaciones.

No sumó dos proyectos, no consensuó dos ideologías, simplemente se limitó a sumar un puñado de militantes.

¿Fue un engaño, o quizás una consecuencia lógica de que el pez grande siempre se come al chico?

Es probable que al inicio existiera buena fe en el PSOE, al menos en sus interlocutores, pero después hubo poca capacidad de síntesis, de integración y mucha de imposición ideológica.

Siempre fuimos considerados como los comunistas que se integraban rendidos con armas y bagajes.

Así se echó a perder esa experiencia que podría haber sido histórica y se evitó que esa “Casa común” se consolidara. Hoy 30 años después sigue habiendo dos izquierdas a nivel estatal, con Podemos cubriendo el hueco dejado por el PCE.

¿Podría ocurrir ahora lo mismo? Es probable si se vuelven a cometer los mismos errores.

Si Otegi y Bildu ven en este movimiento una oportunidad táctica para crecer  a costa de debilitar a PSE y Podemos, no hay duda de que también fracasará.

Si por el contrario se creen que pueden aglutinar en su seno, desde el respeto y la síntesis no desde la imposición de su fuerza electoral, a toda la riqueza ideológica de la izquierda, si además afrontan de manera audaz y generosa abrirse a acuerdos con los que decidan continuar su camino por separado, puede acabar en éxito.

Le hago una propuesta a Arnaldo Otegi. ¿Por qué no sólo teorizar sobre si dentro de Bildu caben gentes de izquierdas que no son independentistas, que son como señala en su escrito, federalistas o confederalistas? ¿Por qué no abrir ese debate a si el futuro realmente pasa por un entendimiento entre Bildu, PSOE y Podemos? A nivel estatal, en Euskadi, Navarra, Catalunya con ERC y Galizia con BNG.

Consolidar de manera estratégica lo ocurrido en la moción de censura, en la formación del nuevo gobierno de coalición, techo de gasto, o Gobierno de Navarra.

Crear una alternativa imparable de las izquierdas centrales y periféricas que frene el peligro de unas derechas extremas que cada vez se entienden mejor.

¿Por qué no explorar nuevas soluciones para viejos problemas? En lugar de independencia caminar juntos hacia un Estado Federal Plurinacional que ya muchos socialistas defienden, una nación de naciones. Igualmente aquí una “casa común” en la que todos nos podamos sentir cómodos, buscando una solución imaginativa al ansiado derecha a decidir.

Otegi en su reflexión da un paso, abre un debate y al mismo tiempo puertas en plural, pero si se queda sólo ahí le pasará como en 1990 a Benegas y compañía, que se quedará a medio camino provocando una nueva frustración en las izquierdas.

Imaginación para buscar soluciones nuevas, audacia para ser capaz de dejar “pelos en la gatera”, generosidad para compartir desde la síntesis y la búsqueda de encuentro. Eso necesitan las izquierdas. Las de aquí y las de allí.

¿Puede ser Bildu la “Casa común de la izquierda”? No parece probable ni siquiera deseable, pero lo que si puede y debe es colaborar con el resto de las izquierdas (PSOE, Podemos, ERC, BNG), para construir un edificio común de convivencia y colaboración, que sirva de dique de contención a las derechas que vienen furiosas.

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 1 Marzo 2020

sábado, febrero 29

Un mes sin respuesta Pedro Sánchez. ¿Por lo menos educación, no?



Artículo publicado por Nueva Tribuna, El confidencial digital, Periodista digital, Navarra Información, Plaza Nueva, Hora punta, La voz de Ávila, Mil21.es del 2 al 3 de Marzo 2020.

Estimado compañero Pedro Sánchez:

Siempre he defendido evitar escribir los artículos en primera persona, pero dado el tema sobre el que voy a reflexionar no tengo más remedio que hacerlo de esta manera.

El pasado 29 de Enero te envié por correo certificado dos cartas (como en los viejos tiempos) con acuse de recibo, la primera a la sede de Presidencia del Gobierno en Moncloa, la segunda a la del PSOE de Ferraz 70, por cierto el lugar donde nací allí por 1948.

En ellas te hacía un extenso análisis de mi caso, que no volveré a repetir porque siempre te queda el recurso de leerlas enteras. Pero sí te haré un breve resumen con el que puedes tener una visión bastante aproximada de lo ocurrido.

Fui expulsado del PSOE en 2010 al acusarme falsamente de haber dedicado a Otegi el cohete de mi pueblo Villava-Atarrabia, donde ejercía de concejal del PSN-PSOE desde hacía 12 años y de haber invitado a Pernando Barrena al mismo.

Falsedades demostradas documentalmente, la primera de manera fácil ya que a ese acto acudieron centenares de vecinos, numerosos representantes políticos de todo el espectro y medios de comunicación que grabaron visual y sonoramente lo ocurrido. O sea centenares de testigos de lo que allí dije. La segunda con sendos escritos del Secretario del Ayuntamiento, Jefe de Protocolo y Portavoz de EH que afirmaban que fue este grupo quien le invitó.

Por cierto esa etapa de concejal coincidió con la peor momento de “plomo y fuego” de la violencia de ETA, en el pueblo más castigado por ella de Navarra, siempre defendiendo en la trinchera de primera línea al PSOE y a la democracia sin dar ni un paso atrás, lo que me acarreó numerosas situaciones “complejas”.

Reconozco (en mi debe según quienes decidieron mi expulsión) que siempre defendí, defiendo y defenderé la vía del diálogo como método de resolución de conflictos en el entonces “conflicto vasco”, incluso con los muy diferentes y la construcción de puentes sobre ríos de aguas turbulentas por los que encontrarnos. Vamos, como tú ahora en el conflicto catalán.

Fui castigado severamente por ello. Es como si en estos instantes a ti te expulsaran del PSOE por haber puesto en marcha esa vía. Una absoluta contradicción.
Posteriormente como me desplacé a Catalunya (el cohete lo lancé como una especie de reconocimiento a mi labor municipal durante esos 12 años) fui acogido por el PSC que permitió mi afiliación, incluso liderando una lista electoral en un pequeño pueblo del Vallés Oriental.

De esa manera pude participar en las diferentes primarias, Congresos, jornadas, del PSOE. Otra nueva contradicción.

Apoyé desde el inicio tu figura tras el sábado negro del 1-O de 2016 y posteriormente fui unos de los impulsores de la famosa reunión del Ateneo de Madrid de Noviembre, con la que empezó tu nueva etapa que te llevó de nuevo a la SG del PSOE.

Posteriormente tras tu victoria en las primarias solicité de nuevo mi afiliación en el PSN-PSOE por la vía presencial y telemática, con el silencio por respuesta.

El pasado 9 de Enero volví a solicitarla convencido de que ahora sí tendría respuesta afirmativa. Especialmente porque el nuevo gobierno consolidado a partir del día anterior, coincidía con lo que llevaba defendiendo durante muchos años, la colaboración de las izquierdas estatales y periféricas.

Ante el nuevo silencio me decidí a dirigirme a ti a través de esas dos cartas, que con profundo dolor constato tampoco han merecido respuesta.

Te diré una cosa con absoluta sinceridad, estoy convencido de que en esta nueva senda que has emprendido necesitas gentes como yo, con mis ideas, gentes forjadas en el acero de mil batallas siempre en esa dirección, con esa bandera.

Por eso esperaba tu respuesta afirmativa, pero lo que no me esperaba era de nuevo el silencio. Porque existe una regla de oro, especialmente para las gentes de izquierdas, la buena educación, que en este caso se debería traducir en responder mis escritos.

Compañero Pedro, para finalizar te comentaré repitiendo el principio, que soy de la vieja guarda roja, forjado en la lucha anti franquista y contra la violencia de ETA, leal especialmente a mis ideas, después a mi partido y por último al líder.

Por eso sea cual sea la respuesta a este nuevo escrito te seguiré apoyando a ti, al PSOE, al gobierno, siempre y cuando sigáis por el camino iniciado estas semanas que coincide plenamente con esas ideas.

Un abrazo desde el dolor de sentirme injustamente tratado.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 29 Febrero 2020


martes, febrero 25

La mujer domina el mundo de la política…., el resto también



Publicado en Nueva Tribuna, El Confidencial Digital, Periodista Digital, Navarra información, Plaza Nueva, Gara, Mil21, La voz de Ávila, DLV Radio, Hora punta del 24 al 27 Febrero 2020.

Reflexionar en la proximidad del 8 de Marzo, “Día internacional de la mujer” da para mucho, comenzando por observar con atención lo que ocurre a nuestro alrededor.

Cuando hace unos años se abrió un debate con cierto temor sobre las profecías de los Mayas, todos interpretaban que predecían para el 21 de Diciembre de 2012 el final del mundo.

Pero los estudiosos más cualificados de ese peculiar pueblo del este de Méjico, que desapareció de manera extraña sin dejar rastro, llegaron a la conclusión de que lo que realmente predecían era un cambio de era.

Que esa fecha que parecía fatídica marcaba la separación entre dos etapas diferentes, el final de una y el nacimiento de otra y que esa nueva, una especie de segundo Renacimiento, iba a estar liderada por la mujer. Que se entraba en la etapa de la mujer después de siglos de dominio de un hombre en peligro de extinción, no física pero si ideológicamente.

Al leer esta nueva interpretación muchos escépticos, casi todos hombre lógicamente, sonrieron de manera prepotente. ¿La era de la mujer?, vamos ya!

Pero mirando el panorama actual, especialmente en la política, todo indica que era la interpretación correcta. Mucho de lo que ocurre en los últimos tiempos tiene nombre de mujer, en lo positivo y también en lo negativo y el hombre sólo aparece como comparsa o mero palmero.

A la irrupción fulgurante hace unos años de las nuevas figuras, Ada Colau en Barcelona, o Mónica Oltra en Valencia, Carmen Calvo en el PSOE, o Irene Montero en Podemos, se han ido añadiendo otras en los diferentes espacios de la política.

Así ahora hablamos de Rocío Monasterio en VOX, Maria Jesús Montero y Nadia Calviño en el PSOE, Inés Arrimadas en Cs, Cayetana Álvarez de Toledo en PP, o Ione Belarra en Podemos.

Si a ese ramillete añadimos la nueva Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, las Presidentas de Navarra, Baleares y La Rioja, María Chivite, Francina Armengol y Concha Andreu el plantel resulta extraordinario.

Mujeres que, independientemente de su ideología, si gusta más o menos al lector, se están ganándose el respeto y la admiración por su buen trabajo.

Aunque los líderes de los principales partidos son de manera unánime hombres, aunque los dirigentes importantes del mundo también lo sean, da la sensación de que les quedan los días contados ante el empuje imparable de la mujer.


Igualmente fuera de la política la mujer se engrandece, en las finanzas con Patricia Botín flamante Presidenta del Banco Santander, o Marta Ortega en los negocios como heredera del imperio Zara, o en los medios de comunicación.

Periodistas, cineastas, actrices, directoras de cine, escritoras….

En la música, en el teatro, en el cine, en las actividades culturales donde avergüenza ver que el 90 % de participantes son mujeres, mientras los hombres llenan los bares o permanecen absortos ante un partido de fútbol en TV.

Pero no solo donde está el foco mediático se fortalece de manera abrumadora la figura de la mujer, también en los movimientos sociales, sindicales, en el deporte (sólo hay que ver los últimos éxitos individuales o colectivos y hasta los deportes antes propios del macho como fútbol o rugbi se pueblan de nombres femeninos)

Mención aparte merece su presencia cada día más potente en la sociedad civil, en la que ha sido quien ha sustentado muchas familias, evitando que se hundan como efecto de la cruel crisis que padecimos hace apenas unos años. Todo ello haciéndolo compatible con su actividad profesional.

Mujeres valientes que luchan en la vida con dignidad, con una fuerza imparable en un momento de desmoronamiento de la figura masculina que ha perdido su ubicación, que no está teniendo capacidad de adaptación a sus nuevos roles como consecuencia de la lucha por la igualdad entre géneros.

Probablemente esa desubicación masculina, ese darse cuenta de que ha ido  perdiendo su posición dominante, sea lo que esté en el origen del incremento insoportable de casos de violencia, agresiones sexuales y asesinatos contra esas mujeres empoderadas.

Que ya alcanzan la intolerable cifra de 13 en lo que va de 2020. Ningún país civilizado que se precie debería consentir algo así sin hacer sonar todas las alarmas y ponerse manos a la obra.


Al macho ya sólo le queda para intentar parar lo que se le viene encima el uso cobarde de la violencia.

Porque efectivamente como decían los Mayas comenzamos de manera imparable una nueva era, la de la mujer, un renacimiento después de otra Edad Media dominada por ese macho. Se abre así una nueva manera de vivir, de soñar, de sentir que todo indica será muy positiva para la humanidad.

Habrá que vivirla con esperanza e ilusión que el mundo de la política se llene de nombres de mujeres poderosas….y el resto también, porque seguro que nos irá mejor.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 23 Febrero 2020