martes, enero 16

17-E: ¿otro día histórico?


Publicado en Diario de Noticias de Navarra, Navarra Información y Radio Rebelde Republicana el 17 Enero 2018.

Mañana miércoles 17 de Enero tenemos otro día histórico para Catalunya y probablemente para España, otro más de los numerosos que se han dado en los últimos meses.

Se constituye el nuevo Parlament fruto de las elecciones de pasado 21 de Diciembre. Con numerosas incógnitas y muy pocas certezas. ¿Se constituirá con todos los parlamentarios y parlamentarias presentes, o tal y como parece probable lo hará con8 menos, los tres en prisión más los 5 en Bruselas?

¿Cruzarán Puigdemont y sus autoexiliados las fronteras de España antes de ese acto solemne? ¿Qué resultado tendrá la nueva Mesa del Parlament, crucial para las decisiones venideras en estas circunstancias? ¿Quién será el o la próximo Presidente del Parlament una vez dado un paso a tras Forcadell?

Demasiadas incógnitas aunque parece evidente que ni los actualmente encarcelados ni los exiliados podrán participar, al menos físicamente. Eso sitúa a los independentistas de sus mayoría actual 70-65, en minoría 62-65.

¿Colaborará la Catalunya en Común Podem de Pablo Iglesias en esa nueva mayoría para arrebatarles el poder de la mesa? Y sin no lo hace ¿qué consecuencias tendrá en el resto del Estado en un momento de caída libre?

No estamos en un momento de especial fortalecimiento de la generosidad, con lo que cabe esperar que a pesar de las ausencias nada cambie y esa Mesa elegida mañana mantenga el poder independentista para seguir realizando desvaríos varios.
Entre ellos y quizás el fundamental, permitir que Puigdemont sea investido de nuevo President de la Generalitat por vía telemática, o sea desde Bruselas de manera virtual, lo que significará un nuevo desvarío y activar de otra vez la maquinaria judicial.

El problema de esta truculenta historia es que todo ello crea una situación de inestabilidad, que está afectando cada vez más a la economía catalana y por consiguiente a la española.

Pero no sólo eso, porque cabe preguntarse a estas alturas de la película; ¿Qué ha conseguido el Proces? ¿Qué han logrado los partidos independentistas con sus locuras? 
Existen ya respuestas concretas a estas preguntas:
. Su estancamiento e incluso retroceso en escaños pero sobre todo en votos.
. Un empobrecimiento de la ciudadanía catalana. ¿Viven mejor que antes de este conflicto? Parece evidente que no. ¿Han solucionado los problemas estructurales en materia de sanidad, educación, servicios, sociales, o empleo? Indudablemente tampoco.
. Han creado un cisma importante entre las izquierdas. PSOE y Podemos se llevan mucho peor que antes.
. Han logrado que la izquierda se debilite. La suma de PSOE y Podemos antes de la crisis era el 40,5 % y ahora el 36,7 %, menos de 4 puntos.
. Paralelamente han logrado fortalecer a su mayor enemigo, Cs, que pasa del 18,5 al 27,1 %, 9 puntos más.
. Han fortalecido al mismo tiempo a la derecha. Así la suma PP+Cs pasa del 45,4 al 50,3 %, 5 puntos más.
. Han debilitado la imagen externa de Catalunya y España, afectando a ambas economías.
. Han dado coartadas a la derecha española para encarcelar, reprimir.....
. ¿Está ahora más cerca o más lejos la posibilidad de un referéndum legal? Mucho más lejos.
¿Entonces para qué ha servido? Cada cual que ponga su respuesta. Pero cabe espetarles: chapó señores dirigentes independentistas, son ustedes unos verdaderos genios.

Mañana es otro día histórico, pero como el resto de los que han ido sucediendo en los últimos tiempos no van a solucionar este embrollo, o quizás lo que consiga sea agravarlo y complicarlo aún más.

Eso a pesar de algunos signos de lucidez detectados, no se sabe muy bien si por el deseo de salir de la cárcel, o porque el raciocinio va impregnando algunas de sus mentes dirigentes. Las declaraciones de Junqueras, Forn y los dos Jordis ante el TS así parecen indicarlo.

La vía Puigdemont parece acabada y en minoría y poco a poco va imponiéndose la sensatez y el pragmatismo de la vía Junqueras. Haría bien el gobierno de Rajoy de favorecer e impulsar estas contradicciones en el seno independentista, abriendo la mano y favoreciendo vías de diálogo y entendimiento.

No se puede, no se debe ignorar que dos millones de catalanes y catalanas siguen planteando que no se encuentran cómodos en la España actual y quizás haya llegado el momento de plantearse seriamente solucionar este tema de manera definitiva.

Entonces sí este 17 de Enero se podría convertir en un verdadero día histórico.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Enero 2018



miércoles, enero 10

Tras un mal año….la incertidumbre



Artículo publicado en Deia el 10 Enero 2018

Acabamos de abandonar un año convulso aquí y allí, lleno de situaciones duras y en el que algunas cuestiones  importantes en vez de solucionarse se han agravado aún más.
Así en nuestro país la crisis catalana se vuelve a introducir en una especie de bucle melancólico, con los partidos independentistas y constitucionalistas incapaces de desenredarlo. Para complicarlo aún más, la ciudadanía ha vuelto a confirmar la fractura política y social en dos mitades equivalentes.

Si en la política actual se echa de menos una mayor altura de miras, faltando estadistas de peso y con ausencia de virtudes como la audacia, la imaginación y la generosidad, en este espinoso tema estas carencias se multiplican de manera exponencial.

También ha sido este 2017 el de la constatación de otros fracasos, quizás el más doloroso el de la violencia machista. Así, termina con una cifra escalofriante de 54 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, más nada menos que 8 niños y niñas, por no citar a decenas de huérfanos y familias rotas. Un fracaso que también va a exigir a la clase política un esfuerzo complementario.

La crisis ha mejorado, pero no así la situación de un sector importante de nuestra juventud, en paro, o con empleos cada vez más precarios. Se sigue por el terrible camino de que existan gentes con trabajo, pero en situación de pobreza o de exclusión social.

2017 ha sido otro año de la corrupción sin fin. El PP, Convergencia y PSOE se han visto involucrados de una u otra manera en escándalos de ese tipo. Con mayor contundencia el primero acosado por casos que poco a poco van pasando por el filtro de la justicia. Que al partido del Gobierno se le acuse de ser una “organización criminal” es de una gravedad sin precedentes. Pero todo ello sin ningún castigo electoral, con una sociedad a la que parece que estos temas afectan a la hora de la encuesta del CIS pero no a la de emitir su voto.

El denominado caso Pujol, o el del Palaouen Catalunya y el de los Eres en Andalucía, abochornan a las gentes más sensatas que militan o votan a una Convergencia que ha tenido que cambiar de nombre salvándole la campana con todo el lío de la DUI y el 155 y el PSOE, que con la llegada de nuevo de Pedro Sánchez a su SG parece remontar, pero mucho más lentamente de lo previsto.

Ha sido el año del desencuentro, el encuentro y de nuevo el desencuentro de una izquierda que parece a la deriva, incapaz de ponerse de acuerdo y de aprovechar las debilidades actuales de su rival.

El terrorismo yihadista ha golpeado de nuevo a nuestro país, en Barcelona en esta ocasión, pero casi ningún país de Europa se ha librado de sufrirlo. También aquí existe una incapacidad para atacar de raíz el problema de esos jóvenes, en muchos casos integrados en nuestra sociedad, dispuestos a hacer tanto daño.

Un elemento positivo en ese año que nos ha abandonado ha sido los avances, al menos desde una de las partes, sobre la paz y la convivencia. El trabajo de la sociedad civil, en especial desde un plural Foro Social Permanente han dado sus frutos y la D, del código internacional DDR, ya se ha cumplido. ETA se ha desarmado de manera unilateral y con garantías.

Ahora falta rematar la faena con la otra D, la desmovilización, o disolución y en la otra orilla del antaño río de aguas turbulentas hoy remansado, con la R de reintegración acercando las y los presos y buscando soluciones para quienes están fuera. Después vendrá continuar con el complejo trabajo de la convivencia en el que experiencias como las del Ayuntamiento de Rentería parecen indicar el camino a seguir.

Fuera de nuestras fronteras las guerras de Siria e Iraq están acabando con la derrota del Daesh, pero esto abre otro peligro a medio y largo plazo, la vuelta de centenares, quizás miles, de militantes adiestrados para matar y dispuestos a exportar su “guerra santa”. O Europa, el primer mudo, se toma muy en serio atacar la raíz del problema o seguirá el sufrimiento.

En EE.UU. el nuevo Presidente Donald Trump continúa con sus ocurrencias, empeñado en gobernar a golpe de tuits. La última meter su zarpa en el conflicto árabe-israelí para azuzar los rescoldos. El comentario sobre reconocer a Jerusalén como capital de Israel, puede tener consecuencias desastrosas para la inestable situación en la zona.

Su  confrontación con el líder de Corea del Norte Kim Jong-un, otro venado como él, ha creado una tensión sin precedentes, más aún teniendo en cuenta la condición nuclear de dicho país. Acaba el año sin resolverse, otro tema al pasivo del 2017.

El cambio climático avanza de manera peligrosa para la humanidad, incapaz de frenar la emisión de elementos contaminantes, agravada por la posición del líder mundial más poderoso, de nuevo Trump, contraria a su control. Nuevo peligro que deja 2017 sin resolver.

En Europa el Brexit continúa su camino, la UE no termina de consolidarse y los avances de la extrema derecha en algunos países no ayuda. La izquierda mientras tanto sigue sumidad en una profunda crisis y ni está ni se la espera en los próximos años. Sólo Portugal o Grecia, más la primera, suponen un pequeño islote entre tanto gobierno conservador.

La crisis de los refugiados ha sido este 2017 otra de las asignaturas pendientes. Sigue muriendo gente en un Mediterráneo convertido en una gigantesca tumba de personas desesperadas huyendo de guerras, hambre y enfermedades.

Aunque quizás la mayor crisis que asole occidente sea la de los valores, cada vez más en desuso en un mundo individualista y egoísta. Es probable que como aseguraban algunos expertos hayamos entrado en una segunda Edad Media, aunque el elemento positivo sea la esperanza de recordar que  la primera tuvo su continuación en el Renacimiento.

Termina pues 2017, un mal año, y comienza un 2018 incierto en cada tema reseñado. Para empezar lo hace con mal pié al menos en tres aspectos.

El pasado día 3 José Antonio Pérez Tapias anunció que abandonaba su militancia de 25 años en el PSOE. Allí donde había sido diputado, candidato a su SG frente a Pedro Sánchez y Eduardo Madina, además de líder de Izquierda Socialista hasta la profunda crisis abierta en la misma y que aún perdura.

Se va decepcionado después de haber puesto toda la carne en el asador, impulsando y apoyando la candidatura del actual SG. Una campaña con el lema “somos la izquierda” en la que se cantaba la Internacional puño en alto al final de cada acto, con propuestas de unidad con el resto de la izquierda, flirteos evidentes con el mundo nacionalista, confrontación directa con el PP y Cs (aún resuena el contundente “no es no”) y defensa cerrada a un Estado Federal Plurinacional.

Tapias se va porque todas ellas han quedado abandonadas por el camino y esta pérdida supone la descapitalización del PSOE precisamente por su izquierda. Además sale uno de los pocos ideólogos de una izquierda muy necesitada de ellos. Quienes estos días le han criticado con dureza ignoran, que se va precisamente porque quiere y respeta al partido donde ha militado tanto tiempo.

Pero en su comunicado y en las diferentes entrevistas concedidas, apunta que seguirá con la bandera socialista en otros lugares sin abandonar la política, defendiendo precisamente esos conceptos, que las diferentes izquierdas deben entenderse para derrotar al PP y Cs y que se debe abrir un nuevo proceso constituyente, que solucione definitivamente el viejo problema de las tensiones centro-periferia heredado de la Transición, a través de un Estado Federal Plurinacional.

¿Hay espacio entre el PSOE actual y el Podemos actual, para una nueva formación política que recoja a los desencantados de ambas formaciones y los votantes que han ido nutriendo la abstención? Los datos sociológicos indican que sí.

Ha continuado este 2018 con otra mala noticia, la decisión del TS de mantener en prisión al líder de ERC Oriol Junqueras. Mala noticia porque si hay alguien en el mundo nacionalista, con capacidad de dialogar con autoridad con el Gobierno de Rajoy, es precisamente él. Una persona formada política y culturalmente.

Mala noticia para la resolución de un complejo conflicto. Es la alternativa seria a un cada vez más mesiánico y alejado de la realidad Puigdemont. Quizás este nuevo año el PP aproveche la debilidad de sus oponentes y nos traiga unas elecciones anticipadas, de terribles consecuencias para una izquierda a la greña.

Tampoco en la violencia de género comienza el año con buen pié. El caso de Diana Quer conmociona a una sociedad incapaz de frenar este espiral de violencia contra la mujer.

El colapso en las autopistas el pasado día de Reyes indica que algo no va bien en la DGT. Que miles de personas tuvieran que sufrir la incompetencia de sus responsables, debería tener consecuencias más contundentes que echarle la culpa a quienes, en una operación retorno mal planificada, sufrieron horas y horas de atascos, con frío, nieve y penurias.

Aunque nos llega una buena noticia porque el Foro Social Permanente asegura, que en un plazo máximo de 6 meses se producirá la Desmovilización (disolución hablando claro) de ETA.

Posteriormente Agus Hernán portavoz del Foro ha informado de que tras una reunión en la cárcel con el portavoz del EPPK, Olarra Guridi, éste le trasladó la petición generalizada del colectivo de beneficios penitenciarios de forma individualizada, para mejorar su situación en las cárceles, así como la disponibilidad del colectivo de reconocer el daño causado y a entablar marcos de diálogo adecuados con las víctimas.

Fuera Trump sigue con sus andanzas ahora batallando contra un libro sobre sus desmanes, el cambio climático asola al país que se niega a poner medios para evitarlo y así NY se hiela de frío.

Aún así ongi etorri 2018, mal panorama traes, aunque debemos mantener la esperanza. De ilusión también se vive.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 7 Enero 2018

miércoles, enero 3

Adiós, agur 2017


Publicado en Diario de Noticias de Navarra, Gara y Navarra información el 3 Enero 2018

Acabamos de abandonar un año convulso aquí y allí, lleno de situaciones duras y en el que algunas cuestiones  importantes en vez de solucionarse se han agravado aún más.
Así en nuestro país la crisis catalana se vuelve a introducir en una especie de bucle melancólico, con los partidos independentistas y constitucionalistas incapaces de desenredarlo. Para complicarlo aún más, la ciudadanía ha vuelto a confirmar la fractura política y social en dos mitades equivalentes.

Si en la política actual se echa de menos una mayor altura de miras, faltando estadistas de peso y con ausencia de virtudes como la audacia, la imaginación y la generosidad, en este espinoso tema estas carencias se multiplican de manera exponencial.

También ha sido este 2017 el de la constatación de otros fracasos, quizás el más doloroso el de la violencia machista. Así, termina con una cifra escalofriante de 54 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, más nada menos que 8 niños y niñas, por no citar a decenas de huérfanos y familias rotas. Un fracaso que también va a exigir a la clase política un esfuerzo complementario.

La crisis ha mejorado, pero no así la situación de un sector importante de nuestra juventud en paro, o con empleos cada vez más precarios. Se sigue por el terrible camino de que existan gentes con trabajo, pero en situación de pobreza o de exclusión social.

2017 ha sido otro año de la corrupción sin fin. El PP, Convergencia y PSOE se han visto involucrados de una u otra manera en escándalos de ese tipo. Con mayor contundencia el primero acosado por casos que poco a poco van pasando por el filtro de la justicia. Que al partido del Gobierno se le acuse de ser una “organización criminal” es de una gravedad sin precedentes. Pero todo ello sin ningún castigo electoral, con una sociedad a la que parece que estos temas afectan a la hora de la encuesta del CIS pero no a la de emitir su voto.

El denominado caso Pujol, o el del Palau en Catalunya y el de los EREs en Andalucía, abochornan a las gentes más sensatas que militan o votan a una Convergencia que ha tenido que cambiar de nombre salvándole la campana con todo el lío de la DUI y el 155 y el PSOE, que con la llegada de nuevo de Pedro Sánchez a su SG parece remontar, pero mucho más lentamente de lo previsto.

Ha sido el año del desencuentro, el encuentro y de nuevo el desencuentro de una izquierda que parece a la deriva, incapaz de ponerse de acuerdo y de aprovechar las debilidades actuales de su rival.


El terrorismo yihadista ha golpeado de nuevo a nuestro país, en Barcelona en esta ocasión, pero casi ningún país de Europa se ha librado de sufrirlo. También aquí existe una incapacidad para atacar de raíz el problema de esos jóvenes, en muchos casos integrados en nuestra sociedad, dispuestos a hacer tanto daño.

Un elemento positivo en ese año que nos ha abandonado ha sido los avances, al menos en una parte sobre la paz y la convivencia. El trabajo de la sociedad civil, en especial desde un plural Foro Social Permanente han dado sus frutos y la D, del código internacional DDR, ya se ha cumplido. ETA se ha desarmado de manera unilateral y con garantías.

Ahora falta rematar la faena con la otra D, la desmovilización, o disolución y en la otra parte con la R de reintegración acercando las y los presos y buscando soluciones para quienes están fuera. Después vendrá continuar con el complejo trabajo de la convivencia.

Fuera de nuestras fronteras las guerras de Siria e Iraq está acabando con la derrota del Daesh, pero esto abre otro peligro a medio y largo plazo, la vuelta de centenares, quizás miles de militantes adiestrados para matar y dispuestos a exportar su “guerra santa”. O Europa, el primer mudo se toma muy en serio atacar la raíz del problema o seguirá el sufrimiento.

En EE.UU. el nuevo Presidente Donald Trump continúa con sus ocurrencias, empeñado en gobernar a golpe de tuits. La última meter su zarpa en el conflicto árabe-israelí para azuzar los rescoldos. El comentario sobre reconocer a Jerusalén como capital de Israel, puede tener consecuencias desastrosas para la inestable situación en la zona.

Su  confrontación con el líder de Corea del Norte Kim Jong-un, otro venado como él, ha creado una tensión sin precedentes, más aún teniendo en cuenta la condición nuclear de dicho país. Acaba el año sin resolverse, otro tema al pasivo del 2017.

El cambio climático avanza de manera peligrosa para la humanidad, incapaces de frenar la emisión de elementos contaminantes, agravada por la posición del líder mundial más poderoso, de nuevo Trump, contraria a su control. Nuevo peligro que deja 2017 sin resolver.

En Europa el Brexit continúa su camino, la UE no termina de consolidarse y los avances de la extrema derecha en algunos países no ayuda. La izquierda mientras tanto sigue sumidad en una profunda crisis y ni está ni se la espera en los próximos años y sólo Portugal o Grecia, más la primera, suponen un pequeño islote entre tanto gobierno conservador.

La crisis de los refugiados ha sido este 2017 otra de las asignaturas pendientes. Sigue muriendo gente en un Mediterráneo convertido en una gigantesca tumba de gentes desesperadas huyendo de guerras, hambre y enfermedades.

Aunque quizás la mayor crisis que asole occidente sea de la los valores cada vez más en desuso en un mundo individualista y egoísta. Es probable que como aseguraban algunos expertos hayamos entrado en una segunda Edad Media, aunque el elemento positivo sea la esperanza de recordar que  la primera tuvo su continuación en el Renacimiento.

Termina pues 2017, un mal año, pero no podemos perder la esperanza de que en este nuevo 2018 vayamos siendo capaces de aprobar todas esas asignaturas pendientes. De ilusión también se vive.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 1 Enero 2018





domingo, diciembre 24

21-D: ¿pierde Catalunya, pierde España?


Publicado en DEIA el 26 Diciembre 2017

Ha sido una campaña electoral larga y dura, quizás la más enconada de nuestra democracia, donde la crispación ha sobrepasado a la política llegando de manera peligrosa a la propia sociedad catalana.

Una campaña atípica derivada de dos hechos complejos y trascendentales, la declaración por el Parlament de la DUI y la respuesta contundente del gobierno de Rajoy con la aplicación del artículo 155 de la Constitución, por primara vez en nuestros casi 40 años de historia constitucional.

Atípica también por desarrollarse con varios candidatos, entre ellos dos cabezas de cartel, o en la cárcel o en el exilio, que ha transcurrido entre situaciones esperpénticas de mítines virtuales de ambos, en un caso sonoros y en el otro por videoconferencias y que ha culminado en otro elemento excepcional, que la votación desarrolle, también por primera vez, en un día laborable.

Dura porque no sólo han existido los típicos rifi rafes entre candidatos y candidatas, sino porque también al más puro estilo de la Euskadi con ETA, la crispación se ha trasladado a la sociedad. Así las pintadas, los insultos, las descalificaciones, los escraches, la participación de la extrema derecha españolista, recordaba más a los años 80 y 90 de por aquí arriba que a la Catalunya moderna y civilizada del siglo XXI.

Produce tristeza y desconsuelo observar que precisamente ahora que aquí impera la sensatez, el diálogo y el entendimiento, allí donde antes nos mirábamos como ejemplo a seguir, hayan seguido justo la senda contraria con el peligro que eso representa.

Finalmente extraña por no haber tenido debates en profundidad, contrastes entre programas o ideologías, donde temas fundamentales como la educación, la sanidad, el empleo, o temas económicos no han estado sobre la mesa, sólo ha existido el contraste entre independencia sí o no, con los diferentes matices del espectro.
Llegó el momento de la verdad y ya durante la jornada se podía intuir que la participación sería de record aunque el primer dato a las 14 h era prácticamente el mismo que en el 2015, pero al ser en día laborable todos los indicios indicaban que el patrón de horario de voto cambiaba, así a las 18 h ya batía el record con 5 puntos por encima de aquella. Ese 68.3 % era ya una cifra increíble para los nuevos tiempos.

Y llegó el instante definitivo, las 8 de la tarde se cerraban los colegios electorales, la sentencia estaba dictada, el pueblo catalán, esta vez todo el pueblo catalán, había decidido. Porque el 82 % de participación final significa según todos los expertos que ha resulta plena, descontada la abstención técnica todas y todos han acudido a votar.

Tradicionalmente llegaban en primer lugar los sondeos a pié de urna que solían generan muchas dudas, en este caso más al mentirse mucho sobre voto emitido, tanto en un extremo como en el otro, por eso las televisiones renunciaban al mismo.

Estos sondeos iban a tener una nueva prueba de fuego por eso han echado marcha atrás. Sólo La Vanguardia se atrevió pero a través de una encuesta telefónica de dudosa validez.

Pero no todo ha sido negativo en esta campaña. Existen elementos positivos evidentes, desde la alta participación, la ausencia de incidentes reseñables, hasta la credibilidad de su desarrollo a pesar de los intentos de crear dudas sobre un hipotético “pucherazo”, imposible en un país ejemplo de seriedad y transparencia.

Llegaron los resultados y resultó también una noche electoral atípica, daba la sensación de que nadie había ganado, más allá de las reacciones de júbilo contenido en las huestes de Puigdemont o Arrimadas. Quizás porque nadie había conseguido cumplir sus objetivos plenos. Algunos tenían motivos para la alegría pero no suficientes.

Así Cs celebraba su histórica victoria con subidas excepcionales en escaños y votos, era el partido ganador, pero la sensación era agridulce al no haber sido capaces el sector constitucionalista de evitar la mayoría absoluta del independentismo.

Puigdemont y su recién nacido JuntsXCAT también resultaba ganador por partida doble, al conseguir desde cero un gran resultado ganando a su competidor ERC, pero se le amargaba al observar que Cs le superaba y que su sector independentista perdía escaños y votos.
.
Luego estaba el pelotón de los perdedores, PSC aún ganando un escaño no llegaba ni de lejos a sus expectativas, ERC se veía superado por sus dos máximos competidores, CatComunPodem perdía con contundencia y lo que es más terrible dejaba en la cuneta su condición de imprescindible, por su parte la CUP y PP se hundían estrepitosamente. Especialmente relevante resulta que un partido que gobierna España sea insignificante en Catalunya, anunciando que el relevo en la derecha está ya listo.

De un resultado para el independentismo de 50 %-48 % en 2015, sumando a Unió que no obtuvo representación parlamentaria, se pasaba a un pobre 47-51. El Proces no remontaba sino que se hundía en sus expectativas. Por cierto beneficiado por un sistema electoral injusto copiado del Estado, que produce el efecto perverso de teniendo menos votos poder ganar las elecciones. Con un sistema proporcional provincial puro el independentismo habría sacado 67 escaños y con circunscripción única 66.

Por otro lado moviéndonos en los terrenos clásicos de derecha-izquierda, poco habituales a ser tenidos en cuenta últimamente, la primera ha ganado por goleada con un contundente 74-61, lo que nos da pié a afirmar que esta última es otra de las perdedoras.

En definitiva nadie ni en partidos, ni en bloques habría respondido a sus expectativas.
¿Qué va a pasar a partir de estos resultados?

La primera consecuencia es que de las tres hipótesis posibles el 20, un gobierno independentista de nuevo, uno constitucionalista, o uno transversal, dos caían. Sólo dan los números para la primera posibilidad. Pero esta se podrá consolidar con dificultades extraordinarias.

Puigdemont se perfila de nuevo como President de Catalunya, pero con una ERC herida y recelosa, una CUP derrotada pero que mantiene intacta su carácter decisivo y radical, más de la mitad del electorado en la otra orilla de ese río de nuevo con aguas turbulentas, le va a resultar muy complejo gobernar. Por no hablar de un gobierno del estado con su espada en la mano dispuesto de nuevo a cortarle la cabeza.

Además se abren interrogantes preocupantes. ¿Qué va a pasar el día que Puigdemont se decida a pasar la frontera española? ¿Se atreverá el gobierno de Rajoy a detenerle? ¿Es previsible que tome posesión de su cargo estando en la cárcel? ¿Qué puede pasar con la constitución de un nuevo Parlament con 7 miembros en la cárcel o en el exilio? ¿Queda en entredicho la democracia española ante estas circunstancias?

Porque así no se podrá lograr la mayoría absoluta para investirle. En el mejor de los casos nos podemos encontrar, si el resto de afectados dimite y corre la lista, al menos con 4 parlamentarios en la cárcel, Puigdemont, Junqueras, Jordi Sánchez y Forn y la posibilidad de que se incrementen con Marta Rovira. De esta manera resultaría imposible conseguir los 68 votos necesarios.

Un último interrogante: ¿va a mantener el Estado el pulso hasta el final? Lógicamente la justicia debe ser independiente y si no se mueve por intereses políticos, cuestión esta que genera muchas dudas, ese escenario es el más probable, lo que nos lleva a una situación absolutamente diabólica.

¿Eso es lo deseable? ¿Teniendo en cuenta los intereses de Catalunya e incluso de España es beneficioso o perjudicial? Indudablemente perjudica a ambas, más aún con el foco internacional fijado sobre nosotros y la economía pendiente de un hilo.

Va a ser necesaria ahora más que nunca mucha mano izquierda, mucha imaginación, audacia y generosidad. El independentismo debe tener claro que la vía de la DUI ha quedado definitivamente bloqueada y como ya apuntaban durante la campaña desde ERC y también desde los sectores sensatos de PDeCAT, hay que ir a una acumulación de fuerzas transversal, en especial con los socialistas y comunes, para en un plazo razonable de dos o tres años conseguir pactar un referéndum con el estado.

Un tiempo de tregua que tranquilice al sector empresarial y financiero, permita curar las heridas sociales. ¿Eso lo va a aceptar la CUP? Probablemente no y eso va a dificultar su acceso a la presidencia.

El 21-D la ciudadanía catalana ha dictado sentencia. Vistos los resultados fríamente dan la sensación de que al ser tan complejos perjudican seriamente a Catalunya y a España. Pero hay que mantener la esperanza de que al ser tan ajustados obliguen a soluciones novedosas y probablemente transversales. ¿Sería una hipótesis descabellada que el independentismo renuncie a depender de una CUP irresponsable y se apoyen en sectores sensatos constitucionalistas como los comunes, e incluso los socialistas?

¿Se puede en el Estado crear un caldo de cultivo, desde una posición conjunta de PSOE y Podemos, para aportar soluciones a corto y largo plazo? Una conjura de fuerzas que obligue al gobierno de Rajoy a mover ficha, en especial destensando la presión judicial, o el entendimiento en el tema fiscal y a largo plazo abrir el camino hacia un Estado Federal Plurinacional. Pero eso es ya otra historia.

Veremos…..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 22 Diciembre 2017

Sau y Luz, el mestizaje enriquecedor........







martes, diciembre 19

Qué le pido al 2018


Nos encontramos en unas fechas festivas en las que cada año que pasa me parecen más tristes. Quizás porque son donde más echas de menos a los ausentes, a quienes se fueron demasiado jóvenes dejando un vacío difícil de llenar.

Creo que cada vez son más los que tienen ese mismo sentimiento de tristeza, por eso cuando se pasea por la calle en estas fechas ya no se escucha cantar villancicos, o cada vez son menos quienes se ponen algún elemento acorde con las fechas, por no citar la ausencia de un tipo de sonido que hasta hace poco era casi imprescindible: el de la zambomba. Vivimos tiempos oscuros en esta II Edad Media.

Pero como lo habitual es enviar felicitaciones y deseos para el próximo año, intentaré hacer lo propio con los míos. Este año  no es bisiesto, ni capicúa, ni el inicio de un nuevo siglo, queda por tanto un poco soso, aunque rizando el rizo su última cifra se puede leer con algo de imaginación como la suma de la ese de solidaridad, más la e de esperanza, y la suma de sus cifras es 11, que corresponde al número mágico de la suerte. Ese podía ser el hilo conductor de mis peticiones. 

Le pido por eso al 2018 que sea el año de la PAZ definitiva. Dentro y fuera. Que podamos ver el final de la pesadilla en Irak, Siria, Palestina, de las tensiones entre EE.UU. y Corea de Norte, de las guerras que desangran África, del drama de los refugiados y por supuesto que aquí en nuestro país (ponga cada uno el que desee) sea el momento, el año, en el que con imaginación, audacia, y generosidad por parte de todos, podamos conseguir lo que antes no fuimos capaces.

También que ETA eche la persiana definitiva a su siniestra historia, para así poder avanzar en otros elementos de justicia y convivencia. Para eso hace falta que en éste 2018 que está a punto de entrar,  nadie pueda vivir inquieto por la existencia de un monstruo con una historia cruel de  acoso y crimen, ni pierda la vida en un accidente al ir a visitar a un familiar preso a 500 Km,  que ya no haga falta exigir la condena a la violencia terrorista al haber dejado de existir la banda que la representaba.
Por lo tanto que dejemos de sufrir en una y otra orilla de este río antes aguas turbulentas y cada vez más un remanso tranquilo. Que construyamos puentes, que abramos espacios de diálogo y entendimiento. Que nos escuchemos mutuamente, respetándonos desde la diferencia. Que todos nos encontremos cómodos en un nuevo marco de convivencia.

Le pido también un país más tolerante, más solidario y más respetuosos con las diferencias. Donde se pongan medidas eficaces para acabar con todo tipo de intolerancia. Que deje de existir la violencia sexista que destroza a muchas mujeres, y otra violencia igual de cruel como la del acoso sea laboral o escolar. Que sea el año en el que seamos capaces de acabar con esa lacra terrible que es el SIDA.

Un país donde de una manera definitiva acabemos con el último problema pendiente de nuestra ejemplar Transición: las tensiones centro-periferia. Para ello que con audacia, imaginación y generosidad podamos abrir una proceso constituyente que conduzca a un Estado Federal Plurinacional donde todos, catalanes, vascos, navarros, madrileños o andaluces nos encontremos cómodos. Una solución transversal para Catalunya que acabe con el enfrentamiento social y político.

Un país que integre a los inmigrantes sin construir muros ni guetos. Que sea capaz de entender que la mejor ayuda es la que se produce en el país de origen favoreciendo su desarrollo, evitando así que miles de personas se jueguen la vida en un intento de llegar al “paraíso” occidental, para no perderla por hambre o guerra allí donde vivían.

Le pido que aporte cordura y sensatez a la Jerarquía de la Iglesia Católica para evitar que siga su confrontación con la sociedad en temas tan delicados como el aborto, matrimonio entre homosexuales y su derecho a la adopción, divorcio y en general en todo lo que tiene que ver con la libertad del individuo en un estado liberal aconfesional.

Que se acabe la violencia terrorista yihadista consiguiendo aquella utópica alianza de civilizaciones.

Espero de este nuevo año que los partidos políticos que nacieron en el siglo XIX se reciclen al XXI, adaptándose a los nuevos tiempos. Que protejan la disidencia, apoyen a los heterodoxos -una especie en vías de extinción por culpa de los mediocres burócratas que ahora les dominan- como una forma de enriquecerlos, y al mismo tiempo persigan a los inmorales, a los que se sirven de ellos para medrar, o enriquecerse, a quienes rompen las normas éticas básicas, a los traidores a sus ideas.

También deseo un nuevo año donde los hombres seamos capaces de entender de una vez por todas, que la igualdad entre sexos en una de las asignaturas pendientes del mundo. Igualdad desde la diferencia. Espero un impulso definitivo en el mundo occidental, y que se empiece a caminar en esa dirección en el segundo y tercer mundo, allí donde la situación es extremadamente grave e insostenible para la mujer.

Le pido a este nuevo 2018 que las madres y padres sepamos educar mejor a nuestros hijos e hijas. Entendiendo que no se puede continuar creando una sociedad extraordinariamente permisiva con los niños desde el mismo momento en que nacen.

Que se acabe con esa cultura de seguir creando reyes absolutos del hogar que a medida que van creciendo, aumentan su prepotencia convencidos de que no hay límite para sus caprichos, y que se transforman después en adolescentes adustos y engreídos en familia, y matones maleducados en la sociedad.

Espero que sirva para recuperar el gusto por la buena música  moderna, para que triunfen aquellos que pelean a la contra defendiendo la calidad por encima de otras cuestiones más materiales.

Le pido a este 2018 una recuperación de los valores perdidos en una sociedad cada vez más individualista, egoísta, insensible. Le pido un despertar de los sentimientos y sensaciones clásicos, del goce pausado, tranquilo, suave, sensible, saboreado con tiempo.

Le pido también en lo personal, claro que sí, ser feliz, disfrutar de lo poco o mucho que tenga, ser capaz de gozar y hacer gozar, de disfrutar y hacer disfrutar, de amar y conseguir que amen. Salud para mí y mi familia, trabajo para quienes no lo tienen, le pido ser paciente, generoso, altruista, no hacer daño a nadie ni directa ni indirectamente. Poder seguir disfrutando de las personas que quiero y que me dejen en tranquilo las que no me quieren.

Amigos leales, buena música, lectura que me enriquezca en lo intelectual, poder disfrutar de paisajes que me llenen los sentidos, tranquilidad para poder hacerlo, buen cine, mejor teatro, paseos por la naturaleza, largas charlas, largas y agradables, le pido poder disfrutar aún de mis ancianos, recuperar los que se han alejado, saber perdonar.

Para terminar deseo todo lo mejor en este nuevo año para cada lugar en el que escribo o hablo, allí donde expreso libremente mi opinión muchas veces a contracorriente, a quienes lo impulsan, y a sus lectores,  u oyentes.

Me conformaría con que pueda ver hecho realidad en lo que me queda de vida, una parte importante de lo que le pido a este pobre 2018, que ya debe estar agobiado al leer esta larga lista de peticiones.

Pero si hoy tuviera que elegir una sola de mis peticiones, me decantaría por la paz. La paz allí y aquí, en los países y en las familias. Que así sea.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 18 Diciembre 2017


miércoles, diciembre 6

Comienza la campaña hacia el 21-D


Publicado en Deia el 6 Diciembre 2017

Este pasado lunes a las 12 de la noche, ha dado comienzo la campaña electoral de las elecciones autonómicas del próximo 21 de Diciembre en Catalunya. Aunque para ser justo debiéramos decir que es la parte final, la recta de llegada, de una campaña que lleva de una manera u otra meses, incluso años. En los últimos tiempos se tiene la sensación de estar en una carrera electoral constante e interminable.

Ese día se van a dilucidar, o no, varias cuestiones que van a afectar no sólo a Catalunya, también al resto del Estado. Lo que durante meses está ocurriendo allí está removiendo los cimientos de una estructura obsoleta que ya acusa el desgaste de no haberse adaptado a los nuevos tiempos.

Parece evidente que algo consensuado y aprobado en 1978 hecho para atender demandas de mediados del siglo XX, no está adecuado para el siglo XXI, donde existen otras muy diferentes y por tanto necesita una readaptación a los nuevos tiempos, una reforma en profundidad.

Como durante años repitió incluso en estas páginas el desaparecido Enrique Curiel, que era uno de los pocos ideólogos con los que contaba la izquierda actual, se necesitaba resolver de una vez por todas la última cuestión pendiente de nuestra imperfecta Transición: las tensiones centro-periferia.

El testigo de su clamar en el desierto lo recogió dentro del socialismo español, otro de esos intelectuales que aún se exprimen el cerebro analizando y aportando soluciones; el profesor José Antonio Pérez Tapias.

En varios de sus últimos libros ha aportado propuestas, sobre la necesidad de abrir un proceso constituyente que lleve a una reforma profunda de nuestra Constitución, en concreto hacia un Estado Federal Plurinacional. A esto se debiera añadir además, establecer unas nuevas reglas de juego en lo referente a un nuevo modelo de financiación autonómica.

El Lehendakari Urkullu desde Euskadi y el candidato del PSC Miquel Iceta desde Catalunya, también han hecho aportaciones interesantes que merecen ser estudiadas y analizadas.

Urkullu de manera hábil e inteligente propone, usar el modelo vasco como una “referencia” para avanzar “en un nuevo sistema descentralizado”, en el que los ingresos garanticen el Estado de bienestar en todas las comunidades. El lehendakari sostiene que la corresponsabilidad fiscal puede servir como base para lograr una financiación autonómica más eficiente. Aportación que reabre de nuevo el debate.

La situación creada por el ya denominado “problema catalán”, ha aportado así cuestiones positivas y negativas. Abrir los debates antes comentados, modelo de estado y financiación,  que la posición rígida e inmovilista del PP impedía hace apenas unos meses, es uno de los elementos positivos. Que ahora se pueda hablar sin remilgos, sin pudor sobre la necesaria reforma constitucional, también.

Entre los elementos negativos tiene especial relevancia que está teniendo consecuencias económicas negativas para Catalunya y también para el resto del Estado. Para la primera aún mayores porque afecta no sólo al crecimiento sino que también al empleo. Así los datos de la última EPA reflejaban que el mes de Noviembre 2017 Catalunya ha tenido el mayor incremento del paro desde el mismo mes de 2009, justo en pleno inicio de la crisis.

Otra consecuencia negativa que además beneficia a su peor enemigo, el PP del señor Rajoy, es que la crisis abierta en Catalunya está tapando noticias de vital importancia, como los casos de corrupción que le asolan, la propia situación del paro que demuestra que las cosas este gobierno no las está haciendo bien, o las subidas que afectan a la ciudadanía como la luz o los carburantes.

Todas estas circunstancias que en situación de normalidad erosionarían profundamente al gobierno del PP, ahora quedan eclipsadas con la actitud firme que Rajoy ha mantenido en el tema catalán, que coincide lamentablemente con el sentir de la mayoría de la población del resto del Estado.
Además sitúa a la izquierda, tanto PSOE como Podemos en una posición incómoda, sabiendo que lo que gusta a sus votantes catalanes disgusta a los del resto del estado. Es uno de los lastres de los partidos de ámbito estatal. En el caso del PP ese desgaste no les preocupa, porque antes de empezar los partidos ya daban por perdidas tanto a Catalunya como a Euskadi.

Pero volvamos a la campaña que se inicia con varias noticias que dejan un sabor agridulce. Por un lado el Tribunal Supremo ha decidido dejar en libertad con fianza de 100.000 euros a seis de los consejeros del Gobern encarcelados, Raül Romeva, Carles Mundó, Dolors Bassa, Josep Rull, Jordi Turull y Meritxel Borrás, mientras mantiene en prisión a los otros dos, Oriol Junqueras y Joaquim Forn, además de a los líderes de ANC y Omnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Buena y mala noticia que va a enturbiar no sólo el inicio de la campaña sino también el transcurrir de ella. Que varios candidatos sigan en prisión, con el agravante de que uno es el cabeza de lista de ERC, además de otro, Puigdemont de momento en el exilio, deja en entredicho la calidad de nuestra democracia.

¿A quién favorece o perjudica esta situación además de a la propia democracia? En un país muy dado a apoyar el victimismo parece evidente que será a ERC y Junts per Catalunya. Justo en un momento en el que el CIS aparecido precisamente en este inicio indicaba que no llegaban a la mayoría absoluta, esta situación les aporta un balón de oxígeno imprevisto.

Analicemos brevemente esa encuesta. En ella se refleja un empate a 32 escaños entre ERC y Ciudadans, aunque porcentualmente éste resulte vencedor. La irrupción de Junts per Catalunya del ex President Puigdemont la sitúa como tercera fuerza casi empatada en porcentaje con PSC, pero con más escaños. Así nos podemos encontrar con una situación de 66 parlamentarios del mundo soberanista, 60 del denominado unionista y 9 de en Común Podem.

Existen otros datos relevantes en esa encuesta, como que la ciudadanía catalana aún confía en la situación económica, aunque reconoce que era mejor hace dos años, no así en la política, cree que el primer problema es el independentismo doblando al paro, se posiciona muy mayoritariamente en el segmento de izquierda, los no soberanistas superan con amplitud a los que sí lo son ya que sólo el 22,7 % se siente únicamente catalán.

Pero quizás el dato más relevante sea que el 87 % indica que seguro irá a votar, 94 % si tomamos a los que plantean que prácticamente seguro lo harán, lo que augura una participación record.



¿Qué puede ocurrir si estos datos se confirmaran?

Que resultará tremendamente complejo configurar un nuevo Gobern. No se prevé que en Común Podem, e incluso PSC puedan apoyar a Inés Arrimada, y tampoco que la CUP, e incluso en Común Podem apoye a Junqueras, especialmente los primeros si no aceptara la condición imprescindible de seguir apostando por la vía unilateral de independencia, cuando todos los líderes de ERC ya plantean una vía de referéndum pactado.

¿Qué posibilidades quedarían para evitar unas nuevas elecciones? Algo de lo que Catalunya ya tiene experiencias similares: un tripartido ERC, PSC y en Común Podem con apoyo externo de JxCat. ¿Quizás con Iceta encabezando en lugar de Junqueras? Podría ser. Sería una solución transversal y plural que es lo que en estos momentos necesita Catalunya, otra cosa es si el PSOE la avalaría.

Pero un nuevo PSOE apostando por una reforma constitucional que llevara a nuestro país hacia un Estado Federal Plurinacional, sí lo haría y además sería su mejor servicio a España y a Catalunya.

Se abre pues una campaña apasionante con resultado incierto y salida compleja. A veces en los instantes más difíciles surgen soluciones imaginativas eficaces. ¿Por qué no confiar en que este sea uno de ellos?

Veremos….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 4 Diciembre 2017