martes, diciembre 11

¿Navidades felices?




Se acercan unas fiestas que desde siempre se han definido como entrañables: las Navidades.

Instantes de encuentros, reuniones familiares en torno a una mesa, turrón, cordero, cava,  regalos, villancicos. Aunque en los últimos tiempos eso que recordábamos de nuestra infancia y juventud ha ido cambiando de manera vertiginosa.

Suelen decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, es probable que ese dicho popular se pueda aplicar con rotundidad a estas fiestas, porque ahora existen demasiadas ausencias, cada vez se cantan menos villancicos, ya no suena las zambombas y panderetas por las calles y la crisis nos ha convertido en personas menos proclives a ser felices.

Poco a poco la implacable sociedad de consumo ha ido imponiendo la cultura del gasto y del endeudamiento dictado por El Corte Inglés. Así las pagas extraordinarias que antes daban para mucho hoy se quedan a medio camino.

¿Quién no plantea actualmente que este año mejor que los regalos sean sólo para los niños? Porque en los últimos tiempos algunos han ido abandonando las angulas, el jamón de pata negra, el paté, o el champán francés y los langostinos se han ido transformando en congelados. Lo primero queda para los ricos de ahora, que por cierto cada vez son más.

Así aunque intentemos forzar un estado de ánimo feliz, acabamos dándonos cuenta el día siguiente al 6 de Enero que nos hemos gastado más de lo que podíamos, engordado 5 kilos y que la añorada felicidad que se nos prometía sólo la hemos sentido con cuentagotas…a veces. Viene así la cuesta de Enero.

Nos preguntamos entre perplejos y decepcionados: ¿realmente ha valido la pena?

Todos estos argumentos se refieren a una parte de la sociedad que hace años vivía holgadamente, pero que la crisis ha llevado casi a la pobreza, donde continúan los de antes que ven pasar esas soñadas Navidades desde la soledad, el abandono y la miseria.
Por no citar a esas miles y miles de personas que huyendo de la guerra, enfermedades y pobreza absoluta llegan a nuestras cosas con lo puesto y que pasarán esas Navidades desamparados, excluidos.

Ni siquiera los buenos propósitos en lo social, económico y político habrán podido cumplirse. Ese día la izquierda estará a la greña con la derecha, Casado y Rivera seguirán compitiendo con Vox a ver quién es más facha, Sánchez e Iglesias no acabarán de llevarse bien, Torra y Puigdemont continuarán tensando la situación, mientras Junqueras y compañía continúan en prisión.

Al mismo tiempo seguirá habiendo desahucios, asesinatos de mujeres y pobreza energética.

Vivimos malos tiempos para la lírica. En Navidad también. ¿Navidades felices? Pues no parece.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 9 Diciembre 2018


martes, diciembre 4

La izquierda y Andalucía: ¿ahora qué?





Escribir esta reflexión con las negativas sensaciones de la noche electoral del 2-D, no resulta demasiado fácil ni agradable. Esta mañana del día después todo parece gris tirando a negro, especialmente cuando te encuadras en el sector de la izquierda española y europea.

En casi 50 años de militancia probablemente el de esa noche haya sido el impacto más fuerte jamás recibido. Pero toca rehacerse, analizar los errores, observar esta nueva sociedad del siglo XXI, hacer la correspondiente autocrítica y cambiar el sentido de la marcha antes de que sea demasiado tarde.

Los resultados del 2-D nos traen grandes derrotas, victorias agridulces y resultados espectaculares que cambian radicalmente el escenario político para el futuro.

Pierde el PSA, Susana Díaz, Podemos e IU, Teresa Rodríguez y Maíllo, incluso el PP a pesar de que quieran aparentar una victoria inexistente al perder 7 escaños. En los últimos tiempos algunos políticos parece que hablan para una sociedad tonta que no se entera de lo que pasa.

Escuchar a Susana Díaz y Teresa Rodríguez intentar minimizar el guantazo, o a Casado defendiendo justo lo que criticaba a Pedro Sánchez hace ahora seis meses, produce vergüenza ajena.
Porque intentar llegar al gobierno de Andalucía siendo segunda fuerza política, con un pacto anti natura con la extrema derecha y su enemigo natural Cs, es exactamente lo mismo que acusaba a Sánchez en su momento. ¿Acaso ya ha olvidado el término “gobierno Frankenstein? ¿Contradicción, cinismo, intento de engaño, o todo a la vez?

En el otro lado Susana Díaz con cara de haber recibido un crochet de izquierda en el mentón, intentó de la misma manera engañar al personal aludiendo a que la bajada era del 7 %. Ignora la señora Díaz  que en apenas unos años ha dilapidado el legado que recibió, esta vez perdiendo un tercio de votos y escaños. La posición mínimamente digna habría sido anunciar su dimisión en ese mismo instante.

Pero también hubo triunfadores. Cs que consigue más del doble de su resultado anterior, o Vox que irrumpe en el Parlamento andaluz con nada menos que doce escaños, fueron los grandes ganadores de la noche originando un tsunami político cuyas consecuencias se podrán ver a medio y largo plazo.

Otro de los perdedores ha sido el criticado CIS de Tezanos que como se dice coloquialmente no le ha dado ni a la península. Vivimos en un país sin una cultura de la dimisión arraigada, pero si la hubiera, si se detectara un mínimo de dignidad debería acompañar a Susana y haber dejado su cargo antes del amanecer. No ha sido así, se agarran a sus poltronas con si estuvieran pegados con Loctite.

Que en sus estudios sociológicos no haya detectado ninguna de las tres novedades ocurridas, ni siquiera darse cuenta de las tendencias es intolerable, un ridículo inadmisible. Ni siquiera el derrumbe del PSA y de la izquierda. La diferencia entre los datos del primero es de nota, ya que su estudio le daba entre 45 y 47 parlamentarios y han sido 33, los 67 para la izquierda se han visto reducidos a 50. Tremendo.
Tampoco ha habido triple empate, ni irrelevancia de Vox al que en el mejor de los casos daba un parlamentario por Almería y han sido 12 en todas las provincias, ni siquiera detectó la disminución en la participación.  La realidad es tozuda y así tenemos que la izquierda ha perdido en tres años 700.000 votos, mientras que el PP a pesar de su euforia 300.000.

Toca ahora a esa izquierda dolorida realizar un análisis autocrítico y riguroso. No vale con echar las culpas a los demás, o azuzar el temor, por otro lado ya conocido, de “que vienen los fascistas”. Eso puede servir para una auto complacencia pero no para solucionar realmente los daños ocasionados.

La izquierda ha recibido un castigo brutal, no sólo por sus propios errores, también porque ha sido incapaz de entender por dónde iba la sociedad andaluza y deberían tener cuidado en que tampoco sepan por dónde va la española.

Parece evidente que 40 años de gobierno socialista más los casos de corrupción han agotado al personal. Pero no sólo ha influido ese hecho, porque si sólo fuera eso el trasvase de votos habría sido del PSA a Podemos, sin salir de la propia izquierda. Pero no ha sido así.

Existen dos elementos que no han sido detectados por sus sesudos analistas, por un lado el efecto que la emigración está teniendo en una sociedad andaluza convulsionada por su incremento y las tensiones del Proces catalán.

Así nos encontramos que en localidades como El Ejido ha vencido Vox, o que en el sentir de la población se ve con temor cualquier cesión hacia los sectores independentistas catalanes.

La izquierda ha perdido la ocasión en los últimos tiempos de haber hecho pedagogía democrática sobre las tensiones centro-periferia y la necesidad de buscar soluciones de consenso, con una Susana más pendiente en este asunto en segar la hierba bajo los pies de Sánchez y Teresa Rodríguez haciendo lo mismo con Pablo Iglesias.
Igualmente han sido incapaces de realizar planteamientos rigurosos sobre el fenómeno de la inmigración, que consiguieran un equilibrio entre el respeto de los derechos humanos y la desconfianza que ciertas medidas provoca entre la ciudadanía, especialmente en los sectores más desfavorecidos.

¿Resulta difícil entender trasvases de votos del comunismo a la extrema derecha? Ya en Francia y Alemania ha ocurrido, el caso de Marsella es de manual y ahora nos toca a nosotros. Nuevamente por la miopía de una izquierda paralizada por el miedo. Algunos analistas señalaban la noche electoral que ya somos Europa. Íbamos con retraso pero la extrema derecha ha llegado y lo ha hecho para quedarse.

Ese escoramiento hacia la derecha de un feudo tradicional de la izquierda como Andalucía debe hacernos reaccionar, no sólo como arengaba Pablo Iglesias al analizar los resultados, con un movimiento social anti fascista. El “No pasarán” de Madrid en el 36 no basta si no somos capaces de hacer un análisis riguroso de sus motivos y posteriormente aplicar recetas políticas para darle la vuelta.

¿Qué hacer a partir de ahora? Existen dos direcciones, la del miedo, la parálisis y el enroque, o la de la imaginación y la audacia. Todo ello aderezado de toneladas de pedagogía social. Audacia en lo referente al fenómeno de la emigración, audacia a la hora de resolver de manera definitiva las tensiones centro-periferia.

Haría mal la izquierda en limitarse a echar las culpas a otros y replegarse a sus cuarteles de invierno. Es hora de valentía, de generosidad, de echarse hacia adelante sin un paso atrás ni para tomar impulso.

En estos momentos es cuando se demuestran los verdaderos estadistas. ¿Habrá alguno dispuesto a ello?

Veremos……….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 3 Diciembre 2018






viernes, noviembre 30

SIDA, la lucha debe continuar (En memoria de mi hermano Javi)



1 de Diciembre, Día Internacional de la lucha contra el sida. Un día para reivindicar mayores esfuerzos contra esta cruel enfermedad, reflexionar sobre lo que no hacemos bien, denunciar a los gobiernos que no se implican lo suficiente, o simplemente para recordar a nuestros muertos.

Precisamente en referencia a los recuerdos vuelvo la vista atrás al no tan lejano 1992, en el que la pérdida de mi hermano por este monstruo me hizo implicar de lleno con quienes llevaban años de una desigual lucha, en concreto con la Comisión Ciudadana Anti Sida.

Recuerdo los esfuerzos por convencer al Parlamento de Navarra, del que en aquel instante formaba parte, para que aprobaran medidas que intentaran frenar la expansión de la pandemia, o la terquedad de un Gobierno de Navarra de UPN empeñado en no entender, que el uso del preservativo era una de las medidas más eficaces.

Incluso, no sin una cierta vergüenza ajena, aquel episodio que nos hizo ser noticia nacional, cuando descubrimos que el entonces Consejero de Salud había dado orden de quitar el preservativo de un kit anti sida, cuya distribución se aprobó por dicho Parlamento después de  una ardua lucha política.

No ha pasado demasiado tiempo de aquello, y aunque todavía hoy siguen existiendo reductos conservadores en nuestra sociedad, que defienden la abstinencia sexual como forma de evitar su contagio, algo hemos avanzado. 

Pero no conviene bajar la guardia y síntomas de ello se detectan especialmente entre los jóvenes, por eso este 1 de Diciembre debe servir también para alertar a las autoridades de ese peligro. Ni un paso atrás en esta difícil lucha.

Hay que continuar igualmente con el apoyo a las víctimas, en un momento que tanto se habla de otras. Uno de los problemas mayores es la estigmatización  de las personas afectadas, que aún se detecta desde sectores importantes de nuestra sociedad.
Apoyo que debe ir dirigido no sólo a su atención sanitaria, también a la social, e incluso a la cultural o económica. Se ha avanzado bastante en este terreno desde 1992, pero aún nos queda mucho camino que recorrer.

Pero no podemos, no debemos, quedarnos sólo en la atención de los más próximos, tenemos que alzar nuestra mirada y dirigirla a la tremenda e injusta situación en el Tercer mundo, en especial en ese continente masacrado por las guerras, el hambre...., y el sida: África. Sin olvidar el sudeste asiático, parte del Caribe y los países del este europeo.

Allí cada día más de 8.000 personas mueren de sida. Cada hora, cerca de 600 personas se infectan, y lo que resulta aún más dramático, cada minuto un niño muere a causa del virus. En África la irresponsable actuación de las industrias farmacéuticas, impide que los medicamentos genéricos que existen se puedan repartir al resultar mucho más baratos.

Una forma de crimen colectivo, de genocidio encubierto que debemos denunciar contundentemente. Eso con la colaboración de sectores de la Iglesia Católica, empeñados en hacer campañas irresponsables contra el uso del preservativo.

Afortunadamente la aparición de un nuevo Papa Francisco está cambiando el sentido de la marcha, de una jerarquía que marchaba de espaldas a la realidad, pero lamentablemente ese cambio va demasiado despacio.
Mucho se habla en la época actual de la defensa de los Derechos Humanos. ¿No es el principal el derecho a la vida? ¿Cómo consentimos entonces esta vulneración en masa? ¿Seguiremos mirando hacia otro lado, siendo cómplices de esta situación, cuando nos enseñan esas terribles imágenes?

Defiendo la relativa eficacia de los denominados “días internacionales de…”, porque cumplen la función de recordar, de volver a denunciar. Por eso escribo estas líneas en la proximidad de este nuevo 1 de Diciembre.

A los que nos ha tocado de cerca esta terrible enfermedad no nos hacen falta, porque cada día pasan por nuestra memoria imágenes del ser querido que nos arrebató, y la maldecimos mil veces, pero para el resto de nuestra sociedad sí son necesarios, aunque sólo sea para que no se olviden de que existe.

Por eso desde aquí manifiesto mi solidaridad con quienes la sufren, mi apoyo a las organizaciones que colaboran a “pie de obra” para hacerles una vida más fácil y evitar que nuevas personas acaben sufriéndola.

Al mismo tiempo que alzo mi voz, denuncio y maldigo a todos aquéllos, sean gobiernos, industrias, o instituciones religiosas, que impiden que se pongan medios eficaces para evitar su progresión, ya sea abaratando las medicinas o con medidas preventivas eficaces como el uso del preservativo. 

Este 1 de Diciembre de 2018 será otro más de lucha contra el sida, y nuevamente el lazo rojo lucirá en nuestro ropaje, aunque no debemos quedarnos exclusivamente en eso, ni que solo sea durante este día, sino que nuestra implicación, nuestra lucha, se traslade a los 365 días del año.

Fdo. José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE).

Villava-Atarrabia 29 Noviembre 2018


martes, noviembre 27

La política como pelea de patio de colegio



Publicado en Diario de Noticias de Navarra y Navarra Información el 27 Noviembre 2018

En los últimas semanas, especialmente desde el triunfo de la moción de censura contra Mariano Rajoy y el consiguiente ascenso de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno, la política de este país, ya de por si paupérrima, se está deteriorando hasta límites inadmisibles.

A la pobre altura moral de los líderes de los diferentes partidos, sean estos de la derecha, o de la izquierda y de sus acólitos, se le añaden ahora unos modos barriobajeros impropios de quienes representan a la ciudadanía.

Se ha ido poco a poco sustituyendo el debate político, el contraste de ideas y entre ideologías por insultos, desprecios y palabras malsonantes. La ironía propia de los políticos de antes, para la que es necesario un índice intelectual y educativo muy por encima de la media actual, ha ido desapareciendo del debate.

Ya no se observa la sutileza, o la fina forma de contradecir al oponente, de desmantelar sus argumentos con otros mejor estructurados, porque entre otras cuestiones no se está preparado para ello.

Cuando todo esto impregna la vida pública actual se entra en la ley de la selva, en quién la tiene más larga, utilizando un término machista pero quizás el más oportuno para definirlo.

Aún repican en nuestra memoria la imágenes del patético espectáculo de un Rufián (apellido lógicamente) acostumbrado a ello. Hizo lo que le pide el guión, se aplicó con esmero a la hora de representar su papel, entre otras cosas porque probablemente no sabe hacer otra cosa.

Así destrozó de un plumazo la rotunda y sabia intervención de su compañero Tardá del día anterior, en la que de manera acertada respondió a la actitud lamentable de unos líderes de la derecha, Casado y Rivera, absolutamente desbocados. Éste por cierto sí que sabe.

ERC que al menos en mi opinión es un partido serio, se debate entre seguir con su política sensata y pragmática, lo que le cuesta duras críticas desde el sector independentista en el que se encuadra, o para compensar ese desgaste soltar a Rufián para que campe a sus anchas en Madrid.

Es probable que esta táctica le funcione a corto plazo, pero también que acabe desgastándoles a largo. Ya se sabe…eso clásico de la táctica y la estrategia que ya nadie hoy en día tiene en cuenta.
Pero lo realmente lamentable en el incidente comentado es que todos y todas entraron al trapo siguiendo su juego, incluso alguno con experiencia contrastada como Borrell, por no hablar de la lamentable actitud de la Presidenta Pastor. 

Esa actitud era para llamarle la atención eso nadie lo debe discutir, pero expulsarle del hemiciclo sólo debe ocurrir en casos de extrema gravedad y no es el caso.

Entre todos la mataron y ella sola se murió. La cortesía parlamentaria, el sentido común, o seny ya que el actor era catalán, brillaron por su ausencia llenando de pobreza intelectual lo que debería ser un lugar para la brillantez.

¿Cómo es posible que nadie supiera rebatirle, no con sus mismas armas llenas de bajeza y chabacanería, sino con argumentos inteligentes? ¿Cómo que nadie tuviera la habilidad de desmontarle, incluso dejarle en el mayor de los ridículos con dialéctica parlamentaria? ¿O es que quizás al igual que él no existe nadie capaz de utilizar estos mecanismos que hace apenas 30 años eran tan habituales allí?

Lo más lamentable es que la ciudadanía asiste entre atónita y decepcionada a este esperpento, que se repite habitualmente en los debates parlamentarios sin que nadie quiera o sepa cortarlo de raíz.

Malos tiempos para la lírica decía el sabio, malos tiempos para la altura de miras, para las posiciones educadas e inteligentes. Vivimos una escasez preocupante de estadistas que actualmente se encuentran en vías de extinción y así la representación de la soberanía popular está en manos de gañanes impregnados de incultura. Con minúsculas excepciones como Iceta, Urkullu, Junqueras, o Domenech, estos últimos lamentablemente fuera de escena.
¿Dónde quedan aquellos tiempos en los que teníamos a Tierno, Camacho, Suarez, Carrillo, Herrero de Miñón, Roca, Peces Barba, González, Solé Tura, Curiel, incluso el mismo Fraga y otros muchos? Aquella época de riqueza ideológica se nos fue, probablemente para no volver porque los que vienen detrás tampoco apuntan buenas maneras. 

Los jovencitos y jovencitas que nos llegan a la política más parece que vienen a buscarse un buen puesto de trabajo que a hacer lo que deben.

Decepcionante……..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 25 Noviembre 2018







viernes, noviembre 23

Violencia contra la mujer hoy. ¿Existe parecido con el franquismo?


Publicado en Diario 16 y Plaza Nueva el 25 Noviembre 2018, Día Internacional contra la violencia de género.

El mes de noviembre en el que “celebra” la muerte del dictador Franco el 20,  también “celebra” el 25 el Día Internacional contra la violencia sobre las mujeres. Me parece más adecuada esta definición que las de violencia de género, o machista.  

Por esa razón es un momento idóneo para reflexionar sobre ambas realidades, mujer y franquismo, o si se prefiere, la situación que sufrió la mujer en esa oscura época de nuestra reciente historia, si se parece en algo a la de ahora, o si esta se produce como consecuencia de aquella.

Por cierto, a veces no nos damos cuenta que 50, 60, o 70 años es una parte minúscula de nuestra historia. Que está demasiado cerca para evitar contaminarnos con él.

Durante el franquismo la reconstrucción del tejido social español, tuvo lugar bajo la norma, escrita a sangre y fuego, del "odio al comunismo" y todo lo que tuviera que ver con él. Por eso no debe extrañarnos cuando el PP intenta mezclar ambos conceptos.

En ese empeño, la religión se encargó de proporcionar las armas educativas, apoyadas en los temores ancestrales del más rancio conservadurismo. Según su teoría un espectro atravesaba Europa: el del comunismo.

El Vaticano se encargó de apoyar todo aquello que se opusiera al mismo, reprimiendo lo que tuviera que ver con la liberación de la moral. La alineación de la Iglesia española con el golpe del 36 se justificó porque la confrontación no era entre un gobierno legal y otro ilegal, sino entre Dios o no Dios, lo que les permitió hablar de Cruzada.

Resulta cuando menos curioso que esa complicidad vuelva a resurgir con fuerza a cuenta del intento de exhumación de sus restos.

Esta ‘‘santa alianza’’ relegó a la mujer a la retaguardia, a la reconstrucción. La ideas joseantonianas sobre la sumisión y la no-intervención en la cosa pública, conformaron el modelo social de mujer durante esa negra época. En ese modelo reaccionario se la asignaban casi exclusivamente funciones referentes a cuidados sanitarios y de bienestar social.

Dos instituciones se dedicaron a poner en práctica esas tesis: la sección Femenina, presidida por Pilar Primo de Rivera, que puso en práctica las ideas de su hermano sobre la mujer, es decir, el odio a la mujer miliciano y de intervención en la vanguardia, y el Auxilio Social, extraído del ‘‘Winterhilfe’’, auxilio de invierno alemán, porque en palabras de su fundadora, Mercedes Sanz Bachiller «no todo lo que hicieron los nazis era malo».

Se creó también un aparato de salud mental apoyado en las tesis psiquiátricas del militar Antonio Vallejo-Nájera, basadas en la nobleza del carácter hispano, en valores castrenses católicos, y en la debilidad mental del marxismo al no reconocer las jerarquías y los órdenes sociales superiores.

Vallejo-Nájera defendió «la inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política», así como «la perversidad de los regímenes democráticos que promocionan a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores».

El ‘‘ilustre’’ psiquiatra explicó igualmente la enorme participación de las mujeres en las filas de la República, debido a «su debilidad mental», ampliamente demostrada por la biología fascista: «El psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y el animal». Sus experimentos se llevaron a cabo en prisiones, con presas políticas, anarquistas y comunistas.

La idea de la transmisión genética del marxismo originó también el alejamiento de los niños de sus madres, entregándolos a familias que los adoptaban demostrando previamente su catadura católica, propiciando así el cambio de apellidos de origen para hacer imposible su rastreo posterior.

En sus estudios sobre la mujer, Vallejo-Nájera parte de lo que, según él, son características del sexo femenino: debilidad del equilibrio mental, menor resistencia a las influencias ambientales, inseguridad del control sobre la personalidad, falta de las inhibiciones inteligentes y lógicas que hacen que en situaciones en las que desaparecen los frenos sociales se despierte su crueldad, siendo «además las revueltas políticas la ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes».

Así fue relegada a una intervención pública de segundo orden, siempre detrás del hombre y eliminados sus derechos anteriores. Su mandato era en el hogar, de puertas adentro. Todo ello conformaba un modelo de mujer abnegada y humillada, en muchos aspectos de lo social.

La legislación franquista se basó en esta cuestión, convirtiéndola en una eterna menor de edad si se casaba, y a no existir como mujer si no lo hacía. Se la consideraba frágil mental y físicamente, así como incapaz de desarrollar cualquier labor fuera de la casa.

No se contemplaba que por voluntad propia tuviera deseo de estudiar o trabajar. Si lo hacía era en caso de necesidad, y siempre considerando que era poco apropiado. Se recomendaba la prudencia en el estudio, que se aconsejaba abandonar, ofreciendo alternativas al «difícil y cansado camino de los libros».

Buscando por la vía de la humillación, de la sumisión, o de la disuasión, no solo limitar, sino hacer desaparecer la posibilidad intelectual, creativa y crítica de las mujeres.

El estado franquista se apoyó en la corriente más radical de la Iglesia católica para dominar a la sociedad española, y en especial a la mujer, por medio de la religión y el terror. La noción de pecado se hizo más extensa, y se le añadió en muchos casos el carácter de delito. Así por ejemplo el adulterio, los amancebamientos, no sólo eran pecado, también eran delito, por no hablar de la homosexualidad, cuya persecución fue atroz.

Una férrea moral, mantenida a través de la censura y la represión en lo referente al sexo, destrozó la idea del amor y la sexualidad. Las prácticas sexuales tenían sentido solo en tanto a su función reproductiva, según el modelo de familia católica al que se debía tender, quedando para la mujer el goce sexual asociado a la noción de pecado.

Paralelamente, el peso moral hizo que se fuera consolidando un discurso de culpabilidad permanente, muy enraizado en la doctrina católica, en el que la mujer se vio condenada a vivir. Esta culpabilidad se fue alojando en las relaciones sociales, y su presencia sorprendentemente perdura hasta hoy.

Con la apertura política y la caída del régimen de Franco, se reabrió el debate acerca de la mujer. Se cuestionó y se rompió en mil pedazos el discurso franquista según el cual se la consideraba como débil mental o como menor de edad.

Pero aunque la idea actual de la mujer en la vida pública no tenga nada que ver con respecto a aquella injusta situación, todavía está lejos de haberse liberado. A poco que observemos nuestra sociedad con atención nos daremos cuenta, que una parte de esos conceptos aún perduran en sectores importantes, incluidos partidos de la derecha, o la Iglesia.

Aún hoy se sigue intentando someterla a las leyes y silencios que impone el discurso del capitalismo dominante, a la vez que no se ha eliminado todavía la idea de que la mujer debe ser abnegada, católicamente hablando. De modo que bajo los ropajes de pasarela, en numerosas ocasiones encontramos los cilicios de siempre.

Conviene por tanto no olvidar ese terrible pasado. Recuperar la memoria histórica, esa que algunos pretenden enterrar con el argumento de que «hay que pasar página».

Que nuestros jóvenes, aquellos que nacieron después de la muerte del dictador, conozcan que aunque parezca mentira, estas cosas ocurrieron en nuestro país no hace tanto tiempo. Porque, probablemente, «aquellos polvos, hayan traído estos lodos», y una parte de la violencia sexista actual tenga que ver con todo esto que se acaba de relatar.

¿Se parece la situación actual a la de la dictadura en este crucial asunto? O mejor. ¿Aquellas doctrinas aún empapan ciertos comportamientos sociales, religiosos y políticos?

Cada cual tendrá su respuesta, la mía es categórica: lamentablemente SÍ. Por eso con el fin de no errar en el diagnóstico tengamos en cuenta esta circunstancia.

Veremos……….

Fdo. José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 23 Noviembre 2018



domingo, noviembre 18

Franco, Lluch, un año más




Estamos teniendo un mes lleno de efemérides diversas. A la de la pérdida de Enrique Urquijo el pasado 17 se le une otras dos que merecen ser comentadas.

Este martes 20 de hace 43 años el dictador Francisco Franco dejaba de existir. Observando como en los últimos tiempos renace el espíritu franquista,  fascista, aquí y allí, que se manifiesta de maneras muy diversas dudé de que efectivamente haya sido así, o sí es que ha resucitado sin darnos cuenta, al menos su ideario.

Nuevamente me toca posicionarme públicamente intentando frenar la posibilidad de que Franco y sus ideas sigan vivas, recordando aquella madrugada gris y tenebrosa. Quizás desde esta labor de recuperación de nuestra memoria histórica aunque sea tipo hormiguita, nuestros jóvenes encontrarán el antídoto para combatirlas.

Recuerdo esa mañana como si fuera hoy, la reunión con mis camaradas del PCE de Papel, Artes Gráficas, Prensa y Artistas la noche anterior previendo lo que iba a acontecer, con la sombra de una época más negra aún que algunos preveían.

Viene también a mi memoria el recorrido en mi SEAT 600 hasta mi lugar de trabajo, sin saber muy bien como saldría de allí y rodeado de un silencio extraño en el ambiente. Ese coche que tantas veces nos había servido para transportar la propaganda del PCE y que ese día había limpiado cuidadosamente.

No fuimos capaces de derrotarlo en las calles, en las fábricas y universidades pero de allí salió una generación curtida en esas batallas que hoy aún seguimos en las trincheras, como se puede entender viendo a las gentes que llevan meses luchando por las pensiones, las suyas y las de quienes vienen detrás. “Así se forjó el acero”.


Gentes antifascistas, inconformistas, librepensadoras, republicanas, ateas, cultural y políticamente formadas, ingenuas y un pelín utópicas, que ahora observamos con estupor como Franco renace de sus cenizas.

Aquella madrugada me llega la imagen de mi desayuno en silencio con mi compañera, apenas algún comentario sobre lo que podría pasar. En aquel momento militaba en el PCE y CC.OO., en la Universidad y en Artes Gráficas.

Se hablaba de la “noche de los cuchillos largos”, que la extrema derecha camparía a sus anchas este día, detenciones, quizás desapariciones, nos preparábamos para todo e intentamos dejar las cosas atadas.

No tenía miedo, pero fue un desayuno extraño, como de despedida. Luego en el viaje hacia la zona de Atocha,  pensé en prepararme por si me detenían, antes habíamos “limpiado” la casa y ese día mi entrada en mi trabajo fue más emotiva. 

Temí que quizás era la última vez que veía las calles, las personas caminando hacia su curro, tenía un historial extenso en la BPS y por tanto era un candidato firme para que la represión me alcanzara de lleno. Quizás por esa razón un estremecimiento me recorrió el cuerpo al bajarme del coche.

Estas cosas no se cuentan, quizás porque siempre estamos en los grandes hechos y olvidamos que las pequeñas anécdotas a menudo son las más importantes, porque conforman nuestra historia personal. 

Hoy miro por mi ventana y recuerdo ese momento, observo el panorama, veo la prensa diaria y me vuelvo a estremecer. Se manifiestan demasiados síntomas de que no hemos aprendido nada, de que la izquierda olvidó fácil aquella época no tan lejana.

Mucho más aún una juventud que de manera irresponsable, especialmente desde sectores que se consideran más de izquierdas que Lenin, te sueltan que seguimos en una dictadura, que esto no es una democracia, o nos señalan como del “Régimen del 78” a 40 años de aquel instante.

No chavales, no, estamos en una democracia, imperfecta, con fallos, susceptible de ser mejorada, pero democracia. Aquello sí era una dictadura, aquella madrugada el ambiente estaba impregnado de ella, el miedo nos los dejó muy claro.

Quizás a las gentes de izquierdas de mi generación nos haya faltado realizar una labor pedagógica profunda y constante. Hemos dado por hecho que la historia se conoce, pero lamentablemente no es así, o se ha olvidado demasiado rápido. Convendría que intentáramos rectificar antes de que sea demasiado tarde.


Pero no es el único hecho que se conmemora esta semana. El miércoles 21 de hace 18 años asesinaron a un compañero de lucha por el diálogo y el entendimiento, mi compañero del alma Ernest Lluch.

Fue como un directo al mentón que me tiró casi a la lona. Mantenía con él la misma línea de pensamiento respecto al conflicto vasco y a la actividad de ETA y fueron a por él, como antes a por otro amigo: Juan Mari Jáuregui, porque precisamente atacaban a los constructores de puentes, esos que intentaban dinamitar con sus armas.

Al final de la manifestación que recorrió las calles de Barcelona como repulsa por su asesinato, la periodista Gemma Nierga, que fue la encargada de leer el manifiesto final, se saltó el guion pronunciando una frase que dejó seco, con cara de póker, al duro José María Aznar allí presente y por entonces Presidente del Gobierno. “Estoy convencida de que Ernest, hasta con la persona que lo mató, habría intentado dialogar; ustedes que pueden, dialoguen, por favor" señaló Gemma de manera contundente.

Fue como puñetazo que la sociedad civil a través de ella, daba en la mesa de unos políticos enquistados en la confrontación y la guerra. Esa reflexión se pronunciaba después de un infame asesinato y en un momento muy duro de ataques constantes a nuestra democracia por parte de la banda terrorista ETA. 

Viene también ahora a mi memoria aquella famosa frase que quizás marcó el devenir de la solución de un conflicto que parecía eterno e irresoluble, observando la insostenible tensión centro-periferia actual.


Se refería Gemma a la necesidad de solucionarlo por la vía del diálogo y el entendimiento entre muy diferentes y de alguna manera así se hizo, aunque fuera de manera minoritaria, paciente y discreta. Hoy 18 años después aquella situación ha cambiado radicalmente aquí, aunque en otras partes continúa inalterable en lo que se refiere a capacidad de comunicación.

Me pregunto ahora que veo otra dura confrontación, en éste caso entre el Estado y Catalunya, si Gemma no debería volver a pronunciar esa frase en en las calles de Catalunya, o directamente en el hemiciclo del Parlamento de España. Una frase, un grito que llegara a los despachos de todos los partidos, de todos sus dirigentes.

En estos últimos días ha habido alguien que entendió aquel mensaje, el Lehendakari Urkullu. Por eso impregnó del mismo a las sabias palabras que trasladó al President Torra en su reciente reunión de Ajuria Enea.

Aconsejándole diálogo y distensión, que debía aprovechar la nueva mayoría que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa para encontrar una solución con el Estado, en la búsqueda de una consulta legal y pactada, o que se debe aparcar la vía unilateral, .

Queda recuperar ese llamamiento de Nerga. Dialoguen, dialoguin, hablen, entre las izquierdas, con los diferentes, incluso entre los muy diferentes. Hablen, dialoguen.

Efemérides, diversas, complejas, pero que merecen ser recordadas, porque el olvido es lo más terrible que puede ocurrir a una sociedad moderna.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 18 Noviembre 2018