lunes, septiembre 18

De presiones y coacciones

Publicado en Navarra Información y Radio Rebelde Republicana el 19 Septiembre 2017

Hablar sobre Catalunya se está convirtiendo en mono tema y tiene pinta de serlo así de momento hasta el próximo 1 de Octubre, aunque lo que pase a partir del 2 también dará para mucho.

Lo que está ocurriendo a raíz del desafío provocado por las fuerzas soberanistas, o independentistas que para todo hay en la viña del señor, y algunas respuestas del Estado da igualmente para un tratado de lo que no debe ocurrir nunca, ni en política, ni el cualquier otra faceta de la vida.

La tensión Estado-Catalunya está desatando las peores pasiones allí y aquí, está haciendo emerger lo más malvado del ser humano. Eso en lugares donde siempre se ha presumido de una exquisita educación, lo que se denomina el “seny” catalán, algo así a como en el resto de España se denomina al sentido común Por cierto el menos común de los sentidos y a la vista está, que se ha perdido en toda la geografía patria.

“Seny” conviene recordarlo se entiende como cordura, sensatez, armonía, equilibrio y quizás en donde más se manifieste sea en la danza típica de Catalunya, la sardana, en la que los actuantes bailan en un círculo cogidos de la mano de manera amigable y cordial, o en el “castell” donde para que pueda alzarse se necesita el concurso solidario de decenas de personas para formar esa especie de base, piña o pinya.

Todo esto ha saltado hecho añicos en apenas unos meses de tensión, que está alcanzando sus cotas máximas a medida que se acerca el dramático 1-O. Una tensión animada de manera irresponsable desde ambas orillas de este nuevo río de aguas turbulentas.

Resulta dramáticamente curioso que cuando el que inundó nuestras calles y plazas, especialmente de Euskadi y Navarra, se ha ido remansando, ahora aparezca este nuevo precisamente en el lugar que desde aquí mirábamos con envidia.

Lo ocurrido en las últimas semanas supera cualquier previsión pesimista que hubiéramos podido realizar. Del enfrentamiento político se ha pasado de manera extremadamente peligrosa al social, copiando las malas prácticas vividas por aquí en aquellos negros tiempos. Vecinos contra vecinos, amigos contra amigos, familiares contra familiares. Lo que resultaba un ejemplo de convivencia y pluralidad acaba de romperse hecho añicos.

Lo que está sucediendo en la redes sociales se parece más a un campo cruento de batalla, que a aún lugar de debate sereno y sosegado. Las gentes más sensatas de antes, se convierten como por arte de magia en verdaderos hooligans, en energúmenos que descalifican e insultan al que opina diferente sin ningún pudor, que te acusa impunemente de fascista, anti demócrata o retrógrado.

Mientras tanto las amenazas y presiones realizadas contra los alcaldes, la mayoría del PSC, que plantean ceñirse escrupulosamente a la legalidad negándose a ceder locales para la realización de la votación del referéndum, resultan absolutamente intolerables.
Quienes han impuesto la fuerza de su mayoría absoluta en el Parlament y exigen que se respete, no debieran liderar una revuelta contra quienes por la misma razón lo hacen en sus respectivos municipios.

Los insultos, desde charnegos a muertos de hambre, pasando por improperios peores, las amenazas, incluso de muerte, descalifican, ensucian el “proces”, especialmente ante el silencio cómplice del President Puigdemont, el resto de su Gobern y las fuerzas que lo sustentan.

En los peores momentos de lo ocurrido por aquí, jamás se produjo esa perversión profunda de la democracia, ante un ataque tan vil a la convivencia. Ahora se va a descubrir que el verdadero “seny” habitaba por estas tierras y no allí.
Los promotores de esta locura aún no han entendido que pase lo que pase el 1-O y posteriormente, el daño que están produciendo a la convivencia en el seno de la sociedad catalana puede resultar irreparable. Una convivencia que resultaba ejemplar hace apenas unos meses.

Es cierto que el causante originario de esta situación, fue el recurso insensato que el PP presentó a un Estatut que dejaba satisfecha a la inmensa mayoría de la población catalana. También que la reacción de Rajoy y su Gobierno, resulta un intento de apagar un fuego con gasolina en lugar de con agua. Pero eso no exime de responsabilidad a los promotores de este lío monumental que va a dejar muy debilitada a la ciudadanía que dicen representar.

Probablemente el 1-O de una u otra manera se votará, igualmente esa votación carecerá de la legitimidad y legalidad mínimamente exigidas, pero el daño estará ya causado. Por eso convendrían que ambas partes se pusieran a trabajar de manera inmediata en la búsqueda de soluciones a partir del 2-O.

Mientras tanto quienes desde ambas orillas aún pensamos que otra solución es posible más allá de la confrontación y la ruptura, quienes apostamos por el diálogo, la negoción y el acuerdo, deberemos ponernos desde este mismo instante manos a la obra en la construcción de puentes que comuniquen ambas orillas, como ya se hizo por estos lares. La historia a veces se repite.

Para luego es tarde…

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 18 Septiembre 2017

lunes, septiembre 11

Catalunya: de la sinrazón a la sensatez

Publicado en Navarra Información el 12 Septiembre y Radio Rebelde Republicana
Vivimos malos tiempos para la lírica, en un mundo donde la sinrazón pasa por encima de la razón es difícil hacer poesía, ni siquiera prosa poética, rodeados de energúmenos que se sacuden estopa.

Por eso estamos a punto de vivir el choque de trenes más dramático de nuestra democracia, entre dos convoyes repletos de viajeros conducidos por maquinistas suicidas.

¿Se puede evitar? Cada vez parece más difícil, pero es probable que acabe viniendo bien que se produzca, para resolver de manera definitiva éste complejo embrollo.

En un momento en el que todas las partes se creen en posesión de la verdad absoluta, resulta imposible predicar soluciones por la vía del diálogo, el entendimiento y el acuerdo. Imposible que prevalezca el sentido común cuando quienes conducen esas locomotoras están dispuestos a todo, cuando la sinrazón arrasa a la razón. Sólo hay que observar las redes sociales estos días para darse cuenta de ello.

Es cierto que la ciudadanía catalana por inmensa mayoría desea expresarse libre y democráticamente, como también que esa expresión debe ser regulada por cauces legales y de acuerdo con las normativas de las que nos hemos dotado.

También parece evidente que de haberlo permitido, y el artículo 92.1 de nuestra Constitución abre posibilidades para ello, el resultado habría sido mayoritariamente contrario a la secesión. Más aún si al final los catalanes y catalanas hubieran ido a votar sabiendo claramente las consecuencias de su voto. O sea si la razón y la verdad se hubieran impuesto entre nuestros dirigentes.

Sí a eso le hubiéramos añadido una gota de cesión por parte del estado en materia fiscal y de fortalecimiento del autogobierno, esa victoria podría haber sido por goleada.
Pero no ha sido así y ahora nos encontramos en una situación límite, la más peligrosa para todas y todos desde el 23-F de 1981.

¿Qué consecuencias puede tener ese choque de trenes Estado-Catalunya? ¿Qué va a pasar a partir del 2 de Octubre?

Probablemente los más insensatos de entre los independentistas, especialmente los anti sistema de la CUP (seguro que las gentes sensatas de la antigua Convergencia, la mayoría, estarán escandalizadas por la dependencia de sus dirigentes de estos insensatos), buscaban un escenario como el actual.

Una consulta esperpéntica en la que las urnas están escondidas, se anima a la gente para hacer las papeletas en su casa, no se sabe muy bien cuestiones como censo, mesas electorales, etc. Todo esto a 20 días del día D. Tampoco dónde y cómo se va a votar, lo que hace prever una participación muy inferior al 50 %. Desde luego que ni hablar de seguimiento internacional y verificación de resultados con un mínimo de garantías.

Además para mayor gravedad existe una gran manipulación de los datos. Que la inmensa mayoría de los ayuntamientos estén dispuestos a ceder sus locales municipales no puede, ni debe ocultar, que los que no lo están representan en población a la mayoría de catalanes. Tampoco que los intolerantes intenten alterar esas decisiones legítimas con presiones inadmisibles. Por estos lares sabemos mucho de eso y mirar cómo acabó.

¿Así quién va a homologar ese resultado? ¿Los organismos internacionales? ¿La UE, la ONU? Por supuesto que no. Para este viaje pues no se necesitaban alforjas.

Era lo que buscaban, especialmente los más radicales, que votaran prácticamente sólo los partidarios de la independencia para tener un resultado abultado a su favor. Pero eso es hacerse trampas al solitario. Lo que se vaya a realizar el 1 de Octubre no tendrá ninguna validez, ni allí, ni aquí, ni desde luego en la UE y el resto de organismos internacionales. No tendrá soporte legal, pero tampoco de legitimidad política y social, ni reconocimiento internacional.

Un tema tan trascendental como la independencia no se puede realizar dejando detrás a la mitad de la población.

Todo esto es cierto, pero probablemente ese choque de trenes, que dejará muertos y heridos políticamente hablando, puede tener consecuencias positivas. Es probable que Catalunya siga formando parte de España, pero deberá ser de manera diferente a la actual. Como se dice, algo sustancial debe cambiar para que nada cambie.

Habrá que negociar un nuevo marco de convivencia entre ambas naciones, en una España convertida por fin en nación de naciones. Un nuevo pacto fiscal que satisfaga las legítimas demandas que vienen de allí. Y probablemente se deberá abrir un nuevo proceso constituyente que lleve nuestro país a ser un Estado Federal Plurinacional y permitir en ese marco ejercitar el derecho a decidir.

En ese momento se deberá pactar algún tipo de consulta que satisfaga las ansias mayoritarias de la población catalana de tomar sus propias decisiones. Y si se hacen las cosas bien esa consulta se saldará, decidiendo democrática y libremente, con la continuación de una nueva Catalunya en una nueva España.

¿Se puede no ser ni unionista ni independentista? Desde la izquierda se puede y se debe. Por eso debemos trabajar desde ya para que el próximo referéndum en Catalunya sea legal, legítimo, libre, con urnas, papeletas, censos de acuerdo con las normas establecidas para todos, y sabiendo con claridad las consecuencias del voto. Así la sinrazón dejará paso a la sensatez.

Veremos…………..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 11 Septiembre 2017


jueves, septiembre 7

Dos años sin Aylan

Publicado en Navarra Información y Radio Rebelde Republicana el 5 Septiembre 2017

Hace dos años que una foto emocionó a Europa. Era la de un niño sirio, Aylan, que huyendo de una guerra que hemos fomentado, o en el mejor de los casos no hemos evitado mirando de manera cómplice hacia otro lado, aparecía sin vida en la playa turca de Bodrum.

Había muerto ahogado en la misma puerta del paraíso que su familia buscaba, pero el motivo real era que lo había sido por la sinrazón que impera en su país.

Nos emocionó, indignó, alteró nuestra cómoda vida. Comenzamos a preocuparnos por esos miles, quizás millones de personas, que se jugaban, que se juegan aún la vida para cruzar el Mediterráneo muriendo en el intento.

Exactamente según ACNUR 8.200 en esos dos años. Es probable que la cifra sea mucho mayor. Incluso ahora mismo al leer estas líneas varias de ellas lo estén haciendo desesperadas ante la guerra y el hambre.

Algunos comenzamos en aquel instante a observar con rabia ese sufrimiento de la población civil en Siria, Iraq o Afganistán. Miles de niños y mujeres muertos en los bombardeos de los aviones rusos, americanos, franceses, del régimen sirio, o de las milicias del Dáesh. Qué más da quién los mata, quién los asesina, en ese mar tranquilo, o en las calles de Mosul. Realmente qué más da.

Han pasado ya dos años y el efecto de esa imagen se ha diluido, hemos seguido con nuestra cómoda y tranquila vida, hasta que un día nos despertamos sacudidos por lo sucedido en Barcelona y Cambrils. Ahora lo que nos indigna es otra imagen parecida, la de otro niño muerto, esta vez español…., o catalán, porque a veces los debates nos llevan a esa otra sinrazón, sobre la acera de las Ramblas. Éste asesinado por un radical que se consideraba combatiente yihadista.

Me habría gustado haber mantenido una larga conversación con él antes de que realizara semejante salvajada. Haberle podido enseñar las dos imágenes y saber cuál era su reacción. Intentar comprender, más allá de la locura que les atribuimos, cuánto de lavado de cerebro realizado por el famoso Imán tenía su mente y cuánto del efecto que le causó la otra imagen, la de Aylan. Si ese impacto había tenido algo que ver en su transformación.

Comprender si las imágenes en TV, o en la prensa escrita de los niños asesinados en Siria tienen o no algo que ver. Si el odio inculcado, si   la falta de respuesta de un occidente ciego y sordo, le empujó a convertirse en un asesino de “infieles”. Comprender cómo un chaval joven, que ha estudiado, trabajado, jugado con sus supuestos enemigos, acaba convirtiéndose en ese monstruo que sembró la muerte y el dolor en Barcelona.

Interrogarme, interrogarle buscando explicación para lo que parece inexplicable, para así con sus posibles respuestas fabricar un antídoto contra ese veneno. Porque eso es lo que realmente nos debe interesar, no si la CIA mandó no se qué documento a uno u otro, o si Trapero habla o no en catalán en las ruedas de prensa, sino los motivos por los que Younes Abouyaaqoub se transformó de un “ciudadano ejemplar” en un hijo puta asesino.

Para curar una enfermedad hay que analizar los síntomas, los motivos que provocan esos síntomas, dar con el diagnóstico adecuado y aplicar un tratamiento eficaz. Eso no se consigue con disputas entre cuerpos policiales, o entre gobiernos.

No se consigue con utilización perversa de un acto execrable, sea de los medios de comunicación o de los políticos, sino justo con lo contrario, con un análisis certero de los motivos reales. Con este terrorismo, como ocurrió con el de ETA de manera diferente, no se termina sólo con medidas policiales, judiciales, o de colaboración internacional, se acaba analizando la raíz del problema.

Hoy escribiendo estas líneas la foto de Aylan vuelve a mi memoria, la pongo al lado de la del niño de Barcelona e intento averiguar cómo podemos salir de esta locura. Quizás Rajoy, Puigdemont, Trapero, Zoido…debieran hacer lo mismo…..juntos.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 5 Septiembre 2017

martes, agosto 29

La manifestación

Publicado en Navarra Información el 29 Agosto 2017, Radio Rebelde Republicana y Diario de Noticias de Navarra.

El pasado sábado una manifestación ha recorrido las calles de una Barcelona golpeada por el terrorismo yihadista. Lo que debía ser un gran acto unitario de repulsa contra la barbarie, se ha convertido en una fuente de disputas y discordias.

Siempre he pensado que este tipo de eventos deberían ser con el protagonismo exclusivo de la sociedad civil, que los dirigentes partidistas deben estar en un segundo plano cediendo a ésta el predominante.

Desde unos días antes ya se preveía que no sería así. Las disputas estériles entre el Gobierno del Estado y la Generalitat lo hacían temer, por eso esa ciudadanía catalana golpeada e indignada, inteligentemente ha cedido “los trastos” y en una parte importante ha decidido no participar en ese circo.

Porque esa ha sido la primera consecuencia: lo que debiera ser una movilización histórica se ha convertido en una manifestación más. Medio millón de personas no llega ni de lejos a lo que debiera ser una reacción unitaria y plural.

Tendremos ocasión de comprobarlo cuando dentro de 15 días en otro acto, esta vez partidista y de confrontación, esa cifra acabe multiplicándose por dos o por tres.

Lamentable. Como dice el dicho, “entre todos la mataron y ella sólo se murió”. ¿Quién es el responsable de este desaguisado? Todos; todos los políticos de uno u otro signo, los del lado independentista y los del contrario, mal llamados unionistas.

Empezando por el propio Rey, que ha elegido asistir por primera vez a una  manifestación de este tipo en el momento más inoportuno. Su papel como Jefe del Estado debe ser mediador, de figura imparcial, nunca de generación de más tensión de la ya existente. Por cierto que ahora tiene una ocasión de oro de ejercer esa papel, para evitar el choque de trenes que se nos viene encima. Quizás sea el único que tenga capacidad de hacerlo, si estuviera bien aconsejado.

Algo falla en la Casa del Rey desde la ausencia de un inmenso Sabino Fernández Campo, con él esto no habría ocurrido. Porque los abucheos, los gritos y pancartas contra su figura, no se debían haber producido. De acuerdo que los responsables son quienes orquestaron esta burda campaña, pero ya se sabía y el deber del monarca era protegerse evitando su posicionamiento en esta guerra absurda.

Después a las declaraciones incendiarias de la CUP, respondió el Gobierno, PP y el propio Rajoy. Un incendio se apaga con agua, no con gasolina. Al final los ideólogos del Dáesh estarán encantados con este espectáculo de confrontación. Se lo hemos puesto como se dice coloquialmente “a huevo”. Chapó señores políticos, son ustedes unos genios.

Han conseguido un triple efecto, la división política y social, que la manifestación haya menguado y ahora estemos menos fuerte que antes. Por no hablar de las disputas insensatas entre los diferentes cuerpos policiales.

Lo que debía ser un análisis sosegado y reflexivo de los posibles errores cometidos y ponerse de acuerdo en las medidas a tomar para evitarlos en el futuro, entre otras una colaboración más estrecha y leal, se ha convertido en recelos y animadversión.

Que no se equivoque el Gobierno del PP intentando desprestigiar a un cuerpo policial como los Mossos d’Esquadra y a su responsable máximo, el mayor Trapero. Porque los va a necesitar en la jornada del 1-O, especialmente a este último, por cierto considerado “españolista” por los sectores más radicales del independentismo.

Recordar que ya comentó en su día que él hará lo que se le ordene desde la justicia. Eso puede ser clave a la hora de evitar lo que puede ocurrir ese día. Por eso lo más inteligente sería cuidarle, cuidarles.

Pero si la manifestación de Barcelona del sábado no salió como debió salir, en cambio la de Ripoll fue un ejemplo de todo lo contrario. Unitaria, sin banderas y símbolos partidistas que dividen, con lemas comunes y un parlamento tremendo a cargo de la hermana de dos de los terroristas que participaron en los terribles actos, Moussa, abatido en Cambrils, y Driss detenido por la policía.

Su canto a la unidad, a trabajar juntos para que no vuelva a suceder, a rechazar cualquier acto extremista, o radical, atronó en sus calles ante miles de ciudadanos que se emocionaron con ella. Escucharla con voz entrecortada, entre llantos y sollozos, producía un escalofrío, pero al mismo tiempo una sensación de alivio y emoción.

Fue un llamamiento para evitar el racismo y la xenofobia, a que no cometamos los mismos errores que los terroristas.

Ripoll contrastó con Barcelona y nos vino a decir que no todo está perdido y que si hacemos caso a personas como Haifa Oukabir acertaremos en el camino por el que transitar a partir de ahora. En un recorrido que debemos hacer juntos, catalanes, españoles, musulmanes y los que no lo somos. Una senda de concordia, respeto a la pluralidad que aísle, margine a los radicales de ambos bandos.  

Ojalá sepamos hacerlo. Haifa nos dio el sábado su ejemplo, otros en cambio decepcionaron.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 28 Agosto 2017

lunes, agosto 21

Barcelona: ¿ahora qué?

Publicado en Navarra Información el 23 Agosto 2017 y Gara el 25.

Los atentados de Barcelona y Cambrils nos han dejado en estado de shock. Todavía sin reponernos del impacto todas y todos hemos ido diciendo en ese gran altavoz que suponen las redes sociales, todo aquello que se nos ha ocurrido.

Reflexiones coherentes, llenas de sensatez pero también irresponsables, repletas de errores y manipulaciones. En una de las muchas viñetas que han circulado se veía un laboratorio con unas probetas, en una el miedo calentaba a un líquido-ignorancia, produciendo en un tubo grandes dosis de odio.

Representaba así gráficamente lo que no se debe hacer ante hechos tan graves como los desarrollados por las calles de Barcelona y Cambrils el pasado jueves.

En ellos no sólo han muerto asesinados 14+1 (el 1 es el joven muerto a puñaladas, propietario del coche que se saltó el control de policía), personas de los que consideramos inocentes, de los “buenos”,  más 8 de los “malos”, eso no podemos ni debemos olvidarlo. En total 23.

Gentes que paseaban tranquilamente por esas calles en el instante equivocado, pero también jóvenes entre 17 y 28 años, que hasta ese momento eran considerados de los nuestros, buena gente con un comportamiento ejemplar. Ni robaban, ni se comportaban mal, ni estaban metidos en la droga. Chavales normales, con todo lo que esa palabra pueda suponer.
Antes de seguir señalar para evitar equívocos, que condeno con dureza esos actos criminales y que me solidarizo con las víctimas y familiares, con Barcelona, Cambrils, Catalunya y España, aunque también ese sentimiento solidario se lo traslado a los allegados de los asesinos. A sus familias, amigos y a la comunidad musulmana de nuestro país que se convierte así para muchos en un “daño colateral”.

Parecería que esa afirmación no debía ser necesaria, pero a la vista de la crispación, del odio que a veces me llega del exterior considero que sí lo sea. Como a veces he tenido que expresar con contundencia mi opinión ante los actos de ETA. El entender el sufrimiento del “otro” también, no significa ni mucho menos amparar sus barbaridades y crímenes, simplemente es un deber de quien se considera persona de bien, demócrata por encima de lo “políticamente correcto".

Porque musulmanes son los que mueren a miles en Siria, o pasando el Mediterráneo, gentes que sufren la guerra, el hambre, que ven morir también a sus mujeres e hijos. Musulmanes aquellos que con los mismos mimbre de esos 12 jóvenes no eligen la senda de la Yihad y el crimen. Musulmanes sus familiares y amigos, o los Imanes que predican un Islam de paz y concordia. Musulmanes quienes trabajan o estudian codo con codo a nuestro lado, con nosotros.

Siempre se ha teorizado que España, Madrid en concreto, es el lugar donde aquel fatídico 11-M recibió el zarpazo más cruel de esa Yihad asesina y que a pesar de eso supo reaccionar con sensatez, priorizando la cabeza a las entrañas y siguió siendo una ciudad de acogida, multicultural y plural.

Esa misma Madrid que incluso al poco tiempo, pudo hacer una multitudinaria manifestación contra el racismo y a favor de los refugiados, diferenciando de manera nítida entres los criminales de los que no lo son.

Quizás en aquel instante resultó más fácil, porque la ira fue no sólo contra los autores de la masacre, también se dirigió contra un gobierno mentiroso y manipulador que tuvo su castigo, en este caso político y electoral, en las elecciones que tuvieron lugar a continuación. De alguna manera eso apaciguó los ánimos a pesar de la brutalidad.

Hoy Barcelona, Cambrils, Catalunya, España entera sufren ese impacto. Todos somos víctimas, por eso resulta lamentable diferenciar víctimas españolas y catalanas como hizo el consejero catalán de Interior. La Ley Antiterrorista señala incluso, que todas las víctimas en un atentado terrorista en nuestro suelo se consideran españolas, todas.

Ojalá Barcelona, Catalunya reaccionen de la misma manera y sepan diferenciar el grano de la paja. El resto del Estado se ha volcado de manera solidaria en su apoyo, quizás fuera el momento para, lo mismo que los trabajadores de Eulen del Prat han suspendido su huelga, la Generalitat haga lo mismo con sus planes para el 1-O. Sería lo más inteligente, generoso y el mejor homenaje que pueden y deben hacer a las víctimas.

Después todos juntos, España, Catalunya, Europa analizar qué se ha hecho mal en los últimos 30 años, para que se haya quebrado de esta manera la convivencia. Para que jóvenes, algunos nacidos aquí, que han estudiado, jugado al futbol, compartido experiencias con nuestros hijos, hayan optado por ese camino irracional.

En esta ocasión no eran peligrosos combatientes venidos de Siria, ni gentes delincuentes del mundo de la droga, esta vez eran personas de familias estructuradas, que muchos trabajaban o estudiaban, no bebían, no fumaban, deportistas. Como decía una de sus vecinas, ciudadanos ejemplares.

Debemos por tanto comenzar a preguntarnos cuánto de culpa de ello, además de lo más fácil que resulta asegurar que les han “lavado el cerebro”, tienen las imágenes que ven en TV, o en la prensa escrita de los bombardeos en Siria, Iraq, Afganistán, o las muertes de sus correligionarios incluidos niños al intentar pasar el Mediterráneo.

La imagen del niño español inerte sobre la Rambla recordaba a la del niño sirio Aylan en esa playa de Turquía. Es cierto que al primero le ha asesinado un conductor criminal, mientras que al segundo lo mató el mar. O quizás nuestra indiferencia ante el sufrimiento de su gente.

¿Justifica eso esta acción canallesca? Por supuesto que no, pero para curar una enfermedad, para aplicar un tratamiento eficaz hace falta tener el diagnóstico acertado. ¿Sólo con medidas policiales, o de colaboración internacional absolutamente necesarias es suficiente?, ¿o debemos parar también como sea las guerras en esos lugares? ¿Su odio, su ansia de venganza es producto del trabajo del Imán, o también de las imágenes de sufrimiento que ven en los MCS?  ¿Cómo es posible que entre los centenares que adoctrinaba unos escojan ese camino y otros no?

De lo correcto de las preguntas que nos hagamos y lo que es más importante, de lo acertado de las respuestas, tendremos unas u otras consecuencias y acertaremos con las medidas a aplicar para evitarlo.

Condeno sin ambages estos actos criminales, al igual que condeno los actos criminales que esa occidente culta y democrática está provocando en una parte del mundo islámico.

Soy consciente de lo polémico de mis comentarios, del peligro que corro al trasladar públicamente estas reflexiones que me hago en las últimas horas, pero respondiendo a la pregunta que nos hacía Andrés Rábago “el Roto” de: “¿es usted un ciudadano normal o todavía piensa?, mi respuesta es, pienso y lo expreso libremente con valentía para unos, irresponsabilidad para otros.

Es el precio que hay que pagar en estos casos por decir lo que se piensa, por no callarse y no seguir a la manada; la incomprensión y la crítica. Lo asumo responsablemente. Porque yo también “No tinc por”.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 21 Agosto 2017

lunes, agosto 14

Los supremacistas blancos


Publicado en Navarra Información, Diario de Noticias de Navarra, DEIA y Radio Rebelde Republicana en Agosto 2017

Lo ocurrido en Charlottesville en el estado de Virgina de EE.UU, nos debería hacer reflexionar a todos, no sólo a la ciudadanía americana del norte. Conviene señalar nombre y adjetivo, porque quizás mucho de lo que ocurre allí tiene que ver con la manera que les consideramos el resto del mundo. No son los americanos, porque también lo son los chilenos, jamaicanos, dominicanos o cubanos. Es más, si siquiera lo son del norte porque Canadá comparte con ellos esa condición. Son simplemente estadounidenses…..de parte del norte.

Esa prepotencia que abarca a mucha parte de su población, sea blanca, negra, o latina, alcanza su máximo esplendor, su carácter supremo cuando lo circunscribimos a una grupo selecto de sus vecinos de raza blanca, de ahí los terribles sucesos ocurridos en Virginia, como hace años pasó, en Boston, o más lejos en el tiempo en Alabama o Texas.

Quizás ese sentimiento racista y xenófobo con tintes fascistoides de la América profunda, sean los causante de que un joven blanco repleto de ira coja su coche y lo lance a toda velocidad contra una multitud, curiosamente de blancos y negros mezclados, de manifestantes antifascistas plurales.

Ha habido una muerta y más de 50 heridos, a la que hay que añadir otros dos policías fallecidos fruto de un accidente, pero podía haberse incrementado esa cifra exponencialmente. Esa imagen curiosamente recuerda a la que producen otros fascistas, en esta caso islámicos, que hacen lo mismo en las ciudades europeas. Los extremos así se tocan.
Pero quizás lo más grave haya sido el comportamiento cínico de su primer mandatario, que después de unos instantes de duda obscena sobre si condenar estos actos, al final lo hizo producto de la presión social con ambigüedad equiparando a ambos bandos. Con un dirigente así cualquier cosa puede ocurrir allí y también fuera de su territorio.

Pero algunos de los que se escandalizan por lo ocurrido en Virginia, deberían mirar su comportamiento aquí. ¿Qué diferencia hay entre esos supremacistas de EE.UU. y quienes consideran que los españoles tienen supremacía sobre los catalanes y vascos, o quienes de entre estos consideran que los vascos o catalanes tienen supremacía sobre los españoles?

Probablemente ninguna, porque en todos esos especímenes encontraremos a poco que rasquemos rasgos típicamente fascistoides y xenófobos. Nadie es superior a nadie y solo desde el respeto al diferente es posible construir un mundo mejor.

Charlottesville debe servir de ejemplo, también en nuestro país, de lo que no debemos hacer, de comportamientos que debemos erradicar. Porque de lo contrario nos exponemos a lo que en estos instantes sucede allí, que un suceso local va a acabar convirtiéndose en un pavoroso incendio de consecuencias imprevisibles.
Qué diferencia existe entre esos supremacistas que fueron a montar la bronca en Virginia y los de Arran que la montan en Palma de Mallorca, los de Ernai que lo hacen por las calles de Donosti, o los cachorros nazis que la montan en Madrid. Seguramente poca o ninguna. Descerebrados supremacistas en todos los casos.

Si no somos conscientes de que la raza, el color, la nacionalidad son frutos de la casualidad no avanzaremos nada. Que hemos nacido en Madrid, Barcelona, Oñate, o Leitza por puro azar del destino y que sólo la ideología y no la identidad, nos diferencia.

Los demócratas madrileños somos diferentes, muy diferentes de los fascistas madrileños, como lo son los gerundenses, o guipuzcoanos. Esa es la diferencia real y debemos asumirlo así antes de caer por el abismo de la insensatez y la locura.
Veremos….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 14 Agosto 2017


martes, agosto 8

El CIS de Julio


Publicado en Navarra Información, Gara y Radio Rebelde Republicana y Diario de Noticias de Navarra en Agosto 2017


El oráculo ha hablado. El último CIS indica que por fin algo se está moviendo en nuestro país.

De las encuestas, aunque en este caso sea una de tanta solvencia, hay que fiarse lo justo. Pero lo que sí parece es indicar una tendencia. El PP comienza a desgastarse producto de la corrupción que le asola, aunque desde luego es bastante menos de lo que sería razonable y el PSOE comienza a remontar producto de la vuelta de Pedro Sánchez y el revulsivo de su último congreso.

Se produce un vuelco importante comparándola con el último CIS de Abril y mayor si cabe si lo hacemos con las elecciones del 26-J.

Quizás lo más reseñable comparando con aquellas además de la bajada del 4,2 % del PP y la subida del 2,2 % del PSOE, sea que por primera vez en mucho tiempo la suma de la izquierda estatal da ya más que la de la derecha. Un 45,2 % suman PSOE más Podemos, frente al 43,3 % de PP más Ciudadanos.

Todo ello con un PSOE al alza, un PP a la baja a pesar de los buenos datos económicos, o sea remando a favor y el práctico estancamiento del resto de partidos.

¿Qué consecuencias puede tener esta encuesta? Pues probablemente que además de situar a la izquierda a las puertas de la Moncloa, quizás no haga falta esperar dos años más para ese hecho, dado que se puede impulsar de manera definitiva la presentación de una moción de censura contra Rajoy y su PP inmerso en la corrupción has su cintura.

Quizás esa decisión que tiene más de estratégica que de táctica, no sólo haga que este país respire aliviado, sintiendo que algo tan grave como la corrupción acaba teniendo su castigo no sólo judicial sino también político.

Independientemente de las diferencias ideológicas, que como las meigas haberlas haylas, entre el resto de grupos del hemiciclo, debería ser una medida de higiene democrática. Que el grado de falta de confianza (poca o ninguna) en el Gobierno haya subido del 75,7 % al 79,8 %, la mayor de la historia de nuestro país a pesar de la mejora económica, lanza un mensaje social evidente que el resto de partidos debe recoger.

Pero no sólo ayudará a solucionar ese cáncer que invade la política, también a evitar el choque de trenes entre el Estado y Catalunya que se va a producir el cada vez más cercano 1 de Octubre.

La reciente oferta hecha al PSOE por Jordi Xuclá, ofreciendo el apoyo del PPDeCAT a esa hipotética moción de censura a Rajoy tras ese 1-O, da un giro espectacular a la situación, porque de realizarse esa consulta y salir favorable a la independencia, ya no estarían en el Congreso de España, lo que indica que ya comienzan a manejar la posibilidad de no realizarla participando por tanto en el acto de censura.

Quizás la justificación perfecta para no realizarlo sería el compromiso de que el gobierno que sustituyera a Rajoy, lógicamente encabezado por Pedro Sánchez, ofreciera vías de solución al conflicto con Catalunya.

Sustituir ese referéndum ilegal, por una consulta de acuerdo con el artículo 92 de la Constitución, que recordemos señala en su apartado 1 “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”, interpretando de manera flexible ese “todos” por todos los ciudadanos de Catalunya, podría desbloquear la situación.

Una consulta, ya no referéndum, que sería con carácter consultivo y no vinculante y que en función de su resultado podría abrir otras vías de acuerdo. Eso más un nuevo pacto fiscal que satisfaga las demandas de la ciudadanía catalana.

Lo que resulta evidente es que tenemos que evitar que la mitad de los catalanes y catalanas choquen contra la otra mitad y con el resto de españoles y españolas. Sólo un nuevo gobierno podría evitarlo.

Después abrir la hipotética reforma constitucional que lleve nuestro país hacia en Estado Federal Plurinacional donde todos, vascos, catalanes, o andaluces se sientan cómodos.

Se abre pues un periodo apasionante. Este CIS abre nueva posibilidades que se pueden y deben explorar.

Veremos…..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 7 Agosto 2017

sábado, julio 29

Juan Mari Jáuregui, 17 años ya


Publicado en Deia y Navarra Información en Agosto 2017, más Radio Rebelde Republicana.

Recuerdo con emoción, ahora que se cumplen 17 años, el asesinato a manos de ETA de Juan Mari Jáuregui el 29 de Julio 2010. Remueve en mi interior sensaciones, sentimientos, reflexiones nuevas y al mismo tiempo ya experimentadas. En este momento y después de todo lo que ha ocurrido en los últimos 6 años pensaba que ya eran imposibles de sentir. Era como la gota que desborda el vaso del hastío, la indignación y el desprecio que provocaban acciones cada vez más terribles e incomprensibles desde la razón.

Conocía a Juan Mari como conocí a López de la Calle, aunque coincidía con él en más cosas que con José Luis. Los dos militamos en el PCE, luchamos codo con codo contra el franquismo, pasamos juntos al PSOE después de un proceso de reflexión que nos llevó a considerar este como "la casa común de la izquierda".

Los dos habíamos mantenido en los últimos tiempos posiciones heterodoxas y críticas con la posición de nuestro partido en el conflicto vasco, y los dos defendimos en privado y en público que era necesario el diálogo para resolverlo, destensar mejorar las relaciones con el PNV, diferenciarnos del discurso belicista e inmovilista de un PP más preocupado por su crecimiento electoral que por resolver el problema. Los dos en fin estábamos en esa posición de puente, quizás demasiado ingenua e idealista para los tiempos que corrían entonces.

Resulta curioso visto desde hoy como algunas cosas han cambiado (ahora gobernamos con el PNV en muchas instituciones), pero otras como la posición del PP se mantienen inalterables.

En aquel instante sentí que al asesinar a Juan Mari asesinaban una parte de mí, una parte de las ideas que defendía al igual que él. Pensé que ETA no sólo dinamitaba los hipotéticos débiles puentes que se intentan tender entre ambas orillas de aquel conflicto de aguas turbulentas, también hacía saltar por los aires el suelo sobre el que debían construirse, intentando dejar sin posibilidades de diálogo a aquella sociedad que lo estaba demandando con firmeza.

ETA con el asesinato de Juan Mari cruzaba una línea roja imperceptible pero existente, como tres años antes la cruzó al asesinar a Miguel Ángel Blanco y apenas unos meses después a otro constructor de puentes como Ernest Lluch. Pretendía así eliminar a los más próximos de entre sus "enemigos", a los que servían de conexión con una parte de la sociedad con la que ineludiblemente habría que contar, como así ha ocurrido, para resolver el conflicto.

Al cruzarla señalaba como objetivos a cualquiera que no se rindiera a su poder militar y fascista. Por eso me sentí interpelado. El "yo" era genérico, era la reflexión que todos debimos hacernos a partir de entonces.

Pretendía llevar la cruel teoría de “socializar el sufrimiento” señalando  que el próximo podía ser un dirigente del PNV, un miembro de la corriente de opinión Aralar que había surgido dentro de HB, un dirigente de la cúpula actual de esa organización (HB) que en privado o incluso en público en voz baja discrepara de su enloquecida espiral, incluso uno de sus miembros (de ETA) que planteara una estrategia diferente…o yo mismo.

Simplemente por no hacer seguidismo de sus propuestas, por mantener posiciones intelectualmente libres. Y esa reflexión era lo que visto desde hoy recuerdo como más terrible de aquella situación, que cualquiera era a partir de ese instante objetivo de ETA, porque ya todos éramos sus enemigos potenciales.

Cuando la praxis de una organización, sea militar o política, la sitúa en contra de todo y de todos, debía hacerla hecho pensar seriamente sobre su ineficacia para la obtención de sus objetivos políticos, y por tanto sobre la necesidad de su  disolución. Esa reflexión fue madurando durante 10 años más, pero quizás ese instante fuera el germen y la explicación de lo ocurrido posteriormente.

Aquel fatídico día comprobé en directo no sólo el dolor que su terror producía en las familias, directas y políticas, también la crispación y el abismo social que iba abriendo. Vi al Lehendakari Ibarretxe junto a Josu Jon Imaz esperando en la entrada al velatorio, increpado por algunos socialistas que no pudieron controlar su indignación, aunque en mi opinión erraban en la dirección en que debían dirigir su ira, que debía ser más hacia un ministro como Mayor Oreja, incapaz de evitar estos actos, y que en vez de dimitir por ello se permitía y lo sigue haciendo aún lanzar soflamas propagandísticas contra los demás.
(Mi amigo Dani Arranz llora desconsolado sobre el féretro de Juan Mari)

Vi a un Ibarretxe dolorido por este nuevo asesinato, tenso, solo, rodeado de militantes socialistas con una gran carga emocional. Por eso aquella tarde  fui a saludarle rompiendo así su incomunicación con nosotros (los socialistas), y a la salida le comenté que algo teníamos que hacer. Algo diferente, audaz, imaginativo y sobre todo generoso, para por encima del dolor, de la indignación, de la ira contenida, lograr que prevaleciera el diálogo y el entendimiento. Para eso hacía falta comunicarse, hablar, evitar que triunfara la estrategia de ETA de provocar un enfrentamiento social irreversible entre nacionalistas y no nacionalistas.

Para parar aquel "choque de trenes" tuvimos que trabajar duro los más proclives a ese diálogo, para en una segunda fase ir incluyendo a los más reacios, que casualmente eran los que más poder tenían en nuestras respectivas orillas. Pero en cualquier caso no podíamos consentir por la memoria de Juan Mari, que dinamitaran las bases sobre las que se debía construir esos puentes de diálogo y entendimiento.   Así pasó y al final se consiguió llevar a esas posiciones con posterioridad al mismo Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, o al recalcitrante Rubalcaba.

A veces y resulta complejo comentarlo, ingenuamente buscaba, en aquel momento también, un razonamiento ideológico, político, a aquellos atentados de ETA, intentando encontrar razones a lo inexplicable, y preguntándome cómo era posible que no fueran capaces de entender que lo que hacían fortalecía a sus hipotéticos enemigos, y debilitaba a sus correligionarios. Que el camino que habían emprendido no conducía, como así ha ocurrido, a la consecución de su estrategia política, sino que al contrario, alejaba la posibilidad de acuerdos en esa dirección y producía más sufrimientos en su gente.

¿O es que pensaban que era posible derrotar militarmente al estado español? Incluso reflexioné si habría que analizar las acciones de ETA en claves no políticas sino sicológicas psiquiátricas.  Ver personajes como “Txeroki” o “Txapote” así lo indicaba.


(Maixabel te mando mi cariño y reconocimiento)

Allí frente al féretro de mi amigo me pregunté si los dirigentes de HB no serían capaces de hacer sus reflexiones políticas al margen del poder militar, y si lo hacían por qué sólo era en privado. ¿Qué opinaría en ese ámbito Otegi del asesinato de Juan Mari Jaúregui?

Posteriormente creo que conseguí saberlo y quizás de ese hecho vino la alternativa Bateragune que les llevó a sublevarse, políticamente hablando, ante sus superiores militares. Esa fue la clave, que en HB el discurso político acabó prevaleciendo sobre el militar, que hubo gentes en su dirección, que como hacíamos algunos dentro del PSOE, fueron capaces de discrepar de las posiciones "mayoritarias", y a base de constancia y muchas veces de incomprensión, ir impregnado con esas tesis el discurso "oficial".

Desgraciadamente Juan Mari ya no podrá verlo, pero otros recogimos su bandera a favor del diálogo y el entendimiento, en defensa de  soluciones políticas a los problemas políticos, en la búsqueda de nuevos marcos jurídico-institucionales en los que todos nos encontráramos cómodos, en definitiva en conseguir lugares de encuentro y de convivencia pacífica entre diferentes, o muy diferentes.

Hoy 17 años después le recuerdo, recuerdo su figura personal y política y agradezco el esfuerzo que junto con otros que ya no están como Ernest Lluch y Enrique Curiel fueron capaces de ver al “otro” y con esfuerzo, incluso dando su vida, permitieron al resto poder llegar a donde ahora estamos, a un escenario de paz, aunque aún le queden flecos por resolver como el de los presos y exiliados para que sea completa.

Conviene no obstante ahora que se cumplen 17 años conservar esta memoria histórica. Esta reflexión pretende ayudar a ello.

Gracias, eskerrik asko Juan Mari Jaúregui descansa en paz.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 29 Julio 2017