martes, abril 25

COMUNICADO DE ESC-PSC AL SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSC SOBRE LA BAJA DE MILITANCIA DE JOSÉ LUIS ÚRIZ IGLESIAS


Gracias compañeros de Esquerra Socialista por vuestro apoyo y solidaridad. Si en este partido aún existe la justicia estoy convencido que este tema se resolverá positivamente.


COMUNICADO DE ESC-PSC AL SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSC
SOBRE LA BAJA DE MILITANCIA DE JOSÉ LUIS ÚRIZ IGLESIAS

La Comisión Permanente de Izquierda Socialista PSC, ante el comunicado de baja de militancia del PSC enviado por el Secretario de Organización a nuestro compañero de partido y de corriente José Luis Úriz Iglesias, según el cual se le aplica el artículo 6.1 de los estatutos, que expresa que quien quiera militar al partido, lo hará PREFERENTEMENTE a través de la agrupación de su lugar de residencia, quiere expresar lo siguiente:

1- Pasada la fecha de 17 de Abril, a partir de la cual se podía comprobar si efectivamente José Luis Úriz había pasado a formar parte del censo de PSN, tal y como le indicaron, se constata que no forma parte y que no hay ninguna intención de que lo haga. Por lo tanto, lejos de poder caer en un caso de doble militancia que debería justificado su baja del PSC, a día de hoy este compañero socialista oficialmente no milita en ninguna parte en las filas del socialismo.

2- Agradecemos la acogida que nuestro compañero ha recibido por parte del PSC y por su federación del Vallès Oriental durante todos estos años, dado que, aparte de la expulsión burocrática que sufrió en el PSOE por hacer uso de su libertad de opinión, Úriz también ha mostrado tener vínculos con Cataluña, tierra en la que también ha vivido y en la que se afilió al PSC durante su estancia en Martorelles.

3- Reconocemos que el secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, contactó con el compañero José Luis Úriz para preocuparse personalmente por su situación política cuando se le comunicó la baja del censo del PSC, lo que también es de agradecer.

4- Entendemos que esta situación ha sido producida a causa de las condiciones impuestas por parte de la Gestora del PSOE al PSC bajo amenaza de revisar los protocolos de relaciones entre el PSC y el PSOE pactados desde la Transición y no dejar participar a los socialistas catalanes en el actual proceso de primarias como castigo por la coherencia demostrada por nuestros parlamentarios con el NO ES NO, negándose a dar el gobierno al partido de Mariano Rajoy.

5- Expresamos nuestra preocupación por la situación de nuestro compañero, a quien reconocemos sus esfuerzos y sacrificios para contribuir, desde su condición de socialista en Euskal Herria, al proceso de paz.

6- Solicitamos que se busquen soluciones con la voluntad de que el compañero José Luis Úriz Iglesias retorne a las filas del PSC como militante de pleno derecho.
Os saluda cordialmente,

Comisión Permanente de Izquierda Socialista de Cataluña - PSC



sábado, abril 22

Mi truculenta historia en el PSOE: Me rindo


Artículo publicado en Navarra Información, Gara y Diario de Noticias de Navarra el 26 Abril 2017

Entré en política activa allí por 1969 cuando decidí afiliarme al entonces ilegal PCE y a CC.OO. Han sido 48 años de vicisitudes, de esfuerzos, de lucha para defender unas ideas que siempre he pensado debían canalizarse desde mi militancia en partidos de la izquierda.

Así durante mi estancia primero en Madrid, luego en Navarra, después en Catalunya y finalmente de nuevo en Navarra, he estado afiliado al PCE, PSN-PSOE y PSC. Una historia llena de vaivenes, de a veces sinsabores, pero con las ideas muy claras.

Quizás el instante más duro, más que mis tres detenciones durante el franquismo, incluso que mis torturas por “Billy el niño” y sus esbirros de la BPS, fue cuando en 2010 fui expulsado del PSOE por supuestamente haber dedicado el cohete de mi pueblo, Villava-Atarrabia, a Arnaldo Otegi; por entonces implicado en la propuesta “Bateragune” que nos ha llevado primero a que la izquierda abertzale camine con paso firme por la senda democrática, y después a ayudar en el desarme de ETA y su práctica desaparición.

Era radicalmente falsa esta afirmación, como atestiguaron los cientos de personas y decenas de medios de comunicación que allí estaban y que escucharon otras palabras muy diferentes pronunciadas desde el balcón de Ayuntamiento. En ningún caso dediqué el cohete de Villava a Otegi, ni como se dijo invité a Pernando Barrena a él.

A pesar de diez meses de lucha con escritos y más escritos que supongo no fueron ni leídos, esta expulsión se dio como definitiva el 5 de Julio de 2011.

Como por esa época vivía en Catalunya solicité mi afiliación al PSC y me fue concedida y posteriormente a mi vuelta a Navarra pedí el traslado de militancia, incluso a través de nueva militancia sin recibir respuesta alguna, continuando por obligación sin ningún problema con esa militancia atípica en PSC viviendo en Navarra.
Aquí conviene hacer un agradecimiento especial a los dirigentes de ese partido, especialmente a los de mi federación, el Vallés Oriental, cuyo comportamiento hasta hoy ha sido ejemplar.

Hace unos días me llamó su Secretario General para comunicarme que habían cruzado datos con el PSOE en pleno lío sobre las primarias y les habían remitido un documento, que me trasladó, en el que figuraba con doble militancia en Martorelles del PSC y en Villava del PSN-PSOE.

Como he aprendido en los 27 años que llevo en el PSOE a no fiarme ni de mi padre, hice una gestión con Ferraz en donde me confirmaron este extremo. Tenía pues una doble militancia por lo que puesto al habla con Salvador Illa, actual SO del PSC decidió darme de baja en ese partido. Reconozco que con un cierto dolor al hacerlo, aunque entendiendo que era algo absolutamente lógico.

Así continuó la cosa hasta que esta mañana me llaman de la agrupación del PSN-PSOE de Villava-Atarrabia, para comunicarme que no estaba en el censo para las primarias. A partir de ahí llamadas a Ferraz en donde me dicen “que no figuro en negrita” lo que indica que se me ha dado de baja recientemente y que debo hacer una instancia para intentar remediarlo. Instancia de la que no recibo respuesta, ni recibiré.

Hasta ahí los hechos. Mi valoración es que ha habido un engaño, probablemente urdido desde Navarra y posiblemente por un personaje siniestro que curiosamente, o no, ahora está con Pedro Sánchez. Un engaño, una maniobra que por fin logra situarme fuera de cualquier estructura del PSOE.

No sólo deseaban echarme del PSN, también han intentado y esta vez han conseguido con esta argucia impresentable, situarme fuera del PSC.

La reflexión: ¿Qué tipo de partido pretenden construir estos personajes en el que no caben gentes que opinen como lo hago yo? ¿Qué tipo de partido en el que todo vale, hasta el engaño y la manipulación? ¿Qué tipo de izquierda pretenden construir quienes obvian a quienes defendemos una izquierda plural y lúcida? O quizás deba preguntar: ¿Son estos personajes realmente de izquierdas, o realmente están infiltrados en un lugar equivocado?

Después de años de trabajo y de esfuerzo surge el cabreo, la decepción, la indignación. La sensación de luchar contra poderosos molinos de viento que utilizan los ardides más sucios para conseguir sus propósitos. No me gusta esa gente, nunca me ha gustado y siempre me he confrontado con ellos a pesar de su poder.

Ahora me derrotan al fin, me rindo después de años de batalla. Que se queden con su pobre botín que yo abandono ya. Duele, duele de una manera intensa, profunda.

Pero seguiré luchando en otros lares, en otras batallas, algunas probablemente utópicas, porque esa utopía te permite avanzar y especialmente sentirte vivo.

Con su pan se lo coman. Han hecho todo para acallar mi voz en el seno del PSOE. Ya no podré firmar mis artículos como “afiliado al PSC viviendo en Navarra” que tanto les escocía, pero me voy con la sensación del deber cumplido y de que soy mucho más socialista que ellos, o quizás deba decir que soy socialista y ellos no.

A pesar de eso me voy con el deseo que Pedro Sánchez resulte victorioso (alguno de los más cercanos le acaba de quitar un voto), aunque no sea con mi apoyo real pero sí moral. Seguiré apoyándole en lo que pueda, porque creo que el futuro del socialismo pasa por él y especialmente por sus ideas.

Adiós PSOE, agur, adeu. Os espero en la izquierda.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 21 Abril 2017


miércoles, abril 19

¿República o Monarquía?


El pasado viernes de dolores se celebró el día de la República en España. Desde hace años, especialmente por los errores cometido por una monarquía que parecía intocable se ha reabierto con más virulencia si cabe el debate de si la esta es realmente útil, necesaria ya se sabe que no, en un país moderno como el nuestro.

Es cuando menos curioso que este debate no fuera tan duro en los momentos del inicio de la transición, más allá de lo ocurrido en el seno del PCE, fui protagonista en primera persona de esos históricos instantes, cuando Santiago Carrillo en un gesto de “pragmatismo” de los que hacen época, impuso a sangre y fuego en su seno la aceptación de la monarquía y de la bandera bicolor.

Aquello fue muy difícil de tragar, especialmente por unas bases que se habían batido el cobre frente al franquismo, en defensa de una serie de elementos ideológicos básicos que parecían inalterables: marxismo-leninismo, república, bandera tricolor, ateísmo. Principios cuya dejación fue el precio a pagar para la legalización, e incluso según algunos teóricos del tema, para que la democracia pudiera llegar y asentarse.

También en la otra izquierda, la socialista, se pagó un alto precio como el abandono del marxismo en su XXVIII Congreso así como aceptar una monarquía en la que no creían; más jirones dejados por la izquierda en ese largo y tortuoso camino. De si valieron la pena esos esfuerzos existen diferentes teorías y al menos visto desde la perspectiva actual me temo que no, que eso trajo victorias electorales pero no ideológicas de fondo, no transformaciones profundas e inalterables de la sociedad.

Quizás otro de los debates abiertos: si debimos haber luchado por la ruptura en lugar de la reforma pueda traer respuestas contundentes. No se puede dar marcha a tras al tiempo, pero parece que éste le da la razón a quienes defendieron la primera opción.

Pero se hizo lo que se hizo. Los dirigentes impusieron a las bases su pragmatismo, su “sensatez” y tuvimos que cargar con un peso muerto como la monarquía cuyo único papel importante, cuestionado por algunos, fue su actuación, parece que defensora del orden constitucional, la famosa noche del 23-F de 1981.

Cierto es que en aquel momento los poderes fácticos heredados del franquismo (policía, guardia civil y ejército), estaban totalmente incontrolados desde el poder político, y eso podía haber entorpecido nuestra marcha hacia la democracia Pero aunque aquel día el rey no se hubiera puesto en medio, esa marcha era ya imparable, reconociendo eso sí que nos habría costado más dolor y sufrimiento pero a la que habríamos llegado igual.


A partir de ahí su función ha sido meramente protocolaria, cada vez con menos poder y menos funciones, más allá de las simbólicas absolutamente prescindible en nuestro sistema democrático.

Pero como no estorbaba, como más allá de anécdotas o bromas estúpidas no originaba ningún quebradero de cabeza y teorizando que su costo no era excesivo, más aún en época de vacas gordas, nadie la cuestionó de una manera seria. Solo minorías provenientes de IU, especialmente en la época de Julio Anguita defendieron su eliminación.

Durante muchos años la sociedad la valoraba entre las instituciones que gozaban de su máximo apoyo y respeto, pero en los últimos tiempos la cosa ha ido cambiando. El incidente de la caz en Bostwana, del que nos enteramos precisamente la madrugada del 14 de Abril (¿casualidad o premonición?), supuso la quiebra, puede que definitiva, de ese apoyo y respeto. La consecuencia de torpezas de este calibre, más el enjuiciamiento de la Infanta Cristina y su marido tuvieron como consecuencia su abdicación y la llegada al trono de su hijo Felipe en un intento de lavar la imagen de la institución.

¿Cómo respetar y apoyar a un monarca que después de decir que no dormía pensando en los jóvenes parados, se va a cazar elefantes en África? Hacerlo en un momento en el que sus súbditos (que fea palabra) las están pasando canutas, con nocturnidad, no solo porque la caída se produjo a las 5 de la madrugada y alevosía.

Un despropósito. Pero un despropósito realizado por quien y a menudo se intentaba camuflar este hecho, era la máxima institución de nuestro país: el Jefe del Estado.

A partir de ahí ya no se trataba de dilucidar si la monarquía es útil o no lo es, se trata de algo mucho más serio: de exigir que como el resto de los mortales asuma sus responsabilidades ante errores tan graves. Y eso no se soluciona solo con la abdicación sino con la supresión.

Mereció una reflexión aparte la reacción en aquel instante de nuestros líderes políticos, especialmente en el seno de la izquierda. Excepto IU y dirigentes del PSOE como Odón Elorza y eso les honra, ha habido silencios clamorosos. El PSOE si no quiere ir otra vez contracorriente en su nueva etapa debería liderar, ponerse al frente de la marea crítica sobre una institución cada vez más cuestionada.

Es el momento de que esa izquierda reabra el debate sobre monarquía y república, defendiendo con claridad y contundencia que la primera institución es ya caduca, estéril y no tiene cabida en nuestro futuro como pueblo.

¿Es la hora de la República? Parece que sí, éste es el  momento, éste el lugar para que haya una profunda reforma institucional que nos lleve a ser una república moderna y democrática.

Habrá dificultades, tendremos que hacer un gran esfuerzo, es probable que con incomprensiones, manipulaciones e incluso agresiones, pero es el momento de ser valientes, de recuperar nuestras banderas demasiado tiempo ocultas, guardadas en desvanes oscuros.

Para conseguirlo primero habrá que romper la inercia permisiva y a veces cómplice de nuestros dirigentes, pero está claro que la marea social nos acompaña y más pronto que tarde se conseguirá.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 18 Abril 2017









martes, abril 11

9 de Abril, la legalización del PCE: ¿Victoria o derrota?


El 9 de Abril de hace 40 años el gobierno de Suárez decidía por sorpresa la legalización del PCE. Es uno de esos momentos históricos de nuestra joven democracia.
Recuerdo perfectamente ese día, llegaba a Pamplona de un viaje de Semana Santa a Navarra y veníamos de Andorra. Una gran nevada nos recibió, cogí mi coche y me volví a Madrid a celebrarlo con mis camaradas de Artes Gráficas, donde militaba y antes en la Universidad.
Después mi primer carnet, la cena de celebración en su entrega, mis camaradas, Manolo Galán, Guille, Felisa, Bernardo, Carlos Elvira, Emiliano y tantos y tantas otras....aún les recuerdo. Años de lucha, de riego, de clandestinidad, de detenciones, persecuciones, torturas, años de una política que hoy ya no se lleva, prostituida como está en los tiempos actuales.
Reconozco que aún me siento comunista aunque milite en el socialismo, moriré siéndolo y como mi amigo Enrique Curiel de cuya mano entré en el PSOE pondrán la bandera de la hoz y el martillo sobre mi féretro antes de incinerarme................
Vivimos todas esas sensaciones, todas esas experiencias pero también otras que ahora van desapareciendo lenta, implacablemente. Solidaridad, sinceridad, generosidad, audacia, honestidad, complicidad en una lucha justa, valentía ante el poder de los cobardes, amigos, camaradas, de los de verdad, aquellos con los que se forjó el acero de la lucha anti franquista.

Hemos perdido, especialmente la izquierda, demasiados valores en el tránsito por esta compleja democracia, quizás engañados por la falsa creencia de que para conservarla todo vale, o probablemente engatusados por la idea de que alcanzando el poder nuestras propuestas, nuestros ideales se podían llevar a la práctica, o simplemente porque nuestros líderes los de arriba, en medio, abajo, se conforman con las poltronas que ponen en sus caminos.


Pero creo que el tiempo nos ha demostrado que eso no es así, que alcanzar el poder en una democracia pervertida, trucada, no permite aplicar nuestras ideas, poner en marcha nuestras recetas para solucionar las injusticias de este mundo, porque es mentira que el poder como idea fundamental, se alcance a través de las urnas, de los votos.

Hay un poder, el financiero, económico e incluso religioso, que no participa en las elecciones pero que está por encima de estos mecanismos democráticos, un poder que controla, dirige, ordena, sin que nada ni nadie se le pueda oponer. ¿O sí?

De la respuesta a esa pregunta depende el futuro de una izquierda ahora debilitada, confundida, aplastada en lo ideológicos, e incluso en lo vivencial. Una izquierda inmersa en el cainismo de luchas internas y externas.

¿Es posible con métodos puramente democráticos llevar adelante nuestras ideas, nuestros proyectos de transformación?

Hace 40 años pensábamos que sí, aquel 9 de Abril al inundar las calles con nuestras banderas rojas con la hoz y el martillo, esos símbolos que ahora las nuevas generaciones que han ido llegando consideran ya trasnochados al igual que nuestras teóricos, Marx, Engels, Lenin, Keynes, Freud y tantos otros, creíamos torpemente que la legalización la habíamos conseguido con nuestra lucha.

Qué ingenuos fuimos todos estos años creyéndolo, en primer lugar porque ignoramos, o quisimos ignorar, lo que nuestros dirigentes pagaron, ingenuos porque olvidamos que el poder, el verdadero poder, sabía que para perpetuarse era necesario ese movimiento que entonces pareció una claudicación, ingenuos porque eso nos desactivó hasta nuestros días.

Aquel 9 de Abril comenzamos a cavar nuestra propia tumba, la tumba de la izquierda, o al menos la de la izquierda real, sin descafeinar, sin moldear. Ahora somos, todos de la izquierda civilizada, domesticada diría yo, esa que ya no le da problemas al poder real.

Quizás en el futuro tengamos que realizar lo que en el cine consideran un Dèjá Vu, una vuelta atrás, al pasado, con el fin de que nuestra película,  película acabe con victoria. Volver al momento previo a ese 9 de Abril, a lo que representábamos antes de ese fatídico día, a nuestros ideales primigenios, primitivos si queréis, a lo esencial de nuestras propuestas y aplicarlas también con la praxis de entonces, con la lucha, clandestina si es necesario, de aquel tiempo.


Cuando sabíamos quién eran nuestros enemigos y también quienes nuestros amigos, nuestros compañeros y camaradas. Cuando teníamos claro la dirección de nuestros pasos, las medidas a tomar para vencer, para vencer realmente.

Quizás llega el tiempo de desperezarnos de este largo letargo de 40 años, de volver a blandir nuestras armas ideológicas y prepararnos para una larga lucha. Con sacrificios como en aquel tiempo, con sinsabores, dolor, sufrimiento, recordando nuestro viejo lema: “más vale morir de pié que vivir de rodillas”. Que de nuevo el acero forjado en tantas batallas vuelva a brillar dando luz a la oscuridad actual. De buscar nuevos líderes que no se vendan, ni corrompan, ni se dobleguen, líderes valientes, honestos, solidarios, generosos.

O lo hacemos pronto o las masas, que ya no confían en nosotros, nos pasarán por encima, no lo dudéis. De hecho ya lo están haciendo, probablemente ahí se encuentre el argumento fundamental para entender, por qué en este país gobierna un partido corrupto hasta las cejas como el PP.

Éste es el momento, éste el lugar, precisamente en la conmemoración de ese 9 de Abril. ¿Por qué no puede ser este país quien lidere ese nuevo tiempo, esa nueva estrategia?

Solo la lucha nos puede llevar a la victoria después de 40 años de derrotas.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 9 Abril 2017


viernes, abril 7

Estuve el 8 de Abril en el acto de Baiona de desarme de ETA

Hoy estaré en ese acto como “Artesano de la paz” militante del PSC y lo haré en esa condición de socialista y también como demócrata. Lo haré a pesar de haber sufrido las consecuencias del conflicto, en una de las orillas de ese río antaño de aguas turbulentas, convertido ahora en un remanso, gracias entre otras cuestionas al comunicado de ETA de esta mañana. Estaré a pesar de haber sufrido 11 años de tener que ir con dos escoltas.

Es probable seamos pocos los socialistas que nos demos cita allí y lo considero un error estratégico ya que en este tema el PSOE debiera marcar diferencias con el PP. Al menos con mi presencia apoyaré solidariamente a los “Artesanos de la paz” cuyo esfuerzo ha hecho posible que podemos estar allí.

Estaré porque durante años he peleado por la paz, incluso reconociendo que el sufrimiento era generalizado y que las tropelías se cometían desde ambas partes del conflicto. Ahora es el momento de celebrarlo, pero sin olvidar que otras consecuencias como la aplicación injusta de las normas carcelarias también deben ser subsanadas. Al igual que leyes y tribunales excepcionales que a partir de mañana, si alguna vez tuvieron sentido que lo dudo, han dejado de tenerlo.
Participaré codo con codo con personas con quienes antaño estuve confrontado duramente, en lo ideológico y en lo personal, pero que mañana tendremos el nexo común de apoyar dicho acto que supone un paso más, en este caso importante, hacia la paz definitiva.

Estaré porque creo firmemente que la convivencia entre contrincantes es y debe ser posible, ese acto debe ser el inicio de un trabajo intenso en esa dirección.

Lo haré lleno de ilusión y al mismo tiempo de esperanza, haciendo un llamamiento a los gobiernos español y francés para que al menos no lo entorpezcan.

Por eso estaré hoy en Baiona.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias

(Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 7 Abril 2017




lunes, abril 3

Choque de trenes en el Parlamento de Navarra



“Choque de trenes” es la expresión que junto al desaparecido dirigente del PCE y PSOE, Enrique Curiel, acuñamos allí por principios de los 90 en un artículo aparecido en diversos medios de comunicación.

Posteriormente ha sido utilizado a menudo para referirse a situaciones de peligro extremo de confrontación, que puedan producir daños sociales y políticos de envergadura. En aquel momento histórico se refería a esa posibilidad en Euskadi   debido a la acción, afortunadamente terminada, de la violencia de ETA.

Visto desde la perspectiva actual ese peligro ha ido desplazándose hacia Catalunya y lamentablemente en las últimas semanas también a una Navarra que ni siquiera durante aquella época sufrió esta situación.

Hay que reconocer que Navarra es uno de los lugares de nuestro país más complejos desde el punto de vista político y social. A pesar de ser la comunidad en la que la crisis ha golpeado con menos dureza y que en estos instantes figure a la cabeza del resto en cuanto a riqueza, renta per cápita y prestación de servicios como sanidad o educación, la convivencia entre dos realidades contrapuestas, la que se siente cómoda con su pertenencia a España y la que desea incluirse en otra diferente como Euskadi, la llevan a una confrontación de difícil situación.

A la reciente controversia sobre el euskera, ya habitual en los últimos tiempos, se ha venido a añadir otra sobre la derogación de la Ley de símbolos. Aunque la primera resulta más entendible porque por encima de lo que debiera ser algo consensuado, como la bondad de la riqueza lingüística (saber dos idiomas es mejor que sólo dominar uno), está que provoca implicaciones que tienen que ver con lo puramente profesional., la segunda resulta menos entendible.

Tiene que ver con lo profesional porque en tiempo de escasez de puestos de trabajo, especialmente en la administración, que el euskera sirva para dar una posición ventajosa ha provocado primero recelos y posteriormente rechazos y confrontación. Quizás debido a que quienes antes se sentían agraviados con el apoyo al castellano  ahora que tienen la fuerza de los votos intentan darle la vuelta a la tortilla, sin entender que si algo es intrínsecamente negativo lo es independientemente de quién lo haga.

Que si tú criticas un cierto comportamiento injusto de tu oponente no debes hacer lo mismo cuando tienes el poder para hacerlo, porque eso se denomina simplemente incoherencia.

Pero aún menos justificable resulta la absurda polémica sobre la derogación de la Ley de símbolos de 2003. Aquí la incoherencia empapa el comportamiento de ambas partes en conflicto.

Por una parte quienes han apostado por su anulación no han dado argumentos de peso para rebatir la acusación, de que sólo les guiaba el ansia de introducir con calzador la ikurriña. Estas cosas o se hacen por convencimiento o corren el riesgo de crear una tensión ficticia e innecesaria.

Por otro lado quienes se estaban en contra incurrían en una contradicción de libro: las leyes se derogan democráticamente cuando uno tiene votos para lograrlo y eso sitúa esta acción en el mismo lugar de respeto legal que la contraria.

El que escribe no es mucho de trapos (pido perdón a quién se sienta ofendido por ello) me parece absurdo entablar un debate sobre ellos, sea la bandera bicolor, la tricolor con aspas, o la tricolor sin ellas. Me parece que a la ciudadanía no le preocupan en exceso estos debates, inmersa como está en lo más cotidiano, poder llegar a final de mes, encontrar puesto de trabajo, o simplemente tener lo suficiente para tener un hogar y luz en él.

A eso deberían dedicar nuestros y nuestras políticas de por estos lares sus esfuerzos, porque leer en un cierto medio de comunicación la noticia de la bronca de las banderas, junto al dato demoledor de que 60.000 navarros están en la pobreza debería sonrojar a todos, especialmente a los de las exhibieron o criticaron.

Porque las banderas, a diferencia del euskera que sí, no dan puestos de trabajo, más allá de quienes las fabrican, o las zurcen.

Señores y señoras parlamentario navarros, dedíquense a lo que les toca que para eso les hemos puestos allí: a resolver los problemas más inmediatos de la ciudadanía y déjense de peleas de patio de colegio. Ver a toda una Presidenta del Gobierno con su móvil, cual colegiala ante Justin Bieber, sacando fotos a los estrados de enfrente produce sonrojo. Ver a los de enfrente también.

Debiera de exigírseles aporten un poco de sensatez en este tema, evitando así la posibilidad de un “choque de trenes” absolutamente innecesario. Éste, como el del euskera, es uno de esos asuntos donde todos debieran tener altura de miras, estando a la altura de las circunstancias buscando el necesario consenso.

Quizás ese día sólo faltara en el hemiciclo del Parlamento de Navarra la bandera de Iron Maiden. Al menos le habría dado un toque musical y de humor.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 3 Abril 2017