martes, abril 26

The End


Publicado en Publicoscopia, Diario de Noticias de Navarra y Gara en Abril 2016


Una de las canciones más brutales de toda la historia del rock es sin duda “The end” de The Doors. En ella Jim Morrison se vació física y emocionalmente. ¿Quién no la recuerda ligada al inicio de otra película para el recuerdo como Apocalypse Now de Copola? La escena en la que Martin Sheen escucha tumbado en la cama de su cuchitril en Vietnam el sonido de las aspas de un helicóptero, mientras mira el girar de un ventilador sujeto a su techo al mismo tiempo que Morrison se desgarra y nos desgarra por dentro es simplemente inolvidable. Quizás sea una de las escenas más impactantes de la historia del cine.

¿Qué tiene que ver esa música con la situación política hoy? Puede parecer que nada, pero quizás si Pedro Sánchez y Pablo Iglesias las recordaran, recordaran su letra “Es el fin mi única amiga, el fin de nuestros elaborados planes…el fin de las risas y las dulces mentiras...”, esta obra de teatro no habría acabado en tragedia.

También si hubieran leído “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad sobre la que se basa la película, las reflexiones de Kurtz, en el cine el inolvidable Marlon Brando, les habría servido para entender el inmenso error que estaban cometiendo y habrían evitado este suicidio. Quizás si hubieran reflexionado sobre “¿has pensado en las autenticas libertades? ¿Ser libre de las opiniones de los otros (Ibex 35)? ¿Incluso de tu propia opinión?
Pero no ha sido así, ni han ha escuchado a Morrison, ni a Brando, ni leído a Joseph, simplemente porque o bien están ya en estado catatónico, o las presiones internas y externas no les han permitido ya ser ellos mismos, les han impedido ser libres.

Estos 128 días de parodia, de engaño, incluso a ellos mismos, no han servido para nada. La izquierda camina con paso firme hacia del despeñadero, hacia su auto destrucción y lo hace de manera cainita, a guantazos en la prensa, en las redes sociales, en los pueblos y ciudades, entre socialistas y podemitas impulsados por las soflames de unos cuantos irresponsables que en estos momentos los dirigen (¿). Qué tragedia.

No solamente Pedro y Pablo debían haber escuchado con atención esa canción, visionado esa película y leído ese libro abriéndose a sus mensajes, también debían haber analizado todas las encuestas que a pesar de sus diferencias tienen algunos denominadores comunes. Dos en concreto, que la derecha después del 26-J puede tener mayoría absoluta y que la izquierda, su suma, bajará respecto la situación actual. Para ese viaje no necesitábamos alforjas, pareja de insensatos.

Del análisis sensato y objetivo (cualidades que parece carecen ambos personajes) de las mismas se podrían contestar un par de preguntas ahora que ya está todo perdido:

¿Quién pierde con estas nuevas elecciones? Pues pierde el PSOE que pudiendo lograr el gobierno ha desperdiciado su ocasión, incluso pudiendo convertirse en tercera fuerza política, pierde su líder Pedro Sánchez que como consecuencia de ello será apuñalado en otoño cual Julio César sociata por los Bruto y Casio de turno. Pierde Podemos porque bajará considerablemente aunque la unión con IU pueda paliarlo. Y sobre todo pierde la izquierda, su base social de 14 millones de personas a las que se condena a cuatro años más de sufrimientos y recortes.


¿Quién gana? Queda claro que Rajoy y su PP que durante este tiempo sin ningún tipo de desgaste (ya se ve que en esta sociedad la corrupción no erosiona el apoyo electoral) se ha dedicado a estar sentado a la puerta de su casa, la Moncloa, esperando ver el cadáver de su enemigo pasar.

Gana ciudadanos porque se verá recompensado por su posición dialogante en el ámbito del electorado conservador, gana IU a quien se valora la cordura de su líder Alberto Garzón, quizás la figura que más salga fortalecida de esta sinrazón. Lo ocurrido les sitúa en una posición radicalmente diferente a la que tenían después del 20-D de cara a la negociación con Podemos. Una IU al alza y un Podemos a la baja hace más probable la posibilidad de unión de ambas de cara a esas nuevas elecciones y que exclusivamente por este efecto pueda producirse el “sorpasso”.

¿Quedaba algún margen para la esperanza a falta de apenas 5 días para el final del plazo? Mínima, pero posible, pero ayer la cerraron ambos de manera abrupta. Está claro que para Pedro y Pablo, especialmente el primero, era su última oportunidad de supervivencia política. Incluso la posición de Pablo podría quedar debilitada, especialmente después de los últimos deslices y su incontinencia verbal, ante la figura emergente de un Iñigo Errejón a quien al igual que a Garzón se le reconoce su sensatez, su saber estar. Hace apenas unos meses nadie osaría en Podemos cuestionar su liderazgo, hoy comienzan a oírse voces peligrosas para la continuidad en el mismo.

La respuesta a la pregunta hecha hace apenas unas horas ¿Pedro y Pablo, PSOE y Podemos podrán cambiar el sentido de la marcha en el último instante como ocurrió en Catalunya para evitar incluso su propio descalabro? está ya dada y es simple y rotundamente no.

Quizás si hubieran visionado que la noche del 26-J catorce millones de ciudadanos y ciudadanas se preguntarán: ¿qué más da que PSOE supere a Podemos, o que éste con la ayuda de IU lo haga con el PSOE si ellas y ellos van a ser condenados a cuatro años más de sufrimiento? ¿Qué más da quién tiene la supremacía en la izquierda si va a acabar gobernando la derecha? ¿Qué más da quién haya tenido la culpa si ambos son responsables? Quizás si hubieran sido capaces de mirar más allá de sus ombligos este despropósito se habría podido solucionar como en ese baloncesto que tanto les gusta, al límite de la bocina, pero no, no ha sido así.

Eso a pesar de que en último instante llegó la ilusión con el Acuerdo de el Prado pero tampoco. Eso 30 puntos nos representaban, a nosotros y a 14 millones de votantes, pero nuevamente esta pareja de insensatos lo tiraron a la papelera.

Y así llegamos al final, the end, del camino, no nos hemos vuelto hacia atrás dejando plumas en la gatera, porque Pedro y Pablo han decidido tirarnos por el despeñadero.

La quiebra de la izquierda está servida, probablemente para muchos años, quizás de manera definitiva, pero lo más grave es que han extendido la alfombra roja para que de nuevo la derecha gobierne nuestro país.

Decepción, hastío, cabreo, traición, tomadura de pelo, insensatez, irresponsabilidad…….."Gracias" Pedro y Pablo por provocar todas estas sensaciones. 

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 26 Abril 2016



sábado, abril 23

Hoy he revivido la tremenda injustica que la dirección del PSOE cometió con mi persona el 4 de Octubre de 2010.


Hoy he revivido la tremenda injustica que la dirección del PSOE cometió con mi persona el 4 de Octubre de 2010.

Esta mañana se me ha impedido la entrada a Ferraz 70, la sede de MI PARTIDO el PSOE y además como anécdota tragicómica el lugar donde nací. Jamás pensé que el partido por el que tanto he luchado, especialmente en los momentos de “plomo y sangre” en un pequeño pueblo de Navarra, quizás el más castigado por la violencia y la presión cuando durante 12 años fui concejal y en otros 8 parlamentario en Navarra.

El esperpento ha llegado a tal nivel que la seguridad de Ferraz ha informado que allí podía pasar cualquier persona menos José Luis Úriz, pero incluso cuando un compañero de Baleares ha dicho "yo soy José Luis Úriz" se le ha respondido, "tú no eres porque no te pareces y además eres más joven". O sea que utilizando métodos policiales, se supone que con foto del supuesto delincuente a la vista del comentario "eres más joven". ¿Tan peligroso soy? ¿Tienen que poner mi foto en la entrada de Ferraz para impedir mi entrada?

Pero volvamos al 4 de Octubre 2010. Aquel día, que debía ser de alegría porque significaba el final de un ciclo debido a mi marcha a Catalunya, rodeado de gentes que me aprecian incluso muchas y muchos venidos de allí, se vio truncado por una manipulación intolerable, por una mentira que resulta difícil de desmontar a pesar de las numerosas pruebas que aporté.

Se me acusó de haber invitado al acto a Pernando Barrena actualmente dirigente de Sortu. Mentira, tal y como acredité con documento del Secretario de Ayuntamiento, del Técnico de Cultura con la relación que les envié de mis invitados entre los que NO SE ENCONTRABA esta persona. Incluso el portavoz de Euskal Herritarrok acreditó igualmente que había acudido invitado por ellos.

Se me acusó de haber dedicado el cohete a Otegi. Mentira, en el instante de lanzarlo me rodeaban cientos de personas en el Salón de Plenos y en la calle, incluso dirigentes de UPN y PP, más un grupo de periodistas de radio, prensa y TV que escucharon lo que dije. Un llamamiento a pasar las fiestas en paz y respeto aparcando nuestras diferencias.

Toda esa documentación, escritos, grabaciones de video y audio las aporté en mis alegaciones con resultado negativo porque intuyo que ni siquiera de leyeron o escucharon.

Lo único cierto es que la noche anterior envié un emotivo escrito haciendo alusión a la emoción de mi marcha y a que en ese instante pasarían por mi mente mi familia, en especial mi hijo, mis amigos de Navarra y Catalunya y cité a seis políticos, Odón Elorza, entonces alcalde de Donosti, Montse Tura por entonces Consejera de Justicia de Gobierno Catalán por el PSC, Tomás Gómez SG del PSM, Enrique Curiel, Patxi Zabaleta con quien compartí un camino por la paz y Arnaldo Otegi del que dije textualmente “que trabaja en el seno de la izquierda abertzale para llevarla por la senda democrática”.

El resto es MENTIRA y MANIPULACIÓN impropia de gentes de izquierda.

Después el calvario, mi llegada a Catalunya supuso que el PSC me admitió en su seno y desde 2011 soy afiliado en su agrupación de Martorelles. Eso me permitió participar de pleno derecho de sus actividades, Congresos, Jornadas, y también en el PSOE en su último Congreso, en las votaciones de las primarias e incluso en la votación de la última consulta sobre la negociación de Gobierno.

¿Cómo es posible ahora esta contradicción, esta injusticia, esta insensatez? ¿Vamos para atrás como el cangrejo? ¿No debiera ser el PSOE un lugar abierto donde quepan gentes que piensen como yo?

Esta mañana me encuentro injustamente tratado, decepcionado, desmoralizado, pero mi pasado comunista me hace recuperar mis ansias de lucha, hoy día que se conmemora El Quijote.

Lucharé, seguiré luchando porque se acabe con la mentira y la manipulación, porque se nos trate a todos con equidad y justicia.

Soy socialista, lo seguiré siendo a pesar de Torquemada, incluso cuando los que me impiden entrar a MI CASA desaparezcan yo seguiré….


Nací en la calle Ferraz 70 actual sede del PSOE, en su segundo piso, eso tampoco me lo pueden eliminar ni borrar. 

martes, abril 19

De Soria, a Aznar, a Rato, llegamos a Rajoy


Publicado en Gara y Publicoscopia el 19 Abril 2016

Nueva semana de escándalos de corrupción y corruptelas, que de todo hay, casi siempre en el seno del PP.

Aunque conviene diferenciar, al menos en la praxis política, lo que es corrupción, o sea la realización de algún acto que pueda ser tipificado como delito y por lo tanto denunciado ante la justicia, juzgado y condenado, de lo que aún no siendo supone un acto de corruptela, de que alguien a través de su actividad política, o de su posición en ella consiga prebendas y beneficios.

Causa un cierto sonrojo, una especie de vergüenza ajena escuchar a los políticos de cualquier signo eludiendo responsabilidades, cuando lo que han hecho ellos o alguien de los suyos no supone esa posibilidad de delito. Por ejemplo: ¿conseguir créditos en momentos en  que el grifo está cerrado para los ciudadanos de a pié además a bajo interés es delito? No parece, pero lo que sí supone es un acto intolerable que nadie que tenga un mínimo de ética debería consentir.

Con este ejemplo se pretende dejar claro que en la actividad política “la mujer del César no sólo debe ser honrada sino además debe aparentarlo”, o sea que no sólo la corrupción ensucia y prostituye la política, también las corruptelas, las prácticas engañosas, o como define la RAE “las malas costumbres y abusos”.

Lamentablemente vivimos un momento deplorable en nuestra historia donde un día sí y otro también aparecen casos de corrupción y corruptelas. Los últimos nuevamente sacuden al PP a través de su ya ex ministro Soria, el ex Presidente Aznar, al Alcalde de Granada José Torres, e incluso cómo no a Rato. Salpican al PP y su gobierno, aunque el Presidente en funciones haga como que no va la cosa con él, en una táctica deleznable y cobarde pero que parece le funciona, al menos electoralmente.

Pero no sólo inunda la política, ahora en un escalón más afecta también a una organización que nada más y nada menos lleva como nombre “Manos limpias”. Todo un esperpento y una paradoja observar entre indignados y perplejos la detención de su líder Miguel Bernard y del director de Ausbanc, Luis Pineda. Curiosa figura que en el pasado ha estado relacionado con movimientos de extrema derecha. Ahora las manos limpias se ensucian de fango cuando piden cantidades elevadas por acabar con lo que parecía ser una campaña de limpieza del país y ha resultado ser solamente un negocio lucrativo. Paren el mundo que me bajo decía Mafalda.

Todo ello ante el silencio de una sociedad que o bien pasa de todo absolutamente desbordada por esta situación, o acaba siendo cómplice de la misma a través de este silencio.

Una sociedad hipócrita que en las encuestas refleja que estas prácticas suponen el segundo problema en el ranking de sus preocupaciones tras el paro, pero que luego contradiciendo esta afirmación sigue votando a los partidos manchados por las mismas. Así pasó en Catalunya con Convergencia y su caso Pujol, Andalucía con el PSOE y sus ERE, en las pasadas elecciones del 20-D con el PP y probablemente, al menos así lo indican todas las encuestas, le volverá a pasar con las próximas del 26-J.

¿Cómo es posible sin esa complicidad vergonzosa que el PP haya sacado más de 7 millones de votos y se prevea que puede alcanzar en Junio los ocho?

Pero no sólo esta derecha corrupta hasta las cachas se beneficia de esa complicidad de la sociedad española, también de la parálisis igual de cómplice de una izquierda que pudiendo haberla echado a patadas del poder ha sido capaz de no ponerse de acuerdo.
Una izquierda que ajena a ello, y también al sufrimiento de su base social se ha dedicado más a echarse las culpas uno al otro con el vano intento de plantear “yo no he sido, que ha sido el otro” para que el electorado no le castigue.

Cuando se escucha a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias despotricar de la corrupción que enfanga al PP criticándolo duramente, a uno le entran ganas si estuviera presente en dichas ruedas de prensa de alzar su voz y espetarles con rotundidad: ¿pero de qué os quejáis estúpidos, si al final sois cómplices de que sigan entendiendo este país como si fuera su cortijo? ¿De qué os podéis quejar si les vais a permitir cuatro años más en el gobierno por vuestra incompetencia e irresponsabilidad?
Por eso se debe vivir la visión de los telediarios con una cierta dosis de ironía incluso de cinismo, para evitar que la mala sangre acabe envenenándonos. La corrupción ha existido, existe y existirá porque nadie parece decidido a erradicarla.

No hay nada que hacer, esto ya no tiene remedio y sólo cabe tomárselo con filosofía con un vaso de buen vino tinto navarro, un pincho de txistorra y ponerse una peli de los Hermanos Marx que al menos tenían más ingenio.

Aunque eso sí, inasequibles al desaliento algunos sigamos clamando en el desierto, cual oveja negra que camina contra corriente entre un rebaño de blancas que se dirigen sin solución al despeñadero. Nadie hará caso, sólo te mirarán molestos por confrontarles con su propia mediocridad, con su pasividad dócil. Qué pena de país que debió ser de leones y se quedó en bueyes…………..




Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)


Villava-Atarrabia 18 Abril 2016

martes, abril 12

Negociaciones Gobierno: la gran mentira

Artículo publicado en DEIA el 12 Abril 2016

El pasado viernes se produjo la escena final a 110 días de esperpento, de teatro barato. Han caído las máscaras y se han descubierto los truhanes, los embaucadores, trileros, e incluso los traidores. Un delirio que ha demostrado el poco respeto que todos tienen hacia el electorado, hacia una sociedad que presencia entre perpleja y aturdida todo un ejemplo de teatro político de baja estopa, cutre, deleznable, demostrando que quizás tenga los políticos que se merece.

Qué lejos queda aquella generación ejemplar que lideró la I Transición, donde lo blanco era blanco y lo negro, negro, donde no se jugaba al despiste y los políticos se vestían por los pies (no se vea en ello un comentario machista sino una representación gráfica de lo que sucede).

¿Alguien imagina a Adolfo Suarez y Santiago Carrillo, a pesar de la inmensa diferencia ideológica que existía entre ambos, diciendo cosas dispares sobre una reunión entre ellos? No, por supuesto que no, por dos razones, porque eran políticos con una ética especial, con dignidad y seriedad y porque guardaban el debido respeto a la ciudadanía.

Ahora no, ahora estamos dirigidos, especialmente los partidos de la izquierda, por aventureros, por insensatos mediocres incapaces de ver más allá de su barbilla, irresponsables que llevan a millones de personas, catorce exactamente, hacia el despeñadero sin ningún pudor. Producen un profundo desprecio.
La reunión a tres terminaba como algunos preveíamos, más aún después del calentamiento previo del Pleno del Parlamento celebrado justo el día anterior, donde los partidos “emergentes” escenificaron todo un sainete para preparar justo lo contrario de lo que se les pedía a ellos: una negociación y el acuerdo para la alternativa política que se merece este país.

El cruce de descalificaciones entre Rivera e Iglesias no hacía nada más que demostrar que de nuevos sólo tienen la etiqueta y en apenas unos meses se han visto contagiados de los peores hábitos de los antiguos. Descalificaciones impropias de quienes pretendían a las pocas horas llegar a acuerdos para un gobierno alternativo al PP.

Tampoco el PSOE ha ayudado mucho a evitar esta ruptura anunciada, incluso ha tenido ciertos detalles de tramposo de juego de cartas, de malandrín, de torpe alumno de Maquiavelo. Hacer todo lo posible para sentar en la misma mesa al agua y el aceite sin al menos intentar buscar fórmulas para su mezcla, resulta de una torpeza de record. ¿O quizás no? ¿O estaba diseñado desde antes sabiendo cómo iba acabar este absurdo experimento? ¿Habían preparado todo para que pareciera que la culpa era del otro? Porque más parece que todos hayan actuado con ese fin, eludir responsabilidades ante sus bases sociales y que sea el otro el culpable de la imposibilidad de montar gobierno.

La noticia del la mañana siguiente en El País, que durante días andaba ya dirigiendo todo hacia la Gran Coalición tipo Alemania, empujado por Felipe González y el Ibex 35, anunciando que el PSOE aceptaba negociar con el PP a la vista del fracaso con Podemos, era para que se abran las carnes de la izquierda.

¿Fracaso? Pero si ni siquiera se dejó comenzar la negociación. Vale que Podemos ha sido muy torpe, aunque a última hora haya rectificado su error inicial de ir a nuevas elecciones pensando que así conseguiría el sorpasso, probablemente porque maneja ya encuestas que le indican que no será así, pero de ahí a humillarle cerrando todas las puertas cuando venían con una propuesta rebajada, hay un mundo.
Porque eso fue lo que hizo Ciudadanos con el silencio cómplice de Antonio Hernando y los suyos. Humillarles dejándoles claro que ni aceptaban buscar puntos de encuentro, ni tampoco que en un hipotético gobierno a tres Podemos estuviera presente.

Silencio cómplice del PSOE explícito e implícito que quizás indicaba que el camino trazado por El País estaba ya abierto y algunos pensaban transitar por él.

Tampoco es de cum lauden la reacción posterior de Podemos, tratando a su militancia y a la sociedad en general como menores de edad, con la patochada de la supuesta consulta de dos preguntas diseñadas para tener casi el 100 % de apoyo. Si pudiera existir alguna duda la amenaza de Iglesias de “asumir responsabilidades” si no era así disipaba cualquier duda.

Menores de edad han demostrado ser ellos, porque quizás la conclusión más evidente de este embrollo haya sido que tenemos una clase política de tercera regional, irresponsable, insensata, truhan, bellaca precisamente cuando la situación económica y social más necesitaba justo de lo contrario.

Ni audacia, ni imaginación, ni generosidad ha habido en estos 110 días, sólo engaño, trampeo, mentira y lo que es más grave una tomadura de pelo colectiva.

Mientras todo esto sucedía Rajoy y su PP observaban la escena sentados tranquilamente a la puerta de su casa, esperando ver pasar delante el cadáver de su enemigo convencidos de que tarde o temprano pasará.

¿Qué puede ocurrir ahora en estos 20 días         que quedan hasta el límite fijado para poder llegar a acuerdo? Que El País, Felipe González y el Ibex 35 se salgan con la suya logrando un acuerdo del tipo que sea entre PP, PSOE y Ciudadanos, lo que supondría una traición histórica para el electorado de izquierdas, o ir a nuevas elecciones que serían catastróficas para esa izquierda (las encuestas ya vaticinan su bajada y la subida de la derecha incluso próxima a la mayoría absoluta).
¿Qué debiera pasar? Y aquí la ingenuidad utópica de nuevo aflora. Que Pedro Sánchez se caiga del caballo y entienda que sería una tragedia no intentar a última hora un acuerdo con Podemos, IU, más el apoyo de CC y PNV y la abstención de los partidos catalanes, la vía 168-163, o sea más votos a favor que en contra y por lo tanto conseguir el gobierno. ¿Y por qué no con su voto favorable con cesiones sobre la  consulta en Catalunya a través del artículo 92 de la Constitución, más nuevo pacto fiscal que saque a Catalunya del atolladero económico en el que se encuentra? Porque nadie debe dudar que esa consulta se dará tarde o temprano y cuanto antes se produzca mejor para los dos países.

Pero lo más dramático de esta situación, especialmente para quienes se consideran de izquierdas, es que mientras sucede miles de personas sufren las políticas de ajuste duro de la derecha (ya están preparando el ambiente para continuar con ellas tras el 26-J anunciando el desvío del déficit). Desahucios, barra libre de la patronal con la reforma laboral, situaciones límite de los parados, jubilados, pobreza energética, desnutrición infantil, ataques a la libertad de manifestación, expresión o huelga a través de la Ley Mordaza, posición indigna de nuestro país ante la crisis humanitaria de los refugiados, tensiones centro-periferia, efectos del artículo 135 de ahogamiento de las autonomías, etc., etc.

¿No merece la pena al observar todo esto hacer un esfuerzo para evitarlo? ¿Acaso nuestros líderes de la izquierda no ven el telediario? ¿No observan también la pelea fratricida de socialistas y podemitas que ellos mismos han provocado, en las redes sociales y en la sociedad que nos conducen al desolladero?

Aún hay tiempo de evitar esa imagen de tomadura de pelo colectiva, incluso con la posibilidad de provocar una traición histórica a esa base social. ¿Serán capaces a última hora de tener la altura de miras suficiente para conseguirlo? ¿Demostrarán en ese último instante que tienen más valía de gobernantes de lo demostrado hasta hora?
Aunque la última esperanza puede ser que desde las bases socialistas y podemistas se lance un mensaje a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias como un verdadero clamor: si no sois capaces de entenderos, de en estos pocos días recuperar el tiempo perdido pudiendo lograr un gobierno de izquierdas tal y como os exigió el 20-D vuestros electorados, iros, iros lejos y vivir para siempre con la vergüenza de vuestro fracaso. Vosotros y vuestros equipos. Tienen 20 días para evitar pasar a la historia no sólo como traidores a su clase, también como los políticos más inútiles, egoístas y torpes de nuestra historia.

Existen dudas razonables de que lo hagan, pero al menos habrá algunas voces que les recuerden su podredumbre moral. Ovejas negras en medio de un inmenso rebaño de blancas, silenciosas y sumisas camino del barranco.

¿Ha sido todo una gran mentira?
Ojalá no…………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)


Villava-Atarrabia 11 Abril 2016

martes, abril 5

Nuevas elecciones: Sánchez e Iglesias deberán irse

Artículo publicado en Publicoscopia el 5 Abril 2016

Estamos llegando al final del culebrón. Han sido 107 días de sainete, de esperpento previsiblemente con final dramático, de tomadura de pelo colectiva, especialmente a la base social de izquierdas.

En apenas 27 días se confirmará si efectivamente esa sensación resulta ser la acertada. Que nos han estado mareando exclusivamente para intentar eludir la responsabilidad del fracaso. Incluso alguno de los protagonistas también para garantizar su estatus,  con el fin de seguir pintando algo en su partido a pesar del estrepitoso fracaso de sus gestiones. ¿O debemos decir no gestiones?

Un delirio que ha demostrado el poco respeto que todos tienen hacia el electorado, hacia una sociedad que presencia entre perpleja y aturdida todo un ejemplo de teatro político de baja estopa, cutre, deleznable. Qué lejos queda aquella generación ejemplar que lideró la I Transición, donde lo blanco era blanco y lo negro, negro, donde no se jugaba al despiste y los políticos se vestían por los pies (no se vea en ello un comentario machista sino una representación gráfica de lo que sucede).

¿Alguien imagina a Adolfo Suarez y Santiago Carrillo, a pesar de la inmensa diferencia ideológica que existía entre ambos, diciendo cosas dispares sobre una reunión entre ellos? No, por supuesto que no, por dos razones, porque eran políticos con una ética especial, con dignidad y seriedad y porque guardaban el debido respeto a la ciudadanía.

Ahora no, ahora estamos dirigidos, especialmente los partidos de la izquierda, por aventureros, por insensatos mediocres incapaces de ver más allá de su barbilla, irresponsables que llevan a millones de personas, catorce exactamente, hacia el despeñadero sin ningún pudor. Me producen un profundo desprecio, un asco absoluto.
Llega pues el momento de la verdad, como en los toros, donde se demuestra si el torero es como José Tomás de los que torean de verdad, valientes que dan la cara, o como muchos de los vulgares que lo hacen de salón, con cobardía, sin arte, lejos del morlaco y sin arriesgar.
Sabremos si realmente han apostado por un gobierno alternativo a un PP que ha destrozado el Estado del Bienestar, siendo además el partido más corrupto de nuestra historia, o si simplemente han jugado con nosotros, se han reído de su electorado, han despreciado a una sociedad quizás tan mediocre como ellos por el hecho de consentirlo sin sublevarse.

¿Cómo si no explicar que no haya habido una verdadera revolución social ente esta inmensa tomadura de pelo? Probablemente porque la sociedad actual se merece los políticos que tiene. Si es incapaz de exigir que se le respete, lógicamente no la respetarán, que es justo lo que está sucediendo ahora.

Están actuando con calculada táctica, pero como en el cuento de la lechera se pueden hacer esos cálculos pero también tropezarse al hacerlos y que el cántaro caiga al suelo rompiéndose en cien añicos desparramando de esa manera la leche por el suelo.

Quienes en la izquierda, PSOE y Podemos, estén intentando marear la perdiz para que sea el otro el responsable de la ruptura si como parece evidente no se consigue un gobierno alternativo al PP, pueden encontrarse la desagradable sorpresa de que el cántaro se rompa también y saquen en esas elecciones a las que nos condenan un peor resultado y así la izquierda pierda su oportunidad histórica de desbancar a Rajoy y su nefasta gestión.

Quizás en ese instante, cuando la cruel realidad se muestre ante ellos sean conscientes no sólo del error cometido también del inmenso daño que han producido a su base social, condenada así a cuatro años más de sufrimientos en manos de una derecha despiadada y ya sin freno.

En ese instante, precisamente en ese instante, entenderán la traición cometida y si les queda un pequeño atisbo de dignidad deberían abandonar sus puestos, ellos y todos sus adláteres, permitiendo así al menos la regeneración necesaria en sus respectivos partidos.

Desde estas líneas se lanza un mensaje a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias: si no sois capaces de entenderos, en estos pocos días recuperar el tiempo perdido pudiendo lograr un gobierno de izquierdas tal y como os exigió el 20-D vuestros electorados, iros, iros lejos y vivir para siempre con la vergüenza de vuestro fracaso. Vosotros y vuestros equipos. Tienen 28 días para evitar pasar a la historia no sólo como traidores a su clase, también como los políticos más inútiles, egoístas y torpes de nuestra historia.

Dudo que lo hagan, pero al menos habrá algunas voces que les recuerden su podredumbre moral. Ovejas negras en medio de un inmenso rebaño de blancas silenciosas y sumisas camino del despeñadero.

Veremos…………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)


Villava-Atarrabia 5 Abril 2016

lunes, abril 4

Una Europa canalla, una sociedad hipócrita


Artículo publicado en DEIA el 4 Abril 2016

Los acontecimientos de los últimos tiempos quizás nos hayan hecho centrarnos en exceso en lo cotidiano, en el culebrón aún inacabado del intento de montar un gobierno para nuestro país después del 20-D. Han sido tres meses abstraídos del resto de acontecimientos, las peligrosas primarias en EE.UU. con un facineroso como Trump a punto de competir para ser Presidente del país más poderoso del mundo, el auge del racismo y la xenofobia en lo más selecto del primer mundo, la guerra que no acaba en oriente próximo…

Hemos dedicado nuestra atención, nuestros esfuerzos intelectuales, reflexiones, comentarios, artículos, tertulias a lo nuestro, nuestro, ignorando que ahí fuera el mundo sigue moviéndose, que a unos pocos centenares de kilómetros hay miles y miles de personas, un tercio niños y niñas, que están sufriendo la peor pesadilla de los últimos tiempos.

A la puerta misma de nuestras casas, esos millares de seres humanos están al borde del desastre total, primero machacados por una cruel guerra que nosotros hemos provocado, después jugándose la vida para llegar a Europa convirtiendo el Mar Mediterráneo y el Egeo en la mayor fosa común de nuestra reciente historia, para terminar hacinados como ganado, peor que ganado, explotados por las mafias, apaleados por la policía, perseguidos por los fascistas de los diferentes países, mientras nosotros seguimos embelesados el devenir de Pedro Sánchez, Mariano Rajoy, Albert Rivera,  Pablo Iglesias, o disfrutando de las vacaciones tumbados plácidamente en una de nuestras playas.

¿Cómo hemos llegado a ser tan insensibles al sufrimiento de nuestros congéneres? ¿Quizás miramos hacia nosotros para no emplazar nuestra propia responsabilidad en este genocidio? ¿Cómo, incluidos los partidos de la izquierda, callamos ante él?

Pero quizás lo más grave se ha producido los pasados 17 y 18 en Bruselas, en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno en la que se han tomado medidas sobre los refugiados. ¿O debemos decir “contra” los refugiados? Aprobar tal y como está el indigno pacto al que se ha llegado con Turquía aunque haya quedado algo más pulido, supone la mayor transgresión a los derechos humanos de la historia de la UE.
Todas las organizaciones humanitarias, los propios organismos de la ONU, juristas de todo el mundo advierten de la ilegalidad de expulsar a quienes lleguen irregularmente a Grecia, incluidas aquellas personas que huyen de guerras o sufren persecución, como los refugiados sirios. Al aprobar definitivamente ese acuerdo Europa ha cruzado una línea roja que jamás debió cruzar. Incluso el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein así acaba de denunciarlo alto y claro.

¿Dónde quedan las buenas intenciones de hace apenas seis meses? ¿Dónde las proclamas humanitarias comenzando por la propia Merkel y su Alemania abierta a los refugiados? ¿Dónde los 18.000 previstos por Rajoy y España que han quedado reducidos a la ridícula cifra de 18? ¿Dónde las organizaciones de izquierdas calladas como muertos ahora? ¿Por qué? Pues parece evidente que la respuesta tiene que ver con el número de esos refugiados, no era lo mismo las insensatas cifras que se daban entonces, incluso barajaban unas ridículas 190.000 perronas, que el millón largo que ya están aquí y las decenas de miles que estando allí ya tienen previsto dar el salto a riesgo de jugarse la vida en su intento.

Claro, ahora resulta un problema y la manera de solucionarlo es como el avestruz metiendo la cabeza bajo el ala, impidiendo su entrada, intentando acallar a las organizaciones, a los medios de comunicación que denuncian esta situación. Aunque parece que la ciudadanía europea, cómodamente instalada en sus guarida, se hace cada vez más insensible, más inmune a las imágenes de esas personas hacinadas sobre el barro, con hambre, frío, penurias, o ante las miradas suplicantes de los niños. Recordar que según los datos el 36 % son precisamente niños y el 20 % mujeres. Es una de las diferencias con los flujos que nos vienen por el sur en los que la mayoría son hombres. La tragedia es si cabe mayor.

Pero Europa ha encontrado una solución fácil, liquidar el problema con euros con una bajada de pantalones histórica con una Turquía que no merece entrar en la UE, al menos mientras no pongo en orden su falta de respeto a los derechos humanos especialmente con el pueblo kurdo. Seis mil millones de euros para que esas gentes desesperadas se hacinen allende nuestras fronteras, en tierras turcas en lugar de tierras griegas, serbias, croatas o húngaras y mucho menos entren en los países “privilegiados”. Perfecto, así podemos mirar sin pudor hacia otro lado. 

Pero el problema existe y existirá mientras no seamos capaces de resolverlo en origen, donde se produce. ¿Alguien es tan ingenuo de pensar poniendo un ejemplo que disolviendo, destruyendo el emplazamiento de Calais el problema desaparece? ¿O simplemente se transforma, se traslada?

Paro a partir del pasado martes 21 todo empeora. El criminal ataque al aeropuerto y metro de Bruselas con un aterrador balance de 31 muertos y 270 heridos conmociona de nuevo el mundo occidental, aviva lo peor de sus entrañas, asusta y ya se sabe que una Europa asustada provoca reacciones no deseadas.

Estos atentados están provocando una reacción en cadena que de nuevo perjudicará a la parte más débil en este conflicto, esos refugiados que se hacinan en el camino hacia el supuesto edén. Las medidas aprobadas el 18 van a estar más legitimadas que nunca, especialmente por una sociedad hipócrita que pasa apenas sin tránsito de los gestos solidarios de hace seis meses al rechazo actual.

Los terroristas actúan sin motivaciones a corto y largo plazo, sólo lo hacen movidos por el odio al enemigo que provoca sufrimiento en Siria, Afganistán, o Iraq, pero sus ideólogos sí lo hacen con planteamientos tácticos y estratégicos. Cada ataque a la dignidad de esos refugiados, cada bombardeo con víctimas civiles en su lugares de origen legitima su criminal respuesta y una nueva avalancha de seguidores dispuestos a todo incrementa sus filas.

Esta situación genera lo que se denomina acción-reacción en Europa. Esa sociedad hipócrita observa entre perpleja y temerosa lo que está ocurriendo, pero también inmersa en la preocupación de que en un momento de crisis esos cientos de miles de personas que sean acogidas van a necesitar de unos recursos que significarán un empeoramiento en su situación actual. Recursos para aportarles empleo, vivienda, atención sanitaria, educativa, de servicios sociales, que en buena lógica traerán como consecuencia aumentos en las listas de espera sanitarias, necesidad de empleo o de viviendas por delante de sus gentes, y un mayor gasto social. ¿Serán nuestras sociedades igual de generosas en esas condiciones, o sea teniendo que renunciar a parte de sus derechos?

Un desvío de recursos que en el país con más número de esos refugiados, Alemania, ya comienza a generar problemas graves de racismo, xenofobia, e incremento de los partidos de extrema derecha incluso con repercusiones electorales. Es lo que ha hecho dar un paso atrás a la todo poderosa Merkel, especialmente desde las elecciones del pasado 13.

¿Qué pasaría en España, en Euskadi, en Navarra con una presión social parecida? ¿Dónde quedaría la solidaridad de muchos? Probablemente como se dice coloquialmente quedaría en “agua de borrajas”, simplemente desaparecería. Por eso hipócritamente alguno de nuestros gobiernos locales y autonómicos tan “solidarios” respiran aliviados porque el problema desaparece y encima pudiendo echar la responsabilidad a otros. Para vomitar.

Todo ello con el silencio cómplice de nuestras organizaciones de izquierdas, partidos o sindicatos. Quizás lo más doloroso de esta situación, lo más vergonzante y preocupante sea eso, incluido ahí nuestro silencio. No sabemos cómo reaccionar ante una situación que se nos va de las manos.

Me avergüenzo de ser europeo ahora, de esa Europa cruel, miserable, me avergüenzo de militar en una izquierda amordazada, me avergüenzo de mí……me avergüenzo de ver los toros desde la barrera, de indignarme con las imágenes que veo desde la comodidad de mi sillón, de mi casa con calefacción, o mi despensa a cubierto. Me avergüenzo, de avergonzarme, sólo avergonzarme.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 4 Abril 2016