martes, noviembre 8

Once dolores en carne viva para la convivencia hacia la paz


Publicado en El Socialista Digital el 10 Noviembre 2016

El sábado 22 de Octubre participé en el acto que el Foro Social Permanente en el que colaboro desde su aparición, organizó en el Palacio de Aiete. Antes colaboré con Elkarri o Lokarri no siempre comprendido por mi gente, pero siempre intentando construir puentes de comunicación y entendimiento hacia la paz definitiva.

De alguna manera era una especie de conmemoración del quinto aniversario, del acto, que en el mismo lugar trajo como consecuencia la declaración de ETA que significaba el final de su violencia. Aquel fue criticado acusándolo de ser una trampa, pero visto desde hoy ha quedado claro que no.

Allí gentes plurales, catorce a título individual y catorce organizaciones, apostamos por desarrollar nuestro trabajo en torno a tres ejes, desarme, presos, refugiados, deportados y convivencia.

Al acto posterior acudieron la mayoría de partidos y de organizaciones sindicales, cerrándolo el mediador internacional Brian Currin.

Intuía que este acto también sería la “pista de aterrizaje” (no controlamos la nave ni tampoco la torre de control pero ambas necesitaban esa pista), de algo más como así ha sido. Dos días después conocimos un nuevo comunicado de ETA en el que haciendo alusión a este Aiete II manifestaba además de su denuncia a la irresponsabilidad de obstaculizar el desarme de los gobiernos español y francés, anticipaba a esos agentes vascos e internacionales que adoptará nuevos compromisos que se esperan definitivos como se le pidió y termina con un alentador “tienen la palabra de ETA”. Ya va siendo hora cabría responderle.

Un nuevo paso hacia la paz, que ineludiblemente necesita de ese desarme unilateral, verificable y total que anuncian en su comunicado.


Pero no sólo me siento satisfecho por ese nuevo impulso al desarme y por tanto hacia la pacificación, también de mi colaboración en el acto celebrado el pasado viernes en el Parlamento de Navarra, “Construyendo la Convivencia en Navarra” en el que once víctimas de diferentes violencias de las dos orillas de lo que fue un río de aguas turbulentas, compartimos nuestras experiencias del pasado, para juntas en el presente impulsar un futuro en convivencia.

Dos mesas, once experiencias, “”Desde el dolor a la Convivencia” donde víctimas que perdieron seres queridos por la violencia directa de ambas partes expusieron de una manera desgarradora sus relatos. Allí Iñaki García Arrizabalaga cuyo padre fue asesinado por ETA compartió dolor con Lourdes Zabalza cuyo hermano presuntamente fue asesinado por la Guardia Civil en el tenebroso cuartel de Intxaurrondo. Ambos con generosidad desde ese dolor se miraron a la cara y se sintieron solidarios. Emoción, respeto y consenso a raudales.

La segunda “La sociedad civil motor de Convivencia” donde torturados por la policía, quienes sufrieron cárcel injustamente, o perdieron familiares en el tránsito a visitar presos alejados, o de desaparecidos, compartieron sus sensaciones con aquellos que durante años sólo por pensar diferente vivimos amenazados, oprimidos, con escoltas, también con sufrimiento de nuestro entorno.

Fueron once dolores en carne viva para ayudar a la convivencia e intentar cerrar una herida colectiva, cuatro horas de sinceridad brutal, sin concesiones. Once víctimas de diferente signo, que algunas de ellas por primera vez, explicamos a corazón abierto nuestra experiencia de sufrimiento, fuera pequeña, grande o simplemente enorme. Nos vaciamos sin pudor para llenar ese espacio simbólico, el hemiciclo del Parlamento de Navarra, de convivencia último fin de esta jornada organizada por el Foro Social.

Allí como socialista me confronté con el sufrimiento provocado en mis compañeros de mesa. Un joven torturado que ganó su caso en el Tribunal de Estrasburgo, una mujer cuya hermana murió en un accidente producto de la dispersión, o un compañero de Ayuntamiento tres años en la cárcel para ser absuelto por el caso Udalbiltza. Lo hicimos sin rencor, sin odio, con comprensión y de alguna manera nos pedimos perdón, en mi caso porque fue mi partido el causante del suyo.

Cuando se nos planteó qué necesitábamos las víctimas, emergió de manera unánime la demanda de verdad y no-repetición, por encima de las de perdón o incluso de justicia en sentido punitivo. No obstante quise pedir perdón como militante del PSOE por cuestiones como la tortura, o la dispersión y lo personalicé en Oihan Ataun, compañero de mesa redonda. Me comparé con él porque a mí también me torturó “Billy el niño” en el franquismo, pero cuando los que han torturado son ‘los tuyos’, como en el caso de Oihan, resulta doblemente doloroso.

Ha sido la primera experiencia, muy difícil de concretar porque existen aún demasiados agentes obstaculizando ese paso, pero se hizo, lo conseguimos y ha sido muy positivo para los que acudieron a escucharla y para la propia sociedad navarra. Una especie de catarsis social.

Resulta extraño que en Navarra donde salvo excepciones como Alsasua, Etxarri, o Villava la tensión no ha sido tan extrema como en la Guipúzcoa profunda, exista después de cinco años un recelo tan intenso. Creo que quienes están poniendo palos en las ruedas se equivocan radicalmente.

Me siento satisfecho de participar en estas iniciativas que acercan de una manera activa la paz definitiva. Como me sentí satisfecho en momentos difíciles de intentar construir puentes por los que transitar y comunicarnos a pesar de que iban siendo dinamitados sistemáticamente y de la cruel incomprensión de los míos.

Este tipo de actos de encuentro, de reconciliación, de generosidad son necesarios para evitar que el odio acumulado por años de sufrimiento no nos permita el perdón y la convivencia. Mucha gente ha sufrido en ambas orillas, casi todas de manera injusta. Es la hora de la paz, en Navarra también.

Pase lo que pase seguiré trasladando mi experiencia, éste es un buen medio, continuando  una labor didáctica para que quienes desde más cerca o más lejos no lo comprenden acaben entendiendo lo que estamos haciendo.

El viernes fue una aportación a la reconciliación, a la convivencia y por tanto a la paz, allí estuve, allí estaré.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 5 Noviembre 2016






No hay comentarios:

Publicar un comentario