miércoles, abril 29

La izquierda le debe el cambio a Navarra


Artículo publicado en DEIA el 28 Abril 2015

Después de 25 años de poder absoluto de la derecha en Navarra las ansias sociales de cambio inundan cada rincón de esta compleja parte de nuestro país. Las iniciativas se multiplican, aunque el amargo sabor de la frustrante experiencia de Marzo del pasado año, más el “Agostazo” del 2007 mantiene un poso de enfado y desconfianza de que vuelva a ocurrir lo mismo ésta vez.

Las próximas elecciones de Mayo pueden resultar vitales a la hora de conformar mayorías a favor de ése cambio, si como apuntan todos los indicios se dan los números en ésa dirección.

Hace apenas unos días Diario de Noticias de Navarra publicó una encuesta que da para un profundo análisis, comenzando por el cambio radical en el mapa electoral que puede suponer dichas elecciones.

Un Parlamento de 50 con nada menos que ocho fuerzas políticas, con el PSN-PSOE como quinta cuando tradicionalmente ha sido segunda, o que por primera vez en la historia la suma de la derecha en sus diferentes formatos más éste partido puedan no dar mayoría absoluta, suponen un verdadero tsunami social y político. Eso añadido a la irrupción fulgurante de Podemos o la reciente aparición de otro fenómeno mediático como  Ciudadanos. Un cambio radical que va a generar muchas interpretaciones y controversia, más allá de que sea una encuesta y sólo eso.

Durante estos últimos años se ha ido generando un deseo incontenible por el cambio en una sociedad navarra enfadada por el cortijo en el que UPN había convertido ésta respetable comunidad, una UPN acostumbrada al poder absoluto que parecía perpetuo. Todo ello con un PSN-PSOE que en los últimos tiempos ni estaba ni se le esperaba y cuando fugazmente aparecía era para adoptar posiciones contrarias a su estatus de izquierda pactando incluso lo no pactable con la derecha más reaccionaria del estado. Especialmente duras fueron las comentadas espantadas en Agosto de 2007, o la más reciente de Marzo 2014, donde con todo acordado para darse ése deseado cambio, cambió su posición a última hora de manera vergonzante.

Quizás las consecuencias de ambas frustraciones vuelvan a darse ahora en Mayo y ésta encuesta sólo hace anticiparlas.

Las previsiones de un resultado de 13 para UPN, 2 PP, 1 Ciudadanos,  más los 7 de PSN se podrían medir a los 9 de Podemos, 9 Geroa Bai, 8 Bildu y 1 Izquierda-Ezkerra, la versión Navarra de IU. 23-27 suponen la mayoría absoluta para el segundo bloque.
A éste análisis habría que tener en cuenta las dos variantes que en las últimas semanas está suponiendo el desinfle de Podemos que hace que la hipótesis más real sea que su resultado pudiera ser menor y estar alrededor de 7, más el ascenso imparable de una marca como Ciudadanos, potenciada desde los poderes fácticos, especialmente las empresas del IVEX 35 temerosas ante el fenómeno surgido desde la izquierda, trasladando la experiencia a la derecha que podría estar en un mejor resultado dando al traste las anteriores previsiones.

Análisis aparte merece el fenómeno Podemos. Reconozco que también, al igual que a una parte importante de la ciudadanía, su aparición en la escena social y política me produjo una sensación de ilusión y de cierto morbo. El inicio había sido espectacular, rutilante, era como una bocanada de aire fresco que irrumpía en un panorama político demasiado envejecido, obsoleto. Rompía con todos los estereotipos ver a un grupo de jovenzuelos universitario subiéndose a las barbas del poder establecido con propuestas novedosas, incluso rompedoras, en las formas y en el fondo.

Eso en un momento de especial decepción de la ciudadanía, desmoralizada, cabreada con el machaque de la derecha gobernante y la parálisis de una izquierda que ni estaba ni se la esperaba. Representándolo gráficamente era como echar una piedra en un estanque pleno de quietud pero enfangado.

Pero mi idilio con ellas y ellos duró poco. Justo hasta escucharles que no eran ni de derechas ni de izquierdas y comenzar así a detectar signos de prepotencia, de una cierta chulería cargada de tópicos como considerar “casta” a todo los que no fueran de los suyos, o mejor a los suyos, suyos.

Esa ilusión que generaba entusiasmo y alegría se fue transformando poco a poco en decepción. Lo más triste, quizás lo más doloroso es que bajo esa capa exterior de colores y viento fresco se iba descubriendo el gris, las deficiencias, las perversiones y maldades del ser humano, los viejos tics de los obsoletos aparatos que también se aparecían en su seno. Lo de siempre recubierto de una falsa originalidad.

Comenzó el fraude tras un proceso electoral interno supuestamente democrático y participativo pero que supuso realmente manipulaciones, controles férreos y lo que es más grave marginaciones intolerables. El pobre Etxenique y sus seguidores lo sufrieron duramente en sus carnes siendo laminados sin ninguna contemplación. También se iba observando en ellos un cada vez mayor culto al líder todopoderoso, incuestionable, incontestable y a su camarilla más próxima, alejándose así de la cultura participativa que decían defender. Nuevamente vicios de la izquierda clásica.

Después aparecieron pequeños casos, si no de corrupción al menos sí de corruptela. Primero el propio Iglesias y su programa La Tuerka, después Errejón y su supuesto fraude a la Universidad de Málaga y por último Monedero con sus negocios millonarios, insultantes con la que le está cayendo a la mayoría de nuestra ciudadanía.
Pero los deslices de mayor calado los están teniendo en lo ideológico. Más allá de soluciones manidas y propagandísticas han aportado en éste terreno bastante poco, huyen de definirse ante temas espinosos como la República, o el derecho a decidir y de entre sus propuestas hay dos que les descalifican para liderar el cambio: su indefinición voluntaria al mostrarse como gentes que no son de izquierda ni derecha y lo más grave, unas declaraciones de su líder supremo planteando sorprendentemente que las ideologías ya no existen, o sea convirtiendo de un plumazo a Podemos en una fuerza seguidora de las teorías de Fukujama y su famoso libro de cabecera del neoliberalismo “El fin de la historia”.

Por su parte Ciudadanos es una fuerza política de extrema derecha en Catalunya, retocada con las mismas pinceladas de novedosa  y rompedora de la anterior, pero peligrosamente dirigida desde quienes nos han llevado al desastre en los últimos ocho años. Un invento de derechas para aprovechar los deseos de novedades del electorado.

En esas condiciones de nuevo puede darse la paradoja que el PSN-PSOE sea una fuerza imprescindible para el ansiado cambio.  Es entendible el desasosiego que esa circunstancia puede producir entre quienes lo alientan,  pero quizás aún exista una oportunidad para ése socialismo navarro, cuya base social más activa, más de izquierdas le ha ido abandonando por su tortuosa e incomprensible andadura de los últimos años. Será posible si es capaz de en esos 40 días que quedan para el 24-M de recuperar en parte su esencia de izquierdas, si da un viraje radical a su errático rumbo actual.

Bildu ha hecho ya sus deberes al aparcar reivindicaciones que separan y centrando su táctica en las que pueden unir, I-E y Geroa Bai también, ahora les toca hacerlo a Podemos y PSN.

Lo que resulta evidente es que el futuro de Navarra después de las elecciones, como algunos hemos defendido en los últimos tiempos, va a necesitar dosis enormes de imaginación, audacia y generosidad que conduzcan a pactos estables entre las izquierdas transversales y para ello cabe recomendar que la campaña sea para explicar programas y acallar y atacar a un enemigo común: la derecha, evitando confrontaciones estériles con quienes quizás haya que acordar apenas un mes después.
La política tradicional de pactos derecha-PSN en Navarra debe cambiar ahora de dimensión, porque una traición más sería imperdonable.

Si la izquierda da los números, PSN-PSOE (Ferraz a la cabeza), Podemos, Bildu, I-E y Geroa Bai están obligados a entenderse, sí o sí, por responsabilidad, por coherencia, por honestidad ante sus bases y deben favorecer una nueva Navarra de pactos hasta ahora impensables. Porque todos ellos nos deben a la ciudadanía navarra ese demandado cambio.


Fdo.: José Luis Úriz Iglesias afiliado al PSC que vive en Navarra y miembro de Izquierda Socialista)

martes, abril 28

30/20: Navarra por el cambio imprescindible



Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 28 Abril 2015 y GARA 29.

El domingo aparecía en la prensa navarra una de esas encuestas electorales que tradicionalmente quedan muy cerca de la foto final. En ella quedaba plasmado que de nuevo el cambio es posible, aunque posiblemente con negociaciones largas y complejas.

Después de 25 años de poder absoluto de la derecha en Navarra las ansias sociales de cambio inundan cada rincón de esta compleja parte de nuestro país. Las iniciativas se multiplican, aunque el amargo sabor de la frustrante experiencia de Marzo del pasado año, más el “Agostazo” del 2007 mantiene un poso de enfado y desconfianza de que vuelva a ocurrir lo mismo ésta vez.

Según esa encuesta las próximas elecciones de Mayo pueden resultar vitales a la hora de conformar mayorías a favor de ése cambio, si como apuntan todos los indicios se dan los números en ésa dirección. Da para un profundo análisis, comenzando por el cambio radical en el mapa electoral que puede suponer dichas elecciones.

Un Parlamento de 50 con nada menos que ocho fuerzas políticas, con el PSN-PSOE como quinta cuando tradicionalmente ha sido segunda, o que por primera vez en la historia la suma de la derecha en sus diferentes formatos más éste partido puedan no dar mayoría absoluta, suponen un verdadero tsunami social y político. Eso añadido a la irrupción fulgurante de Podemos o la reciente aparición de otro fenómeno mediático como  Ciudadanos. Un cambio radical que va a generar muchas interpretaciones y controversia, más allá de que sea una encuesta y sólo eso.

Durante estos últimos años se ha ido generando un deseo incontenible por el cambio en una sociedad navarra enfadada por el cortijo en el que UPN había convertido ésta respetable comunidad, una UPN acostumbrada al poder absoluto que parecía perpetuo. Todo ello con un PSN-PSOE que en los últimos tiempos ni estaba ni se le esperaba y cuando fugazmente aparecía era para adoptar posiciones contrarias a su estatus de izquierda pactando incluso lo no pactable con la derecha más reaccionaria del estado. Especialmente duras fueron las comentadas espantadas en Agosto de 2007, o la más reciente de Marzo 2014, donde con todo acordado para darse ése deseado cambio, cambió su posición a última hora de manera vergonzante.

Quizás las consecuencias de ambas frustraciones vuelvan a darse ahora en Mayo y ésta encuesta sólo hace anticiparlas.

Las previsiones de un resultado de 14 para UPN, 3 PP, 3 Ciudadanos,  más los 5 de PSN se podrían medir a los 8 de Podemos, 9 Geroa Bai, 7 Bildu y 1 Izquierda-Ezkerra, la versión Navarra de IU. Un 25-25 tradicional que obligarían a buscar la complicidad del PSN.

A éste análisis habría que tener en cuenta las dos variantes que en las últimas semanas está suponiendo el desinfle de Podemos que hace que la hipótesis más real sea que su resultado pudiera ser menor y estar alrededor de 7, más el ascenso imparable de una marca como Ciudadanos, potenciada desde los poderes fácticos, especialmente las empresas del IVEX 35 temerosas ante el fenómeno surgido desde la izquierda, trasladando la experiencia a la derecha que podría estar en un mejor resultado dando al traste las anteriores previsiones.

Análisis aparte merece el fenómeno Podemos. Reconozco que también, al igual que a una parte importante de la ciudadanía, su aparición en la escena social y política me produjo una sensación de ilusión y de cierto morbo. El inicio había sido espectacular, rutilante, era como una bocanada de aire fresco que irrumpía en un panorama político demasiado envejecido, obsoleto. Rompía con todos los estereotipos ver a un grupo de jovenzuelos universitario subiéndose a las barbas del poder establecido con propuestas novedosas, incluso rompedoras, en las formas y en el fondo.


Pero ese idilio duró poco, justo hasta escucharles que no eran ni de derechas ni de izquierdas y comenzar así a detectar signos de prepotencia, de una cierta chulería cargada de tópicos como considerar “casta” a todo los que no fueran de los suyos, o mejor a los suyos, suyos.

Esa ilusión que generaba entusiasmo y alegría se fue transformando poco a poco en decepción. Lo más triste, quizás lo más doloroso es que bajo esa capa exterior de colores y viento fresco se ha ido descubriendo el gris, las deficiencias, las perversiones y maldades del ser humano, los viejos tics de los obsoletos aparatos que también se aparecían en su seno. Lo de siempre recubierto de una falsa originalidad.

La aparición de pequeños casos, si no de corrupción al menos sí de corruptela ha decepcionado. Pero los deslices de mayor calado los están teniendo en lo ideológico. Más allá de soluciones manidas y propagandísticas han aportado en éste terreno bastante poco, huyen de definirse ante temas espinosos como la República, o el derecho a decidir y de entre sus propuestas hay dos que les descalifican para liderar el cambio: su indefinición voluntaria al mostrarse como gentes que no son de izquierda ni derecha y lo más grave, unas declaraciones de su líder supremo planteando sorprendentemente que las ideologías ya no existen, o sea convirtiendo de un plumazo a Podemos en una fuerza seguidora de las teorías de Fukujama y su famoso libro de cabecera del neoliberalismo “El fin de la historia”. Esperemos que en éste mes reorienten su ideología.

Por su parte Ciudadanos es una fuerza política de extrema derecha en Catalunya, retocada con las mismas pinceladas de novedosa  y rompedora de la anterior, pero peligrosamente dirigida desde quienes nos han llevado al desastre en los últimos ocho años. Un invento de derechas para aprovechar los deseos de novedades del electorado.
En esas condiciones de nuevo puede darse la paradoja que el PSN-PSOE sea una fuerza imprescindible para el ansiado cambio.  Es entendible el desasosiego que esa circunstancia puede producir entre quienes lo alientan, especialmente después de escuchar a su líder Pedro Sánchez asegurar que no intervendrán en ninguna alternativa que deba contar con Bildu (¿acaso no sabe sumar?),  pero quizás aún exista una oportunidad para ése socialismo navarro cuya base social más activa, más de izquierdas le ha ido abandonando por su tortuosa e incomprensible andadura de los últimos años. Será posible si es capaz de en esos 30 días que quedan para el 24-M de recuperar en parte su esencia de izquierdas, si da un viraje radical a su errático rumbo actual que le ha llevado a pasar de 19 a 5 parlamentarios.

Bildu ha hecho ya sus deberes al aparcar reivindicaciones que separan y centrando su táctica en las que pueden unir, I-E y Geroa Bai también, ahora les toca hacerlo a Podemos y PSN.

Lo que resulta evidente es que el futuro de Navarra después de las elecciones, como algunos hemos defendido en los últimos tiempos, va a necesitar dosis enormes de imaginación, audacia y generosidad que conduzcan a pactos estables entre las izquierdas transversales y para ello cabe recomendar que la campaña sea para explicar programas y acallar y atacar a un enemigo común: la derecha, evitando confrontaciones estériles con quienes quizás haya que acordar apenas un mes después.
La política tradicional de pactos derecha-PSN en Navarra debe cambiar ahora de dimensión, porque una traición más sería imperdonable.

Si la izquierda da los números, el 30/20 que debe convertirse en una campaña propagandística total, PSN-PSOE (Ferraz a la cabeza), Podemos, Bildu, I-E y Geroa Bai están obligados a entenderse, sí o sí, por responsabilidad, por coherencia, por honestidad ante sus bases, están obligados a favorecer una nueva Navarra de pactos hasta ahora impensables. Porque todos ellos nos deben a la ciudadanía navarra ese demandado cambio.

30/20 debe ser el grito que se oiga incansable a partir de ahora.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias afiliado al PSC que vive en Navarra y miembro de Izquierda Socialista)


Villava-Atarrabia 27 Abril 2015

lunes, abril 27

Mi afiliación al PSN-PSOE, historia de un despropósito


Ante las injurias, mentiras, manipulaciones y la falta de respeto que ha habido en éste tema conmigo, permitirme que me desahogue en mi sancta sanctorum, al menos para que quede constancia de mi posición.

Con éste comentario no pretendo hacer daño a mi partido, el PSN, porque es más mío, nuestro, que suyo, porque cuando ellas y ellos ya no estén yo seguiré estando, ahora sólo desde la distancia.

Mi relación con el PSN-PSOE en los últimos tiempos es un cúmulo de despropósitos e injusticias, incluso con algunos presuntos delitos que aún mantengo la duda si llevar al juzgado o no. Haré una síntesis del “culebrón”:

Con fecha 3 de Octubre 2010 tiro el cohete de Villava y el día anterior lanzo un escrito reseñando de quién me acordaré a la hora de lanzarlo y en lo político señalo a socialistas como Odón Elorza, Montse Tura o Tomás Gómez y también a Patxi Zabaleta y Otegi explicando y cito textualmente  “por el trabajo que está realizando en el seno de Batasuna para llevarla por la senda de la paz”. Visto desde la perspectiva de hoy parece una reflexión evidente reconocida por casi todo el mundo, al menos en el seno socialista.

Al día siguiente toda la prensa de Navarra señala que el PSN solicitaba al PSOE la apertura fulminante de un expediente de expulsión, sin informarme previamente de ello, alegando algo falso como que “había dedicado el cohete a Otegi” cuestión rigurosamente falsa al demostrar con documentos sonoros y de televisión la falsedad de dicho motivo (había en el instante del cohete cientos de personas y decenas de periodistas que son testigos de ello). El expediente se resuelve con extraña rapidez con la expulsión provisional diez días después, el 14 Octubre 2010.

Con fecha 17 Enero 2011 (hace más de 4 años) se me notifica la confirmación que recurro argumentando dicha falsedad, recurso resuelto el 5 de Julio 2011 con la expulsión definitiva. Recordar que 4 años es el tiempo que los Estatutos señalan para volver a solicitar la entrada.

Posteriormente y dado que había trasladado mi residencia a Martorelles (Catalunya) solicito la afiliación al PSC que me es concedida y desde entonces milito en ése partido en su agrupación de Martorelles del Vallés Oriental. Desde ése instante acudo como delegado a los Congresos del Vallés Oriental y PSC, incluso presentando enmiendas.
Posteriormente en Octubre 2012 vuelvo a fijar mi residencia en Villava (Navarra) y solicito hasta en cuatro ocasiones, dos con Óscar López como Secretario de Organización del PSOE y otras dos con César Luena el traslado de militancia a mi lugar de residencia.

Con fecha 26 de Noviembre me comunican los Secretarios General y de Organización de la agrupación de Villava del PSN que en la relación enviada por la Comisión Ejecutiva Federal en ésa fecha con el censo actualizado de militantes figuro como afiliado en el último lugar. Es reseñable que el correo electrónico que figura es el nuevo que tengo desde hace poco tiempo, lo que confirma que son datos actualizados.
Al día siguiente informo a los medios de comunicación ésta buena nueva, incluso con un artículo de opinión que es publicado sin que NADIE responda rectificando dicha información. Desde ése instante participo como un afiliado más en cuantos actos desarrolla el PSN sin ningún tipo de trabas ni comentarios, incluso en la asamblea celebrada con César Luena donde  intervengo como afiliado del PSN. Esa ausencia de reacción me indica que dicha afiliación es absolutamente firme.

Igualmente participo en la vida de la agrupación de Villava, incluso en el debate y votación de la lista municipal para Mayo 2015 en la que resulto incluido.

Todo ella hasta que el pasado 3 de Febrero 2015 durante una reunión de Izquierda Socialista de Navarra con la SG del PSN María Chivite, en la que participo miembro de dicha corriente, ésta nos informa de que parece ser que la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE no reconoce ahora mi militancia. Confirmado éste hecho posteriormente por una carta de fecha 19 de Febrero que sale filtrada SIN MI AUTORIZACIÓN, en diversas redes sociales. Todo ello sin que nadie informe de ello a la agrupación de Villava del PSN.

Como consecuencia de ella me pongo en comunicación con Jaime Pena, número 2 de la Secretaría de Organización del PSOE y tras una larga conversación no exenta de tensiones me plantea solucionar el asunto dialogadamente para lo que me solicita le envíe un documento de solicitud de afiliación en lugar de traslado como venía haciendo hasta ése momento, dado que han transcurrido más de 4 años desde mi expulsión y según los Estatutos ya puede producirse mi ingreso de nuevo. Así lo hago con fecha 27 de Febrero quedando en que en el plazo máximo de un mes quedará solucionado éste enredo.

Durante ése tiempo y rompiendo el pacto de no agresión acordado aparecen de nuevo en las redes sociales filtraciones del documento y comentarios falsos como que “José Luis Úriz engañó a la opinión pública filtrando falsa noticia sobre su afiliación” cuestión ésta rigurosamente falsa como se comprueba por éste relato y las pruebas aportadas para su comprobación. Cuestiones éstas que parecen claramente una transgresión de la Ley de Protección de datos y posiblemente delitos, especialmente si la filtración como parece evidente parte de la dirección del PSN sobre lo que tomaré decisiones pertinentes, al igual de la posibilidad de llevar la reclamación de militancia hasta los tribunales.

Para acabar ésta rocambolesca historia la agrupación de Villava recibe otro documento el pasado 17 de Marzo, con fecha 20 Noviembre 2014, cuatro meses después!!! en el que se les informa que “José Luis Úriz no figura como militante y que por tanto “DEBE SER EXCLUÍDO” del censo de militantes en dicha agrupación”
Blanco y en botella, si debo ser excluido es que antes estaba incluido no? Y cómo es posible que dicho documento sea posterior a la fecha de recepción de la relación en Villava y se envíe cuatro meses después?

Ésta es la historia, éstas las pruebas y ahora viene mi valoración política

Soy el último que queda por salir del socialismo navarro de un grupo que defendió una línea política de posiciones nítidamente de izquierdas, republicanas, contrario a pactos con UPN y a favor de diálogo y acuerdos con las otras izquierdas transversales incluida Bildu. Un grupo que luchó contra la infame política de pactos con la derecha.

Somos mucha más socialistas que ellas y ellos, más de izquierdas y más leales a los principios de ése socialismo que ellos constantemente pisotean y traicionan. 

Antes concejalas de Pamplona como Ainhoa Aznarez, de Tudela como Mariano Cerezo, parlamentarios como Josu Pardo, alcaldes como José Ramón Martinez de Sartaguda, o responsables juveniles como Javier Álvarez han abandonado el barco.
¿Si las gentes que defendemos ésa línea política no tenemos cabida en el PSN-PSOE lo tienen los centenares, o quizás miles de ciudadanos socialistas navarros que coinciden con nuestras tesis?

Porque ésa es la pregunta clave que me hago y que hago a la actual dirección del PSN-PSOE.

Hasta aquí hemos llegado, tiro la toalla definitivamente. No abandonaré mi militancia socialista donde me aceptan, en el PSC y en Izquierda Socialista del PSOE, aunque sea incongruente que viva en Navarra, esperando que algún día ésta gente abandone nuestra casa común, ocupada ilegítimamente, o los echen a patadas. 


Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN, actual militante del PSC viviendo en Villava y de Izquierda Socialista)

martes, abril 21

¿Quien vota a partidos implicados en casos de corrupción se convierte en cómplice?



Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 21 Abril 2015

La pasada semana ha estado plagada de imágenes que relacionan partidos políticos y supuestas corrupciones, desde el paso por el juez de Chaves y Zarrías del PSOE (antes lo había hecho Griñán), hasta la última y más mediática de Rato.

Esa imagen de Rodrigo Rato detenido por supuesto chorizo pasará a la historia, especialmente gracias a ése anónimo policía que con su mano sobre el cogote del personaje hizo ver que aunque no llevaba esposas estaba detenido.

¿Por qué tenemos que poner supuesto si todos tenemos la convicción de que es un corrupto? Esa es mi primera reflexión. El icono económico de la derecha más rancia del continente encumbrado a Gerente del Fondo Monetario Internacional el lugar donde machacan a las clases populares, acababa rodeado de policías con pasamontañas al estilo de la detención de etarras.   

Ahora queda al descubierto que es un supuesto sinvergüenza, un supuesto ladrón de guante blanco que esquilmó el dinero de todos los españoles y me vuelvo a preguntar ¿qué responsabilidad tiene el PP, Rajoy y su Gobierno? ¿Si casi toda la ciudadanía responde a ésta pregunta con: toda, cómo pues se les sigue votando hasta incluso poder ganar las elecciones?

Hay un dicho popular que señala que alguien que vota a un corrupto automáticamente se transforma en cómplice de él y de su corrupción. La pregunta al hilo de ésa reflexión es: ¿alguien que vota a un partido que o aliente, permite, dirige, admite entre sus candidatos y candidatas, o simplemente mira hacia otro lado ante la corrupción, sea supuesta o confirmada, incluso en una forma menor como la corruptela, se transforma en cómplice, responsable subsidiario de esa corrupción, o corruptela que ha destrozado como consecuencia de ellas a millones de personas en nuestro país?

Puede haber diferentes respuestas, incluso quien ante la propia pregunta se indigne por verse aludido, o quizás simplemente porque le sitúa ante el espejo de su propia contradicción, pero con la que está cayendo en éste indignante y penoso tema es obligado hacerla y reflexionar sobre sus posibles respuestas.

Resulta preocupante escuchar a algunos políticos asegurar cuando se les pregunta por éstos temas: “estas cuestiones no les interesa a la ciudadanía, hablemos del paro, de la crisis que es lo que realmente interesa”. Ignoran que si acabamos con la ética, ¿qué tipo de sociedad estamos construyendo?

 Las cúpulas de los diferentes partidos, especialmente los mayoritarios conocen la respuesta, eso es lo más grave. Saben que aunque intenten lavar su imagen con medidas terapéuticas leves, aunque sean exclusivamente para que los efectos electorales sean los mínimos, lo que están provocando es intentar curar un cáncer galopante con aspirinas o placebos, en un intento de engañar al cuerpo, pero que al final al no atacar la dolencia con la contundencia necesaria acabará por llevarse por delante al paciente más pronto que tarde.

El paciente es la sociedad española, eso es lo más grave, a la que se está contaminando de su propia podredumbre, probablemente haciéndola cómplice y degenerándola de manera definitiva e irrecuperable.

Especialmente grave es la posición de los partidos de izquierdas, cuyo deber ideológico es transformar la sociedad para hacerla mejorar no justo para lo contrario. Debería ser precisamente desde éstos partidos de donde surgiera una cruzada contundente para acabar con ésta lacra. Pero las medidas tomadas son pocas, lentas y sin ninguna intención de realizar una profunda regeneración de una política absolutamente contaminada.

La crisis no está siendo sólo económica y financiera, está siendo también de valores, de esos valores propios de la izquierda que no debieran permitir que gentes infectadas sigan poblando sus lugares más importantes. Medidas contundentes que incluso pudieran en algún caso ser injustas, pero que en la situación de emergencia en la que estamos más vale equivocarse por exceso que por defecto.

Quizás que gentes como Cháves, Griñan, Zarrías, o López Aguilar sigan en activo sea un precio demasiado alto para estos momentos, por mucha presunción de inocencia que podamos esgrimir.

La única buena noticia es que la aparición por la derecha y la izquierda de partidos novedosos, rompedores, como Podemos y Ciudadanos que llevan como uno de sus emblemas la lucha contra la corrupción y las corruptelas pueda obligar al resto a cambiar el sentido de la marcha recuperando una senda que jamás debieron abandonar.
Sólo cabe esperar que no sea demasiad tarde y que con la terapia adecuada aún el enfermo pueda sanar a pesar de su extrema gravedad. Va a hacer falta mucho esfuerzo,  posiblemente será necesaria alguna amputación dolorosa, pero si al final se consigue podremos dar por satisfactorios los mismos.

Pero hay que hacerlo ya, sin dilación, porque quizás sea nuestra última oportunidad.

Fdo: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra y miembro de Izquierda Socialista del PSOE)


Villava-Atarrabia 20 Abril 2015

martes, abril 14

La izquierda nos debe la República


Artículo publicado en PUBLICISCOPIA el 14 Abril 2015
Los acontecimientos acontecidos en los últimos tiempos en el seno de la monarquía española, desde el sonado divorcio de la hija mayor del anterior monarca, pasando por el lamentable incidente de la cacería de elefantes en Botswana, la abdicación por sorpresa, hasta los más recientes escándalos por el enjuiciamiento del cuñado del actual y la implicación de su hermanísima, han hecho que se haya reabierto con más virulencia si cabe el debate de si la monarquía es realmente útil, necesaria ya se sabe que no, en un país moderno como éste.

Resulta cuando menos curioso que éste debate no fuera tan duro en los momentos del inicio de la transición, más allá de lo ocurrido en el seno del PCE cuando Santiago Carrillo en un gesto de “pragmatismo” de los que hacen época, impuso a sangre y fuego la aceptación de la monarquía y de la bandera bicolor en su seno.

Aquello fue muy difícil de tragar, especialmente por unas bases que se habían batido el cobre frente al franquismo, en defensa de una serie de elementos ideológicos básicos que parecían inalterables: marxismo-leninismo, república, bandera tricolor, ateísmo. Principios cuya dejación fue el precio a pagar para la legalización, e incluso según algunos teóricos del tema, para que la democracia pudiera llegar y asentarse.

También en la otra izquierda, la socialista se pagó un alto precio como el abandono del marxismo en su XXVIII Congreso así como dela misma manera aceptar una monarquía en la que no creían. Más jirones dejados por la izquierda en ese largo y tortuoso camino hacia la democracia y la libertad.

De si valieron la pena esos esfuerzos existen diferentes teorías y al menos vistas desde la perspectiva actual me temo que no, que ésa anti natural decisión probablemente trajo victorias electorales pero no ideológicas de fondo, no transformaciones profundas e inalterables de la sociedad.


Los dirigentes impusieron a las bases su pragmatismo, su “sensatez” y la izquierda tuvo que cargar con un peso muerto como la monarquía cuyo único papel importante, cuestionado por algunos, fue su actuación
 parece que defensora del orden constitucional, la famosa noche del 23-F de 1981.

Cierto es que en aquel momento los poderes fácticos heredados del franquismo (policía, guardia civil y ejército), al no haberse dado la ruptura necesaria, estaban totalmente incontrolados por el poder político y podían haber entorpecido nuestra marcha hacia la democracia. Aunque parece evidente que si el rey no se hubiera puesto en medio esa marcha habría resultado igualmente imparable, posiblemente con un mayor coste de dolor y sufrimiento, pero habríamos llegado igual sin él.

A partir de ahí su función ha sido meramente protocolaria, cada vez con menos poder y menos funciones, más allá de las simbólicas absolutamente prescindible en nuestro sistema democrático.

Pero como no estorbaba, como más allá de anécdotas o bromas estúpidas no originaba ningún quebradero de cabeza incluso teorizando que su costo no era excesivo, especialmente en época de vacas gordas, nadie la cuestionó de una manera seria. Solo minorías provenientes de IU en la época de Julio Anguita, defendieron su eliminación.

Durante muchos años la sociedad la valoraba entre las instituciones que gozaban de su máximo apoyo y respeto, pero en los últimos tiempos la cosa va siendo diferente.


Es el momento de que esa izquierda reabra de nuevo el debate sobre monarquía y república, defendiendo con claridad y contundencia que la primera resulta ya caduca, estéril y además recientemente implicada en episodios claros de supuesta delincuencia y por tanto no tiene cabida en nuestro futuro como pueblo.

También desde el socialismo se alzan voces como la de Izquierda Socialista que plantean su cambio. Lo hacen defendiendo un modelo de Estado federal, plurinacional, laico y participativo que conlleva a replantear y recuperar la forma republicana de Estado. Teniendo en cuenta que los conceptos de Estado laico y República forman parte del acervo histórico del Partido Socialista.

Hoy, tras 38 años de la aprobación de la actual Constitución española, ha llegado el momento de revisarla en profundidad, para liberarla de las limitaciones y tutelas que en aquel contexto de la transición se impusieron por parte de los poderes fácticos existentes, que nos llevaron a un marco de cesión obligada de legitimidades.

La configuración de un Estado Español republicano, federal y laico vuelve a estar en la vanguardia de las reivindicaciones de la ciudadanía. La izquierda en general y el  Partido Socialista en particular deben recuperar su naturaleza republicana, pues sin la premisa de la elección libre y democrática de todos y cada uno de los cargos representativos del Estado, además de contradecir nuestro ideal de igualdad, nunca podrá desarrollarse plenamente el sistema democrático, y por tanto, quedará incompleta la soberanía popular.

Es necesaria la colaboración de los partidos políticos de izquierdas y las asociaciones y plataformas que buscan dichos objetivos,  para unificar los esfuerzos en pro de la consecución de la III República. Apoyar la reforma constitucional que permita la convocatoria de un referéndum para decidir entre monarquía y república.

¿Es la hora de la República? Indudablemente sí, éste es el  momento, éste el lugar para que haya esa reforma que consiga una república moderna y democrática.

Habrá dificultades, tendremos que hacer un gran esfuerzo, es probable que con incomprensiones, manipulaciones e incluso agresiones, pero es el momento de ser valientes, de recuperar nuestras banderas demasiado tiempo ocultas, guardadas en desvanes ocultos. Para conseguirlo primero habrá que romper la inercia permisiva y a veces cómplice de nuestros dirigentes, pero está claro que la marea social nos acompaña y más pronto que tarde lo conseguiremos.

Termino con un grito que pido compartáis: ¡Viva la III República!

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y ex concejal del PSN-PSOE, miembro de Izquierda Socialista)

Villava-Atarrabia 13 Abril 2015



viernes, abril 10

Navarra 2015: por el cambio en Navarra


Artículo publicado en diario de noticias de navarra el 10 abril 2015

La Asamblea por el Cambio Social, formada por personas a título particular de todas las sensibilidades políticas y sociales partidarias del cambio, acordó por consenso en 2013 el manifiesto Navarra, por el cambio social, consistente en 14 ejes de consenso (asambleaporelcambiosocial.org). Entre 2014 y 2015 realizó cuatro debates colaborativos sobre confluencia, democracia y participación, economía y derecho a decidir, con gran éxito de público, en el que se trazaron más allá de lógicas discrepancias de matiz, importantes líneas de consenso. Después del primer debate colaborativo celebrado el 30 de octubre de 2014, Navarra 2015: Confluencia por el cambio profundo, se mantuvo una sesión de trabajo con personas de los partidos participantes (EH Bildu, Geroa Bai, Izquierda Ezkerra, Equo y Podemos), en la cual se llegó al acuerdo de que trasladaran a sus respectivas formaciones la propuesta de realizar un acto de apoyo al manifiesto de 14 ejes de consenso, como referencia de un Compromiso por el cambio en Navarra, ya que de manera pública todos ellos lo habían apoyado como base de consenso entre los diferentes partidos.
Finalmente, el pasado miércoles 25 de marzo, los partidos que confirmaron su apoyo al manifiesto y al Compromiso por el cambio en Navarra y acudieron a la rueda de prensa fueron EH Bildu, Equo y Podemos. Agradecimos su valentía y generosidad, pues sabemos que no era fácil posicionarse con tanta claridad y sobre un tema tan sensible antes de las elecciones. Lamentablemente, tanto Geroa Bai como Izquierda Ezkerra declinaron la invitación a suscribir elCompromiso por el cambio en Navarra por diferentes razones que ellos sabrán explicar a su militancia y a la ciudadanía. Nos consta que no están en contra del cambio en Navarra, aunque quizá no lo entiendan en los términos en que lo planteamos la Asamblea por el Cambio Social. No obstante, la Asamblea por el Cambio Social agradecemos su participación en los cuatro debates colaborativos y seguiremos trabajando por la confluencia y el cambio profundo con todos los agentes políticos, sindicales y sociales, a través de nuevas propuestas y movilizaciones. El cambio profundo y transformador es una carrera de largo recorrido en el cual seguramente volveremos a encontrarnos.

¿En qué consistía el Compromiso por el cambio en Navarra? Destacamos su parte sustancial: “El Compromiso por el cambio en Navarra implica que, más allá de los programas de máximos de cada partido político, los partidos que lo suscriben se comprometen a apoyar, impulsar y desarrollar una fórmula de gobierno o de oposición colaborativa para el cambio en Navarra, basada, al menos, en el manifiesto de 14 ejes de consenso de la Asamblea por el Cambio Social. Este compromiso implica que estas mismas fuerzas políticas apoyarán de manera activa las movilizaciones por el cambio de carácter unitario, transversal e inclusivo convocadas en Navarra. Por último, implica también que en el desarrollo de las políticas en torno a estos 14 ejes se contará, de manera efectiva y real, con la participación de la sociedad civil, los movimientos sociales y la ciudadanía. Los partidos aquí presentes han manifestado públicamente su apoyo a este Compromiso por el cambio en Navarra. La Asamblea por el Cambio Social y la mayoría social de Navarra esperan que en la próxima legislatura un gobierno o una oposición de confluencia por el cambio apliquen el programa social y participativo que Navarra necesita para el cambio profundo, y así lo demandará. Es la hora del cambio en Navarra, y tanto los partidos políticos como las organizaciones sociales y la ciudadanía debemos estar a la altura de este reto y este compromiso.
Este Compromiso por el cambio en Navarra -más allá de culminar los debates colaborativos y una de las líneas del trabajo colectivo de varios años de la Asamblea por el Cambio Social- es, sobre todo, un compromiso que nos implica a toda la ciudadanía -sea cual sea nuestra sensibilidad, más allá de nuestras afinidades-, en el comienzo de una nueva etapa en la cual los movimientos sociales han de tener un papel protagonista como impulsores y garantes del cambio profundo en Navarra, como ha mostrado un inédito ciclo de iniciativas diversas como el Parlamento Social, Denok Batera o Hay alternativas.

Por ello invitamos expresamente a todas las personas y organizaciones sociales, sindicales y políticas comprometidas con el cambio profundo en Navarra, a sumarse de manera personal o colectiva al Compromiso por el cambio en Navarra, que representa el manifiesto de 14 ejes de consenso. Para impulsarlo de manera efectiva, la asamblea abre un periodo de reflexión, que comenzará con una serie de reuniones abiertas a partir del 16 de abril (y culminará en una asamblea justo después de las elecciones de mayo), en la cual se hará una valoración de esta etapa -de sus aciertos y errores- y se abordará la nueva línea de acción, probablemente enfocada a la confluencia social, a nuestro juicio, la única capaz de garantizar el cambio efectivo en las instituciones políticas. Más allá de si finalmente se logra articular alguna fórmula para un gobierno de cambio en Navarra, estamos convencidos de que el cambio profundo solo se producirá si hay un tejido social fuerte que lo defienda y lo desarrolle. Para que el posible cambio político no sea mera alternancia sino alternativa social de largo recorrido -más allá de los 14 ejes de consenso- hacia otro modelo de sociedad, basado en una verdadera justicia social, en el respeto a la naturaleza y sus límites y en una democracia participativa.
En esta nueva etapa, la más decisiva de las últimas décadas, todos y todas estamos invitadas a participar y a comprometernos por el cambio político y social en Navarra.
En nombre del Grupo de trabajo de la Asamblea del Cambio Social: Ainhoa Aznárez, Chema Berro, Jesús Garijo, Pilar Hurtado, Iñaki Justes, Ainara Oyaga, Tere Sáez, José Luis Úriz, Iñaki Arzoz


martes, abril 7

Lo que no debe hacer la izquierda

Artículo publicado de PUBLICOSCOPIA el 7 Abril 2015

Militar desde hace más de 46 años en la izquierda te hace tener una perspectiva de lo que ha cambiado con el tiempo éste hecho, especialmente desde el punto de vista de valores y actitudes.

Que una parte de esa militancia fuera en la lucha antifranquista permite que esa perspectiva sea aún mayor, ya que se compara con un instante de nuestra historia en el que lo primordial era lo político, sus normas y principios, por encima de los egoísmos personales, de las ambiciones, porque era mucho lo que te jugabas en ése envite. Había que dar mucho más de lo que esperabas recibir.

Allí, en esa dura lucha prevalecía lo que en los manuales clásicos definían como “ser de izquierdas”, pero no porque nada ni nadie te obligara a ello, sino porque estaba profundamente ligado a la propia militancia. Recuerdo que en las largas horas pasadas en las mazmorras de la Dirección General de Seguridad, en los terribles interrogatorios de la Brigada Político Social, la preocupación máxima era aguantar. Aguantar para evitar que te sacaran información que pudiera afectar a tus compañeros y a nuestra lucha.

Allí mamé las esencias de lo que ahora entiendo que es “ser de izquierdas”. La ética encabeza éste ranking improvisado, después solidaridad para con los más próximos pera también con los más alejados, no sólo en lo personal, también en lo colectivo. De ahí que esa solidaridad llegara incluso hasta con los pueblos más lejanos. La batalla constante por la justicia que llevaba incluso a sublevarte con sus manifestaciones más leves, la libertad de pensamiento, la disciplina no a los líderes, no a los dirigentes sino a las ideas, a los principios de esa izquierda, honestidad, coherencia que llevaba a adoptar posturas de confrontación ante giros injustificados de la táctica política.

Recuerdo la dura confrontación con Santiago Carrillo cuando en el PCE nos impuso la aceptación de la Monarquía, o la bandera bicolor, al considerarlo una traición, aunque posteriormente con el paso del tiempo entendí con más tranquilidad algunos de sus motivos para hacerlo.
La verdad, siguiendo ésa máxima del Ché Guevara que quedó grabada a fuego: “la verdad es revolucionaria”. La generosidad que llevaba a aparcar los intereses propios en aras de los colectivos. La valentía para afrontar situaciones complejas en un tiempo difícil.

Por eso ahora al reflexionar, al interrogarme sobre ¿qué es “ser de izquierdas”? vuelvo la mirada a aquella época, porque fue precisamente allí cuando tuve respuesta clara a esa pregunta. Todo esos valores, ética, solidaridad, lealtad a las ideas, libertad de pensamiento y expresión,  coherencia, honestidad, generosidad, lucha por la justicia, la valentía es “ser de izquierdas”.

Todas ellas juntas hacen serlo y además como las reflexiones de “Así se forjó el acero” de Nicolás Ostrovsky, la fuerza forjada en aquella lucha para poder conservarlas, respetarlas, situarlas al frente de tu praxis política y personal.

¿La izquierda de hoy está impregnada de ellos o se observa una preocupante falta de algunos, e incluso de casi todos? Más bien parece lo segundo, especialmente en quienes habitan las cúpulas de nuestros partidos, ya que para llegar hasta allí han tenido que abandonarlos uno a uno. Resulta muy difícil, por no decir imposible, que alguien pueda acceder a puestos de máxima responsabilidad aplicando a rajatabla todos y cada uno de estos principios básicos y las gentes que apuestan todo por lograrlo, se van dejando jirones hasta llegar arriba sin un ápice de ésta definición que te asocia a ser de izquierdas y desde luego si milagrosamente les queda algo acaban perdiéndolo para conservar su lugar. Así difícilmente las decisiones que toman pueden tener una dosis apreciable de nuestra ideología, de nuestra esencia.

Como la canción de Golpes Bajos “vivimos malos tiempos para la lírica”, también para la política de verdad, con mayúsculas, que está tan a la baja que cabría reivindicar una ley para protegerla de su extinción.

¿Alguien cree que hoy valores como la ética, solidaridad, coherencia, verdad, o lucha por la justicia social prevalecen a lo hora de la toma de decisiones en los partidos de izquierda? ¿O prima el electoralismo, el tacticismo de baja estopa, la lucha por la supervivencia de la élite que los dirigen? ¿Cuándo decidan las hipotéticas alianzas primará el bien común, en especial de su base social, o serán otros motivos menos “puristas”?

Vienen momentos difíciles, desde la decisión de cómo se va a gobernar Andalucía, a las próximas elecciones con previsiones de una mayor riqueza del escenario institucional. ¿Cómo se comportará la izquierda? Si se atuviera a los principios básicos que he intentado enumerar la respuesta sería absolutamente clara: con pactos entre ella para sacar a nuestra base social de éstos ocho años de zozobra y sufrimiento, aplicando con claridad nuestros principios con la fortaleza de una amplia mayoría. ¿Lo harán? Todo indica escuchando ciertos mensajes que no. ¿Serán capaces de traicionar a su electorado? Los peores augurios del oráculo parecen indicar que sí. Terrible………

¿Por qué? Quizás la dolorosa respuesta sea que la izquierda clásica, sus valores y principios están en vías de extinción, que sólo una minoría de utópicos, para muchos trasnochados, nos empeñamos, con bastante poco éxito por cierto, en mantener su bandera alzada. Como decía Galeano utópico es aquel que persigue la utopía, porque está en el horizonte: cuando uno camina dos pasos, ella se aleja dos pasos, cuando se camina diez pasos, ella está diez pasos más lejos. ¿Para qué sirve pues la utopía? Sirve para eso, para caminar, para avanzar, para crecer intelectual y humanamente.

La respuesta al título que encabeza éstas reflexiones pesimistas sería: lo que no debe hacerse desde la izquierda hoy es consentir, que siendo mayoría, siga gobernando la derecha, o lo que resultaría más inmoral gobernar con ella, o no ser capaces de pactar con el resto de las izquierdas por cuestiones partidistas y tacticistas, incluso apoyando a gentes que han podido participar de corrupciones o corruptelas, que hayan sido cómplices o simplemente hayan mirado hacia otro lado.

A pesar de todo habrá que seguir luchando incansablemente, al menos para influir en las decisiones de nuestros “mayores”, para intentar mantener a salvo los principios de la izquierda.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Militante del PSC viviendo en Navarra, miembro de Izquierda Socialista del PSOE)

Villava-Atarrabia 6 Abril 2015