martes, marzo 31

La necesaria revolución interna en los partidos de izquierdas

Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA y Diario de Noticias de Navarra el 31 Marzo 2015

En los últimos tiempos, quizás porque mi “tema” dentro del PSOE me ha hecho estar más atento a estas cuestiones, he tenido conocimiento de numerosos casos de respuestas pura y duramente disciplinarias a lo que debiera ser exclusivamente un debate político claro y transparente, de respeto a la pluralidad. Todo ello en un momento de supuesta regeneración y cambios que a la hora de la verdad, al menos en éste tema, se quedan sólo en buenas intenciones, o en declaraciones vacías de contenido.

Siempre he denunciado la situación en el interior de los partidos políticos  -de todos ellos-  en lo que se refiere a la falta de democracia interna. Nacieron en el siglo XIX y prácticamente no ha evolucionado nada en esta cuestión. Se han convertido en una maquinaria electoral desideologizada en la que prima exclusivamente la disciplina -sumisión en mi opinión-, cercenando cualquier debate, cualquier disidencia, que pueda suponer un peligro para las élites que los dirigen, aunque habitualmente la disfracen con el ropaje de que eso debilita al partido y es castigado electoralmente por la sociedad.  

Es probable que esto último sea cierto, ya que lamentablemente la sociedad actual aunque siga considerando a los políticos como uno de sus mayores problemas, castiga cuando en el interior se manifiestan pluralidad ideológica, debate enriquecedor. Esa contradicción es utilizada para cortar de raíz la discrepancia con el poder establecido, utilizando un instrumento cruel y deleznable que se conoce como “medidas disciplinarias”. Al principio como amenaza y a la larga con su aplicación estricta.

Por eso en los Estatutos que rigen su vida interna y externa, el apartado disciplinario es el más extenso. En lo que conozco tengo la sensación que una parte importante de lo allí reflejado es claramente inconstitucional, infringiendo muchos de los derechos básicos contemplados en nuestra Carta Magna. 

Lo normal debiera ser que un afiliado-a tuviera los mismos derechos como ciudadano-a que como militante, y que las normas básicas que rigen la vida fuera de los partidos fueran de aplicación también dentro.

Lamentablemente no es así, y por eso en los últimos tiempos conflictos que debieran ser solucionados en clave interna trascienden al ámbito judicial. Qué mal lo estamos haciendo cuando ocurre una circunstancia así.

Los ciudadanos perciben en los partidos políticos una vocación enfermiza por ocupar parcelas de poder, para utilizarlo en la búsqueda de un beneficio personal o colectivo al margen de los intereses generales de la sociedad. Se muestran como estructuras de poder inaccesibles, como castas incontrolables por los ciudadanos plagados de mediocres, como máquinas de influencia que tienen sus propios códigos de conducta, comunicación y pacto, y que engañan y ocultan la realidad con el único fin de mantenerse en él al precio que sea. 

¿Podemos afirmar que la estructura interna de los partidos políticos en España y su funcionamiento son democráticos como establece nuestra Constitución? ¿Podemos sostener que la transparencia en su gestión y el control interno de sus representantes en las instituciones resulta satisfactorio, eficaz y suficiente? ¿De verdad que nuestros partidos "son instrumento fundamental para la participación política"?

Lamentablemente pocos ciudadanos se pronunciarían en sentido afirmativo a las tres preguntas. Lo cierto es que sufrimos un sistema de partidos que arrastra varios traumas no resueltos desde el inicio de la transición democrática. Uno de ellos se refiere a la ausencia de imprescindible pluralismo político e ideológico en la vida interna de las organizaciones. Por la forma de producirse nuestra transición y por la falta de hábitos democráticos durante el franquismo, se impuso la idea de que cualquier debate ideológico interno implica inestabilidad y que tal situación es intrínsecamente negativa. 

A diferencia del resto de los países europeos, entre nosotros, cualquier crítica o disidencia hacia la cúpula del partido se presenta como una "deslealtad". Pero éstos no pueden ser cuarteles con mentalidad militar en aras a un bien superior que define el aparato burocrático correspondiente. "Los trapos sucios se lavan en casa, en el interior", claman algunos. Falso. El primer compromiso que tienen los responsables políticos es con los ciudadanos y no cumplen con su obligación si ocultan su opinión sobre asuntos públicos o conductas irregulares "para proteger al partido". Tal comportamiento tiene que ver más con residuos del estalinismo que con la vida democrática en una sociedad plural. Por eso el Secretario de Organización es habitualmente el número dos del organigrama convirtiéndose habitualmente en el Torquemada de turno.

Desde tal concepción, la mayoría de nuestros partidos políticos han generado unas tramas de poder interno y externo que, en la práctica huyen de cualquier control. 

Funcionan a través de un sistema piramidal y oligárquico que se reproduce verticalmente y que genera otras cúpulas pequeñas, u oligarquías locales y regionales, que le deben su poder al vértice del partido y dependen de una complicidad política mutua. Es un sistema en el que la aparición del nepotismo y de las redes clientelares internas y externas constituyen un auténtico "aparato de poder" que resulta imbatible. 

Desde un poder local o regional se distribuyen los cargos públicos a personas de estricta confianza, y, a su vez, tales personas influyen y controlan la vida interna del partido para que no cambie la correlación de fuerzas interna. El pluralismo, la transparencia y el control interno de la gestión desaparecen como por ensalmo, lo que explica la sorpresa que suscita, en ocasiones, la aparición de prácticas corruptas o abusos de poder insoportables. Si además se exige silencio y aparece la figura de la "omertá" para mantener el poder y el respeto a los pactos clientelares, la democracia resultará derrotada, se convertirá en simple hojalata mientras las burocracias fortalecerán su resistencia al control.

Quizás sea este el momento, aunque sólo fuera para recuperar la confianza perdida en el seno de nuestra sociedad, de poner fin a esta situación y emprender una profunda transformación de los Partidos Políticos en nuestro país. Quizás el primero que tenga el valor de hacerlo acabe teniendo un plus electoral inesperado. Porque hasta la fecha incluso en las novedades refrescantes aparecidas se vuelven a detectar los mimos vicios.

Conseguir que dejen de ser una maquinaria al servicio de sus dirigentes, una fuente de empleo que genera dependencia a quien tiene el poder de repartirlo, que conviertan sus paredes de acero en cristales transparentes, con una mayor democracia interna, fomentando la libertad de expresión, debates activos, rotación constante en su dirección, incompatibilidad de cargos, límite de mandatos, listas electorales abiertas, etc, etc. Que se conviertan realmente en instrumentos al servicio de la sociedad, en los que cualquier cargo suponga un esfuerzo y no una prebenda. 

Abrir ese debate, dentro y fuera de los mismos, al menos en los de izquierdas como el propio PSOE, con valentía, imaginación y audacia. Partiendo de una base fundamental: que todas las actuaciones disciplinarias abiertas queden en suspenso. Una especie de amnistía política que permita participar en el mismo a todas aquellas personas que tienen algo que aportar. Porque son precisamente éstas, las que han tenido el valor de enfrentarse a los “aparatos”, las que tienen una mayor capacidad intelectual y por eso están en esa situación. Probablemente lo más valioso de cada partido haya estado o esté bajo el peso de esa terrible disciplina interna y quizás sean quienes más leales sean a sus ideas.

Somos más quienes estamos a favor de esa profunda reforma, los que apostamos porque el aire fresco inunde sus salas y despachos, que sean los más valiosos quienes más valía intelectual e ideológica tengan y no los más serviles, lameculos, burócratas vulgares, los que dirijan éstas naves. Somos más quienes desde la base -porque la base es inmensamente mayor que las cúpulas dirigentes- estamos exigiendo esos cambios, y quizás sea bueno y saludable que una profunda revolución interna acabe con el sistema actual.
Éste es el debate, pero sólo será eficaz si se transforma en acción, o quizás se deba decir en revolución interna.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE, militante de Izquierda Socialista)

Villava-Atarrabia 30 Marzo 2015

domingo, marzo 29

"Faena de aliño" y farsa


Siempre me he movido mal con el tema disciplinario de los partidos políticos de izquierdas. Anteponer la disciplina férrea a la riqueza ideológica siempre me ha parecido un error, pero lamentablemente la primera siempre se antepone a la segunda, por eso los Secretarios de Organización son el número dos del organigrama, cuando lo lógico sería que fueran los relacionados con la línea ideológica, estratégica o institucional. Se necesita un Torquemada de turno para “poner orden” la mayor parte de las veces a “sangre y fuego”.

Ése espíritu de libertad, de librepensador me ha llevado a lo que se considera indisciplina, aunque jamás haya infringido una decisión democrática a la hora de emitir mi voto en las instituciones en las que he estado. Pero SIEMPRE y de ahí mis problemas, he dicho lo que pensaba y como norma ANTES en los órganos de debate que en el exterior. He sido acusado por la Santa Inquisición de hablar fuera pero nunca podrán decir que TODO lo he dicho antes dentro. Comités Regionales, Federal, Grupos Parlamentarios, o municipal han escuchado de cara lo que luego he trasladado fuera.

Creo que debe ser una regla de oro, pero no puedo entender y desprecio ésa actitud, a las gentes que largan y largan fuera, incluso de manera insultante y luego no se atreven a repetirlo dentro. He escuchado a quienes intentan dar lecciones criticar con extrema dureza, incluso con descalificaciones personales a Pedro Sánchez por sus intervenciones en programas que se consideran alejados de la política, pero no repiten ésos comentarios cuando lo tienen enfrente. O destrozan a Tomás Gómez porque saben que se encuentra debilitado, o hacen alusiones veladas a Susana Díez para luego adularla, alabanzas a Podemos hasta que les cierran las puertas de sus listas, e incluso utilizan su "control" mediático para aparentar que hablan con una representación que no tienen.

Es precisamente ésa gente la que ensucia lo que debiera ser reconocido, el derecho a discrepar ideológicamente.

Ayer fue el Comité Federal, allí se debían expresar todas las opiniones que se han vertido lo últimos tres meses, pero me temo que alguna gente hizo lo que en tauromaquia se denomina “faena de aliño”, sin arriesgar, sin arrimarse, cobardemente.


Sólo espero que a partir de ahora callen su boca y sólo digan fuera lo que son capaces de decir dentro. Han quedado descalificadas para cumplir la función necesaria de “críticas”.

jueves, marzo 26

Ética, lealtad, militancia y libertad


En los últimos tiempos he sufrido una intensa campaña de acoso y derribo que me provocado una profunda reflexión. Lo digo sin ánimo victimista y sin buscar nada en ello, porque entre otras cosas recorro ahora el camino de la vida ligero de equipaje y sin ninguna ambición personal. Quizás esa ligereza haga que mi habitual libertad se haya incrementado y no hay nada que produzca más temor en los mediocres, especialmente si tienen poder que alguien que piensa y actúa libremente.

Llevo 46 años en política, una vida repleta de historias y vaivenes, pero siempre en el ámbito de la izquierda y con la ética por montera. También existe otros conceptos que intento aplicar en mi praxis diaria, tolerancia, honestidad, coherencia, generosidad con un punto a veces peligroso de audacia e imaginación. Todo ello comprendo que supone un cóctel explosivo que no resulta fácil de digerir especialmente en la militancia política.

Siempre mis contrincantes y algún enemigo me lanzan la acusación de personalista para intentar desacreditarme. ¿Qué es ser personalista? ¿Tener personalidad? ¿Actuar a los dictados de tu libertad? ¿No admitir otra lealtad que la de a tus ideas, que son las del socialismo de Pablo Iglesias con alguna dosis de “Pasionaria” o “Che” Guevara? ¿Quién no es personalista entonces? ¿Y quién no lo sea no debería generarnos desconfianza?

Después de la previa entro a en materia, dejando para otra ocasión mi culebrón sobre mi militancia en el PSOE, por respeto a un acuerdo que voy a cumplir hasta el último día de compromiso de silencio sobre éste tema.

Todo el lío viene como consecuencia de un artículo escrito sobre el resultado de las elecciones en Andalucía y mi intervención en el programa de ETB 2 “Sin ir más lejos”. Acepto la dialéctica si es inteligente, bueno, si no lo es también, la discrepancia, lo que no admito son los insultos, las descalificaciones o las tergiversaciones que confunden a sabiendas, porque más parecen sustitutos de la falta de argumentos sólidos.

En los últimos tiempos me preocupa la falta de reflexión profunda, de análisis sosegado, de exposición clara de lo que está ocurriendo en el seno de la izquierda, o al menos de cierta izquierda. Me preocupa que no se dé todo ello en la izquierda y que cuando se da si es discrepante con lo dictado desde la cúpula, la masa dilapide a quien osa discrepar. Se acusa con mucha facilidad de traidor, o cosas más graves aún, a todo aquel que en uso de ésa libertad que se nos debe exigir tenga la valentía de decir públicamente algo diferente de lo dictaminado.

He dicho al principio que sólo me encuentro ligado a la lealtad a mis ideas, a la disciplina a la que me lleva la defensa de ellas, a nada más. Si en la izquierda, si en el PSOE no tiene cabida gentes que opinan como yo, algo muy profundo se ha quebrado en su interior.

Ésa preocupación se extiende al terreno de la corrupción que nos asola, a las consecuencias sociales de ella y a preguntarme si la misma invade la política porque llega desde la propia soledad.

Considero quizás ingenuamente que a las gentes de izquierdas debería preocupar ésta situación, entre otras cosa porque sigo creyendo en el partido como instrumento para transformar la sociedad y no al revés y mucho menos como oficina de empleo con ánimo de perpetuidad.

No debería ser necesario un preámbulo tan largo, pero en los tiempos que corren conviene no dejar ningún cabo suelo a la hora de plantear lo que voy a hacer a continuación.

Hasta ahora la corrupción afectaba electoralmente exclusivamente a la izquierda, ya que la base sociológica de la derecha no se guía por estos parámetros a la hora de votar. ¿Por qué razón? Parece evidente que era porque ese valor que se supone a las gentes de izquierdas, la ética, suponía un “lastre” en éste tema ya que no admitían ningún comportamiento en sus partidos que conculcara la misma. Cualquier caso de corrupción o corruptela no tenía repercusión en la derecha, pero producía efectos electorales demoledores en la izquierda. Así se produjo el final del mandato de Felipe González.

Pero esa situación está cambiando y eso debería preocuparnos y mucho a todos aquellos que desde ésa izquierda, hemos considerado siempre que no todo vale a la hora de conseguir una victoria. Ésa degradación ética que antes sólo afectaba a la ciudadanía de derechas, cual epidemia está contagiando también a nuestra base social, en un proceso de degradación social que debemos evitar y para conseguirlo lo primero que debemos hacer es admitirlo. Diagnóstico, tratamiento, curación.

El PSA jamás debió ir a las elecciones de Andalucía sin resolver el gravísimo caso de los EREs, que nos afecta en la línea misma de flotación. No es sólo un acto de persecución enfermiza de la Juez Alaya, aunque puede tener algún tinte de ello, significa que hemos sido capaces de consentir, unos por acción, otros por omisión o simplemente mirando para otro lado que algo tan terrible ocurriera en el seno de nuestro gobierno. Los corta fuegos no han funcionado.

Hubo voces que lo exigieron: depurar las listas al límite, incluso a riesgo de injusticias, más vale errar por exceso que por defecto en éstos temas, dimisión de compañeros y compañeras implicados como Cháves, Griñan, Zarrías, etc., respetando la presunción de inocencia pero diferenciando claramente entre responsabilidad penal y política y ética y aplicación de código ético duro para el futuro. No se hizo, quizás con la esperanza de que ocurriera lo que ha ocurrido, que nuestro electorado votara “tapándose la nariz”.

Me alegro, claro que me alegro, que haya ganado mi partido, el PSOE, pero lamento que lo haya hecho así y lamento más aún que se detecten signos de que esa enfermedad que siempre ha afectado a la derecha ahora también nos comience a afectar a nosotros. Es un peligro que como militantes de la izquierda debemos analizar y vigilar.

Es una mala noticia y creo que si somos honestos debemos decirlo, estudiarlo y tomar medidas para evitar que la gangrena envenene todo el cuerpo. Quien interprete que éso es insultar a nuestro electorado miente, precisamente porque le respeto quiero que no se vea infectado por el virus de la indiferencia.

¿Eso es traición? NO! eso es una obligación. ¿La ropa sucia siempre debe lavarse en casa? Siempre he considerado insultante como gente de izquierdas ésta máxima, porque el futuro pasa por un partido transparente con paredes de cristal donde se vea incluso lavar nuestras vergüenzas, o simplemente no existirá.

Hasta ahí mi explicación. Supongo que eso no evitará ese tipo de acusaciones e incluso otras más graves, pero si quien opina como yo no tiene cabida en el socialismo, si reflexionar y hablar así tampoco, algo muy profundo se está deteriorando en su interior.

Seguiré observando, analizando y expresando con libertad, pese a quien pese y con las consecuencias que tenga. He vivido así y pienso morir así. 

martes, marzo 24

Encuestas y resultados. De Navarra a Andalucía



Artículo publicado en Publicoscopia, Diario de Noticias de Navarra y Gara el 24 Marzo 2015

Es curioso como en la vida ocurren acontecimientos que de alguna manera ligan diferentes lugares y que realzan ciertas situaciones. Ayer actuaba en Pamplona un cantante, poeta excepcional, Carlos Chaouen, natural de Cádiz. De alguna manera confluyeron en aquel recinto con la magia de su música Navarra y Andalucía y al día siguiente se volvían a cruzar sus destinos en forma de encuestas y elección. Los astros, el eclipse de sol, la mareas del siglo propiciaban de alguna manera ésa confluencia de situaciones muy diferentes.

Comenzaremos por Navarra, por la encuesta aparecida el domingo en una de los diarios de nuestra comunidad. Da para mucho el análisis de dicha encuesta comenzando por el cambio radical en el mapa electoral que puede suponer las elecciones del próximo Mayo. Un Parlamento de 50 con nada menos que ocho fuerzas políticas, con el PSN-PSOE como quinta cuando tradicionalmente ha sido la segunda, o que por primera vez en la historia la suma de la derecha en sus diferentes formatos y ése partido no da mayoría absoluta suponen un verdadero tsunami social y político. Eso añadido a la irrupción fulgurante de Podemos o la entrada de Ciudadanos. Un cambio radical que va a generar muchas interpretaciones y controversias, más allá de que es una encuesta y sólo eso.

Durante estos últimos años se ha ido generando un deseo incontenible por el cambio en una sociedad navarra enfadada por el cortijo en el que UPN había convertido ésta respetable comunidad, una UPN acostumbrada al poder absoluto que parecía perpetuo. Todo ello con un PSN-PSOE que en los últimos tiempos ni estaba ni se le esperaba y cuando fugazmente aparecía era para adoptar posiciones contrarias a su estatus de izquierda pactando incluso lo no pactable con la derecha más reaccionaria del estado. Especialmente duras fueron sus espantadas en Agosto de 2007, el conocido como “Agostazo”, o la más reciente de Marzo 2014, donde con todo acordado para darse ése deseado cambio, cambió su posición a última hora de manera vergonzante.

Quizás las consecuencias de ambas frustraciones se den ahora en Mayo y ésta encuesta sólo hace anticiparlas.

13 UPN, 7 PSN, 2 PP, 1 Ciudadanos, se miden a los 9 de Podemos, 9 Geroa Bai, 8 Bildu y 1 Izquierda-Ezkerra, la versión Navarra de IU. 23-27 suponen la mayoría absoluta para el segundo bloque.

Quizás aún exista una oportunidad para ése socialismo navarro, cuya base social más activa, más de izquierdas le ha ido abandonando por su tortuoso e incomprensible cambio si es capaz de en esos dos meses recuperar en parte sólo si da un viraje radical a su errático rumbo actual.

Pero lo que resulta evidente es que si la encuesta supone una tendencia el futuro de Navarra, como algunos hemos defendido en los últimos tiempos, va a tener que pasar por un ejercicio de imaginación, audacia y generosidad que conduzca a pactos estables entre las izquierdas transversal y para ello cabe recomendar que la campaña sea para explicar programas y acallar a un enemigo común: la derecha, evitando confrontaciones estériles con quienes quizás haya que acordar apenas un mes después. La política tradicional de pactos derecha-PSN cambia ahora de dimensión.

De Navarra a Andalucía, en ésta caso sí con resultados reales a través de unas complejas elecciones en las que el PSOE y Susana Díez se jugaban tanto, después de cuatro años convulsos a cuenta de los supuesto casos de corrupción relacionados con los EREs. El reto era superar o mantener en nivel histórico más bajo de hace 4 años del 40 % y 47 parlamentarios y ha sido capaz de igualarlo en las peores circunstancias posibles aunque bajando en porcentaje y perdiendo 120.000 votantes.

Pero en esas elecciones han ocurrido más cosas que conviene tener en cuenta, por mucho que ahora todos intenten arrimar el ascua a su sardina.

1.- A la ciudadanía andaluza no le afecta para nada los casos de corrupción que han salpicado al PSA en los últimos tiempos. No vota con la ética, incluso la izquierda que tradicionalmente solía hacerlo, sino con otros intereses quizás menos honorables. La ética hace tiempo que es un valor a la baja en vías de extinción.

Esto supone un aviso a navegantes de cara a las generales, ya que si el PP es capaz de llegar a ellas con una mejora apreciable de la situación económica, ni Gürtel, Bárcenas, Blesa, o los escándalos de Madrid o Valencia van a influir en la votación y podría perfectamente mantener el poder, en el peor de los casos con alianza con un Ciudadanos emergente.

2.- El PSA y Susana Díez resisten en una campaña solitaria que ha supuesto un fortalecimiento de su figura, frente a un Pedro Sánchez a la baja, el PP se hunde más de lo previsto, Podemos irrumpe fuerte pero menos, IU aguanta malamente y Ciudadanos es el invitado que nadie esperaba, pasando del cero al infinito en apenas tres meses.
3.- El bipartidismo se resquebraja por la caída del PP y se pasa de un Parlamento de tres partidos a cinco.

4.- Las políticas de alianzas van a resultar complejas y pueden marcar las próximas elecciones generales. Aunque sería irresponsable un gobierno en minoría con la que está cayendo, no es descartable ésta posibilidad, más aún si Susana Díaz conserva vivas otras ambiciones.

El pacto con Ciudadanos para conseguir la mayoría absoluta sería el pacto con una derecha impredecible. Si en Catalunya suponen la extrema derecha lo lógico es que en Andalucía adquieran el mismo rol, impregnando (quizás manchando) la acción de gobierno de manera peligrosa para los intereses de SD.

5.- La alternativa de izquierdas, un pacto PSA-Podemos sería la deseable utilizando la lógica del análisis desde esa izquierda, pero no parece que sea lo deseado por una líder más empeñada en “centrar” sus actuaciones y sus políticas.

Olvidaría que ha quedado demostrado que precisamente un pacto de izquierdas como el habido estos últimos años, le ha permitido poner en práctica una política progresista, seguramente con la ayuda del empujón de IU en esa dirección, y por tanto ha tenido como consecuencia su excelente resultado, evitando el desgaste lógico de una acción de gobierno en momentos de crisis. Pero dudo mucho que asuma ésta evidente reflexión.

Se prepara pues un tiempo apasionante en Andalucía y en el resto del país  a dos meses de las municipales y autonómicas, después catalanas y generales. Aunque la pluralidad de éste país dé para mucho al ver las inmensas diferencias entre dos lugares, Navarra y Andalucía, situadas apenas a 600 kilómetros.

Habrá algún elemento común, pero un nuevo puzle se va a dar y deberemos poner en marcha de nuevo una cultura de pactos casi olvidada. Esperemos y deseemos que sean por la izquierda y no anti naturales.

Veremos…………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE, miembro de Izquierda Socialista)
Villava-Atarrabia 23 Marzo 2015






martes, marzo 17

De canalladas y canallas



Sesenta y seis años en este mundo dan para mucho, incluso he llegado a pensar que cuando decida escribir mis memorias deberé hacerlo en varios tomos. Uno de ellos, después de la experiencia de estos últimos meses lo tendré que dedicar a la mala gente que me he encontrado en el camino.

Reconozco que mi experiencia ha conseguido lentamente convertirme en un pesimista escéptico (curiosa definición que intenta expresar lo complejo de mis sentimientos) sobre el comportamiento humano en los últimos tiempos. Husmeando en el diccionario de la Real Academia de la lengua he descubierto que miseria, o lo que quizás intente expresar mejor de lo que intento hablar, “miserable”, significan: persona perversa, abyecta, canalla. O sea ruin, despreciable, mala, que causa daño voluntariamente, vil en exceso. Bueno creo que el diccionario de la RAE refleja fielmente a lo que me quiero referir. O sea que a partir de ahora cuando señale miserable querré decir todo lo que ahí se señala.

Debo aclarar que los miserables suelen actuar en grupo, o al menos protegidos por el poder y la impunidad que les aporta el grupo.

En estos 66 intensos años he encontrado miserables en todas las facetas de la vida, pero especialmente quiero centrarme en los que recuerdo con más lucidez incluyendo mi última experiencia de lo que debía ser para recordar de manera agradable y que alguno o algunos intentan amargar, aunque no lleguen a conseguirlo. Reconozco que por mi experiencia he podido entender que este espécimen puede seguir superviviendo si existe un hábitat adecuado, tóxico, que favorezca su fortalecimiento y extensión.

Fundamental es tener poder aunque sea mínimo y la existencia de cómplices y serviles seguidores, lo que algunos definen como lameculos, y que de alguna manera se encuentre apoyados por algún tipo de poder, aunque éste sea mínimo e incluso despreciable que sea capaz de provocar una reacción de cobardía, de acojono en aquellos. Los miserables son capaces de conseguir así que centros de trabajo, partidos políticos o simples grupos sociales se conviertan en lo más parecido a una secta donde el gurú ejerce de maestro de ceremonias ante la aquiescencia cómplice de sus seguidores.

Conceptos como decisión democrática, respeto a la discrepancia, libertad de expresión o respeto a las minorías quedan pervertidos, anulados en aras de la dictadura, fascista según los cánones clásicos, del líder. Un líder que se asusta ante cualquier atisbo de reacción, de crítica o aportación diferente a sus órdenes. Esa misma experiencia me ha hecho comprender que ese tipo de lamentables personajes sufren de diferentes patologías psicológicas que van desde las más banales, como complejo de inferioridad o de Edipo mal curado, hasta otros más graves como la psicopatía, la paranoia o esquizofrenia. Hago este comentario desde el profundo respeto que este tipo de enfermedades me merece, cuando las sufren personas que no las utilizan vilmente contra los demás.


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Lo más lamentable es que en algunos casos los miserables producen mucho daño, especialmente en personas que se encuentran en un momento de debilidad emocional. He presenciado casos durísimos, casi de juzgado de guardia. Su comportamiento se convierte así en un tipo de violencia, de acosos sutil en muchas ocasiones, sibilino, pero de una extrema gravedad.

Por eso ese daño, a veces irreparable, a menudo pasa desapercibido para la mayoría del grupo que muchas veces mira hacia otro lado. ¿Cómo podemos erradicarlos, extinguirlo, luchar contra este tipo de perversos? Primero desde la denuncia, en privado o en público, con medidas de prevención, especialmente desde las instituciones públicas cuando se encuentran en su ámbito, pero también plantándoles cara, enfrentándonos ante sus desvaríos, peleando sin miedo contra ellos, frenando sus agresiones, especialmente siendo solidaros con sus víctimas, fomentando esa solidaridad en el grupo para romper las complicidades. Esa solidaridad, hermosa palabra muy en desuso consigue que los más débiles puedan aparcar el miedo que les provoca el hipotético poder que detectan.

Reconozco que esas personas me provocan un profundo desprecio, que en algún momento puede convertirse en pena por su inmensa pobreza moral. Pero también un instinto de agresividad, de confrontación, de lucha que me hace guerrear contra este tipo de comportamientos hasta intentar derrotarlos de manera definitiva. Me los encontré en mi experiencia laboral, aunque de aquella confrontación resultara derrotado con mi expulsión de una fábrica en la que había trabajado durante más de 40 años, después en mi actividad política y nuevamente mi lucha se saldó con la expulsión de mi partido de los últimos 20 años y ahora me los encuentro hasta en la sopa. Todas esas personas están cortadas por el mismo patrón: son miserables, miserables de la vida, gentes que solo pueden seguir actuando con impunidad si nadie se enfrenta con ellos pero que cuando eso ocurre suelen huir despavoridos debido a su innata cobardía.


Estos días he recordado la novela “El lobo estepario” de Hermann Hesse. La leí hace 43 años en mi época en la universidad y ha sido una de las que más me impactó en aquel convulso momento junto con “La metamorfosis” de Kafka, “Así habló Zarazustra” de Nietzsche o “Escucha hombrecito” de Reich. Eran lecturas profundas que incitaban a reflexionar sobre las contradicciones del ser humano. En la primera una conclusión: el hombre puede ser un lobo para el propio hombre. He vuelto a recordar esta enseñanza estos días al hilo de mi reflexión anterior sobre la miseria humana. 

La pregunta que ahora me hago es: ¿por qué me han ocurrido precisamente a mí estos “incidentes? ¿Qué mecanismo activo en esos miserables para generarles una agresividad contra mi persona de tal característica? ¿Por qué les molesta mi presencia hasta tal límite? Creo que la respuesta tiene que ver precisamente con esa condición humana por la que los mediocres, los malvados, los canallas con poder no admiten la discrepancia, que alguien a quien quizás enviden sea capaz de confrontarse a lo que consideran poder incuestionable, en su finca, en su coto privado, en su cortijo. 
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Supongo que me los seguiré encontrando en lo que me quede por ese tránsito por la vida, pero lo que sí tengo claro es que cada vez que eso ocurra batallaré contra ellos aunque acaben siendo molinos de viento, a lomos de mi Rocinante en un país en el que Don Quijote ha cabalgado siempre. Que al menos no campen a sus anchas, al menos no en mi nombre. La miseria humana, los miserables solo desaparecerán si todos y todas combatimos juntos contra ellos y ellas, si les plantamos cara de manera firme, contundente, si somos solidarios, valientes, generosos. Ése es el mejor antídoto contra ésta lacra epidémica que envenena todo lo que tocan.

Qué mejor canción que ésta para acompañar ésta reflexión. 


Derecho a decidir (Asamblea por el Cambio Social en Navarra)


Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 17 MARZO 2015

Hablar sobre el debate que el pasado jueves se desarrolló en la sala de conferencias Katakrak de Pamplona sobre el derecho a decidir, es sólo una coartada para definir a quienes lo organizaron: la Asamblea por el Cambio Social en Navarra, una asociación que desde hace más de dos años reúne a un grupo entusiasta de hombres y mujeres de procedencia plural, con el fin de impulsar, favorecer lo que entienden es un clamor en Navarra, la necesidad urgente de un cambio político y social.

En ése tiempo han organizado actos, debates, conferencias, asambleas en la calle, jornadas lúdico reivindicativas en la emblemática Plaza del Castillo, que rebautizaron como “Plaza del Cambio” en referencia expresa a lo que es el motivo fundamental de su existencia: que haya un cambio de régimen después de decenios de gobiernos de la derecha más reaccionaria y cerril del estado y por ende de Europa, con la complicidad activa o pasiva de un socialismo navarro a la deriva.

 Son una asamblea abierta a quien quiera trabajar en esa línea, dejando en la puerta la chaqueta partidaria que le impida consensuar, acordar desde el diálogo con gentes diferentes, incluso muy diferentes, gentes que han combatido en éstos duros años en trincheras confrontadas pero que en éste lugar se han empeñado en hacerlo desde la misma.
Durante esos más de dos años han ido confluyendo allí miembros de diferentes sindicatos, de LAB o ELA a UGT o CC.OO., de la izquierda abertzale, Podemos, Equo hasta el PSOE o IU, de la práctica totalidad de movimientos sociales de la Plataforma anti desahucios a Lunes al sol, o Cáritas. Pluralidad, riqueza ideológica al máximo con un objetivo común, la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía navarra.

Allí gentes que en tiempos no lejanos peleaban en diferentes opciones, a menudo duramente confrontadas, ahora han sido capaces de priorizar lo que les une, obviando lo que les separa, para combatir juntos en esa misma trinchera a favor de la igualdad, la justicia, la libertad en una comunidad demasiado tiempo ya gobernada por quienes las ignoran.

El jueves fue el cuarto de sus encuentros para favorecer ése cambio en Navarra consiguiendo reunir en el debate a los primeros espadas de la izquierda en ésta comunidad: Bildu, Podemos, Izquierda-Ezquerra (IU para entendernos), Geroa bai y Equo. Faltaba el PSN pero para compensa ésa ausencia allí se escuchó mi voz como socialista y miembro de Izquierda Socialista del PSOE, o sea la voz de la izquierda de éste partido que defiende el derecho a decidir, como ya expresó nuestro candidato José Antonio Pérez Tapias en el proceso de primarias, o la apertura de un amplio y ambicioso proceso constituyente que transforme éste país en un Estado Federal Plurinacional en el que todas y todos nos sintamos lo suficientemente cómodos como para no ejercerlo, que respete desde el diálogo las decisiones en Catalunya, Euskadi o Navarra.

Fue un diálogo enriquecedor en el que fuerzas como Bildu demostraron el recorrido realizado durante los últimos años, reconociendo su número uno, Adolfo Aláiz, un histórico de la izquierda abertzale, que en las circunstancias actuales es necesario aparcar otras reivindicaciones (refiriéndose claramente al independentismo) centrándose en resolver las necesidades vitales de la ciudadanía, desde el problema de los desahucios, la renta social, la mejora de la sanidad, o la dependencia. Escuchar estos elementos que pueden unir aparcando los que necesariamente separan, resulta la pista de aterrizaje ideal para una unidad de la izquierda transversal a favor del cambio.

Fue un debate profundo sobre ese derecho a decidir, pero que dejó muy clara las inmensas posibilidades de un amplio acuerdo por el cambio. Si tuviera que resumir en una frase las aportaciones ése derecho se definiría como forma de dar la palabra a la ciudadanía, en un horizonte compartido y compartido con sectores sociales con diferentes idearios, tal como apuntó Aráiz, eso significa que vamos por el buen camino.

El debate fue un éxito con la mitad del público sin poder entrar en una sala abarrotada, demostrando dos cosas: lo acertado del trabajo realizado desde la Asamblea por el Cambio en Navarra y el deseo incontenible de la ciudadanía de que ese cambio se produzca. Esta vez sí olvidando los fiascos de 2007 o Marzo 2014, ambos por errores cometidos desde un PSN que debe escuchar con atención el clamor que viene de la calle.

Un cambio transversal en el que las dos almas de la izquierda de ésta Navarra plural se pongan de una vez de acuerdo desde la riqueza de ambas. Porque ambas son necesarias, imprescindibles.

Ningún partido puede ni debe evitarlo si los números el 24 de Mayo dan para ello, pero si alguno se echa para atrás, o pone trabas que lo haga imposible firmará su sentencia de muerte política, porque esa ciudadanía harta de UPN jamás se lo perdonará.
Estamos viviendo momentos históricos, éste es el momento, éste el lugar.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE, miembro de Izquierda Socialista)


Villava-Atarrabia 17 Marzo 2015

Solidaridad con Soziedad Alkoholika

Artículo publicado en GARA el 16 Marzo 2015

Conocí la existencia de S.A. a través de mi hijo adolescente, hace más de diez y ocho años. Recuerdo su música contundente, y las sudaderas que tuve que comprarle con el famoso círculo con el SA dentro. También su presencia en San Javier (Murcia), y lo digo porque tuve que estar llevando y trayendo a mi hijo y sus amigos desde La Manga donde veraneábamos.

Posteriormente y ya como concejal de cultura de Villava-Atarrabia les trajimos en dos ocasiones a nuestro pueblo, con serios problemas por las presiones que el Alcalde recibió de la AVT y de UPN. Pero aguantamos el palo de la vela, y los dos conciertos se hicieron. El último en la sala Totem fue un ejemplo de directo rotundo y contundente, de cómo una banda de rock se “sale” en una actuación para enmarcar. Antes una agradable comida que cimentó una relación humana.

Por cierto hay una anécdota significativa del primero. En aquel momento mantenía un pulso con los jóvenes de la “Gazte Asanblada” de aquí, no porque impidiera que realizaran libremente sus actividades en un local municipal, sino porque en un momento dado se portaron como verdaderos gamberros, y eso no lo debía ni podía consentir. Sabía que utilizarían el concierto de SA para hacer algún acto contra mí, por eso hablé con ellos para que no se preocuparan que si lo hacían no pasaba nada. Así fue, al final del grupo telonero subieron al escenario me pusieron a “parir”, y en medio minuto actuaron los SA que es a quienes la gente venía a ver. Es una anécdota importante, porque creo que no crearles problemas en esa situación sirvió para acercarnos personalmente. 

Es probable que piensen muy diferente que yo en lo referente a la política, aunque ahora es más lo que nos une que lo que nos separa, pero eso no es lo realmente importante, porque lo que nos une es la música, una manera de entender la música, en concreto el rock and roll, y también la libertad de expresión. Aunque quizás con los años me vaya gustando un rock más sosegado, incluso mezclado con Country escucho habitualmente también su música.

Ellos en su día hicieron una canción que después de muchos años la AVT recuperó para machacarles, y presionan para impedir que puedan actuar en el resto de nuestro país. Es como si a mí me machacaran ahora porque pertenecí a un partido ilegal como el PCE, porque tiré piedras a los grises, o porque en 1970 me detuvieran por manifestar mi rechazo al Juicio de Burgos contra militantes de ETA. Reconozco que en aquel momento me sentía cerca de la lucha que realizaban, aunque la mía fuera de otro tipo. Lo mismo podía pasar con Ana Belén, Víctor Manuel, o Raimon por poner un ejemplo musical.

Por eso ahora me indigna la campaña de acoso que están sufriendo, y más aún después de que un Juez les declaró en su día inocentes de lo que se les acusaba: de apoyar al terrorismo de ETA. Se han manifestado públicamente en contra del uso de la violencia, y con eso basta. Ellos son músicos, músicos de rock and roll, y por tanto transgresores, pero lo que no son, es etarras. Aunque visto lo que vemos últimamente en ese saco nos pueden meter absolutamente a todos aquellos que no están de acuerdo con su reaccionaria política, con su carca manera de ver la vida.
Ahora un nuevo caso de acoso más a su música: la Alcaldesa de Madrid, la ínclita Ana Botella señora del tipo bigotico prohíbe su concierto de Madrid previsto para el pasado sábado. Un concierto que iba a llenar el Palacio de Vistalegre y precisamente eso es lo que les duele. Un concierto de rock la música que odian porque significa libertad.

Vaya desde aquí mi apoyo en estos momentos difíciles, y mi llamamiento que lo haré efectivo en la medida de mis posibilidades, a aquellos responsables municipales de mi partido, el PSOE, para que si les gusta su música, o les gusta a los jóvenes que representan, los fichen para actuar en los pueblos de Andalucía, de Castilla, Extremadura o Madrid. Seguro que no se arrepentirán, porque siempre se dejan la piel en el escenario.

Soy consciente de que lo que digo ahora “no toca”, pero no me gusta el clima que existe en los últimos tiempos de criminalizar todo, incluida la música y los músicos, intentando manipular a las víctimas del conflicto,  que por cierto las hay en ambas orillas y ésta es una prueba de ello. 

Por eso y contra corriente les digo: ¡Aúpa S.A., estamos con vosotros!

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex concejal y parlamentario del PSN-PSOE, militante de Izquierda Socialista)


Villava-Atarrabia 16 Marzo 2015

lunes, marzo 16

De Elkarri a Lokarri; la paz


Artículo publicado en DEIA el 16 Marzo 2015
Conocí de la existencia de Elkarri a finales de 1992. Sabía de la andadura de la “Coordinadora Lurraldea” que se opuso al trazado inicial para la autovía de norte que iba a unir Pamplona y Donosti, de su relación con la entonces Herri Batasuna y del liderazgo de Jonan Fernández, ahora “Secretario de paz y convivencia” del Gobierno Vasco.
Por cierto desde aquí mi solidaridad y apoyo, ante el despropósito organizado por el gobierno de Rajoy al expulsarle de la visita que estaba realizando a Rafa Díez Usabiaga, condenado por el caso “Bateragune”. Es increíble que cosas como ésta puedan ocurrir en un país democrático y más parece que el PP y Rajoy añoren otros tiempos afortunadamente superados. Ojalá el PSOE no se vea arrastrado por ésta deriva y adopte posturas propias a la hora de enfrentarse al final de ese proceso de paz rompiendo definitivamente amarras con un PP absolutamente cerril.
Jonan Fernández y Lokarri pretendían ser una especie de puente, en ese río de aguas turbulentas que en el tiempo de plomo y sangre se había transformado el denominado “conflicto vasco”. Lokarri comenzó su andadura apoyado por la fuerza abertzale, aunque a medida que iba recorriendo el camino la moderación de sus líderes fue abriéndola a gentes diversas del nacionalismo moderado y poco a poco también a sectores del socialismo y de la izquierda, que coincidían en su proyecto de ir creando lugares de encuentro y diálogo entre los muy diferentes.
En esos instantes decidí colaborar con ellas y ellos, quizás fue decisiva una charla con el propio Fernández en un debate que organizó la iglesia guipuzcoana, liderada entonces por José María Setién, en un pueblo de la Guipuzkoa profunda. Después otros socialistas como Ernest Lluch, o Enrique Curiel colaboraron también con la incomprensión y el rechazo de unos aparatos anclados en la confrontación.
Su difícil andadura estuvo llena de altibajos, aunque hay que reconocer que estaba construyendo los cimientos de un lugar de encuentro, de debate, de acuerdo entre gentes de ambas orillas que poco a poco les iba a unir el denominador común de la búsqueda de la paz y la reconciliación.

El 2006 terminó su recorrido recogiendo Lokarri el testigo y Jonan Fernández o Víctor Aierdi dejan paso al liderazgo de Paul Ríos, una persona quizás con un perfil menos marcado por su pertenencia a la Izquierda Abertzale lo que permite a la nueva organización ser más plural y abierta.
El pasado sábado en el precioso marco del Teatro Campos Elíseos de Bilbao, se desarrolló un emotivo acto que suponía el último de ese colectivo que ha sido vital para conseguir que en estos momentos la paz esté más cerca en nuestro país (ponga aquí cada cual lo que desee).
Lokarri significa en euskera “lo que sirve para unir” como expresión de considerarse un movimiento pacifista de consenso y ése ha sido durante 9 años su misión, su trabajo y a la vista de lo que allí había no existe ninguna duda de que lo ha conseguido. El sábado, socialistas, nacionalistas, gentes de la izquierda abertzale, gentes del mundo de IU. sindicalistas de todo tipo nos uníamos para despedirles, reconocer su esfuerzo y agradecerles el inmenso trabajo realizado.
Lokarri en esos  9 años ha sabido recoger la herencia de su predecesora Elkarri, nacida para promover el rechazo a la violencia y el impulso a un proceso de paz, siendo capaz de conseguir en ésta segunda etapa ampliar éstas ambiciosas metas apostando además por dar pasos hacia el diálogo, el acuerdo y la reconciliación.
Sus objetivos han sido la defensa y movilización en favor de un modelo de solución pacífica y dialogada al llamado conflicto vasco y la violencia terrorista generada por la organización ETA,  promoviendo ese proceso de paz a través una organización plural e independiente en la que pudiéramos convivir y converger gentes confrontadas hasta ése momento. Proponía como ejes para la conciliación el acuerdo plural, la consulta popular y el entendimiento entre diferentes, incluso entre muy diferentes. Lokarri se mostró siempre favorable a una negociación política entre el Gobierno de España y ETA, y participó como facilitadora de aproximaciones para conseguir la paz. También se mostró favorable al acercamiento de los presos de ETA al País Vasco, así como otros derechos penitenciarios.
Firme partidaria del final de la violencia de ETA y la legalización de Batasuna en septiembre de 2011 Lokarri consideró «manifiestamente injusta» la sentencia que condenaba a Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga, Miren Zabaleta y tres dirigentes más de la izquierda abertzale más en el llamado «caso Bateragune».
Lokarri fue el principal promotor de la Conferencia de Aiete presidida por Kofi Annan a la que asistieron todas las fuerzas políticas vascas menos el PP. Presidida por Kofi Annan con la presencia de otras personalidades del ámbito de los procesos de pacificación internacionales, incluidos Bryan Adams o Bertie Ahern y que fue antesala del anuncio de cese definitivo de la violencia por parte de ETA el 20 de Octubre de 2011. Un nuevo tiempo se abría desde ése instante.
Durante esos 22 años con incomprensiones, ataques injustificados, marginaciones estériles ambas han realizado cientos de charlas, actos, conferencias, debates a lo largo y ancho no sólo de Euskadi y Navarra, también en Madrid, Catalunya o Andalucía intentando trasladar una experiencia ejemplarizante.
El sábado Lokarri dio por finalizada su labor al considerar que el proceso de paz es ya irreversible, con lo que su objetivo fundacional de contribuir al mismo resultaba innecesario tras el final de la violencia de ETA, la legalización de Sortu y la implicación definitiva de la Izquierda Abertzale en la senda democrática.
Pero se ha ido reconociendo que queda aún mucho que hacer, por eso durante el acto además de una profunda emoción sentí que me quedaba un poco huérfano en ese empeño en el que llevo más de 25 años. Al leer los sueños que enumeraron comprendí que se iban pero nos dejaban tarea que realizar. Entre éstos figuraban que ETA destruya su armamento de manera verificada y se disuelva pidiendo antes perdón por el daño producido, que el Estado permita el acercamiento de presos vascos a sus lugares de origen, que se elimine la legislación excepcional, que se abran vías para la reconciliación y el entendimiento que permitan cicatrizar las heridas de demasiados años de conflicto y sufrimiento en ambas orillas, que se reconozcan las víctimas de ambas partes, etc, etc.

Allí codo con codo, como durante éstos últimos años, socialistas como yo, gentes de la izquierda Abertzale como Rufi Eccheverría, Pernando Barrena, o Patxi Zabaleta, del mundo nacionalista moderado como Aintzane Ezenarro, o de los diferentes segmentos de IU apoyando, arrimando el hombro, dialogando, entendiendo el sentir de los otros. Elkarri: lo que sirve para unir, doy fe que ha unido, hasta el punto de que considero mis amigos gentes como Pernando Barrena o Patxi Zabaleta, supongo que en una parte debido a su espíritu y a las largas horas de conversación, de debate en decenas de encuentros, algunos de amplia repercusión informativa.
Para solucionar un conflicto es necesario, imprescindible conocer las razones de tus contrincantes, analizarlas, entenderles y tener la capacidad de buscar puntos de encuentros. Allí en el seno de Lokarri, como antes en Elkarri hemos practicado eso durante años y quizás gracias a ello hemos llegado hasta aquí y la paz definitiva está tan cerca.
Quedan para el final mis agradecimientos a quienes han dirigido con esfuerzo, audacia, perseverancia y honestidad ésta aventura. Jonan Fernández, Victor Aierdi o Paul Ríos ya figuran en un lugar de la historia de la paz, reconocida aquí pero a falta de conocer y agradecer allí, de ahí estas líneas que pretenden informar y divulgar. También las gentes anónimas, menos conocidas como Ana Elvia, o Gorka Espiau hacia ellas y ellos mi respeto y cariño.
Intentar estar en la equidistancia genera muchos rencores, doy fe de ello, pero es fundamental para resolver conflictos como éste. Algún día se conocerá la verdadera historia de estos años.
Eskerrik asko Lokarri eta Elkarri, gracias a ambas y agur, adiós aunque seguro que nos seguiremos viendo en lo poco que queda del camino hacia la paz y la reconciliación, como siempre esforzándonos codo con codo en conseguirla, buscando lo que nos une y aparcando lo que nos separa.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Exparlamentario y concejal del PSN, miembro de Izquierda Socialista)

Villava-Atarrabia 16 Marzo 2015