martes, diciembre 29

El momento de los estadistas


Publicado en Publicoscopia y Navarra Información el 29 Diciembre 2015

Vivir el final del franquismo y la apasionante Transición da para mucho. Entre otras cosas para haber conocido una etapa de nuestra historia en la que se puso muchas dosis de imaginación, audacia y generosidad. Parecía impensable pero el tránsito desde el franquismo se hizo de manera ejemplar, a pesar de las críticas de unas nuevas generaciones ignorantes de lo que allí pasó. A veces esa ignorancia se convierte en irresponsabilidad y en estupidez.

Una de las características de aquel momento fue el talante de una clase política repleta de estadistas, que supo llevar a nuestro país de una dictadura cruel a una plena democracia sin apenas heridas. Cierto es que hubo errores y desaciertos, quizás el más importante una Ley de Amnistía que incluyó a unos cuerpos represivos que se fueron gracias a ella de rositas de aquella oscura época. 

Volver la vista atrás y contemplar coincidiendo en el tiempo a gentes de la talla de Adolfo Suarez, Felipe González, Santiago Carrillo, “Pasionaria”, Tierno Galván, Solé Tura, Enrique Curiel, Marcelino Camacho, Herrero de Miñon, Pasqual Maragall, Arzallus, e incluso a su manera Manuel Fraga, indica que gracias a esa conjunción estelar anduvimos aquel complicado camino.

Ahora algunos niñatos que se piensan llegan ya sabidos a la arena política plantean que debemos abrir una II Transición siendo ellos los protagonistas. Efectivamente es así pero da la sensación que su talla no llega ni de lejos a la de los personajes de la primera y por lo tanto la posibilidad de éxito es cuando menos dudosa.
Por poner solo un ejemplo, Santiago Carrillo fue capaz de sacrificar una parte del ADN ideológico del PCE para poder ser legalizado y seguir en las mismas condiciones que el resto. Bueno, realmente no eran las mismas pero se aproximaron bastante. Renunció a la República, a la bandera tricolor con altura de miras, con generosidad a pesar de las presiones internas que conmocionaron el partido.

Al igual que Adolfo Suarez tuvo la audacia de tomar esa decisión y juntos todos la imaginación de sacar adelante una Constitución de consenso y unos Pactos de la Moncloa absolutamente necesarios, imprescindibles.

Resulta cuando menos curioso que esos jóvenes críticos ahora añoren partes de aquella época cono el Estatuto de los Trabajadores, los derechos sociales, las formas de contrato, e incluso la revisión de las pensiones. Creo que al menos necesitan un curso acelerado de historia específica de aquel apasionante momento para ver si aprenden algo y así poder aplicarlo a este.

También es paradójico que el personaje actual que en la última semana ha sabido estar a la altura de las circunstancias sea el menos esperado, Pedro Sánchez. ¿Quién imaginaba que sería capaz de dar un golpe en la mesa y plantear con firmeza su oposición a cualquier acuerdo con el PP y su apuesta por un gobierno alternativo? En cambio la gran esperanza de la izquierda, Pablo Iglesias ha decepcionado con una posición excesivamente rígida con grandes dosis de irresponsabilidad, sectarismo y miopía política. Eso después de un tránsito de la radicalidad del inicio, al pragmatismo de la campaña electoral, para volver al punto inicial justo cuando más se le necesitaba sensato.

Las gentes de la I Transición supieron actuar aparcando la táctica esterilizarte sustituyéndola por una visión estratégica, de largo alcance, incluso anteponiendo los intereses del país al del propio partido como fueron los casos de Suarez y Carrillo. UCD acabó desapareciendo y el PCE se quedó bajo mínimos pero dejaron un profundo legado histórico.
Ahora cabe exigir lo mismo, especialmente a las gentes de la izquierda. Sería una insensatez que pudiendo echar a Rajoy y su PP del gobierno, por cuestiones de rango menor no pudiera hacerse.

Por eso se deben poner en activo las premisas del título, audacia como la del propio Sánchez, imaginación para buscar soluciones de este tipo al escollo del referéndum en Catalunya y generosidad para ser capaces de dejar todos “pelos en la gatera”.

Una mirada retrospectiva al tiempo de 1976-79 sería recomendable para todos los actores actuales. Allí hubo mucha “cocina”, contactos discretos, cafés, comidas, porque también en estos temas es importante las relaciones humanas, la empatía con el “otro”. Sólo por poner un ejemplo gráfico ¿Por qué no recuerdan los contactos Carrillo-Suarez? ¿Por qué no poner en práctica ese ejemplo y dejar ya la exposición pública ente los medios de comunicación? ¿Por qué no apagar durante unos días la aparición constante en las televisiones y utilizar ese método a través de contactos discretos buscando la síntesis?

¿II Transición? Es probable, pero para ello se necesita aplicar aquellos principios, aquellas característica. Señores de la izquierda, pongan ustedes mucha audacia, mucha imaginación y toneladas de generosidad porque su base social se lo está pidiendo a gritos. Pónganse de acuerdo, tomen contacto, dedíquenle horas de conversación (los convenios se firman a altas horas de la madrugada justo el día de ruptura), dedíquenle esfuerzo y sobre todo estén a la altura de las circunstancias. La historia les recordará o no por lo que sean ustedes capaces de hacer ahora. Es el momento de los estadistas. Ojalá tengan el valor y el acierto de hacerlo.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 28 Diciembre 2015


martes, diciembre 22

¿Traicionar a la propia base social?

Artículo publicado en DEIA el 22 Diciembre 2015

La ciudadanía ha dictado su sentencia el pasado domingo y ese es un dato irrefutable más allá de los análisis que podemos hacer. Resulta evidente que las encuestas no han acertado, sólo únicamente en las tendencias que parecían evidentes: el final del bipartidismo y la remontada de Podemos y la caída en picado de Ciudadanos en las últimas semanas. También que esta sociedad no vota teniendo en cuenta la corrupción, que se mueve con otros parámetros y que además estamos en un estado plurinacional donde en cada una de esas nacionalidades se vota de manera diferente. Posiblemente hayan sido las elecciones que con más claridad se pueda visionar este hecho.

Ahora estamos sufriendo un bombardeo de declaraciones, análisis, adivinanzas de un futuro que cuando menos se plantea incierto, aunque debiéramos intentar separar el grano de la paja, o al menos evitar que el árbol no nos deje ver el bosque. Observar la realidad, reflexionar sobre ella y aportar una visión objetiva por un lado y subjetiva a través de nuestra propia opinión por el otro debe ser una regla mínima a la hora de enfrentarse a un artículo como este.

De los datos resultantes podemos sacar en conclusión que el bipartidismo ha quebrado, pero no tanto como parecía en un principio, que el PP se lleva un batacazo histórico pero no definitivo y que el PSOE aún con el peor resultado de su historia reciente ha salvado los muebles. Como partido y especialmente su líder Pedro Sánchez, muy cuestionado fuera pero también dentro. Perder “sólo” 20 escaños con las horribles previsiones que le daban todas las encuestas, mantener con cierta dignidad su segundo puesto le da al menos un margen para intentar demostrar su valía real en los tiempos difíciles que nos esperan.
En los emergentes Podemos sale fortalecido, aunque fragmentado debido a las diferentes pactos que he debido construir en Galicia, Catalunya y Comunidad Valenciana que en algún momento pueden producirle tensiones complejas. Sus expectativas de inicio no se han cumplido (aspiraban no a ganar pero sí a ser segunda fuerza) pero el desinfle de los últimos tiempos lo han podido compensar con una gran campaña electoral que les ha traído la ansiada remontada.

Ciudadanos por su parte ha sido el gran derrotado quedando muy por debajo de las expectativas creadas, lo que ha permitido al PP superar en una pequeña medida su fracaso más estrepitoso.

Entre los minoritarios merece mención especial lo ocurrido en Euskadi y Catalunya ya que la debacle de IU ya se preveía. En la primera la sorpresa de la victoria en votos de Podemos y el desplome brutal de Bildu. Por primera vez se ha encontrado con un competidor potente que les ha situado frente a su dilema clásico: ¿profundizar en su alma de izquierdas o continuar las demandas soberanistas? Deberán realizar una profunda reflexión pero me temo que si no optan por la primera opción su vida tiene corto recorrido. 
La prueba de fuego de las autonómicas puede dictar sentencia definitiva, por mucho que se empeñen en justificar que estas elecciones se jugaban en el marco estatal, un marco en el que no se encuentran cómodos, pero bajar de siete a dos perdiendo su escaño de Navarra es como para mirárselo.

Por su parte en Catalunya se confirma el inmenso error de Artur Mas y Convergencia, manteniendo un pulso suicida para salvar su President de la Generalitat castigado con dureza por sus votantes. Mas destrozó CiU y acaba de destrozar también Convergencia. Será interesante observar lo que allí ocurra las próximas semanas y si la CUP, cuyo electorado ha apostado  en masas por las opciones federalistas de Podemos y su marca catalana, decide apoyar a Mas o mantenerse es su digna posición de oponerse. Mas es ya un cadáver político que destruye todo lo que toca y quizás lo siguiente pueda ser precisamente las CUP.

Los resultados dan un panorama diabólico, las previsiones iniciales de los poderes fácticos, económicos, financiero, mediáticos e incluso religiosos de que la suma PP y Ciudadanos dieran mayoría absoluta han saltado hechas añicos.
Por tanto sólo quedan tres escenarios posibles, cada uno más complejo que el anterior:

-     - Un gobierno en minoría del PP después de un largo proceso de investidura y posiblemente un recorrido breve por su debilidad que nos conduzca a unas nuevas elecciones

-        -  Lo que defiende Bruselas y la Troica y denominan “La Gran Coalición” o “Grosse Koalition”, una solución que en Alemania ha permitido a Merkel gobernar con comodidad. Pero la sociedad alemana no es la española ni la base social del SPD la del PSOE, esa opción sería suicida para un PSOE acosado en su izquierda por Podemos que vería la ocasión propicia para desbancarle como opción primera de esa izquierda condenándole a repetir la senda del PASOK o del PSI.

-         - Por último la más compleja, pero también la más interesante y novedosa. Un gran acuerdo a cinco o seis: un Gobierno de Progreso liderado por Pedro Sánchez y el PSOE con los votos de Podemos, UP, ERC, PNV y quizás Bildu, que sumara 176, justo la mayoría absoluta, o 178, frente a 164 de la derecha con CC y 8 de la marca de Convergencia que ni están ni se les espera. O lo que es lo mismo 12,7 millones frente a 10,7.

    Conviene tener en cuenta a la hora de analizar estas tres opciones de dónde venimos, de una durísima etapa de cuatro años de gobierno “rodillo” de Rajoy y su PP que ha dejado machacada a la base social de esa izquierda, a su clase en esa lucha de clases que aún subsiste, con recortes brutales, paro galopante, especialmente entre los más jóvenes, leyes mordazas, destrozo del Estado del Bienestar, de la sanidad, la educación y los servicios sociales públicos, Cuatro años de corrupción, de favorecer los intereses de los más poderosos en detrimento de los más desfavorecidos, esa parte de la sociedad que precisamente ha apoyado con esperanza las opciones de izquierdas.

El PSOE debería pensar que ha salvado los muebles precisamente porque en la campaña ha endurecido sus mensajes contra esa derecha de alguna manera criminal con los suyos. Que probáblemente su dureza en el último debate cara a cara con Rajoy le haya permitido recuperar una parte de su electorado. Una base social que ha sufrido a sangre y fuego el castigo de la derecha y que no consentiría que se la traicionara.

Porque cualquier cosa que no fuera un gobierno de cambio dando los números como dan sería una canallada, una traición a su clase, a la clase obrera, a la clase media destrozada en estos años y eso jamás se lo perdonarían. Condenarles a cuatro años más de sufrimiento supondría una TRAICIÓN así con mayúsculas.

La opción de Gran Coalición es impensable, la de la de gobierno en minoría no se la puede permitir este país, por lo que no queda otra que hacer un titánico esfuerzo para conseguir un Gobierno de Progreso, poner grandes dosis de audacia, imaginación y sobre todo generosidad para conseguirlo.

Debería ser de coalición PSOE-Podemos con el apoyo externo del resto, buscando los puntos de síntesis que permitan por un lado evitar más sufrimiento a las capas populares y por otro dar satisfacción a las demandas de la periferia que no necesitaran de una reforma de la Constitución para la que aún no dan los números.

Resulta esperanzador que las condiciones que Podemos enumero la noche electoral ya conviven en el seno del PSOE a través de una potente corriente interna, Izquierda Socialista, que con su ideólogo Pérez Tapias al frente consiguió un 15 % en las primarias,  aunque también muchos de los que apoyaron a Madina las compartieran. Estado Federal Plurinacional, pacto entre las izquierdas transversales, postura contraria al artículo 135 de la Constitución, al TTIP, o defensa del derecho a decidir, están ya en un sector importante del socialismo, con lo que el camino a recorrer adquiera una mayor facilidad.

Ese Gobierno de Progreso permitiría también paliar las tensiones centro-periferia, especialmente en Catalunya y evitarlas en Euskadi, culminar de manera rápida y eficaz el proceso de paz aún incompleto y facilitar el respeto a los derechos de los presos vascos.
  
En estos momentos cruciales es cuando se muestran los grandes estadistas. Aquí, ahora, Sánchez, Iglesias, Garzón, Junqueras, Urkullu, e incluso Otegi pueden y deben dar la talla, sus gentes lo necesitan, este país (ponga cada cual ahí lo que desee) también. Audacia, imaginación, generosidad…..esperanza.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 21 Diciembre 2015


martes, diciembre 8

¿Una sociedad hipócrita, cobarde y cómplice éticamente de corrupción?


Artículo publicado en Diario de Noticias de Navarra, Gara y Publicoscopia el 9 Diciembre 2015

El pasado jueves se dio el pistoletazo a la campaña electoral oficial, porque la extraoficial llevaba ya más de un año rodándose. Ha sido demasiado larga e intensa plagada de cambios desde las europeas, las andaluzas, las autonómicas y municipales para acabar en las catalanas.

Muchos, demasiados que han producido un verdadero terremoto, o quizás sería más correcto asegurar que varios entrelazados. Las europeas con la irrupción sorpresiva de una novedosa fuerza política,  Podemos que obligó a resituarse al resto y a los poderes fácticos temerosos de que el cambio se les escapara de las manos.

Así ya en las andaluzas y con más intensidad en municipales y autonómicas, el IBEX 35, las grandes fuerzas del capital inventaron como contrapeso a un Ciudadanos que ayudado por fuertes inyecciones de capital y con el empuje de los grandes poderes mediáticos consiguió primero equilibrar y posteriormente rebasar el empuje inicial de Podemos.

Tras un primer instante de sorpresa de nuevo los poderes fácticos retomaban el control arrinconando sin pudor un PP desgastado, especialmente por los numerosos casos de corrupción que le sacuden, sustituyéndolo por un producto novedoso de laboratorio.
Así culminaban la operación iniciada 18 meses antes cuando profundamente preocupados observaban el estado pre revolucionario en el que se encontraba nuestro país. Primero Podemos y posteriormente Ciudadanos lograban canalizar la ira de una ciudadanía cansada de recortes, asesinato del Estado del Bienestar, paro, corrupción, crisis, a través del voto. Conseguían cambiar las barricadas en la calle, por una revolución puramente electoral. Un gran trabajo de ingeniería de la manipulación.

Todo ello ayudado por dos elementos que han colaborado a restablecer el orden establecido, la crisis en Catalunya y el rebrote del terrorismo yihadista que hace ya innecesaria la periódica reactivación del “problema vasco”, programada por el peor ministro de nuestra democracia: Jorge Fernández Díaz.

Las viejas tensiones centro-periferia heredadas de nuestra Transición siempre han servido a la derecha para ganar adeptos en el resto del Estado. Primero Euskadi y desde el final de la violencia de ETA Catalunya, han sido aprovechados magistralmente por la derecha para activar sus apoyos en la mayoría del país, muchas veces de manera inmoral y manipuladora. Artur Mas y sus boys independentistas han sido la mejor ayuda que han tenido primero PP y después Ciudadanos para superar su propia crisis.

Lo que hace apenas seis meses se preveía una victoria clara de la izquierda y un más que posible gobierno PSOE-Podemos hoy ha quedado reducido a un sueño de una noche de verano. El otoño nos ha llevado a una realidad dura y cruel de la más que posible victoria del PP y mayoría absoluta sumando sus acólitos de Albert Rivera y compañía. Dan ganas, además de maldecir mil veces al independentismo catalán, de ir haciendo las maletas camino del nuevo exilio político del siglo XXI.
Observar esta paupérrima campaña electoral lleva a la melancolía. Sin profundidad ideológica, los candidatos la han convertido en un circo absolutamente superficial. Contemplar el resucitar de las tesis de Francis Fukujama que tanto nos costó rebatir produce una sensación de amargura. ¿Qué diferencia existe entre las tesis de Mariano Rajoy y de Pedro Sánchez? ¿Cuáles entre lo novedoso ficticio de Albert Rivera y Pablo Iglesias? Sólo se salva de esta mediocridad Alberto Garzón convenientemente silenciado precisamente por esa razón.

¿Podríamos imaginar cómo sería si el PSOE lo liderara José Antonio Pérez Tapias y Podemos Juan Carlos Monedero? Pero no, eso fue cercenado por quienes controla con mano de hierro lo que se puede mover o no en este país.

Así llegamos a esta campaña con una sociedad adormecida, domesticada, aborregada, después de un proceso conveniente de cocción inoculado de dosis preocupantes de hipocresía, cobardía y cómplice de una corrupción ética. ¿Cómo si no es posible que un partido como el PP que ha humillado a la mayoría de nuestra ciudadanía con su salvaje política de recortes, impregnado de corrupción hasta las cachas, siga siendo el más votado? ¿Cómo puede ganar un partido corrupto si no es con la complicidad en esa corrupción ética de una parte importante de nuestra sociedad? ¿Cómo si no fuera gracias a su hipocresía y cobardía?

Por si todo ello no fuera suficiente los atentados de Paris del pasado 13-N y la psicosis creada a continuación han rematado la jugada. La campaña intolerable desde los poderes fácticos relacionados con el poder establecido, la manipulación de todo lo ocurrido atemorizando a la población para que prefiera las opciones más duras ignorando de manera cruel el sufrimiento de las poblaciones que soportan los bombardeos, la guerra, el hambre allí y el desprecio de quienes están en tránsito huyendo de ella, han conseguido que si había alguna opción de cambio este haya quedado definitivamente enterrado. Es demasiado fuerte el enemigo y la izquierda se encuentra debilitada ideológicamente y vivencialmente, en algunos instantes ni está ni se la espera.

Los terribles resultados de las elecciones regionales en nuestro país vecino con la victoria apabullante de la extrema derecha del Frente Nacional, indican que advertencia de algunos que nos llamaban agoreros hace unos años ha llegado y amenaza que sea para quedarse. El auge de la extrema derecha invade Europa y nuestro país, porque aunque aquí no exista un partido propio es debido a que comparten lugar en el PP y ahora especialmente en Ciudadanos. Pone la carne de gallina observar tics en algunos ministros como Fernández Díaz, o la parafernalia de Ciudadanos.

Vivimos malos tiempos para la lírica aunque deberemos resistir, porque de las grandes debacles vienen los resurgimientos y quizás una nueva izquierda, un nuevo PSOE renazcan a partir del 20-D.

Fdo: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 7 Diciembre 2015



martes, diciembre 1

1 de Diciembre: la lucha contra el SIDA continúa


Artículo publicado en Diario de Noticias de Navarra, Gara, Publicoscopia el 1 Diciembre 2015

En memoria de Javi, siempre estarás en mi recuerdo.


1 de Diciembre, Día Internacional de la lucha contra el sida. Un día para reivindicar mayores esfuerzos contra esta cruel enfermedad, para reflexionar sobre lo que no hacemos bien, denunciar a los gobiernos que no se implican lo suficiente, o simplemente para recordar a nuestros muertos.

Precisamente en referencia a los recuerdos vuelvo la vista atrás al no tan lejano 1992, año en el que la pérdida de mi hermano arrebatado por este monstruo, me hizo implicar de lleno con quienes llevaban años de una desigual lucha, en concreto con la Comisión Ciudadana Anti Sida.

Recuerdo los esfuerzos por convencer al Parlamento de Navarra para que aprobaran medidas que intentaran frenar la expansión de la pandemia, o la terquedad de un Gobierno de Navarra empeñado en no entender que el uso del preservativo era una de las medidas más eficaces en esa lucha.

Incluso, no sin una cierta vergüenza ajena, aquel episodio que nos hizo ser noticia nacional, cuando descubrimos que el entonces Consejero de Salud había dado orden de quitar el preservativo, de un kit anti sida cuya distribución habíamos conseguido aprobar en dicho Parlamento después de una ardua lucha política con la derecha navarra.

También vienen a mi memoria el comienzo de aquella cruel pesadilla, cuando una mañana gris de 1988 en el Hospital Carlos III de Madrid se nos comunicó que había sido infectado. Mi hermano pequeño, el roquero rompedor que vivía la vida al límite se había encontrado de bruces con el SIDA.

Justo cuando casi nadie sabía nada sobre esa nueva pandemia que alcanzaba de lleno a los cuatro jinetes del Apocalipsis, quienes como él en noches de sexo drogas y rock and roll se intercambiaban jeringuillas al inyectarse heroína, otra dramática compañera de viaje, a los homosexuales o a quienes recibían transfusiones infectadas. El cuarto jinete, el más duradero y peligroso, a quienes practicaban relaciones heterosexuales sin protección.

Era como una maldición bíblica que se nos llevaba a la parte más activa, creativa, vivencial de aquella generación. Entre ellos a Javi. Después de cuatro años de lucha desigual, porque en aquel tiempo el SIDA mataba a un 90 % de sus afectados, porque no se había transformado todavía en una enfermedad crónica.

No ha pasado demasiado tiempo de aquello y aunque todavía hoy siguen existiendo reductos conservadores en nuestra sociedad, que defienden la abstinencia sexual como forma de evitar su contagio, algo hemos avanzado. Aunque no conviene bajar la guardia, y síntomas de ello se detectan especialmente entre los jóvenes, por eso este 1 de Diciembre debe servir también para alertar a las autoridades de ese peligro. Ni un paso atrás en esta difícil lucha.

Hay que continuar igualmente con el apoyo a las víctimas, en un momento que tanto se habla de otras. Apoyo que debe ir dirigido no sólo a su atención sanitaria, también a la social, e incluso a la cultural o económica. Se ha avanzado bastante en este terreno desde 1992, pero aún nos queda mucho camino que recorrer y parece que en estos últimos años también en este terreno nos hemos quedado paralizados.
Pero no podemos, no debemos, quedarnos sólo en la atención de los más próximos, tenemos que alzar nuestra mirada y dirigirla a la tremenda e injusta situación en el Tercer mundo, y en especial en ese continente masacrado por las guerras, el hambre y el SIDA: África. Sin olvidar el sudeste asiático, parte del Caribe y los países del este europeo.
Allí cada día más de 8.000 personas mueren de esta cruel pandemia. Cada hora, cerca de 600 personas se infectan, y lo que resulta aún más dramático, cada minuto un niño muere a causa del virus. En África la irresponsable actuación de las industrias farmacéuticas impide que los medicamentos genéricos que existen, se puedan repartir abaratando su precio. Una forma de crimen colectivo, de genocidio encubierto que debemos denunciar contundentemente. Eso con la colaboración de sectores de la Iglesia Católica empeñados en hacer campañas irresponsables contra el uso del preservativo.
Mucho se habla en la época actual de la defensa de los Derechos Humanos. ¿No es el principal el derecho a la vida? ¿Cómo consentimos entonces esta vulneración en masa? ¿Seguiremos mirando hacia otro lado, siendo cómplices de esta situación, cuando nos enseñan esas terribles imágenes?

Defiendo la relativa eficacia de los denominados “días internacionales de…”, porque cumplen la función de recordar, de volver a denunciar. Por eso escribo estas líneas en la proximidad de este nuevo 1 de Diciembre. A los que nos ha tocado de cerca esta terrible enfermedad no nos hacen falta, porque cada día pasan por nuestra memoria imágenes del ser querido que nos arrebató demasiado joven aún y la maldecimos mil veces, pero para el resto de nuestra sociedad sí son necesarios, aunque sólo sea para que no se olviden de que existe.

Por eso desde aquí manifiesto mi solidaridad con quienes la sufren, mi apoyo a las organizaciones que colaboran a “pie de obra” para hacerles una vida más fácil y evitar que nuevas personas acaben sufriéndola. Al mismo tiempo que alzo mi voz y maldigo con contundencia a todos aquéllos, sean gobiernos, industrias, o instituciones religiosas, que impiden que se pongan medios eficaces para evitar su progresión, ya sea abaratando las medicinas o con medidas preventivas eficaces.

Este 1 de Diciembre de 2015 será otro día de lucha contra el sida, y nuevamente el lazo rojo lucirá en nuestro ropaje, aunque no debemos quedarnos sólo en eso y nuevamente Javi estará más que nunca en mi memoria, en mi corazón.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia  1 Diciembre 2015

Esta canción le gustaba especialmente. Va por tí Javi






lunes, noviembre 30

Catalunya: ¿la solución el referéndum?


  

 Artículo publicado en DEIA el 27 Noviembre 2015

La masacre perpetrada en Paris el pasado 13-M, los posteriores acontecimientos en Francia, Bélgica,  Mali o Túnez, más los tambores de guerra que resuenan de nuevo por Occidente recordando un pasado que creíamos no volver a repetir, han producido un efecto de sordina social sobre el que considerábamos iba a ser el tema estrella de la campaña electoral: Catalunya y su crisis, o mejor dicho la crisis en las relaciones centro-periferia. 

Lamentablemente ambas, Catalunya, la violencia yihadista y sus consecuencias posteriores, están produciendo un tsunami social que amenaza seriamente las posibilidades de cambio que en este país se vislumbraba hace apenas tres meses. Ahora las encuestas señalan un repunte en el voto de la derecha, PP y Ciudadanos y la caída en picado de la izquierda, PSOE, Podemos, IU. Complicado panorama tenemos ya que de confirmarse este viraje estratégico del electorado, nos enfrentamos a una crisis sin precedentes en esas relaciones centro-periferia y probablemente vernos inmersos de nuevo en una guerra como la de Iraq, ahora en Siria. 

Pero vayamos por partes. Aunque la situación de Catalunya haya estado alejada de los focos informativos sigue siendo un hervidero de noticias, de movimientos a un lado y otro de las trincheras. Las tensiones continúan, más allá de que en una situación tan volátil como la actual, con una sociedad tan voluble y manipulable, la relación entre partidarios de la independencia y contrarios haya ido cambiando a favor de los segundos.

Ayuda el desconcierto provocado entre las filas del SÍ, debido fundamentalmente a que a dos meses de las elecciones autonómicas aún no han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre quién será el próximo President y ahí andan aún con un gobierno provisional, lo que provoca un mayor deterioro si cabe de la situación de su sanidad, educación, o servicios básicos sociales, en estos instantes bajo mínimos. 

Las contradicciones generadas entre Junts pel Sí y la CUP, sobre si Artur Mas es el timonel más adecuado para llevar su nave al buen puerto de la independencia, amenazan con enquistarse. Los primeros con atisbos aún no públicos de un sector que comienzan a pensar que no, los segundos ante la disyuntiva de cambiar su papel coherente actual considerando que quien ha destrozado el Estado de Bienestar en Catalunya y que preside un gobierno impregnado de corrupción y corruptela hasta las cachas no parece el más adecuado para hacerlo.
Los actuales dirigentes de la CUP en estos momentos no se saben muy bien si van o vienen. Tan pronto se muestran contundentes (la durísima campaña de su rama juvenil Arran “¡Hasta nunca Mas!” así lo indica), como dudan. Unos días dejan la decisión en sus bases y al siguiente cambian radicalmente. Buscan soluciones intermedias imposibles de asumir por su base social, desde un gobierno con responsabilidades compartidas, con un Consell de Presidencia colegiado (como si precisamente de eso se trata en cualquier gobierno que se precie), buscando chalecos salvavidas en la refundación de CDC. 

Porque se asustan ante la posibilidad de unas nuevas elecciones que puedan suponer una rebaja drástica de los apoyos independentistas, intentan vender que lo importante es no poner en peligro el proceso hacia la independencia. Patético, decepcionante.

A pesar de esta crisis en los partidos independentistas conviene no olvidar que aún una parte importante de la sociedad catalana cercana al 50 %, por encima de sus errores y veleidades, sigue encontrándose incómoda en la España actual, buscando la salida a esa incomodidad con su apoyo a una hipotética independencia, aunque cada vez con un mayor temor a sus consecuencias y desde luego con el recelo que provoca hacerlo de manera unilateral. 

La perspectiva de un cambio que pasara por un gobierno progresista de PSOE y Podemos hacía prever la posibilidad de una salida dialogada a la crisis. En el PSOE algunos movimientos apuntaban a la necesidad de resolver de una vez por todas las tensiones centro-periferia heredadas desde la transición y aún no resueltas.

Incluso el candidato a la Secretaría General apoyado por la izquierda del partido organizada alrededor de Izquierda Socialista, proponía hacerlo desde una profunda reforma constitucional. Abrir un proceso constituyente que condujera nuestro país a un Estado Federal Plurinacional, una inmensa “Casa común” en la que todas y todos, incluidos vascos y catalanes, se sintieran cómodos. También con un nuevo pacto fiscal que tuviera en cuenta la demandas que vienen de Catalunya  y desde luego recogiendo su solicitud, esta sí absolutamente mayoritaria, de reconocimiento del derecho a decidir.
Esa propuesta hace apenas tres meses parecía que podía abrir una senda al acuerdo. Ahora es absolutamente inviable dado que el panorama electoral ha variado sustancialmente, dando un vuelco en detrimento de las opciones de la izquierda y favoreciendo claramente las de la derecha.

Qué pasará a partir del 20-D si como parece probable el próximo gobierno pasa por un entendimiento entre PP y Ciudadanos es difícil de prever, aunque desde luego lo más probable es que se incrementen las tensiones con Catalunya y probablemente a medio plazo también con Euskadi. Eso hará favorecer un incremento de las opciones independentistas en ambos territorios, que pueden llevar esas tensiones a límites intolerables para el Estado.

Una Catalunya con un 60 o 70 % de partidarios de la independencia es muy difícil de controlar, aunque exista un gobierno absolutamente contrario a ella en Madrid. La crisis puede tener consecuencias imprevisibles, aunque no resultaría extraño intuir que en algún instante el sentido común acabe imponiéndose en ambas partes y se acabe por buscar soluciones viables que satisfagan las dos opciones.

Cabe recordar que los referéndums en Escocia o Quebec se han realizado con gobiernos conservadores en Inglaterra y Canadá, ambos de manera negociada, pactada.
Ahí está la clave, que pueda producirse la contradicción de que con un gobierno conservador en España que lleve la situación al límite, que no acepte ninguna posición intermedia negociada, pueda resultar más factible la posibilidad de realizar esa consulta. Aunque al igual que en Escocia y Quebec la pregunta sea impuesta por el estado matriz y desde luego tendrá una claridad superior a la planteada en la consulta de Catalunya del 9-N 2014. 

Un referéndum pactado con un gobierno de derechas en España después de un proceso de tensión largo y doloroso para la población catalana, con una campaña agresiva, aquí y en Europa sobre las consecuencias que se deriven de la respuesta positiva, con los poderes económicos cada día más contrarios tiene todas las papeletas para resultar favorable a las tesis contrarias a la secesión y por tanto más probabilidades de ser asumido por un Estado que sabe que lo ganará.

Es la táctica de desgaste por inanición que habitualmente emplea Rajoy con los problemas que no sabe cómo resolver. Esperar inactivo pacientemente hasta que el contrincante queda agotado y dispuesto al sacrificio.

Decía Alfonso Guerra que “cuando el enemigo se equivoca hay que dejarle hacer”. O reinterpretando esa reflexión, que cuando lo que estás haciendo beneficia a tu enemigo es que te estás equivocando y debes rectificar.

El pulso independentista provocado por Artur Mas, su gobierno con el apoyo de las fuerzas independentistas, han fortalecido a Rajoy, PP y Ciudadanos y han roto en mil pedazos la posibilidad de acuerdo con un gobierno más favorable en Madrid de la izquierda de PSOE y Podemos. Además de crear tensiones entre sus hipotéticos socios y alejar a posibles aliados. Para ese viaje no se necesitaban alforjas. 

Se adivina un negro panorama a partir del 20-D, en este tema, en el de la manera de salir de la crisis e incluso en el bélico que invade Europa. Habrá que resistir, maldiciendo a quienes con su empecinamiento han conseguido fortalecer a nuestros enemigos imposibilitando la deseada opción de cambio. Cuatro años más de gobierno de la derecha pueden resultar muy dolorosos para las capas populares de la población y mucho más para las más desfavorecidas. Gracias Más y acólitos por vuestra ingente labor….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 26 Noviembre 2015


martes, noviembre 24

Manifiesto #NoEnNuestroNombre



He firmado el Manifiesto #NoEnNuestroNombre porque estoy convencido de que si como parece probable el PP y Ciudadanos montan gobierno después del 20-D, al día siguiente pondrán en funcionamiento su maquinaria belicista para meternos en una nueva irracional guerra.

Lo hago como medida preventiva y animo a todas y todos que estáis contra esta barbarie a firmarlo y extenderlo al máximo.

MANIFIESTO

Los brutales atentados perpetrados en París el pasado 13 de noviembre buscaban instaurar un clima y un régimen de terror entre la población, levantando muros de sospecha y odio entre vecinos, quebrando la vida en comunidad e instaurando la política del miedo en nuestro día a día. Si la respuesta a la barbarie pasa por suspender derechos, recortar libertades y encerrarnos en casa, la victoria del terrorismo será total. Si al dolor por las víctimas inocentes se responde provocando más dolor a otras también inocentes, la espiral será imparable. Si buscamos culpables entre nuestros vecinos y vecinas por el simple hecho de vestir o pensar diferente, si criminalizamos a quienes huyen precisamente de ese mismo horror, estaremos contribuyendo a apuntalar los mismos muros que el fanatismo quiere crear. No podemos permitirlo.
El fanatismo terrorista del Daesh (ISIS) es funcional y retroalimenta al fanatismo racista europeo, mientras nuestros Gobiernos practican recortes de derechos sociales y libertades fundamentales, xenofobia institucional y bombardeos indiscriminados, que se han demostrado ineficaces. Nos negamos a participar en el falso mercadeo entre derechos y seguridad. Aquí, en París, en Iraq o en Siria, son los pueblos los que ponen las muertes mientras unos y otros trafican con influencias, armas e intereses geoestratégicos. El odio fanático de unos no puede esgrimirse como justificación para nuevos odios. Nos negamos a ser rehenes del odio, el terror y la intolerancia, eso sería claudicar ante el terrorismo.
Las y los abajo firmantes creemos que la democracia, los Derechos Humanos y la aspiración a una paz con justicia no son un camino ni una moneda de cambio para nada, sino que constituyen en sí mismos el camino y el horizonte, además de la mejor respuesta contra quienes quieren acabar con ellos. Por eso nos oponemos drásticamente a cualquier respuesta al odio que implique más odio, más intolerancia, más muertes de inocentes y menos derechos y libertades.
Desde el convencimiento de que en estos momentos la ciudadanía no solo no puede esconderse, sino que debe ser protagonista y liderar la respuesta contra el terror, nos convocamos el sábado 28 de noviembre a las 12:00 en la plaza del Museo Reina Sofía para mostrar nuestra repulsa a los ataques terroristas de París y Líbano, nuestra repulsa a los bombardeos contra la población civil siria, nuestra repulsa a recortes democráticos como ineficaces garantías de seguridad y nuestra repulsa a la política exterior belicista iniciada por el Bush-Blair-Aznar. Invitamos al resto de municipios a sumarse a esta iniciativa impulsando convocatorias ciudadanas similares.
Contra el terrorismo, contra la islamofobia y contra sus guerras.

Ni los recortes de libertades ni los bombardeos nos traerán la seguridad y la paz.

NO en nuestro nombre.
FIRMA AQUÍ: http://www.noasusguerras.es/