domingo, agosto 24

Otegi, Rajoy, la paz tan cerca...., o tan lejos.



El 20 de Octubre de 2011 ETA anunciaba el cese definitivo de su actividad armada en un comunicado en el que también hizo "un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de “diálogo directo" destinado a solucionar "las consecuencias del conflicto”.

Han pasado tres largos años y el largo y curvo camino hacia la paz sigue aún sin terminar de recorrerse, a pesar de que como consecuencia del trabajo realizado que culminó con aquella declaración, la tensión y la violencia ha dado paso a la  política. La vieja Herri Batasuna se ha reinventado, primero con Sortu y posteriormente Bildu, ha crecido en ese ambiente de paz y se ha consolidado incluso como alternativa de poder antes inimaginable. Que hayan accedido a la alcaldía de Donostia, o a la Presidencia de la diputación de Guipúzcoa demuestra hasta qué punto tenían razón quienes desde la orilla opuesta les indicábamos que la mejor manera de poder canalizar sus alternativas era sin violencia, sin ETA, por las vías políticas y democráticas.

Que quienes impulsaron ese proyecto valiente, rompedor, de Bateragune, aquellos que tuvieron el coraje de enfrentarse a ETA y ganarla en su terreno, tenían razón en su análisis. Lo lamentable es que precisamente ell@s, los que han propiciado el giro en la Izquierda Abertzale separándola definitivamente del lastre que les suponía ETA, estén aún en la cárcel. Desde estas líneas vuelvo a exigir como socialista, como vejo militante de la izquierda española que Otegi, Miren Zabaleta, Díez Usabiaga, Arkaitz Rodrigo y Sonia Jacinto deben salir de manera inmediata a la calle, reconociéndoles incluso su esfuerzo para abrir este proceso de paz, tal y como recientemente lo ha hecho incluso la AN.



Resulta absolutamente indignante, aberrante observar su situación al mismo tiempo que vemos en la prensa fotografías paseando por las calles de Madrid, de torturadores como Galindo, declarado culpable del asesinato de Lasa y Zabala, o el famoso miembro de la tenebrosa Brigada Político Social “Billy el niño” que torturó con saña a decenas de demócratas anti franquistas, entre los que me incluyo.

Pero incluso en los últimos días esa situación de parálisis por la que atravesaba el proceso de paz abierto ha sufrido reveses importantes. El último comunicado de ETA no respondió a las expectativas que teníamos algunos, pero leído con detenimiento contenía elementos positivos, novedosos, ralentizaba la marcha pero ya sabemos que ese suele ser su estilo porque la velocidad le suele dar vértigo.

La respuesta del gobierno del PP ha sido tan fulminante como desafortunada. El tinte político y provocador de la sentencia de las “Herriko Taberna” es absolutamente insólito, tanto en la vertiente jurídica como política. Da a entender que la parte de la justicia que controla el PP aún no ha entendido el nuevo tiempo que vivimos, o lo que sería más grave aún, que tuviera intencionalidad de evitar avances hacia la paz definitiva.

Afortunadamente la Izquierda Abertzale ha respondido con sensatez y cordura. A dejado sin argumentos a un PP, que se encuentran incómodo en un escenario de paz. Quizás deseaban una respuesta más contundente que habría traído como consecuencia la posible ilegalización de Bildu y la vuelta a épocas que ya consideramos superadas, intentando tapar así sus vergüenzas en materia de agresiones constantes al deteriorado Estado del Bienestar.



¿Qué hacer ahora?

Ante la peligrosa parálisis por la que atraviesa el proceso de paz en estos instantes, resultan necesarias, imprescindibles medidas imaginativas, audaces, generosas entre gentes de ambas orillas. Momento de impulsar y fortalecer de nuevo vías de comunicación transversal que presionen al PP y le obliguen a romper su inmovilismo actual.  Iniciativas que sean capaces de mover el agua de un estanque peligrosamente quieto. La última encuesta publicada indica que de nuevo el 26 % (llegó a ser el 8 %) de l@s jóvenes vasc@s utilizarían la violencia para defender causas que consideran justas. Como se pone por aquí: “Kontuz”, peligro, cuidado con ese dato revelador.

Ante esto: ¿Por qué no elaborar y firmar un documento por parte de miembros del Partido Socialista y de la Izquierda Abertzale que exija un nuevo impulso al paralizado proceso de paz? Un documento que lance envites hacia ETA exigiendo su desarme inmediato y al PP para que tome medidas igualmente inmediatas sobre presos, finalización del acoso a los movimientos próximos a la propia IA, e incluso la salida a la calle de los que impulsaron Bateragune ahora que se cumple ese negro quinto aniversario. ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no apoyar como socialistas los actos que se van a celebrar al cumplirse los 5 años del encarcelamiento de Otegi y a favor de su excarcelación? ¿Por qué no implicarnos como PSOE en este tema de manera clara y contundente?

Es una medida arriesgada, especialmente por la incomprensión que puede generar en una parte del país, también por el riesgo de que el PP la utilice como arma electoralista, pero en momentos cruciales y éste lo es, se exigen medidas también audaces. Ojalá los nuevos vientos que soplan por la cúpula del PSOE les haga estar, en este tema al menos, a la altura de las circunstancias históricas.

Posiblemente sea de nuevo clamar en el desierto, practicar una utopía estéril, o lo que resulta peor, enfrentarse sin armadura a los molinos de viento que nos rodean, pero algo hay que hacer ya, aquí y ahora.


En ese empeño me encontráis y me encontraréis….


sábado, agosto 23

Discrepar no es traición, sino libertad!



Todavía rodeado de las sensaciones que me han producido el desarrollo del Congreso del PSOE, pero por encima de que considere lo que ha sido una oportunidad perdida, quizás la última, observo que lo que nos ocurre como señala el dicho popular, es que “tenemos lo que nos merecemos”, o mejor dicho lo que nosotras y nosotros permitimos. Previamente a esta cita las bases del partido; las afiliadas y las sociales, hervían de demandas, parecía que se iba a producir una verdadera revolución interna, un tsunami regenerador, pero lamentablemente parece que nada de eso ha ocurrido, la disciplina se ha impuesto y al menos quienes estaban allí, con puestos asegurados o por asegurar, han entendido el mensaje que volvía del pasado: “quien se mueva no sale en la foto” y prácticamente nadie lo ha hecho, al menos casi nadie de los que tenían capacidad de decidir.

Sólo algunas excepciones entre las que me encuentro, pero lo demás sigue igual, las delegaciones votan casi unánimemente lo que les dicta su respectivo barón, Andalucía lo que propone Susana Díaz, Extremadura, Navarra y el resto lo que cada líder plantea. Prácticamente no ha habido rebeldes, a excepción de una digna Izquierda Socialista que ha plantado batalla hasta donde buenamente ha podido, en un partido en el que debieran crecer como setas. Hemos contemplado impotentes brazos de madera sin ninguna autonomía. 

Así mal, muy mal lo llevamos. Después reflexiones, casi todas asintiendo, aplaudiendo lo ocurrido y muy pocas discrepando pero observo, por los debates que han originado éstas últimas, que seguimos siendo un partido cainita, o estás conmigo o frente a mí. Si alguien, como es mi caso, discrepa resulta ser un peligroso enemigo recalcitrante que desea el fin del PSOE, un infiltrado de otras organizaciones, o lo que es aún peor: un traidor impresentable.



Terrible. ¿Dónde queda la capacidad de entender que o el PSOE es un lugar de debate, rico en contrastes, donde como tantas veces he escuchado estos días, cabemos todas y todos, esa “casa común de la izquierda” con capacidad de crítica y autocrítica? Después de este interrogante abierto tenemos un futuro incierto, porque o somos capaces entre tod@s de construir un lugar donde el librepensamiento impere por encima de la disciplina férrea, del ordeno y mando clásico, estalinista, o tenemos un futuro incierto siendo probable que acabemos como el PSI en Italia, o PASOK en Grecia.

¿Por qué hay gentes que se empeñan en tapar la boca a cualquier análisis que se aleje del oficial impuesto al acabar el Congreso? ¿No decíamos que algo profundo iba a cambiar en nuestro funcionamiento interno? Debemos ser capaces de  construimos un partido de mujeres y hombres libres en el amplio sentido de la palabra, porque de lo contrario nos alejamos irremediablemente de lo que la sociedad espera de nosotr@s.

Ahora en el “día después” de ese cónclave socialista seguiré con mis reflexiones, con mis análisis y si discrepo no supone que me sitúo fuera del PSOE, no estoy alejándome de su ideología, sino que quizás son otros y no precisamente en la base, quienes hace tiempo la han abandonado, porque la discrepancia no es traición sino saludable síntoma de libertad y la izquierda, el PSOE necesita ésta como el oxígeno para vivir.



Debemos desterrar definitivamente el estalinismo a Torquemada y su Santa Inquisición de nuestro partido, evitar que pensar diferente y expresarlo públicamente vuelva a suponer sanciones, expulsiones, o marginaciones.

Fomentemos, propiciemos la libertad de pensamiento, el debate plural y abierto, la discrepancia sana, honesta, coherente, la lealtad a las ideas. Porque ya el diccionario de la RAE la define como:” legalidad, verdad, realidad”, para ser leal por tanto se debe fomentar la legalidad, decir la verdad, o sea lo que se piense en cada momento y desde la realidad. Por eso un verdadero líder debe entender que es más conveniente rodearse de quienes pueden discrepar de cara, de aquellos que siempre le dirán lo que opinan aunque sea diferente a lo que marque, que de lameculos asentidores.


¿Esto es clamar en el desierto? Probablemente, pero habrá que seguir insistiendo en esa idea: discrepar no es traición, sino libertad.


martes, agosto 19

El PSOE y los Movimientos sociales.



Artículo eflejado en Publicoscopia el 19 Agosto 2014

En los últimos meses gentes y partidos recién llegados a la actividad política, intentan dar lecciones al socialismo de nuestro país sobre la necesidad de tener más presentes a los movimientos sociales.  Es cierto que las últimas direcciones del PSOE han errado en este tema, pero eso no quiere decir que en su seno no existamos compañeras y compañeros que desde hace años venimos advirtiendo de ese error. Como ejemplo baste el ejemplo del artículo que hace nada meno 15 años escribí y cuya base  expreso a continuación, demostrando así que América se descubrió hace ya unos cuantos siglos.

Todos los analistas políticos coinciden en apreciar que el éxito de los nuevos movimientos sociales se está basando en el rechazo de la mayoría de los jóvenes y menos jóvenes a la militancia política tradicional, en su desconfianza hacia el supuesto papel transformador de los partidos de izquierdas, del socialista más en concreto, a los que ven como organizaciones cuasi-conspirativas, válidas para trepar y medrar, pero no para cambiar la sociedad.

La fuerza de esos movimientos sociales actuales, herederos en mayor o menor medida de la tradición caritativa cristiana y de la filantropía liberal, se debe por tanto a la incapacidad de la izquierda para mostrar el camino de lo político como algo factible y eficaz.



¿Qué es lo que ofrece el socialismo a los movimientos sociales? Hasta ahora sólo palabras como controlar, dirigir, descabezar... forman parte del lenguaje de los partidos cuando se refieren a las organizaciones más o menos volátiles, pero siempre pegadas a la base, de estudiantes, mujeres, consumidores, vecinos, padres y madres de alumnos, movimientos contra los desahucios, en definitiva ciudadanos descontentos. Cuando se ha intentado algo, siempre ha ido dirigido a instaurar clones estériles de los partidos (ese es un riesgo de los recién llegados Podemos); que tenían un inmediato eco mediático e institucional descalificador, por su falta de autonomía. Los militantes de la izquierda clásica que sinceramente participamos en los movimientos sociales, hemos notado suspicacias posiblemente legítimas a la vista de esta situación.

¿Quién ha provocado el divorcio, el movimiento social o una izquierda enferma y debilitada? La respuesta, como en todos los divorcios, es compleja. Internamente la izquierda está viviendo un periodo de vaciamiento de ideas y propuestas. Una auténtica esterilización ideológica que ha arrastrado a su vida orgánica, derivándose de esto (en el caso del partido mayoritario, el socialista) que sus agrupaciones, sus casas del pueblo, no sean ya centros de debates y de discusiones, sino casi exclusivamente lugares de enfrentamiento entre "familias", "clanes" y "sensibilidades", cuyos ejes de confrontación más que en lo ideológico están en las cuotas de poder a alcanzar. ¿Cómo lo político no va a oponerse a lo social, desde esta realidad?



Lógicamente, los movimientos sociales se han convertido en la vanguardia ciudadana que no encuentra cauce en los partidos, en los que sólo ven estructuras rígidas y caducas, sin capacidad para dar respuesta a sus aspiraciones cotidianas. Los movimientos buscan objetivos de cambios progresistas sin necesidad de revestirlos ideológicamente.

Si hay un discurso común en los Movimientos Sociales, éste es el rechazo del individualismo como filosofía de vida; y el sublevarse contra la pérdida de los referentes, principios y valores. Si rechazan el individualismo es precisamente porque la teoría del "sálvese quien pueda" existe, y la pasividad actual es una fuerza poderosa de disgregación social.

El mensaje de fondo de los Movimientos Sociales es profundamente político, y opuesto de raíz a las políticas neoliberales que nos llevan a una sociedad escindida. Envían en la práctica el mensaje que la izquierda quiere dar, pero que no sabe transmitir a los ciudadanos. Con un lenguaje nuevo que hasta ahora esa izquierda, el socialismo, no ha sabido escuchar. No sabe porque sus partidos actúan como meros aparatos electorales, sin capacidad para generar ilusión ni para vertebrar las ansias de participar en la "cosa pública".



Por eso para el PSOE de futuro es fundamental rescatar el sentido originario que tiene el partido, como punta de lanza transformadora, para el socialismo democrático. Tenemos que reorientar a los partidos de izquierda clásicos para que sean instrumentos de participación política. Para que no traten de controlarlo todo sino que, al contrario, sirvan de estímulo y aglutinante. Para que los movimientos sociales encuentren en ellos una herramienta con la cual conseguir en el campo político lo que en el social intentan solucionar.

Es decir, unos partidos que escuchen y aprendan de la base social, sólo así se podrá construir una sociedad en progreso, más humana y solidaria, cuyos valores no estén basados en el simple crecimiento económico especulativo, sino en el equilibrio social y en la redistribución justa de la riqueza, que es lo que realmente demanda la ciudadanía.

Se trata, por tanto, de no aceptar la falsa dicotomía entre el paliar y el cambiar. Si renunciamos a un cambio social profundo, si consentimos que el Estado decline su responsabilidad y la cargue sobre el voluntarismo del movimiento social, si aceptamos una sociedad caminando hacia la disgregación en lugar de hacia el equilibrio, el voluntariado se parecerá cada vez más a la caridad e irá perdiendo su tremenda fuerza transformadora.

Si al mismo tiempo los que seguimos defendiendo un socialismo activo y renovado, renunciamos a escuchar el mensaje que nos viene delos movimientos sociales, estaremos cerrando la puerta a una juventud que tiene muy claro que no puede renunciar a actuar localmente para pensar globalmente, que defiende conceptos tradicionales de esa izquierda como la movilización en defensa de los derechos humanos, la ecología, la igualdad entre sexos, una revolución científico-técnica de dimensión humana, el reparto del trabajo, el derecho a una vivienda digna, etcétera.




El futuro próximo de los partidos de izquierda, del PSOE en concreto debe traer consigo un cambio en los ejes de sus relaciones con los Movimientos Sociales, fortaleciendo un potencial que no ha de perderse: el de las propias bases de esa izquierda, proclives a actuar como dinamizadoras de nuestra sociedad. Si este potencial queda reducido a la lógica de las cuotas de poder, el resultado será una regresión aún mayor de todo cuanto significa la izquierda de este país.

Se logrará un avance social y político para toda la izquierda si aprendemos una lección importante: que hay que escuchar. En especial lo que nos llega de los Movimientos Sociales y al mismo tiempo dialogar con ellos con un lenguaje claro y unívoco, de igual a igual.


Porque un socialismo que escucha puede llegar a ser de nuevo una fuerza imparable, evitando así que fuerzas políticas emergentes como Podemos que han cubierto el espacio que lamentablemente hemos abandonado, puedan resultar un espejismo más próximo a movimientos populistas que a la izquierda histórica transformadora. Ese peligro sólo se evitará desde una profunda transformación del socialismo de nuestro país. 

Ahora es el momento. Ahora o nunca.

miércoles, agosto 13

Rajoy, el azote de la ciudadanía


Artículo publicado en DEIA el 13 Agosto 2014

Cuando en 2011 el PP ganó por mayoría absoluta las elecciones generales y Mariano Rajoy accedió a la Presidencia del Gobierno, las gentes de la izquierda recordamos los negros años de la era Aznar, en especial los cuatro últimos en los que las agresiones a los derechos de nuestra base social fueron continuos.

Como aquella vez llegaban al poder por los propios errores de un socialismo desnortado, que había perdido su ubicación histórica contagiado por los cánticos de sirena que desde los poderes fácticos le llegaban. La manida frase de “gobernar para todos los españoles” escondió en la parte final del mandato Zapatero “gobernar para la troica” y hacer que lo que se dictaba desde el FMI o el Banco Europeo, o lo que aún resulta peor escuchando a Botin y sus secuaces.

Zapatero, que debió dar un paso atrás un año antes cuando se dio cuenta (¿o quizás no?) que ya no podía gobernar con criterios progresistas, sino que la crisis le conducía a tomar decisiones contrarias a sus principios, se retiró dejando un escenario de tierra quemada en la izquierda y en especial en su partido mayoritario, el PSOE, después de la toma de decisiones muy impopulares que le pusieron a su electorado en contra.

Así el PP accedía con las manos libres para hacer lo que realmente ha hecho. Si la izquierda ha comenzado este camino, lo lógico es que nosotros lo continuemos hasta sus últimas consecuencias. Aunque la realidad es que habiendo sido así en lo económico, también lo ha sido en lo social desmontando todo el entramado de derechos creados en la época socialista.



Quizás el electorado pensó a la hora de emitir su voto que para hacer políticas de derecha ya estaba la derecha y que era preferible el original que una mala copia.

De inmediato el recuerdo de la negrura de la última parte del mandato Aznar se ciñó sobre nuestro país. Todos temíamos que se repitiera, lo que casi nadie sospechaba es que se superara y que una situación de injusticia, de profunda injusticia nos invadiera, nos dominara.

Eso es lo que está ocurriendo, a los tres años de mandato Mariano Rajoy está dejando por bueno al José María Aznar más terrible. Además en sus últimas intervenciones la sensación que transmite es que o miente o se equivoca, aunque en realidad resulta más condenable lo segundo que lo primero, porque demuestra incompetencia y eso es terrible si el sujeto es el Presidente de Gobierno.

Recientemente en la escuela de verano del PP Rajoy afirmaba solemnemente: “España es uno de los primeros cinco países del mundo donde más ha aumentado la renta per cápita en los últimos 50 años.” ¿Error o mentira?”, quiero pensar que lo primero aunque resulta preocupante que nuestro presidente haga gala de una ignorancia tan evidente y si no que se lo pregunten a países asiáticos como  China, Japón, Corea del Sur, Taiwán o Singapur, solo por poner algún ejemplo.

La ignorancia de Rajoy, o quizás de quienes le escribe sus discursos aunque sería al menos deseable que él mismo los supervisara, genera desconfianza pero lo es aún más el exceso de triunfalismo que derrocha en sus últimas intervenciones. “Hemos saldo de la crisis” o “ya todo va a ir bien”, parece expresar cada vez que le ponen un micrófono cerca. Pero parece evidente que no es así y para averiguarlo que se dé una vuelta por la calles de nuestras ciudades, de nuestros pueblos y pregunte al personal. Quizás alguna o alguno hasta le escupa en la cara.



Es cierto, entre otras cuestiones porque era imposible estar peor, que algún atisbo de salir del profundo pozo en el que nos encontramos se intuye en la lejanía, pero también lo es que todavía no lo perciben las capas populares, entre otras cosas porque su política económica basada en los recortes de los derechos laborales y sociales básicos nos ha llevado a una situación límite. Como ejemplo merecería la pena recordar algún dato demoledor:

- El número de horas de trabajo ha caído en 3,86 millones de horas respecto al año pasado
- Al tiempo el número de horas de trabajo por trabajador ocupado ha pasado de 35,5 horas hace un año a 35 ahora
- La capacidad productiva en el Estado ha descendido un 2,4% del primer al segundo trimestre de 2014
- El desempleo en menores de 25 años ha crecido en 6.478 personas en julios respecto al mes anterior
- Los contratos en prácticas y de formación han aumentado un 55% en un año
- Los márgenes empresariales han crecido un 6% y los salarios han caído una media del 2,4%

Rajoy, el PP y su gobierno ha tenido el dudoso honor de dejar nuestro país en tres años peor de lo que lo dejó Rodríguez Zapatero, no sólo en lo referente a la macro economía, también a la micro economía y a los derechos fundamentales.

Se podía haber afrontado la salida a la crisis favoreciendo antes el interés de la ciudadanía que de los poderes financieros, antes el interés de los más desfavorecidos que de la Troika que nos ha impuesto sus medidas de ajuste draconianas, o manteniendo a salvo a una clase media que a precarizarla y proletarizarla. Pero el PP, Mariano Rajoy y su gobierno han optado por las segundas opciones dejando nuestro país como un erial, un lugar absolutamente estéril, arrasado.

La historia juzgará este trienio (aún le falta un año de mandato) pero probablemente se le conocerá como el “trienio negro de Rajoy” y no parece que ni él ni sus asesores tengan la más mínima intención de variar su rumbo, absolutamente embobados con los cánticos de sirena que les llegan desde el oráculo de la gran banca, de los informes que le remiten la CEOE o los grandes poderes financieros. Aquellos que antes de empobrecerse con la crisis la han convertido en una fuente de ingresos y beneficios. Hoy existen muchos más pobres que el 2011, pero también los ricos son inmensamente más ricos que en esa fecha. Esa es la brutal paradoja.



Lamentablemente ha sido posible por la aquiescencia, la ausencia e incluso la complicidad de una izquierda paralizada, incapaz de reaccionar ante las mayores agresiones a las capas populares de nuestra reciente historia. Una izquierda que ha tenido los oídos sordos a las movilizaciones que se estaban produciendo en esa sociedad, sin darse cuenta que algo se estaba produciendo en el seno de su magma, hasta que ha emergido, como si de una erupción de un volcán se tratara un fenómeno como Podemos, que amenaza con dinamitar el viejo esquema de partidos imperante.

Pero aún existe un elemento más a la hora de definir el mandato de Rajoy como el más terrible y devastador de los últimos decenios: la corrupción. Cierto es que no cabe responsabilizarle de todo lo que en estos instantes está emergiendo, porque muchos de estos hecho se venía gestando desde años antes, pero sí de que ha sido con su presencia en las instancias de poder del PP donde se han gestado.

No sólo en el PP, también en el PSOE (el caso de los ERE de Andalucía resulta especialmente significativo), en CiU, e incluso en Izquierda Unida. Nadie se ha librado de la mancha de chapapote de la corrupción, hoy la segunda preocupación de la ciudadanía después del paro, incluso hasta los sindicatos CC.OO. y UGT.

A los famosos casos Gürtel, Bárcenas, o Blesa, por citar los más conocidos, se une ahora el de la saga Pujol. Temas que desgatan de manera impresionante la política, alejando a nuestros ciudadanos de ella y creando estados de desconfianza que tardaremos probablemente decenas de años en recuperar.



El trienio Rajoy pasará pues a la historia como el más duro para los más necesitados, donde la crisis pisó fondo, los derechos sociales fueron masacrados, cuando los mayores ajustes y recortes se produjeron en el Estado de Bienestar, sanidad, educación, servicios sociales, record del paro, o inseguridad e inestabilidad laboral. Paro también donde la corrupción política apareció en toda su dimensión, con toda su fuerza para vergüenza de propios y extraños. Incluso donde se dio la vergonzosa cifra de mayor número de suicidios de nuestra historia.

Por eso ha sido, es y será Rajoy el azote de la ciudadanía, el Atila español, aquel que donde su caballo pisó, donde cada medida que tomó, ya no volvió a crecer la hierba.

Tengamos la esperanza de que solo nos quede soportarlo un año más y que en 2015 se produzca el cambio deseado.


sábado, agosto 9

“True detective”, una pesadilla fascinante.



El azar, el destino a veces se cruza en nuestro camino en esto tan complejo que es vivir. Incluso en cuestiones tan simples como las que voy a comentar. Lo realmente difícil es descubrir qué hay detrás de esos extraños recovecos que el azar te hace descubrir.

Escuchando como cada fin de semana este extraordinario programa, que vuelvo a recomendaros ahora, TOMA UNO que dirige y presenta un icono de la radio musical: Manolo Fernández, escuché una bellísima canción llena de matices inquietantes, “Far from any road” de The Handsome Family. Permitirme reseñar su letra, porque creo tiene mucho que ver con lo que descubrí a continuación:

Desde el polvoriento sol de Mayo, su acechante sombra crece oculta en las ramas del cresoto venenoso. Lentamente ella alza sus espinas hacia el sol hirviente y cuando toco su piel, por mis dedos corre su sangre. En el silencioso atardecer, bajo una inflamada luna de plata,  vine caminando con el viento para ver la flor de cactus. Extrañas manos me detuvieron, la acechante sombra bailó, caí ante la espinosa maleza y sentí sus manos temblorosas. Cuando la última luz caliente las rocas y las serpientes de cascabel aparezcan, los gatos monteses vendrán a llevarse  tus huesos. Elévate conmigo para siempre al otro lado de la silenciosa arena, las estrellas serán tus ojos y el viento serán mis manos”



Extraña e inquietante letra, al igual que su ritmo, incluso las voces que la cantan. “Lejos de cualquier carretera”, un título especial, para una canción especial que me llevó a una serie televisiva especial, “True detective”.

Tradicionalmente desconfío de los productos televisivos que suelen ser de usar y tirar, de ver y olvidar. No es este el caso, “True detective” te atrapa, te hipnotiza  desde su cabecera, una de las más bellas que hayas visto. Te atrapa esa canción, como los impactantes diez primeros minutos, por no citar el magnetismo de sus dos protagonistas, Woody Harrelson y en especial un inmenso Mattew McConaughey, un actor que consideraba intrascendente pero desde que le vi en “Dallas Buyers Club” sigo con interés sus pasos. En esta serie simplemente se sale dando vida a un complejo personaje, lo que expresa por dentro y por fuera este hombre desesperado, extraño, pero profundamente lúcido, heroico y trágico está más allá de la admiración.



Comencé a ver sus primeros minutos y no pude dejarlo hasta pasadas tres largas horas y ayer me levanté ansioso de ver el resto. Aún me queda el final para hoy pero a cada instante que pasa se acrecienta la sensación de estar viendo una joya cinematográfica, una de esas raras obras de arte que a veces el destino, nuevamente el destino, cruza en tu camino.

Habla de una problemática densa y profunda, dolorosa a menudo, como lo son sus personajes por separado y en su propia relación, de su psicología y te va entrelazando como en una tela de araña hasta sucumbir a sus efectos, en algunos instantes embriagadores. También te enseña, como señalaba el coronel Kurtz en Apocalypse Now, el horror, o la maldad. El horror que es capaz de diseñar el ser humano, produciéndote escalofríos en algunos momentos, o quizás en muchos.

Da para mucho esta serie, desde las profundas reflexiones de  Rust Cohle, su lucidez a veces hiriente, hasta la fotografía, su banda sonora por momentos tenebrosa y provocadora, las relaciones humanas que expone, la trama confusa, o momentos como el final del cuarto capítulo, seis minutos que te dejan sin aliento totalmente pegado a tu sillón. También sus lapidarias frases metafísicas  que cada tiempo pronuncia, como si fueran migajas de pan en el camino que te obligan a seguir su ritmo. 

"Creo que la conciencia humana es un trágico paso en falso en la evolución", o "En la eternidad, donde no existe el tiempo, nada puede crecer, nada puede llegar a ser, nada cambia. Por eso la muerte creó el tiempo, para cultivar las cosas que matará". Nuevamente la profunda complejidad de un personaje que te seduce desde el primer instante que lo ves.



En resumen, hoy veré el final de su primera temporada, la segunda está en el aire todavía, pero estoy convencido que ya me ha dejado huella, que la recordaré largo tiempo y probablemente volveré a verla para captar aún con mayor precisión todos sus matices. Hay pocas cosas en un mundo demasiado lleno de elementos vacuos, vulgares, intrascendentes que te impacten, “True detective” es una de ellas. No dejéis de verla amigas y amigos, no os la perdáis, es una pesadilla fascinante que después echaréis de menos.


jueves, agosto 7

El futuro de la izquierda o la izquierda del futuro



Mucho se está hablando en los últimos días, especialmente a raíz de ciertos comentarios de una mediática compañera, si Izquierda Socialista está, o debe estar en un proceso de escisión del PSOE para crear un frente de izquierdas con Podemos, IU y Equo.

Cuando en 1990 un grupo de ex militantes del PCE a través de la Fundación Europa liderada por Enrique Curiel nos afiliamos al PSOE, lo hicimos pensando y defendiendo que debía ser la “Casa común de la izquierda”. Lo pensaba entonces y lo sigo pensando ahora, a pesar de la difícil travesía del desierto que estas tesis están teniendo que pasar hasta el día de hoy.

Siempre he pensado que suponía una falta de energía y de inteligencia ver a una izquierda dividida y a menuda incluso confrontada, en beneficio de una derecha en la que a pesar de existir las mismas o parecidas diferencias de matiz que entre nosotros, ha sabido aparcarlas para su propio beneficio. El suyo y el de su base social.



Por eso defendía y defiendo un PSOE perfectamente situado en la izquierda en el que quepamos todas y todos, un PSOE al servicio de nuestra base social que en un alarde de imaginación, audacia y generosidad sea capaz de construir una nuevo edificio, no ya de habitaciones en una misma casa, sino de casas en un mismo edificio en donde todas las corrientes de la izquierda transversal se encuentren cómodas.

De acuerdo que no parece ser ese el camino iniciado en nuestro reciente 39 Congreso, pero sí constato que un nuevo fenómeno se ha producido en su interior por el cual su ala izquierda, tradicionalmente marginal, marginada y minoritaria, ha emergido con fuerza situándose incluso en el horizonte de poder ser mayoritaria.

Ese es el camino a recorrer. No ya convertir Izquierda Socialista en una corriente importante que se escinda una vez conseguido ese propósito, con el fin de buscar puntos de encuentro con el resto de la izquierda fuera del PSOE, sino antes al contrario, desde el seno de ese nuevo PSOE ser capaces de que nuestras tesis, defendidas con brillantez por nuestro candidato José Antonio Pérez Tapias, se impongan y así convertir nuestro partido en el referente de una izquierda ahora totalmente indefensa, desnortada y dividida. Con lealtad, por supuesto, pero también con claridad, yendo de frente con nuestras ideas. Uno debe respetar los resultados, las decisiones, pero también seguir defendiendo sus tesis aunque hayan sido derrotadas.



Es cierto que el fenómeno Podemos puede ejercer una efecto deslumbrador en alguna compañera con ganas de notoriedad, incluso que ese efecto pueda estar afectando a la táctica actual de IU, pero se nos debe de exigir algo más: un análisis que conduzca a una toma de decisiones que contenga elementos estratégicos, de largo alcance.

Podemos nos ha demostrado algo que ya muchos apuntábamos, el alejamiento de una parte de la izquierda de su base social, la miopía y la sordera a la hora de contemplar los movimientos sociales que se estaban dando y la necesidad de adaptar nuestras herramientas, nuestros modelos de partido a los nuevos tiempos.

Hagámoslo. Hagámoslo especialmente en el PSOE, o al menos impulsemos desde IS que se haga, como hemos venido defendiendo en la campaña de primarias. Lo que debe ser nuevo no es el logo, o la imagen del partido, o de su líder, debe serlo su proyecto político y su modelo de partido, esa herramienta con la que debemos transformar la sociedad. Podemos nos marca un camino, que por cierto ya estaba inventado, ya lo recorríamos antes algunos, pero no hacia ellos, sino hacia nosotros.



Ahora el trabajo de IS debe ser intentar impregnar al PSOE de nuestras tesis, fortalecerlo con nuestra nueva energía, no al revés. Ser capaces de primero unificar a la izquierda que existe en su interior para luego contagiar al resto de esa ideología, que cada día que pasa se hace más necesaria, más imprescindible. En definitiva no que desde el PSOE miremos a otros, sino que sean los otros quienes nos miren a nosotros.

En Septiembre tenemos la oportunidad de, sin falsos personalismos estériles, sin ambiciones paralizantes, con trabajo, audacia y generosidad construir ese nuevo proyecto, ilusionar a nuestra militancia, para luego volver a ilusionar a nuestra ciudadanía.

Ese es nuestro reto para que de nuevo el PSOE pueda ser la “Casa común de la izquierda” que algunos añoramos.

Ahí estamos, ahí estaremos.


martes, agosto 5

“Trece rosas rojas”: Por siempre en nuestra memoria



Artículo publicado en PUBLICOSCOPIA el 5 Mayo 2014

Este martes 5 de agosto se cumplen 75 años del fusilamiento de las conocidas como las 13 Rosas Rojas, jóvenes mujeres, la mayoría de la JSU (comunistas), que fueron condenadas por los tribunales franquistas. El expediente 30.426 agrupaba, además las causas, idénticas, de dos mujeres más, Antonia Torres y Julia Vellisca, y los de 53 varones, acusados también de cometer “actos delictivos” contra el orden social y jurídico de la nueva España y por haber pertenecido a la JSU, al PCE o a la UGT durante la República.

Todos murieron esa misma madrugada fusilados en las tapias del cementerio del este de Madrid. El Consejo de guerra, celebrado escasamente 48 horas antes, los condenó a la pena máxima por rebelión militar; no tuvieron tiempo de solicitar clemencia (inimaginable entonces la revisión de la sentencia). De las 13 mujeres, siete de ellas eras menores de edad.

Las Trece Rosas fueron Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas y Luisa Rodríguez de la Fuente. En realidad las mujeres fusiladas fueron catorce, porque a las anteriores debe sumarse Antonia Torres, cuyo fusilamiento se ejecutó el 19 de febrero de 1940.



75 años de una venganza cruel que se sumaba a todas las que se desarrollaron en aquel terrible instante de nuestra reciente historia. Reciente porque 75 años es muy poco tiempo, pero a veces olvidada historia, en especial por quienes les interesa borrarla de un plumazo, aislarla del devenir de nuestro pueblo.

Quienes desde el poder intentan potenciar o bien una amnesia colectiva o un “revisionismo” manipulador, pero no son conscientes de que aún existimos gentes que no vamos a permitir que esto ocurra, que alzaremos nuestra voz, aunque algunas ocasiones apenas susurrando, en recuerdo de aquellos hechos, en homenaje a aquellas víctimas inocentes.

"Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar… Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia". Fueron éstas las últimas palabras que dirigiría a su familia una muchacha de 19 años, Julia Conesa. 



Esa última frase fue la que inspiró un emotivo documental titulado de esta manera. Por supuesto que no Julia Conesa, ni tu nombre ni el del resto de tus compañeras jamás se borrará de la historia, al menos mientras existan quienes como el que escribe estas líneas os recuerden, recuerden la crueldad de los vencedores, porque: ¿qué mayor crueldad que asesinar al amanecer a 13 jóvenes inocentes solo por pensar diferente? No os asesinaron por cometer un delito, lo hicieron por vuestros pensamientos, por vuestro compromiso ideológico, mucho más peligroso a sus ojos fascistas, también porque eráis jóvenes y mujeres. Creyeron así que darían un ejemplo, que aterrorizarían de esta manera, pero no lo consiguieron, la lucha continuó y aún continúa.

No deseo con estos argumentos revivir un espíritu revanchista, no es esa mi intención, sólo reivindicar la memoria histórica, nuestra memoria histórica, porque un pueblo que olvida la suya está condenado a repetirla y ésa, precisamente ésa jamás debemos permitir se repita.

Tampoco desde el rencor, más aun recordando las últimas palabras de otra de esas trece rosas rojas, Blanca Brisac, que escribía a su hijo esa noche ya en capilla: "Voy a morir con la cabeza alta. Sólo te pido… que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor…” Emocionan estas palabras sabiendo que las escribía quien unas horas más tarde iba a ser fusilada injustamente. Las retomo y hago mías, perdonar está perdonado, pero olvidarlo, jamás!

Hoy es el aniversario de aquel acto de barbarie, hoy os recordamos “Trece rosas rojas”, con cariño, con respeto, con emoción y maldecimos a vuestros verdugos y a quienes intentan eliminaros una segunda vez, a quienes intentan ocultar vuestro ejemplo de valentía, de dignidad. Perdón no es olvido, ni tampoco contener los sentimientos, ni apagar las pasiones, por eso los maldigo, hoy y siempre.

Esta noche volveré a recordaros, veré la película realizada con vuestra historia, quizás alguna lágrima aflore por mis secos ojos y allí donde estéis saber que aunque no exista nada después de la muerte, estaréis siempre en nuestra memoria, en nuestro corazón.

Descansar en paz, amigas, compañeras, camaradas….


viernes, agosto 1

Dos días de Julio: De la pasión, a la desilusión, el desencanto, indignación, para terminar en recuperación y futuro.



He decidido esperar unos días para evitar que mis pasiones desatadas, pudieran nublar la lucidez que se le exige a esta reflexión sobre lo ocurrido en el PSOE los pasados 25 y 26 de Julio. Dos días intensos llenos de acontecimientos y también de sensaciones y sentimientos.

El largo y caluroso debate habido el viernes entre los grupos de apoyo  a José Antonio Pérez Tapias, una parte importante perteneciente a IS pero también otra que no, nos hizo salir hacia el congreso llenos de ilusión y pasión. Ilusión porque algo nuevo comenzaba a emerger, algo que allí quedamos en consolidar el próximo Septiembre. Pérez Tapias y sus propuestas habían servido como revulsivo para despertar, unir, ilusionar a movimientos dispersos de la izquierda del PSOE, incluso a quienes nos han ido abandonando durante los últimos tiempos desmoralizados con la deriva de un socialismo demasiado indiferenciado del PP. Pasión que despertaba deseos de pelear por una izquierda consolidada, transversal, plural, que sea capaz de poder ser mayoría en un próximo futuro.



Para ello en septiembre deberemos poner dosis enormes de imaginación, audacia y sobre todo generosidad, para que nazca algo nuevo, ilusionante que permita a todas y todos encontrarnos cómodos en su seno. IS es quizás un traje demasiado estrecho, con la imagen de residual, minoritario y en algún momento del pasado complaciente que puede no servir para ese futuro. Por eso se  reclama generosidad a la hora de construir un nuevo proyecto, se llame como apuntaba el propio Pérez Tapias en un reciente artículo Socialista de Izquierda, o de otra manera. Una especia de nueva “casa común” de TODA la izquierda de dentro del PSOE, que además permita un diálogo fluido con la de fuera (Podemos, IU, Bildu, ERC etc.)

Así nos encaminamos el sábado al Hotel donde se iba a desarrollar lo que podía ser un 39 Congreso histórico, algunos incluso soñábamos con un nuevo Suresnes. Error, grave error, lo acontecido allí, al menos desde lo que yo palpé, fue un “más de los mismo” imposible de ocultar incluso con el esfuerzo de marketing que se utilizó. Ni siquiera el entusiasmo forzado de sus incondicionales, evitó la sensación de que volvíamos a cometer los mismos errores, los mismos déficits democráticos, comenzando porque quien allí mandaba realmente lo dejó meridianamente claro desde el inicio. La intervención con la que Susana Díaz abrió el congreso, ni por su forma, duración, ni por el fondo, fue puramente protocolaría como se le debía de exigir, sino una más propia de un líder que exponía su programa. Si yo hubiera sido Pedro Sánchez me habría indignado, aunque supongo que él no dadas sus dependencias. Comenzar su andadura como SG del PSOE con esa sensación de tutelaje, que luego quedó patente también en la elección su ejecutiva, resulta una mala noticia, muy mala, para nuestro partido.



Lo que ocurrió después resulta más propio de una película de terror. Desde la falta de diálogo, de integración de los seguidores de Madina y Pérez Tapias, hasta la propia constitución de una ejecutiva plagada de dinosaurios políticos, de gentes que había que colocar de alguna manera y de parámetros territoriales y no ideológicos.

Que gentes como Patxi López, Pere Navarro, César Luena, o lo que es peor Roberto Jiménez, que han llevado a nuestro partido en sus lugares de origen casi a la extinción estén ahí, no sólo abre las carnes a las gentes sensatas de dentro y fuera, sino que además resulta un error de consecuencias incalculables.



Después de esa jornada la pasión del viernes se convirtió en desilusión, en decepción, aún más después de los debates que en el seno del numeroso colectivo de apoyo a Pérez Tapias, por encima del centenar, se dieron sobre si entrar o no en la lista al Comité Federal después de la marginación y la falta de respeto demostrada por Sánchez y su equipo sobre la hipotética integración en la Ejecutiva Federal. Ningunearnos en este tema debiera haber invalidado cualquier atisbo de participación. Lamentablemente no fue así y después de comportamientos que debieran alejarse de nuestra praxis política, un cierto oscurantismo, e incluso quizás algún chantaje, la decisión por poca diferencia y con el ambiente caldeado fue participar con 9 compañeras y compañeros. Una pírrica victoria más aún después de conocer que se pasaba de elegir 70 miembros como estaba previsto a nada menos que 109, con lo que nuestro porcentaje quedaba en los mínimos admisibles. Nuevamente decepción y desmoralización y algún abandono, aunque por mi parte he pasado página de manera definitiva justo en el instante de tomar una decisión, que aunque no comparto, acato y respeto.

El balance por tanto de ese día de cónclave, resultaba decepcionante en todos los terrenos posibles del análisis político y en algunos del personal. En lo positivo haber luchado junto a gente excepcional y al lado de un político de altura, una de esas “rara avis” que de vez en cuando aparecen en el desértico panorama político actual: José Antonio Pérez Tapias. Afortunadamente él mantiene la bandera erguida recordándole desde el primer instante a nuestro flamante SG sus compromisos incumplidos, el abandono de las primarias, el desvarío ante la situación en Catalunya, olvidarse rápidamente del llamado al giro a la izquierda, insistiendo en un centro ya inexistente. Leer las declaraciones de PS después del rápido “síndrome de Estocolmo” que le ha producido sus entrevistas con Rajoy y Felipe VI nos abren las carnes a las gentes de izquierda que aún habitamos el PSOE. Decir que “estoy dispuesto a pactar con Rajoy lo que sea beneficioso para los españoles” recuerda demasiado a la temido “gran coalición”. Ante eso Pérez Tapias sale con rapidez para mantener vivas las esperanzas de un PSOE a la izquierda.



Después, la vuelta a casa, la recuperación física y mental, lamerse las heridas preguntándose si merece la pena seguir en la lucha, o si simplemente este partido no tiene remedio y acababa de firmar su sentencia de muerte.

Creo sinceramente que la gente más lúcida es consciente, que de lo salido de allí no sirve para responder a las demandas de nuestra base social. Acabar de un plumazo con las primarias, lanzar mensajes vacíos de contenido y sólo marketing de poca altura, no resultan suficientes para salir de nuestra situación de coma inducido. Somos conscientes de que en Mayo nos espera un nuevo batacazo y quizás algún estratega ya lo contemple, pensando que la nueva solución de emergencia se llamará entonces Susana Díaz, a quien todos mirarán como última salvación para las generales. El problema será si, consolidada esa hipótesis, la debacle se produce de nuevo.

Para entonces y ese es el trabajo que nuevamente me saca de la depresión y el hastío, de la desmoralización y me recupera para esa nueva batalla, la izquierda debe estar ya organizada, fortalecida, que ese nuevo proyecto de Socialistas de Izquierda o como quiera denominarse pueda ser, ésta vez sí, la salvación del PSOE antes de su inexorable extinción. Que la izquierda por fin lidere el partido en torno a un José Antonio Pérez Tapias que ha dado pruebas suficientes de saber hacerlo, de saber conectar con las demandas de nuestra base social.



Ese ingente trabajo necesita de dosis profundas de audacia, imaginación y generosidad, mucha generosidad para ser capaces de abandonar los lugares acomodados en un pequeño lugar, en una pequeña aldea, para trasladarnos a otro más amplio, confortable, novedoso y luminoso donde podamos compartir, encontrándonos tod@s cómod@s, con el resto de compañer@s de la izquierda esa última batalla. Un proyecto que nazca con esperanzas de ser mayoritario, primero en el PSOE y luego en la sociedad. En eso vamos a estar los próximos meses, por eso termina el título con "recuperación y futuro"………………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN, actual militante del PSC)
Villava-Atarrabia 1 Agosto 2014