miércoles, febrero 26

¿Debe intervenir la ONU como apoyo al tocado proceso de paz?



El fiasco de lo ocurrido con la Comisión Internacional de Verificación el pasado viernes, que ETA haya sido tan parca en su movimiento, a pesar de ser unilateral como se le viene reclamando, ha conseguido dos efectos: desprestigiar, desactivar a la misma y crear una gran desconfianza incluso en el mundo de la Izquierda Abertzale.

Que nadie esperaba, al menos los que sabemos de qué va la cosa, un desarme total y absoluto resulta evidente, pero de ahí a un gesto tan light, tan descafeinado, incluso con movimientos infantiles como después de enseñar el mini arsenal llevárselo, va un mundo. Un mundo de desánimo y desmotivación en quienes llevamos años construyendo puentes para la paz.



Pero no podemos, no debemos pararnos, hay que seguir trabajando buscando trayectos imaginativos, audaces cuando se taponan por los que vamos caminando, por eso una solución que nadie se atrevería a desactivar, a descalificar, sería que alguien, quizás una organización con prestigio (aunque en este empeño haya quedado “tocada”) como Lokarri, con el amparo y apoyo del gobierno vasco a través de su secretaría de paz y convivencia, solicitara la mediación de la ONU, el organismo internacional con más prestigio en conflictos internacionales, para que interviniera en la verificación, recogida e inutilización de todo el arsenal que ETA tiene en su poder. Que se implicara fijando plazos concretos que debieran ser no superiores a seis meses para evitar la coincidencia con las elecciones municipales del próximo año, porque ya sabemos que en periodo electoral los partidos se mueven con más cautela.

La intervención de la ONU en este complejo tema garantizaría la aceptación de todas las partes, incluido el gobierno español. ¿Alguien se imagina a Rajoy y su gobierno negándose a la intervención de la ONU?



Sería muy positivo que la implicación del Gobierno Vasco contara con la complicidad del otro gran partido de ámbito estatal, el PSOE, para que la presión sobre el PP fuera absolutamente incuestionable. La ciudadanía española también vería con agrado que la solución de este espinoso tema fuera a través de esta prestigiosa organización internacional. Que gentes con el prestigio y experiencia de Jonan Fernández y Paul Ríos intervinieran de manera activa en su gestión.

Solo faltaría la aceptación de ETA, que de hacerlo también se vería presionada por el foco internacional y más al ser consciente del tremendo error cometido el pasado viernes que le ha dejado en absoluta soledad.

Exploremos esta solución, porque quizás sea la última que tengamos para evitar que el tema se enquiste y provoque reacciones impensable, peligrosas.


A través de estas líneas en mi sancta sanctorum ofrezco esta imaginativa propuesta que quizás desbloquee la situación actual de peligrosa paralización, para ofrecer alternativa al callejón sin salida al que nos ha conducido la torpeza de ETA.

El PSN-PSOE en su dilema



Artículo publicado en DEIA el 26 de Febrero 2014

La sorprendente decisión tomada por el PSN y anunciada a bombo y platillo por su desprestigiado Secretario General, Roberto Jiménez, de solicitar la inmediata dimisión de la Presidenta del gobierno de Navarra, Yolanda Barcina, antes del próximo 3 de Marzo y en caso contario presentar una moción de censura contra ella y su gobierno abre la caja de pandora en ésta convulsa Comunidad Foral.

Ese era el titular, el inicio y el posible final, pero entre ambas circunstancias se esconden una serie de recovecos legales, jurídicos y políticos algunos de los cuales pueden condicionar su resultado.

Porque una de las condiciones expuestas por Jiménez es la necesidad previa de que la comisión de investigación parlamentaria abierta, aclare y demuestre la veracidad de las graves acusaciones que la anterior directora de hacienda Idoia Nieves, ha vertido sobre la consejera Lourdes Goicoechea.

Sin dudar de esas acusaciones sorprende que en un tema infinitamente más grave como fue el asunto de la CAN, Jiménez no hubiera sido tan contundente en la aprobación de una comisión de investigación y posteriormente aprobando la moción de censura presentada.



A menudo da la sensación de que algunos, por no decir todos, dirigentes políticos se piensan que la ciudadanía es tonta, que no se da cuenta de las triquiñuelas, de las incongruencias existentes en su actividad política, pero eso es porque hablan poco y escuchan menos a las gentes del pueblo llano.

Pero por encima de estas reflexiones previas parece evidente que o dimite Barcina, cuestión muy improbable a la vista de cómo se van desarrollando los acontecimientos, o el PSN (es mejor hablar con propiedad para evitar los temas personalistas cuasi populistas de “el partido, el país, soy yo”) debe presentar de inmediato la moción de censura, para una vez aprobada consensuar con el resto de grupos de la oposición un gobierno de transición, que nos lleve a una elecciones anticipadas coincidiendo con las europeas del próximo 25 de Mayo.
Ese es el panorama que el 98 % de la población navarra vislumbra actualmente. Lógicamente para que esa propuesta sea viable se necesita el apoyo de Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra y claro está de la “bicha”, Bildu. Pero parecía evidente al inicio que el PSN contaba con el OK de Ferraz (no estamos para más bromas como las de 2007) y que aceptaban esa premisa, o sea contar con la Izquierda Abertzale para llevar adelante ese diseño.



Aunque la ceremonia de la confusión de nuevo nos envolvió al escuchar a la  vicepresidenta del PSOE, Elena Valenciano, mano derecha de Rubalcaba y por tanto su portavoz real, descolgándose planteando que con Bildu ni a heredar. De nuevo zozobra, despiste, decepción. ¿Quizás maniobra de engaño, de despiste?
Mucho se habla en los últimos tiempos del desprestigio de la política, de la pérdida de confianza, de credibilidad de la ciudadanía sobre una noble práctica y todos se empeñan en hablar de la necesidad de recuperarlas y especialmente la dignidad. Pues la primera norma para conseguirlo es que cosas así no sucedan. Que cuando un dirigente político plantee algo sea verdad, que no exista ninguna duda de que eso se va a realizar y que lo dice con autoridad.

A partir de ahora pueden ocurrir, simplificando, dos cosas. Que se cumpla lo ofertado públicamente, moción de censura con votos suficientes para ser aprobada, nuevo gobierno de transición con las mismas premisas y convocatoria de elecciones anticipadas el 25 de Mayo. O bien que todo sea un bluf, una maniobra oscura que nos lleve a continuar, aunque sea con leves retoques, con la situación actual.

En el segundo caso debería suponer, si existe un mínimo de dignidad, una consecuencia como la que en 2007 hizo despedirse de la política a una persona valiosa, honesta como Fernando Puras, que se ganó el respeto de una sociedad indignada con lo que había ocurrido. Por tanto Roberto Jiménez y el resto de las compañeras y compañeros de la dirección, todos los que nos han llevado a esta encrucijada ilusionante debieran hacer lo mismo: irse a casa, a sus puestos de trabajo en la sociedad. Porque nos estamos jugando el poco futuro que han dejado a un partido de larga tradición democrática, repleto de gentes honestas y que a menudo no merece ser dirigido de esa manera.



Lógicamente algunos compañeros y compañeras, muchas de ellas injustamente tratadas, con incomprensiones y malentendidos, (posiblemente será imprescindible revisar y corregir ciertas decisiones tomadas con altas dosis de todo ello), llevamos años defendiendo la necesidad de un diálogo fluido con el resto de las izquierdas de esta compleja comunidad. Un diálogo transversal, plural, que conduzca a la posibilidad de acuerdos como los que estamos hablando. La desaparición de hecho de la violencia de ETA, avala esa posibilidad. La decisión mostrada el pasado viernes por parte de ésta de desarmarse en un plazo breve resulta aún más favorable. Es tiempo de defender sin pudor, con valentía y generosidad que eso no solo es posible sino que además resulta necesario para garantizar un futuro más justo y democrático. Que la izquierda transversal, estatal o nacionalista estamos condenados a entendernos, incluso a gobernar juntos en el futuro próximo.

La inmensa marea de cambio que el sábado inundó las calles de la vieja Iruña supone un punto de inflexión. Allí gentes del socialismo, del nacionalismo, de diferentes procedencias ideológicas, aunque mayoritariamente de la izquierda transversal, gritamos juntos a favor de un cambio, de unas elecciones anticipadas. Si alguien, especialmente de ésta ideología, osara contravenir éste mandato estará condenado a su extinción.



No sabemos qué ocurrirá en el futuro, pero si como apuntan los rumores cada vez más intensos, el PSOE pone freno a la dirección tomada por el PSN de presentación de una moción de censura contra la Presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, para posteriormente dar la voz a la ciudadanía a través de elecciones el 25 de Mayo coincidiendo con las europeas, será el mayor error cometido por nuestro partido en la historia. Nuevamente se moverá por instintos oportunistas cortoplacistas ignorando el clamor popular que le lleva a decisiones estratégicas, porque nos estamos jugando no solo el futuro de Navarra, sino quizás también la existencia, la supervivencia, del propio PSN. Un partido necesario, imprescindible para nuestro equilibrio social y político.

De confirmarse ese rumor Roberto Jiménez y toda su ejecutiva deberán dejar sus cargos por dignidad, al igual que parlamentarias y parlamentarios nuevamente ninguneados por Ferraz. Será el mayor ridículo jamás hecho y un insulto a nuestra afiliación y a nuestra base social que el sábado exigió cambios radicales, reales.

Ojalá eso no ocurra en esta ocasión, al menos desde éstas líneas apuesto porque ésta vez sí será la definitiva.

martes, febrero 25

NEBRASKA, un viaje sórdido lleno de emociones.



Esta tarde en la tertulia de cine me toca presentar NEBRASKA
del director Alexander Payne autor de películas tan afamadas como “Entre copas”, “Los descendientes” o “A propósito de Schmidt” nominada a 6 oscars incluido mejor película, director, actor, actriz de reparto y fotografía. Merecidos todos ellos en especial el de Bruce Dern recuperado para el cine que simplemente lo borda y la fotografía deprimente de vital importancia en una película rodada en blanco y negro.

Payne es un directo con una gran personalidad que puede generar sentimientos encontrados, o te gusta mucho o te aburre soberanamente, pero nunca te deja indiferente, la película peca como todas las que nos vienen de EE.UU. de su excesivo metraje, le sobran 20 o 30 minutos y eso que el final es de lo mejor que tiene, el espacio donde la sensibilidad, la generosidad, se expresan con mayor intensidad. Donde te emociona.



Es un viaje sórdido y poético de un viejo con alzheimer persiguiendo una quimera y su hijo que demuestra que aún es posible que un hijo se sacrifique por su padre. Quizás debieran visionarla en las escuelas nuestros adolescentes si fueran capaces de aguantar tanto mensaje.

Historia de perdedores en la que Payne habla con gracia, patetismo, ternura, comprensión, mordacidad y unas gotas de surrealismo del desamparo de esa gente. 

Un viaje por la américa profunda, deprimida, sin concesiones con personajes patéticos y otros en cambio memorables como  el de su esposa, torrencial y vitriólica, quejumbrosa y pragmática, sabia y cínica, transgresora y clásica, más comprensiva de lo que quiere aparentar, admirablemente interpretada por June Squibb.



A pesar de su sordidez, de los paisajes caducos, desvencijados, consigue meternos en la historia y por momentos al menos a mí emocionarnos, pareciendo más una película europea que americana. Con final abierto, pero aquí sí para su consumo, lleno de esperanza, un final en cierto modo feliz. La escena del viejo Woody conduciendo por su pueblo “su” camioneta con el hijo agachado para que no le vean es genial. Él y su hijo simbolizan en cierto modo Don Quijote y su fiel escudero Sancho, peleando con molinos de viento en busca de la utopía. Una película que desde la derrota y la depresión nos lleva a la esperanza….en un tiempo donde tanto falta nos hace. Nos trae gestos solidarios como los de David de los que ya no se ven por estos lares.



Ahhh y como fondo, como salsa donde se va cociendo el guiso el alcoholismo, las humillaciones de la vida de alguien como Woody-Dern que no sabemos a ciencia cierto si está loco o cuerdo, porque la locura a veces es el estado más cuerdo de nuestro tiempo y quizás recomendable para saborear la vida y sobrevivir a ella.

Una gran película que recomiendo a quienes van al cine a algo más que entretenerse, que van a crecer como persona y emocionarse.


domingo, febrero 23

Canallas, yo os maldigo! A pesar de vosotros la paz llegará.



Paradójicamente a medida que ETA va desapareciendo, que la violencia, el chantaje, la extorsión desaparecen de nuestro país (ponga cada cual lo que desee) una parte de la sociedad influenciada por elementos deleznables de la Brunete mediática, e incluso desde el propio PP y su gobierno van radicalizando su discurso, pareciendo que no les interesa que esto ocurra, que se encontrarían más cómodos con cadáveres encima de la mesa y si fuéramos algunos en concreto mejor.

Que hayan mandado a la AN a los miembros de la comisión internacional de verificación es la gota que colma el vaso. Desde aquí no obstante mi reconocimiento a la valentía, la gallardía y la altura de miras demostrada por el Lehendakari Urkullu. Me da pena que algún dirigente de mi partido no lo hayan acompañado, eso sí hubiera sido un golpe de efecto contundente.

Les voy a contestar, con mayor respeto del que nos dispensan pero también con contundencia.



Mirar, estoy harto, harto del lenguaje belicista en un tiempo de paz. Antes lo utilizaban las dos orillas, la de los violentos y la de los demócratas, ahora sólo los segundo lo siguen empleando. Y ya no es tiempo de guerra, entiendo que haya gente que no se habitúe a este nuevo escenario, pero al menos por mi parte no voy a seguir consintiendo que nadie me dé lecciones de demócrata. Nadie!

No tenéis ningún derecho, ninguno a hacerlo, porque cuando hubo que pelearse con los violentos, con quienes les daban apoyo social y político, cuando defendían los métodos violentos, solo unos pocos lo hicimos a cara descubierta, cara a cara a pie de obra, mientras las ratas huían por las alcantarillas. Cuando hubo que pelear contra los métodos fascistas ahí estuvimos, en muchas ocasiones en soledad, lo hicimos con el franquismo, después con ETA y su entorno y ahora con los intolerantes con rasgos fascistoides que pretenden darnos lecciones desde el burladero. El toro se torea en la plaza, no desde las gradas.



Peleamos de verdad, de manera a menudo quijotesca, no hicimos toreo de salón, fue con morlacos de 600 quilos sin afeitar, no con toritos sin cuernos, nos jugamos la vida en los 60, 70 y después desde la primera línea de fuego.

Pero siempre entendimos que so debía acabar, construimos puentes con esfuerzo, con riesgo, con incomprensión, que otros dinamitaban, pero volvíamos a construirlos, así una y otra vez y ahora que son ya sólidos no vamos a consentir que nadie desde la lejanía, desde el desconocimiento vuelva a hacerlo. Nadie que intente manipular lo construido para utilizarlo con fines partidistas, para tapar sus vergüenzas, sus agresiones a la clase obrera, o sus incompetencias.

Hoy ya no existe la violencia de ETA, hoy quienes combatimos en trincheras enfrentadas nos comunicamos, entendemos, dialogamos y hasta acordamos. Hoy ya no hay más muertes, ni sufrimientos en una de las partes, pero sigue habiéndolo en la otra y eso debemos evitarlo, restableciendo normas democráticas que en aras de la lucha anti terrorista fuimos capaces de imponer.



Y claro que le pido a mi partido, el PSOE que reaccione. He hecho de emisario entre ambas orillas durante 25 años y tengo muchas vergüenzas que airear, pero no es mi deseo ahora, creo que el PSOE debe presionar al PP para que acabe con su inmovilismo repugnante. Debemos denunciar su postura canallesca, injusta, antidemocrática, porque somos los únicos que estamos legitimados para hacerlo.
ETA ha dejado de existir por la lucha de una parte, pero jamás lo habría hecho tan rápido si desde sus propias filas gentes como Otegi no hubieran tenido la valentía de plantarles cara y ganarles. Eso, al menos yo que lo he vivido en vivo y en directo se lo reconozco.


Hasta ahí puedo leer….pero antes de terminar os quiero escupir algo a la cara: sois unos canallas y desde éste mi sancta sanctorum yo os maldigo! Ahhhh y no lo vais a conseguir, porque la paz llegará……a pesar de vosotras y vosotros.

viernes, febrero 21

Un día histórico en el camino hacia la paz



(En memoria de Enrique Curiel, quién más hizo para llegar al día de hoy)

Termina el día con la sensación de haber vivido un momento histórico, aunque ésta sea una frase que por manida haya perdido en parte su fuerza.

La expectación levantada desde hace una semana sobre el anuncio de que hoy habría un gesto por parte de ETA referido a su desarme, se ha visto ámpliamente compensado.  Habrá visiones interesadas de una y otra parte, pero los que conocemos algo éste complejo proceso de paz sabíamos que no iba a ser el desarme definitivo, aunque eso se esté dando por la vía de la práctica temporal; los zulos inutilizan con el tiempo lo que guardan, los explosivos tienen una vida limitada y toda banda terrorista que se precie necesita renovar constantemente su arsenal. Estaba pues meridánamente claro que iba a pasar lo que realmente ha pasado.

¿Es importante el paso dado por ETA hoy? Por supuesto que sí. ¿Es el paso definitivo? Aún no, pero acerca de manera decisiva el proceso a su final. Es un paso más, simbólico, insuficiente para algunos, pero importante, muy importante, vital. Es una nueva demostración de que la decisión de finalizar su vida activa está tomada sin posible vuelta atrás.



Eso lo sabemos quiénes llevamos 25 años en esto, pero también lo saben los aparatos del estado, las cúpulas de los partidos, en especial el PP y el PSOE, el gobierno, su presidente Mariano Rajoy y hasta la vecina de cuarto que no tiene ni idea de este tema.
ETA ha dejado de existir ya, quedan aún un par de actos de escenificación para que su desaparición, su rendición, sea lo menos traumática (para ellos) posible. Necesitan hacerlos y los demócratas debemos permitírselo, porque si deseamos que esta paz sea definitiva debe ser sin vencedores ni vencidos, al menos en lo sociológico. 

Lo militar no existe ya porque esa parte sí ha resultado vencida, incluso por sus propios militantes, por su propia base social. Por cierto ésa a quienes se lo hemos agradecido metiéndoles en la cárcel. Otegi, Miren Zabaleta, Rafa Díez Usabiaga y el resto de quienes diseñaron y pusieron en práctica la alternativa Bateragune, que fueron capaces de imponer lo político a lo militar se encuentran injustamente en prisión y quizás el primer gesto de un estado generoso fuera darles la libertad.



¿Qué hacer ahora? Antes de nada, especialmente los demócratas y más concretamente las gentes de izquierda, debemos reconocer que desde hace más de dos años los únicos que han dado pasos han sido ellos. Sin ninguna contrapartida como les hemos venido demandando hasta la saciedad. Pero ahora eso debe ser compensado con movimientos desde el estado: la libertad de los de Bateragune ya comentada, la desactivación de los macro procesos de Segi y Herriko Tabernas a través de la absolución de todos sus acusados (que no nos digan eso de la independencia de poderes porque todos sabemos que se puede hacer), eliminar la presión policial y judicial sobre una Izquierda Abertzale plenamente integrada en la vía pacífica, democrática y por supuesto la supresión de una situación carcelaria injusta, cruel como supone la dispersión. Acercando desde ya unos presos y presas que se han comprometido con la legalidad y que deben pasar el resto de sus condenas cercas de sus lugares de origen como el resto de reclusos de éste país.

Para ello es imprescindible comenzar desactivando la campaña que desde año se ha puesto en práctica contra el proceso de paz. Una campaña de largo alcance, de calado profundo,  promovida desde el gobierno del PP en especial desde el Ministro del Interior, desde algún colectivo ultra de las autodenominadas “víctimas”, desde los medios de comunicación de la misma ideología, que ha  intentado provocar una reacción en la Izquierda Abertzale y ETA que fulminara el mismo, que arrasara las esperanzas y el trabajo de tantos años, los puentes con tanto esfuerzo construidos. 

No podemos caer en la provocación, ni tampoco consentirlo sin más. Debemos luchar por evitarlo todos juntos, los de una orilla y los de la otra porque ahora nos une un propósito común: conseguir la paz definitiva. Después vendrá un trabajo igual o más difícil: la reconciliación.



También es el momento para que el PSOE se confronte con esa campaña, reaccionando de su pasividad actual y trabaje de nuevo, como en tiempos de Zapatero, para que el proceso de paz llegue a buen puerto.

Hoy es un día histórico, pero a partir de ahora nuestra responsabilidad como demócratas, como socialistas, como gentes de la izquierda es mayor, mucho mayor. Ya no vale con el silencio que se podía interpretar como cómplice, ahora es necesaria la acción, la presión todas y todos juntos sobre el PP para que rompa su peligroso, irresponsable y por momentos canallesco inmovilismo.

En eso hemos estado 25 años, en eso estamos y en eso estaremos, porque solo gana quien resiste.






martes, febrero 18

El laberinto del PSN-PSOE



Nota previa: éste artículo fué remitido hace 5 días a la prensa local pero supongo que por motivos diversos, en cada diario de un color) se ocultó y no publicó. La libertad de expresión pasa por malos momentos en Navarra. Ahora al menos se tendrá la oportunidad de leer en mi sancta sanctorum...

La sorprendente decisión tomada por el PSN y anunciada a bombo y platillo por su desprestigiado Secretario General, Roberto Jiménez, de solicitar la inmediata dimisión de la Presidenta del gobierno de Navarra, Yolanda Barcina, antes del próximo 3 de Marzo y en caso contario presentar una moción de censura contra ella y su gobierno abre la caja de pandora en ésta convulsa Comunidad Foral.

Ese era el titular, el inicio y el posible final, pero entre ambas circunstancias se esconden una serie de recovecos legales, jurídicos y políticos algunos de los cuales pueden condicionar su resultado.

Porque una de las condiciones expuestas por Jiménez es la necesidad previa de abrir una comisión de investigación parlamentaria, aprobada por unanimidad en el pleno de éste jueves, que aclare la veracidad de las graves acusaciones que la anterior directora de hacienda Idoia Nieves ha vertido sobre la consejera Lourdes Goicoechea.



Sin dudar de esas acusaciones sorprende que en un tema infinitamente más grave como fue el asunto de la CAN, Jiménez no hubiera sido tan contundente en la aprobación de una comisión de investigación y posteriormente aprobando la moción de censura presentada.

A menudo da la sensación de que algunos, por no decir todos, dirigentes políticos se piensan que la ciudadanía es tonta, que no se da cuenta de las triquiñuelas, de las incongruencias existentes en su actividad política, pero eso es porque hablan poco y escuchan menos a las gentes del pueblo llano.

Pero por encima de estas reflexiones previas parecía evidente la tarde del miércoles que lo que iba a ocurrir es que o dimitía Barcina, o el PSN (es mejor hablar con propiedad para evitar los temas personalistas cuasi populistas de “el partido, el país, soy yo”) presentaría de inmediato la moción de censura, para una vez aprobada consensuar con el resto de grupos de la oposición un gobierno de transición, que nos llevara a una elecciones anticipadas coincidiendo con las europeas del próximo 25 de Mayo.



Ese era el panorama que el 98 % de la población navarra vislumbró esa noche. Lógicamente para que esa propuesta fuera viable se necesitaba el apoyo de Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra y claro está de la “bicha”, Bildu. Pero parecía evidente primero que el PSN contaba con el OK de Ferraz (no estamos para más bromas como las de 2007) y que aceptaban esa premisa, o sea contar con la Izquierda Abertzale para llevar adelante ese diseño.
Así nos acostamos el miércoles, pero el jueves la ceremonia de la confusión de nuevo nos envolvió. La vicepresidenta del PSOE, Elena Valenciano, mano derecha de Rubalcaba y por tanto su portavoz real, se descolgaba planteando que con Bildu ni a heredar. De nuevo zozobra, despiste, decepción. ¿Quizás maniobra de engaño, de despiste?

Mucho se habla en los últimos tiempos del desprestigio de la política, de la pérdida de confianza, de credibilidad de la ciudadanía sobre una noble práctica y todos se empeñan en hablar de la necesidad de recuperarlas y especialmente la dignidad. Pues la primera norma para conseguirlo es que cosas así no sucedan. Que cuando un dirigente político plantee algo sea verdad, que no exista ninguna duda de que eso se va a realizar y que lo dice con autoridad.



A partir de ahora pueden ocurrir, simplificando, dos cosas. Que se cumpla lo ofertado públicamente, moción de censura con votos suficientes para ser aprobada, nuevo gobierno de transición con las mismas premisas y convocatoria de elecciones anticipadas el 25 de Mayo. O bien que todo sea un bluf, una maniobra oscura que nos lleve a continuar, aunque sea con leves retoques, con la situación actual.

En el segundo caso debería suponer, si existe un mínimo de dignidad, una consecuencia como la que en 2007 hizo despedirse de la política a una persona valiosa, honesta como Fernando Puras, que se ganó el respeto de una sociedad indignada con lo que había ocurrido. Por tanto Roberto Jiménez y el resto de las compañeras y compañeros de la dirección, todos los que nos han llevado a esta encrucijada ilusionante debieran hacer lo mismo: irse a casa, a sus puestos de trabajo en la sociedad. Porque nos estamos jugando el poco futuro que han dejado a un partido de larga tradición democrática, repleto de gentes honestas y que a menudo no merece ser dirigido de esa manera.

Lógicamente algunos compañeros y compañeras, muchas de ellas injustamente tratadas, con incomprensiones y malentendidos, (posiblemente será imprescindible revisar y corregir ciertas decisiones tomadas con altas dosis de todo ello), llevamos años defendiendo la necesidad de un diálogo fluido con el resto de las izquierdas de esta compleja comunidad. Un diálogo transversal, plural, que conduzca a la posibilidad de acuerdos como los que estamos hablando. La desaparición de hecho de la violencia de ETA, avala esa posibilidad. Es tiempo de defender sin pudor, con valentía y generosidad que eso no solo es posible sino que además resulta necesario para garantizar un futuro más justo y democrático.

Veremos qué pasa en los próximos días, pero nos estamos jugando no solo el futuro de Navarra, sino quizás también la existencia, la supervivencia, del propio PSN. Un partido necesario, imprescindible para nuestro equilibrio social y político. Una mentira, una manipulación, una maniobra deshonesta, una desautorización más y será imposible evitarlo. Ojalá eso no ocurra en esta ocasión

lunes, febrero 17

Comunicado de TRIBUNA SOCIALISTA sobre Navarra



EL GOBIERNO DE BARCINA DEBE DIMITIR, COVOCATORIA DE ELECCIONES YA PARA EL 25 DE MAYO

Como miembros de Tribuna Socialista, militantes socialistas del PSOE de Madrid, Catalunya, Euskadi, Navarra, Castilla-León, Aragón, Galicia, Andalucía, Extremadura y La Rioja manifestamos:

Los socialistas debemos exigir la dimisión  del gobierno de Barcina, de forma inmediata.

Ninguna comisión de investigación puede justificar la continuidad del gobierno de Barcina, un gobierno lleno de corruptelas que hace padecer a la mayoría de la sociedad  Navarra los ataques constantes a los derechos sociales y a los servicios públicos.

Un gobierno que se subordina a las órdenes del PP y de Rajoy para aplicar las políticas de recortes sociales dictadas por la TROICA.

Debemos sacar todas las consecuencias del anterior pacto PSN, UPN, que nos hizo aparecer ante la ciudadanía navarra como cómplices de las políticas de derechas.
Los socialistas no podemos ser rehenes del chantaje al que nos quiere someter los franquistas, la Brunete mediática con el tema de BILDU, porque debemos buscar las alianzas necesarias y suficientes para que la sociedad navarra tenga unos representantes fieles a sus intereses.



Los socialistas debemos recuperar la confianza de la mayoría de la sociedad navarra, haciendo que nuestros militantes participen de las decisiones en las agrupaciones, dando respuestas claras y diáfanas a las demandas que la mayoría de la sociedad está exponiendo.



Debemos igualmente recuperar para la militancia activa de nuestro partido a los compañeros que en su día fueron apartados del PSN: José Ramón Martínez ex alcalde de Sartaguda, José Luis Úriz ex palamentario y concejal de Villava-Atarrabia y el resto compañeros y compañeras deben volver, porque fueron apartados por defender la línea de acción política que ahora expone y plantea nuestro partido.

Debemos dar apoyo a la manifestación convocada por la asociación  Kontuz para el próximo sábado 22, en esta misma línea de acción.



Los socialistas por tanto somos partidarios de la dimisión del Gobierno y en caso contrario por presentar una moción de censura, para lo que buscaremos los apoyos suficientes con el fin de que sea aprobada, constituir un gobierno provisional con el único mandato de convocar elecciones anticipadas el próximo 25 de Mayo coincidiendo con las europeas y que una nueva mayoría social y política consiga el Gobierno de Navarra a través de alianzas naturales entre la izquierda transversal, plural, para poner en práctica una política basada en la justicia social y el ejercicio de la democracia.

Madrid, Barcelona, Bilbao, Pamplona….17 Febrero 2014

Comité de redacción de TRIBUNA SOCIALISTA


¿Una democracia sumisa a la monarquía?



Artículo publicado en DEIA el 17 Febrero 2014

Si algún ciudadano o ciudadana hubiera permanecido hibernando desde 1983 y despertara treinta años después, en la fecha actual, probablemente al analizar lo ocurrido con la máxima representación institucional de éste país, la monarquía, en los últimos meses no daría crédito a lo que vería, leyera, o escuchara. Treinta años suponen un periodo de tiempo corto en la historia de un país, pero aquí las diferencias referidas a este tema resultan evidentes incluso definitivas.

Éstos hechos no hacen sino consolidar la idea de que el sistema de monarquía democrática del que nos dotó una Constitución ya obsoleta, está en crisis terminal. Lo que fue un buen “invento” para hacer una transición tranquila desde el franquismo, después de casi cuarenta años de existencia ha quedado absolutamente superado por los acontecimientos y por sus propios errores, incalificables los últimos años.

Eso a pesar de que sus asesores de imagen han intentado ir construyendo una imagen idílica, ejemplarizante de familia ejemplar que comenzó a resquebrajarse con el divorcio entre la infanta Elena y el dandi que le adjudicaron como marido, el inefable Marichalar, un hombre cuando menos peculiar y divertido.

La imagen de una reina absolutamente impregnada por la cultura, aunque fuera la más elitista, un rey simpático y bonachón que hasta nos salvó de los del “¡agáchense cóño!”, de los Tejero y demás añorantes de épocas pasadas fue apuntalándola. Aquella noche del 23 de Febrero de 1981 el monarca adquirió un pasaporte para su monarquía que parecía definitivo, el apoyo del pueblo español tuvo tintes de inquebrantable. Además supieron casar a su hija más actual, más moderneta con un deportista ejemplar, que sumaba dos activos: ser vasco, con padre del PNV y apellidos enraizados en éste lugar, para más activo jugador de balonmano del Barsa y además un verdadero guaperas. ¿Qué más se podía pedir?

Para rematar la faena el heredero, otro guaperas de 1.95, se enamoraba como si de un cuento de hadas se tratara, de una bella plebeya presentadora de televisión, o sea dominadora de la imagen pública. Después vendrían uno tras otro hijos, hijas, construyendo lo que parecía una familia perfecta.



Fueron años de idilio con el pueblo, parecía que un sistema retrogrado como resulta ser la monarquía se modernizaba y perduraría eternamente, con gran regocijo de todas y todos, especialmente de los poderes fácticos que así eliminaban un punto de fricción. Estabilizaban el sistema.

Pero esto no era un cuento de hadas, ni una película americana con final feliz, esto es la realidad y comenzaron los problemas surgieron uno tras otro, divorcio de Elena, tensiones con la nueva elemento de la familia, la princesa Leticia, traspieses, no de los físicos sino de los otros de un monarca en clara decadencia física y moral, especialmente el de la cacería de Botswana es para nota, amantes lenguaraces y como guinda del pastel el yerno guaperas perfecto les sale un sinvergüenza de cuidado y arrastra tras él a su insigne esposa, no se sabe aún si con la complicidad de la familia, o al menos sí mirando hacia otro lado.



La monarquía, institución respetada, valorada, que alcanzaba los puestos primeros en la valoración de la ciudadanía encuesta tras encuesta del CIS, resultaba arrasada por su propios errores dilapidando esa confianza ganada durante años, cayendo en picado y provocando un verdadero cataclismo social. Hace apenas unos años nadie, ni siquiera desde la izquierda, se atrevía a cuestionar el sistema del que nos habíamos dotado, hoy al contrario la demanda de cambio hacia un sistema republicano es cada día mayor. Cada vez más gentes apuestan por una III República, por adaptarnos a los nuevos tiempos.

Pero conviene detenerse brevemente en lo ocurrido en los últimos meses. La democracia se sustenta sobre una idea fundamental: la igualdad de derechos y de deberes. Especialmente la igualdad de todas y todos ante la ley. Cualquier acción u omisión que contradiga esa máxima pone en grave peligro la credibilidad de esa democracia, hoy herida de muerte por éste y otros acontecimientos que no vienen a cuento en ésta reflexión.



Al hilo de esta premisa esencial las pregunta que surgen son: ¿la ciudadanía entiende, tiene la percepción, de que en todo el asunto de la implicación de Urdangarín y su esposa, la infanta Cristina, en presuntos delitos de corrupción, se les ha tratado en igualdad con el resto de los mortales? ¿Creen los expertos en temas judiciales que se ha aplicado los criterios con la misma vara de medir y rigurosidad que al resto? ¿Ha estado por tanto la monarquía al servicio de la ley, de la democracia, o ha ocurrido justo al contrario?

De todo lo visto desde la instrucción del caso por presunta corrupción de Urdangarín y por lo tanto de su esposa,  el denominado caso Nóos, parece deducirse que no. Que la justicia ha funcionado en algunos aspectos, ha sido imparcial y valga la redundancia justa en la investigación de los hechos y en la mayor parte de la actuación de un funcionario público valiente, honesto, imparcial como ha resultado el juez Castro. Aunque también haya tenido puntos negros como todo lo referido a la manera en la que ésta debía llegar al juzgado (a pie como el resto de nosotros), de evitar las grabaciones e incluso de perseguir al mensajero que intentó subsanar por la vía de los hechos este déficit. Quizás en esos aspectos esa valentía, esa imparcialidad se haya visto quebrada ante las presiones inadmisibles, indignas de la Casa Real y del propio gobierno.



Pero quien ha tenido una actuación indecente, bochornosamente parcial ha sido precisamente el que debiera haber dado ejemplo de lo contrario: la fiscalía anti corrupción (vaya papelón teniendo ése título), que ha servido como ariete contra Castro en una pelea inadmisible para presionar, agobiar, acorralar su gestión sobre la imputación de la infanta. Lamentable el comportamiento de quien debe defender el sistema democrático y mucho más aún su imagen de servidumbre, de plegarse de rodillas ante la monarquía.

La última maniobra ha sido sacar de su escrito definitivo de acusaciones a Ana María Tejéiro, esposa del principal imputado y socio de Urdangarin, Diego Torres, que era la exigencia que éste hacía para no “tirar más de la manta” con los mails que iba filtrando a la justicia, entre los que podría existir algunos que implicarían a la propia reina y por lo tanto supondrían un torpedo directo a la línea de flotación de la ya desprestigiada institución.
La sospecha que puede instaurarse en la ciudadanía es que cuando se trata de los poderosos, en éste caso la institución monárquica, los instrumentos legales del estado no solo funcionan de diferente manera que con el resto de ciudadanos, sino que incluso se manipulan las decisiones precisamente para salvarlos, para evitar que el peso de la justicia y el desprestigio social caigan sobre ellos con la máxima contundencia Que por cierto es lo que es este caso realmente merecen.

El caso Nóos, tendrá su desarrollo en los juzgados, pero resulta evidente que la sociedad ya ha dictado sentencia: la monarquía ha protegido a unos presuntos corruptos por pertenecer a su entorno, ha puesto en funcionamiento todas su capacidad de presión hacia las instituciones para conseguirlo y ha situado a la democracia a sus pies, de manera sumisa, rendida con armas y bagajes.



Lamentable, pero más lamentable aún resulta la colaboración activa del poder político, la del PP evidente, pero también el silencio cómplice, vergonzoso, de la mayoría de la izquierda, que no han sabido estar en este tema a la altura de las circunstancias.


La monarquía está tocada de muerte, ahora solo hace falta impulsar, especialmente desde el PSOE, un movimiento social y político imparable para que este país vuelva a ser un sistema republicano. ¡Viva la III República!