viernes, julio 4

Quo vadis PSOE? la última oportunidad

Artículo publicado en DEIA el 4 Julio 2014

Después de los últimos descalabros en las elecciones generales de 2011 y europeas de hace unas semanas, la crisis latente en el PSOE ha estallado con toda su virulencia, aunque hayan intentado que se produjera dilatada en el tiempo.

A la anunciada retirada, que no dimisión, de su Secretario General,  Alfredo Pérez Rubalcaba le siguió el mismo anuncio descafeinado de su acólito en Navarra, el lamentable Roberto Jiménez y dimisiones, éstas sí en firme, de Patxi López o Pere Navarro.

El último episodio de este culebrón ha sido el anuncio del primero de abandono de la actividad pública, que tendría que haber sido acompañado por la misma decisión de todo su equipo, porque al igual que su trabajo se entiende ha sido colegiado, las repercusiones también debieran serlo.

Lamentablemente no ha sido así en un intento de que algo cambie que todo siga siendo igual. Se va Rubalcaba pero sigue su mismo equipo, incluso todos los indicios apuntan a que dos de los candidatos a sucederle se apoyan y rodean cada uno de una parte de él, contaminándoles quizás de manera irremediable, a ellos y al proyecto.

Rubalcaba se ha mantenido, o le han obligado a mantenerse, hasta la toma de tres decisiones que los poderes fácticos consideraban esenciales. Todo ello para evitar un descontrol del PSOE en un momento crucial de nuestra historia. La abdicación de Juan Carlos I necesitaba ser confirmada en sede parlamentaria y con la complicidad de los dos grandes partidos PP y PSOE, el aforamiento de su figura garantizándole de facto su inviolabilidad y la votación para nombrar a  Jean-Claude Juncker como Presidente de la Comisión Europea el próximo 17.



Tres elementos que debían estar atados y bien atados para evitar que esa posible desorganización en el seno del PSOE rompiera sus planes. Un partido socialista controlado, controlable resultaba imprescindible para su consumación. Así estaba diseñado y así ha ocurrido en la realidad.

Lo que no se había previsto es que al lanzar las primarias para elegir a su próximo Secretario General el próximo 13 de Julio, se les colara de manera sorpresiva y a pesar de todas las dificultades que se le han puesto, comenzando por hurtarle el censo de afiliados, el apoyo en bloque de los aparatos a los otros dos candidatos “oficialistas”, incluso el bloqueo, o mejor dicho boicot informativo de los principales medios de comunicación, un heterodoxo, un miembro de la izquierda del partido, un incontrolado.



José Antonio Pérez Tapias, decano de filosofía de la Universidad de Granada, refutado intelectual de la izquierda, autor de numerosos libros, el último con un título muy actual “Invitación al federalismo: España y las razones para un Estado plurinacional”,  tiene un pasado ejemplar en el que figuran incluso actitudes como la de negarse siendo diputado, a votar la reforma exprés impuesta por la Troica del artículo 135 de nuestra sacralizada para otras cuestiones Constitución. Una posición de dignidad que le honra.

Se les ha colado por poco, pero ahí está ahora junto a Eduardo Madina, según todos los indicios el hombre de Rubalcaba y parte de su equipo y Pedro Sánchez apoyado por el resto de ese equipo y por el todopoderoso antaño Pepe Blanco, o el actual Secretario de Organización Oscar López.

Nuevamente al igual que en la contienda Borrell-Almunia, se repite la vieja historia de  David contra Goliat, en esta caso contras dos Goliat de parecida envergadura. ¿Quizás como en 1998 el débil acabe venciendo a los poderosos? Lo veremos el próximo 13 de Julio.



Pero más allá de apoyos internos convendría también analizar los apoyos externos por un lado y el programa de los tres por otro. Aunque también en este terreno el que se ha expuesto con mayor claridad (comenzó la pre campaña exponiendo sus 15 ejes fundamentales), el que responde a las entrevistas de manera directa, está siendo la novedad, el rompedor del esquema establecido: Pérez Tapias.

Los poderes fácticos de este país en los últimos tiempos, se han dedicado a intentar controlar los dos partidos mayoritarios para evitar que la lógica alternancia pudiera poner en peligro su poder, sus áreas de influencia. Ya no es la política como en las teorías clásicas la que influye en la economía, sino justo lo contrario. En concreto para el PSOE habían diseñado un plan con el fin de que su debilitamiento le hiciera mucho más manejable. Un debilitamiento inducido, como los comas en la práctica médica y así se ha llegado a la convocatoria de las primarias.

En sus planes estaba una competición bien con una candidata clara: Susana Díaz, o como mal menor dos como Madina y Sánchez. No entraba por lo tanto la aparición de un elemento extraño y atípico como Pérez Tapias

Escuchar las propuestas de los tres, Sánchez y Madina con arreglo al guion establecido, ya se sabe prudentes, “sensatas”, el primera más de centro, o mejor dicho “centradas” y el segundo con un ligero (solo ligero) toque de ruptura, contrasta con un Pérez Tapias absolutamente rompedor, claro, contundente, arriesgado.



En los temas más conflictivos Madina y Sánchez se han cubierto las espaldas, incluso con el consabido “no sabe, no contesta” de quien no quiere exponer su programa real a sabiendas que está bien visto por nuestros “mayores”, pero que a una militancia tan cabreada como la actual no le gusta ni un pelo.

Al contrario Pérez Tapias ha situado su discurso en el centro del redondel. Está lidiando el toro como José Tomás, de cerca, valiente, lleno de verdad, sin argucias, directo. Defiende abrir un nuevo proceso constituyente que incluya la posibilidad legal de realizar un referéndum sobre el modelo de estado, monarquía o república, decantándose claramente por la segunda, construir un estado federal, una nación de naciones en la que todos nos encontremos cómodos, con el reconocimiento del derecho a decidir, solución dialogada para un problema en Catalunya con fecha de caducidad: el 9 de Noviembre,  escoramiento del PSOE hacia su lugar natural: la izquierda, banca pública, un nuevo modelo de partido, más transparente, plural, democrático, participativo, o un estudio profundo de su financiación (quizás aquí esté una de las claves de la excesiva influencia de Botin en los últimos tiempos).

Igualmente en una reciente entrevista en estas páginas se atrevía, aunque de manera prudente, con un tema espinoso como el proceso de paz, cosa que el resto de candidatos no ha hecho, ni siquiera de esa manera.
¿Qué opinan Madina y Sánchez? Pues han profundizado poco, aunque el más locuaz ha sido el segundo señalando que lo del debate sobre la República no toca, manifestándose en contra del derecho a decidir, o del referéndum en Catalunya y silencio sobre el resto, aunque algo han apuntado sobre modelo de partido.
La clave para contrastar estos programas, o para confirmar sospechosos silencios, será la realización el próximo 7 de un debate a tres donde van a poder contrastar sus propuestas, sus ideas. La militancia, nuestra base social y la sociedad en general tienen derecho a saber qué proponen con absoluta claridad sobre los diferentes temas. Qué harán cuando lleguen a Secretario General del PSOE.



Lógicamente a la Casa Real, la gran banca, a los poderes financieros se les abren las carnes escuchando las propuestas, que consideran revolucionarias, del profesor Pérez Tapias. Casualmente al igual que en la película “Viva la libertá” de obligada visión para nuestros políticos actuales, un filósofo heterodoxo es capaz de traer aire fresco a un obsoleto y desmoralizado partido de la izquierda, hacer una transfusión en vena de ilusión y pasión por la cosa pública. Por eso, porque atenta contra el orden establecido, porque rompe las reglas de juego, le han boicoteado, ninguneado en los medios de comunicación que controlan (casi todos).
La batalla en el PSOE les resulta más importante que un posible crecimiento de Podemos, de IU o del acuerdo entre ambos. Es un partido hasta ahora alternancia de poder. Si está la izquierda o la derecha, que sea la que controlemos. Ahora en esta contienda el “síndrome Borrell” se cierne de nuevo, con un agravante, que ellos saben que a éste nuevo incontrolado no tiene nada oscuro que sacarle.

Pero la militancia del PSOE, a pesar de sufrir la presión de los todopoderosos aparatos, tiene una sabiduría heredada de sus ancestros, una marca genética, un olfato especial. Da la sensación de que se han dado cuenta de la jugada, de que si todo está cambiando, la Iglesia, la Monarquía, el futbol, la propia izquierda con la aparición sorpresiva de Podemos, por qué no puede cambiar el PSOE? No solo puede, sino que debe.



Saben que  la batalla ya está en la izquierda, el centro ha sido asesinado por la crisis y las antes mayoritarias clases medias se han proletarizado, precarizado, por lo que hay que situarse en esos parámetros ideológicos para poder consolidarse.

El 13 puede darse una verdadera revolución en el PSOE, porque la necesita, su base social castigada duramente por la crisis también, antes de convertirse en un PASOK o un PSI. Antes de su desaparición. Es su última oportunidad, la última batalla, la definitiva. Veremos……………….

Fdo: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN, actual militante del PSC)

Villava-Atarrabia 2 Julio 2014





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