miércoles, marzo 27

KONTUZ: el inmovilismo de ETA y Rajoy


Un nuevo comunicado de ETA después de 17 meses de alto el fuego y de que la ilusión por el final de la violencia haya calado profundamente en la sociedad de aquí y de allí. Un nuevo comunicado pero el primero que resulta en tono amenazante, altivo rompiendo con la tónica de los anteriores.

Como siempre hay que ver la botella medio llena deberíamos de quedarnos con las frases en positivo que indican claramente que no existe intención de volver a las armas: “Seguiremos trabajando por una solución duradera”. Y aclara que “mantiene activa su interlocución” y que “este país necesita la paz y la libertad”.

Pero no obstante resulta un toque de atención, un aviso en vísperas del Aberri Eguna, un “KONTUZ” que no debemos ignorar.

Después de la puesta en escena por parte de Lokarri del Foro por la paz desarrollado en Pamplona y Bilbao, todos esperábamos un gesto unilateral por parte de ETA y quizás algún gesto de desarme simbólico que permitiera a los agentes externos, especialmente a los de ámbito internacional, presionar al gobierno del PP para que a su vez hiciera lo mismo en el terreno de los presos.

Lamentablemente no ha sido así y ambas partes parecen enrocadas en sus razones ignorando que la sociedad ya les ha dado un mandato claro: rematar lo antes posible la jugada y hacer que la PAZ, así con mayúsculas se consolide definitivamente.

Es cierto que ahora todos estamos a otras cosas más urgentes. La crisis, el agobiante paro, la corrupción política, nos puede hacer cometer el error de abandonar un tema que convendría recordar hace apenas dos años estaba en la cabeza del ranquin de las preocupaciones de la ciudadanía.

Es el momento pues de terminar con esto, de acabar un trabajo en el que se ha invertido tanto esfuerzo. Las dos partes deben mover ficha, ETA haciendo un movimiento unilateral de desarme y el gobierno rompiendo con su inmovilismo en materia de presos.
No tiene sentido por ejemplo que Otegi, Miren Zabaleta y quienes han impulsado el cambio de rumbo en Batasuna sigan en la cárcel, es una insensatez, una falta de adaptación a los nuevos tiempos.
Es el momento de audacia, imaginación y sobre todo de generosidad. Un conflicto tan largo y doloroso como este debemos de acabarlo bien, de manera definitiva, sin flecos pendientes.

Las reacciones al comunicado no dan mucho lugar a la esperanza, pero al menos en mi espacio de libertad sí quiero hacer ese llamamiento a ambas partes. A AMBAS PARTES.

ETA y su mundo han hecho un recorrido impensable hace apenas dos años, el gobierno de Rajoy no. Por eso y a riesgo de no ser entendido, creo que son ellos los que primero deben dar señales de que esto se puede solucionar ahora. Un leve movimiento permitiría a los agentes internacionales, al mundo político de ETA, especialmente a Sortu y Bildu, presionar a ETA para iniciar su desarme.

No podemos, no debemos dejar que esto se pudra por  inmovilismo, no sea que se cumpla la fábula de que viene el lobo y un día de verdad venga y volvamos a situaciones que ahora creemos irreversibles. La confianza en estos temas es peligrosa y sobre todo irresponsable.

Esperemos acontecimientos, hoy se ha oscurecido algo el panorama pero seguro que mañana saldrá un sol radiante.

martes, marzo 26

Quique González

(Fotos de Helena Pérez del blog de Chema Doménech)



Vivimos malos tiempos para la lírica, el ruido externo, las corrupciones políticas, la situación dramática de millones de personas, la maldad de los mercados, la crueldad de quienes están en el poder, nos impide dirigir nuestras miradas hacia las componentes culturales en sus diferentes acepciones, música, poesía, literatura, cine, pintura….

Últimamente he vuelto a encontrarme con un  viejo amigo: Quique González, un roquero con alma de poeta cuya música me hace recuperar mi confianza en este puto mundo.

Conocí a Quique González a través de la gira que Los Secretos, ese grupo indispensable a la hora de analizar la música pop española de los últimos tiempos, hizo en homenaje al malogrado Enrique Urquijo.

Siempre he sido admirador de los hermanos Urquijo y eso me hizo seguir esa gira que tuvimos el placer de contemplar en Villava-Atarrabia. Durante ese seguimiento descubrí que una de los temas que Enrique cantaba en un espléndido disco que sacó al margen de la banda, era de Quique, la fantástica “Aunque tú no lo sepas”, una canción llena de ternura y sensibilidad.

 


Cuando uno escucha una canción que te llega tan dentro, que te hace despertar los sentimientos que una sociedad oscura e insensible te van desgastando, siempre te surge la necesidad de conocer algo más A quién ha sido capaz de componerla. Vivimos malos tiempos para que la sensibilidad se traslade a cualquier cosa que hagas en la vida, sea a través de la escritura, la música, o por qué no, la política. La capacidad para sentir, para estremecerte ante un atardecer o una canción se interpreta como un gesto de debilidad. Vivimos en una época que sólo se valora la fortaleza, la contundencia, la intransigencia, la rigidez que produce la insensibilidad, y esteriliza los sentimientos.

Por eso encontrar gente como Quique González es como un oasis en medio del seco y terrible desierto. Sus canciones nos devuelven al pasado, a los años románticos rodeados de idealismo, de batallas por lo imposible, de la utopía. Te ponen la carne de gallina, te invitan a vivir como antes, a vestirte de Don Quijote en busca de los molinos de viento, para luchar contra los canallas que dominan nuestro mundo.

Como no podía ser menos detrás de un cantautor que es capaz de componer canciones como “La ciudad del viento”, “Salitre 48”, “Estación de servicio” o “Reloj de plata”, por citar algunas de las que llenan de belleza sus discos, tiene que haber una gran persona, pensaba al escuchar su música. Y acerté.

Lo conocí personalmente cuando tuvimos la suerte de traerlo a nuestro pueblo. Fue un concierto que como algún crítico local tituló en su crónica “para no olvidar”. Dos horas y media de música en estado puro, sin trucos, sin engaños. Algo raro en esta época en la que la música basura nos inunda.


A través de las breves charlas que mantuve con él, conocí que había roto con la multinacional que editaba sus discos, porque quería crear con libertad, y hoy en día las multinacionales de la música son mafias que lo que menos les preocupa es la calidad del producto. Se había metido en un proyecto que denominaba “peleando a la contra” según la obra de Bukowski. Había escrito una especie de declaración de intenciones con el mismo título que leí con atención. Debo reconocer que me impresionó, y también que me recordó a cómo era yo en 1968.

Quiero recoger como homenaje el comienzo de ese escrito. “En un artículo sobre Luis Cernuda, el poeta granadino Luis García Montero venía a decir que en un mundo en el que todo es fácilmente homologable, incluso las personas somos susceptibles de ser carne de hipermercado, así que es muy importante que predomine la conciencia individual sobre el pensamiento globalizador. En estos días, tratar de seguir tu propio camino, de ser coherente con tus convicciones, se convierte precisamente en la única manera de actuar en el mundo…”.

¿0s suena? A mi desde luego sí.

Es reconfortante, saludable conocer a gente que le importa más la música que el dinero, que es capaz de romper con todo lo que le puede suponer fama y grandes ventas a cambio de mantener su libertad, su honestidad. No abundan ni en el mundo de la música ni en otros campos de la vida que conozco más directamente.

He vuelto a hablar con él varias veces, y lo que quiero trasladarle es: sigue así chaval, no cambies a pesar de las presiones que vas a sufrir. Aunque entiendo que dar consejos es muy fácil, lo difícil es sobrevivir en la sociedad actual con esa manera de pensar y sobre todo de actuar.

Saber que aún existen jóvenes que siguen peleando de esta forma, con sensibilidad, desde la honestidad, la sinceridad, sin violencia sea esta física, verbal o psicológica, reconforta. Vuelves a confiar en que esta sociedad aún se puede salvar con gente así. Sirvan por ello estas líneas como mi homenaje y reconocimiento a todos los Quiques González que luchan contra corriente, pelean a la contra, en una sociedad aborregada en la que no se consiente al diferente, al rebelde, al revolucionario, lo sea en cualquier campo de la vida.


Ahora ha sacado un nuevo disco: “Delantera mítica” espléndido, brutal, compacto, con momentos sublimes como esa excepcional “Dallas-Menphis” que a mí me emociona especialmente y se ha embarcado en una nueva gira con su banda, con otro amigo entre ellos: Edu Ortega. Espero que recalen en Pamplona, lo que sí sé es que si de mí dependieran estarían en Villava seguro. A quienes me leéis no os lo perdáis, será uno de esos momentos mágicos por los que aún merece la pena vivir.
Ahora escuchando precisamente su canción “Peleando a la contra”, precisamente ésa que hizo que titulara así éste espacio de libertad, no puedo menos que volver a recordarle, agradeciendo todos los buenos momentos que me han dado sus canciones.

Gracias Quique, por tu música y por tu ejemplo. Por eso continuo y continuaré PELEANDO A LA CONTRA luchando por la libertad, la justicia, el diálogo, el acuerdo, la sensatez. S

miércoles, marzo 13

PSC versus PSOE



Artículo publicado en DEIA el 13 Marzo 2013:

Ahora que tanto se habla de la necesidad de iniciar una segunda Transición en nuestro país, conviene recordar que de la primera hemos heredado problemas importantes aún sin resolver. Quizás el más complejo, el que requiere una mayor sabiduría política para su resolución, sea el de las complejas relaciones centro-periferia, o sea las dificultades de cuadrar, de convivir pacíficamente un estado con tintes centralistas y unas comunidades históricas que reclaman su estatus propio, en especial Euskadi y Catalunya.

Hasta los últimos meses la que suponía una mayor tensión era la derivada de las demandas, legítimas por otra parte, que llegaban desde Euskadi, donde la actividad terrorista de ETA hacía situar el foco no sólo político sino especialmente informativo sobre ellas. Pero desde la multitudinaria manifestación de la Diada del pasado año, la del 11 de septiembre, ese foco se ha desplazado de manera drástica y sorprendente hacia Catalunya. Allí incluso las demandas han subido de escalafón y ya no solo se centran en un desarrollo incompleto e inadecuado del Estatuto de Gernika como ocurre por estos lares, o por resolver la ecuación Navarra-Euskadi, sino que daban una vuelta más a la tuerca reclamando pura y duramente la independencia a través del derecho a decidir del pueblo catalán.

Haber vivido en los tres lugares del conflicto: Madrid, Navarra y Catalunya, conocer sus gentes, sus opiniones, te dan una visión del conflicto mucho más objetiva, más directo y a pie de obra. Porque quizás ese sea uno de los elementos más distorsionadores, que desde Madrid especialmente no se ve, no se palpa y no existe la más mínima intención de hacerlo, los cambios sociales que están ocurriendo especialmente en Catalunya.

Conviene recordar que es una comunidad nutrida por una gran emigración interior, especialmente de Andalucía y Extremadura, lo que durante años daba una especie de tranquilidad al poder central consciente de que esas raíces impedían que el poderoso árbol pudiera desprenderse de la tierra madre. Pero las cosas han cambiado de una manera radical en los últimos años, especialmente en los últimos meses y ese núcleo duro de la sociedad ha comenzado a  entender, a visionar, que sus raíces le impiden crecer, desarrollarse, caminar por nuevas sendas más rentables incluso desde el punto de vista económico. Esa es la clave y una de las diferencias entre el problema vasco y el catalán: aquí hay una profunda base sentimental, cultural, visceral incluso y allí es fundamentalmente económica. El mundo nacionalista, CiU y ERC principalmente, han sabido trasladar a ese sector venido de la emigración que España les esquilma, les roba y que fuera de ella se puede vivir mejor.


En ese instante la situación de un PSC hasta entonces titubeante, en una profunda crisis de identidad con la tradicional contienda entre sus dos almas, la catalanista y la españolista, aún sin resolver, ha dado un giro brutal, contundente situándolo al borde de la extinción.

Después de una etapa boyante con la dirección de un Pascual Maragall con un gran prestigio social que supo aunar, conjugar, ambas almas, su retirada y el posterior ascenso de un “charnego”, José Montilla ha llevado a un partido clave para Catalunya a una situación extremadamente grave. El sector más catalanista se ha visto en esa etapa marginado, ninguneado y sus tesis relegadas a un segundo plano.

Montse Tura, una de sus figuras más importantes, lo intentó en diversas ocasiones, posiblemente midiendo mal sus tempos y sus apoyos y eso le supuso primero la derrota en las primarias para encabezar la lista de Barcelona y posteriormente para encabezar las del Parlament. Pero el resto también sufrió el efecto de un rodillo equivocado lo que llevó a otra de sus representantes: Ernest Maragall a salirse del PSC y montar su propia opción política al que no siguieron ni Tura, ni Marina Geli, ni el resto de líderes de esa sensibilidad.

Pero la situación a la que ha conducido el conflicto centro-periferia la táctica de CiU, con un Artúr Mas pletórico después de la manifestación del 11 de Septiembre, hizo convocar unas nuevas elecciones en las que éste erró en sus previsiones propias pero acertó en las ajenas lo que supuso una sangría de votos para el socialismo catalán. El ascenso de Pere Navarro a su secretaría general con una nueva derrota del sector catalanista fue un elemento más de desgaste.

El todo poderoso PSOE en esta larga travesía ha intentado controlar el desarrollo de lo que considera su franquicia en Catalunya, aplicando las mismas recetas equivocadas que el estado para resolver esas tensiones.

Ahora ante esta terrible situación los dirigentes actuales del PSC no han tenido más remedio que volver al lugar que jamás debieron abandonar: el de un partido socialista enraizado en una sociedad catalana en profundo cambio, aceptando por imposición táctica algunas de las tesis de su sector más catalanista, no sin antes pasar una travesía dolorosa por el desierto.

Su rebeldía ante la votación realizada en el Congreso de los Diputados sobre la consulta soberanista le ha enfrentado de manera directa a un POSOE difuso en este tema. Sobre la mesa el controvertido “derecho a decidir” o mejor aún el “derecho de autodeterminación” que siempre ha sido un principio básico de la izquierda  que abandonamos en su día en aras de una indigna táctica electoralista, pero que de nuevo resurge con fuerza y  pese a quien pese volverá a figurar en un lugar relevante de sus directrices.
 

Esta crisis, esta confrontación va a provocar, está provocando ya un profundo debate en sus bases muy críticas con la dirección actual del PSOE en este y en otros muchos temas. Surgen iniciativas como el Foro Ético liderado por Odón Elorza que recogen ese derecho, en Catalunya otros como “Ágora socialista”, pero lo que es indudable es que ya nada será igual en las relaciones PSC-PSOE, el primero ha soltado amarras y le sigue ya el PSdG. También en Navarra las últimas declaraciones de un Rubalcaba a la deriva han creado un profundo malestar y algo ya se comienza a mover en sus bases hartas de la sumisión a UPN.
Veremos qué depara el futuro pero parece evidente que el socialismo, el de aquí y el de allí, necesita una profunda revisión, una regeneración y posiblemente una refundación y en eso posiblemente el PSC esté comenzando abrir camino

viernes, marzo 8

PSN: No en mi nombre! Iros ya!


A veces la paciencia, la prudencia, la sensatez en política tiene un límite y en Navarra con el tema de la CAN esos límites se han sobrepasado de sobra, por eso estos comentarios que hago en uso de mi libertad de expresión importándome muy poco, o nada, las repercusiones que puedan tener sabiendo que Torquemada lleva mucho tiempo suelto.

Me voy a centrar en mi partido, el PSN, sin dejar a un lado las gravísimas responsabilidades de UPN y de la actual presidenta Yolanda Barcina.

Sí, digo bien, mi partido el PSN a pesar de que milito actualmente en el PSC de Martorelles, algo absolutamente incongruente teniendo en cuenta que llevo 5 meses viviendo de nuevo en Villava-Atarrabia, pero eso tiene que ver con el silencio que recibo cada vez que solicito el traslado de militancia, supongo que porque los que dirigen actualmente mi partido (el PSN) les asusta mi voz crítica. Una voz que sin duda resonaría alto y fuerte en los órganos de dirección correspondientes, como sonó igual de alto y fuerte cuando el escándalo de otro elemento como Urralburu, por cierto con el silencio cómplice de la mayoría.

Ahora la actual dirección de ese partido centenario, nos lleva a un lugar que no nos corresponde, el de la sospecha de que algo en el tema de la CAN se ha hecho mal, muy mal y que por esa razón intentamos taparlo evitando la comisión de investigación que la lógica debiera exigir.


La situación es extremadamente grave, la sociedad, la ciudadanía ya ha hablado y los que estamos en este partido no podemos, no debemos callar, por eso mi grito al aire: IROS YA ROBERTO JIMÉNEZ Y CIA!!!! IROS YA! antes de que acabéis definitivamente con un partido al que no merecéis pertenecer, el partido socialista abanderado de la izquierda, de la ética, de la honestidad y dignidad, esa que estáis pisoteando, mancillando.

Os lo digo, os lo exijo, acompañado con otro grito alto y claro: NO EN MI NOMBRE!!! Porque el silencio en estos momentos nos convierte en cómplices. Cómplices de una canallada histórica, de un insulto a la buena razón, a la praxis política de quienes nos consideramos de izquierdas.

Porque: es ético, con la que está cayendo, que unos representantes de la izquierda cobren 56.000 euros por sentarse media hora al mes en un Consejo de Administración solo a escuchar? Evidentemente no y al descubrirse lo más digno es que se vayan y por supuesto abriendo una comisión de investigación sobre lo ocurrido en ese oscuro proceso de venta a La Caixa. Porque si no lo hacen dejan esa mancha en el partido, transforman una mancha personal en una colectiva en ese partido al que nunca debieron pertenecer y que si hubiera un mínimo de sensatez debiera expulsarles fulminantemente.

Me da igual que estas palabras puedan suponer que me muera militando en el PSC a pesar de vivir en Navarra, me da exactamente igual porque lo que intento con ellas es dejar mi conciencia tranquila y poder salir por las calles de Pamplona con dignidad, algo que muchos no podrán hacer con su participación o con silencio cómplice.
 

Iros ya! Y No en mi nombre! Lo seguiré diciendo hasta conseguir hacerlo realidad. Son ellos los que debieran estar fuera y no quienes fuimos injustamente apartados.