jueves, septiembre 12

Catalunya: ¿qué hacer?


Egun on, buenos días, bon dia, me levanto con la resaca de la DIADA de ayer. Imágenes, datos, cantidades, declaraciones más o menos afortunadas, actos violentos fascistas, dan para una reflexión mucho más profunda. Pero no quiero dejar de expresar mis sensaciones aunque más tarde las desarrolle con más sensatez quizás.

Hace años, mi querido y respetado Enrique Curiel charlaba conmigo sobre la necesidad de resolver uno de los problemas que dejó pendientes la Transición: las tensiones centro-periferia. Por entonces solo Euskadi avisaba de la posible fractura si no se hacía algo sólido, un país en el que todos nos sintiéramos cómodos. Se dejó pasar esa ocasión y las torpezas de algunos ante el frustrado y frustrante Estatut aprobado en Catalunya ha vuelto a “despertar a la bicha”. La impugnación torpe y temeraria del PP, la sentencia del TC y el oportunismo insensato de Artur Mas nos han conducido a una situación extremadamente difícil.

Mi permanencia en Catalunya cuatro años me ha permitido observar la transformación que estos hechos han causado en capas importantes de su población, incluso aquellos que han llegado de otros lugares como Andalucía y Extremadura vieron en las iniciativas del PP y la cita sentencia una agresión, una injerencia inadmisible. Era el principio del tsunami posterior que se expresó primero en la gran manifestación en su contra y posteriormente en la de la DIADA del pasado año. Ver ayer a gentes que conozco por su moderación política portando banderas independentistas y comentar a favor de ella me indica que esos errores nos llevan a todos a una situación extremadamente difícil. Que esas gentes olviden la nefasta gestión de CiU, del gobierno inoperante de Mas, de sus casos de corrupción, de sus recortes, agresiones seguidistas a la sanidad y la enseñanza pública, centrándose solo en el deso secesionista indica que la mayoría de la ciudadanía catalana no se siente cómoda en este país.
 

Se habla mucho de la necesidad de una segunda Transición, de la necesidad de explorar experiencias como las de los Pactos de la Moncloa. Segundas partes nunca fueron buenas pero la llamada de atención que viene de Catalunya debe ser escuchada, reflexionada y tenida en cuenta por el estado, por el PP y el PSOE, por Rajoy y su gobierno. Haríamos mal en dar largas a un problema que cuanto más tiempo pasa sin resolver más se enquista.

Siempre he defendido que el derecho a decidir es un derecho inalienable, que está en el acervo de la izquierda, sistemáticamente ha presentado enmiendas para su aceptación en los diferentes congresos del PSOE con nulo resultado. Ahora es el momento de aceptarlo, de que la izquierda, ausente ayer, despierte y lidere la solución para este problema, antes que la gigantesca ola que se está formando nos arrastre a todos. Creo en ese derecho y también que se debe de ejercer con inteligencia, en el momento adecuado, e indudablemente esto no lo es.
 

La ciudadanía catalana debe saber, alguien debe explicárselo machaconamente como lo hacen los otros, las consecuencias de su SÍ en un hipotético referéndum de secesión. Las consecuencias económicas, sociales, políticas en el seno de una UE que tiene las normas muy claras al respecto. La derecha catalana hábilmente, con la complicidad de una parte de la izquierda y la ausencia de otra, está utilizando este tema para cubrir, para tapar una política económica calcada a la de Rajoy y Merkel y esa izquierda ni está ni se la espera, entretenida en el dilema independentismo sí o no. La derecha catalana es y se comporta exactamente igual que la española. . ¿Alguien es tan ingenuo de pensar que la política económica de CiU cambiaría en una Catalunya independiente? El error para la izquierda es situar el debate en el tema nacional, cuando se debe expresar en términos de confrontación izquierda-derecha.
 

El día de ayer también dio la lamentable imagen de un grupo de fascistas españolistas irrumpiendo en un acto de la DIADA en Madrid. Gritos, empujones, agresiones, gases….una imagen lamentable que echa más leña al fuego.


¿Qué hacer? Como preguntaba Lenin. Difícil respuesta, antes que nada las izquierdas deben ponerse de acuerdo. Resulta impensable que ERC, PSC e IC lo hagan, pero deberían de intentarlo. Ponerse de acuerdo en liderar una salida razonable a esta crisis, liderarlo allí en Catalunya y en el Estado. Dejarse de una vez de debatir si son galos o podencos los que nos vienen encima. Son perros y si no reaccionamos nos comerán, a nosotros y a la ciudadanía que debemos representar y defender sus intereses, esa ciudadanía que sufre las agresiones del PP y de CiU, en España y también en Catalunya.

Veremos qué pasa en los próximos meses pero hoy en el día después soy absolutamente pesimista.
 
 

1 comentario:

  1. Cuando uno tiene claro quién es el enemigo principal a abatir, este Estado Monárquico neo franquista, el que hacer no nos debe preocupar puesto que está bien clarito. Quizás ayude este enlace tomar postura.
    http://beniezuma.blogspot.com.br/2015/09/la-fiebre-independentista-carcoma-para.html

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