miércoles, julio 25

Nuevas propuestas para un nuevo tiempo: hacia la Revolución

Egun on, bon dia, buenos días amigas y amigos de esto tan virtual que es el FB. Como las últimas mañanas, como los días negros que nos acompañan abro la prensa digital, escucho la radio y me entran ganas de salir corriendo y hacerme anacoreta en algún lugar lejano donde ningún insensato o insensata sea capaz de quemarlo.


Llevo unos años en esto de FB y Twitter y casi me he convertido en los últimos tiempos en un activista de ambos. Desde que los conocí he pensado que son un impresionante instrumento para comunicarse, conocerse, expandir ideas e incluso organizar acciones. Bien llevados pueden ser una herramienta para cumplir un papel que los partidos de la izquierda han abandonado: transformar la sociedad, cuando estos últimos solo hacen interpretarla. Pero tiene un pequeño, o gran, problema: nos movemos en la virtualidad que es una manera de desactivar y esterilizar los movimientos. Por eso los poderes respetan estos instrumentos de lucha, pero aún no los temen.



Estaba pensando que para acabar con esa virtualidad deberíamos, quienes pensamos igual en estos espacios, quienes ponen "me gusta" en mis reflexiones políticas y por tanto se entiende que coinciden con ellas, juntarnos en un fin de semana en ese lugar apartado y después de habernos cansado de observar lo que está sucediendo, reflexionar sobre ello y elaborar una síntesis a modo de teoría que pudiéramos colgar aquí buscando nuevos seguidores y seguidoras. Exportándola después a los partidos, especialmente a los de la izquierda, esos que ahora ni están ni se les espera. Impulsar de esa manera eficaz un gran proceso revolucionario que sea capaz de cambiar las cosas y poner freno a las agresiones que estamos sufriendo. No sé si vencerles pero al menos de resistir sus ataques.



Digo esto, porque tanta virtualidad puede resultar estéril, especialmente en estos temas y un poco de realidad, de vernos las caras, escuchar nuestras voces, intercambiar nuestras ideas y propuestas vendría muy bien en un momento de especial confusión y falta de liderazgos y de intelectuales individuales, quizás sea el momento de los intelectuales colectivos.

Tengo en estos momentos en FB 2630 amigas y amigos, la mayoría con mi misma línea ideológica y ahora enfadados, indignados, cabreados suena mejor, pero sin saber muy bien hacia donde tirar. Los partidos se han demostrado ineficaces, los movimientos como el 15-M comienzan con fuerza pero se diluyen como un azucarillo en el agua, los sindicatos aún no saben muy bien de dónde les vienen las hostias y quizás en este novedoso momento sea más necesario que nunca nuevas e imaginativas, audaces propuestas.





Es una idea peregrina, quizás utópica pero así comienzan las grandes experiencias, con ideas que parecen peregrinas pero que un día se demuestran eficaces y a veces incendiarias y revolucionarias.



Ahí, aquí la dejo.......expresaros libremente.


Para cerrar mi reflexión la que creo va más con ella de mi admirado Bob Dylan versionada por otro grande Bruce Springsteen: "La respuesta está en el viento" como quizás el resto de respuestas a mis innumerables preguntas actuales que me vendrán quizás en la sauve brisa que ahora en este lugar perdido de Catalunya me está dando en mi cara...



http://www.youtube.com/watch?v=Gyq1ke1zTtc&feature=related

lunes, julio 23

Reflexiones en un recodo del camino

El otro día escuchaba en un programa de radio una encuesta sobre las palabras más bonitas de la lengua española. Quiero en este reflexión mañanera referirme a las diez que más me llegan, las que intento seguir, las que despiertan en mí sensaciones y sentimientos positivos.




Quizás la primera sea UTOPÍA, aquello que persigues y que parece imposible de alcanzar, pero que gracias precisamente a eso te hace avanzar, enriquecerte, sentirte vivo. También en el amor he buscado la utopía y quizás es lo que me ha hecho fracasar tantas veces, la búsqueda de esa persona tan especial ha limitado mi capacidad de vivir junto a las grandes personas que he conocido. Pero aún me queda camino por recorrer y quizás la vida me depare lo mejor al final.



LIBREPENSADOR, lo que siempre he intentado ser y supongo que nunca llegaré a ser totalmente. Quien piensa y añado se expresa, con libertad, sin condiciones de quienes detentan el poder sea laboral, político, económico o incluso sentimental, aunque eso siempre, siempre tiene un costo a veces terrible, pero que he asumido a lo largo de mi vida al ir ligero de equipaje.



AMISTAD, uno de los sentimientos más nobles, ya la Real Academia de la Lengua lo define como “Afecto personal puro y desinteresado compartido con otra persona que nace y se fortalece con el trato”. Grandes conceptos, afecto, puro, desinteresado, que definen una relación pero sobre todo un sentimiento. Siento que en los últimos tres años he abandonado bastante lo que para mí supone un elemento central de mi vida, pero nunca es tarde para recuperarlo.





TERNURA, ligada a su traslación práctica, las caricias, afecto, cariño, amabilidad, una capacidad que siempre he tenido quizás en exceso en un mundo tan falto de ella, en el que la gente que te rodea resulta tan insensible, piedras con ojos que para evitarla se cubren con corazas impenetrables. La ternura, ligada a la sensibilidad te hace sentir, pero también dejan al descubierto tus flancos produciendo a veces grandes dolores, pero también son uno de los síntomas de estar vivo. Uno puede sentir ternura por una persona, por una música, un animal, un paisaje, o simplemente paseando baja las copas de los árboles, pero si se es capaz de sentirla uno es rico, debe sentirse rico.



EMPATÍA, y su derivado solidaridad, es percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. En los últimos días entiendo aún más lo que significa y especialmente lo que traslada su ausencia. Cuando la persona ve sufrir cerca sin que demuestre el más mínimo sentimiento de afecto y comprensión. Reconozco que en mi vida la empatía es una de las sensaciones que más me han hecho implicarme en los problemas del “otro”, individual y colectivamente, quizás por eso tengo y tendré tantas amigas y amigos, es el activo de ser un activista de ella.



DIÁLOGO, compartir las ideas con otra u otras personas sin dogmatismos, sin límites y prejuicios es una de las maneras más eficaces de enriquecerse, de él se puede y debe llegar a la negociación, al acuerdo, a la síntesis. En mi larga vida ya he tenido ocasión de dialogar, de debatir también con todo tipo de personas y en todo tipo de circunstancias, soy también activista de esta actividad humana tan gratificante, también en desuso y como yo en vías de extinción.


SENTIR, experimentar sensaciones que produce lo exterior o lo interior, capacidad de darse cuenta de lo bueno y lo malo que ocurre a tu alrededor. Siempre he sido también activaste impenitente de esto lo que me ha hecho feliz en muchas ocasiones e infeliz en otras tantas, pero no me arrepiento ni siquiera de lo último, quizás sea la manera de no ser otro zombie más en una sociedad repleta de ellos, en la que solo prima lo superficial, el exhibicionismo estéril, pero que huye de lo profundo, de lo más consistente.

BONDAD, uno de los atributos que más valoro del ser humano. En los últimos años creo que el que más, me da igual que la otra persona sea muy inteligente, atractiva, poderosa, adinerada o capaz, lo más importante es que sea bondadosa, o sea que tenga una inclinación natural a hacer el bien. En la pareja es lo más importante, tener cerca de alguien bondadoso o bondadosa es el mejor regalo que la vida te puede hacer.

AVANZAR, luchar, caminar por la senda de la vida, seguir peleando por lo que uno cree en cada campo por el que transites, mirar al frente, sin olvidar los recuerdos pero sin volver la vista atrás evitando así convertirte en estatua de sal, siendo consciente que uno puede caer cien veces que si se levanta ciento una, aunque sea dolorido y maquillado puede seguir transitando este largo y curvo camino. Como decía Dolores: mas vale morir de pié, caminando añado yo, que morir de rodillas (o parado).




AMOR, ay, ay, con la Iglesia hemos topado amigo Sancho. El gran argumento de mi vida, el que me hace perseguir la utopía, siendo librepensador, cultivando la amistad que es una de sus manifestaciones, sintiendo, con ternura, cultivando al empatía con mi “otra”, dialogando con ella, avanzando por la senda desde la bondad. Quizás el Santo Grial que alcanzo y pierdo y vuelvo a alcanzar y a perder incansablemente, que me trae la felicidad máxima y la infelicidad destructiva, amor y desamor, vida y muerte, sensaciones y sentimientos, rimas y razones. El gran motivo por el que vivo y viviré siempre. Activista del amor, ingenuo que sigue creyendo que es el motor que impulsa este oscuro mundo, el que da luz a tanta tiniebla.



Ahora que el desamor me invade sigo gritando alto y fuerte: ¡VIVA EL AMOR! ¡VIVA LA VIDA!


viernes, julio 20

A las barricadas, hagamos la revolución



No ha sido una noche fácil en lo personal, pero hoy tengo la obligación de reflexionar de lo colectivo, lo mío ya lo resolveré lo tengo claro.




Ayer viví la manifestación de Barcelona en vivo y en directo y más que analizar lo concreto intenté vivir las sensaciones que me inspiraba, observé, me impliqué sí en lo activo pero intenté abstraerme del cabreo que llevo dentro y sentir qué me inspiraba aquella marea humana. Por eso en la foto colgada se ve mi cara de enfado y la crispación de mi puño cerrado.



Reconozco que me encuentro en un momento de especial pesimismo y escepticismo. No confío en la capacidad de reacción de una sociedad adormecida y aborregada en términos generales, a excepción de una minoría que estaba ayer por las calles de nuestro país.



Primera reflexión: ¿qué país? Escuchar entre las filas de una parte de la izquierda gritos desaforados en defensa de la independencia de Catalunya cuando nos estábamos manifestando contra la mayor agresión contra el Estado del Bienestar, contra la clase obrera y la media, me dejó impactado. Es el señuelo que nos envían la clase dominante para desviarnos del tema fundamental.



Segunda: Solo he estado en dos manifestaciones en Barcelona, ésta y la que hubo contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Aquella seis veces esta. ¿Cómo es posible que para un tema como ese se echen a la calle un millón de personas y ayer muchas menos? ¿No supone un mayor agravio, una mayor agresión para catalanes y no catalanes lo que está ocurriendo ahora?



Tercera: Ver a la comitiva del PSC con un cinturón de seguridad me pareció una torpeza de libro y un acto lamentable que alguien debiera reflexionar sobre ello. Defiendo que los socialistas, del PSOE y del PSC, debemos liderar esta revuelta antes de que se descontrole hacia lugares no convenientes definitivamente.



Cuarta: Palpé momentos parecidos a festivos, eslóganes algo Light, cuando lo que debía haber palpado es enfado, cabreo extremo, gritos con una dureza adecuada al negro momento que vivimos.



Quinta: Sigo defendiendo que estos métodos clásicos no valen para darle la vuelta a la tortilla que se está cociendo, que no afectan con la suficiente gravedad al poder establecido como para hacerle cambiar, que la izquierda debe entender que hay que utilizar métodos más contundentes, revolucionarios por la situación así lo demanda. Liderar esa revuelta significa entender que estamos no solo para interpretar una sociedad agredido sino para TRANSFORMARLA y para eso necesitamos algo más que manifestaciones.



Lancé en su día una idea, además de tomar la puerta del Sol, las cercanías del Congreso o la Vía Laietana debemos ir allí donde están los responsable, los culpables y no dejarles vivir, como lo están haciendo, este verano en paz cuando la mayoría lo está pasando muy mal, extremadamente mal. En sus lugares de veraneo, en sus discotecas , en sus chalets, hoteles de lujo, discoteca, restaurantes donde comen. Que pasen un verano amargados como lo estamos el resto.



Sexta: Tengo la sensación de que estamos viviendo una segunda Edad Media, que la crisis no es solo económica y financiera sino fundamentalmente de valores, comenzando por los valores que algunos han destrozado al originar la crisis y que siguen destrozando incapaces de resolverla.



Me queda la esperanza de que después puede venir también un segundo renacimiento, la luz después de las sombras, la cultura y el intelecto después de la barbarie y la podredumbre. Que esta nueva peste del siglo XXI será vencida y recuperaremos la salud física y mental.



Pero ahora en esta noche de insomnio reflexiono sobre lo particular, sobre lo mí y sobre lo colectivo consciente de que lo importante no es caer sino saberse levantar.



Ojalá sea capaz de hacerlo de nuevo, ojala seamos capaces de hacerlo todos, ojala la izquierda, ojala el PSOE despierte de un suicida letargo y coja con fuerza la bandera revolucionaria.



Yo estaré ahí en las trincheras, en las barricadas (algo que debiéramos recuperar también) lo tengo muy claro y después de lamernos las heridas acabaremos con ellas y ellos y quizás después seamos capaces de hacerles pagar estos crímenes con un segundo juicio de Nüremberg.









miércoles, julio 11

La deriva de RAJOY

Artículo publicado en DEIA el 11 Julio 2012

Hace apenas tres años nadie en su sano juicio pensaba que un mediocre como Mariano Rajoy pudiera llegar a ser Presidente de nuestro país, enzarzados como estaban los del PP en batallas internas, que si Esperanza Aguirre, que si Alberto Ruiz Gallardón y ni ellos mismo creían en el pobre Mariano.




En aquel momento reinaba la figura de José Luis Rodríguez Zapatero líder del PSOE y parecía absolutamente imposible que se pudiera producir un cambio drástico en las preferencias electorales de nuestra sociedad.



¿Qué ha ocurrido para que esto haya ocurrido? No solo una crisis económica y financiera sin igual en la historia, también los errores, las ineptitudes demostradas por la izquierda en ese periodo y especialmente el haber adquirido un rol que no le correspondía: el de adalid de las fórmulas más duras de la derecha liberal europea y mundial. Quizás si el PSOE no se hubiera empeñado en llevar a cabo políticas que no le correspondían y hubiera convocado un año y medio antes las elecciones para que fuera la derecha, a la que le correspondía de manera natural hacerlo, la que las llevara a cabo no estaríamos en la terrible situación en la que estamos.



Pero no fue así y el pobrecito de Rajoy acabó, casi sin pretenderlo, ganando por mayoría absoluta histórica las elecciones generales, después de haber arrasado en las municipales y autonómicas. Curiosamente con un programa que ahora se descubre (lo descubren algunos, porque oros ya lo advertimos en numerosas ocasiones) estaba lleno de falsedades y mentiras.



Después lo que ya todos sabemos, la crisis en lugar de atenuarse se agrava y lo que parecía, el triunfo de la derecha, iba a calmar a los “mercados” (el “gurú” todopoderoso del que todos hablan y muy pocos saben a ciencia cierta qué significa y lo más importante, quienes son) consiguió justo lo contrario. La prima de riesgo está ahora en límites cercanos a la intervención y más bien parece que las durísimas medidas adoptadas en los últimos meses, los recortes, ajustes, préstamos de diversa índole no hayan servido para nada, o quizás para todo lo contrario.



Pero en los apenas ocho meses que Rajoy lleva en la Moncloa al menos ha dejado claras algunas cosas sobre su personalidad y sobre sus intenciones. Que es un mentiroso compulsivo y además ni se inmuta a la hora de enfrentarse a las mentiras, desde los sueldos de los funcionarios, pasando por los recortes en sanidad, educación y cultura que aseguró por activa y pasiva jamás iba a realizar, por no citar las que nos vienen como la subida del IVA o el posible recorte de las pensiones. Eso sí, con el habitual comentario que subyace en cada intervención suya que viene a decir más o menos: “Yo no he sido, son los otros los que me obligan”.



Otra de sus características es su huída del escenario, lo que en teatro se conoce como “mutis por el foro. Cuando aparece algún tema grave desaparece, no da la cara, o sea que además de mentiroso compulsivo es un cobarde de los de nota.



En estos ocho meses le ha dado el mayor hachazo de la historia al Estado del Bienestar creado durante decenas de años y dejado los derechos laborales, sociales, políticos y vivenciales bajo mínimos, al borde de la extinción.



Más lo que queda por venir, porque cada vez que abre la boca en los últimos días es para advertir que la presión externa continúa y él no tiene el valor de enfrentarse a ella. Las medidas previstas para Agosto (¿por qué será esta manía de los gobiernos de tomar las medidas más impopulares en vacaciones? ¿Quizás porque en esa época estamos todos aún más zombies de lo habitual?) tiene pinta de ser las más duras de todas, las que acaben de finalizar el puzzle al que nos han conducido los poderes económicos y financieros.



Esta semana la anuncian crucial, definitiva, aunque ya llevan avisándonos de eso y luego siempre queda algo aún peor por llegar. El lunes se reúne el Eurogrupo, para nada bueno claro, el martes el Ecofín para decirnos qué recortes más tienen que poner en práctica Rajoy y los suyos, el miércoles éste comparece en el Congreso para informar de las órdenes que ha recibido de Merkel y compañía, el jueves se presionará a las comunidades autónomas para que se aprieten aún más el cinturón, y al día siguiente el Consejo de Ministros nos dará la sorpresa de cada viernes para hundirnos aún más.



Pero lo más duro, lo más cruel es que la deriva en la que se encuentra Rajoy además de llevar al naufragio al buque que pretende dirigir no encuentra freno, confrontación, ni social ni políticamente. La deriva de Rajoy se produce gracias a la deriva cómplice de la izquierda, en especial el PSOE que ni está ni se le espera más allá de declaraciones críticas ante cada agresión que la derecha hace a su base social, gastando toda su poca fuerza en fuegos de artificio, ni tampoco de una sociedad abúlica, acojonada, aborregada, que camina como zombiés hacia el abismo al que nos conducen, hacia un degolladero colectivo.



¿Cómo se explica que ante la mayor agresión de la historia hacia la clase obrera, ésta, sus representantes, sus sindicatos lo más que sean capaces de hacer es una huelga general que pasó sin pena ni gloria, a excepción de la lucha ejemplar de los valientes mineros que faltos de apoyo acabarán claudicando como el resto.



Pero como decía Lenin (ahora comenzamos a recuperar a los clásicos: Marx, Lenin, Keynes, incluso Freud a la vista de las crisis psicológicas que acompañan a las económicas y financieras): ¿Qué hacer?



La respuesta parece evidente: un contundente proceso revolucionario en el que se involucren todos los sectores políticos y sociales, inicialmente los más activos, sus vanguardias pero posteriormente el resto especialmente los más afectados por las últimas agresiones. Un proceso que debe ser liderado por la izquierda, el PSOE a la cabeza, para evitar un descontrol que pueda derivar en situaciones populistas y fascistoídes. La olla está a máxima presión, si no somos capaces de entenderlo y evitar con su salida controlada que la salida del gas que lleva dentro se nos lleve por delante, es la única solución que nos queda. No valen ya otras de menor enjundia y mucho menos esperar pacientemente a que las urnas pongan de nuevo un cierto orden, es ahora, justo ahora cuando hay que reaccionar.



La deriva de Rajoy nos conduce hacia un abismo peligroso, pero solo evitando que esa deriva se contagie al resto saldremos de este atolladero.



La crisis actual no es solo una crisis económica y financiera, es una profunda crisis de valores y solo una revolución, novedosa, moderna, imaginativa puede recuperar los que nunca debimos perder: igualdad, solidaridad, justicia, fraternidad, generosidad, respeto, sensatez, ideología, reflexión, cultura, educación, imaginación…..



Que la deriva de Rajoy no nos contagie a todas y todos.

martes, julio 10

El largo y curvo camino hacia la paz

Desde hace muchos años algunos y algunas, pocos, hemos defendido con incomprensiones y trato injusto, violento en algunos momentos, la hoja de ruta que nos llevara hacia la paz tan ansiada.




En esa hoja la primera parada era la decisión firme de ETA de abandonar la violencia, a la que debí seguir la legalización de la izquierda abertzale para poder participar en la vida política en igualdad de condiciones que el resto de los grupos políticos, posteriormente era absolutamente imprescindible movimientos concretos sobre los presos que los situara también en igualdad de condiciones que el resto: medidas de excarcelación de quienes estuvieran con enfermedades terminales, acercamiento sin prisas pero sin pausas a Euskadi y Navarra y la supresión de un instrumento injusto, ilegal como la denominada “doctrina Parot”. Todo ello con grandes dosis de imaginación, audacia y generosidad por ambas partes.



La sentencia de hoy del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo contra ésta última doctrina demás de una varapalo para el Gobierno de España supone restablecer definitivamente la legalidad y la justicia. El Gobierno debiera hacer algo a favor de la paz no recurriendo la sentencia, consciente de las brutales presiones de quienes no saben vivir sin la violencia de ETA y que de manera canallesca aún intentan que perviva.



Como tramos finales de ese camino largo y curvo hacia la paz estarían la desaparición total de ETA y la entrega de las armas y la recuperación de las vías exclusivamente políticas, secuestradas tantos años. Quizás sea el tiempo de valentía y de nuevas soluciones para viejos problemas, la Euro Región es otro tramo del camino a explorar.



Quizás las próximas elecciones en Euskadi deberían dar un gobierno transversal en el que las izquierdas, la estatal y la abertzale renuncien a su incomunicación ancestral y demuestren su altura de miras y su apuesta por la reconciliación. Si en Irlanda fueron capaces de convivir en un mismo gobierno elementos tan confrontados como un jefe del IRA como Martin McGuinness y el de los paramilitares unionistas, Ian Paisley, cómo no va a ser posible en Euskadi entenderse a Patxi López y Arnaldo Otegi?



Lo más difícil: la reconciliación será un proceso más largo, pero para ese tramo el camino ya no será curvo ni empinado sino llano y fácil y con algún tiempo necesario para recorrerlo se hará con naturalidad y sensatez. Seguro.



Hoy al ver más cerca la paz, quienes tanto hemos luchado por ella (me vienen a mi mente nombres de ambas orillas), debemos sentirnos felices y relajados. Lo ingrato, las situaciones dolorosas y duras quedan definitivamente atrás, ahora delante brilla el sol y se divisa cerca, muy cerca, la paz.

¡Viva la paz! ¡Gora la paz!