viernes, junio 22

Legalizar SORTU es justo, inteligente y necesario


Artículo publicado en DEIA el 22 Junio 2012

Me ha pillado la legalización de SORTU por parte del Tribunal Constitucional a contra pié, la verdad es que no me lo esperaba rodeado de malas y malísimas noticias. He decidido dos cosas, primero contactar con mi amigo Pernando Barrena con el que he vivido muchas batallas que algún día deberemos contar y la segunda tomarme un gin tonic bien frío a la salud de esa noticia. Con él he quedado en tomarme otro cuando nos encontremos.




Desde mi militancia socialista considero que supone resarcir una profunda injusticia y un tremendo error político que entorpecía el camino hacia la paz. Por eso las gentes de bien que tanto hemos luchado desde ambas orillas de este río de aguas turbulentas, que ahora se dirige hacia su remanso definitivo, tenemos que celebrarlo. Las gentes de bien de cualquier ideología también. Solo pondrán mala cara quienes siguen empeñados en que siga existiendo lugares de conflicto, quienes también en ambas orillas no les interesa la paz porque creen que su rendimiento político e incluso económico está en esa cara de la moneda. Canallas de diverso pelo que solo piensan en favorecer esos conflictos.



La legalización de SORTU y por tanto de Batasuna era la última traba política que faltaba. El elemento que nos quedaba por cumplir a los autodenominados demócratas después que la izquierda abertzale hubiera hecho su trabajo en los últimos 18 meses. Su decisión estratégica de confrontación con sus militares y la apuesta clara, inequívoca a favor de las vías pacíficas y democráticas tomada cuando decidieron la vía Bateragune, suponía el cumplimiento de todas las condiciones para su entrada en la vida política en igualdad de condiciones que el resto de partidos.



El siguiente paso será mover ficha con el tema de los presos, acercamiento, salida de los que tengan enfermedades terminales y eliminación de la inmoral e injusta “doctrina Parot” y por parte de ETA su disolución con la entrega controlada de las armas.



Una vez la paz consolidada deberemos enfrentarnos con imaginación, audacia y generosidad a la resolución del conflicto político que se escondía tras esa violencia. Solucionar de una vez por todas, el último problema heredado de la transición, las tensiones centro-periferia, siendo capaces de crear un escenario en el que todos nos sintamos cómodos. Posiblemente consiguiendo imponer nuevas soluciones a los viejos problemas. La independencia que quizás ahora se encuentre lejos se puede compensar desarrollando nuevas experiencias en el seno de una Unión Europea en crisis. La Euro región que ya se está llevando a cabo en otros lugares y que en su día pusieron sobre la mesa Ibarretxe y Patxi Zabaleta sería una de ellas, también la revisión del Estatuto de Gernika, la constitución de órganos permanentes de colaboración entre Navarra y Euskadi y alguna reforma consensuada de nuestra Constitución para dar entrada a un derecho inalienable como es de autodeterminación, o a la libre decisión.



Para eso probablemente sean necesarias nuevas mayorías sociales y parlamentarias. Resulta obvio y básico el entendimiento a partir de este nuevo escenario entre las deferentes izquierdas. La abertzale que posiblemente caminará unida y la estatal, especialmente la socialista, deberán abrir lugares de diálogo, de entendimiento y acuerdo hasta ahora impensables con la pesada losa de violencia aplastándonos. No sería impensable la posibilidad de un nuevo gobierno vasco con ambas, que cumpliera los dos criterios que ahora parecen necesarios y suficientes: que gobierne la izquierda y que gobierne de manera transversal. Un gobierno presidido por Patxi López incluso aunque el PSE quedara detrás de la IA. La experiencia frustrada de Navarra en 2007 en la que se daban esas circunstancias nos debe guiar en ese camino, porque la generosidad antes mencionada debe aplicarse en ambas orillas.



Después y quizás lo más difícil, será la reconciliación. A menudo pienso que yo que he sido victima del conflicto (no tanto como otros que han perdido seres queridos, han caído heridos o han sido torturados, que de todo ha habido en ambos campos) ya me he reconciliado en este largo camino.



He sido capaz de reconocer el daño infligido en el “otro”, su sufrimiento, sus razones políticas, aunque discrepara profundamente de ellas y lo más importante he sido capaz de sentarme en una mesa a tomar un café, a comer y cenar o simplemente a intercambiar impresiones, a menudo coincidiendo con gran parte de sus análisis.



Con Patxi Zabaleta, con Pernando Barrena especialmente, pero también con Joseba Permach, Sati Kiroga, Txema Jurado, Jone Goirizelaia y dejo para el final a Arnaldo Otegi quien por pedir su libertad y reconocer su trabajo para llevar a Batasuna por la senda de la paz me supuso mi expulsión injusta del PSOE. Algún día me tomaré unos vinos para celebrar su libertad que ahora está más cercana y necesaria. No tiene ninguna lógica y menos después de esta sentencia, que quien más ha hecho por llegar a este escenario lo tenga que ver desde las rejas de la cárcel. Es más desde aquí alzo mi voz alta y clara reclamando su libertad inmediata para que pueda encabezar las listas de su partido en la elecciones del próximo año.



No hemos sido muchos pero algunos nos hemos movido en el otro campo siempre injustamente tratados, con incomprensiones e incluso trato inhumano en algunas ocasiones. Amigos como Odón Elorza, Gemma Zabaleta, Dani Arranz, Jesús Eguiguren, Koldo Méndez y uno en especial de quien hoy me acuerdo de manera emotiva: Enrique Curiel que esta tarde después de escuchar la noticia sería inmensamente feliz escribiendo su obligado artículo para DEIA donde colaboraba habitualmente.



Algún día también existirá un reconocimiento expreso de su trabajo, su inmenso trabajo para que un momento como este haya llegado y la paz esté mucho más cerca.





Pero eso será después, ahora solo nos queda disfrutarlo respirar un poco más tranquilos y olvidándonos de primas de riesgo, recortes, crisis, Merkeles, Rajoys y otros monstruos que nos devoran, esbozar una sonrisa de oreja a oreja y ser durante un rato felices, muy felices.



Zorionak a todas las personas de buena voluntad que hoy se alegran.



Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y ex concejal del PSN-PSOE)



Villava-Sant Fost 21 Junio 2012


miércoles, junio 20

Desde mi militancia socialista afirmo que legalizar Sortu es inteligente y justo

Me ha pillado la legalización de SORTU por parte del Tribunal Constitucional a contra pié; la verdad es que no me lo esperaba rodeado de malas y malísimas noticias. He decidido dos cosas, primero contactar con mi amigo Pernando Barrena con el que he vivido muchas batallas que algún día deberemos contar y la segunda tomarme un gin tonic bien frío a la salud de esa noticia. Con él he quedado en tomarme otro cuando nos encontremos.




Desde mi militancia socialista considero que supone resarcir una profunda injusticia y un tremendo error político que entorpecía el camino hacia la paz. Por eso las gentes de bien que tanto hemos luchado desde ambas orillas de este río de aguas turbulentas, que ahora se dirige hacia su remanso definitivo, tenemos que celebrarlo. Las gentes de bien de cualquier ideología también. Solo pondrán mala cara quienes siguen empeñados en que siga existiendo lugares de conflicto, quienes también en ambas orillas no les interesa la paz porque creen que su rendimiento político e incluso económico está en esa cara de la moneda. Canallas de diverso pelo que solo piensan en favorecer esos conflictos.



La legalización de SORTU y por tanto de Batasuna era la última traba política que faltaba. El elemento que nos quedaba por cumplir a los autodenominados demócratas después que la izquierda abertzale haya hecho su trabajo en los últimos 18 meses.



El siguiente paso será mover ficha con el tema de los presos, acercamiento, salida de los que tengan enfermedades terminales y eliminación de la inmoral e injusta “doctrina Parot” y por parte de ETA su disolución y la entrega de las armas.



Después y quizás lo más difícil será la reconciliación. A menudo pienso que yo que he sido victima del conflicto (no tanto como otros que han perdido seres queridos, han caído heridos o han sido torturados, que de todo ha habido en ambos campos) ya me he reconciliado en este largo camino.



He sido capaz de reconocer el daño infligido en el “otro”, su sufrimiento, sus razones políticas, aunque discrepara profundamente de ellas y lo más importante he sido capaz de sentarme en una mesa a tomar un café, a comer y cenar o simplemente a intercambiar impresiones.



Con Patxi Zabaleta, con Pernando Barrena especialmente, pero también con Joseba Permach, Sati Kiroga, Txema Jurado, Jone Goirizelaia y dejo para el final a Arnaldo Otegi quien por pedir si libertad y reconocer su trabajo para llevar a Batasuna por la senda de la paz me supuso mi expulsión injusta del PSOE. Algún día me tomaré unos vinos para celebrar su libertad que ahora está más cercana y necesaria.





No hemos sido muchos pero algunos nos hemos movido en ese campo siempre injustamente tratados, con incomprensiones e incluso trato inhumano en algunas ocasiones. Amigos como Odón Elorza, Gemma Zabaleta, Dani Arranz, Jesús Eguiguren, Koldo Méndez y uno en especial de quien hoy me acuerdo de manera emotiva: Enrique Curiel que esta tarde sería inmensamente feliz y seguro estaría escribiendo su artículo para DEIA donde colaboraba habitualmente.



Algún día también existirá un reconocimiento expreso de su trabajo, su inmenso trabajo para que un día como este haya llegado.



Pero eso será después, ahora esta tarde solo nos queda disfrutarlo respirar un poco más tranquilos y olvidándonos de primas de riesgo, crisis, Merkeles y otros monstruos que nos devoran esbozar una sonrisa de oreja a oreja y ser durante un rat

 
 

lunes, junio 18

Un domingo de cambios....a medias.



Se preveía que el pasado domingo era vital para el futuro de Europa. Las elecciones legislativas en Francia y Grecia vaticinaban la posibilidad de cambios más o menos revolucionarios (tiene gracia que ahora los cambios revolucionarias se hagan a través de las urnas). Los mercados, los poderes fácticos, la izquierda europea esperaba ansiosa esos resultados con diferentes criterios y deseos.




Unos que la victoria de la izquierda en Francia fuese por goleada y de Syriza en Grecia igual y otros sin importarles demasiado lo primero, pero profundamente preocupados por la segunda posibilidad. Amenazas veladas y menos veladas de que si ese líder emergente que es el joven Tsipras ganaba Europa se tambaleaba (como si no estuviera suficientemente tambaleada ya), el euro se rompía en mil pedazos y la crisis se agudizaría aún más.



Como si la culpa de esa brutal crisis ahora la tuviera Tsipras, tiene valor la cosa….



Pero las cosas han salido como los mercados deseaban. Francia va a tener un gobierno fuerte, aunque sea con mayoría absoluta de la izquierda, una izquierda que piensan, como ya ocurrió aquí en los últimos años de gobiernos de Zapatero, es fácilmente domesticable y que hará sin rechistar la política que siguen marcando. Y en Grecia la jugada ha sido perfecta, gana su derecha, obligan a los socialistas a pactar con ellos un gobierno fuerte que aplique sus duros ajustes y desactivan a Syriza.



Bueno, esa es la teoría, ya veremos en la práctica porque elementos de análisis hay y muchos en el día de ayer.



La salida por la puerta falsa de la candidata oficial del PSF, Segolene Royal (es patética su foto tras el cristal), un peso pesado del partido que ha perdido frente a un “disidente” más de izquierdas es un aviso a navegantes de lo que pueda pasar en el futuro. El PSF debe meditar y este “incidente” le da para ello, que si se convierte en cómplice, en rehén de los mercados pueden producirse terremotos internos de consecuencias imprevisibles.



Syriza no ha ganado es verdad, pero ha tenido una subida espectacular que la sitúa en condiciones inmejorables para condicionar el futuro de su país. La figura emergente de Tsipras puede ser un referente más Valdo para la izquierda europea, huérfana de líderes, que el propio Holland. Ahora necesitamos gentes así en nuestro país, en Italia y sobre todo en Alemania. Veremos…..



¿Ha cambiado algo el panorama político y social con las elecciones del domingo? Es probable, lo veremos a medio plazo, pero tengo la sensación desde mi observatorio que lso cambios que se van, que se deben producir en el futuro no dependen de contiendas electorales, esos cambios se van a ganar en las calles, en las fábricas, en las minas, en las universidades. Si eso no se produce, si no existen procesos de lucha revolucionaria en toda Europa, seguiremos prisioneros de los mercados, de los mercaderes, de las canallas financieros que nos han llevado al borde del precipicio y acabaremos precipitándonos por él.




.
No sé si eso se va a producir, pero la izquierda europea si quiere sobrevivir a estos tiempos convulsos, debe despertar como lo ha conseguido Syriza de la mano de Tsipras, debe liderar las masas cabreadas, enfadadas hasta límites peligrosos. Quizás en los próximos tiempos aparezcan líderes nuevos, revolucionarios, en caso contrario estamos condenados a la extinción, al desastre y quizás a una profunda melancolía.

El hecho de que esta mañan la presión continúe a pesar de haberse salido con la suya en Grecia y casi en Francia indica que o bien, como ya he teorizado en otras ocasiones, nadie tiene ni idea de como afrontar esta situación, o bien que se sienten tan sobrados, tan todo poderosos que llegan a la humillación colectiva. El incremento brutal de la prima de riesgo, del tipo de la deuda unido a indicadores como el incremento de la morosidad y la bajada de la compra de pisos nos situán cada vez más cerca del precipicio


La crisis, la profunda crisis de valores en la que estamos sumidos deben ser superados por esa nueva izquierda que además de luchar, los fomente, los impulse, lleve a delante una profunda revolución cultural que sea capaz de recuperarlos. Pero eso da para otra reflexión…..




miércoles, junio 13

Del abismo a la revolución y el juicio.

Mi reflexión de hoy: Desde que se inició esta crisis me han surgido dudas sobre sus orígenes y especialmente sobre los responsables de la misma. Sabía que había un sector económico-financiero muy ligado a intereses espurios, de enriqueciendo salvaje con la complicidad de políticos, especialmente de la derecha y la cobardía de algunos de izquierdas. Entendía así que estaba controlada, o sea que una vez conseguidos sus objetivos, que además de los puramente economicistas, también intentaban el desmantelamiento del Estado del Bienestar y la reducción a la nada de los derechos conquistados por la clase trabajadora en los últimos 150 años. Ese parecía ser el panorama y en esas claves hacía el análisis de lo ocurrido el pasado sábado y por tanto el rescate a los bancos o como quieran denominarlo tendría como consecuencia, una vez conseguidos sus propósitos, un panorama más relajado, subida de la bolsa, bajada de la prima de riesgo, control de los mercados, etc… Pero la sorpresa es que no ha sido así, todo parece igual de descontrolado y la sombra de un rescate puro y duro planea de nuevo sobre nuestro país. Pero no somos los únicos, la amenaza de una triunfo de la izquierda radical (¿radical una izquierda real?), la victoria de Hollande en Francia, la situación en Portugal, en Italia no presagian nada bueno para esos facinerosos. La pregunta que me surge es: ¿Cómo es posible que si sus intereses se han ido cumpliendo, no sean capaces de controlar la situación? Porque esa es la clave, entender que aunque estuviéramos en contra de sus tácticas y estrategias la solución la tenían controlada, para su propio beneficio, pero controlada y ante eso se les puede combatir, luchar para cambiar el sentido de la marcha. Pero no parece ser así. Lo más terrible, lo más preocupante es que descubro horrorizado que ellos tampoco saben como resolver el entuerto en el que nos han metido a todos, que son incapaces, incluso con sus medidas, con sus recetas, de sanar al paciente. Descubro horrorizado que el paciente no sana, porque ni siquiera son médicos quienes lo están tratando. Ante eso, ante esa evidencia, nosotros, la izquierda, debemos cambiar nuestra táctica y nuestra estrategia. No solo debemos combatirles, debemos imponer nuestras recetas, nuestras soluciones, pero antes hay que teorizar, estrujar nuestros ideólogos para buscarlas, para encontrarlas. Después derrotarles y tal como está el panorama solo lo lograremos con un proceso revolucionaria, novedoso, imaginativo, pero debe estar liderado por esa izquierda europea, socialistas, comunistas, radicales unidos. Una lucha que como antaño los mineros asturianos han comenzado ya. Especialmente significativo el comunicado de los del “15-M”, luchadores light, como todo hoy en día, las bebidas, las comidas, el sexo, frente a la dureza que va a hacer falta para acabar con tan poderosos canallas. Una vez derrotados, conscientes de que va ser una lucha dura, incluso cruenta, habrá que juzgarles. Constituir un Tribunal de Nüremberg II para juzgarlos, que quizás incluso habrá que realizarlo en la misma ciudad ya que muchos de los que se sentarán en el banquillo son alemanes y alemanas (Merkel la primera) y aplicar condenas durísimas que ejerzan como elemento de disuasión para el futuro. En esas estoy en esta mañana de primavera, quizás sea el único que reflexiona en esa dirección………….

domingo, junio 10

"De hermanos a simples vecinos. Los socialistas navarros consumaron su salida del Partido Socialista de Euskadi hace ahora treinta años"

BILBAO. Informe de Raquel Ugarriza en DEIA el 10 Junio 2012 Corría el verano de 1976, año de efervescencia política en el que todo parecía posible. Un joven Gabriel Urralburu participa en la escuela de verano del PSOE en nombre del Comité Socialista de Euzkadi. Militantes de los cuatro territorios integraban por aquel entonces la Federación Socialista Vasco-Navarra. El político navarro de apenas 26 años defiende un estatuto "aprobado por el pueblo vasco en un proceso constituyente" dentro de un Estado federal. "El Partido Socialista entiende que el ejercicio del derecho de autodeterminación por el pueblo de Euzkadi deberá ser garantizado por el Estatuto de Autonomía", sostiene. En marzo de 1977, constituido ya el PSE -donde seguía integrada la Agrupación Socialista de Navarra-, su secretario general, Txiki Benegas, proclama: "Navarra es tierra vasca". En junio de 1978, Urralburu, ya diputado tras las primeras elecciones legislativas de la transición, insiste: "Los socialistas (...) mantenemos ahora la participación de Navarra en las instituciones comunes con Araba, Gipuzkoa y Bizkaia". Ese mismo año el PSE tenía preparado un proyecto de estatuto de autonomía para los cuatro territorios. Pero en el mes de abril de 1981, Urralburu propone, sin negar aún la existencia del pueblo vasco y de Euskal Herria, la autonomía uniprovincial, desdiciéndose de toda la historia conjunta del partido, que se remonta a la República, y de lo manifestado anteriormente. Al año siguiente la Ley de Amejoramiento, pactada por toda la derecha navarra y el PSOE, salió adelante, sin haberse sometido a un refrendo popular. Poco antes de la aprobación en Cortes de la ley, hace esta semana treinta años, la Agrupación Socialista de Navarra se desgaja del PSE y se constituye en federación propia dentro del Partido Socialista. En solo cuatro años se había pasado de defender el derecho de autodeterminación en un estatuto de autonomía que amparara a los cuatro territorios, a proclamar la autonomía uniprovincial y olvidarse de la autodeterminación. ¿Qué ocurrió en aquellos pocos años? Las versiones son dispares. La creación del Estado de las Autonomías, competir en navarrismo contra un contrincante poderoso como Unión del Pueblo Navarro (UPN) o incluso las consecuencias del intento de golpe de estado de febrero de 1981 planean sobre esta historia. Entre el 5 y el 6 de junio de 1982 se celebraba en Iruñea el congreso constituyente del Partido Socialista de Navarra (PSN) y Urralburu se convirtió en su primer secretario general, entre llamamientos a la creación de un organismo intercomunitario, la Dieta o Consejo Vasco-Navarro, nunca materializado. adaptarse a las instituciones Txi-ki Benegas, por entonces, secretario general del PSE, acudió a aquel congreso de desvinculación orgánica definitiva "sin sentimiento de pérdida. Fue un congreso que se tomó con normalidad". Porque la decisión de desgajarse ya se había adoptado durante un proceso que, este sí, "creó tensiones". "Durante el congreso de constitución del PSE en 1977 defendimos un estatuto común pero manifestando que había que respetar en todo caso la voluntad del pueblo navarro o de sus representantes. A partir de aquí, la evolución va muy paralela a la evolución de las instituciones", relata el hoy diputado en el Congreso. "En el 78 se creó el Consejo General Vasco con la posibilidad de que entrara Navarra. Los de las tres provincias vascas dijimos que sí pero ellos dijeron que no, nosotros decidimos ir por la vía del Estatuto y ellos por la vía del Amejoramiento. Cuando el Amejoramiento estaba a punto de aprobarse en el Congreso la relación no se podía mantener porque Navarra tenía sus propias instituciones, su autonomía". Para Benegas la razón última radica en que "electoralmente había que ajustar el partido a las circunscripciones". Coincide en atribuir la división a razones meramente institucionales con Javier Monzón, quien presidió hace treinta años aquel congreso constituyente del PSN y que ahora participa activamente en el gobierno de coalición con UPN -en estos días en la cuerda floja- desde su cargo como director general de Políticas Sociales. Monzón asegura, treinta años después del congreso celebrado en el hotel Tres Reyes, que no vivió aquella experiencia como un giro ni cree que se perdiera nada por el camino. "Es cierto que el socialismo vasco y navarro fue uno durante la República pero en la dictadura hubo que salir fuera y se dio un vacío de contenido y funcionamiento". El partido en Navarra se reconstituye en mayo del 74. "Como todavía no se había constituido el Estado de las Autonomías, el partido tardó en ir cogiendo fuerza y se agrupó con la realidad que había, que era dentro de la Federación Socialista de Euskadi. Pero ya en ese momento tiene una personalidad propia". En la estela de la tesis de Benegas, justifica la decisión en que "se entendió que el partido debía adaptarse a la estructura institucional de España. Se había aprobado el Estado de las Autonomías. Navarra tenía su propia realidad institucional y se decidió que teníamos que adaptarnos a esa estructura y ser un partido propio integrado en el PSOE", resume Monzón. A su juicio, la vía autónoma del PSN ha resultado ser positiva tanto para unos como para otros. "Nos sentimos bien, nos sentimos cómodos en nuestro ámbito institucional. Nuestra relación con los compañeros de Euskadi se articula dentro de la estructura del PSOE y, desde luego, dentro de unas relaciones de buena vecindad como compañeros de una comunidad limítrofe y reconociendo que culturalmente tenemos elementos como el euskera que está en ambas comunidades". tras el 'tejerazo' Desde una óptica diametralmente opuesta, el escritor y editor de Txalaparta, el tafallés José Mari Esparza, lanza por tierra estas explicaciones y achaca directamente el cambio de opinión de los socialistas navarros al tejerazo de febrero de 1981. Solo unos años antes la ikurriña presidía las sedes socialistas en Nafarroa, y alcaldes y concejales del PSOE la colocaban en los ayuntamientos. En 1977, los diputados socialistas navarros Gabriel Urralburu y Julio García Pérez asistían a la constitución de la Asamblea de Parlamentarios Vascos en la Casa de Juntas de Gernika. Todos ellos entonaron el Gernikako Arbola. Para 1982 todo aquello parecía un sueño. La división en dos del PSE "fue una maniobra estatal de alto nivel para replantearse el mapa autonómico vasco", sostiene Esparza. "La prueba es el cambio brutal que tuvieron que hacer de un día para otro los líderes del socialismo navarro. Era un discurso completamente nuevo y, como no sabían a qué agarrarse, se basaron en una mentira monumental". La falsedad a la que alude Esparza es la tesis que adoptó entonces el socialismo navarro de que durante la República el PSOE estaba en contra de la integración de Nafarroa en el Estatuto Vasco, "un disparate como un castillo", sentencia. "Desde la República hasta el exilio, está claro que los dirigentes están dentro del Estatuto Vasco y participan en las estructuras del Gobierno vasco en el exilio". A su juicio, "la historia sería otra" de haber seguido unido el PSE. "En aquellos tiempos, la conciencia vasca de Álava no era ni por asomo superior a la que tenía Navarra durante el franquismo y la transición", recapitula Esparza. Por el contrario, treinta años más tarde, "la sociedad de la CAV se ha ido vasquizando, de la misma manera que los catalanes son más catalanes desde que tienen la autonomía". Al contrario que la sociedad navarra, que es cada vez menos socialista. En las elecciones del año pasado al Parlamento navarro, el PSN cosechó el peor resultado de su historia, con el 15,9% de votos: "Su alianza con UPN ya les está generando problemas y hay que recordarles que el mapa político de Navarra está cambiando a pasos agigantados". Para José Mari Esparza, no es casualidad que en los últimos tiempos los socialistas de las dos comunidades hayan optado por gobernar con la derecha. "Se trata de una situación colonial; derecha e izquierda aparecen como antagónicos en España y en Euskal Herria se unen para sujetar un territorio que saben que es hostil". "el error se está pagando" En el punto intermedio se sitúa José Luis Uriz, expulsado del PSN-PSOE y actual militante del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), quien no vivió la separación pero compartió sus consecuencias. Militante del PSN desde 1989, exparlamentario y exconcejal, entiende aquella decisión como un hecho meramente "electoralista". "Desde el punto de vista táctico fue una decisión adecuada en el momento, pero estratégicamente, un error que se está pagando" por la progresiva pérdida de respaldo electoral del PSN. Con el "fervor del converso", los socialistas navarros "se pasaron a posiciones más propias de la derecha recalcitrante navarra" en cuestiones de identidad territorial, expone Uriz. "Eso originó que el sector vasquista quedara muy diluido. Así que, cuando EE se fusionó con el PSOE en 1993, los euskadikos no se nos sumaran en Navarra". "Por lo que yo viví en el PSN había un deseo de diferenciarse, de no dejarse influir. Hubo una posición de ruptura, de alejamiento profundo". Pero frente al monolitismo que quiere proyectar el PSN, Uriz percibe "un sector importante", el mismo que perdió el último congreso frente al vencedor, Roberto Jiménez, "que sería más proclive a una mayor coordinación con los socialistas vascos. Si no fuera por cuestiones electoralistas, creo que cada vez más el alma del PSN está en estrechar lazos con el PSE". Pese a esta declaración de intenciones, lo cierto es que el hipotético estrechamiento de relaciones entre Euskadi y Nafarroa no parece que vendrá por la vía del socialismo vasco y navarro. Al menos así lo cree Txiki Benegas, para quien la separación de los dos partidos "es irreversible. Nadie está planteando un cambio de situación", sostiene hoy.

viernes, junio 8

PSN : De la iniciativa al desastre

Publicado en DEIA el 8 Junio 2012 Hace ahora treinta años que el PSN decidió separarse del PSE en el que estaba integrado, para comenzar su andadura como federación propia. Fue una dura decisión de consecuencias estratégicas (ya se ha visto como a lo largo de los años el contencioso Navarra-Euskadi ha dado y dará para mucho) pero lamentablemente tomada por motivos puramente tácticos, electoralistas al considerar los sesudos analistas del PSOE que de esta manera se podrían conseguir más votos en una sociedad que en aquel momento vivía muy pendiente de lo que sucedía en España. Un partido cuya base fundamental estaba en la Ribera, en la zona donde tradicionalmente se veían los temas de Euskadi como mínimo con distancia e incluso con desconfianza. La derecha navarra se había encargado de azuzar ese demonio que según ellos venía a llevarse todas sus riquezas, su rica huerta, sus setas, sus costumbres, su lengua. Haciendo un repaso por la historia resulta cuando menos curioso datos como el de que Gabriel Urralburu, después yunque sobre el que se machacó a todo lo que se sospechaba vasco, saliera diputado por el PSE que en aquel tiempo formaba parte del “Frente autonómico” con PNV y ANV. Paradojas del destino. ¿Cómo se puede desde una posición política en la que sus dirigentes gritaban por las calles de la vieja Iruña el “Nafarroa, Euskadi da”, llegar a la actual de dependencia, de vasallaje a UPN, la derecha más reaccionaria de Europa? ¿Qué ha ocurrido en el interior de un partido que mantenía con orgullo y gallardía la bandera de la izquierda sin despreciar su alma nacionalista para llegar a esa deriva? Varias son las razones, unas de carácter interno y otras externas que tienen que ver con los cambios sociales que se han producido en Navarra en estos últimos treinta años. El PSN una vez rotas sus amarras con el PSE diseñó, liderado por Urralburu, una estrategia política envuelta en un navarrismo que no le correspondía intentando competir con UPN en un caladero electoral que no era el suyo. Eso inicialmente le funcionó consiguiendo gobernar Navarra en minoría mayoritaria durante siete años, de 1984 a 1991, abandonando su base social de izquierdas y trasladando sus tesis políticas hacia un centro anti vasquista. Cuando en 1991 decidió de nuevo el cambio de rumbo ya era tarde y a pesar de las maniobras y contactos para convencer a la izquierda abertzale de que se abstuviera para que con los votos de EA e IU seguir gobernando, no se consiguió y la derecha de nuevo volvió al poder del que no se ha apeado en estos 22 años, excepto el frustrado intento de gobierno tripartito encabezado con Otano, que acabó como acabó cunado la derecha mediática decidió asesinarlo aterrorizada por el ya famosos “Órgano común permanente” con Euskadi (nuevamente Euskadi). Luego se descubrió para escándalo de unos y vergüenza de otros que lo que realmente pretendía Urralburu era esconder las corrupciones realizadas en los últimos tiempos con su amigo del alma Luis Roldán. De aquel tiempo el PSN también heredó una organización interna rígida, disciplinada hasta límites inquisitoriales, con una afiliación a la baja muy controlable formada fundamentalmente por cargos públicos, familiares y amigos, una especie de oficina de colocación que garantizaba mayorías holgadas en los sucesivos Congresos a pesar de que una minoría luchadora, de izquierdas, con rasgos vasquistas, que defendía la necesidad de compaginar las dos almas que componían su base social: izquierda y de defensa de una mayor comunicación con la izquierda nacionalista, insistió una y otra vez en dar batalla, siempre con la derrota como final previsto. Después de estos años convulsos, con manchas de corrupción, gestoras impúdicas, control férreo de la militancia, giros bruscos, imposiciones desde Ferraz, el PSN ha llegado a su máxima debilidad orgánica y social. Se ha alejado cada vez más de su estado natural en la izquierda, de su necesidad vital de comunicación y diálogo con la otra izquierda: la abertzale, más aún en estos momentos donde la paz está ya prácticamente consolidada, echándose en los brazos de una UPN controlada por su alma más extrema y reaccionaria. Porque el PSN va a la deriva desde que en sus dos últimos Congresos, convulsos como en estos treinta años, han accedido a su dirección lo más deleznable, en lo político enemigos declarados en sus dos vertientes: izquierda y comunicación con el nacionalismo, como en lo social al pertenecer a una raza de “políticos” que desprecio profundamente: aquellos para quienes la ideología no figura como elemento fundamental de su praxis, sino el apego al “sillón” que agarran aunque suponga para ello la traición a las ideas fundamentales del socialismo clásico. Gentes seguidoras de Torquemada, que no admiten ningún tipo de crítica, que la libertad de expresión la consideran herejía, aquellos para quienes el PSN solo es una oficina de colocación para sus secuaces, que se mantienen a base de comprar voluntades, de amenazas y chantajes. Esos son los que llevan al PSN con la inactividad cómplice del PSOE al desastre social, político y electoral, quienes están pactando con la derecha más retrograda de este país, quienes expulsan y purgan a lo mejor del socialismo navarro, quienes se llenan de prebendas, de cargos inútiles, al menos para defender los derechos de nuestra base social. Aquel digno PSN que desarrolló un importante papel durante la transición en el seno del PSE, aquel que podría servir a los intereses de la paz, a solucionar desde una posición transversal, enriquecedora, el único problema pendiente de esa transición: las relaciones centro-periferia, lo que algunos denominan "problema vasco", ya no existe. Le echamos de menos porque sería importante recuperarlo, pero eso solo depende de sus bases, que a la vista del desarrollo de su último Congreso no parecen estar por la labor, aunque un dignísimo 40 % vaticina que la guerra aún no ha terminado, que aún quedan batallas que librar, o de un PSOE todavía perdido en sus últimas derrotas intentando saber qué papel le queda por cumplir en la izquierda. Ahora en estos días están desarrollando un culebrón cuyo final ya todo el mundo conoce, dando una imagen patética, de sumisión y dependencia. ¿Pensarán que las navarras y navarros somos tontos? De la dignidad, de la iniciativa de hace 30 años, al desastre de ahora…………

lunes, junio 4

ESTE VERANO: ¡NO LES VAMOS A DEJAR DISFRUTAR EN PAZ!

Ha sido una semana larga e intensa, pero he sobrevivido a ella con la sensación de que he abandonado mi observatorio de la realidad en un momento en el que están ocurriendo demasiadas cosas. Pero creo que también viene bien dejar un espacio para los sentimientos, para las sensaciones, sean buenas o malas, porque lo realmente importante es sentir, sentir y sentirse vivo. Ahora de vuelta a la realidad mirando hacia lo que está ocurriendo veo una Navarra repleta de problemas con mi querido partido, ese PSN del que me sigo sintiendo parte a pesar de la expulsión, sigue haciendo el ridículo pensando que la gente es tonta y no se entera del juego perverso en el que lo están metiendo un canalla y sus secuaces. Pero sobre eso voy a escribir un artículo específico a continuación. Pero en lo general de mi observación saco la idea de que nos estamos equivocando en la lucha contra los canallas que nos están llevando al borde del abismo. Que quizás, ahora que llega el verano, las manifestaciones no debemos hacerlas en la Puerta del Sol, en la Plaza de Catalunya o en la del Castillo. Habría que hacer una labor de investigación para llegar hasta, por ejemplo 100, responsables de la crisis, por acción u omisión. Políticos, banqueros, financieros, directivos, buscar dónde veranean, si lo hacen en España más fácil e ir allí en masa a no dejarles vivir en paz. Vamos, como ellos hacen con nosotros y nuestras familias. Montar una campaña que se podía llamar “NO LES DEJEMOS DISFRUTAR EN PAZ”. En las puertas de sus hoteles de lujo, en sus chalets, cuando vayan a comer, cenar, a sus playas de super lujo de Ibiza, de Menorca, de Cádiz o Marbella, en sus embarcaciones, o bailar y tomarse copas. Que allí por donde vayan ellos y sus familias se encuentren con cientos de personas gritando, con pancartas, carteles, pintadas…Que sea un verano inolvidable, en el peor sentido de la palabra, para ellos, sus familias y sus amigos o conocidos. Que tomen el mismo jarabe amargo y cruel que tomamos los demás y que el dinero que nos roban no les de la felicidad sino todo lo contrario, que les amargue una y otra vez. Quizás así al menos les haga reflexionar, aunque solo sea por su propio interés, en que esto hay que resolverlo de la mejor manera posible para la mayoría. Dejo ahí mi reflexión de hoy…………. http://www.youtube.com/watch?v=JVkgFWKQPQc