viernes, noviembre 30

¿Nadie irá a la cárcel por la crisis?


Egun on, bon día, buenos días, me levanto esta mañana con sensaciones agridulces, las agrias la indignación, el cabro, la mala leche que me produce ver y escuchar a sinvergüenzas, a canallas como MIGUEL BLESA, ex presidente de Caja Madrid, o JOSÉ IGNACIO GOIRIGOLZARRI presidente de Bankia, o RODRIGO RATO su anterior, o EMILIO BOTÍN del Banco Santander, o FRANCISCO GONZÁLEZ del BBVA (los pongo en mayúsculas y negrita para que destaquen y se nos queden grabados en la memoria sus nombres), que con salarios, indemnizaciones pactadas, o jubilaciones millonarias que hacen enrojecer a cualquiera con la que está cayendo, se permiten el lujo de dar lecciones sobre como salir de una crisis que ellos y otros más como ellos han provocado.

La pregunta es: nadie con poder político, especialmente desde la izquierda y más aún desde mi partido, el PSOE al que cabe exigir una posición mucho más contundente, no plantea la necesidad de crear un Tribunal especial al estilo del creado al final de la II Guerra Mundial, el de Núremberg que juzgue los crímenes que estos maleantes han consumado?
 
¿Es que nuestros dirigentes no tienen los cojones (permitirme la expresión, porque es la que toca) de enfrentarse con ellos y liderar una campaña para que acaben en la cárcel? ¿Es que no son conscientes los dirigentes del PSOE que el daño que están produciendo en la sociedad, en nuestra base social se puede equiparar al que los nazis hicieron en una Europa devastada? ¿Nadie entre sus cargos públicos alzará la voz en este sentido?



Pues al menos por mi parte quiero gritar alto y claro: “No en mi nombre”, no en mi nombre ser cómplice por silencio de este crimen perpetrado con premeditación y alevosía.

La muerte de la quinta víctima del Madrid Arena hace más urgente exigir responsabilidades judiciales y políticas a quienes permitieron por acción u omisión que un insensato se lucrara a costa de la seguridad de miles de jóvenes. No se pueden, no se deben ir sin castigo sus culpables.
 

Las partes dulces de esta mañana fría son la concesión de Premio Cervantes de literatura a un rebelde, a un inconformista, un desobediente, a un revolucionario (tiene narices que los revolucionarios que me encuentro hoy en día sean todos y todas mayores de 80 años), José Manuel Caballero Bonald.

Dejo para el final la mejor noticia: el reconocimiento por parte de la ONU de Palestina como estado observador por una abrumadora mayoría. El mundo reconoce así el sufrimiento de un pueblo, reconoce en parte sus derechos e infringe a los dirigentes nazis de Israel la más sonora bofetada de su reciente historia. Zorionak, felicidades Palestina, a su pueblo, ojala sea este el inicio de una campaña que acabe con el genocidio, con el machaque al que estáis siendo sometidos por un estado criminal.

Y ahora como cada día os deseo que seáis felices, aunque solo sea al asomaros a la venta y ver un precioso día, o saber que aún quedan amigos en este oscuro mundo.

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