miércoles, junio 13

Del abismo a la revolución y el juicio.

Mi reflexión de hoy: Desde que se inició esta crisis me han surgido dudas sobre sus orígenes y especialmente sobre los responsables de la misma. Sabía que había un sector económico-financiero muy ligado a intereses espurios, de enriqueciendo salvaje con la complicidad de políticos, especialmente de la derecha y la cobardía de algunos de izquierdas. Entendía así que estaba controlada, o sea que una vez conseguidos sus objetivos, que además de los puramente economicistas, también intentaban el desmantelamiento del Estado del Bienestar y la reducción a la nada de los derechos conquistados por la clase trabajadora en los últimos 150 años. Ese parecía ser el panorama y en esas claves hacía el análisis de lo ocurrido el pasado sábado y por tanto el rescate a los bancos o como quieran denominarlo tendría como consecuencia, una vez conseguidos sus propósitos, un panorama más relajado, subida de la bolsa, bajada de la prima de riesgo, control de los mercados, etc… Pero la sorpresa es que no ha sido así, todo parece igual de descontrolado y la sombra de un rescate puro y duro planea de nuevo sobre nuestro país. Pero no somos los únicos, la amenaza de una triunfo de la izquierda radical (¿radical una izquierda real?), la victoria de Hollande en Francia, la situación en Portugal, en Italia no presagian nada bueno para esos facinerosos. La pregunta que me surge es: ¿Cómo es posible que si sus intereses se han ido cumpliendo, no sean capaces de controlar la situación? Porque esa es la clave, entender que aunque estuviéramos en contra de sus tácticas y estrategias la solución la tenían controlada, para su propio beneficio, pero controlada y ante eso se les puede combatir, luchar para cambiar el sentido de la marcha. Pero no parece ser así. Lo más terrible, lo más preocupante es que descubro horrorizado que ellos tampoco saben como resolver el entuerto en el que nos han metido a todos, que son incapaces, incluso con sus medidas, con sus recetas, de sanar al paciente. Descubro horrorizado que el paciente no sana, porque ni siquiera son médicos quienes lo están tratando. Ante eso, ante esa evidencia, nosotros, la izquierda, debemos cambiar nuestra táctica y nuestra estrategia. No solo debemos combatirles, debemos imponer nuestras recetas, nuestras soluciones, pero antes hay que teorizar, estrujar nuestros ideólogos para buscarlas, para encontrarlas. Después derrotarles y tal como está el panorama solo lo lograremos con un proceso revolucionaria, novedoso, imaginativo, pero debe estar liderado por esa izquierda europea, socialistas, comunistas, radicales unidos. Una lucha que como antaño los mineros asturianos han comenzado ya. Especialmente significativo el comunicado de los del “15-M”, luchadores light, como todo hoy en día, las bebidas, las comidas, el sexo, frente a la dureza que va a hacer falta para acabar con tan poderosos canallas. Una vez derrotados, conscientes de que va ser una lucha dura, incluso cruenta, habrá que juzgarles. Constituir un Tribunal de Nüremberg II para juzgarlos, que quizás incluso habrá que realizarlo en la misma ciudad ya que muchos de los que se sentarán en el banquillo son alemanes y alemanas (Merkel la primera) y aplicar condenas durísimas que ejerzan como elemento de disuasión para el futuro. En esas estoy en esta mañana de primavera, quizás sea el único que reflexiona en esa dirección………….

1 comentario:

  1. No pueden solucionar la crisis que han originado porque aplican el razonamiento que nos ha llevado al caos y del caos no se sale con más caos.

    ResponderEliminar