martes, marzo 29

LLISTES DEL PSC A MARTORELLES I A SANTA MARIA



Ahora nos toca trabajar en Catalunya, en un pequeño y bello pueblo del Vallés Oriental: Santa María de Martorelles. Escribiré con más calma algo sobre este tema, ahora solo reseñar las listas del PSC en dos pueblos que deben mirarse más, colaborar más y potenciar las sinergias comunes.

Un nuevo reto, una nueva ilusión con la garantía de dedicar toda mi energía, todo el potencial de trabajo que tengo (y es mucho) para mejorar la situación de su ciudadanía. En eso estamos y en eso estaremos a partir de ahora.

Como dice "Sopa de cabra" en "Camins", no es sencillo saber a dónde has de ir, pero debes tomar la dirección que indica tu corazón. El mío me ha traído a Santa María de Martorelles.

Caminos, que ahora se desvanecen
Caminos que tenemos que hacer solos
Caminos cerca de las estrellas
Caminos que ahora no están
Lo dejamos todo con el corazón encendido por el mundo
Por las paredes de la muerte sobre la piel
Eran 2 pájaros de fuego sembrando tempestades
Ahora somos 2 hijos del Sol en este desierto
Nunca es demasiado tarde para volver a empezar,
para salir a buscar tu tesoro
Caminos, sueños y promesas
Caminos que ya no son nuevos
No es sencillo saber hacia donde has de ir,
toma la dirección de tu corazón
Nunca es demasiado tarde para salir a buscar tu tesoro
Caminos que ahora se desvanecen
Caminos cerca de las estrellas
Caminos que ya son nuevos

jueves, marzo 24

PELEANDO A LA CONTRA




Conocí a Quique González a través de la gira que Los Secretos, ese grupo indispensable a la hora de analizar la música pop española de los últimos tiempos, hizo en homenaje al malogrado Enrique Urquijo.

Siempre he sido admirador de los hermanos Urquijo y eso me hizo seguir esa gira que tuvimos el placer de contemplar en Villava-Atarrabia. Durante ese seguimiento descubrí que una de los temas que Enrique cantaba en un espléndido disco que sacó al margen de la banda, era de Quique, la fantástica “Aunque tú no lo sepas”, una canción llena de ternura y sensibilidad.

Cuando uno escucha una canción que te llega tan dentro, que te hace despertar los sentimientos que una sociedad oscura e insensible te van desgastando, siempre te surge la necesidad de conocer algo más A quién ha sido capaz de componerla. Vivimos malos tiempos para la lírica, para que la sensibilidad se traslade a cualquier cosa que hagas en la vida, sea a través de la escritura, la música, o por qué no, la política. La capacidad para sentir, para estremecerte ante un atardecer o una canción se interpreta como un gesto de debilidad. Vivimos en una época que sólo se valora la fortaleza, la contundencia, la intransigencia, la rigidez que produce la insensibilidad, y esteriliza los sentimientos.

Por eso encontrar gente como Quique González es como un oasis en medio del seco y terrible desierto. Sus canciones nos devuelven al pasado, a los años románticos rodeados de idealismo, de batallas por lo imposible, de la utopía. Te ponen la carne de gallina, te invitan a vivir como antes, a vestirte de Don Quijote en busca de los molinos de viento, para luchar contra los canallas que dominan nuestro mundo.

Como no podía ser menos detrás de un cantautor que es capaz de componer canciones como “La ciudad del viento”, “Salitre 48”, “Estación de servicio” o “Reloj de plata”, por citar algunas de las que llenan de belleza sus discos, tiene que haber una gran persona, pensaba al escuchar su música. Y acerté.

Lo conocí personalmente cuando tuvimos la suerte de traerlo a nuestro pueblo. Fue un concierto que como algún crítico local tituló en su crónica “para no olvidar”. Dos horas y media de música en estado puro, sin trucos, sin engaños. Algo raro en esta época en la que la música basura nos inunda.

A través de las breves charlas que mantuve con él, conocí que había roto con la multinacional que editaba sus discos, porque quería crear con libertad, y hoy en día las multinacionales de la música son mafias que lo que menos les preocupa es la calidad del producto. Se había metido en un proyecto que denominaba “peleando a la contra” según la obra de Bukowski. Había escrito una especie de declaración de intenciones con el mismo título que leí con atención. Debo reconocer que me impresionó, y también que me recordó a cómo era yo en 1968.

Quiero recoger como homenaje el comienzo de ese escrito. “En un artículo sobre Luis Cernuda, el poeta granadino Luis García Montero venía a decir que en un mundo en el que todo es fácilmente homologable, incluso las personas somos susceptibles de ser carne de hipermercado, así que es muy importante que predomine la conciencia individual sobre el pensamiento globalizador. En estos días, tratar de seguir tu propio camino, de ser coherente con tus convicciones, se convierte precisamente en la única manera de actuar en el mundo…”.

¿0s suena? A mi desde luego sí.

Es reconfortante, saludable conocer a gente que le importa más la música que el dinero, que es capaz de romper con todo lo que le puede suponer fama y grandes ventas a cambio de mantener su libertad, su honestidad. No abundan ni en el mundo de la música ni en otros campos de la vida que conozco más directamente.

Por eso hay que apoyar a esta gente, a estos artistas, a los creadores que aportan un poco de aire fresco en un ambiente casi irrespirable. Hace unos días reflexionando sobre cómo se puede hacer una política cultural de izquierdas, progresista, desde los Ayuntamientos o desde las Comunidades Autónomas, desde aquellos lugares donde no domina el poder absoluto de la derecha rancia, sea ésta española, catalana o vasca, entendí que uno de los aspectos que habría de potenciar era precisamente ése: el apoyo a aquellos artistas, a aquellos proyectos culturales, que se confrontan con el poder establecido sea gubernamental, cultural, político, o de las grandes multinacionales. Aquellos que son capaces de romper con lo impuesto a costa incluso de su marginación. Cantautores, actores, directores de cine, pintores, escritores, escultores, como Quique González.

He vuelto a hablar con él varias veces, y lo que quisiera trasladarle es: sigue así chaval, no cambies a pesar de las presiones que vas a sufrir. Aunque entiendo que dar consejos es muy fácil, lo difícil es sobrevivir en la sociedad actual con esa manera de pensar y sobre todo de actuar.

Saber que aún existen jóvenes que siguen peleando de esta forma, con sensibilidad, desde la honestidad, la sinceridad, sin violencia sea esta física, verbal o psicológica, reconforta. Vuelves a confiar en que esta sociedad aún se puede salvar con gente así. Sirvan por ello estas líneas como mi homenaje y reconocimiento a todos los Quiques González que luchan contra corriente, pelean a la contra, en una sociedad aborregada en la que no se consiente al diferente, al rebelde, al revolucionario, lo sea en cualquier campo de la vida.

Ahora escuchando precisamente su canción “Peleando a la contra”, precisamente ésa que hizo que titulara así éste espacio de libertad, no puedo menos que volver a recordarle, agradeciendo todos los buenos momentos que me han dado sus canciones.

Gracias Quique, por tu música y por tu ejemplo. Por eso continuo y continuaré PELEANDO A LA CONTRA luchando por la libertad, la justicia, el diálogo y el acuerdo, la sensatez, antes en Villava-Atarrabia y ahora en Martorelles y Santa María de Martorelles, antes en la compleja Nafarroa y ahora en la nueva Catalunya. Siempre con ilusión y esfuerzo.

martes, marzo 22

Solidaridad con DERBI




Reconozco que al llegar hace más de dos años a Martorelles además de descubrir un precioso lugar me di cuenta que era el pueblo de Derbi. Venía de uno como Villava que todo el mundo conoce como “el pueblo de Induráin” y acababa viviendo en otro ligado a las dos ruedas, en este caso de motos. La primera vez que cogí la carretera que une Mollet con Sant Fost y Martorelles pasé delante de la fábrica de DERBI y me vinieron a la mente los buenos momentos vividos con los trece, perdón, doce más uno, campeonatos de gran Ángel Nieto. Era el final de la tele en blanco y negro y el comienzo del color y ahí comenzamos a apreciar el rojo característico de esta emblemática marca.

Derbi está ligada a Martorelles, pero también a Catalunya y a España. Ahora estamos acostumbrados a las gestas de nuestros deportistas pero en aquella época Nieto fue de los pioneros, con el orgullo añadido de que lo hacía con una moto construida aquí. Una moto que ha llevado el nombre de nuestro país –ponga aquí cada cual lo que le apetezca- con orgullo. Ahora vemos a los Lorenzo, Pedrosa y compañía defendiendo marcas de origen japonés o italiano: Yamaha, Ducati, Honda….., pero a nosotros siempre nos quedaba Derbi, esa Derbi que quizás por no haberlo previsto a tiempo por quien podía haberlo impedido, fue vendida a Piagio alejando de Martorellas, Catalunya y España el centro de operaciones y por tanto de decisiones.

Ahora viene el llanto y crujir de dientes por esa falta de previsión. No solo son los dos centenares largos tos de trabajo que se pierden, es el prestigio, la historia, el orgullo de una marca de aquí.

Ayer estuve en la manifestación que sus trabajadores convocaron en Mollet. Palpé un cierto conformismo fatalista, como si ya se hubiera asumido su final. Uno de los argumentos que escuché fue que era una decisión política –todas en el fondo lo son- y que al tomarse las decisiones tan lejos era difícil influir en ellas y por tanto la capacidad de salvación era limitada.

Discrepo de esa opinión, creo que la decisión también se juega aquí, en Catalunya y España. Ambos gobiernos tienen una cierta responsabilidad en su venta anterior y por tanto también la tienen en evitar este desastre. Por eso es hacia el Palacio de la Generalitat con su presidente el señor Más al frente, y a Madrid, al Gobierno central donde hay que dirigir la exigencia de que eviten este desaguisado.

El PSC parece que sí está dando la cara. Escuchando ayer al señor Monrás alcalde de Mollet al menos así lo parece. No solo mostró su apoyo y solidaridad sino que se ofreció a hacer cuantas gestiones y presiones hicieran falta. Allí estaban apoyando concejales de la zona y también partidos como IC y ERC. Pero los que brillaron por su ausencia fueron otros como PP y CIU. Lo del primero tiene una cierta lógica debido a su animadversión a todo lo que suponga lucha obrera, pero lo de los segundos resulta un escándalo. Quizás su recién estrenada llegada al poder en la Generalitat se lo impida, más pendientes de favorecer a los pudientes con medidas sobre el impuesto de sucesiones y recortes en gasto social o cultura. Llevan poco tiempo pero en lo poco que llevan ya se les ha caído la careta.

Pero si no están habrá que obligarles a que estén, porque que yo sepa Derbi está en Catalunya y en Catalunya ahora gobiernan ellos. Pero eso es ya otra historia.

Ahora lo que quiero transmitir con estas líneas es mi apoyo incondicional a los trabajadores y trabajadoras de Derbi. Camino de Pamplona ya he hecho gestiones para conseguir apoyos desde otras empresas de automoción como Volkswagen y ya saben que en todo lo que haga falta ahí estaremos.

Quiero terminar este escrito gritando alto y claro: ¡No al cierre de Derbi! ¡Solidaridad con Derbi!

lunes, marzo 21

21 Marzo 2011: Día internacional de la poesía

Hoy se celebra el día internacional de la poesía. La tenemos muy olvidada en los tiempos que corren, quizás porque tiene que ver con conceptos y sentimientos en desuso: ternura, sensibilidad, amor, dulzura, por eso desde éste mi lugar de expresión quiero rendirna un pequeño homenaje y como quiera que mis poemas son excesívamente vulgares voy a poner uno de, en mi opinión, el mejor poeta vivo que tenemos: Luis García Montero. Se titula "Inmortalidad" algo que nos empeñamos en alcanzar sin entender que como señala Luis no hace falta llegar a ella para serlo, porque lo realmente importante es lo que hemos vivido y nadie nos podrá arrebatar. Disfrutar este día dedicando un espacio a ella, a la poesía, escribiendo, leyendo o simplemente rindiendo un breve homenaje como pretende ser ésto.

LA INMORTALIDAD

Nunca he tenido dioses
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.



Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme en los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene trascendencia,
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacío.



Y de pronto en el bosque
se encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
y el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda,
porque la noche fue,
como el vacío,
un resplandor en medio de la luz.



Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua,
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.


Es otra mi razón. Que no me lea
quien no haya visto nunca conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.



La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa,
guarda un tiempo de oro detenido.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos,
aunque sólo me escuche una silla vacía,
será firme mi voz.

No por lo que la muerte me prometa,
sino por todo aquello que no podrá quitarme.

sábado, marzo 19

Carlos Chaouen: duele, la vida como un puñal hay veces que duele.


Conocí a Carlos Chaouen hace ahora nueve años. Como concejal de cultura de Villava-Atarrabia habíamos organizado un concierto junto con el gran Antonio Vega, pero éste muy afectado por la reciente pérdida de Marga, su compañera de siempre, enfermó y se nos cayó del cartel. Aún así decidimos mantenerlo sólo con Carlos y la verdad es que no me arrepentí. Fue un concierto con la magia que sólo Carlos es capaz de imprimir, recuerdo que al final los Marea con Kutxi a la cabeza entraron en el improvisado camerino habilitado en el ya famoso Polideportivo Hermanos Induráin.

Les había invitado, junto con Alfredo y Enrique de Barricada porque él me había comentado que era un gran admirador de la música que hacía Marea. Me consta que ese contacto ha sido el comienzo de una gran amistad que llega hasta nuestras fechas. Carlos ha colaborado con Marea y Kutxi (otro de los grandes poetas del rock) por ejemplo en una preciosa canción: “pan duro” y Kutxi participó en la grabación de “Corazón”.

Me impresionó como persona (la agradable charla durante la comida previa es de esos momentos para enmarcar en mi memoria histórica) y como artista. Sus canciones, sus letras te penetran por cada pora de tu cuerpo haciendo que la emoción te invada hasta límites que hoy en día es difícil, muy difícil provocar.

¿Cantautor? ¿Poeta? ¿Escritor de historias repletas de sensibilidad?: artista desde los pies a la cabeza, de los pocos que aún nos quedan hoy en día. ¿Cómo definir si no letras como esta de “semilla en la tierra?:

Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca
Que hecha para besar hay veces que muerde
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Y duele porque el querer es dolerse a veces

Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces

Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras
Contra la última frontera
La que separa el mar del cielo del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra

Y no me pidas tanto, corazón
Que tengo poco aire en el pulmón
Lo que tengo es un castillo en el cielo
Si viene la guadaña a mi rincón
Enjuágame la frente en tu sudor
Y le das un beso a todos si me muero

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Como el humo azul que del pudor se desprende
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces

Vive, la vida por compasión hay veces que vive
Y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante déjame verte
Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir con creces

Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
Que sangran de mi costado tus andares de chiquilla
Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana
Con los pies del otro lado, yo me fumo mis mañanas

Hoya actúa en L’ Hospitalet de Llobregat a las 21 h en el Teatre Juventut y desde estas líneas os animo a ir a escucharlo. Estoy convencido de que despertará sentimientos que podáis tener demasiado tiempo dormidos.

Grande Carlos, grande!


viernes, marzo 18

A Jesús Eguiguren, desde el acuerdo (Publicado en DEIA el 18-03-2011)

En los últimos tiempos mi compañero y amigo Jesús Eguiguren tiene la rara habilidad de levantar sonoras polémicas cada vez que hace públicas sus opiniones sobre el mal llamado “problema vasco”.

Quizás esa sería la primera aclaración que convendría hacer a todas aquellas personas, que ignorando lo que se cuece por estas tierras (Euskadi y Navarra), algunas incluso ni siquiera las conocen, se permiten pontificar sobre todo lo que ocurre por aquí. Cuando alguien teoriza sobre algún tema lo menos que se le puede y debe exigir es que lo conozca, a ser posible sobre el propio terreno, y que se haya empapado de la teoría y la praxis. Se puede entender también ese inmenso interés que suscitan nuestros temas dado que lo que ocurre aquí, afecta allí, pero esa circunstancia no otorga “patente de corso” a todo aquel insensato que quiera opinar sobre ello.

Por otro lado la derecha nacional –considerando el nacional como española- siempre debe tener y lo ha tenido en los últimos años, un chivo expiatorio, un muñeco de feria sobre el que dirigir sus pelotazos, sus dardos envenenados, siempre con la intención de debilitar al PSOE, sea en su vertiente más cercana –PSE- o estatal. Hubo un tiempo que esos dardos iban dirigidos a un alcalde ejemplar como es Odón Elorza. Todavía resuenan las críticas brutales incluso injuriosas de líderes de la comunicación, de los tertulianos más cercanos a la extrema derecha o de dirigentes del PP en su rama más radical.

Ahora le toca a Eguiguren y sobre él dirigen toda su artillería mediática y política. ¿Por qué? Pues la respuesta es obvia: porque entienden que eso les produce una rentabilidad política para las próximas elecciones, las más inmediatas y las futuras. Porque no están por la labor de intentar acabar con la lacra, que ya dura demasiado tiempo, de la violencia en todas sus maneras de expresión, porque en el fondo les aterroriza un panorama político, allí y aquí, sin ETA y porque la paz eliminaría muchos de sus argumentos políticos incluso algún negocio espurio montado a la sombra de esta terrible situación.

Eso por no citar que tienen perfectamente claro que un panorama político sin ETA, en Navarra y en Euskadi les supondría la pérdida del poder que actualmente tienen en la primera y la desaparición de su influencia en la segunda. Más la posibilidad de que la consecución de la paz pudiera premiar a un gobierno socialista debilitado por la crisis económica y que esa victoria que ya casi están celebrando en las elecciones de 2012 pudiera verse en peligro. Su lamentable posición sobre este tema recuerda en algunos aspectos a la que adoptaron ante los brutales atentados de Atocha.

La posición de la derecha, de la extrema derecha españolista en sus vertientes social, mediática y política es nítida, clara, pero: ¿qué está pasando en la izquierda? ¿Cuál es la posición del PSOE respecto a lo dicho por Eguiguren? Incluso cabría preguntarse: ¿que ha dicho que sea novedoso o motivo del terremoto que ha provocado?

Pues no ha dicho nada nuevo, simplemente ha incidido en lo que algunos, pocos, llevamos planteando hace mucho tiempo no sólo aquí, también allí. Solo hay que escuchar las declaraciones, comentarios o escritos que en los últimos tiempos han hecho gentes tan lúcidas y honestas como Javier Pérez Royo, Santiago Carrillo, Herrero de Miñón o nuestro desaparecido recientemente Enrique Curiel. Aunque a algunos nos haya supuesto más de un disgusto, el mío aún sin resolver se lleva la palma, pero con la convicción de que el tiempo nos dará la razón.

Defender, tal y como está la situación en este tema, que el PSOE, el Gobierno del PSOE, debe actuar con inteligencia y prudencia; sí, pero también con imaginación, audacia y generosidad como plantea Eguiguren en su reciente artículo, es un ejercicio de lucidez y sensatez que no debe caer en saco roto, que debe ser escuchado por quien tiene la capacidad de actuar. Cuando nos lanza el aviso de que si fracasa la operación (estratégica y no sólo táctica como aventuran algunos agoreros) puesta en marcha por la izquierda abertzale se corre el riesgo de volver a la situación anterior, lo hace con conocimiento de causa, porque está en primera línea de fuego. Acusarle como han hecho algunos canallas, que con eso compra su seguridad, además de una bellaquería es una insensatez. De todos es sabido que en situaciones límites los más radicales suelen ir, no hacía los del mismo signo entre sus enemigos, sino contra los que tienden puentes, contra los que se empeñan en favorecer el diálogo y el entendimiento. Casos como los asesinatos de Ernest Lluch o Juan Mari Jaúregui lo certifican.

Por eso en esta inestable, aún, situación si se rompiera la cuerda –que nadie sea tan irresponsable de pensar que no puede ocurrir- los que más riesgo correríamos somos precisamente quienes como Jesús apostamos por esa línea de entendimiento.

El mensaje que envía y lo hace conscientemente desde un medio de comunicación con amplia repercusión en el “foro”, es que no nos pensemos que esto ya está hecho, que ya hemos derrotado a ETA y su mundo, porque si no favorecemos, si no potenciamos y ayudamos a quienes con esfuerzo y riesgo han trabajado para reconducirlo por la senda democrática y pacífica, se corre un serio riesgo de que la operación fracase. Y si fracasa nuevamente se pone en peligro vidas humanas que es lo que él plantea son más sagradas que ganar o perder unas elecciones.

Eguiguren ha puesto el dedo en la llaga, desde su profundo conocimiento de lo que pasa y no debe ser tomado a la ligera y menos aún por motivos puramente electoralistas. El mensaje que manda, el que nos manda especialmente a Zapatero, no es una crítica para dañarle como alguno ha insinuado (es lamentable el coro de ignorantes del tema que se ha levantado para defender al líder sin ni siquiera entender qué dice Jesús, posiblemente sin leer el artículo en su totalidad), es un aviso, una recomendación hecha desde el conocimiento de lo que está ocurriendo y de lo que puede ocurrir. Ya hubo otra ocasión anterior parecida y acabo trágicamente con el atentado de la T4, no repitamos los errores del pasado.

Coincido con él en todo lo que señala, en su análisis y también en las recomendaciones. Sólo espero que haya quien, con la capacidad de abstraerse del ruido exterior especialmente el que viene desde una derecha angustiada por las repercusiones electorales que pueda tener el final de la violencia, sea capaz de actuar con sentido de estado. Eguiguren señala a quien quiera entenderle que éste es el momento histórico en el que la paz es posible, que tenemos todas las condiciones favorables para conseguirla, pero también que si no hacemos lo que él con lucidez señala, se puede quebrar llevándonos a nuevos años de dolor y sufrimiento. Vale la pena intentarlo, arriesgarse como lo han hecho por primera vez desde la otra orilla.

Jesús Eguiguren, desde estas líneas mi reconocimiento, respeto y agradecimiento por tu esfuerzo. También, aunque solo sea una pequeña aportación, mi solidaridad más sincera.

Amigo y compañero: estamos contigo. Algún día la historia escribirá tu aportación por la paz.

lunes, marzo 14

Recomendando un blog: el agregador SeR

En los últimos años, no muchos, se han puesto de "moda" los agregadores de blogs de diferentes partidos, al final la cosa se ha institucionalizado de manera que el sentido inicial de foro de pensamiento sin la intervención de los aparatos partidistas se ha desfigurado un poco. Así nació Red de Blogs Socialistas (RBS),http://redblogsocialistas.org/ que todavía sigue, y con posterioridad ha surgido un nuevo foro, que tenía pendiente dedicarle un post, que es Socialistas en Red (SeR). http://sersocialistas.blogspot.com/ En este club de amigos, nada cerrado, confluyen gentes de izquierdas que se sienten socialistas militando en el PSOE, en IU, IA, o en cualquier otro partido o sindicato, ...o desde el ordenador de su casa. No hay carnet para entrar. Creo que las opiniones muchas veces no coincidentes, incluso diferentes y opuestas hacen de SeR un espacio muy especial para sondear lo que opinan los y las socialistas de a pie y no los del aparato de turno. Os dejo la relación actual de blogs que están en SeR:







[Ranking Wikio Política actual]


domingo, marzo 13

Alison Krauss & Union Station Paper Airplane HD 1080P

Preciosa canción de una de mis favoritas: Alison Krauss

miércoles, marzo 9

Enrique Curiel: adiós a un gran amigo y político (El País 9-03-2011)

El pasado miércoles perdíamos a un gran político y amigo entrañable: Enrique Curiel. Una figura clave para entender nuestra historia reciente escrita con su lucha antifranquista, pasando por su militancia en el PCE primero y en el PSOE hasta su muerte.

Los que firmamos estas breves y sentidas líneas lo conocimos, fuimos sus compañeros, sus amigos. Debatimos con él, incluso en algunos momentos discrepamos, pero con independencia de nuestras diferencias políticas tenemos claro que su presencia nos unió especialmente en lo personal y quizás también de alguna manera en lo político.

Pretendemos con ellas rendirle nuestro pequeño homenaje, nuestro reconocimiento, desde el cariño y respeto hacia quien conocimos de manera diferente pero en un ámbito común: el intento de conseguir un país y un mundo mejor, más justo, libre e igualitario. Ese fue el ámbito en el que se había movido durante los últimos 45 años.

Recordamos su presencia a la cabeza de la manifestación que recorrió el campus universitario de Madrid en 1965 con su admirado Tierno Galván cerca, hasta su actividad en el Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid, en el que ya coincidió con alguno de nosotros. Valoramos su trabajo activo en la modernización del PCE y su entrada debido a su evolución ideológica en el PSOE en 1990, después de una preciosa experiencia para algunos de los firmantes como fue la formación en 1990 de la Fundación Europa, un lugar de encuentro, debate y análisis para quienes reflexionábamos sobre la compleja situación de las izquierdas en aquel momento. Su denominación de "casa común de la izquierda", que acuñó para el PSOE cuando se aprobó su entrada, significaba mucho más de lo que se podía suponer.

Enrique era un político de los que se ven pocos hoy en día: inteligente, dialogante, verdaderamente de izquierdas, fiel a los valores de siempre y alejado del oportunismo que tanto prolifera últimamente, quizás por ello desaprovechado por los diferentes partidos en los que militó. Combinaba "mano de hierro en guante de seda", defendiendo sus ideas con fuerza y convicción, pero con la suavidad de sus maneras elegantes y educadas, con un tono de voz que raramente subía.

Y por encima de todo lo demás era una excelente persona repleta de humanidad, que sabía escuchar y aconsejar desde su experiencia, aunque a veces no estuviera de acuerdo con lo que se le estaba comentando. Era un modelo como contertulio, en lo privado y en lo público. Su participación en debates de radio y televisión contrastaba con la falta de tolerancia y de mesura que se exhibe en la mayoría de ellos.

Le inquietaba, especialmente en los últimos tiempos, el cariz que estaba tomando la actividad política, no solo en el fondo, también en la forma. No le gustaba la debilidad de la izquierda internacional y en especial la europea ante los nuevos retos que nos traía la globalización y mucho menos aún la falta de consistencia intelectual e ideológica de la nueva militancia de esa izquierda. Todo eso quedó plasmado en los artículos publicados en diferentes medios de comunicación.

Querríamos destacar especialmente el trabajo que realizó en la parte final de su larga trayectoria política a favor de la paz, del diálogo entre personas muy distanciadas como vía de entendimiento y por tanto de solución de conflictos. Algún día se escribirá esa historia, su historia, esa que algunos hemos vivido con él en primera persona.

Ahora se va sin terminarla, pero queremos y debemos dejar constancia de ese esfuerzo, que esperamos sea reconocido algún día por quienes desde los diferentes lugares de la política tienen constancia de ello.

Nosotros sí lo hacemos, desde diferentes orillas de este río de aguas turbulentas en el que se ha convertido la actividad política en nuestro país. Ese sobre el que él se empeñó en construir puentes por los que poder comunicarnos, por los que poder transitar y evitar así lo que definió como "choque de trenes". Es probable que poder firmar juntos este escrito sea uno de sus logros.

Quedan con nosotros sus escritos, especialmente sus numerosos artículos sobre el "problema vasco", un tema que le preocupaba especialmente y sobre el que llegó a tener un especial conocimiento "a pie de obra" debido a sus numerosas visitas a Euskadi y Navarra y las plurales amistades que allí hizo y que hoy, en público y en privado, reconocen su esfuerzo a favor de la paz. Nos deja pendiente lo que en muchas ocasiones había comentado: escribir un libro sobre este complejo tema. También escribió artículos sobre la crisis actual de la izquierda o la situación internacional, redactados con esa agudeza, valentía (no siempre comprendida) y amplitud de miras que tanto se echan hoy en falta.

Desaparece justo cuando más necesarios son políticos como él. Quien vivió el hundimiento del comunismo y fue testigo impotente de la crisis actual del socialismo podía aportar mucho en los debates tendentes a la consecución de una socialdemocracia fuerte. Si las respuestas comunistas fueron inviables, como afirmaba Octavio Paz, sus preguntas son más pertinentes que nunca. Porque la grave crisis que padecemos exige una alternativa socialista nueva.

Este era su momento. Nos consta que sabía que es el momento de la paz, de la reinvención y recuperación de la izquierda, de un nuevo equilibrio internacional, que después de la crisis económica que nos asola puede y debe ayudar a construir un mundo más justo y solidario. Quizás porque en el fondo era un optimista empedernido con una capa externa de pesimismo muy gallego, como él. Por ello, cuando todo eso llegue, aunque Enrique ya no esté, deberemos mucho a su trabajo de estos años para conseguirlo.

Amigo de sus amigos, leal y honesto, "se hacía querer", por eso quienes firmamos este artículo representamos la pluralidad y riqueza de las diferentes izquierdas que él respetaba y fomentaba profundamente.

Adiós, agur, adeu, adeus Enrique, amigo y compañero, adeus, agur, adeu y adiós con el profundo dolor que nos produce tu marcha.

Continuaremos tu lucha. Recogeremos la bandera que has dejado como manera de rendirte el homenaje que te mereces. Este artículo es una pequeña muestra de ello.

Firman este artículo: Odón Elorza, Santiago Carrillo, Txiki Benegas, Xosé Manuel Beiras, José María Mohedano, José Luis Buhigas, Fernando López Agudín, Nicolás Sartorius, Daniel Arranz y José Luis Úriz.

Creo que esta canción le gustaría a Enrique:

jueves, marzo 3

Nuestro homenaje a Enrique Curiel (publicado D.Noticias 3-3-2011)



Este artículo escrito de manera sentida, con cariño y amistad, pretende ser un homenaje a Enrique desde lo personal. Sólo el hecho de que los firmantes (gracias a su actuación) estemos en ámbitos de actuación política tan diferentes como el PSOE, Aralar o Batasuna refleja lo que él intentó: la comunicación y el diálogo entre diferentes.

"Esta madrugada ha fallecido un gran político, un gran amigo: Enrique Curiel. Una figura clave para entender nuestra historia reciente, escrita con su lucha antifranquista, pasando por su militancia en el PCE primero y en el PSOE hasta su muerte.

Los que firmamos estas breves y sentidas líneas lo hacemos desde la constancia de nuestras diferencias políticas, profundas en algunos aspectos, pero también de que su presencia de alguna manera nos unió, fundamentalmente en lo personal y quizás también un poco en lo político. Pretenden ser sólo, y nada menos, nuestro pequeño homenaje, nuestro reconocimiento, desde el cariño y respeto hacia quien conocimos de manera diferente pero en un ámbito común: el intento de conseguir la paz.

Era un político de los que se ven pocos hoy en día: inteligente, reflexivo, sensato, dialogante, de izquierdas de los de verdad, pero sobre todo era una excelente persona repleta de humanidad.

Queremos resaltar especialmente ese trabajo a favor de la paz, del diálogo entre diferentes e incluso entre muy diferentes como vía de entendimiento y por tanto de solución de conflictos. Algún día se escribirá esa historia, su historia, esa que hemos vivido con él en primera persona.

Ahora se va sin terminarla pero queremos y debemos dejar constancia de ese esfuerzo, que esperamos sea reconocido algún día por quienes desde los diferentes lugares de la política tienen constancia de ello. Nosotros sí lo hacemos, desde un lado y otro de las orillas de este río de aguas cada vez menos turbulentas sobre el que él se empeñó en construir puentes por los que poder comunicarnos. Es probable que poder firmar juntos este comentario sea uno de sus logros.

Nos deja su legado, especialmente sus numerosos escritos sobre el “problema vasco”, realizados con lucidez, audacia (no siempre comprendida) y generosidad, mucha generosidad, ésa que tanto necesitamos.

Éste era su momento. Nos consta que sabía que es el momento de la paz, que hemos iniciado la senda correcta hacia ella. Por eso cuando llegue, aunque no esté, le deberemos mucho a su trabajo estos años para conseguirla.

Adiós, agur Enrique, amigo y compañero, agur y adiós con el profundo dolor que nos produce tu marcha.

Continuaremos tu lucha.

Fdo.: Pernando Barrena, José Luis Úriz, Patxi Zabaleta."

miércoles, marzo 2

Nos ha dejado mi amigo Enrique Curiel





Esta madrugada ha fallecido un gran político, un gran amigo: Enrique Curiel. Su figura se engrandece desde la perspectiva de lucha anti franquista; aún recuerdo esa cabecera de la manifestación que en el campus universitario de Madrid encabezó él acompañando a su entonces mentor, otro Enrique, Tierno Galván.

Luego su larga militancia en el PCE, allí le conocí, sus tensiones con Carrillo, la creación de la Fundación Europa, donde nuestra amistad se fue consolidando, y su marcha al PSOE.

Desde estas líneas mi pequeño homenaje, mi reconocimiento, mi cariño y respeto. He aprendido mucho a su lado, incluso con las broncas que me echaba por mi excesiva vehemencia que me hacía cometer errores. He aprendido sobre todo a respetar a un político como ya no existen hoy en día, inteligente, reflexivo, sensato, de izquierdas de los de verdad, no de esos de diseño que ahora crecen como hongos por los que sentía un profunda desprecio y sobre todo una excelente persona llena de humanidad.

Pero quiero resaltar especialmente su trabajo por la paz, por el diálogo entre diferentes e incluso entre muy diferentes. Algún día se escribirá esa historia, su historia, esa que he vivido con él en primera persona. Cuantas veces habíamos comentado escribirla conjuntamente, ahora se va sin terminarla pero al menos quiero dejar constancia de ese esfuerzo que espero reconozcan quienes desde los diferentes lugares de la política tienen constancia de él. Los de un lado y otro de las orillas de este río de aguas cada vez menos turbulentas en el que él se empeñó en construir puentes por los que poder comunicarnos.

Nos deja su legado, especialmente sus numerosos escritos sobre el “problema vasco”, realizados con lucidez, audacia (no siempre comprendida) y generosidad, mucha generosidad, ésa que tanto necesitamos.

Ahora era su momento. Me consta que sabía que éste es el momento de la paz. Por eso cuando llegue, aunque no esté, le deberemos mucho a su trabajo para conseguirla.

Adiós Enrique, amigo y compañero, adiós con el profundo dolor que me produce tu marcha. Pero no te inquietes allí donde estés, porque tu bandera, la bandera de la paz, no quedará huérfana. Otros la recogemos para hacer que no te olviden.