viernes, mayo 27

Reflexiones sobre "carta a un navarrès"



Veo con sorpresa que mi comentario sobre mis experiencias en esta campaña electoral, primera y espero que no última, en Catalunya hecho en mi BLOG lugar donde ejercito mi libertad de expresión al máximo, ha levantado una cierta polémica y que incluso el señor Joan Sanjuan, al que no tengo el gusto de conocer, me dedica una larga carta abierta, que tiene más de lección magistral que de carta. Antes de nada agradecer toda la información que me aporta, alguna ya la conocía y otra estoy encantado de que me enriquezca. Toda mi vida he estado dispuesto a aprender y he escuchado con atención cuantos comentarios -más los inteligentes que los otros, debo reconocer- se me han hecho, por eso agradezco y tomo en consideración éste.

He vuelto a releer el mío y creo que digo lo que pienso, lo cual no suele ser habitual en la sociedad actual, en ese lugar de libre de expresión como librepensador que soy pese a quien pese y de manera respetuosa, más allá de que quizás algunos epítetos puedan parecer excesivos. Esa actitud mía ha chocado en numerosas ocasiones con los inquisidores de turno, que los hay en todos los lugares de la sociedad más aún de la política. En los últimos tiempos Torquemada ha resucitado y campa libremente por cualquier lugar manifestando su perversión moral de maneras distintas, desde expedientes disciplinarios, hasta comentarios restrictivos, pasando por medidas excluyentes al que opina diferente. Habrá que seguir batallando contra ellos.

Pero volviendo a mi reflexión, que era simplemente eso: una reflexión, cundo me refiero a un cierto tipo de nacionalismo catalán nada tiene que ver con la inmensa mayoría de los catalanes, me refiero a ese nacionalismo que ejerce un efecto perverso sobre la sociedad en su conjunto y que puede provocar por acción u omisión que una parte de ella se radicalice hacia el lado contrario provocando casos como los de Badalona, Vic, u Hospitalet.

Ése es uno de los peligros de los que alerto. Si a mí se me llama extranjero -me lo han llamado gentes con poco fundamento y también con mucho utilizándolo como arma electoral- ¿qué le llamarán a un senegalés? Jamás me lo han llamado en Euskadi por eso hago esa referencia comparativa, que quizás haya molestado, con un nacionalismo vasco que me parece más respetuoso. A eso me refiero cuando prevengo de ese nacionalismo llevado al extremo. Hacer referéndum contra natura, quitar la bandera española de los lugares públicos como pretende ahora Artur Mas (supongo que como cortina de humo para los recortes en derechos sociales), pelear por tener condiciones especiales en lo fiscal, van en contra de mi ideología y reflexiono sobre ello como lo hice antes en Navarra (Euskadi para otros), no me importa que sea “contra corriente”.

Allí cuando llegué en 1980 era comunista, republicano, de CC.OO., ateo, me consideraba muy de izquierdas y los que son como a los que me refiero de aquí me llamaron de derechas solo porque no sabía euskera y no defendía la unidad e independencia de una Euskadi sacrosanta. Para mí el concepto de izquierdas sobrepasa a los nacionalismos de uno u otro tipo y se instala en valores como la solidaridad entre pueblos y regiones (de ahí mi oposición, que ya manifesté en Navarra, a privilegios fiscales), justicia social, igualdad, o pluralidad. Todo ello aderezado de dosis importantes de sensatez, diálogo, imaginación y generosidad, mucha generosidad.

Me consta que en el nacionalismo existen gentes de izquierdas, conozco y respeto profundamente a algunos comenzando por mis amigos Patxi Zabaleta o Xose Manuel Beiras, se les ve enseguida al coincidir con nuestra ideología en los elementos fundamentales, no estoy de acuerdo por tanto con ese axioma que señala que: “no se puede ser nacionalista y de izquierdas”, pero solo cuando lo segundo prevalece sobre lo primero se puede ser útil para la base social que se pretende representar.

En fin...el debate da para mucho, pero es solo eso debate sobre posturas políticas diferentes, yo creo que más respetables unas (las que defienden la igualdad, la solidaridad, el entendimiento, la pluralidad o la riqueza cultural diversa) que otras más excluyentes. Al menos eso me indica mi ideología de izquierdas que es mi mayor seña de identidad. Sería igualmente de izquierdas si fuera senegalés, finlandés, o argentino, porque ESO es lo secundario de dónde se es, lo importante es: qué se es. ¿De qué sirve ser muy vasco, muy catalán o muy español si se es un facha de mucho cuidado? Y de eso allí y aquí hay mucho.

Ahora vivo en Catalunya, mis planteamientos sobre sus nacionalistas no impide que respete profundamente a sus gentes, su historia, su cultura, su lengua como patrimonio cultural, tanto que la he comenzado a estudiar (con el euskera lo intenté, pero pudo conmigo) y espero en un par de años poder hablarla y escribirla. Pero mientras la aprendo considero un elemento fundamental de respeto, que quien quiera debatir conmigo políticamente lo haga de momento en castellano que es la lengua que domino, porque es la que nos une en este momento, que quien me escriba cartas abiertas me las escriba para que las pueda entender y no tener que utilizar el traductor de Google para ello. No porque se lo imponga sino como una norma básica de comunicación en un tema tan complejo.

Vaya rollo que he metido. Seguiremos hablando (sí, sí, pronto en catalán), debatiendo y espero que consensuando.


Para el señor Sanjuan: además de los músicos que citas, que me encantan, a mí también me gustan otros, aquí van unos:

1 comentario:

  1. Leí tu anterior entrada en el blog i por lo poco que nos conocemos, me chocó tu veligerancia hacia el nacionalismo catalán, sobretodo teniendo en cuenta tu defensa, com dices, del Foro Iruña donde yo entiendo que pretendiais conciliar la paz a través de las diferentes sensibilidades de forma de país.
    No dudo de que eres un librepensador y por esto te pasan las cosas que te pasan.
    Cada país és diferente: Nafarroa no es Catalunya, lo digo por que estarás viendo que la forma de ver y hacer política, son distintas. La sensibilidad hacia ciertos temas también (nación, lengua, historia)
    En lo referente a la política i el nacionalismo, si quieres seguir aprendiendo de nuestro país, leete la historia contemporanea del catalanismo de los últimos 100 o 125 años. Veràs de donde viene este sentimiento tan "a la que salta".
    El ejemplo del origen de ERC, mi partido, no és el de una formación salida de la chistera, sino de la convergència de partidos y ideas surgidos a finales del IXX i principios del XX, del republicanismo y del catalanismo. Tambíen el socialismo catalan proviene de ahí.
    El término nacionalismo, es mas bien moderno, antes habia sobretodo que hablar de catalanismo.
    No te fies en absoluto del nacionalismo que profesa CiU, un dia son "semiindependentistas" i otro regionalistas, segun el sol que cae.

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