domingo, septiembre 19

ETA acepta los parámetros de la "Declaración de Bruselas"

Por su importancia cuelgo aquí la noticia del comunicado de ETA aceptando los parámetros de la "Declaración de Bruselas". La interpretación que de este comunicado hace GARA, que en estos momentos ha apostado de manera clara por la línea actual de Batasuna, es tremendamente importante. Leer entre líneas siempre ha sido importante en el camino hacia la paz, ahora lo es aún más.

ETA, dispuesta a estudiar conjuntamente con los firmantes de la Declaración de Bruselas los compromisos a adoptar
ETA ha hecho público un nuevo comunicado, dirigido esta vez a la comunidad internacional en general y a los firmantes de la Declaración de Bruselas en particular, en el que muestra su disposición a analizar juntos los pasos que necesita una solución democrática al conflicto vasco, «incluidos los compromisos que debe adoptar ETA». La organización armada muestra su respeto y agradecimiento a los firmantes del texto que se presentó en marzo para solicitar de ETA un alto el fuego permanente y verificable, y del Gobierno español una respuesta adecuada a ello.



GARA |

En un comunicado hecho llegar a GARA, ETA ha dado respuesta directa a la Declaración de Bruselas presentada a finales de marzo por una veintena de líderes internacionales muy referenciales en materia de resolución de conflictos. Tras recoger que en aquel texto se hacía una «petición concreta» a la organización y subrayar que no esquiva su «responsabilidad», expone su «disposición a estudiar de forma conjunta los pasos que precisa el proceso democrático, incluidos los compromisos que debe adoptar ETA».

Este es el tercer punto de su respuesta a los firmantes de la Declaración de Bruselas, entre los que se contaban varias personalidades galardonadas con el Premio Nobel de la Paz [el texto y el listado se pueden ver en la página siguiente]. En el primero de los puntos, ETA recalca que «el conflicto de Euskal Herria con los estados español y francés se asienta en profundas razones políticas. Por eso, para superar el conflicto hace falta, más que pasos parciales, una propuesta integral que recoja las raíces del conflicto y desate sus nudos».

«La solución debe ser firme»

En la misma línea, ETA afirma acto seguido que para que se produzca una superación «definitiva» del conflicto, «la solución debe ser firme inevitablemente, construirse en torno a compromisos multilaterales y desarrollarse a través del diálogo y de la negociación».

«Si hay voluntad democrática, hoy y aquí es posible solucionar el conflicto», recalca ETA.

En estos últimos meses han sido varios los agentes políticos que han insistido en que ETA no había dado respuesta directa a la Declaración de Bruselas. Al respecto, la organización armada deja claro en su mensaje que concede gran valor a la iniciativa. Destaca que entre los firmantes hay «personalidades con mucha experiencia en la solución a conflictos duros» y que la declaración «se ha convertido en una referencia innegable» en Euskal Herria.

En consecuencia, expresa antes que nada su «respeto y agradecimiento a los hombres y mujeres que firmaron la Declaración» y añade que la toma como una aportación.

La metáfora del barco

En el mensaje destacan las reiteradas afirmaciones de la organización armada sobre su «disposición» a buscar la solución, y también la alusión al impulso unilateral de esta iniciativa, que se subraya con una figura gráfica: «Frente a la cerrazón de España y Francia, ETA ha hecho zarpar de nuevo el barco de la oportunidad para la resolución democrática del conflicto. Y ha tomado la primera decisión sin echar el ancla, con disposición a navegar en aguas más profundas».

En los últimos párrafos de este comunicado, la organización armada vasca insiste en que es posible la solución si hay voluntad, y pone como ejemplo que en las últimas dos décadas «no son pocos los nuevos estados que han surgido en el corazón de Europa y que han encontrado la aceptación internacional». Cita también a Groenlandia y Escocia, como «pueblos que están construyendo su soberanía dando cauce a la voluntad de la ciudadanía».

Aunque subraya que es consciente de que la clave de la solución reside en Euskal Herria, ETA valora como «muy importante» la aportación internacional. En este sentido, hace un llamamiento a los agentes e insti- tuciones internacionales «para que impulsen y para que participen en la estructuración de un proceso democrático que dé solución permanente, justa y democrática a un conflicto político de siglos».

Seis meses

El comunicado está dirigido en esta ocasión expresamente a la comunidad internacional, según se subraya desde el encabezamiento.

Incluye otras afirmaciones que resultan novedosas informativamente. Así, después de que hace dos semanas ETA afirmara que meses atrás tomó la decisión de no realizar acciones armadas ofensivas, ahora concreta que cuando se dio a conocer la Declaración de Bruselas ya se había entrado en ese escenario: «Han pasado seis meses desde la Declaración de Bruselas de marzo (...). Como es sabido, en estos seis meses ETA no ha llevado a cabo acciones armadas. Para entonces ETA ya había dado la orden de cesar en sus acciones a los grupos operativos que tenía preparados», detalla.

A raíz de la declaración difundida hace dos semanas por la BBC, el Gobierno español admitió que efectivamente sabía que ETA había interrumpido sus atentados, aunque lo había ocultado. En declaraciones públicas, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha situado esta decisión más o menos en torno al mes de febrero, lo que coincide con la afirmación que realiza ahora ETA.

«Lo han desperdiciado»

Este comunicado llegado ahora a GARA hace una referencia a los sucesivos gobiernos españoles y su actitud respecto a su acción armada. Denuncia que «la han puesto como excusa, afirmando que mientras haya lucha armada no puede haber solución alguna». Sin embargo, les reprocha que cada vez que ésta se ha interrumpido «han desperdiciado la oportunidad. Al parecer, con lucha armada no hay opción, y sin lucha armada ya no hay necesidad». ETA lo considera una «vieja forma» de enquistar la situación.

En la primera parte del comunicado, ETA explica a la comunidad internacional las raíces históricas del conflicto político y el enfrentamiento violento que ha producido. Introduce en su análisis afirmaciones como ésta: «La Historia ha dejado una enseñanza principal a Euskal Herria: que las seudosoluciones de hoy son la fuente de conflictos futuros».
Alude a su acción armada, pero también al «terrorismo de Estado», la tortura, la existencia actual de más de 700 presos o el hecho de que uno de ellos, Joxe Mari Sagardui Gatza, lleve 30 años en prisión. Y enumera sus iniciativas para tratar de superar el conflicto democráticamente: la Alternativa KAS (1976), las conversaciones de Argel (1989), la Alternativa Democrática (1995), el alto el fuego de 1998 o el último intento de negociación de 2006.

«Es difícil entender la lucha armada en Europa –admite ETA en uno de los extractos de su comunicado–, pero ¿no es más difícil de entender que a los ciudadanos vascos se les niegue el derecho a decidir su futuro libre y democráticamente?», pregunta a continuación en su mensaje a la comunidad internacional.

Declaracion de Bruselas:

Nosotros, los abajo firmantes, damos la bienvenida y elogiamos los pasos propuestos y el nuevo compromiso público de la Izquierda Abertzale con los medios «exclusivamente políticos y democráticos» y una «total ausencia de violencia» para conseguir sus objetivos políticos. Plenamente realizado, este compromiso puede ser un paso fundamental para poner fin al último conflicto en Europa.
Tomamos nota de la expectativa de que los próximos meses pueden dar paso a una situación donde el compromiso por los medios pacíficos, democráticos y no violentos se convierta en una realidad irreversible. Para ello, hacemos un llamamiento a ETA para que apoye este compromiso declarando un alto el fuego permanente y completamente verificable. Tal declaración, debidamente respondida por el Gobierno español, permitiría que los nuevos esfuerzos políticos y democráticos avancen, las diferencias sean resueltas y se alcance una paz duradera.

Fundación Nelson Mandela. Desmond Tutu, Nobel de la Paz. Frederik W. De Klerk, Nobel de la Paz. Mary Robinson, ex presidenta de Irlanda. John Hume, Nobel de la Paz. Albert Reynolds, ex primer ministro de Irlanda. Jonathan Powell, jefe de Gabinete del ex primer ministro británico Tony Blair. Nuala O'Loan, primera Defensora del Pueblo en materia policial en el norte de Irlanda. Raymond Kendal, ex secretario general de Interpol. Betty Williams, Nobel de la Paz. Denis Haughey, asistente de John Hume. Aldo Civico, director del Centro de Resolución de Conflictos Internacionales de Columbia. Sheryl Brown, Instituto para la Paz de EEUU. Andrea Bartoli, Instituto de Resolución de Conflictos, Washington. Alan Smith, Cátedra Unesco en Educación para la Paz. Christopher Mitchell, Instituto para el Análisis y Resolución de Conflictos. John P. Linstrot, International Peace Research Institute. Hurst Hannum, profesor de Derecho Internacional. Jon Etchemendy, administrador jefe académico en Stanford. William Kelly, Archive of Humanist Art. Declaración coordinada por Brian Currin.


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