martes, septiembre 21

Entre todos podemos alcanzar la paz.

El último comunicado de ETA había activado la capacidad de análisis, debate, opinión, y no habrá ningún portavoz mínimamente cualificado, sea cual sea su ideología, que no haya dado su versión de lo acontecido, e incluso de lo que pueda acontecer. Con el nuevo que acabo de conocer este tarde ocurrirá lo mismo, sin entender en la mayoría de los casos que es el documento más importante desde que se inició este doloroso conflicto. Que significa el principio del fin de esta pesadilla. Aceptar por parte de ETA la “declaración de Bruselas” es un cambio estratégico de consecuencias definitivas.

Reconozco que he leído, con más atención en algún caso, todo lo que se ha escrito sobre el tema y me siento un poco decepcionado. Falta y faltará ahora lo que los expertos denominan “visión de estado”, que viene a significar algo así como que los intereses comunes estén por encima de los meramente partidistas. En definitiva que la consecución de la paz tiene más valor que la hipotética rentabilidad social o electoral.

Pocos, muy pocos se han atrevido, ni posiblemente se atreverán después de hoy, a dar una visión transversal al momento histórico que vivimos. Ni los de una orilla ni de la otra. Cada cual ha ido a lo suyo sin intentar escuchar y comprender al contrario. Y así es muy difícil entenderse y como consecuencia imposible solucionar el conflicto.

Pero hay gentes, estamos gentes, en ambas orillas con capacidad de dialogar, de entendernos e incluso de llegar a acuerdos mínimos, de síntesis. Gentes que durante años hemos mantenido una relación personal imprescindible a la hora de resolver conflictos, en los que en un momento concreto es necesaria tenerse la mutua confianza. En definitiva: confiar en el “otro”.

Esas gentes ahora estamos distanciadas y quizás sea éste el momento después de este comunicado de juntarnos, de intentar alrededor de una mesa de café buscar esos puntos de encuentro que no han explorado nuestros “mayores”, y trasladárselos como elementos de reflexión. Crear una plataforma transversal en la que convivamos quienes desde el PSOE o desde Batasuna tenemos esa capacidad, de quienes creemos que este comunicado es definitivo. Una plataforma que sirva como grupo de presión en ambas orillas, demostrando que quizás es mucho más fácil de lo que se está planteando el llegar a acuerdos. Acuerdos perfectamente asumibles por los más reticentes, por los más duros de cada bando ahora confrontados. Hacerlo públicamente con comparecencias periódicas que vayan demostrando la viabilidad de esa posibilidad.

Vale la pena hacer el esfuerzo, intentarlo, con prudencia, sin asumir riesgos irreparables. Nos interesa que nuestra acción no provoque efectos contrarios a los deseados, ni tampoco que nos excluya de nuestros respectivos lugares. Puede ser una experiencia que aporte algo positivo, y además demuestre que podemos hablar no sólo entre diferentes sino también entre muy diferentes, y no solo hablar, también elaborar puntos de encuentro y consenso. Posiblemente nos harán poco caso al inicio, pero quizás en un futuro próximo nuestra presión haga avanzar posiciones ahora irreductibles en ambos bandos.

Me consta que en mi partido hay compañeros y compañeras dispuestos, incluso algunos lo han hecho público, y creo que en el mundo de la Izquierda Abertzale también. Intentémoslo, entre todos podemos, al menos entre los que estamos decididos a dialogar. No perdemos nada por hacerlo.

Éste es el momento, ésta la ocasión. Aquí me tenéis; dispuesto, mucho más ahora.

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