jueves, julio 15

El juicio de Udalbiltza



Hoy se inicia el juicio contra 22 electos de Euskadi y Navarra, supuestamente por llevar adelante una idea de ETA para organizar y coordinar los Ayuntamientos de su proyecto de Euskadi.

Conozco a varios de los encausados, y en concreto con Txema Jurado he estado sentado en el mismo salón de Plenos del Ayuntamiento de Villava-Atarrabia, él en representación de la izquierda abertzale y yo del PSN. Independientemente de las tensiones, y fueron muchas, que vivimos en aquellos duros cuatro años se estableció entre ambos una buena relación humana. Siempre he defendido que hay que separar lo político de lo humano y por eso me llevo bien con gentes del PP y también del mundo abertzale como Patxi Zabaleta, Pernando Barrena o el propio Txema.

Conozco sus ideas, incluso las más radicales, pero no le considero un hombre de ETA, ni siquiera desde el punto de vista ideológico. Quizás en el pasado estuvo en esa peligrosa frontera por la que muchos transitaron, pero ahora apuesta firmemente por la vía pacífica y democrática. Para mí eso es suficiente.

Pero aunque no lo fuera este juicio me parece un despropósito. Juzgar a 23 personas porque sus ideas, su teoría o su praxis, pueda coincidir en un momento del pasado con la de ETA es un profundo error. En mi opinión, y más en la nueva situación política por la que transitamos en esto de la pacificación, terrorista es el que directa o indirectamente, tal y como define la RAE, ejecuta, planifica o colabora con actos violentos para infundir terror. No parece el caso de los 23 electos juzgados hoy.

Aquel sumario se abrió en una etapa concreta en la que el PP gobernante fabricó la falacia de que todo era ETA, desde un periódico hasta una asociación cultural. Y de ahí vinieron barbaridades, afortunadamente subsanadas judicialmente aunque el daño ya está hecho, como la de Egunkaria. Es probable, desde luego deseable, que este sumario acabe igual: con la absolución de todos y todas. Pero nadie quitará a Txema los dos años que ha estado en la cárcel injustamente.

Desde mi militancia política en el PSN-PSOE, desde mi discrepancia con algunos de sus proyectos (por eso no firmé el manifiesto de solidaridad, un manifiesto mal redactado si se deseaba la firma de socialistas al parecer más un apoyo al proyecto de Euskal Herría que a los encausados), desde un pasado de confrontación política e ideológica muy dura en ciertos momentos, quiero mostrar mi solidaridad en lo humano y también en lo político con ellas y ellos, esperando y deseando que sean declarados inocentes y que si fuera así esto abra un proceso de reflexión en los poderes del estado de cara al futuro.

Vivimos tiempos nuevos en los que la izquierda abertzale inicia una nueva andadura hacia la paz, ayudémosles, colaboremos, caminemos juntos y hagamos realidad por fin ese deseado momento. Ojala la resolución de este proceso ayude a ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario