viernes, abril 16

Me permito colgar aquí un escrito que mi amigo Olivier Herrera, poeta y luchador en la vida, ha dirigido al Presidente del Gobierno.

Al estimado Señor José Luis Rodríguez Zapatero,

Presidente del Gobierno de España

A mis estimadas Señorías del PSOE.

Digo, desde el más profundo respeto y con la máxima consideración por mi, nuestro, Presidente y sus Señorías:

NADIE NOS PRIVARÁ DEL DERECHO A LA ESPERANZA

Como ciudadano libre de un Estado Democrático no alcanzo a comprender las razones profundas que hacen que tengamos que seguir sintiendo en la nuca, 35 años después de la muerte del “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, el fétido y gélido aliento de “La Vieja Guardia de Franco” y la risa cínica e intermitente, histriónica de los que siguen con su “Revolución Pendiente” bordando su “camisa azul” y cantando el “Cara al Sol” en los luceros que alumbran las fosas comunes que custodian a los muertos sin nombre que no tenían ni tienen el derecho a descansar eternamente en “Los Grandes Cementerios Bajo la Luna”

Los jueces saben mejor que nadie que en cada Estado soberano las leyes las hace y cambia - si puede- el poder legislativo, a través de su aprobación en el parlamento. Las leyes las interpretan y aplican los jueces, no unos dioses incuestionables e infalibles. Y lo que un juez sentencia otro lo puede revocar mañana en una instancia superior. Las leyes siempre van a la zaga de las transformaciones sociales y los cambios que se dan en toda sociedad viva. La ley ha de servir al mejor entendimiento entre los ciudadanos y no servir a los “verdugos de las manos sucias” de arma arrojadiza contra quien asume la defensa de los que buscan recuperar y enterrar dignamente los huesos de sus muertos.

Los jueces son conocedores de su situación: saben que no son extraterrestres y que están más o menos mediatizados o contaminados por la ideología dominante y el sistema de valores sociales, económicos y políticos al que sirven diligentemente como jueces. Todo ordenamiento jurídico evoluciona siguiendo los cambios que tienen lugar en toda sociedad viva, que en su propia dinámica interna termina convirtiendo la mayoría de las leyes en obsoletas piezas de museo.

Nadie posee la verdad absoluta y si cada cual tiene y defiende su verdad, con el paso del tiempo lo que hoy es cierto puede volverse incierto y obsoleto, siendo un freno y obstáculo infranqueable en manos de ciertos legisladores y jueces insensibles, ciegos y sordos ante los justos anhelos y reclamos de paz y libertad, dignidad, crecimiento y progreso.

Ninguna ley ni juez podrá abortar ni bloquear el camino del crecimiento y avance de una sociedad libre, culta y adulta que busca en la negociación y el pacto democrático dotarse de nuevas normas y leyes constitucionales para un mayor y más digno bienestar de sus ciudadanos, los que con su voto soberano e inapelable delegan democráticamente en el Gobierno y en el Parlamento la potestad de legislar, hacer y cambiar las leyes.

Por todo ello como poeta soñador y osado, creo que me puedo permitir y me permito el atrevimiento de remitirles el escrito de Carlos Jiménez Villarejo que ya se expande y agiganta en la RED, al que añado, la posdata personal y los cinco poemas que he enviado al Presidente y Consejeros del Consejo General del Poder Judicial y, que ahora y aquí, someto al mejor juicio y autoridad de su Gobierno, para que si así lo estima este, determine lo que crea más oportuno sobre el tema que nos ocupa y resuelva en consecuencia el nudo gordiano de la “Ley de Amnistía de 1977.

Creo - y no es una simple cuestión de fe- que somos o seremos muy pronto la mayoría del Pueblo Soberano los que vamos a pedir en derecho y, por decoro y dignidad, el que alguien se prepare para desatar lo que Franco y la “modélica” Transición nos dejaron atado y bien atado. Creo firmemente que procede hacerle un traje nuevo a una Constitución obsoleta que ya es adulta para SER, ser de TODOS y darnos el derecho a VIVIR y vivir en PAZ los unos con los otros en el “sí” del Estado Español. Y creo sinceramente que este es el mejor momento para abordar la cuestión con coraje y lucidez; y nadie tiene más razones ni autoridad legítima para hacerlo que el Gobierno de España que Usted dignamente PRESIDE.

Atentamente queda a su entera disposición

En Alcossebre a 14 de Abril del 2010

Olivier Herrera Marín

Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía

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