lunes, noviembre 30

Richard Marx - One More Time

Para quien me acompaña en el a veces difícil camino de la vida, desde mi amor, compartiendo, rectificando, sintiendo, desde mi constante búsqueda de su felicidad. Para quienes en algún momento me han acompañado aunque ahora quizás ya no lo recuerden, incluso aunque no quieran hacerlo, para mi amado hijo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo, para quienes alguna vez me han querido, y también para los que no, para mis recuerdos, mis sensaciones, para la vida

martes, noviembre 24

Cecilia : "Un ramito de violetas"

Dedicada a Alicia Aristegui, asesinada en Villava-Atarrabia por un canalla.

FRANQUISMO Y MUJER

Franquismo y mujer

José Luis Úriz Iglesias

DURANTE ESTE mes de noviembre se han cumplido treinta años desde la muerte del dictador Franco. Pero también el 25 fue el Día Internacional contra la violencia sobre las mujeres. Un momento idóneo para reflexionar sobre ambas realidades, mujer y franquismo, o si se prefiere, la situación que sufrió la mujer en esa oscura época de nuestra, aunque a veces no lo parezca, reciente historia.

Durante el franquismo la reconstrucción del tejido social español, tuvo lugar bajo la norma, escrita a sangre y fuego, del "odio al comunismo" y todo lo que tuviera que ver con él. En ese empeño, la religión se encargó de proporcionar las armas educativas, apoyadas en los temores ancestrales del más rancio conservadurismo. Según su teoría un espectro atravesaba Europa: el del comunismo. El Vaticano se encargó de apoyar todo aquello que se opusiera al mismo, reprimiendo lo que tuviera que ver con la liberación de la moral. La alineación de la Iglesia española con el golpe del 36 se justificó porque la confrontación no era entre un gobierno legal y otro ilegal, sino entre Dios o no Dios, lo que les permitió hablar de Cruzada.

Esta ‘‘santa alianza’’ relegó a la mujer a la retaguardia, a la reconstrucción. La ideas joseantonianas sobre la sumisión y la no-intervención en la cosa pública, conformaron el modelo social de mujer durante esa negra época. En ese modelo reaccionario se la asignaban casi exclusivamente funciones referentes a cuidados sanitarios y de bienestar social.

Dos instituciones se dedicaron a poner en práctica esas tesis: la sección Femenina, presidida por Pilar Primo de Rivera, que puso en práctica las ideas de su hermano sobre la mujer, es decir, el odio a la mujer miliciano y de intervención en la vanguardia, y el Auxilio Social, extraído del ‘‘Winterhilfe’’, auxilio de invierno alemán, porque en palabras de su fundadora, Mercedes Sanz Bachiller «no todo lo que hicieron los nazis era malo».

Se creó también un aparato de salud mental apoyado en las tesis psiquiátricas del militar Antonio Vallejo-Nájera, basadas en la nobleza del carácter hispano, en valores castrenses católicos, y en la debilidad mental del marxismo al no reconocer las jerarquías y los órdenes sociales superiores. Vallejo-Nájera defendió «la inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política», así como «la perversidad de los regímenes democráticos que promocionan a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores».

El ‘‘ilustre’’ psiquiatra explicó igualmente la enorme participación de las mujeres en las filas de la República, debido a «su debilidad mental», ampliamente demostrada por la biología fascista: «El psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y el animal». Sus experimentos se llevaron a cabo en prisiones, con presas políticas, anarquistas y comunistas. La idea de la transmisión genética del marxismo originó también el alejamiento de los niños de sus madres, entregándolos a familias que los adoptaban demostrando previamente su catadura católica, propiciando así el cambio de apellidos de origen para hacer imposible su rastreo posterior.

En sus estudios sobre la mujer, Vallejo-Nájera parte de lo que, según él, son características del sexo femenino: debilidad del equilibrio mental, menor resistencia a las influencias ambientales, inseguridad del control sobre la personalidad, falta de las inhibiciones inteligentes y lógicas que hacen que en situaciones en las que desaparecen los frenos sociales se despierte su crueldad, siendo «además las revueltas políticas la ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes».

Así fue relegada a una intervención pública de segundo orden, siempre detrás del hombre y eliminados sus derechos anteriores. Su mandato era en el hogar, de puertas adentro. Todo ello conformaba un modelo de mujer abnegada y humillada, en muchos aspectos de lo social. La legislación franquista se basó en esta cuestión, convirtiéndola en una eterna menor de edad si se casaba, y a no existir como mujer si no lo hacía. Se la consideraba frágil mental y físicamente, así como incapaz de desarrollar cualquier labor fuera de la casa.

No se contemplaba que por voluntad propia tuviera deseo de estudiar o trabajar. Si lo hacía era en caso de necesidad, y siempre considerando que era poco apropiado. Se recomendaba la prudencia en el estudio, que se aconsejaba abandonar, ofreciendo alternativas al «difícil y cansado camino de los libros». Buscando por la vía de la humillación, de la sumisión, o de la disuasión, no solo limitar, sino hacer desaparecer la posibilidad intelectual, creativa y crítica de las mujeres.

El estado franquista se apoyó en la corriente más radical de la Iglesia católica para dominar a la sociedad española, y en especial a la mujer, por medio de la religión y el terror. La noción de pecado se hizo más extensa, y se le añadió en muchos casos el carácter de delito. Así por ejemplo el adulterio, los amancebamientos, no sólo eran pecado, también eran delito, por no hablar de la homosexualidad, cuya persecución fue atroz.

Una férrea moral, mantenida a través de la censura y la represión en lo referente al sexo, destrozó la idea del amor y la sexualidad. Las prácticas sexuales tenían sentido solo en tanto a su función reproductiva, según el modelo de familia católica al que se debía tender, quedando para la mujer el goce sexual asociado a la noción de pecado. Paralelamente, el peso moral hizo que se fuera consolidando un discurso de culpabilidad permanente, muy enraizado en la doctrina católica, en el que la mujer se vio condenada a vivir. Esta culpabilidad se fue alojando en las relaciones sociales, y su presencia sorprendentemente perdura hasta hoy.

Con la apertura política y la caída del régimen de Franco, se reabrió el debate acerca de la mujer. Se cuestionó y se rompió en mil pedazos el discurso franquista según el cual se la consideraba como débil mental o como menor de edad. Pero aunque la idea actual de la mujer en la vida pública no tenga nada que ver con respecto a aquella injusta situación, todavía está lejos de haberse liberado. Aún hoy se sigue intentando someterla a las leyes y silencios que impone el discurso del capitalismo dominante, a la vez que no se ha eliminado todavía la idea de que la mujer debe ser abnegada, católicamente hablando. De modo que bajo los ropajes de pasarela, en numerosas ocasiones encontramos los cilicios de siempre.

Conviene por tanto no olvidar ese terrible pasado. Recuperar la memoria histórica, esa que algunos pretenden enterrar con el argumento de que «hay que pasar página». Que nuestros jóvenes, aquellos que nacieron después de la muerte del dictador, conozcan que aunque parezca mentira, estas cosas ocurrieron en nuestro país no hace tanto tiempo. Porque, probablemente, «aquellos polvos, hayan traído estos lodos», y una parte de la violencia sexista actual tenga que ver con todo esto.

viernes, noviembre 20

Entre mis Recuerdos- Luz Casal

De nuevo ante la prostitución

Por el "Foro Iruña": Lidia Arroyo, Fernando Atxa, Ainhoa Aznárez, Iñaki Cabasés, Maribel Cárdenas, Reyes Cortaire, Miguel Izu, Manuel Ledesma, Javier Leoz, Guillermo Múgica, Iosu Ostériz, Assumpta Pastor y José Luis Úriz.

De forma intermitente sale a la palestra pública el debate sobre la prostitución. Una cuestión fea e incómoda que la mayoría de la sociedad, incluyendo a los poderes públicos, prefiere mantener oculta y fingir que no existe (cuando en Navarra según las estimaciones más fiables ocupa hasta a setecientas personas y entre medio y un centenar de locales). Sólo de vez en cuando algún hecho mediático, como ha sido hace pocas semanas la publicación de unas provocativas fotos sobre el ejercicio de la prostitución en las calles de Barcelona, reabre la polémica.

Ciertamente nos hallamos ante un fenómeno complejo, que cobija situaciones muy variadas y que no ofrece respuestas fáciles. En ningún país se ha conseguido una solución satisfactoria pese a que se han intentado aplicar distintas recetas. Ni siquiera los firmantes de este escrito nos hemos puesto completamente de acuerdo en si procede la regulación de la prostitución cuando menos en sus aspectos económicos y laborales o si es preferible su ilegalización. Dilema que se produce incluso en el interior de las fuerzas políticas. Pero sí hemos coincidido en algunas reflexiones que debieran orientar la reacción social e institucional ante la prostitución.

Desde luego no es aceptable la situación actual donde la prostitución ni está prohibida ni está permitida, en un particular limbo jurídico que no hace sino perpetuar una hipócrita tolerancia, un goloso ámbito para la economía sumergida y una actuación arbitraria, contradictoria e ineficaz de la Administración en perjuicio, sobre todo, de quienes la ejercen y más bien poco de quienes se lucran con ella. La prostitución no es una actividad cualquiera. No se nos oculta el hecho de que en ocasiones (muy minoritarias) se ejerce de forma voluntaria por personas que la eligen como una opción para ganarse la vida, lo que plantea el problema de hasta dónde debe reconocerse la libertad individual en este ámbito. Pero, en cualquier caso, se trata de una actividad que por su propia naturaleza ofrece grandes riesgos. En la mayoría de los casos encubre situaciones de grave violencia y explotación de la mujer (más raramente de hombres), cuando no de simple esclavitud. La prostitución es ejercida mayoritariamente por personas en situación de marginación social, se relaciona directamente con la pobreza, con la inmigración ilegal (se calcula que actualmente en Navarra el 98 % de las prostitutas son extranjeras, la mayoría sin papeles), con la drogadicción, con la delincuencia organizada. Las situaciones de necesidad llevan a esas mujeres a caer en las redes que la controlan, pero la propia actividad con frecuencia se convierte en una trampa que las hunde más en la marginalidad.

No consideramos que la prostitución en sí misma sea una actividad admisible como otra cualquiera ante la que quepa una valoración neutra como mera actividad económica. Contribuye a la cosificación de la persona, sobre todo de la mujer rebajada a mero objeto sexual, y a la banalización y despersonalización del sexo, sometido a la mercantilización que se va apoderando de todas las relaciones sociales. No creemos en ningún caso que pueda aceptarse y regularse como una profesión más, con sus títulos de FP o de nivel universitario adaptados al proceso de Bolonia o con sus colegios profesionales. La urgente necesidad de un abordaje político decidido debiera tener un horizonte abolicionista; no obstante, sabemos que el simple prohibicionismo no suele ser solución y en ocasiones multiplica los males que pretendía atajar, como ha sucedido históricamente con el alcohol (época de la ley seca) u otras drogas, cuya ilegalización aprovecha principalmente al crimen organizado.

Sin embargo, entendemos que cualquier solución será mejor que la actual política de huída del problema por los poderes públicos. A corto plazo parece inevitable que, junto a las normas penales y los medios judiciales y policiales que persigan la trata y explotación de las mujeres, exista alguna regulación que aborde la protección social y laboral de las personas que se dedican a la prostitución, garantice sus derechos y ayude a clarificar dónde están los límites de las actividades asumibles a la luz del principio de libertad individual. Que contribuya a ofrecer seguridad jurídica tanto a quienes han de perseguir las actividades ilegales como a quienes ejercen la prostitución o a quienes desean abandonarla. Que actúe también sobre la demanda, sobre los usuarios que fomentan la existencia de la prostitución pero se desentienden de sus efectos perversos.

A largo plazo, debemos perseguir un cambio cultural para hacer efectivos los valores de dignidad de la persona y de igualdad entre hombres y mujeres, para superar los patrones machistas, para luchar contra la conformidad social ante situaciones de explotación y marginación, para trabajar por la desaparición de las estructuras y causas sociales y económicas que conducen a ellas, y para que todos, mujeres y hombres, asumamos nuestra responsabilidad en la materia. Ni la prostitución es un problema sólo de las mujeres que se dedican a ello, ni es un fenómeno de siempre (la profesión más antigua, como trivial y falsamente se suele decir) que durará siempre. En nuestra época y en un contexto social, político y económico determinado la prostitución adopta rasgos propios que no tuvo en otros momentos históricos; y el futuro nunca está predeterminado si sabemos qué queremos. Y queremos un futuro donde no haya lugar para la prostitución o la explotación. Por eso emplazamos a las fuerzas políticas y a las organizaciones sociales implicadas a que no rehúyan el debate y a que se impulsen las medidas políticas y legislativas necesarias para abordar con valentía este fenómeno social.

martes, noviembre 17

Enrique Urquijo y los problemas (volver a ser un niño)

¿Volver a ser un niño? Es saludable de vez en cuando....solo de vez en cuando.

Te he echado de menos hoy. 10 años sin Enrique Urquijo.

Te he echado de menos, hoy. No tengo buena memoria para las fechas, pero el 17 de Noviembre es una de las que me han quedado grabadas en lo más profundo. Ese día, mejor dicho esa tarde-noche, de hace ahora diez años moría en una calle de Madrid mi admirado Enrique Urquijo. Sólo, o quizás mal acompañado.

Como en su canción era una tarde tan gris como su vida de entonces. Una tarde gris de un frío otoño en la que nos quedábamos huérfanos, en mi caso por segunda vez. Se moría un amigo, un hermano, y sentí el mismo dolor que cuando murió el real unos años antes. También músico, también rebelde, sensible, artista….diferente. Los dos vivieron deprisa y murieron jóvenes, pero a pesar de ello estoy convencido que esa breve vida fue más plena que la de mayoría de los que en nuestra gris sociedad llegan casi como zombis a los 80.

Enrique es de los pocos que en la música actual ha sido capaz de hacer música que pervive en el tiempo. Sus canciones, que escucho como fondo al escribir estas líneas, son profundas, llenas de sensibilidad, aunque a veces impregnadas de sensaciones amargas como la soledad, o el desamor. Era lo que algunos denominan, intentando darle un tinte despectivo, un perdedor. Bendito perdedor aquel que es capaz de transmitir esos sentimientos, convertir música en caricias, en cataratas de emociones que nos hacen SENTIR, así con mayúsculas, y al mismo tiempo vivir, cuando él estaba dejando de hacerlo.

Ese 17 de Noviembre me di cuenta que había perdido a un compañero de viaje en esto del vivir, aunque no lo conocí directamente, solo a través de su música y de las veces que fui a verle actuar. Alguien que entendía lo que he sentido muchas veces, y era capaz de transformarlo en canciones.

Canciones de esas que a uno le habría gustado haber compuesto: “Volver a ser un niño”, “Cambio de planes”, “Quiero beber hasta perder el control”, “La calle del olvido” y tantas otras. Que forman parte de la banda sonora de mi vida, de la mía y de una parte de aquella generación, aunque quizás nunca se hayan dado cuenta. Canciones que a diferencia de la mayor parte de las que suenan hoy, esas de “usar y tirar”, se mantienen vivas a lo largo del tiempo. De las que te hacen soñar incluso imposibles.

¿Dónde estará ahora? ¿Quizás con mi hermano Javi, y con el resto de esa generación que se nos fue de manera injusta y cruel, componiendo y cantando nuevas canciones?

Enrique se nos fue, nos hemos quedado sin el hermano músico, pero nos queda su obra esa que te hace despertar en medio de un mundo oscuro y anodino, con la pena de no poder escucharle nuevas historias. Aún me acompañan en los viajes, o en las tardes de otoño como en la que escribo este artículo, lo siento cerca, y seguirá vivo mientas sigamos vivos los que escuchamos y sentimos su música. Nos seguirá acompañando en nuestros bajones, en los momentos de depresión, de pena o desamor, nos levantará el ánimo, y nos hará un poco más felices al hacernos comprender que no somos los únicos que sentimos así. Como ya dije el día que conocí su muerte: ¡Qué pena que se vaya la buena gente y se queden los canallas! Ahora después de ocho años me reafirmo en ese comentario.

Enrique Urquijo, te recordamos, te echamos de menos, y quizás como tú decías: “seguimos siendo chavales ordinarios, que nos volvemos vulgares al bajarnos de cada escenario”. Cada uno de un tipo de escenario diferente, y en el de la política identificándonos, más aún en la época que nos toca sufrir, con “Que solo estás”.

El mejor homenaje que te podemos dedicar hoy es escucharte, y escribir estas líneas.

Menos mal que aún nos quedan gentes cono Quique González, su heredero musical que está llenando el vacío dejado por el maestro. Otro poeta roquero, con alma en su música, como ha demostrado en su brillante último trabajo. ¿Qué se puede decir de una sociedad que no apoya este tipo de música? ¿Qué está moribunda, en lo referido a las sensaciones y sentimientos?

Descansa en paz Enrique Urquijo, te recuerdo a tí y a mi amado hermano con lagrimas en los ojos y el sentimiento a ras de piel, mientras escucho de nuevo tu música.

lunes, noviembre 16

Violeta Parra - Gracias a la Vida

Me viene esta canción para acompañar a las sabias palabras de Victor Hugo. La he escuchado sintiendo lo que dice, y sobre todo cómo lo dice.

TE DESEO (Victor Hugo)

Hago mías estas palabras:

TE DESEO

Te deseo primero que ames, y que amando también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar, no guardes rencores.
Te deseo también que tengas amigos,
Y que, incluso malos e inconsecuentes,
Sean valientes y fieles, y que por lo menos
Haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
Te deseo que tengas enemigos,
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,
Algunas veces, te cuestiones tus propias certezas,
Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
Para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
Cuando no quede más nada,
Esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante,
No con los que se equivocan poco,
Porque eso es fácil, sino con los que
Se equivocan mucho e irremediablemente,
Y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
Sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
Y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
Y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
Y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo que descubras,
Con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo,
Que existe y que te rodean, seres oprimidos,
Tratados con injusticia y personas infelices.
Deseo también que plantes tu semilla,
Por más minúscula que sea,
Y la acompañes en su crecimiento,
Para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
Porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez por año,
Pongas algo de ese dinero frente a ti
Y digas:”esto es mío”,
Sólo para que quede claro quién es el dueño de quien.
Te deseo también que ninguno de tus defectos muera,
Pero que si muere alguno puedas llorar
Sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
No tengo nada más que desearte.

Tam Tam Go - Atrapados en la Red ^-^ (ViDeo)

Muy apropiado para el aniversario que acabo de pasar. Gracias txiki por mandármelo.

jueves, noviembre 5

miércoles, noviembre 4

Barricada - Por la libertad

Pues eso: por la libertad. Por la libertad de expresión, de acción política, de creencias o no creencias, se sentir, de amar y desear, sexual, vivencial, de pasear o leer. Por la libertad de lo más importante: de pensar.

BARRICADA saca nuevo disco: "La tierra está sorda", Suerte amigos en esta nueva andadura. ¡Larga vida al rock and roll!

La Guerra Civil, según Barricada (EL PAÍS)

El grupo dedica un disco-libro a la contienda tras tres años de investigación
Ver llorar a un tipo duro al que le cuelgan dos aros de su lóbulo derecho, que lleva en la cabeza un pañuelo de pirata del que surgen unas densas rastas, que exhibe un rostro erosionado por las cicatrices de la vida, que cumple casi 30 años como vocalista de una banda de rock y al que llaman El Drogas, resulta conmovedor. Enrique Villarreal, El Drogas, ha llorado mucho en los últimos tres años. Lágrimas derramadas por tremendos golpes emocionales, los que sufría cuando se reunía con los familiares y las víctimas del bando perdedor, el republicano, de la Guerra Civil española. Toda esa información se ha concretado en un disco de su grupo, Barricada, La tierra está sorda, 18 canciones basadas cada una de ellas en una conmovedora historia.

Lo que ha hecho este músico navarro de 50 años es atender a una obsesión. "Me di cuenta de que existe mucha ignorancia sobre la Guerra Civil. Empezando por mí. Así que comencé a informarme". Todo arrancó cuando cayó en sus manos el libro de Dulce Chacón La voz dormida. "Me llamó la atención su emotividad y cómo crea a los personajes". El sistema que utilizó lo denomina "desastre organizado". Un libro le llevó a un documental, las imágenes a un superviviente de la contienda, más tarde a un intelectual... Así hasta sumar los 78 libros que ha leído y las entrevistas con más de 100 protagonistas.

El disco se publica acompañado por un libro donde contextualiza la canción, con datos históricos y la voz de los protagonistas. Como el guerrillero (miembro de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón) Manuel Montorio Gonzalvo Chaval, que relata: "La rabia de no poder coger a los guerrilleros la pagaban las familias detenidas, sometidas a torturas de todo género; patadas en las zonas genitales -a las mujeres las golpeaban en los pechos-...". Basándose en esta narración, El Drogas escribe la canción Suela de alpargata (el calzado que utilizaban los guerrilleros, igual que los campesinos, para no dejar rastro): "Suela de alpargata que no se rendirá / ni por aguas heladas / ni por noches de cristal". El músico recuerda: "Entré a su casa a las 12 de la mañana y estuvimos hablando hasta la medianoche. Tuvimos más conversaciones igual de largas. Cuando escribí la canción fui corriendo a mostrársela, pero llegué tarde: tenía cáncer de pulmón y había fallecido horas antes. Se nos están muriendo los supervivientes y es preciso que les escuchemos".

El Drogas relata episodios de su viaje, como cuando ayudó a familiares de las víctimas a transportar huesos de sus seres queridos: "Llegaba a casa conmovido. Me acuerdo que mi hija, de 12 años, decía: 'Oh, no, ya está otra vez el aita. Sin embargo, mi hijo de 22 años leyó el libro que va con el disco y tuvimos unas conversaciones muy interesantes".

El armazón musical del álbum es guitarrero. Alfredo Priedrafita, 48 años, guitarrista de Barricada, explica: "Sabíamos que no podía ser un álbum tristón ni melancólico. El estilo es el de Barricada, rock and roll". La idea se amplía estos días a los colegios: Barricada llega con sus guitarras a las clases de 2º de ESO para explicar esta parte de la historia e interpretar canciones. El Drogas desvela: "Y pensar que en el colegio yo era un desastre del copón. La Historia me aburría. Ahora, mira".