sábado, septiembre 20

La mala reputación

Versión personal (entre paréntesis) de esta canción, que cantaría si lo hiciera bien, porque me siento muy identificado con lo que dice, y más en los últimos meses:

En mi pueblo (mi partido) sin pretensión tengo mala reputación, haga lo que haga es igual todo lo consideran mal, yo no pienso pues hacer ningún daño queriendo vivir (soy un libertario) fuera del rebaño, no, a la gente no gusta que uno tenga su propia fe, todos, todos me miran mal, salvo los ciegos, es natural.

Cuando la fiesta nacional (la de la Rosa) yo me quedo en la cama igual, que la música militar (los mítines) nunca me supo levantar, en el mundo pues no hay mayor pecado que el de no seguir al abanderado (al Secretario General), no, a la gente no gusta que uno tenga su propia fe, todos me muestran con el dedo, salvo los mancos, quiero y no puedo.

Si en la calle corre un ladrón (el que pierda el Congreso) y a la zaga va un ricachón (el que gana el Congreso), zancadilla pongo al señor y he aplastado el perseguidor, eso si que si que será una lata, siempre tengo yo que meter la pata (se vió en Junio), no, a la gente no gusta que uno tenga su propia fe, todos tras de mi a correr (a expedientarme), salvo los cojos, es de creer.

No hace falta saber latín yo ya se cual será mi fin, en el pueblo se empieza a oir, muerte, muerte (expulsión) al villano vil, yo no pienso pues armar ningún lío con que no va a Roma el camino mío, no a la gente no gusta que uno tenga su propia fe. Todos vendrán a verme ahorcar, salvo los ciegos, es natural.

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