viernes, agosto 29

Malas noticias

Me acabo de enterar que un compañero, con el que he luchado codo con codo en cien batallas políticas en los últimos tiempos, ha abandonado el PSN justo el día que finalizaba nuestro nefasto y doloroso Congreso. Eso me hace reflexionar, debería hacer reflexionar a muchos.

¿Por qué resulta tan difícil la militancia política en un partido como el PSN-PSOE? ¿Por qué la gente más valida socialmente hablando, huye de nosotros como si fuéramos apestados? ¿Por qué gente honesta, idealista, de izquierdas, respetada socialmente nos abandona en estos momentos, absolutamente abrasados por los últimos acontecimientos? ¿En estas condiciones tenemos algún futuro?

Duras preguntas pero más duras aún son las respuestas. Porque no sólo nos abandonan por discrepancias ideológicas, que ya sería grave, sino por discrepancias personales, vivenciales, porque se ha creado un ambiente interno en los últimos tiempos casi irrespirable. Un ambiente en el que es muy difícil desarrollar una actividad que debiera basarse en la solidaridad, el compañerismo, la creatividad, la imaginación, y sobre todo la LIBERTAD.

¿Es posible un partido de izquierdas sin libertad? Cuando la disciplina se impone al pluralismo, cuando se exige la adhesión inquebrantable a los que mandan, cuando la disidencia se persigue a sangre y fuego, no hay futuro. Necesitamos una transformación urgente de los partidos políticos anclados en el siglo XIX, y más aún lo necesitamos los partidos de la izquierda. De lo contrario corremos el peligro de ser un cuerpo musculoso, con muchos millones de votos, pero con poco cerebro, con pocos afiliados y además éstos tamizados por la perversa selección de la fidelidad (que no lealtad), y la disciplina sin fisuras.

A veces la perdida de una sola persona supone mucho más, muchísimo más que ese ínfimo número. Éste es el caso. Algún irresponsable habrá respirado aliviado con su marcha sin entender que es una pérdida irreparable para nuestro partido. A pesar del dolor que me produce él sabe como yo que a pesar de ello estamos en el mismo bando, en el mismo equipo, y algún día seguro que también en ese PSN moderno y renovado. Porque el cambio va a resultar imprescindible para sobrevivir.

Te has ido Josu para conservar tu libertad, seguramente hastiado de lo que has visto y oido, y ahora siento una cierta vergüenza por no haberte acompañado, quizás porque aún tengo la esperanza de que el cambio se puede hacer desde dentro, pero quiero decirte que sigues teniendo en mí a un compañero y un amigo.

Seguro que aún nos quedan muchas batallas que librar.

3 comentarios:

  1. ¿Qué es antes, el cambio en la sociedad, el cambio en el sistema de partidos, el cambio dentro del partido socialista? No por una corazonada sino por análisis comparativos, pienso que es inevitable afrontar antes que ningún otro el cambio dentro del PSOE.

    No obstante, a Josu le acompañarán razones sobradamente justificadas.

    ResponderEliminar
  2. Lamentablemente, la falta de liberalismo en el funcionamiento de los partidos es bastante común. No es que la izquierda tenga que ser más democrática, es que todos los partidos han de serlo. Está claro que si los partidos se convierten en meras marcas electorales, entonces sobramos las personas que concebimos la política como un instrumento al servicio del interés general y de la democracia.

    Una deserción en masa no estaría mal; quizás así alguien visualiza que algo pasa.

    ResponderEliminar
  3. Hola José Luis, estamos hablando de Josu P. de Andosilla? Lo lamentaría profundamente, como cualquier otro compañero/a, desde luego.

    ResponderEliminar