martes, junio 24

La vida te lleva por caminos raros

“es mejor un cielo acostumbrado a defraudar
que fábricas de anhelos esparcidas en la noche”

Quique canta esta preciosa canción de Diego Vasallo y al escucharla me hace reflexionar sobre el lío en el que me he metido. La vida te lleva por caminos raros.

Caminos de procesos congresuales de un partido de izquierdas lleno de contradicciones hoy en día, con gentes de izquierdas que se comportan con ramalazos de derechas. ¿Qué hago aquí me pregunto? ¿Por qué me he metido en este lío? ¿Por personalismo como dicen para intentar desprestigiarme? ¿Por ambición personal? ¿Por dar la nota? ¿Cómo una forma de romper la monotonía de una política llena de vulgaridad?

Supongo que habrá un poco de todo, pero la razón fundamental, la que nadie está interesado en ver, es para que una voz libre se pueda escuchar entre tanto silencio, entre tanta ortodoxia esclerotizada, marchita.

Un gesto de rebeldía, de denuncia en un desierto de gentes mustias, obedientes hasta un límite inadmisible entre quienes se consideran de izquierdas. Un grito revolucionario en ese desierto.

Sé que no voy a ganar, tampoco era esa mi intención. Ni es el momento, ni tampoco el lugar. Es probable que tampoco deba ganar. ¿Qué haría un chico como yo de Secretario General? Pero al menos un día se sabrá que estuve allí, que di la cara, que me enfrenté al poder establecido ligero de equipaje, casi desnudo, pero con orgullo y dignidad.


(En memoria de Javi)

4 comentarios:

  1. querido Uriz, la vida te lleva por caminos raros y nosotros los pintamos de acuarela, como los labios...
    me recuerda tu reflexión a los caminos de la música...no es todo lo mismo....?
    gracias por compartirlo, un abrazote

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  2. Muy valioso lo que explicas y cómo lo explicas. Con todo el peso de las decepciones que me ha tocado experimentar en primera persona, aún la lucidez me espolea a confiar en la especie humana... y en algunas subespecies de la izquierda. Txarli Prieto, secretario general alavés, disfrutó mucho tildándome de “el último mohicano”. ¿Y si hubiera bastantes más de “últimos mohicanos” de los que el ex camarada Txarli nunca ha podido o ha querido imaginarse?

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  3. Cristina Narea, todo un placer y un orgullo que me hayas visitado. Desde el cariño que te tengo, y también desde la admiración a tu música.
    A ver cuando me acerco a ver uno de tus conciertos.
    Verás que he puesto la foto contigo.
    Un fuerte abrazo.

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  4. Compañero: te deseo suerte, aunque difiera en alguno de tus postulados.
    Al final el partido es como la vida, los poderosos o los que están cerca de ellos siempre tendrán prebendas.

    SALUD.

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