domingo, junio 15

¡JUNTOS, PODEMOS!

La del sábado en el congresillo del PSN en Lodosa fue una oportunidad perdida, para demostrar que se le puede ganar el próximo Congreso al “aparato”. Con todo en contra, con las presiones, maniobras, pactos atípicos, y con errores tácticos de bulto un 29 % de los delegados y delegadas le dieron la espalda a la lista oficial.

Error fue que el Foro, en el que he participado en un lucha desigual, había pactado estar en la lista elaborada por uno de los candidatos, y además Amanda Acedo, pidió el voto a la misma a pesar de haber rechazado ese lamentable pacto.

Por eso presenté mi lista, a pesar de que ya intuía su rotundo fracaso como así fue, aunque un 8,5% no hace granero pero puede ayudar a compañero, como dice el dicho popular. Tuve presiones para no hacerlo, presiones y ofertas pero decidí dar la cara, y creo que eso trajo como consecuencia un clima que favoreció también el voto en blanco. Que hubiera dos listas abrió esa posibilidad.

Lamento no obstante que un partido de izquierdas como el nuestro no haya permitido que el compañero que más ha trabajado la ponencia federal enriqueciéndola con 27 de las 47 enmiendas que pasaron, no se le permita poder defenderlas en vivo y en directo. Por eso cuando algunos hablan de “unidad”, de “un partido fuerte y unido”, o de “una lista sin exclusiones” son conceptos rigurosamente falsos. Ayer no salimos unidos, y lo demostró la votación, y la lista era de exclusiones, porque se excluía nada menos que a quien más propuestas aporta al Congreso Federal.

Por cierto propuestas de un gran calado, y debe reconocer que me extraña que hayan pasado, especialmente aquella que hace referencia al modelo de partido. Ya sé que tampoco a los medios de comunicación les interesan demasiado las ideas, pero sólo señalar que en ella se dice:

“¿Quién ha provocado el divorcio, el movimiento social o una izquierda enferma y debilitada? La respuesta, como en todos los divorcios, es compleja. Internamente, la izquierda está viviendo un periodo de vaciamiento de ideas y propuestas. Una auténtica esterilización ideológica que ha arrastrado a su vida orgánica, derivándose de esto (en el caso del partido mayoritario, el socialista) que sus agrupaciones, sus casas del pueblo, no sean ya centros de debates y de discusiones, sino casi exclusivamente lugares de enfrentamiento entre “familias”, “clanes” y “sensibilidades”, cuyos ejes de confrontación más que en lo ideológico están en las cuotas de poder a alcanzar. ¿Cómo lo político no va a oponerse a lo social, desde esta realidad?”

Apostando además por un partido: “Con la limitación del tiempo de permanencia en los órganos directivos, con la incompatibilidad de cargos, con elecciones primarias y con listas abiertas... En resumen, haciendo que cada militante disponga de su voto y que utilice de verdad su condición de elector y elegible.
A los equipos de gobierno han de pertenecer los mejores, tan sólo personas con méritos propios y con ganas de esmerarse.
Si no se cultivan dentro del PSOE la dignidad y el verdadero sentido de la política, resultará imposible predicar estos valores fuera, entre la ciudadanía, entre quienes componen la sociedad civil.”

Pero a pesar de que el sábado fue una oportunidad perdida, se ha demostrado que podemos ganar, que debemos ganar, si unimos nuestras fuerzas. Teniendo en cuenta que del 71 % que saco la lista oficial ahí estaban los votos del Foro (al que la ejecutiva reconoce un 30 % de peso, ya que le da 2 de 7, o 3 de 10 con los suplentes), mayoritaria entre los opositores, y que Amanda Acedo llamó al voto favorable, y supongo que alguien le hizo caso, al casi 30 % opositor, se le puede añadir más de un 30 % de estos sectores, y así ganar un Congreso que hace unos días creíamos perdido.

Por eso si unimos todas nuestras fuerzas (ahí tenemos una responsabilidad mayor Amanda Acedo, Juanjo Lizarbe, y yo), si tomamos las decisiones oportunas que al menos en mi caso estoy dispuesto a tomar, si diseñamos una táctica inteligente, que se puede transformar en estrategia si funciona, podemos hacer que lo que parecía imposible ayer acabe siendo posible mañana. Porque estoy convencido después del congresillo de que:

¡Juntos, podemos!

2 comentarios:

  1. La verdad que si, el sentimiento que existe para que Roberto Jimenez no salga elegido como el próximo Secretario General es bastante amplio entre los socialistas no afiliados (que son los que cuentan realmente y por los que hay que trabajar) Todos ven a Roberto como un mal secretario general que está más cerca de la derecha que de la izquierda y votar al PSN sería votar a UPN.
    Así que los que no tenemos voto pero tenemos voz, esperamos que exista una unión para desvancar a Jimenez.

    ANIMO!!

    http://el-gato-conbotas.blogspot.com

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  2. Compañero José Luis: yo también he reflexionado mucho estas 48 horas sobre el Congresillo. Un abrazo.

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